Ballet del Rin

Poco a poco Madrid se va aficionando más al ballet y la danza, y cada vez son más los espectáculos de este tipo que se programan. El Teatro Real, que ha iniciado el pasado día 12 su temporada de ballet, marca la diferencia de calidad. No son muchas, de momento, las producciones que ofrece a lo largo de la temporada, pero si son extraordinariamente sobresalientes. En esta ocasión se ha tratado de una de las mejores compañías de danza, el Ballett am Thein Süsseldorf Duisbrg, con el coreógrafo Martin Schläpfer a la cabeza.

Presentaban “Un réquiem alemán”, de Johannes Brahms, una de las obras más conocidas del compositor y compuesta tras la muerte de su madre en 1865 y de su gran amigo Robert Schumann. Pero, ¿cómo se baila un réquiem?. Sin duda, como lo hace el Ballet del Rin en una de sus coreografías más aclamadas y premiadas.

 

Esta peculiar composición de Brahms profundiza en aspectos más filosóficos que religiosos, reflexiona sobre la vida y la muerte desde un punto de vista más humano que divino. Como dice su director, Marc Piollet, no es un réquiem convencional, es una obra de consuelo, porque no está escrito para los muertos sino para los vivos, para los que se quedan. No se puede esperar menos de un romántico como Brahms.

Tomando esta cercanía con el dolor del ser humano como punto de partida para la creación de esta coreografía, se ha querido reflejar en ella la fragilidad del ser humano presentando a los bailarines descalzos, en contacto permanente con la tierra. También en su creación, Schläpfer ha querido huir de cualquier planteamiento religioso y se ha centrado en las dudas, los miedos y preocupaciones del ser humano, lejos de cualquier dogmatismo y más próximo a la reflexión y la emoción. Con ese hermoso y alegórico final, en el que se representan los lazos que nos unen a los que ya se han ido. Quien haya tenido la oportunidad de asistir a alguna de las cuatro representaciones, habrá podido comprobar que ambos planos, el reflexivo y el emocional, quedan perfectamente estimulados.

Interpretar esta obra tiene su dificultad, para la orquesta, para los solistas y, sobre todo, para el coro. Un coro acostumbrado a la lírica operística, no tiene nada fácil abordar una obra religiosa como este réquiem que desborda de delicadeza y sensibilidad. Pero el coro Intermezzo, titular del Teatro Real, solo sorprendería si fallase, y eso tampoco ocurre en esta ocasión. Cantan con exquisita sutileza e intensidad dramática. Y, además, en alemán. ¡Extraordinario!. Muy bien también los solistas Adela Zaharia y Richard Sveda.

Si no se han acercado aún a esta expresión artística que es la danza, no se pierdan cualquiera de las cuatro propuestas que el Teatro Real ofrece esta temporada. Del 3 al 10 de noviembre, El cascanueces, un clásico. Del 21 al 26 de enero Ballet de l’Opéra national de Paris, con coreografías de Jerome Robbins, Hans van Manen y George Balanchine y músicas de Claude Debussy, Maurice Ravel, Johann Sebastian Bach e Ígor Stravinsky. Del 31 de marzo al 4 de abril, Dido & Aeneas, de Purcell, en un espectáculo de ópera y danza, con coreografía de Sasha Waltz. La temporada de danza concluye el 4 de mayo con el Víctor Ullate Ballet.

Ballett am Rhein

La compañía Ballet del Rin de Düsseldorf (Ballett am Rhein), proclamada en cuatro ediciones consecutivas Compañía del Año por la revista de danza alemana Tanz, debuta en el Real con una emotiva coreografía sobre el gran oratorio de Johannes Brahms: Un réquiem alemán, que será interpretado por el Coro y Orquesta Titulares del Real, con Marc Piollet a la batuta.

La composición de Brahms, una gran pieza coral y orquestal con dos solistas, fue escrita inmediatamente después de la muerte de su madre. En e sta ocasión la obra estará coreografiada por el director de la compañía, Martin Schläpfer.

Los 45 bailarines del Ballet del Rin convertirán la meditación de Brahms en una poderosa representación física de la ansiedad antes de que la muerte se transforme en una victoria sobre la desesperación.

The Royal Ballet

Entre el 18 y el 22 de julio el Teatro Real recibirá la visita de The Royal Ballet, que regresa al escenario madrileño tras veinte años de ausencia, para presentar su nueva producción de El lago de los cisnes, firmada por Liam Scarlett, sobre el original de Marius Petipa y Lev Ivanov, cuyo estreno tuvo lugar en Londres el pasado 17 de mayo y hará de Madrid el primer lugar del mundo, después de Covent Garden, donde podrá verse esta nueva versión.

Las funciones contarán con la participación de la Orquesta Titular del Teatro Real dirigida por Koen Kessels, y con las grandes estrellas de la compañía británica para encarnar los papeles principales, Odette/Odile y el príncipe Siegfried, interpretados por: Marianela Núñez y Vadim Muntagirov (18, 22 de Julio), Yasmine Naghdi y Matthew Ball (19 de julio), Sarah Lamb y Ryoichi Hirano (20 de Julio), Akane Takada y William Bracewell (21 de julio, 17.00 h) y Yasmine Naghdi y Federico Bonelli (21 de julio, 22.00).

Liam Scarlett sitúa la acción a finales del siglo XIX, y para su ambientación ha escogido al prestigioso diseñador británico, John Macfarlane, responsable del vestuario y la escenografía, quien, sin dejar de ser fiel a la tradición, aporta el imprescindible halo de cuento de hadas y la intimidad o exhibición necesarias cuando la narración lo requiere. Su espectacular tercer acto, derroche de riqueza y pomposidad, despertó gran admiración en su estreno londinense arrancando los aplausos del público nada más alzarse el telón.

Destaca, de esta esperada nueva producción, el perfil de las personalidades de cada personaje, que Scarlett define e incluso humaniza, haciendo más comprensible la historia y ofreciendo nuevos puntos de vista, especialmente sobre el rol de Von Rothbart. Con igual intención rescata pasajes de la partitura, que habitualmente son suprimidos, y reestructura el cuarto acto para poner en valor su potencia narrativa.

La coreografía de Liam Scarlett mantiene íntegra la danza napolitana de Frederick Ashton en el tercer acto, momento que también cosechó ovaciones el día del estreno

The Royal Ballet fue la primera compañía de danza que actuó en el recién inaugurado Teatro Real, en noviembre de 1997, interpretando una inolvidable versión de La bella durmiente. Ahora regresa con esta brillante propuesta, para compartir con el Real las celebraciones del Bicentenario y del 20 aniversario de su reapertura.

Kevin O’Hare, actual director de The Royal Ballet, ha declarado: “Es un honor para nosotros volver al Teatro Real después de más de veinte años, presentando esta nueva y emocionante producción de El lago de los cisnes. Todo el mundo en la compañía tiene muchas ganas de actuar en Madrid, y estoy encantado de poder compartir esta producción con el público español después de su estreno en Londres”.

Hoy martes, a las 20.15 horas, tendrá lugar una nueva sesión de Enfoques, en la Sala Gayarre, en torno a El lago del cisnes, que contará con la participación de ex bailarina, directora y profesora de danza Arantxa Argüelles, el crítico y escritor Roger Salas y Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real.

Carmen de Víctor Ullate

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan Carmen, el nuevo espectáculo del Víctor Ullate Ballet Comunidad de Madrid, con coreografía de Víctor Ullate y dirección artística de Eduardo Lao. Después de su éxito en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, el Teatro Campoamor de Oviedo, el Kursaal de San Sebastián, el Teatro Romano de Verona o la Ópera de Vichy, Carmen llega finalmente a Madrid del 31 de agosto al 17 de septiembre

Más de un siglo después de su estreno, esta nueva propuesta quiere alejarse de los tópicos y lugares comunes para adentrarse en la esencia de la historia y arrojar nueva luz sobre uno de los personajes más poliédricos de la ficción contemporánea: Carmen. Para ello ha sido necesaria una actualización: recrear un espacio atemporal alejado de todo costumbrismo, de manera que no se interponga entre el espectador y la protagonista ningún tipo de barrera temporal; y una revisión: porque una pieza que tiene más de un siglo de antigüedad, necesita de una mirada nueva y audaz, pero absolutamente respetuosa con la esencia de la historia.

Con estas premisas se han planteado la escenografía y el vestuario, modernos y atemporales, de Paco Azorín y Ana Güell respectivamente. Los roles protagonistas están interpretados por Marlen Fuerte y Josué Ullate. Los días 2, 6, 7, 8, 12, 13 y 16 de septiembre, Lucía Lacarra, destacada bailarina y antigua alumna del maestro Ullate, interpretará el papel de Carmen.

Carmen es la historia de la mujer fatal, coqueta, seductora, es el concepto de la mujer apasionada que encuentra en la sociedad que la rodea un marco estrecho que la encorseta y del que quiere escapar. Esta versión sitúa a la protagonista en una nueva dimensión de lujo y glamour: una modelo de alto nivel que por las noches se convierte en escort. Como Buñuel hizo en Belle de Jour, esta Carmen es una mujer con doble vida: por el día es una mujer llena de glamour, amor, noches de diversión y champagne…, por la noche es una mujer apasionada que se enamora de cualquiera, una mujer ávida de experiencias y aventuras. Un personaje lleno de luces y sombras, atractivo, enigmático y transgresor.

Se ha incluido un elemento fundamental en la trama y totalmente novedoso que es el personaje de la muerte como hilo conductor, alertando del peligro latente y anunciando un sino ineludible; otro elemento a destacar es la inclusión de los personajes de las amigas de Carmen, una mirada hacia los clásicos, donde tradicionalmente la protagonista va acompañada de sus amigas, que la rodean, escuchan y aconsejan.

Las funciones del 9 y 10 de septiembre contarán con la música en directo interpretada por la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid bajo la dirección de Manuel Coves. Serán funciones benéficas a favor del programa de formación de la Fundación Víctor Ullate y Fundación Ibercaja.

Víctor Ullate (Zaragoza, 1947), considerado por Maurice Béjart como uno de los bailarines más completos de este siglo, ha sido el bailarín español con mayor proyección internacional de todos los tiempos. Su extraordinaria técnica clásica, inculcada por María de Ávila, y su gran amor a la danza, le dotaron de una vocación y una voluntad excepcionales que le hicieron destacar muy pronto como solista. Inició su carrera profesional en el Ballet Siglo XX, bajo la dirección de Maurice Béjart, en el que permaneció durante catorce años.

En 1989 Víctor Ullate obtiene el Premio Nacional de Danza y en 1996 le es concedida la Medalla de Oro de las Bellas Artes. En 2003 recibe el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la modalidad de Danza, el Premio Autor-Autor en 2007, el Premio MAX de Honor en el año 2008 y el Premio MAX por Wonderland, como mejor espectáculo de danza en 2011.

En 2013 le otorgan la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo de la Comunidad de Madrid y es nombrado Miembro de Honor del Claustro Universitario de las Artes y Profesor Honorífico de la Universidad de Alcalá. También ha recibido otros galardones como la Medalla del Festival de Granada en 1998. En 2014 es nombrado Miembro de Honor de la Academia de las Artes Escénicas y en 2016 recibe la Medalla de Oro al mérito en el Trabajo.

Madrid en danza

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid acogen la 31 edición del Festival Madrid en Danza, que se celebrará en las salas Roja y Verde desde el 18 de noviembre hasta el 8 de diciembre.

La programación del Festival comienza en la Sala Roja los días 18 y 19 de noviembre con la Gala Nacho Duato, en la que se representarán extractos de las coreografías más emblemáticas de Nacho Duato como Jardi Tancat, Arenal y Cor Perdut.

El domingo 20 será la única ocasión para ver a Dorothée Gilbert y Mathieu Ganio, bailarines estrellas de la Ópera de París, interpretar el dúo que el coreógrafo Giorgio Mancini ha creado sobre la ópera de Wagner Tristán & Isolde.

La compañía Batsheva Dance Co. presenta por primera vez en España Last work, con la que el coreógrafo Ohard Naharin y los bailarines de la compañía exploran la movilidad del cuerpo y sintetizan el espectro infinito de las emociones y el sentimiento en la actuación. Serán dos únicas funciones los días 23 y 24 de noviembre en la Sala Roja.

Los días 24 y 25 en la Sala Verde el público podrá disfrutar de Escrito en el aire (Gelabert danza Novarina), firmada por Gelabert Azzopardi Compañía de Dansa, y que presenta un encuentro entre el coreógrafo y el universo filosófico del escritor y pintor francés Valère Novarina. El proceso alquímico en el cual el bailarín danza la palabra y el escritor escribe el movimiento.

Por segundo año consecutivo la Gala Internacional Madrid en Danza acogerá a los mejores bailarines del momento, el sábado 26 de noviembre. Alicia Amatriain y Constantine Allen, bailarines principales del Stuttgart Ballet; Marianela Núñez, bailarina principal del Royal Ballet; Alejandro Parente, bailarín principal del Ballet Teatro Colón; Davide Dato, principal del Wienner Staatsballett; Natascha Mair, solista de Wiener Staatsballett; Carlos Pinillos y Filipa de Castro, principales de la Companhia Nacional de Bailado); y Cristina Dijmaru y Bogdan Canila, principales del Ballet Nacional de Bucarest.

En Homenaje a Rafael Aguilar. Rango y bolero el Ballet Rafael Aguilar hace un tributo a la memoria del maestro Rafael Aguilar, uno de los coreógrafos que renovó la danza flamenca contemporánea. Este espectáculo se podrá ver en la Sala Verde el domingo 27 de noviembre.

La compañía Gauthier Dance y la Dance Company Theaterhaus Stuttgart presentan el estreno en España de Nijinski, en dos únicas funciones los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en la Sala Roja. Este ballet relata momentos de la vida de Vaslav Nijinski, una vida de glamour y fama, pero también con claroscuros en su historia.

La compañía Mal Pelo presentará los días 1 y 2 de diciembre su espectáculo El quinto invierno, un poema coreográfico límpido, a la vez que tierno y potente, construido a partir de las palabras del escritor y poeta italiano Erri de Luca.

El bailaor Israel Galván vuelve a subir al escenario con La edad de oro, en tres funciones los días 2, 3 y 4 de diciembre. Lo importante de este espectáculo es su condición de laboratorio para ensayar con naturaleza flamenca todo el repertorio de gestos, cuerpos y voces que Israel Galván va inventando.

Kokoro, de la Compañía Lali Ayguadé, es un espectáculo de danza contemporánea que explora la búsqueda del amor, su coherencia, su ausencia…, la capacidad o incapacidad del hombre. Este montaje estará en la Sala Verde en una única función el 4 de diciembre.

Las compañías residentes de la Comunidad de Madrid (Ibérica de Danza, Larumbe Danza, Rojas y Rodríguez, Losdedae, Compañía Antonio Gades y Malucos Danza) presentarán por primera vez In Pulso, un camino de maridaje dancístico e interacción de las diferentes disciplinas a las que representan, creando un todo integrador en un espectáculo único y sin precedentes, que se representará el miércoles 7 de diciembre.

La programación del Festival Madrid en Danza en los Teatros del Canal se clausura el 8 de diciembre con Siena, de la compañía de danza contemporánea La Veronal. En este montaje se reflexiona sobre el cuerpo humano a través de un espacio atemporal donde la línea entre realidad y ficción se desvanece.

BobWilson

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan el estreno en España de Letter to a man, un montaje dirigido por Bob Wilson e interpretado por Mikhail Baryshnikov que estará en cuatro únicas funciones en la Sala Roja del 12 al 15 de mayo.

El icónico director Robert Wilson y el legendario artista Mikhail Baryshnikov han unido sus fuerzas artísticas para crear una nueva obra basada en los famosos diarios del bailarín y coreógrafo ruso Vaslav Nijinsky, que, en su mejor momento, fue reconocido como el bailarín más famoso en el mundo occidental, actuando con los renombrados Ballets Rusos de Sergei Diaghilev.

Letter to a Man es una obra de teatro realizada por Mikhail Baryshnikov, que entra en la mente fragmentada del gran artista de la danza Vaslav Nijinsky mientras cae en la locura. Como siempre en los movimientos de las obras de Wilson, texto, luces, escenografía y música son partes iguales de la misma creación, donde, como él dice, “todo el teatro es danza”.

La obra, a partir de los diario del bailarín, sitúa la acción en Budapest en 1945. Él y su esposa han encontrado refugio con su familia. Estas son las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial y las batallas entre soldados alemanes y rusos se da con rabia en las calles destruidas. La salud mental de Nijinsky se había descompuesto en Suiza al término de la Primera Guerra Mundial. Sus diarios son un documento extraordinario de su lucha para no caer en la locura y entender lo que le estaba ocurriendo. Cuando dejó de escribir su diario, él se encerró, como en una tumba. Allí permaneció durante más de dos décadas, vigiladaopor su esposa. Pero a medida que una nueva catástrofe en Europa llega a su fin, el gran artista parece estar llegando a la vida de nuevo.

El proyecto es la segunda colaboración de Wilson y Baryshnikov, cuya producción de Daniil Kharms The Old woman, con Baryshnikov y Willem Dafoe, ha tenido gran éxito de crítica en su gira nacional e internacional.

Ficha artística:

Dirección, escenografía, concepto de iluminación: Robert Wilson con Mikhail Baryshnikov. Basado en el Diario de Vaslav Nijinsky. Texto de Christian Dumais-Lvowski. Dramaturgia de Darryl Pinckney. Música de Hal Willner. Vestuario de Jacques Reynaud. Colaboración con los movimientos y texto hablado: Lucinda Childs. Diseño de iluminación de A.J. Weissbard. Asociada al diseño de escenografía: Annick Lavallée-Benny. Asociado a la Dirección: Nicola Panzer. Diseño de sonido de Nick Sagar / Ella Wahlström. Diseño de video de Tomek Jeziorski.

Un proyecto de Change Performing Arts project y Baryshnikov Productions. Comisionado por el Festival de Spoleto dei 2 Mondi, BAM, Cal Performances Universidad de California en Berkeley, Centro de artes escénicas de UCLA en colaboración con los Teatros del Canal de Madrid, Les Ballets de Monte-Carlo / Mónaco Dance Forum producción ejecutiva CRT Milano.

Más información en: http://www.teatroscanal.com/espectaculo/letter-to-a-man-robert-wilson/

Teatros del Canal

La compañía La Phármaco aborda el mito de Kaspar Hauser a través de un solo de danza contemporánea
Luz Arcas, Premio Ojo Crítico de Danza 2015 y una de las grandes promesas de nuestra escena, protagoniza la pieza
El jueves 24 tendrá lugar un encuentro con el público al finalizar la función, con entrada libre hasta completar aforo

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid presentan el estreno absoluto de la última creación de la compañía La Phármaco, titulada Kaspar Hauser. El huérfano de Europa, dentro de la programación del XXXIII Festival de Otoño a Primavera.

El montaje, un solo de danza contemporánea que podrá verse en la Sala Negra de los Teatros del Canal del 22 al 25 de marzo, está interpretado y coreografiado por Luz Arcas, Premio Ojo Crítico de Danza 2015 y una de las figuras con más proyección de la escena dancística española de los últimos tiempos. El jueves 24, la artista ofrecerá un encuentro con el público tras finalizar la función, con entrada libre hasta completar aforo.

“Mirarlo todo con los ojos de quien no esperaba ni necesitaba el mundo”. Así introduce La Phármaco el leit motiv de su nueva creación, que ahonda en los misterios del controvertido personaje que le da título a su obra, Kaspar Hauser, conocido como “el huérfano de Europa”. La pieza es un espectáculo físico que dialoga con la Historia para reflejar nuestra época, bailando, como la propia formación afirma, “la naturaleza poética y salvaje de lo humano”.

El 26 de mayo de 1828 un extraño joven que apenas lograba mantenerse en pie apareció como salido de la nada en una plaza de Nüremberg. El chico, que portaba una carta anónima con algunos datos contradictorios sobre su procedencia, fue acogido enseguida por todo el país como un experimento social, político y filosófico. A las seis semanas hablaba con cierta fluidez y podía leer y escribir. Se supo que había vivido en un calabozo y que, hasta el momento de ser encontrado, nunca había visto a ningún ser humano. Los médicos decretaron que no era un loco ni sufría más retraso que el que le había provocado el aislamiento.

Con una sensibilidad especial para la pintura y la equitación, apasionado por la lectura y la música, Kaspar nunca resolvió quién se encontraba al otro lado de los espejos, tampoco logró asimilar la idea del Dios único, le repelían las imágenes cristianas y odiaba el latín, no diferenciaba los acontecimientos soñados de los vividos y atribuía voluntad a todos los seres inanimados. El joven murió asesinado en extrañas circunstancias el 17 de diciembre de 1833. En su lápida puede leerse: “Aquí yace Kaspar Hauser, enigma de su tiempo. Su nacimiento es desconocido. Su muerte, un misterio”.

Sobre la obra, la compañía avanza: “en la danza de Kaspar Hauser, el motor de movimiento es siempre trágico: imaginamos la peculiaridad de sus texturas, que nacen de una extrema hipersensibilidad, de una reacción física contra lo real (Kaspar no soportaba la luz, podía ver en la oscuridad, percibía la fuerza magnética de metales, animales y personas y le dolían la mayoría de los aromas, sonidos y sabores)”. Pero Kaspar Hauser encarna, sobre todo, el conflicto natural con “lo otro”, supone bailar la implacable violencia del mundo con la naturaleza intacta de aquel chico conocido como “el huérfano de Europa”.

Una gran promesa de la danza contemporánea española

Desde su nacimiento, en el año 2009, La Phármaco, con la bailarina y coreógrafa Luz Arcas al frente, se ha propuesto recuperar el concepto clásico de ceremonia escénica: el espectáculo total, donde los elementos expresivos se reúnen y se afinan en una misma tonalidad, comprometida con el mensaje. La compañía cree que la danza no se limita a una cuestión de géneros ni de estilos, sino que su labor es tratar de hacer visible lo que estaba oscuro. Partiendo de la premisa de que la danza es un arte culto, que dialoga con las voces fundamentales de nuestra Historia, La Phármaco encuentra en los clásicos de la literatura universal un espejo apropiado para reflejar nuestra época, al tiempo que reivindica la ceremonia escénica como mecanismo necesario, social y humanista.

Entre sus creaciones destacan El libro de los venenos (2009, Premio Injuve y Málaga Crea 2009), El monstruo de las dos espaldas (2010), Antes fue siempre fuego (2012), Sed erosiona (2012), Éxodo: primer día (2013, nominada a los Premios MAX y a los Premios del Teatro Andaluz por Mejor Espectáculo de Danza y Mejor Intérprete Femenina de Danza y seleccionada para el catálogo del AECID 2015) y La voz de nunca (2014, coproducida por la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales y ganadora del Premio a la Mejor Intérprete Femenina de Danza en los Premios del Teatro Andaluz en 2015).

Más información.

Sasha Waltz

La reconocida compañía alemana de danza Sasha Waltz & Guests se presentará en el Teatro Real la próxima semana para ofrecer cuatro funciones, entre los días 9 y 12 de marzo, con un programa compuesto por tres coreografías bien diferenciadas, todas ellas creadas por Sasha Waltz y seleccionadas de su extenso repertorio, en el que dará una muestra de su carácter innovador y expresivo así como su enorme capacidad de comunicación. Una noche de danza que contará con la participación de la Orquesta Titular del Teatro Real, bajo la dirección musical de Titus Engel.

El espectáculo comienza con La siesta de un fauno (L’Après-midi d’un faune), de Claude Debussy, y una escena de Romeo y Julieta, de Hector Berlioz, para dar paso a Consagración (Sacre), una nueva versión de la Consagración de la primavera, de Igor Stravinsky, estrenada por la compañía el pasado 2013. Todas ellas coreografiadas por Sasha Waltz y en las que ha contado con sus colaboradores habituales para la escenografía, vestuario e iluminación.

Para la bella complejidad del poema sinfónico de Debussy, Preludio a la siesta de un fauno, Waltz dibuja un conjunto de movimientos lentos y sutiles, con intercambios explosivos, enmarcados en una colorida puesta en escena diseñada por Giom/Guillaume Bruère, responsable también del vestuario. Las acciones se suceden cargadas de armonía y de seductora sensualidad.

Escena de amor, Scène d’amour, es un fragmento de larga duración de Romeo y Julieta, de Hector Berlioz, en el que el dúo de jóvenes amantes representa su amor con ternura, sin melodrama, a través de gestos suaves fuertemente apoyados en la música. Aunque aparentemente la coreografía ofrece un estilo narrativo más convencional, posee impactantes contrastes y los bailarines intercambian sus posiciones habituales, masculina-femenina, sin perder la esencia del romanticismo.

La intensidad coreográfica cambia radicalmente con la entrada en escena de Consagración, Sacre, de Igor Stravinsky. Sasha Waltz recibió el encargo del Teatro Mariinski de San Petersburgo de crear una nueva coreografía para esta obra clave del modernismo, cuyo estreno tuvo lugar en 2013, justo cien años después de su estreno en París con la mítica coreografía de Vaslav Nijinski para los Ballets Rusos.

La creadora berlinesa siempre se ha mostrado interesada en los mitos arcaicos y los ritos que conjuran el poder y el orden de la naturaleza. La música de Stravisnky, cargada de tensión, sonidos enfatizados y repetición constante de motivos musicales, le da la oportunidad de reflejar la estructura cíclica de la naturaleza, consiguiendo una recreación audaz e hipnótica, con movimientos que explotan en medio de la calma que culminan en una frenética danza ritual en la que “el individuo se sacrifica por el bien de la comunidad”, explica la propia Waltz.

Para el diseño de la producción Sasha Waltz ha contado una vez más con sus colaboradores habituales: Bernd Skodzig (vestuario), Pia Maier Schriever (escenografía) y Thilo Reuther (iluminación).

Desde su fundación en Berlín en 1993 Sasha Waltz & Guest ha sido fiel a su espíritu de colaboración entre las distintas manifestaciones artísticas, contando con la participación de arquitectos, artistas visuales, coreógrafos, cineastas, diseñadores, músicos, cantantes y bailarines. En la capital alemana coopera con numerosas instituciones como teatros municipales, casas de ópera y museos y ha contribuido al establecimiento de espacios de producción innovadores para el diálogo artístico. Su amplia gama de actividades en diferentes países de Europa con proyectos educativos, de formación y de participación de diferentes artistas, ha llevado a la compañía a ser designada Embajadora Cultural de la Unión Europea, considerando la danza como una forma de arte que supera las barreras de la lengua y hace desaparecer barreras geográficas.

Ballet

Los días 7, 8, 9 y 10 de enero de 2016 el Teatro de la Maestranza de Sevilla presenta Aalto Ballett Essen interpretando Romeo y Julieta, con música de de Sergei Prokofiev y coreografía de Ben Van Cauwenbergh. Y a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla bajo la dirección de Johannes Witt y Yannis Pouspourikas.

Romeo y Julieta

El amor absoluto e incondicional de Romeo y Julieta inspiró a muchos compositores desde Bellini a Gounod, Tchaikovski y Bernstein pero es sin duda la partitura de Prokofiev que se ha acercado más a la tragedia Shakespeare.

Prokofiev estaba buscando algo lírico cuando le vino en mente la más conocida y trágica pareja de Shakespeare: Romeo y Julieta. Pero la transformación del hito literario del año 1596 en gran ballet amenazó con fallar, ya que “personas vivas pueden bailar y personas moribundas no bailan acostadas”. Si Romeo solo llegara un poco antes y encontrara a Julieta viva, la historia pudiera tener un final feliz.

Prokofiev estaba dispuesto a hacer algo para solucionar el problema coreográfico y transformar en éxito su ballet en su país natal. Al final decidió sin embargo quedar fiel a la obra y encontró la solución para el final mortal en un universo sonoro abrumadoramente conmovedor. El enclavamiento del material literario mundial y la expresión musical altamente emocional hace de Romeo y Julieta uno de los ballets más significantes.

A través de sus temas de amor tierno de ensueño, expresiones pujantes de hostilidad y dramáticas escenas de lucha, esta tragedia de Shakespeare crea el amor, los celos, el odio, el perdón y la muerte en todos sus sentidos. La interpretación del director artístico Ben Van Cauwenbergh combina la historia de la obra de Shakespeare y la inmediatez del lenguaje musical de Prokofiev con el vocabulario dancístico neo-clásico para crear una velada de ballet intemporal en la cual la Muerte mantiene al Amor vivo.

Ballet La Bella durmiente en el Teatro Real

Cinco años han pasado desde que Nacho Duato dejara de estar al frente de la Compañía Nacional de Danza. Los mismos cinco años que ha tardado el maestro en regresar con una producción diseñada y dirigida por él. Cinco años son demasiado tiempo cuando de una ausencia como esta se trata.

Se presenta al frente del Staatsballett Berlin. Compañía resultante de la unión de las respectivas formaciones de danza de los tres teatros de ópera de Berlín: Staatsoper Under der Linden, Deutsche Oper y Komische Oper. Convirtiéndose así en una de las compañias de ballet clásico más importantes de Alemania y prestigiosas del mundo.

Llegaba al Teatro Real con un ballet clásico después de veinte años dedicado exclusivamente a las coreografías contemporáneas. La bella durmiente, con música de Chaikovski y basada en la versión de Charles Perrault. Este cuento transporta, desde los primeros compases, a un mundo mágico. Y lo hace de la mano de Pedro Alcalde cuya potente batuta extrajo de la Orquesta una energía extraordinaria. Perfectamente coordinada con los bailarines que tenían en la música su principal aliado.

El primer acto es el más evocador. un cuento infantil hecho música y concebido desde el pricipio por el compositor para ser bailado. Queda enmarcado en la escenografía de Angelina Atlagic como si de un cuadro se tratase.Todo es color y volumen, que conceden una gran profundidad al escenario.

En el segundo acto es la naturaleza la protagonista. El colorido y el vestuario son imponentes. Aún más si la iluminación potencia y equilibra. El tercer acto rompe con con la dinámica de los dos anteriores. La aparición en escena de personajes de otros cuentos, distrae de la trama original.

Es un ballet clásico, pero con matices contemporáneos, de los que parece que Duato no se puede desprender. Aunque cuesta identificarle en el conjunto de la coreografía. Ha querido Duato con esta obra poner el acento en la ténica coreográfica. Él mismo explica que ha querido reflejar en esta coreografía:“un clásico renovado, más ligero, menos pesado, más cercano al público. Es dificil atraer gente jóven al teatro después de estar todo el día con iPad. Por eso he tratado de refrescarla un poco y quitarle el polvo”.

La dirección de Pedro Alcalde es brillante. Llena de fuerza y rítmo y siempre pendiente de los bailarines. Algo muy importante en un arte tan extremadamente exacto en las entradas y acciones.

El cuerpo de baile, encabezado por Michael Banzhaf, como Rey Florestan y Beatrice Knop, como reina, componen una bella durmiente llena de delicada plasticidad. Y saben interpretar esas claves que Nacho Duato imprime en todos sus ballets.

El Teatro Real inicia temporada con un ballet. Algo inusual pero extraordinario. Comenzar de una forma tan hermosa solo puede ser el preámbulo de una gran temporada. Ilusión, no falta. Que no sea inocencia.

La bella durmiente
Piotr I. Chaikovski
Libreto de Nacho Duato, basado en el original de Iván Vsevolozhski
Coreografía: NAcho Duato
D. musical: Pedro Alcalde
Escenografía y figurines: Angelina Atlagic
Diseño de luces: Brad Fields
Bailarines: Michael Banzhaf, Beatrice Knop, Iana Salenko, Marian Walter, Arshak Ghalumyan, Martina Böckmann, Elvis Abazi, Ty Gurfein.

StaatsballBerlin

El Teatro Real inaugura su Temporada 2015-2016 el próximo 4 de septiembre con la presencia en su escenario del Staatsballett Berlin, dirigido en la actualidad por Nacho Duato. La compañía alemana ha asumido el reto ofreciendo dos programas distintos en los que interpretarán una nueva versión de La bella durmiente, los días 4, 5 y 6 de septiembre, con coreografía de su director artístico y la participación de la Orquesta Titular del Teatro Real dirigida por Pedro Alcalde, y otro compuesto también por obras de Duato y de Marco Goecke, los días 8 y 9 de septiembre.

Nacho Duato, uno de los coreógrafos más reconocidos del mundo, ha aportado la amplitud de su creatividad a una compañía firmemente arraigada en el repertorio clásico, pero con la gran capacidad de ejecutar obras neoclásicas y contemporáneas.

La idea de elaborar un nuevo trabajo para La bella durmiente nace de un encargo del Teatro Mikhailovsky de San Petersburgo. Duato revisa las coreografías clásicas y piensa en configurar una nueva estructura narrativa que se ajuste a las cualidades de sus bailarines, en una forma de contar la historia del cuento clásico en un contexto más sintético y dinámico. El resultado es un ballet que consigue mantener la tensión a lo largo de toda la obra, reforzando la presencia de los malos de la historia, con escenas sugerentes, algunos toques de humor y movimientos que permiten a los solistas hacer una exhibición de sus extraordinarias cualidades, todo ello sin renunciar al romanticismo esencial de la composición de Chaikovski.

Duato ha contado con la colaboración en el diseño del vestuario y la escenografía de Angelina Atlagić, galardonada en España en 2009 con el premio Max por sus diseños para la obra Barroco -dirigida por Tomaz Pandur– y a quien el coreógrafo ya había encomendado los trajes para su coreografía Alas, en la CND. La bella durmiente posee una expresión visual desbordante de belleza y creatividad; sus diseños, junto a la inspirada iluminación de Brad Fields, resaltan la magia del cuento.

Los días 8 y 9 de septiembre la compañía interpretará un programa contemporáneo compuesto por las coreografías And the Sky on that Cloudy Old Day, de Marco Goecke, Static Time y White Darkness, ambas de Nacho Duato.

Static Time es la primera coreografía de Nacho Duato para el Staatsballett Berlin, estrenada el pasado mes de mayo. Con música de Rajmáninov, Mozart, Schubert y electrónica de los compositores Pedro Alcalde y Sergio Caballero, dos bailarines exploran los temas de la memoria, las despedidas, los reencuentros y la eternidad, que en algún momento ocupan la existencia del ser humano.

Marco Goecke, responsable también de la escenografía y el vestuario, se inspira en la obra orquestal de John Adams Guide to Strange Places, quien a su vez parte del pequeño libro de viajes “Guide noir de la Provence mystérieuse“, que describía lugares geográficos, históricos y secretos de la Porvenza francesa. Con la misma curiosidad del viajero, el coreógrafo alemán adentra a los bailarines en recorridos desconocidos e inusuales, reflejando las impresiones y sentimientos que éstos les provocan, “lugares en los que a veces se reúnen con el miedo, pero también con la curiosidad“, en palabras de Goecke.

Estrenada en 2001 por la Compañía Nacional de Danza, White Darkness, de Nacho Duato, será la obra encargada de cerrar las veladas contemporáneas. Concebida como un réquiem a la muerte de su hermana, la coreografía muestra de forma muy visual el drama de los jóvenes atrapados por las drogas, el viaje a la profunda oscuridad destructora y reflexiona sobre sus efectos en el individuo y la sociedad. Inquietante, como los hechos que se narran, resulta la música de Karl Jenkins, del que Duato ha seleccionado su Cuarteto de cuerda núm. 2 y las Variaciones Adiemus.

Danza

La Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza acoge los próximos días 7 y 8 de noviembre, a las 19,00 horas, una muestra del Mes de Danza en su 21º edición.

La coreógrafa y bailarina francesa Karine Ponties, directora de la compañía Dame de Pic, acude al Maestranza con dos de los cinco solos de danza que conforman el ciclo “Epouvantails” (Espantapájaros): Babil con interpretación y textos de Eric Domeneghetty y Benedetto Pacifico con la colaboración como intérprete del bailarín andaluz Guillermo Weickert.

Un espantapájaros es, para la propia coreógrafa, “Una figura emocionante y contradictoria, un soldado solitario del miedo pero que nunca ha asustado a nadie” y de ahí que lo haya elegido como centro de su ciclo de danza
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El ciclo “Epouvantails” está compuesto de cinco piezas independientes pero relacionadas entre sí: Babil, Fidèle à l´éclair y Havran son tres solos de danza cuyos personajes aparecen reunidos en una cuarta creación, Humus vertebra. Posteriormente, Karine Ponties añadió un quinto solo para terminar de configurar el ciclo, Benedetto Pacifico.

El Mes de Danza, Muestra Internacional de Danza Contemporánea, es un evento de iniciativa privada organizado por Transforma Producción Cultural que comenzó a celebrarse en Sevilla en 1994 con el objetivo de dar a conocer y promocionar a los creadores de la danza hecha en Andalucía.

KARINE PONTIES / DAME DE PIC

Directora de Dame de Pic, coreógrafa e intérprete, Karine Ponties es autora de más de 30 obras que han girado por gran parte del mundo en los eventos más destacados de artes escénicas. El universo de sus creaciones se caracteriza por su sentido de lo absurdo, su exploración de la intimidad, de lo orgánico y de las relaciones humanas.

Karine Ponties nace en Francia en 1967. Su inmersión en la danza empieza en la escuela de Juan Tena y Ramón Soler en Barcelona y prosigue en Mudra, la escuela de Maurice Béjart en Bruselas.

Como intérprete ha trabajado con muchas compañías entre ellas, Frédéric Flamand, Michèle Noiret, Nicole Mossoux/Patrick Bonté y Pierre Droulers, antes de crear su propia compañía Dame de Pic en 1995. En 1996, la compañía presenta su primera pieza Planta Baja y poco después, Karine Ponties es premiada en la 4ª edición de “Pépinières europeas para jóvenes artistas”.

Recientemente ha formado parte de los siete coreógrafos europeos seleccionados para participar en el proyecto europeo de danza en Rusia, Intradance (2010). En este marco, la obra Mirliflor ha recibido el Golden Mask 2011 (Premio nacional ruso de teatro) para el mejor espectáculo de danza contemporánea.

Sus colaboraciones premiadas, entre ellas, con el artistas visual Thierry Van Hasselt para la obra Brutalis y Holeulone ponen de relieve el aspecto interdisciplinar de la compañía.