Museo del Prado

El Teatro de la Zarzuela no ha querido dejar pasar la ocasión de sumarse a la conmemoración de los 200 años del Museo del Prado. Lo hace con el recital-homenaje ‘Una noche en el Prado’ del tenor, actor, dramaturgo y director Enrique Viana quien junto con el pianista Rubén Fernández Aguirre irá desgranando una historia que sucede en la Pinacoteca con “banda sonora” de romanzas de zarzuela y números musicales de revista relacionados con el arte pictórico. Serán en total tres funciones, dos enmarcadas en el ciclo Notas del Ambigú del coliseo el jueves 14 y el viernes 15 de febrero (20h00), y una tercera en el Auditorio del propio Museo del Prado el viernes 22 de ese mismo mes (19h00).

Federico Chueca, Joaquín Valverde, Manuel Nieto, Fernando Moraleda, Manuel Penella, Jesús Guridi, Joaquín Gaztambide, José Serrano, José Lucio Mediavillla, las obras de todos ellos se irán engarzando a una historia contada y cantada por un empleado muy especial del Museo interpretado por Viana, cuyo monólogo está plagado de ironía y humor inteligente, al estilo que felizmente acostumbra este artista diferente.

Tal y como reza en el programa, ‘Una noche en el Prado’ es un recital-homenaje que el Teatro de la Zarzuela dedica al Museo del Prado en su 200 aniversario con la música de algunas de las obras líricas de título y argumento alusivos al mundo de la pintura. Es un espectáculo musical con sentido del humor, ilustrado con textos y comentarios a propósito de las páginas que nuestros autores líricos dedicaron al arte pictórico y a sus autores.

El Teatro de la Zarzuela volverá a convertirse de esta manera en un espacio de conciertos diferente gracias a ese Ambigú cada vez más lleno de vida. El café será de nuevo un exclusivo y privilegiado salón de música (y en esta ocasión también de teatro), donde lo importante es la proximidad entre artistas y público de la que surge una intimidad inspiradora e imprevisible.

Al recital-homenaje de Enrique Viana precedieron los de Ángel Ruiz, quien hizo un nostálgico viaje a través de algunos de los boleros más emblemáticos; Capella de Ministrers sobre la música del Siglo de Oro español; el bajo Rubén Amoretti dedicado al tango; Marina Monzó y Rubén Fernández Aguirre sobre composiciones de Manuel García y Gioachino Rossini; y el que Ramón Grau consagró a la música para piano de Albéniz, Granados y Falla. En el ciclo aún quedan pendientes los recitales del Trío Arbós con la segunda entrega de ‘Música de cámara’ (1 de abril), del barítono Joan Martín-Royo con ‘Felipe Pedrell’ (28 de mayo), de la soprano Sonia de Munck con ‘Antonio Machado’ (24 de junio) y de la cantante y actriz Sylvia Parejo con ‘Musicales Dorados’ (1 de julio).

24 horas mientiendo

El Teatro de la Zarzuela acogerá del 29 de junio al 14 de julio ‘¡24 horas mintiendo!’, una disparatada comedia musical de Francisco Alonso en la que nada es lo que parece y que servirá de fin de fiesta de la temporada 2017/2018. En esta ocasión, el libreto que escribieran Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa para el estreno de la obra en 1947 ha sido actualizado por el último Premio Nacional de Literatura Dramática, Alfredo Sanzol.

Esta versión libre de Sanzol y la dramaturgia de Jesús Castejón tejen un espectáculo chispeante donde aparecen reflejados algunos de los males de la sociedad de entonces y de ahora, centrados en el cinismo del mundo de la gastronomía, la política y el espectáculo.

La obra, repleta de situaciones especialmente hilarantes provocadas por las mentiras de todos los protagonistas que tratan de aparentar lo que no son, está dirigida y protagonizada por Jesús Castejón, quien redescubre «aquellos olores, sonidos, rumores y melodías por los que había transitado a muy corta edad cuando los teatros de España eran mis primeros lugares de juegos y aventuras»; se trata de una comedia que, asegura, «se enmaraña de la forma más divertida posible» lo que hace de ella «un gran musical español, como lo fue en la época de su estreno».

La dirección musical corre a cargo de Carlos Aragón, que recalca la singularidad de la pieza como comedia musical lo que la emparenta con los musicales que tanto en Broadway como en Hollywood vivían su época dorada en los años 40 del pasado siglo. Pero esa singularidad, dice, “radica, además, en su formato más castizo, porque se trata de una revista brillante, hilvanada a través de un argumento entre inverosímil y surrealista. Es un auténtico vodevil». Aragón ocupará el podio del foso junto con la Orquesta de la Comunidad de Madrid (formación titular del Teatro).

‘¡24 horas mintiendo!’ es una historia de gente muy particular de la farándula: el matrimonio formado por Casto y Casta, y sus dos hijas, Charito y Totó. La familia pretende encerrarse en su casa para ensayar una revista que les saque de la mala situación económica en la que se encuentran, pero mientras permanecen allí recluidos hacen creer a los demás que su ausencia se debe a que han salido de gira por América con su compañía artística. Y a partir de ahí, el enredo supino.

Para que el divertido tinglado que se monta llegue al mejor de los puertos, sobre las tablas estarán, además de Castejón (Casto), un plantel de cantantes y actores de primera línea como Gurutze Beitia (Casta), Estíbaliz Martyn (Totó), Nuria Pérez (Charito), Joselu López (Ricardo, novio de Charito), Enrique Viana (Amo Lolo, el picajoso y ocurrente mayordomo que todo lo sabe y a todo le saca punta), Raffaela Chacón y Mario Martín (propietarios de los restaurantes que alimentan a la familia de artistas, que a su vez son padres de Ricardo, y que las circunstancias les llevarán a fingir que ellos son los mismos anfitriones Casto y Casta), Ángel Ruiz y Cecilia Solaguren (Fernando y Laura, padres de Fernandito, novio a su vez de Totó, y uno de los elementos por los que el nudo de la mentira no deja de crecer), José Luis Martínez y María José Suárez (Bombardino y Magdalena, matrimonio de políticos corruptos), y Luis Maesso (Fernandito). A lo largo de la representación estarán acompañados por ocho bailarines, que, asimismo, cantan y actúan como el que más.

La escenografía es de Carmen Castañón, el vestuario de Ana Garay, la iluminación de Eduardo Bravo y la coreografía de Nuria Castejón. El disfrute, sin duda, está servido.

Revista o comedia Musical La revista o comedia musical española fue una versión sofisticada afín a la ideología del público que demandaba este tipo de espectáculos. Pero en los años de postguerra en España la censura condicionaba temas y argumentos, así que el deleite de la pequeña burguesía se conformaba con una comicidad casi ingenua y de buen tono; todo se plantea entre un conformismo amable y nada comprometido con los grandes ideales o los valores sociales.

En su momento ‘¡24 horas mintiendo!’ fue considerada una obra con mucha agilidad y movimiento escénico, así como un excelente ejemplo de espectáculo apto para todos los públicos y repleto de plumas, lentejuelas y sombreros de frutas. Las melodías alonsinas aparecen salpicadas de notas exóticas —gracias a la maestría de Alonso— con «elocuencia, garbo y poderío melódico» en los ritmos y melodías americanas, así como en los españoles o europeos.

Las virtudes del Proyecto Zarza

Otro de los atractivos que tiene esta producción que cierra la temporada del Teatro de la Zarzuela es la confirmación de las virtudes del Proyecto Zarza (zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes) que comienza a lograr uno de los objetivos primordiales por los que vio la luz: crear una cantera de cantantes que lleguen a la “primera división” de nuestro teatro musical. En esta producción tenemos varios ejemplos: Nuria Pérez y Joselu López, que formaron parte del jovencísimo elenco protagonista de ‘La revoltosa’ que en la pasada temporada significó el exitoso punto de partida de la iniciativa, y que en estas funciones son indiscutibles protagonistas.