Entrevista baritone Franco Vassallo

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

 

Interview Franco Vassallo

It was just a boy when a teacher heard her singing through the halls of school. Then he began studying music and his interest in the arts and humanities, the great passions of Franco Vassallo. Meticulous preparing to end their characters, arrive at Liceu Barcelona Aida and Amonasro provides us full of intensity and drama. We talk about it in this interview
Brío Clásica.
INTERVIEW FRANCO VASSALLO / CLASSIC ELAN
B.C: His beginnings were very original: he heard a singing teacher casually in school corridors. If there had been so, Would he have equally determined by music and singing? How did that start?
F.V: At this stage, with the experience of these years behind me, It is hard to say what would have done if that endearing episode occurred in the school would not have happened, but with all security I had found another way to focus my passion for art, culture, literature and philosophy. First of all, say that I consider myself a humanist.
B.C: Could you describe the characteristics of your voice?
F.V: It is always difficult to talk about one's voice on tape, singers and unfortunately we can not hear ourselves live. I would say that mine is frank, sincere, direct. I think it has always had a certain sweetness, it still retains, but obviously over the years he has matured and gained in roundness, taking a tan that has allowed me to face a more dramatic repertoire.
B.C: We know of your interest and knowledge of dramaturgy, cornerstone in the opera. When a role is interpreted on many occasions, that character, Does it yours and gives it a certain character forever or outweighs production and stage manager?
F.V: Dramaturgy in the operatic genre is critical because the opera is theater and music, so you can not do without his theatrical part. But the truth of the opera stage is obtained by finding the right key character, which is not only in the acting part but is also obtained and, especially, through score, because the composer leaves everything clear. Everything is in the score! In fact, these composers, as Verdi, They have never been forgotten because they were true geniuses; They created some masterpieces that still listen to and why they have become immortal. They had an intuitive and innate ability to capture the scenic score truth of the character. When you make it yours in my case also has helped me the Stanislavski method, I studied- revive you do through you. In the study period we thought to build character and shape, but once we got on stage to stop thinking just be him and live like him, that is to say, in my case I try to look and feel like the character; let it flow. Interpreters rationally know what is happening in the scene and what will happen next, however the character does not know, so you have to live it and react true self to everything that is happening. It is complex, but at the same time exciting, very similar to what an actor feels, although we, the singers, We also have the advantage of relying on the soundtrack, music, que describe la situación que estamos viviendo y ofrece a nuestra actuación una fuerza expresiva increíble. On the other hand, también tenemos la desventaja de que si estamos acatarrados no nos queda otro remedio que salir y cantar [laughs].
B.C: From 13 de enero está participando en la producción del Liceu de Aida, in Verdi, con la dirección musical de Gustavo Gimeno y la escenografía de Mestres Cabanes. ¿Qué Amonasro vamos a ver en el Liceu?
F.V: Cuando llego a los primeros ensayos naturalmente ya siento que el personaje corre por mis venas; lo siento mío y me he hecho una idea completa del rol que obviamente tengo que contrastar con el director de escena; trato siempre de encontrar un equilibrio entre la idea que tiene él del personaje y la que tengo yo. Obviamente siempre hay algunos directores con los que conecto más que con otros, pero a veces me presentan una visión del rol que, aunque de entrada no concuerde con ella, si la idea es inteligente, simplemente me dejo llevar por sus indicaciones hasta acabar haciendo mía su propuesta. In any case, nosotros, los intérpretes, como los directores musicales o de escena, debemos estar al servicio de la música y del compositor. Me viene a la mente una frase bellísima que Verdi le dijo al barítono Felice Varesi, que estrenó varias de sus óperas: “Te pido que por favor sirvas antes al poeta que al músico”; viniendo de Verdi me resulta fascinante, porque quiere decir que tenía un gran respeto a la realización escénica, porque era como decir: si hacemos un buen teatro la música viene sola, por eso creo que hay que tener un gran respeto por el libreto. En cuanto al Amonasro que interpreto, lo siento como un personaje intensísimo, trágico y doloroso; es un rey que Verdi nos describe e invita a interpretar con “impeto selvaggio” (ímpetu salvaje), un dato que está ahí, in the score; pero a veces nos olvidamos de su inmensa humanidad. En su gran momento escénico, en el dúo con Aida, su carácter práctico y determinante que debe tener como político se topa con los afectos y sentimientos; vemos a un padre que se ve obligado a pedirle a su hija un sacrificio enorme, obligándola por su pueblo a traicionar al hombre que ama. De ahí su rabia, que no es otra cosa que una reacción humana al dolor interno que siente por tener que pedirle algo tan cruel a una hija. Es un personaje que vive intensamente el dolor; al final del dúo le dice a su hija algo increíble: “Pensa che un popolo, vinto, straziato, per te soltanto risorger può” (“piensa que un pueblo conquistado, desgarrado, solo gracias a ti puede levantarse de nuevo), that is to say, “todo está en tus manos y por nuestro pueblo debes hacer este sacrificio, que sé que es infame, pero no hay otro camino”. Es sin duda uno de los momentos más bellos de toda esta escena. On the other hand, Amonasro demuestra ser un gran rey, inteligente y guerrero pese a haber sido derrotado en la batalla. Vive situaciones extremas desde el inicio al fin, ya que desde que entra en escena está casi condenado a muerte y en muy poco tiempo debe hacer de todo para conseguir sus objetivos, salvar a su pueblo y su propia vida. In summary, estamos ante un personaje absolutamente trágico por todo lo que le sucede, pero a la vez fascinante aún siendo relativamente breve.
B.C: In 2004 interpretó a Zurga, en Les pêcheurs de perles en Bilbao, in 2008 fue Fígaro en Il barbiere di Siviglia en la Ópera de Las Palmas, in 2014 participó en I vespri siciliani en el Teatro Real interpretando a Guido di Monforte, y ahora llega al Liceu de Barcelona con Amonasro. ¿Por qué han sido tan espaciadas sus actuaciones en España?
F.V: Además de los compromisos que usted cita, en realidad debuté en España con I vespri siciliani en la Ópera de Bilbao en 2001 y también canté Ernani en Las Palmas de Gran Camaria en 2005 e I Puritani en Menorca en 2008. In any case, y en comparación a la carrera que he hecho en otros países, es cierto que mi presencia en España ha sido escasa, pero no ha sido por mi voluntad, porque lo cierto es que adoro este país y me encanta trabajar aquí; simplemente ha sucedido lo habitual en estos casos: a veces llegan ofertas en épocas en las que estás ocupado y el tiempo va pasando sin que coincidan las agendas.
B.C: ¿Cómo se siente más cómodo, con la intensidad expresiva y vocalidad contundente de Amonasro o la ligereza y brillantez de Fígaro? ¿Cómo se abordan técnicamente roles tan diferentes?
F.V: Como la antigua escuela del “canto sul fiato” decía, no están reñidas estas dos formas de cantar e interpretar, that is to say, es importantísima la ductilidad vocal; hay que poder pasar de un rol brillante a uno dramático y viceversa, sobre todo cuando el instrumento te lo permite. Cuando la voz con la experiencia y madurez está lista para afrontar el repertorio dramático, es importante regresar de vez en cuando al repertorio belcantista para mantener la elasticidad y el squillo, así evitamos que la voz se vuelva pesada. Recordemos que los cantantes del pasado cambiaban del repertorio ligero al pesado con una rapidez pasmosa; creo simplemente que teniendo un mínimo de tiempo, si mantienes la voz en el lugar adecuado, sin forzar, puedes cambiar sin mayores problemas. Este año felizmente he vuelto a interpretar a Figaro (The Barber of Seville) en la Ópera de Hamburgo viniendo de interpretar Rigoletto, y me he encontrado rápidamente cómodo en la frescura y la elasticidad adecuada casi naturalmente y sin ningún trabajo previo. Lo que llamamos “memoria muscular” funciona siempre. Definitely, no hay que forzar nada porque el sonido se vuelve pesado, solo hay que mantener la voz siempre alta y en la máscara.
B.C: Parece que cada vez cuesta más encontrar voces verdaderamente graves. De ser así, ¿a qué cree que es debido?
F.V: Creo que la voz que ciertamente es difícil de encontrar es la del verdadero bajo profundo; hoy en día predomina más el bajo-barítono, pero no sabría decir un motivo preciso. Las voces graves –a veces, no siempre– tienden a cantar de forma natural porque la voz ya suena por sí misma, sin necesidad de aplicar toda la técnica que sin duda sí necesitan las voces más agudas para que suenen bien. Esto a veces hace que las carreras de las voces más graves sean ligeramente más cortas, a no ser que trabajen la técnica con un buen maestro. In any case, el trabajo técnico es imprescindible para todas las cuerdas, y no siempre es gracias a contar con un buen profesor. Como decía el mío, no es solo importante un gran maestro, sino que ese gran maestro debe encontrar al gran alumno.
B.C: Teniendo en cuenta la evolución de su voz y de su canto, ¿qué nuevos roles tiene en mente para temporadas futuras?
F.V: Me gustaría seguir explorando el verismo y el repertorio pucciniano, como La fanciulla del West, Gianni Schicchi, Paglicci o Cavalleria rusticana, for example, pero al mismo tiempo mantener el repertorio verdiano que para el barítono es básico, y por supuesto el bel canto. Próximamente cantaré Il pirata, Lucia di Lammermoor y Roberto Devereux, a repertoire that is essential for me to keep up the ductile voice.
B.C: Must we wait four years to return to listen to him in Spain?
F.V: Hopefully not! I sincerely hope to be at least every year in a Spanish theater.
Tagged with: , , , , ,