CHRISTIAN GERHAHER. GEROLD HUBER

Regresaba al Teatro de la Zarzuela, al Ciclo de Lied coproducido con el CNDM, uno de nuestros barítonos favorito, Christian Gerhaher, acompañado al piano por su inseparable Gerold Huber, en la que será una breve gira nacional. Tras este recital llegan al Palau Les Arts de Valencia el 10 de febrero y al Teatro Arriaga de Bilbao el 12 de febrero. Los tres con este mismo programa.

En esta ocasión Gerhaher aborda un repertorio típicamente romántico con la presencia de dos autores, Robert Schumann y Claude Debussy. Dos autores de diferentes caracteres y texturas que se han intercalado en la programación. Esto requiere de una gran solvencia interpretativa para mantener la personalidad de ambos compositores y que nuestro barítono y su acompañante realizan con extraordinaria soltura. Otra cosa es pensar en el acierto y coherencia de esta combinación estilística.

Las 20 canciones de Schumann pertenecientes a Sechs Gesänge, Lieder und Gesänge y Drei Gesänge, pueden considerarse como de su etapa más tardía. Un Schubet más reposado, menos interesado por la política, a diferencia de Wagner, que nunca la abandonó, y más preocupado por llegar a un público más amplio. Esto se notó en su música que, aunque conservó la calidad, dejó de tener la originalidad inicial y se centró en descripciones románticas tópicas. Para ello utilizó textos de poetas algo menores, con los que pudo dar protagonismo a temas más sencilla.

La naturaleza de estas canciones se notó, como no, en la interpretación. Gerhaher las delinea de manera magistral y con la uniformidad que expresan. Por lo que echamos de menos la intensidad de obras con más carga de profundidad. Su emisión en estos repertorios requiere de gran agilidad vocal, algo que Gerhaher posee, y un timbre menos baritonal, que también sabe manejar. El resultado es un recital más plano que otros a los que el barítono alemán nos tiene acostumbrados.

La variedad de matices y colores llegó con las canciones de Debussy. Seis en total, Trois chansons de France y Trais poemes de Stéphane Mallamé. Pequeñas delicadezas musicales con las que Gerhaher demostró su versatilidad vocal y que Huber acompañó magistralmente. Aquí el piano superó a la voz. Gerhaher sabe hacerse acompañar por un Huber que le conoce a la perfección y realza siempre la labor de la voz.

Los aplausos de un público siempre entusiasta les llevó a ofrecer dos propinas. La primera un lied del protagonista de la noche, Schumann, y otra de Mendelssohn, para concluir este recital de una de las parejas más notables en el Ciclo de Lied.

Fotografía (c) Rafa Martín

Christian Gerhaher

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), en coproducción con el Teatro de La Zarzuela, presentará el próximo lunes 8 de febrero a las 19:00h, Christian Gerhaher en el XXVII Ciclo de Lied. El barítono alemán estará acompañado al piano por su colaborador habitual Gerold Huber.

Tras su exitoso paso por este mismo ciclo en numerosas ediciones anteriores, la última de ellas en la pasada temporada, Gerhaher volverá a demostrar al público madrileño por qué su voz es una de las más solicitadas en los recitales de lied de todo el mundo. Según la crítica, Gerhaher es dueño de “una voz de barítono lírico, aterciopelada, y una encomiable capacidad de concentración en la interpretación para exprimir al máximo la belleza que encierran poesía y música”.

En esta velada, y en perfecta simbiosis con su pianista de cabecera, afrontará un programa en el que se alternan lieder de Robert Schumann (Sechs Gesänge op. 107, Lieder und Gesänge op. 96 y Lieder und Gesänge op. 83) junto a chansons de Claude Debussy (Trois chansons de France y Trois poèmes de Stéphane Mallarmé).

Las entradas para este concierto, con un precio general de 8 a 35 euros, ya están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, teatros del INAEM, entradasinaem.es y 902 22 49 49 | 91 193 93 21.

Una carrera vocal ascendente

Christian Gerhaher estudió con Paul Kuen y Raimund Grumbach en la Academia de Ópera de la Musikhochsule de Múnich, y junto con su acompañante habitual Gerold Huber estudió lied con Friedemann Berger. Mientras completaba sus estudios de medicina perfeccionó su técnica vocal en clases magistrales con Fischer-Dieskau, Elisabeth Schwarzkopf e Inge Borkh. Actualmente es profesor honorario en la Musikhochsule de Múnich. Ha recibido la Orden Maximiliana de las Ciencias y las Artes, y el título de Bayerischer Kammersänger. En 2016 le fue concedido el Premio de la Primavera de Heidelberger. Actúa frecuentemente en escenarios internacionales, como en Nueva York, el Concertgebouw de Ámsterdam, la Philharmonie de Colonia y de Berlín, el Konzerthaus y el Musikverein de Viena y el Wigmore Hall de Londres. Es también invitado habitual en festivales como el Rheingau Music, los Proms de Londres, los festivales de Edimburgo y Lucerna y el Festival de Salzburgo. Desde hace dos temporadas se centra particularmente en recitales de lied, con cinco programas diferentes con Gerold Huber en Salzburgo, Milán, Múnich, Berlín, Leipzig, Viena, Baden-Baden, Ginebra, París, Londres, Madrid y Schwarzenberg, así como una gira por los Estados Unidos. La temporada finalizó con actuaciones de Die schöne Magelone de Brahms en Heidelberg, Londres y Múnich, de las cuales se grabó un disco en la primavera de 2019. Además de su actividad en concierto y recital, ha recibido varios premios operísticos como el Laurence Olivier y el Der Faust. Un hito en su carrera fue su debut en el papel principal de Wozzeck de Berg en 2015 en la Ópera de Zúrich, con escenografía de Andreas Homoki y dirección de Fabio Luisi. En 2016/17 cantó en dos producciones en la Ópera de Baviera, como Posa en Don Carlo y como Wolfram von Eschenbach en Tannhäuser con Kirill Petrenko. En 2017/18 actuó en el Festival de Múnich como Amfortas en Parsifal y en Zúrich como Nikolaus Lenau en el estreno de Lunea, de Heinz Holliger. Ha actuado junto a directores como Harnoncourt, Rattle, Blomstedt, Nagano, Jansons, Harding, Haitink y Thielemann en las principales salas del mundo. Como artista en exclusiva de Sony Music ha grabado con Gerold Huber varios ciclos de Schumann y todos los ciclos de Schubert, entre otros. También ha grabado con orquestas como la Filarmónica de Berlín, la de Cleveland, la Sinfónica de la Radio de Baviera y el Concentus Musicus Wien.

Gerold Huber, rigor pianístico

Gerold Huber estudió piano con Friedemann Berger en la Musikhochschule de Múnich y asistió a clases magistrales de lied con Dietrich Fischer-Dieskau en Berlín. En 1998 fue galardonado con el Prix International Pro Musicis con Christian Gerhaher. Gerold Huber imparte clases magistrales y, desde 2013, es profesor de acompañamiento de lied en la Hochschule für Musik en Würzburg. Gerold Huber ha tocado en festivales de renombre y salas de conciertos importantes como: Konzertverein Viena, Wigmore Hall London y Ópera Estatal de Baviera en Múnich, acompañando a Christian Gerhaher, Christina Landshamer, Franz-Josef Selig, Mojca Erdmann, Diana Damrau, Ruth Ziesak, Maximillian Schmitt, Christiane Karg y Rolando Villazon, entre otros. Gerold Huber es el director artístico de Pollinger Tage Alter und Neuer Musik. Todas las grabaciones de Gerold Huber con Christian Gerhaher han sido lanzadas por el sello Sony Classical y galardonadas con varios premios. El CD “Schubert – Nachtviolen” ganó el Gramophone Award en 2015.

Mahler había dicho “soy apátrida por triplicado: nativo de Bohemia en Austria, austríaco entre los alemanes y judío en todo el mundo. Siempre un intruso, nunca bienvenido”, era prisionero de la época que le tocó vivir. El imperialismo vienés entraba en decadencia y se abrían paso las nuevas corrientes artísticas, intelectuales y filosóficas, encabezas por Klimt, Olbrich, von Hoffmannstahl o Freud, su amigo personal.

Tardó en llegarle el reconocimiento. La originalidad de sus composiciones, por un lado, y el auge del nazismo en Alemania y Austria por otro, hicieron que su obra fuera catalogada como “degenerada”. A esto se unía el ambiente antisemita de la sociedad vienesa de la época que, tras una campaña en la prensa destinada a su expulsión de la Ópera de Viena, logró que en 1907 Marler se trasladara a Nueva York, donde dirigió la Ópera Metropolitana entre 1908 y 1910. Al año siguiente regresaría a Viena donde falleció el 18 de mayo, aquejado de una grave enfermedad.

Tras la Segunda Guerra Mundial, dos de sus alumnos más brillantes, Bruno Waltter y Otto Klemperer, comenzaron la difusión de su obra, tras más de 50 años de indiferencia.

Gran admirador de Wagner, había intentado sin éxito componer ópera, pero si desarrolló una brillante carrera como compositor de sinfonías y lieder orquestales. Aunque se trata de dos géneros diferentes, en Mahler no se entiende el uno sin el otro. A lo largo de su carrera compositiva, ambos géneros se retroalimentaban. A partir de 1890, Mahler orquestó todas sus canciones, dotándolas de una entidad sinfónica que enriqueció notablemente su música vocal.

El Teatro de la Zarzuela dedica en su XXVI Ciclo de Lied dos series completas de las obras de lied de Gustav Mahler. En esta primera entrega se interpretan las Llieder eines fahrenden gesellen (1884-1885), canciones del camarada errante. Este fue el primer ciclo de canciones como tal, que compuso al término de su tormentosa relación amorosa con la soprano Johanna Richter, mientras era director de la Casa de Ópera en Kassel, Alemania.

Las Lieder acompañadas de piano no deben considerarse como obra menor. Mahler era un pianista extraordinario y es el conocimiento absoluto del instrumento, junto a la claridad y perfección que buscaba en sus composiciones, las que hacen que estas versiones de voz y piano estén tratadas como una versión orquestada, llena de matices y texturas sinfónicas.

Christian Gerhaher y Gerold Huber elevan a su máxima expresión el término compenetración. Ambos fueron alumnos del gran Dietrich Fischer-Dieskau, lo que se nota, entre otras cosas, en la fiel interpretación que realizan. Dieskau pensaba que a Mahler no hay que leerlo entre líneas, “solo observando exactamente sus instrucciones puede ponerse de manifiesto plenamente el arte de Mahler”.

Gerhaher moduló su voz para ofrecer un registro más claro, más cercano al tenor que a su natural voz de barítono. Demostró una vez más su capacidad de articular, de decir el verso delineado y exacto con una voz depurada y fluida. Como siempre, sin necesidad de adornos estilísticos. Realiza con precisión el viaje hacia lo más profundo en la interpretación del lied. Nadie como él transita por los diferentes caracteres y exigencias que contienen estos ciclos de canciones. Dota de una profunda intimidad expresiva las Canciones del camarada errante, donde nada es accesorio. Desemboca entonces en Des knaben wunderhorn (El cuerno maravilloso del muchacho) y su voz se eleva con una rotundidad concluyente.

El broche final llegó con una honda interpretación de Kindertotenlieder (canciones sobre la muerte de los niños). No abandona la elegancia nunca, ni se deja llevar por el dramatismo, pero otorga a cada una de estas canciones una intensidad abisal y siempre sobria.

Una magnífica forma de comenzar este tradicional Ciclo de Lied del CNDM y el Teatro de la Zarzuela. Sin duda, la calidad de este Ciclo supone ya un patrimonio cultural muy importante para Madrid. Que cunda el ejemplo.

Fotografía: Elvira Megías

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y el Teatro de la Zarzuela inauguran el próximo lunes 30 de septiembre el XXVI Ciclo de Lied. Los elegidos para abrir esta edición son el barítono alemán Christian Gerhaher y el pianista Gerold Huber, uno de los dúos más exitosos y destacados del panorama liderístico actual, que presentarán la primera parte de un monográfico dedicado a Gustav Mahler. La segunda cita de este programa se celebrará el 13 de enero de 2020.

Con diez conciertos programados de septiembre de 2019 a junio de 2020, esta temporada visitarán el ciclo de Lied las voces líricas más importantes de la actualidad, con variados y sugerentes programas de gran interés musical. Matthias Goerne, Nancy Fabiola Herrera, Christoph Prégardien, Simon Keenlyside, Manuel Walser, Ian Bostridge, Anna Lucia Richter y Marlis Petersen, interpretarán a Schubert, Schumann, Shostakóvich, Strauss, Wolf, Brahms y Wagner, entre otros. Les acompañarán en escena pianistas de la talla de Julius Drake, Gerold Huber, Alexander Schmalcz, Mac McClure, Caroline Dowdle, Igor Levit o Stephan Matthias Lademann.

Las entradas para todos los conciertos, con un precio general de 8 a 35 euros, ya están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, red de teatros del INAEM, 902 22 49 49 y entradasinaem.es.

Dos citas para Mahler

Según apunta Luis Suñén en el programa de mano: “Alguna vez ha dicho Christian Gerhaher que su máxima aspiración como cantante es llegar a lo más hondo en la interpretación de la canción de arte alemana”. Como parte de esta aspiración, el barítono bávaro desgranará el lenguaje liederístico de Gustav Mahler en dos sesiones: durante la cita inaugural del ciclo (30 de septiembre) y a principios del próximo año (13 de enero 2020). En este primer recital, Gerhaher y Huber nos introducirán en el mundo mahleriano más cercano a la tradición popular a través de los legendarios ciclos Lieder eines fahrenden Gesellen (Lieder del caminante) y Des Knaben Wunderhorn (El muchacho de la trompa mágica) (selección), así como en el alucinado lirismo de los Kindertotenlieder (Canciones de los niños muertos).

Durante sus estudios de Medicina, el barítono Christian Gerhaher (Straubing, Alemania, 1969) perfeccionó su formación vocal en las clases de Dietrich Fischer-Dieskau, Elisabeth Schwarzkopf e Inge Borkh. Gerhaher asistió a la Escuela de Música y Teatro de Múnich y, junto con su pianista habitual, Gerold Huber, estudió Interpretación con Friedemann Berger y recibió clases de canto de Paul Küen y Raimund Grumbach.

Sus ejemplares interpretaciones de lied junto a Huber han creado escuela. Ambos actúan frecuentemente en escenarios internacionales, como en el Lincoln Center de Nueva York, el Concertgebouw de Ámsterdam, la Philharmonie de Colonia y de Berlín, el Konzerthaus y el Musikverein de Viena o el Wigmore Hall de Londres, entre otros. Gerhaher es también invitado habitual en festivales como el Rheingau Music, los Proms de Londres, los festivales de Edimburgo y Lucerna y el Festival de Salzburgo. En la pasada temporada, centrada particularmente en recitales de lied, presentó cinco programas diferentes con Gerold Huber en Salzburgo, Milán, Múnich, Berlín, Leipzig, Viena, Baden-Baden, Ginebra, París, Londres, Madrid y Schwarzenberg, así como en una gira por Estados Unidos. Es artista exclusivo de Sony Classical. Intérprete asiduo del CNDM, Gerhaher ha participado en doce ediciones del Ciclo de Lied en el Teatro de la Zarzuela.

Fotografía: Christian Gerhaher © Sony_Gregor Hohenberg

Gerhaher y Huber

Comenzaba en el Teatro de la Zarzuela el celebrado Ciclo de Lied que conjuntamente organiza con el Centro Nacional de Difusión de la Música. Esta temporada, además, celebra los 25 años del ciclo. Y para empezar por todo lo alto, Christian Gerhaher y su álter ego al piano, Gerold Huber, han hecho las delicias de todos con las Schwanengesang, de Franz Schubert.

Schwanengesang (El canto del cisne), está formado por textos de distintos autores y no tienen nada en común entre ellas, a diferencia de los otros dos ciclos de Schubert, Die schöne Müllerin (La bella molinera) y Winterreise (Viaje de invierno), que hemos tenido oportunidad de escuchar en temporadas anteriores en la voz de Matthias Goerne y del propio Gerhaher. La que hoy nos ocupa fue publicada de manera póstuma por el editor Tobias Haslinger quien, tras la muerte del compositor, negoció la compra de los borradores de las ultimas canciones compuestas por Schubert con su hermano Ferdinand. 14 canciones inéditas con acompañamiento de piano que no forman un corpus, como las dos anteriormente citadas, pero cuya calidad no deja lugar a dudas.

Gerhaher y Huber forman un binomio perfecto para la nostalgia de la que partir hacia los textos de Fridrich Rückert y Heinrich Heine. Dos de las principales referencias románticas de la época a los que puso música un Schubert conocedor ya, en aquel momento, de la cercanía de su muerte. Las Schwanengesang son un conjunto de canciones que transitan entre la alegría y la tristeza producidas, principalmente, por situaciones amorosas disfrutadas, como Liebesbotsschaft, (Mensaje de amor) o desgarradas, como Der Atlas (El Atlas).

Gerhaher huye de cualquier elocuencia expresiva. Solo abandona la discreción cuando su voz se eleva, firme y rotunda, llevado por el dramatismo del momento, como en Aufenthalt (Lugar de reposo). Pero siempre desde un elegante e inalterable hermetismo interpretativo que no necesita para trasmitir la elocuencia de los textos de Rükert, Ellstab, Heine y Seidl.

Gerold Huber, que maneja el pedal como nadie, camina siempre en paralelo a Gerhaher, recreando una atmósfera llena de matices y vinculada con precisión a la voz del barítono. Entre ambos configuran un tándem indisoluble.

Una noche romántica y exquisita en un Teatro de la Zarzuela que esta vez dio cabida a un nutrido número de jóvenes aficionados. Esperemos que se consoliden. No en vano, el Teatro de la Zarzuela está realizando un notable esfuerzo para que así sea.

Christian Gerhaher

El ciclo, que cumple un cuarto de siglo este año, ha unido a dos nombres indispensables del género para la ocasión: Gerhaher y Schubert.

Esta serie musical es una coproducción entre el Centro Nacional de Difusión Musical y el Teatro de La Zarzuela y se extenderá de septiembre de 2018 a junio de 2019.

Christian Gerhaher interpretará el ciclo de canciones Schwanengesang de Franz Schubert junto a otras obras del genio austriaco, acompañado al piano por Gerold Huber.

Además de Gerhaher en esta vigésimo quinta edición pasarán por Madrid otras estrellas líricas internacionales como Ekaterina Semenchuck, Franz-Josep Selig, Ainhoa Arteta, Adrianne Pieczonka, Sarah Connolly, Andrè Schuen, Bernarda Fink, Thomas Quasthoff, Florian Boesch, Michaek Schade y Dorothea Röschmann.

Madrid, 6 de septiembre de 2018.- El próximo martes 11 de septiembre el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) inaugura el XXV Ciclo de Lied en el Teatro de La Zarzuela, que lo coproduce.Los elegidos para abrir esta edición son el barítono alemán Christian Gerhaher junto al pianista Gerold Huber, uno de los tándem más exitosos del lied mundial, que interpretarán un monográfico dedicado a Franz Schubert, compositor clave del género. Las entradas para todos los conciertos, con un precio general de 8 a 35 euros, ya están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y 902 22 49 49

Con diez conciertos programados de septiembre de 2018 a junio de 2019, este año de nuevo visitarán el ciclo las voces líricas más importantes de la actualidad: desde Ekaterina Semenchuck a Thomas Quasthoff, pasando por Franz-Josep Selig, Adrianne Pieczonka, Sarah Connolly, Andrè Schuen, Bernarda Fink, Florian Boesch, Michael Schade y Dorothea Röschmann, un amplio grupo que incluye timbres, extensiones, caracteres y estilos de diversa índole y programas siempre cargados de interés, con lieder y canciones del más diverso signo.

Por su parte, la soprano Ainhoa Arteta estrenará Sendero mágico, ciclo de canciones encargado por el CNDM al compositor Lorenzo Palomo, con motivo de este aniversario tan especial.

Gerhaher: la técnica emoción del lied

Christian Gerhaher (Straubing, Alemania, 1969) estudió con Paul Kuen y Raimund Grumbach en la Academia de Ópera de la Musikhochsule de Múnich y, junto con su acompañante habitual Gerold Huber, Lied con Friedemann Berger. Mientras completaba sus estudios de Medicina perfeccionó su técnica vocal en clases magistrales con Fischer-Dieskau, Elisabeth Schwarzkopf y Inge Borkh. Actualmente es profesor honorario en la Musikhochsule de Múnich. Ha recibido la Orden Maximiliana de las Ciencias y las Artes, y el título de Bayerischer Kammersänger. En 2016 le fue concedido el Premio de la Primavera de Heidelberger. Junto a Gerold Huber actúa frecuentemente en escenarios internacionales, como en Nueva York, el Concertgebouw de Ámsterdam, la Philharmonie de Colonia y de Berlín, el Konzerthaus y el Musikverein de Viena y el Wigmore Hall de Londres.

Es también invitado habitual en festivales como el Rheingau Music, Proms de Londres, los festivales de Edimburgo y Lucerna y el Festival de Salzburgo. En la presente temporada se centra particularmente en recitales de lied, con cinco programas diferentes con Gerold Huber en Salzburgo, Milán, Múnich, Berlín, Leipzig, Viena, Baden-Baden, Ginebra, París, Londres, Madrid y Schwarzenberg, así como una gira por los Estados Unidos. La temporada finalizará con actuaciones de Die schöne Magelone de Brahms en Heidelberg, Londres y Múnich, de las cuales se grabará un disco en primavera. Además de su actividad en concierto y recital, ha recibido varios premios operísticos como el Laurence Olivier y el Der Faust. Un hito en su carrera fue su debut en el papel principal de Wozzeck de Berg en 2015 en la Ópera de Zúrich, con escenografía de Andreas Homoki y dirección de Fabio Luisi. En 2016/17 cantó en dos producciones en la Ópera de Baviera, como Posa en Don Carlo y como Wolfram von Eschenbach en Tannhäuser con Kirill Petrenko. En 2017/18 actuó en el Festival de Múnich como Amfortas en Parsifal y en Zúrich como Nikolaus Lenau en el estreno de Lunea, de Heinz Holliger. Ha actuado junto a directores como Harnoncourt, Rattle, Blomstedt, Nagano, Jansons, Harding, Haitink y Thielemann en las principales salas del mundo. En la temporada 2016/17 actuó en gira con la Mahler Youth Orchestra, así como por vez primera con Philippe Jordan, cantó con Daniel Harding un programa con los Altenberg Lieder de Berg, arias de Schubert y Les nuits d’été de Berlioz, actuó como invitado con la Filarmónica de Berlín y Bernard Haitink, con la Accademia di Santa Cecilia de Roma y Antonio Pappano, así como con la WDR Symphony Orchestra y Kent Nagano. Como artista en exclusiva de Sony Music ha grabado con Gerold Huber varios ciclos de Schumann y todos los ciclos de Schubert, entre otros. También ha grabado con orquestas como la Filarmónica de Berlín, la de Cleveland, la Sinfónica de la Radio de Baviera y el Concentus Musicus Wien.

Gerhaher-Huber

Extraordinario recital el que ofreció el pasado 21 de diciembre el barítono alemán Christian Gerhaher, acompañado de su fiel pianista Gerold Huber, en el Teatro de la Zarzuela.

Lo primero que capta la atención es su claro color de voz, poco común en un barítono. Esta cualidad le permite alcanzar notas agudas con gran facilidad y ligereza. El recorrido de sus registros es amplio, la dicción perfecta, variedad de matices. Capaz de expresar un suave pero intenso dramatismo, como demostró en las Kindertotenlieder (Canciones para los niños muertos) que no estaban programadas, pero que ofreció en sustitución de las Rückert-Lieder.

Una voz clara, elegante, expresiva, sutil. De líneas impecables y de discreta expresividad. Siempre magistralmente acompañada al piano por Gerold Huber, con el que forma un equipo perfecto. La exquisitez de Huber al piano contribuye y acompaña, acentuando o llenando de matices o energía los requerimientos de cada canción y de Gerhaher.

Si la máxima aspiración de Gerhaher es la profundización en la interpretación de la canción de arte alemana, su camino en esta dirección es, inequívocamente, impecable.

Teatro de la Zarzuela 21-12-14
Centro Nacional de Difusión de la Música (CNDM)
XXI Ciclo de Lied
Christian Gerhaher, barítono
Gerold Huber, piano

Gustasv Mahler (1860-1911)
Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones del aprendiz errabundo)
Des Knaben Wundehorn (El cuaderno maravilloso del muchacho)
Kindertotenlieder (Canciones para los niños muertos)