Con La Damnation de Faut concluye temporada el Palau de Les Arts de Valencia

La Damnation de Faut

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CON LAS REPRESENTACIONES DE LA DAMNATION DE FAUST DE HECTOR BERLIOZ, CONCLUYE LA TEMPORADA DEL PALAU DE LES ARTS. Por Diego Manuel García Pérez.

La Damnation de Faut (La Condenación de Fausto) de Hector Berlioz, ha cerrado la temporada en el Palau de Les Arts de Valencia. Una temporada especialmente complicada por las dimisiones de Davide Libermore y Fabio Biondi. La Damnation de Faut, es una obra poco programada, a pesar de su extraordinaria calidad musical, que habitualmente se suele ofrecer en versión de concierto, y que en este caso ha sido escenificada, con momentos de indudable interés, junto a otros donde se priman en exceso los aspectos visuales. Sin duda, los grandes triunfadores de estas representaciones han sido La Orquesta de la Comunitat Valenciana, y el Coro de la Generalitat Valenciana, junto a la Escola Coral Veus Juntes de Quart de Poblet y la Escolanía de la Mare de Déu dels Desemparats. También cabe destacar la actuación de la mezzo Silvia Tro Santafé como Margarithe. Y, la extraordinaria interpretación escénica del bajo Ruben Amoretti en Mefhistophélès.

 

Hector Berlioz (La Côte-Saint-André, 1803 – París, 1869), siendo muy joven, tuvo ocasión de leer el Faut de Goethe, en la traducción al francés de Gérad de Nerval, y compuso en 1829, Ocho escenas de la vida de Fausto: 1.- “Chants de la Fête de Paques (Cantos de la Fiesta de Pascua)”, 2.- “Paysans sous tillens (Campesinos bajo los tilos)”, 3.- “Concert de Sylphes (Concierto de Silfides)”, 4.- “Écot de joyeur compagnons. Histoire d’ une rat (Presencia de los alegres compañeros. Historia de una rata)”, 5.- “Chanson de Mephistophélès. Histoire d’une puce (Canción de Mefistófeles. Historia de una pulga)”, “Le Roi de Thulé (El Rey de Thulé)”, “Romanza de Margarite et choeurs de soldat (Romanza de Margarita y coro de soldados)” y 8.- “Sérénade de Mephístophélès (Serenata de Mefistófeles)”. Estas ocho escenas sirvieron a Berlioz de base para la composición de La Condenación Fausto, realizada entre 1845 y 1846. El libreto fue escrito por el propio Berlioz y Almire Gandonnière. La obra, a medio camino entre el oratorio y una sinfonía con coros y voces solistas, fue denominada por Berlioz como “Leyenda dramática en cuatro partes”. El estreno en versión de concierto, tuvo lugar el 6 de diciembre de 1846 en la Ópera-Comique (Salle Favart) de París, siendo un auténtico fracaso y manteniéndose en cartel en solo dos representaciones. Después de la muerte de Berlioz, poco a poco, la obra fue teniendo cierta repercusión, siendo interpretada de manera intermitente. La primera representación escenificada tuvo lugar en la Ópera de Montecarlo, el 18 de febrero de 1893. Desde entonces se ha mantenido en repertorio, aunque con escasas representaciones, siendo interpretada, sobre todo, en versión de concierto. Es a partir de los años cincuenta del pasado siglo, cuando comenzó a ser programada con mayor asiduidad, sobre todo porque grandes cantantes como el tenor sueco Nicolaï Gedda y la soprano francesa Regine Crespin, empiezan a interpretarla, habiéndonos quedado una toma en directo realizada en 1959, en el transcurso del Festival de Montreux, con la Orquesta y Coro de Radio Televisión Francesa, dirigida por Igor Markevitch, con Regine Crespin (Margarita), Nicolaï Gedda (Fausto) y el gran barítono francés Ernest Blanc (Mefistófeles), la grabación completa está disponible en Youtube y resulta toda una gozada escuchar a estos cantantes. Nicolaï Gedda mantuvo esta composición en su repertorio durante bastantes años y se le puede escuchar en una grabación en directo (también disponible en youtube), realizada en la Ópera de Roma, en 1969, con la Orquesta de ese teatro, magníficamente dirigida por Georges Prêtre. Aquí, Gedda realiza una interpretación aún mejor que diez años antes, estando magnífico en sus dos arias, donde muestra su gran estilo interpretativo y dominio idiomático, tan necesarios en el repertorio francés. En esta grabación Margarita es interpretada por una deslumbrante Marilyn Horne, quien brilla de sobremanera en sus dos intervenciones solistas, y tanto ella como Gedda, están extraordinarios en su gran dúo. Nicolaï Gedda también participó en una grabación de estudio editada por el sello PHILIPS, en 1973, de magnífica toma sonora, con el gran Colin Davis (verdadero especialista en Berlioz), dirigiendo a la London Symphony Orchestra; y, junto al magnífico Gedda, se pueden escuchar las excelentes interpretaciones de dos cantantes franceses: la mezzo Josephine Veasey (Margarita) y el barítono Jules Bastin (Mefistófeles). Ya, en pleno Siglo XXI, existen tomas en video, tanto de versiones escenificadas como en forma de concierto, todas ellas disponibles en Youtube. Cabe mencionar en primer lugar una magnífica versión escenificada, que fue tomada en video en el Teatro de la Monneie de Bruselas, en 2002, dirigida musicalmente por Antonio Pappano, al frente de la Orquesta de ese teatro, con un jovencísimo Jonas Kaufmann, realizando una gran interpretación de Fausto, junto a la excelente mezzo norteamericana Susam Grahan como Margarita y el Mefistófeles del gran barítono belga José van Dam. También se puede escuchar a Jonas Kaufmann en otra versión escenificada, que se representó en la parisina Ópera de La Bastilla, en 2015, junto a Sophie Koch (Margarita) y el magnífico Mefistófeles de Brian Terfel, con dirección musical de Philippe Jordan, al frente de la Orquesta Nacional de la Ópera de París. El director de orquesta ingles Simon Rattle, también ha mostrado gran interés por esta partitura, habiéndola dirigido en Berlín, en 2015, al frente de la Filarmónica de Berlín, en versión de concierto, con la extraordinaria Margarita de la mezzo norteamericana Joyce di Donato, el magnífico Mefistófeles del barítono francés Ludovic Tezier y el tenor norteamericano Charles Castronovo como Fausto. En septiembre de 2017, Simón Rattle, volvió a dirigir esta obra, también en versión concierto, al frente de la London Symphony, en el Teatro Barbican de Londrés, con un excelente reparto formado por el tenor norteamericano Bryan Hymel como Fausto, junto a dos voces inglesas: la mezzo Karen Cargill que interpreta una sutil y delicada Margarita, junto al expresivo Mefistófeles del barítono Christopher Purves.

 

Las funciones de La Condenación de Fausto, representadas en Valencia, han supuesto la primera reposición de la coproducción del Palau de les Arts, Teatro dell’ Opera di Roma y el Teatro Regio di Torino, cuyo estreno tuvo lugar en diciembre de 2017, en el Teatro dell’Opera di Roma, con dirección escénica de Damiano Michieletto, y que recibió el premio Franco Abbiati de la crítica italiana al mejor espectáculo de 2017. En esta producción, el protagonista está inspirado a partes iguales en el Fausto de Goethe y en Hamlet de Schakespeare, quien como Fausto experimenta sufrimiento; ve visiones, intenta suicidarse y su salvación está representada en una mujer. Aquí se intenta actualizar el mito de Fausto, dándole el protagonismo a un joven lleno de traumas, contradictorio y hastiado de la vida, que acepta participar en el juego maléfico de Mefistófeles.

En este montaje, las cuatro partes con diecinueve escenas y un epílogo de que consta la obra original, se han convertido en quince escenas todas ellas con un título y ejecutadas en continuidad. La escenografía diseñada por Paolo Fantin, tiene un único espacio: una sala de color blanco donde puede verse un gran pantalla de televisión, con dos grandes puertas automáticas a cada lado, que se abren a unos blancos pasillos con una brillante y fría iluminación. Toda la parte superior del escenario está ocupada por un graderío donde el coro permanece sentado durante toda la representación. Una cámara con Steadycam, va grabando personajes y objetos, que se proyectan con detalle en la gran pantalla. Hay escenas realmente conseguidas, como la V “LA NOSTALGIE (LA NOSTALGIA)”, cuando escuchamos al coro en el “Canto de Fiesta de Pascua”, y donde Fausto evoca una visión de su infancia junto a su madre, festejando una fiesta de cumpleaños. También Margarithe recuerda su infancia en la escena VIII “LE PRESAGE (EL PRESAGIO)”, viéndose a si misma de niña, danzando acompasadamente y moviendo con estilo una cinta de gimnasia artística, mientras se escucha la música de “El Ballet de las Silfides”. Destacar también, parte de la escena XI “LE JARDIN DU PLAISIR (EL JARDÍN DEL PLACER)”, en el transcurso del gran dúo de Margarithe y Fausto, con una proyección que recuerda el cuadro “Adam y Eva en el Paraiso” de Cranach el Viejo, complementado con un rótulo de neón con la palabra “Paradisus”, colocado sobre el escenario. Toda la escena final XV “LA PRIERE (LA ORACIÓN)”, que muestra el cortejo fúnebre de Margarithe, resulta de gran belleza y emotividad, realzada por el excelente diseño de iluminación de Alessandro Carletti. Sin embargo, en momentos de absoluto protagonismo orquestal, se potencia en demasía lo puramente visual, y me refiero a la escena III “LA PEUR (EL MIEDO)”, donde el protagonista es acosado, golpeado y humillado en la escuela por varios compañeros, ante la impasible presencia de otros que graban con sus móviles, de manera jocosa, la terrible escena; y, en esos momentos, se está ejecutando la famosa “Marcha húngara”. No cabe duda, que los espectadores tienden a focalizar su atención en la acción escénica, más que en escuchar la magnífica música que se está interpretando. Algo parecido ocurre en otro de los grandes fragmentos orquestales de esta obra “Menuet des Follets (Minueto de los duendes)”, perteneciente a la ya mencionada escena (LE JARDIN DU PLAISIR), con la continuada e histriónica presencia en la pantalla televisiva de Mefistófeles, rodeado de varias mujeres que le maquillan y ayudan a disfrazarse de serpiente. Por tanto, la puesta en escena resulta interesante pero irregular, en un intento de dar continuidad dramática a una obra fragmentaria, que se presta mucho más a ser interpretada en versión de concierto. Resaltar la excelente dirección escénica de Eleanora Gravagnola, sustituta de Damiano Michieletto en estas representaciones.

 

Buena labor de Roberto Abbado, manteniendo el pulso y la tensión dramática, en una partitura de extraordinaria calidad musical, donde la Orquesta de la Comunitat Valenciana, brilló a gran altura, con unos excelentes metales y percusión, bien conjuntados con una suntuosa cuerda e instrumentos de viento-madera, que tienen un gran protagonismo a lo largo de toda la obra. Excelente interpretación orquestal de la famosa “Marcha húngara”, así como del “Ballet de las Silfides” en la escena VI “LE PRESÁGE (EL PRESAGIO)” y el “Minueto de los duendes”, del “JARDIN DU PLAISIR”, sin duda, una de las partes orquestales más brillantes de la obra, donde se puso de manifiesto la excelente conjunción de todas las secciones instrumentales, destacando el sonido de las violas, junto a unos metales con excelentes intervenciones de trompetas y trombones junto con las maderas, sobre todo flautín, flautas y oboes. También, en esa misma escena, cabe destacar el sonido orquestal en la “Serenata” de Mefistófeles, con el acompañamiento de las cuerdas en pizzicato y el sonido de flautas y oboes. Magnífica conjunción de orquesta, coro e interpretes solistas en la parte final de la escena VIII “LE DESIR (El DESEO)”, con destacadas intervenciones de metales y maderas, en especial de fagots y clarinetes. Impresionantes sonoridades de todo el conjunto orquestal en la escena XIV “LA DAMNATION (LA CONDENACIÓN)” con una especial mención a violas y oboe, marcando la frenética carrera hacia el infierno. Preciosa música la que acompaña la bellísima escena final “LA PRIERE (LA ORACIÓN)”, con destacadas intervenciones de arpas y violonchelos.

 

El tenor canario Celso Albelo, interpreta el papel de Fausto. Comenzó su actuación con una voz pequeña que no llegaba a proyectarse hacia delante. Albelo fue mejorando, aunque con ciertos problemas cuando crecía el volumen orquestal. Cantó de manera notable, con estilo y depurada técnica, su famosa aria “Merci doux crépuscule (Gracias dulce crepúsculo)”, perteneciente a la escena IX “LA TENDRESSE (LA MELANCOLÍA)”, con un bello fraseo, dominando con potencia y brillantez la zona aguda. También, realizó una buena interpretación en su otra intervención solista “Nature immense, impénétrable et fiere (Naturaleza inmensa, impenetrable y fiera)” de la escena XIII “LA VICTIME (LA VÍCTIMA)”, ofreciendo sus mejores momentos, en el intenso y apasionado dúo con Margarithe, muy bien interpretada por la magnífica mezzo valenciana Silvia Tró Santafé, quien lució su bella vocalidad en el recitativo-aria “Que l’air étouffaut…..Autrefois un roi de Thule (El aire está sofocante….Hubo una vez un rey en Thulé”, perteneciente a la escena X “La PRINCESSE ET LE DRAGÓN (LA PRINCESA Y EL DRAGÓN)”, cantando con verdadero estilo, magnífico fraseo, regulando el sonido y moviéndose muy bien en todos los registros, con brillantes agudos y una gran interpretación escénica. Excelentes intervenciones del viola solista, en el transcurso del aria, estableciendo un auténtico dúo con la cantante. Verdadero mérito tiene su actuación en esta escena, donde, mientras canta, es acosada por Mephistophélès, quien incluso intenta abusar de ella. Su gran momento, se produjo en la bellísima aria “D’ amour l’ardente flamme (La ardiente llama del amor)”, en la escena XII “L’ATTENTE (LA ESPERA)”, magníficamente interpretada vocal y escénicamente, en este este caso con el brillante acompañamiento del corno ingles. También en este aria, la cantante tiene que soportar, estoicamente, las exigencias escénicas, interpretando la parte final, vertiendo vasos de agua sobre su cabeza. Impresionante actuación del bajo burgalés Ruben Amoretti, como Mephistophélès, con una presencia casi continua durante toda la representación, mostrando una gran teatralidad, para plasmar toda la perversidad del personaje, resaltada en expresivos primeros planos que aparecen en la pantalla televisiva. Su actuación vocal también resultó muy notable en sus muchas intervenciones a lo largo de toda la obra. Destacar su interpretación del aria “Voici des roses (Aquí las rosas)” perteneciente a la escena VII “L’ PRESAGE (EL PRESAGIO)”, o su impresionante actuación en toda la escena XIV “LA DAMNATION (LA CONDENACIÓN)”. Correcto el bajo Jorge Eleazar Álvarez como Brander en “La canción de la rata” perteneciente a la escena VI “LA DUPERIE (EL ENGAÑO)”.

 

Extraordinarias actuaciones de los coros en sus numerosas intervenciones a lo largo de toda la obra. Destacando de sobremanera, en toda la gran escena de “LA DAMNATION” con ese impresionante coro “Pandemoniun” cantado en un idioma infernal e ininteligible, inventado por Berlioz. El Coro de La Generalitat junto a la Escola Coral Veus Juntes de Quart de Poblet y La Escolanía de La Mare de Deus, ofrecen una sublime interpretación, en toda la preciosa escena final de la obra.