Maria-Bayo

María Bayo, una de las grandes voces de la lírica española, se incorpora al Centre de Perfeccionament del Palau de les Arts en calidad de directora de sus cursos de formación y máxima responsable artística. La veterana soprano navarra, cuyo nombre se asocia a calidad, rigor, plenitud y exigencia artística, se mostraba ayer desde su domicilio en Francia “encantada” con esta nueva responsabilidad: “Es un reto fantástico en este momento de mi carrera, que me brinda la oportunidad de proyectar y transmitir todo mi saber acumulado durante tantos años actuando con los mejores directores y junto a los grandes cantantes de mi generación. La posibilidad que me ofrece el Palau de les Arts y su Centre de Perfeccionament de trasladar el testigo de este inmenso poso a los nuevos cantantes es un compromiso que asumo cargada de placer y entusiasmo”.

Paradójicamente, y a pesar de ser admirada y vitoreada en los más importantes templos líricos internacionales, el Palau de les Arts es el único teatro lírico español en el que la Bayo nunca ha actuado. “Pero tengo que decir que por culpa mía. Helga Schmidt contactó en varias ocasiones con mi agente artístico para ofrecerme un par de roles mozartianos –creo recordar que Despina y Zerlina-, pero yo no acepté la invitación por considerar que esos papeles, en el tiempo en que ella me los ofreció, no eran ya los más convenientes para mí para debutar en un espacio como Les Arts. Sí me hubiera encantado hacer Susana de Las Bodas de Fígaro, o la Rosina de El barbero, pero no pudo ser. De todos modos, ¡todavía estamos a tiempo para debutar!”, dice con una sonrisa no exenta de ilusión.

El nombramiento de María Bayo se produce tras ganar un concurso público convocado por el Palau de les Arts. “Me presenté como cualquier hijo de vecino, sin hablar con nadie ni buscar ningún apoyo o contacto. Tengo entendido que éramos cuatro aspirantes y me siento muy satisfecha de haber obtenido la plaza así”. El contrato de este puesto, anteriormente desempeñado por Alberto Zedda, Ruggero Raimondi, Davide Livermore, prevé una duración de dos años, aunque este periodo es susceptible de ser prorrogado. “Aún no sé exactamente cuándo se producirá la incorporación. En cuanto las circunstancias lo permitan me reuniré con Jesús Iglesias [director artístico del Palau de les Arts] para concretar los detalles, pero ambos coincidimos en que lo más razonable para todos sería que la incorporación se produjera en septiembre, coincidiendo con el comienzo del curso lectivo y la llegada de los nuevos alumnos, a los que habría que audicionar ya el próximo mes de marzo”.

Además de ser una de las más grandes voces que España ha aportado al universo de la lírica, María Bayo ha sido una de las mejor preparadas. Sus largos años de formación en Detmold (Alemania), forjaron una sofisticada técnica vocal que siempre ha marcado sus interpretaciones, caracterizadas por una voz privilegiada de soprano lírico-ligera que pronto evolucionó a una vocalidad de lírico-pura sin perder en el tránsito la coloratura, su característico color y la facilidad y contundencia de un registro agudo y sobreagudo que la crítica siempre consideró “brillante y diamantino”.

Precisamente, trasladar esa técnica tan sólidamente forjada, junto con la experiencia de haber trabajado con los más grandes directores de orquesta y escena internacionales, será el caudal más valioso que ella esperar aportar a sus futuros alumnos, “cantantes ya formados, que vienen a València a perfeccionarse en la cercanía y el entorno de un teatro de ópera en pleno funcionamiento, donde, además, tendrán la posibilidad de participar en sus repartos y actividades. Una situación idílica y novedosa en España, que casi me retrotrae a mis años de formación en Alemania”.

Bayo, que ha cantando y grabado en innumerables ocasiones con Plácido Domingo -ex alma máter del Centre de Perfeccionament, al que incluso daba nombre-, está convencida de que no hay crisis de voces, como tantas veces se ha repetido. “Lo que hay es crisis de valores. Muchos piensan que basta una buena voz para hacer una carrera, pero hay otras muchas cosas que complementan esa voz. Sobre todo, un trabajo constante, meditado y bien dirigido, pero que quizá no todo el mundo está dispuesto a hacer. Acaso porque la vida hoy es más fácil que antes, y la gente no tiene ganas de seguir esa rigurosidad que exige una carrera. Creo que el Centre de Perfeccionament es el lugar ideal para cubrir todas esos aspectos que envuelven la carrera profesional de cualquier cantante”, dice cuando aún tiene reciente la salida de su último disco, “Reflejos”, con obras de Bizet, Lecuona, Guastavino y Moreau” y la concesión de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que acaba de recibir junto con Gustavo Dudamel, Emilio Sagi y Hans Zimmer. La nueva directora artística del Centre de Perfeccionament ya fue distinguida en 2009 con el Premio Nacional de Música por su “incansable dedicación a su profesión y su apoyo a la difusión de la música y la lírica”. Justo Romero

Publicado hoy en el Diario Levante