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La bailaora Alba Heredia en estado puro en Flamenco Real

Alba Heredia

Heredera de la tradición más flamenca, nacida en el seno de una de las dinastías más importantes de este arte, Alba Heredia comunica con personalidad propia la esencia de sus sentimientos a través de una técnica impecable y depurada que es, a la vez, espontánea y natural, como lo demuestra su espectáculo ALBAILANDO, que podrá verse en el Teatro Real los días 17 y 18 de marzo dentro del ciclo Flamenco Real.

Su primera aparición pública tuvo lugar, cuando sólo contaba cuatro años, en 1999, en el Palacio de Deportes de Granada en el espectáculo homenaje a su tío Juan Maya Marote, compartiendo escenario con figuras como Niña Pastori, José Mercé y Eva la Yerbabuena, entre otros. Lo que iba a ser una aparición entrañable de la benjamina de la familia se convirtió en el anuncio de la futura gran bailaora y provocó que, desde ese momento, ya no volviera a abandonar las tablas.

Alba Heredia aprende y asimila las señas de identidad de su estirpe, mientras continúa su formación con grandes de la danza flamenca como Belén Maya, Rafaela Carrasco o Iván Vargas, sin dejar de actuar en tablaos y festivales. En 2005 llega el papel más importante de su corta carrera, protagonizando el espectáculo Pasión de Cristo, de su tío Juan Andrés Maya. Dos años más tarde actúa como solista en el prestigioso auditorio de La Chumbera del Sacromonte de Granada, y en 2015 se alza con el premio Desplante del Festival Internacional de Cante de las Minas.

En ALBAILANDO, su arte será el centro de un espectáculo en el que contará con la participación de algunos de los nombres más reputados del flamenco actual, verdaderas estrellas como Gabriel de la Tomasa y Saúl Quirós al cante, las palmas de Rober ‘El Moreno’ y la percusión de Iván Losada.

El espectáculo contará con la participación, como artista invitado, de Rafael Riqueni, intérprete de honda emoción, de toque personalísimo y una ejecución pulcra, en cuyo arte se miran ya las nuevas generaciones. La presencia de Riqueni en estas veladas aporta el momento de música sublime que arropa a una gran bailaora.

A pesar de su juventud, el baile de Alba Heredia se reconoce ya por derecho propio. Un arte que enriquece y reafirma la forma genuina de expresar el baile. Una ocasión de contemplar a la heredera de una de las dinastías más emblemáticas del mundo flamenco.