Granada

El Teatro de la Zarzuela vivirá el próximo jueves 1 de octubre una noche que no es exagerado considerar histórica. Después de ocho meses sin subir el telón, obligado por los desastrosos estragos de una pandemia infinita, este escenario único volverá a ser el centro mundial del género que le da nombre y que contiene muchas de las más brillantes páginas de nuestro patrimonio lírico. Y para un momento tan sumamente especial, el espectáculo programado y quienes lo levantarán cada día, no podía ser menos.

‘Granada’ es el título genérico escogido para reunir dos composiciones cruciales en la obra de sus autores. Granada es ‘La Tempranica’ de Gerónimo Giménez, y Granada es asimismo ‘La vida breve de Manuel de Falla de la que aquella es referente musical y escénico directo. Históricas serán las 14 funciones (7 por título), también por la prolongada ausencia de estas tablas: El tren de ‘La Tempranica’ no para en esta estación desde hace la friolera de 36 años. ‘La vida breve’, ocho.

Y aunque, debido una vez más a las restricciones de la crisis el montaje se verá de forma diferente a como en un principio fue concebido (ambas obras escenificadas en una misma función), la apuesta preserva la fuerza escénica y musical de la idea originaria. No en vano, son pesos pesados de la música y el teatro quienes se enfrentan a la genialidad de estos dos compositores andaluces: Por un lado será el Maestro Miguel Ángel Gómez-Martínez quien asuma la dirección musical desde el podio del foso (un granadino dirigiendo ‘Granada’), que estará al frente de la Orquesta Titular del Teatro de la Zarzuela -Orquesta de la Comuni­dad de Madrid-, del Coro Titular del Teatro de La Zarzuela y de unos extraordinarios repartos.

Y por otro lado, el director de escena veneciano Giancarlo del Mónaco se hará cargo, como en él es norma, de sacar los sentimientos recónditos, las emociones escondidas, las pasiones inesperadas; exprimirá el alma herida de los personajes, de los intérpretes, del público en busca de verdades en ocasiones desconocidas y no felices, que a ninguno nos son ajenas.

Una trilogía española

Con esta producción de ‘Granada’ Del Monaco concluye en el Teatro de la Zarzuela lo que él mismo considera como una trilogía española que incluye ‘Las golondrinas’ -con las que se abrió la temporada 2016/2017 de este coliseo-, y ‘La Tempranica’ y ‘La vida breve’ (esta última la estrenó en 2010 en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, a quien pertenece la producción). Centrándonos en estas dos últimas, la primera reflexión del director italiano gira en torno a cuál es el nexo que une las obras de Giménez y de Falla, y llega “irremediablemente” a la conclusión de que “ambas están ligadas por una atmósfera, una dramaturgia, una composición teatral de la psicología de la mujer abandonada”.

Gómez-Martínez, por su parte, se sumerge en las emociones de los dos compositores y las ejecuta con suma fidelidad para que sean ellos a través de dos mujeres gitanas y granadinas -María y Salud- quienes conmuevan al público.

En el escenario se sufre, y mucho. Y también se goza. Eso sin duda. Y hay artistas a los que estas ocasiones dicotómicas los hace crecer, elevarse, transformarse en lo que la emoción exija en cada momento. Por extrema que esta sea. De esa naturaleza son los intérpretes que estos días, en estas funciones, recalan en la plazuela de Jovellanos. De una integridad escénica conmovedora, de un dramatismo contagioso y un talento musical diferente. Nancy Fabiola Herrera y Ainhoa Arteta serán respectivamente María en ‘La Tempranica’ y Salud en ‘La vida breve’, igual que Ana Ibarra y Virginia Tola. Jorge de León será ese Paco contradictorio de la obra de Falla, y le acompañará en el papel Francesco Pio Galasso. Rubén Amoretti hará de Don Luis en una, que alternará con Javier Franco, y de Tío Sarvaó en la otra. Y Ruth González será Grabrié en la de Giménez, y Maria Luisa Corbacho también hará doblete encarnando a Salú en una y a la abuela en la otra. Y no paramos de contar. También harán de estos montajes una experiencia por momentos épica y siempre conmovedora, voces y actitudes como las de Gustavo Peña, Gerardo Bullón, Ricardo Muñiz, Miguel Sola, Anna Gomà, Andrés Merino y Jesús Méndez.

Y en ‘La Tempranica’, el guiño viene a ser pefecto. El Premio Nacional de Literatura Dramática de 2019, Alberto Conejero, ha ideado un sueño. Una fantasía que se hace realidad en el prodigioso encuentro sobre el escenario de los propios Gerónimo Giménez, que interpretará Jesús Castejón, y Manuel de Falla, a quien dará vida Carlos Hipólito. Y los compositores tendrán una réplica en Julián Romea, autor del librero original de ‘La Tempranica’, a que encarnará el también actor Juan Matute.

La musicóloga Dácil González Mesa señala en sus notas al programa que “ciertamente las dos obras que aquí nos ocupan constituyen géneros distintos dentro de la música escénica, pero la deuda de Falla con ‘La Tempranica’ de Giménez es evidente. Buena muestra de ello es que una y otra tienen en común, además de su temática -ambientada en la Granada gitana-, tipos de personajes, formas y recursos musicales”.

Streaming en directo

Como viene siendo habitual en el Teatro de la Zarzuela desde hace varias temporadas, ambas producciones se emitirán en directo a través de YouTube, Facebook y la página web del coliseo: ‘La Tempranica’ el viernes 16 de octubre a las 20h00, y ‘La vida breve’ un día después, el sábado 17 a la misma hora.

Y todo con las más extremas medidas de seguridad.

El Escorial

El Teatro Auditorio abrirá con un aforo del 50% y bajo estrictas medidas de seguridad e higiene para garantizar la seguridad de público y trabajadores.

La inauguración del festival correrá a cargo del virtuoso pianista ruso Arcadi Volodos, que tocará obras de Liszt y Schumann​​.

La soprano Ainhoa Arteta y la mezzosoprano Joyce DiDonato, dos de los platos fuertes del festival, deleitarán al público con sus famosas voces acompañadas al piano por Javier Carmena y Carri Ann Matheson, respectivamente.

El toque de humor lo podrán Goyo Jiménez -acompañado al piano por Julio Awad-, el tenor Zapata y Maestrissimo, espectáculo cómico-musical de Yllana.

Forma Antiqva, Sergio Bernal Dance Company y Joaquín de Luz, Capella de Ministres, Noelia Rodiles, Antonio Galera o la Orquesta Sinfónica de RTVE serán otros de los protagonistas de una edición con doce espectáculos para todos los gustos.

El Teatro Auditorio San Lorenzo de El Escorial de la Comunidad de Madrid vuelve a abrir al público el próximo 23 de julio con la nueedición del Festival de Verano, un clásico en las noches estivales de la sierra madrileña y uno de los principales festivales de la temporada veraniega en nuestro país. Desde ese día y hasta el 6 de agosto el Festival presenta doce espectáculos de música, danza, teatro y humor que tendrán como protagonistas a Ainhoa Arteta, Joyce DiDonato, Goyo Jiménez, Yllana, Arcadi Volodos o Zapata, entre otros muchos. La reapertura del Teatro Auditorio para el Festival de Verano se hará bajo estrictas medidas de seguridad e higiene a través de un protocolo que garantiza la seguridad de público y trabajadores. Se abrirá con un aforo del 50%.

El Festival se inaugura el 23 de julio con el recital de piano de Arcadi Volodos, que interpretará obras de Liszt(Ballade nº2, Légende nº1St François d’Assise: La prédication aux oiseaux’) y Schumann (Bunte Blätter, Humoreske). El conocido pianista ruso se ha convertido en una referencia mundial en la música clásica, considerado un genio por su habilidad única para combinar un virtuosismo excepcional con una musicalidad profunda y expresiva. Desde su debut en Nueva York en 1996, Volodos ha actuado en todo el mundo, tanto en recitales como con las orquestas y directores más eminentes del panorama internacional.

El día 24 de julio será el turno de la Orquesta Sinfónica de RTVE, que deleitará al público con dos sinfonías de Ludwig van Beethoven. La reputada formación musical interpretará la sinfonía nº 1, la primera de las nueve que compuso Beethoven; y la sinfonía nº 5, una de las composiciones más populares de la historia de la música clásica, cuyo allegro inicial está presente en el imaginario colectivo universal. La formación tocará bajo la batuta de Manuel Coves, director andaluz con una dilatada trayectoria en la que ha dirigido numerosas orquestas españolas y europeas. El concierto se enmarca en el Año Beethoven, ya que en 2020 se celebra el 250 aniversario del nacimiento del compositor alemán en Bonn (1770).

Ainhoa Arteta, una de las grandes voces de nuestro país, volverá al Teatro Auditorio el 25 de julio con el recital Orígenes. Música española. Acompañada del magistral pianista Javier Carmena, la soprano recorrerá las grandes piezas musicales del repertorio clásico español, para volver a las raíces de nuestra cultura musical gracias a las obras de compositores como Joaquín Turina, Enrique Granados o Jesús Guridi. En esta nueva propuesta, la cantante presenta un programa que va más allá del concepto de recital como sucesión de obras y que descubre parte de su recorrido vital y profesional. Ainhoa es marca España y así quiere plasmarlo en esta velada, mostrando un profundo respeto por las regiones y sus gentes, por las raíces y, en definitiva, por las tradiciones y costumbres.

Mujeres extraordinarias, danza clásica y española, música barroca y humor

En esta edición los espectadores viajarán a otras épocas a través de la vida de dos mujeres extraordinarias. El 26 de julio Capella de Ministres presenta su particular homenaje musical a Lucretia Borgia, hija de Alejandro VI, tres veces casada, con un marido asesinado y un hijo ilegítimo. Y todo en sólo 39 años y en pleno Renacimiento. El conjunto valenciano, dirigido por Carles Magraner, se ha basado en la música coetánea a Lucretia para mostrar su humanidad, liberarla del cliché de mujer disoluta y situar su contexto histórico-social, que trasladará al público al fascinante día a día de las cortes renacentistas italianas.

El 31 de julio Forma Antiqva estrena La Caramba, un nuevo espectáculo lírico escenificado en el que recupera la música de María Antonia Vallejo Fernández. Esta producción de teatro musical español -que cuenta con la voz de la soprano María Hinojosa y la propuesta escénica de Pablo Viar- homenajea a la famosa tonadillera del s.XVIII volviendo a las fuentes que fundamentaron su leyenda, tema de numerosas canciones, libros, zarzuelas y películas de los siglos XIX y XX. La Caramba fue objeto de fascinación por su belleza, su enorme poder de seducción, sus pícaras ocurrencias, su gracia en el arte de cantar y, finalmente, por su insólita conversión religiosa y retiro en el punto álgido de su carrera.

Antonio Galera y Noelia Rodiles ofrecerán dos recitales de piano los días 27 y 28 de julio. En la actuación del día 27 Antonio Galera interpretará obras de Beethoven, Liszt, Debussy y Ginastera, en una velada íntima para dejarse llevar por la melodía de sonatas, suites y danzas argentinas. El día 28 Noelia Rodiles tocará tres sonatas, dos de Beethoven y una del compositor madrileño Jesús Rueda (1961).

El toque de humor llegará con los espectáculos de Goyo Jiménez, Yllana y Zapata. El 1 de agosto el televisivo humorista Goyo Jiménez presentará sus Grandes éxitos acompañado al piano por Julio Awad. Con este espectáculo, el Festival de Verano se ha tomado la licencia de incluir una propuesta fuera de su habitual programación musical que seguro que divertirá a todo tipo de público. Las risas también están aseguradas en Maestrissimo (Pagagnini 2), el show cómico-musical que Yllana interpreta el 4 de agosto. Un espectáculo familiar que reinventa la relación entre el humor y la música clásica y en el que se muestran, al más puro estilo Yllana, las aventuras y desventuras de un cuarteto de cuerdas en un período indeterminado entre los siglos XVII y XVIII (Barroco y Neoclasicismo). El 5 de agosto José Manuel Zapata estrena Del revés, un monólogo lírico en el que el tenor abre su corazón al público. Esta obra unipersonal y valiente comienza como ‘un concierto más’, pero pronto se transforma en un viaje por la vida y música del artista, repleto de humor, sorpresas y todo tipo de anécdotas.

Además, en esta edición habrá espacio para la danza con Volver, del ballet clásico a lo último de la danza española, el montaje que Sergio Bernal Dance Company presenta el 3 de agosto. Pasión, técnica y gran talento conforman este espectáculo, que aúna ritmos flamencos y de bolero con coreografías del ballet clásico y la danza española. Sobre el escenario estarán Sergio Bernal, primer bailarín del Ballet Nacional de España hasta 2019; Joaquín de Luz y la bailaora Lucía Campillo.

El Festival de Verano se clausurará por todo lo alto el 6 de agosto con la actuación de Joyce DiDonato. La popular mezzosoprano estadounidense ofrecerá un recital lleno de color en el que deslumbrará al público con su colatura de voz y su expresividad hipnótica, acompañada al piano por Carri Ann Matheson. DiDonato es una de las mezzos más solicitadas de la actualidad, proclamada por The New Yorker como, posiblemente, “la cantante femenina más potente de su generación”. Con una voz de “nada menos que oro de 24 quilates” (The Times), DiDonato ha sido galardonada con numerosos premios, entre los que se incluyen tres Grammy.

52 años han tenido que pasar para que Mirentxu, obra de juventud de Jesús Guridi, haya vuelto a escucharse en el Teatro de la Zarzuela. Una obra que tiene una larga historia de transformaciones. Durante 30 años, un inconformista Guridi no dejó de modificarla y adaptarla hasta llegar a esta última versión.

Se estrenó como zarzuela en 1910 en el Teatro de Los Campos Elíseos de Bilbao, con libreto de Jesús María de Arozamena y Alfredo Echave y con gran éxito de crítica y público. Esta primera versión tenía una orquestación enorme, algo muy poco habitual en los compositores españoles de la época. En 1913 se lleva a Barcelona, en esta ocasión como ópera, prescindiendo para ello de todos los diálogos. Y el 1915 se estrena en el Teatro de la Zarzuela como se concibió inicialmente, como zarzuela. Tras consultar a sus colaboradores Arozamena y Fernández-Sahw, Guridi realizó una nueva adaptación para su estrenos en el Teatro Arriaga de Bilbao en 1934. Y es en este mismo teatro, el Arriaga, donde se estrena en euskera en 1947.

La versión que ha ofrecido el Teatro de la Zarzuela es esta última, con una adaptación de Borja Ortiz de Gondra al castellano que, a modo de narrador, declama Carlos Hipólito relatando con gran musicalidad la sucesión de acontecimientos. Algo que de manera acertada viene haciendo el Teatro de la Zarzuela con las obras en versión de concierto.

Desde el foso, un Oliver Díaz magistral realiza una lectura de la partitura llena de refinamiento y lleva a la Orquesta de la Comunidad de Madrid a una de sus interpretaciones más lúcidas. Se trata de una partitura de gran sonoridad y muy evocadora de los paisajes vascos en los que transcurre la acción, sencilla y cotidiana, de esta obra. La partitura tampoco es compleja. Tiene una estructura casi cíclica, la música vuelve a la misma nota del inicio, en una monótona normalidad de lo cotidiano, todo vuelve a empezar. Recuerda los acordes wagnerianos.

Al frente del reparto una emocionada Ainhoa Arteta como Mirentxu, que se encuentra en un momento vocal espléndido. Transmitió al público la emoción y el entusiasmo de su tierra a través de una música que conoce desde su infancia. Lo cantó todo, acompañando incluso al coro en algunos momentos. Su aria final, que es la de mayor lucimiento, hizo las delicias de un público que se emocionó con ella.

El rol de Raimundo, más extenso y complejo que el de Mirentxu, estuvo a cargo de Mikeldi Atxalandabaso. Con una hermosa línea de canto, fue desgranado con su voz ligera cada momento intenso del personaje y la trama. Tras un inicio algo forzado, lo dio todo en la segunda parte.

La Presen de Marifé Nogales, personaje a la sombra de los protagonistas, fue sin embargo su perfecta acompañante. Siempre solvente, creó una Prensen con el nivel de dramatismo preciso.

Christopher Robertson ha sido un Txanton impecable. Sobrio en su expresión, como el carácter de su personaje. Un escalón por debajo estuvo la actuación de un voluntarioso José Manuel Díaz, como Manu. Mario Villoria, componente del coro, fue un pastor con solvencia y eficacia.

Muy bien el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela. Fue de menos a más y se valoró su labor con el euskera. Mención especial tuvo la intervención del Coro de Voces Blancas Sinan Kay, dirigido por Lara Diloy. Un coro formado en 2015 con vocación didáctica cuya sede se encuentra en el colegio Santísima Trinidad de Alcorcón. Una iniciativa valiente y de gran eficacia en multitud de aspectos, no solo el académico o didáctico. Especial mención merecen sus dos solitas Patricia Valverde y Azahara Bedman. Parece que el futuro de la lírica está garantizado.

Un nuevo acierto del Teatro de la Zarzuela en su impagable labor de búsqueda y recuperación de grandes obras de la lírica española. Esperamos ya con inquietud la próxima.

Fotografía: Javier del Real

Los días 22 y 24 de noviembre pueden considerarse históricos para el Teatro de la Zarzuela. En esas fechas el público podrá escuchar (en versión de concierto), y por primera vez en euskera en este Teatro, una de las obras más desconocidas de Jesús Guridi: el idilio lírico en dos actos ‘Mirentxu’. Y será después de 52 años de silencio en este escenario, donde únicamente ha podido escucharse completa en dos ocasiones a lo largo de sus 163 años de historia, la última de ellas en 1967. Una vez más el Teatro de la plazuela de Jovellanos cumple con una de sus labores esenciales como es la preservación, estudio, recuperación y divulgación de nuestro patrimonio lírico. El coliseo, después de iniciar la temporada con ‘El caserío’, culmina así su particular homenaje a uno de nuestros más brillantes músicos.

Con libreto de Jesús María de Arozamena y Alfredo Echave, en ‘Mirentxu’, según palabras de la experta musicóloga María Nagore Ferrer, “es indiscutible la belleza, que explica la popularidad de algunos números como el Preludio del primer acto o la preciosa y lírica aria final”. Así, Nagore Ferrer destaca que “la maestría compositiva de Guridi está puesta al servicio de un texto poético que es tratado con flexibilidad, sencillez y una paleta orquestal rica y elaborada pero envuelta en tonalidades suaves”.

Las distintas ‘Mirentxus’

‘Mirentxu’ se estrenó en el Teatro de los Campos Elíseos de Bilbao en 1910, y desde esa primera ocasión sufrió constantes modificaciones. Nagore Ferrer habla incluso de “seis o siete ‘Mirentxus’ distintas”, llegando incluso a convertirse en ópera, añadiendo para ello música a las partes dialogadas. En este formato fue presentada en su estreno de Barcelona en 1913, pero Guridi no quedó en absoluto satisfecho, convencido, a pesar de las críticas favorables, de que el público no comprendió la obra precisamente por tener ese formato de ópera. Por tanto, dos años después, en 1915, la presenta en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela, pero en su versión original.

Una nueva adaptación de ‘Mirentxu’ se estrenó en el Teatro Arriaga de Bilbao en 1934, encargando Guridi la refundición del libreto a sus colaboradores habituales Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. Para esta nueva versión, el compositor reinstrumentó toda la partitura; modificó algunos números y añadió otros nuevos, intentando no desvirtuar la obra.

En 1947, el compositor pidió al escritor Jesús María de Arozamena una nueva revisión de la obra. Arozamena partió de la versión de 1934, utilizando también elementos del libreto original de Echave, y escribió dos versiones, en castellano y en vasco. Esta última y definitiva ‘Mirentxu’ fue estrenada por la Compañía Lírica Donostiarra en el Teatro del Gran Kursaal de San Sebastián precisamente el 24 de noviembre de 1947, recibiendo el Premio Nacional de Teatro Ruperto Chapí. Y es esta versión “definitiva” la que se podrá escuchar estos días en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

A pesar de que no se han podido hallar datos documentados de que la obra se presentara como ópera más allá de su estreno de Barcelona, persiste desde siempre la misma pregunta: ¿Es ‘Mirentxu’ una ópera o una zarzuela? Nagore Ferrer responde: “Como afirma acertadamente Ramón Lazkano en su introducción a la edición crítica publicada por el Instituto Complutense de Ciencias Musicales en 2009, la indefinición de la obra no dejó de plantear problemas a Guridi durante los más de treinta años de gestación de la obra definitiva: se trata de una obra «a medio camino entre un singspiel y una zarzuela éuscara, o de un drama verista y una escena pastoral».”

La doble cita en La Zarzuela

En la doble cita con ‘Mirentxu’ en el Teatro de la Zarzuela, el podio será asumido por Óliver Díaz, quien deberá enfrentarse a la maestría orquestadora de Guridi; a su inspiración en la creación de melodías o a la minuciosa arquitectura vocal de la obra. Para encarar todas estas demandas, contará con un equilibrado reparto de voces extraordinariamente adecuadas a las exigencias del compositor.

La soprano Ainhoa Arteta interpretará el papel de Mirentxu, hija de Manu el molinero, y prima de Raimundo, que vive con ellos y de quien está enamorada sin éxito. El papel de Raimundo, enamorado a su vez de Presen, amiga de Mirentxu, lo asumirá el tenor Mikeldi Atxalandabaso. El bajo-barítono Christopher Robertson hará las veces de Txanton, el anciano que cuida de los niños –cuya hermana mayor es Presen– en la casa vecina al molino donde habitan Manu, Mirentxu y Raimundo. El rol de Presen será encarnado por la mezzosoprano Marifé Nogales. Por su parte, el barítono José Manuel Díaz dará vida a Manu. A todos ellos se unirán también como solistas el barítono Mario Villoria, componente del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, y los niños Patricia Valverde y Azahara Bedmar, miembros del Coro de Voces Blancas Sinan Kay.

La historia de ‘Mirentxu’ en esta ocasión está recreada por el reconocido dramaturgo Borja Ortiz de Gondra y será el actor Carlos Hipólito quien entre los números musicales vaya desdoblando la sucesión de acontecimientos que desembocarán en la tragedia final.

La Orquesta de la Comunidad de Madrid, Titular del Teatro, y el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, completan el cuadro artístico de esta histórica recuperación que contará con un hito más: la grabación y posterior emisión de la obra por parte de Radio Clásica de RTVE. La decisiva importancia de este registro consiste en que hasta la fecha no existen grabaciones válidas de ‘Mirentxu’.

Don Carlo
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Ópera en cinco actos
Libreto de Joseph Méry y Camile du Locle, basado en la obra Don Carlos, infant von Spanien (1787) de Friedrich Schiller, traducida al italiano por Achille de Lauzières y Angelo Zanardini.
2 de octubre, Teatro Real de Madrid
D. musical: Nicola Luisotti
D. escena: David McVicar
Escenógrafo: Robert Jones
Figurinista: Brigitte Reiffenstuel
Iluminador: Joachim Klein
Coreógrafo: Andrew George
Dramaturgo: Maite Krasting
D. coro: Andrés Máspero
Reparto: Michele Pertusi, Andrea Caré, Simone Piazzola, Rafal Siwek, Fernando Radó, Ainhoa Arteta, Silvia Tró Santafé, Natalia Labourdette,
Moisés Marín, Leonor Bonilla, Mateusz Hoedt, Cristian Díaz,
David Sánchez, Francis Tójar, David Lagares y Luis López NavarroLas intrigas palaciegas de la corte española han sido siempre fuente de inspiración para escritores y músicos. Sobre todo aquellas alimentadas por la “leyenda negra” que llegaba principalmente de Inglaterra, la potencia rival de la corte española en aquel momento. Y a Friedrich Schiller, autor de la obra en la que se basa el libreto de Joseph Méry y Camille du Locle le interesó más la fabulada leyenda que la historia real.Verdi no escapó a esta fascinación. Interesado por el tema tras una visita al Escorial durante su estancia en Madrid, pensó que con Don Carlo podía responder al encargo de la Ópera de París para la celebración de la Exposición Universal de 1867. Una temática como esta era perfecta para el público de París, amante de la gran opéra francesa, con escenografías espectaculares y de gran intensidad dramática.Pero, a pesar del despliegue de medios durante su composición, Verdi no estaba satisfecho con el resultado. Introducía constantes modificaciones. Hasta tal punto, que la primera versión de Don Carlo nunca llegó a estrenarse. Tras el primer ensayo general y antes del segundo, la gran cantidad de modificaciones realizadas en la partitura desembocaron en una segunda versión, que fue la que se estrenó en 1867, conocida como “la versión de París”.Había llegado el momento de estrenar la ópera en Italia y, ni el gusto del público italiano, poco acostumbrado a obras casi interminables, ni la capacidad de los teatros, respondían a las exigencias de la versión parisina de Don Carlo. Verdi decidió entonces realizar un drástico recorte a la obra, cediendo así al pragmatismo italiano. Nació entonces la “versión de Milán” de 1884, en la que se prescinde de los ballets y del primer acto, el de Fontainebleau. Esta ha sido hasta la fecha, la versión más representada en España.En 1886 Verdi revisa de nuevo la obra. La supresión del primer acto dejaba algunos vacíos en la narrativa. Decidió entonces volver a incluir Fontainebleau. No en vano es en este acto en el que se plantea el tema principal de la obra, los sentimientos más íntimos de los personajes, frente a sus responsabilidades públicas. Nace entonces, “la versión de Módena”. La que recupera el Teatro Real en esta temporada.

La escenografía es abstracta, muy típica de David McVicar, del que recordamos su Vuelta de tuerca y la más reciente Gloriana, ambas de Britten. La reposición escénica ha estado a cargo de Axel Weidauer, que justifica la escenografía citando al autor del libreto, Friedrich Schiller: “los más bellos sueños son los que se tienen en la cárcel”. Y sin duda esta frase ha inspirado la escena hasta conseguir una atmósfera opresiva y claustrofóbica. Compuesta únicamente por estructuras de ladrillo gris cuyo ligero movimiento crea nuevos espacios en los que nada cambia. Solo algunos elementos simbólicos nos trasladan de escenario.

McVicar utiliza siempre el vestuario como elemento fundamental de contextualización de la obra. Su rigor histórico y el de los extraordinarios figurines de Brigitte Reiffenstuel son absolutamente evocadores del momento histórico que viven los personajes. Es un vehículo perfecto entre la historia que narra la obra y la moderna y ecléctica escenografía.

La dirección musical estuvo a cargo de Nicola Luisotti. Con él la orquesta suena a Verdi. A veces, demasiado. El volumen de sonido fue a menudo excesivo y algo farragoso. Quizá por eso los mejores momentos de la orquesta fueron aquellos que requerían mayor expresividad. Fue de menos a más en su dirección y supo mantener el pulso hasta el final. Consigue un buen nivel de teatralidad y una continuidad narrativa que facilita el trabajo de los cantantes.

El coro fue un elemento importante en la dramaturgia. Figurines perfectos y ese sonido conjunto que hace vibrar el corazón de toda la sala.

Las voces estuvieron encabezadas por el Don Carlo de Andrea Caré. También su actuación fue de menos a más. Comenzó con un seseo algo grosero que fue despejando, dando lugar a un buen fraseo que realzaba un hermoso y homogéneo timbre. Su expresividad, tanto vocal como escénica, fue casi inexistente.

La Isabel de Valois de Ainhoa Arteta estuvo a una gran altura. Su voz, siempre audible y timbrada, delineó un personaje sufrido en lo más íntimo y lleno de dignidad y solemnidad en su parte institucional, gracias, sobre todo, a su extraordinaria presencia escénica. Interpretó su Elisabetta con elegancia y musicalidad y brilló en las medias voces.

La siempre solvente Silvia Tró, supo darle a su Princesa de Eboli la distante frialdad que se le supone. Su registro mantiene un amplio recorrido que le permitió hacer frente a una tesitura aguda por momentos, pero también a los exigentes graves que acomete el personaje en “O don fatale”.

El Filippo II de Michele Pertusi tuvo sus mayores cualidades en la interpretación y el intencionado fraseo. Pero el volumen de su voz y unos graves insuficientes, desdibujaron en parte un personaje, que pide más rotundidad vocal y más profundidad psicológica

Algo parecido ocurrió con El gran inquisidor de Rafal Siwek. Su presencia en escena viste al personaje, pero resulta muy escaso en términos vocales.

Simone Piazzola dio vida a un Rodrigo con todas sus cualidades de lealtad y camaradería hacia su amigo, el Infante. Tuvo momentos de inspiración y fraseo con gusto, sobre todo en los dúos y en el momento de su muerte.

El Tebaldo de Natalia Labourdette quedó casi inédito. Entre el volumen de la orquesta y el de su voz, apenas pudimos escucharla.

A muy buen nivel estuvo la interpretación del fraile de Fernando Radó. Y los diputados flamencos de Mateusz Hoedt, Cristian Díaz, David S´nachez, Francis Tójar, David Lagares y Luis López Navarro.

Un correcto inicio de temporada con más espectáculo en el patio de butacas que en escena.

Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

El Teatro de la Zarzuela ha iniciado la nueva temporada con un sentido homenaje a Montserrat Caballé. Una gala lírica española en la que es “su casa en Madrid”, como no se cansa de repetir Daniel Bianco, director de este Teatro, que se mostró emocionado en las palabras que dedicó a la soprano al inicio de la gala.

La gala ha estado protagonizada exclusivamente por la música. No se han proyectado imágenes, tan solo una al inicio y al final. Algo muy adecuado para homenajear a quien vivía para la música. “Buscaba la música detrás de la música”, ha señalado Bianco en un discurso que ha emocionado a los hijos y hermanos de Caballé, presentes en el acto desde el palco nº 8, que llevará desde hoy el nombre de Montserrat Caballé.

Caballé debutó en La Zarzuela en 1964 con “Antología de la tonadilla y la vida breve”, bajo la dirección del Maestro Odón Alonso. Desde entonces han sido muy numerosas sus participaciones, tanto en óperas como en zarzuelas.

En la gala han participado Celso Albelo, Rubén Amoretti, Ainhoa Arteta, Yolanda Auyanet, María Bayo, Maite Beaumont, Gabriel Bermúdez, José Bros, Mariola Cantarero, Carlos Chausson, Andeka Gorrotxategi, Airan Hernández, Nancy Fabiola Herrera, Ismael Jordi, Pilar Jurado, David Menéndez, Marina Monzó, Sabina Puértolas, Jose Luis Sola y Virginia Tola. Todos bajo la dirección del maestro Oliver Díaz, al frente de la Orquesta Titular del Teatro de la Zarzuela, Orquesta de la Comunidad de Madrid. Hay que resaltar que todas las interpretaciones han estado a un nivel altísimo, como la ocasión merecía. Al final de la gala, su gran amiga Nuria Espert, ha emocionado a todos recordando a la gran soprano en su aspecto más humano.

Un merecido y muy sentido homenaje del Teatro de la Zarzuela y del público de Madrid a una cantante única.

Ainhoa Arteta

Con las localidades ya agotadas, la soprano guipuzcoana estrenará un ciclo de canciones encargadas por el CNDM al compositor Lorenzo Palomo al hilo del aniversario del ciclo

La soprano Ainhoa Arteta, acompañada por Roger Vignoles, uno de los mejores pianistas especializados en lied, celebrará el próximo lunes 10 de diciembre los 25 años del ciclo de Lied que el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) coproduce con el Teatro de La Zarzuela.

Lo hará con un recital en el que estrenará el ciclo de canciones Sendero mágico, obra encargada por el CNDM al compositor Lorenzo Palomo al hilo del aniversario del ciclo. Junto a este estreno absoluto, Arteta y Vignoles interpretarán los Tre Sonetti di Petrarca de Liszt y obras de Jaime León, Jayme Ovalle, Osvaldo Lacerda, Fernando Obradors y Enrique Granados. Las localidades para este concierto están agotadas.

Arteta protagonizó en el mes de octubre, con gran éxito de crítica y público, la opereta Katiuska de Pablo Sorozábal, que abrió la temporada 2018/2019 del Teatro de la Zarzuela.

La elegante “marca España” lírica

Tras resultar vencedora de los Concursos Metropolitan Opera National Council Auditions de Nueva York y del Concours International de Voix d’Opera Plácido Domingo de París, inicia una brillante carrera internacional en teatros como el Metropolitan Opera, Carnegie Hall, Covent Garden, Bayerische Staatsoper, Operas de Washington, Houston, Dallas, Seattle, San Francisco, Scala de Milán, San Carlos de Nápoles, Arena di Verona, Teatro Bellas Artes de México, Ámsterdam, Deutsche Oper Berlín y un largo etc., interpretando los papeles principales de óperas como La Traviata, La Bohème, Romeo et Juliette, Faust, La Rondine, Eugene Onegin, Turandot, Manon Lescaut, etc.

Combina sus actuaciones operísticas con recitales y conciertos dirigida por los más reputados maestros como Sir Neville Marriner, Christian Badea, Gianandrea Noseda, Christopher Hogwood, Vasily Petrenko, Pablo González, Adrian Leaper, Víctor Pablo Pérez, Friedrich Haider, Pier Giorgio Morandi, Gustavo Dudamel, Miguel Ángel Gómez Martínez, Günter Neuhold, Frédéric Chaslin, etc, y por renombrados pianistas repertoristas como Marco Evangelisti, Rubén Fernández Aguirre, Roger Vignoles y Malcolm Martineau con quien graba para el sello Deutsche Grammophon Recital, una exquisita selección de canción francesa y española.

En los últimos años ha recibido numerosos galardones como la ‘Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes’, Doctor Honoris Causa por la Universidad Rey Juan Carlos, Embajadora de la Marca España, ‘Premio de la Hispanic Society of America’ por su Contribución a las Artes, Premio al “Mejor Artista de Música Clásica” en la V Edición de los ‘Premios de la Música’, ‘Premio ONDAS’ a la labor más notoria en música clásica, ‘Premio Federico Romero’ de la Fundación Autor a su carrera de proyección internacional, ‘Medalla de Oro del Palau de la Música de Valencia’, Presidenta de Honor de la Asociación Maestro Segovia, Académica de la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz, Vasca Universal, Patrona de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música, artista en residencia de la Orquesta de Cadaqués, ‘Micrófono de Oro de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión de España’, ‘Premio Enric Granados’ y Medalla de Oro de la Asociación de Amigos de la Ópera de Lleida, así como el ‘Premio Ciudad de Alcalá de las Artes y las Letras’.

De sus grandes éxitos habría que destacar su participación en Cyrano de Bergerac junto a Plácido Domingo en San Francisco Opera y en el Teatro Real, La Bohème en el Metropolitan y La Scala de Milán, Otello en La Coruña, Turandot, Carmen y La Bohème en el Liceo, Dialogues des Carmelites, Eugene Onegin y Simon Boccanegra en ABAO, así como el estreno en París de la ópera Le dernier jour d’un condamné junto a Roberto Alagna, Don Carlo en la Ópera de Oviedo y Don Giovanni en el Teatro Real, su papel como Alice Ford de Falstaff junto a Bryn Terfel en la Ópera de San Francisco, el Réquiem de Verdi en el Suntory Hall y Fukushima con la Orquesta Filarmónica de Tokyo bajo la batuta de Nicola Luisotti, Manon Lescaut en el Teatro de la Maestranza, Adriana Lecouvreur en la ABAO, Tosca en el Teatro Comunale de Bologna y en Reggio Emilia, La Wally en el Gran Theatre de Geneve, La Bohème en el Bellas Artes de México y Tosca junto a Marcelo Álvarez en Sao Paulo. Han sido igualmente grandes éxitos su Falstaff en el Covent Garden, Tosca en la Welsh National Opera junto a Bryn Terfel, la gala lírica en el Vienna Konzerthaus con la Wiener Kammer Orchester, Tosca en la Deutsche Oper de Düsseldorf, Manon Lescaut en ABAO, Alice Ford de Falstaff en el Teatro San Carlo de Nápoles y A Coruña y su debut en el Teatro Bolshoi de Moscú con el rol de Manon Lescaut, así como en la Sydney Opera House con Tosca.

Entre sus últimos y próximos compromisos se encuentran Tosca en la Arena de Verona, Teatro San Carlos de Nápoles y en la Deutsche Oper de Düsseldorf, Manon Lescaut en el Teatro San Carlo de Nápoles y Bolshoi, Réquiem de Verdi junto a la Royal Liverpool Philharmonic bajo la dirección de Vasily Petrenko, Andrea Chenier en la Ópera de Oviedo, La Bohème en ABAO, Adriana Lecouvreur en Sevilla (Maestranza), I Pagliacci (Nedda) en la Monnaie de Bruselas, Madama Butterfly en el Liceo y Don Carlo en el Teatro Real.

Fotografía: La petite chambre mr

Ainhoa Arteta

El Teatro de la Zarzuela de Madrid comienza el próximo lunes, 9 de octubre (20h00) su ciclo de conciertos de la temporada. Lo hará a lo grande con un recital en el que la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta, una de nuestras artistas más populares e internacionales, reivindicará la figura de Federico García Lorca, recién conmemorados los 80 años de su asesinato, a través de su música y de su obra poética. Además de las conocidas canciones musicadas por el poeta granadino, la cantante abordará composiciones de Antón García Abril, Manuel García Morante, Xavier Montsalvatge y Miquel Ortega sobre algunos de sus poemas.

Así, además de una selección de canciones españolas antiguas de Lorca como «El Café de Chinitas», «Nana de Sevilla», «Anda, jaleo», «Los cuatro muleros» o «Zorongo», Ainhoa Arteta abordará, entre otras obras «Nana, niño, nana» o «Baladilla de los tres ríos» con música de García Abril, «Canción de la madre del Amargo» o «Noche» de García Morante, «Paisaje» o «El lagarto está llorando» de Xavier Montsalvatge, o «Memento» o «Romance de la luna, luna» de Miquel Ortega, todas ellas sobre textos de García Lorca.

La velada tendrá, asimismo, dos momentos especialmente emotivos: la voz grabada de Paco Rabal recitando el poema «La sangre derramada» de Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, y la de Rafael Alberti haciendo lo propio con «Leonardo y la novia» de Bodas de sangre.

 

Teatro de la Zarzuela

A principios de esta temporada decíamos que algo estaba pasando en el Teatro de la Zarzuela y, a la vista de la Temporada 2017/2018 que se ha presentado esta mañana, solo podemos confirmarlo. Esta es la segunda programada por su director Daniel Bianco, con un firme compromiso: tender la mano a todos los públicos, reivindicando así su ineludible condición de teatro plural. Las 161 funciones que compondrán el nuevo curso irán por tanto dirigidas, cómo no, al espectador habitual del teatro, pero también y en la misma medida a quienes se acercan a él con curiosidad e inquietud de conocer e incluso a aquellas personas que aún no saben lo que se cuece entre los centenarios muros del coliseo.

En esa dirección orienta sus palabras Bianco al afirmar que la intención original de la nueva temporada es “invitar a que cada vez más personas se sumen a este viaje, que cojan nuestra mano para andar ese camino”. Un trayecto que implica, según reconoce, un trabajo “colosal” pero que merece la pena para que “el género lírico español en su más amplio sentido siga sintiéndose como uno de los patrimonios culturales de mayor arraigo, siendo así signo significativo de cada uno de nosotros”.

Un camino que según el director hay que recorrerlo juntos y en una única dirección: “la de sentir, gozar y vivir el género lírico español cuya riqueza reside, precisamente, en su extensa variedad”; y afirma que “podemos mirar al futuro con total garantía y optimismo, ya que tenemos el objetivo claro y las herramientas para alcanzarlo”.

Este es el espíritu con el que se presenta esta nueva temporada de La Zarzuela: aumentando el número de funciones a un total de 161, que supone un incremento del 15% respecto a la actual temporada y un 41% en relación a la temporada 2015/2016.

Así, la Temporada 2017/2018, que echará a andar el próximo 6 de octubre y se prolongará hasta el 14 de julio, presenta ocho títulos líricos: seis nuevas producciones del Teatro de la Zarzuela (entre las que se encuentran una coproducción con la Ópera de Lausanne y un estreno absoluto de una obra contemporánea), una reposición de una producción propia, funciones abiertas a todos los públicos del Proyecto Zarza (zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes) y una zarzuela en versión concierto.

Lírica

Se iniciará la temporada con 18 funciones de una nueva producción de ‘El cantor de México’ de Francis Lopez en coproducción con la Ópera de Lausanne. Firmada por Emilio Sagi, con Óliver Díaz en la dirección musical, escenografía de Daniel Bianco, vestuario de Renata Schussheim y un elenco encabezado por Rossy de Palma, José Luis Sola, Sonia de Munck, Manel Esteve o Luis Álvarez, estará en cartel del 6 al 29 de octubre. Tras este comienzo será el turno para la ópera española con dos títulos: ‘El gato Montés’ de Manuel Penella y ‘Maruxa’ de Amadeo Vives. El primero, reposición de una producción propia estrenada en 2012 y firmada por José Carlos Plaza, de la que se han programado 8 funciones del 23 de noviembre al 2 de diciembre; con Ramón Tebar en el foso el reparto estará encabezado por Nicola Beller Carbone, Carmen Solís, Juan Jesús Rodríguez, César San Martín, Thiago Arancam o Alejandro Roy. La coreografía es de Cristina Hoyos.

‘Maruxa’, por su parte, es una nueva producción del Teatro cuya música estará dirigida por José Miguel Pérez-Sierra. Esta historia que se desarrolla en la confusa frontera entre el amor y el deseo contará con escena y escenografía de Paco Azorín; Saioa Hernández, Susana Cordón, Rodrigo Esteves, Borja Quiza, Ekaterina Metlova, Miren Urbieta o Simón Orfila, integrarán el reparto de este esperado título cuyas 14 funciones irán del 25 de enero al 11 de febrero.

El 16 y el 18 de febrero el público tendrá ocasión de degustar ‘La Tempestad’ tras más de medio siglo sin escucharse en Madrid. La programación de este melodrama fantástico de Ruperto Chapí, una de las obras más celebradas del compositor, solo es posible si se cuenta con un reparto como el que en esta ocasión presenta el Teatro de la Zarzuela: Carlos Álvarez, Celso Albelo, Mariola Cantarero, Ketevan Kemoklidze, Carlos Cosías y Alejandro González, todos ellos dirigidos por Guillermo García Calvo. Se ofrecerá en versión de concierto con una adaptación de Alberto Conejero para narrar la historia en la que un crimen no resuelto golpea la conciencia de un asesino sumido en el remordimiento.

En la temporada también se presentará, como feliz novedad, el estreno absoluto de una obra contemporánea, en otra nueva producción del coliseo. ‘Policías y ladrones’ de Tomás Marco, con libreto original de Álvaro del Amo, estará dirigida por José Ramón Encinar, con Carme Portaceli como creadora de la puesta en escena. Manuel lanza, José Antonio García, Rocío Pérez, Pablo García López y María Hinojosa compondrán el elenco en las 5 funciones que irán del 5 al 11 de abril.

La zarzuela grande estará también presente en el escenario de la calle Jovellanos con uno de sus títulos emblemáticos: ‘La tabernera del puerto’ de Pablo Sorozábal. Son muchos los atractivos de esta nueva producción del Teatro. Como decimos, la propia obra, su director de escena: Mario Gas, el musical: Josep Caballé-Domenech, el maestro de maestros de la escenografía Ezio Frigerio, el vestuario ideado por la oscarizada Franca Squarciapino, o el deslumbrante reparto con Sabina Puértolas, Marina Monzó, Ángel Ódena, Javier Franco, Antonio Gandía, Alejandro del Cerro, Rubén Amoretti o David Sánchez. Cada una de las 12 funciones, del 5 al 20 de mayo, promete ser un hito. De forma paralela, durante el mes de mayo el Teatro de la Zarzuela y el Museo Thyssen-Bornemisza organizarán conjuntamente una exposición dedicada a la obra escénica de Frigerio y Squarciapino en la sede madrileña de la pinacoteca. La colaboración entre ambas instituciones se lleva a cabo por segundo año consecutivo.

La temporada concluirá con la comedia musical del maestro Alonso ‘¡24 horas mintiendo!’. En versión libre de Alfredo Sanzol, sin lugar a dudas uno de nuestros más valiosos dramaturgos, la dirección de escena de esta nueva producción estará firmada por Jesús Castejón. De la música se hará cargo Carlos Aragón, que tendrá enfrente un más que adecuado reparto compuesto por el propio Castejón, Yolanda Ramos, Gurutze Beitia, Tomás Pozzi, José Luis Martínez y Enrique Viana. De este vodevil en el que nadie quiere mostrar quién es por temor a que se sepa lo que no tiene se ofrecerán 14 funciones del 29 de junio al 14 de julio.

Con la presentación de todos estos títulos el teatro seguirá siendo escaparate único de nuestra lírica, fértil y heterogénea a un tiempo.

Conciertos: Sala principal, ‘Notas del Ambigú’, ciclo Lied

Tras el éxito obtenido en la presente temporada, se mantiene el número de conciertos en la sala principal. Ocho serán las propuestas, en las que además de la lírica, también tendrán cabida otras formas de sentir y desdoblar la música: la soprano Ainhoa Arteta con un homenaje a Lorca titulado ‘La voz y el poeta’ (9 de octubre), el tenor mexicano Javier Camarena en su primer concierto dedicado únicamente a la zarzuela (19 de noviembre), la cantante Silvia Pérez Cruz que ofrecerá un espectáculo bajo el nombre de la canción que escribieron sus padres hace más de 30 años: ‘Vestida de nit’ (28 de noviembre), el concierto de Navidad ‘Zarzuela en plural’, que bajo la batuta de Óliver Díaz aglutinará a artistas como Lucero Tena, José Antonio López, Carol García, Svetla Kresteva y Enrique Ferrer, en torno a zarzuelas de todas las regiones españolas (28 de noviembre), el cantaor Arcángel que ofrecerá una nueva mirada del género lírico español (30 de enero); la cantante Marta Sánchez acompañada únicamente de piano ofrecerá la versión más íntima de su voz (17 de febrero); la mezzosoprano letona Elīna Garanča, con su esperadísimo debut en Madrid y la participación especial de Andeka Gorrotxategi (11 de marzo) y la mezzosoprano María José Montiel, que acompañada por el pianista Rubén Fernández Aguirre, presentará ‘Descubriendo a Padilla’ (6 de abril).

El hecho de haber colgado el cartel de ‘localidades agotadas’ en todos los conciertos del ciclo ‘Notas del Ambigú’ de la presente temporada, ha originado de forma natural no solo su afianzamiento, sino también el incremento de los conciertos que lo componen: en esta ocasión los protagonistas serán la soprano Carmen Romeu con ‘Una tarde francesa’ (30 de octubre), la mezzosoprano Marta Infante con ‘Tonadas y zarzuelas barrocas’ (12 de diciembre), el Trío Arbós con ‘Música de cámara’ (22 de enero), el barítono Javier Franco con ‘Canción gallega’ (13 de febrero), la soprano Ruth Iniesta con ‘A Joaquín Rodrigo’ (13 de marzo), la formación Música Ficta con ‘Música sefardí’ (16 de abril), la soprano guatemalteca Adriana González, ganadora del reciente Concurso Viñas, con ‘Canción de cámara mexicana’ (21 de mayo) y Charo Reina con ‘Una copla y una copa’ (4 de junio).

Por otra parte, el ciclo de Lied también crece. En coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), cumplirá su XXIV edición con 11 recitales, uno de ellos extraordinario ofrecido por el barítono Leo Nucci. La mezzosoprano Ann Hallenberg (10 de octubre), la también mezzo Anna Caterina Antonacci (24 de octubre), el tenor Piotr Beczala (8 de enero), el barítono Matthias Goerne (26 de febrero, 30 de abril y 8 de mayo), la soprano Diana Damrau (5 de marzo), la soprano Ana Lucía Richter (9 de abril), el contratenor Xabier Sabata (25 de junio) y la soprano Hanna-Elisabeth Müller (2 de julio) completarán la propuesta de la nueva temporada.

Proyectos didácticos. Proyecto Zarza. Clases magistrales

El Teatro de la Zarzuela continúa dando una importancia muy especial a ofrecer formación e información a ese público joven al que corresponderá llenar la sala de este teatro en el futuro y que a su vez deberá formar a la generación que le tome el relevo. “Tenemos la obligación de seducirlos y hacerles asequible la zarzuela en este siglo que nos toca”, asevera Daniel Bianco, quien lleva a la práctica su intención como muestra el hecho de que el 22% de la programación del Teatro esté dedicada a los proyectos didácticos.

El Proyecto Zarza, que promueve la zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes y que tan importante éxito ha alcanzado en 2016/2017 registrando 9.000 espectadores entre ‘La revoltosa’ de Chapí y el espectáculo ‘Zarzuela en danza’, vuelve con fuerza en la nueva temporada con ‘El dúo de “La africana”’ de Manuel Fernández Caballero en versión libre de Susana Gómez. Con dirección de escena de la propia Susana Gómez y musical de Miguel Huertas, esta nueva producción del Teatro estará representada, tal como ocurriera con ‘La revoltosa’, por un grupo de jóvenes cantantes y actores elegidos tras un proceso de audiciones y acompañados por un grupo de cámara. Las 12 funciones, tres de ellas abiertas al público general, se ofrecerán del 28 de febrero al 7 de marzo de 2018.

En este punto es importante añadir que ‘La revoltosa’, en versión libre de Guillem Clua y dirección de escena de José Luis Arellano, que tantos elogios ha recibido este año, saldrá de gira por distintas ciudades españolas.

Los proyectos didácticos también destacarán en la próxima temporada. Gracias a ellos, el Ambigú del Teatro también se descubrirá como un espacio de espectáculos. En ese lugar se presentará precisamente el teatro de títeres con música en directo ‘Perdida en el Bosco’, nueva producción del Teatro de la Zarzuela en coproducción con Claroscvro para público infantil a partir de los 6 años. Serán 12 funciones del 5 al 10 de febrero.

Continuará, asimismo, la colaboración entre el Teatro de la Zarzuela y la Universidad Carlos III. En esta ocasión presentarán la nueva producción ‘Master Chez’, que durante 5 funciones y del 16 al 21 de abril, pondrá a prueba a los escolares para ver quién prepara más rápidamente una suculenta merienda o un desayuno saludable al ritmo de Chueca, Fernández Caballero, Giménez, Luna o Moreno Torroba. La dirección de escena será de Enrique Viana y la musical de Carlos Chamorro. Gurutze Beitia ejercerá de presentadora, y el reparto estará formado por Irene Palazón, Yauci Yanes y David Oller.

También enmarcado en los proyectos didácticos, la soprano Isabel Rey, colaboradora asidua del Festival de Salzburgo y desde hace años reclamo habitual de las más importantes casas de ópera, ofrecerá clases magistrales a jóvenes cantantes del 9 al 16 de octubre. Esta última sesión se realizará abierta al público en la sala principal del Teatro.

Danza

En la temporada próxima la danza será también una de las grandes protagonistas. No podía ser de otra manera, ya que en el Teatro de la Zarzuela recalarán las dos compañías públicas: el Ballet Nacional de España (BNE) de Antonio Najarro y la Compañía Nacional de Danza (CND) de José Carlos Martínez.

El BNE presentará del 9 al 23 de diciembre 11 funciones del espectáculo ‘Electra’, primera propuesta de obra argumental completa bajo la dirección de Najarro. Se trata de una creación del coreógrafo Antonio Ruz en la que este da vida, ahondando en diferentes lenguajes de danza, a la tragedia clásica con una visión contemporánea. La música es de Pablo Martín Caminero, Diego Losada y Moisés Sánchez y la dirección musical de Manuel Coves. El BNE ofrecerá además el 19 de diciembre una Gala homenaje a Mariemma, una de las grandes figuras de la danza del siglo XX, y lo hará con el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma y con el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila.

La CND, por su parte, regresará al escenario de La Zarzuela del 29 de mayo al 10 de junio con 12 funciones de “Kylián-Galili-Duato”, un programa diseñado para la ocasión por Martínez que invita al espectador a un viaje a través de la historia de la Compañía. El programa incluye ‘Por vos muero’, una de las coreografías de Nacho Duato más representadas y aplaudidas durante su etapa de la CND y que originariamente creó para esta. Duato vuelve así al repertorio de la Compañía Nacional después de 7 años de ausencia. De igual manera, el público podrá disfrutar nuevamente del talento de Itzik Galili y del maestro checo Jiri Kylián de quien la CND ha llevado a escena más de diez ballets a lo largo de su historia.

Teatro Musical de Cámara

Otro de los ciclos que continúan y permanecen plenos de salud es el de Teatro Musical de Cámara en colaboración con la Fundación Juan March. Del 9 al 16 de abril se presentará ‘Los elementos’ de Antonio Literes en una nueva coproducción entre ambas instituciones. La dirección musical será de Aarón Zapico al frente de la agrupación Forma Antiqva que comparte con sus hermanos Daniel y Pablo. La dirección de escena será de Tomás Muñoz y el vestuario de Gabriela Salaverri. El reparto estará formado por Eugenia Boix, Aurora Peña, Ana Cristina Marco, Olalla Alemán o Soledad Cardoso. Como es habitual las representaciones serán en la Fundación Juan March.

Concurso de Creación

Teniendo en cuenta que el secreto de que un arte perdure en el tiempo no consiste únicamente en preservar lo ya concebido, sino promover además que la creación continúe por el camino adecuado, el Teatro de la Zarzuela pondrá en marcha un Concurso de Proyecto de Creación de Obra Lírica cuyas bases serán publicadas el próximo 30 de junio.

Teatro plural, precios populares

Hay que destacar, por último, el importante esfuerzo que el INAEM y el Teatro llevan a cabo para mantener los mismos precios populares en las entradas –de 4 a 50 €–, preservando asimismo el descuento del 20% para los abonados, y ampliando el descuento para jóvenes menores de 35 años del 35 al 50%, equiparándolo así al descuento para mayores de 65 años. De igual manera los menores de 35 años podrán beneficiarse de descuentos adicionales del 40% en el abono de Zarzuela y del 30% en los abonos de Zarzuela y Danza y Conciertos.

Es significativo destacar el nuevo descuento dirigido a las personas desempleadas, que podrán adquirir sus entradas con un 50% de deducción, y que se aplicará por primera vez en el Teatro de la Zarzuela a partir de la próxima temporada. Esta novedad se suma a los descuentos ya habituales para familias numerosas (50%), último minuto (60% desde dos horas antes del inicio de cada función) y grupos (30%).

“Todo esto lo hacemos”, señala Daniel Bianco, “llevados por el mismo espíritu que nos hace avanzar cada día: queremos que este Teatro de la Zarzuela sea un teatro plural”; una necesidad, asegura, que la propia realidad demanda. “El presente nos exige un cambio sustancial y urgente. Hemos abierto las puertas y las ventanas con la intención de que un aire nuevo circule del patio de butacas al escenario y viceversa”.

Premio Ópera Actual

ÓPERA ACTUAL, la única revista en español dedicada en exclusiva a la ópera en el mundo, ha entregado este mediodía sus Premios 2017 en un acto que ha tenido lugar en el Círculo del Liceo de Barcelona.

La entrega de los Premios ÓPERA ACTUAL 2017, que se han otorgado a la soprano Ainhoa Arteta por su trayectoria internacional, a la Escuela de Música Reina Sofía de Madrid, fundada y presidida por Paloma O’Shea, por su contribución a la lírica, y a la soprano Elena Sancho Pereg como intérprete joven español más prometedor.

La comida ha reunido a representantes de los principales programadores líricos del país, desde el Palau de Les Arts de Valencia, la Ópera de Bilbao o el Liceu barcelonés, al Festival Castell de Peralada, además de representantes de diversas instituciones del mundo operístico español y a empresarios mecenas de la Cultura.

Los Premios ÓPERA ACTUAL se instauraron en 2002, año del décimo aniversario de ÓPERA ACTUAL, con la intención de apoyar y destacar trayectorias y entidades que, con su esfuerzo y tenacidad, han podido dedicarse a la promoción y a la divulgación de la ópera en la sociedad española. Por ello se premia a artistas consagrados reconocidos internacionalmente, a
instituciones que fomenten el género lírico a través de su gestión institucional y a cantantes jóvenes españoles.

Premios ÓPERA ACTUAL 2017

PREMIO A UN INTÉRPRETE POR SU TRAYECTORIA INTERNACIONAL

A la soprano española Ainhoa ARTETA

PREMIO A UNA INSTITUCIÓN

A la Escuela Superior de Música Reina Sofía

Recoge el galardón su presidenta, Paloma O’SHEA

PREMIO AL ARTISTA JOVEN MÁS PROMETEDOR

A la soprano española Elena SANCHO PEREG

Los Premios ÓPERA ACTUAL 2017 cuenta con el mecenazgo de:

Centro Porsche Barcelona y Círculo del Liceo,

José Miguel Pérez-Sierra

José Miguel Pérez-Sierra, el principal representante español del bel canto romántico, vuelve a España después de haber triunfado en Italia con la rara ópera de Bellini Adelson e Salvini. A esa cita le siguieron su debut en el podio de la Orquesta Nacional de España (ONE) y un inolvidable homenaje a la figura de Alfredo Kraus en Las Palmas de Gran Canaria dirigiendo a toda una leyenda del bel canto: la soprano italiana Mariella Devia, un concierto que marcó un hito en la isla. Y de un mito a otro: en diciembre, en A Coruña, Pérez-Sierra se pone al frente de la Sinfónica de Galicia y del Coro Gaos para dirigir a otra leyenda de la lírica, el barítono italiano Leo Nucci, en su reencuentro con el público coruñés.

Como experto en voces que es, el maestro madrileño arrancará el 22 de enero una gira junto a la soprano vasca Ainhoa Arteta que los llevará por varias ciudades de la zona de Levante: comenzarán en Teulada, Valencia, para seguir el 24 de enero por el Auditorio Víctor Villegas de Murcia, el día 26 estarán en el Auditorio ADDA de Alicante y el 27 en el Palau de Les Arts de Valencia. Se trata de los conciertos conmemorativos del vigésimo aniversario de la Universidad Católica de Murcia cuya orquesta sinfónica será coprotagonista de las cuatro veladas junto a la Coral Discantus en un programa que integrará selecciones de ópera y zarzuela.

Más información.

Don Giovanni

Se defiende Mortier ante el evidente fracaso de Don Giovanni, diciendo que los españoles no tenemos la propiedad sobre el personaje, ya que éste es universal, y habla también del derecho de Tcherniakov a exponer su particular visión de la obra. Por supuesto, Sr. Mortier, faltaría más. Pero este Don Giiovanni no es el resultado de una escenografía provocadora y un público provocado y estimulado. Tampoco es el resultado de un madurado planteamiento intelectual que exija una mayor reflexión por parte del público. Ni siquiera es una propuesta contemporáneamente arriesgada e incomprensible producto del delirio de un artista. El resultado es, simplemente, un Don Giovanni malo y aburrido. Si prefiere, extraordinariamente malo y aburrido, que para eso es el Real.

Ha estado bien pensado programar a Don Giovanni tras el Così fan tutte. Las dos hablan de amor, libertad y fidelidad, pero ambas son obras muy diferentes. La versión que nos ofrece en esta ocasión el Teatro Real es la de Viena, que tiene dos arias para tenor y una de Donna Elvira, más que la de Praga.
Don Giovanni es un mito de largo alcance. Cuando Mozart escribe el suyo, existen ya 80 óperas dedicadas al personaje. Un mito que puede caminar en muchas direcciones diferentes. Aunque en alguna de ellas, como es esta, camine torpemente hacia el fracaso.
Dicen que todos llevamos un Don Juan dentro. Todos menos Russell Braun. Que casualidad y que mala suerte para el público del Real.
Una lástima que para el Sr. Mortier no existan cantantes españoles de calidad. Debe ser esa la razón por la que se haya visto obligado a contratar un cuadro de cantantes con este nivel de mediocridad tan difícil de superar. Siendo Ainhoa Arteta (famosa soprano australiana) la única intérprete en esta producción que se mantuvo a flote.

Es importante resaltar el talento artístico y teatral de Tcherniakov. Baste con recordar su Eugene Onegin en este mismo Teatro. Talento que quedaría indubitablemente de manifiesto con la creación de una obra desde sus inicios. Una obra contemporánea que le permitiese exponer sus planteamientos artísticos de manera directa, sin necesidad de retorcer a capricho un planteamiento inicial y llevarlo hasta el abismo de la contrariedad.
La insistencia de Tcherniakov por despojar de dignidad a los principales personajes de las obras que dirige, y la rectificación permanente a los maestros que las escriben, requiere mejor de una revisión terapéutica que artística.
Con la excusa de desmitificar al personaje, ha creado un Don Giovanni inseguro, irresponsable, desprovisto de toda galanura, visiblemente alcohólico y lastrado por la incoherente puesta en escena.
La escenografía es absolutamente plana. Insiste Tcherniakov una vez más en grandes salones en exclusiva, puesto que toda la obra se representa en el mismo decorado, empequeñeciendo una vez más el escenario. Contribuyendo así al tedio de la producción.

En Arteta estaban puestas gran parte de las esperanzas de un público madrileño que, tras su actuación de la pasada temporada junto a Plácido Domingo, la esperaba generoso e ilusionado. Se puede decir que entre el desconcierto de esta producción casi es la única que se salva. El haber aceptado este papel a propuesta de Mortier, ha sido todo un acierto. El cambio hacia roles más exigentes y complejos puede hacer que su carrera abandone la mediocridad y adquiera, por fín, una nueva dimensión. Cualidades no le faltan.
Su voz, de potente emisión y timbre agradable, comenzó algo destemplada, tal vez incomodada por el montaje y el fracaso del estreno, pero se hizo de inmediato con las riendas de una Donna Elvira enérgica y burlona, aunque menos doliente. Tuvo dificultades en los graves en el primer acto que se hicieron evidentes en “Gli vo cavare il cor”. Mejor en el segundo acto donde se mostró rotunda, aunque escasa de fiato en algún aria de prolongada volata. Reconocerle también sus mejoras interpretativas.

Otra de las voces a destacar fue la de Leporello, interpretado por Kyle Ketelsen. Una gran voz, rotunda y armónica que, junto con la de Arteta, puso en evidencia las carencias del resto del reparto.
Christine Schäfer se limitó a cumplir con su papel. Fue de menos a más hasta llegar a “Batti o bel Masetto” que interpretó con gusto. Lo mejor, el dramatismo que impuso a sus recitativos.
Paul Groves, del que disfrutamos en Iphigénie en Tauride y Perséphone, fue una triste sorpresa como Don Ottavio. Con problemas permanentes para mantener la afinación, con voz chillona, gutural y feamente falseada, fue amonestado por el público al terminar alguna de sus intervenciones. Don Ottavio no entró en él, ni él en Don Ottavio.
La joven soprano alemana Mojca Erdmann solventó su papel de Zerlina de manera discreta. Se apunta una hermosa y mozartiana voz,, aunque pequeña. Debe mejorar mucho su dramaturgia, y si pueden mejorar también su vestuario, ganaría mucho el personaje.
David Bizic, como Masetto, era un armatoste que como tal se movía por el escenario. Frío e inexpresivo, parecía estar en una representación escolar.

Russell Braun fue el mayor desatino de la noche, que ya es decir. Una voz quebradiza, pequeña, inconsistente. Apunto del derrumbe en varios momentos, no se si por miedo o por mimetismo. No es la de Russell Braun una voz para Don Giovanni. No lo fue en ningún momento, a pesar de los muchos que la partitura ofrece para el lucimiento. Ni siquiera fue capaz de dejarse llevar por la bellísima interpretación de la mandolina, en las hábiles manos de Araceli Yustas interpretando el aria “Deh vieni alla finestra”. Le esperó a la entrada, apianando delicadamente para no taparle, le indicó el camino correcto para el lucimiento pero, todo fue en vano.

La dirección musical de Alejo Pérez es inexistente. Desde una obertura a veces irreconocible, hasta la progresiva decadencia del segundo acto. Como aspecto positivo decir que su rutina al frente de la orquesta permitió, al menos, el plácido sueño de algún espectador. Se quejaba Alejo Pérez, días antes del estreno, que l escenografía había afectado y alterado el tempo de la obra. Pero el resultado musical evidenciaba más alteraciones que esa. La Orquesta, que nos tiene acostumbrados a grandes noches, sonó rala, plana y a destiempo.
Ser coro en la producción de alguien que, como es el caso de Tcherniakov, no le gustan los coros, es resignarse a permanecer oculto durante toda la representación. Esta vez, como en otras, estuvo escondido en el foso, y a foso sonó.

Don Giovanni
Il dissoluto punito ossia Don Giovanni
W. A. Mozart (1756-1791)
Libreto de Lorenzo da Ponte
D. musical: Alejo Pérez
D. escena: Dmitri Tcherniakov
D. coro: Andrés Máspero
Don Giovanni: Russell Braun
El Comendador: Anatoli Kotscherga
Donna Anna: Christine Schäfer
Don Ottavio: Paul Groves
Donna Elvira: Ainhoa Arteta
Leporello: Kyle Ketelsen
Masetto: David Bizic
Zerlina: Mojca Erdmann
Fortepiano: Eugène Miichelangeli
Coro y Orquesta Titulares del
Teatro Real

Cyrano de Bergerac

Este Cyrano que llega al Teatro Real parece ser la concesión o “detalle” que Gerard Mortier tiene con el público de Madrid. Debe pensar que un Plácido al año, no hace daño, pero solo uno y sin adornos. Sin “Enfoques”, solo cinco funciones, sin publicidad inicial en la web, etc, etc.. Pero Domingo, como institución que es, por encima de otras consideraciones, ha colgado el cartel de no hay billetes con esta comedia heroica de Alfano, una composición italiana con evidentes evocaciones francesas.

Plácido Domingo es un Maestro, entre otras cosas, por saber descubrir y desempolvar partituras que se amoldan perfectamente a sus características, vocales primero, y escénicas después. El Cyrano de Bergerac de Franco Alfano (conocido sobre todo por concluir el Turandot de Puccini) es un personaje con una vocalidad centrada y sin grandes exigencias en los extremos. Propicio para un tenor lírico spinto y amplio. Esto permite a Domingo tener algunos momentos de calidad, donde es posible reconocer ese color de voz suyo tan hermoso y característico, a pesar de que nunca fue dueño de metal en el agudo. Se aprecia también la necesidad de hacer pausas más a menudo ante la escasez de fiato y la dificultad en algunos apoyos que resultaban insuficientes en el recorrido por los graves. Se percibe también la falta de ensayos, que se evidenciaba en la asincronía con el resto de intervinientes, y las dificultades para recordar el texto.
A los elementos canoros, propiamente dichos, hay que sumar las ya evidentes dificultades para moverse en escena. Continúa Domingo haciendo gala de una excelente forma física dada su edad, pero desde Su Simon Boccanegra de hace dos temporadas, se ha notado un cierto declive físico que hace que la soltura de sus movimientos no sea la misma.

Junto a Plácido Domingo, y al menos durante las dos primeras representaciones, sustituyendo por enfermedad a Sondra Radvanovsky, hacía su presentación operística oficial en el Real, la soprano Ainhoa Arteta. Conocedora del personaje de Roxane, solventó la noche con gran dignidad y así fue recompensada por el público, que le brindó una cálida ovación de bienvenida. Su voz se ha ensanchado un poco y al hacer la transición al agudo se estrecha y resulta un poco tirante, pero es robusta y voluminosa y sus mezza voce estuvieron llenos de belleza. Continúa teniendo problemas de expresión y teatralidad, parece tensa y poco natural, esperemos que se relaje para la Doña Elvira de Don Giovanni, que la vuelve a traer al Real la próxima temporada.

Del resto de cantantes no hay mucho que decir, Decepcionante Michael Fabiano, como Christian y muy solvente Ángel Ódena como De Guiche.

EL coro estuvo brillante, como nos tiene acostumbrados. Tal vez un escalón por debajo pero no por demérito suyo, sino porque la obra en sí se sitúa en ese segundo escalafón.

Después de haber comprobado a lo largo de la temporada, todo de lo que es capaz la Orquesta Sinfónica de Madrid cuando es dirigida por batutas brillantes y exigentes, la de hoy ha sido una interpretación pobre en matices y expresividad. A favor de Pedro Halffter, decir que la partitura no es precisamente lucida.

La escenografía, demasiado espectacular y excesiva. En ocasiones había mucha gente sobre el escenario que hacía, además, demasiado ruido y daba sensación de cierto caos. Un poco insoportable resultó el inicio de la obra con actores por el escenario mientras sonaba las desagradables afinaciones de la Orquesta. Mala e infantil iluminación que debió dejar ciego a más de un espectador en el Patio de butacas por los reflejos.

En resumen, una ópera aburrida cuyo único objetivo es recibir en su casa, una temporada más, a un Plácido Domingo que cuenta siempre con el cariño de su público satisfecho solo con su presencia. Pero hay algo que continua haciendo como nadie, morirse en escena. Especialidad ésta que proporcionó un final conmovedor, como solo él es capaz de hacer.

Cyrano de Bergerac
Franco Alfano (1875-1954)
Ópera en cuatro actos y cinco cuadros
Libreto de Henri Cain, basado en el drama heroico homónimo de Edmond Rostand
Nueva producción del Teatro Real procedente del Théâtre du Châtelet de París
D. musical: Pedro Halffter
D. escena e iluminación: Petrika Ionesco
D. coro: Andrés Máspero
Coro y Orquesta titulares del Teatro Real
Arteta, Lamprecht, Toledo, Domingo, Ódena, Pomponi, Fabiano, Alvaro, Helmer