Gloriana

El Teatro Real ha sido nominado a los International Opera Awards 2019 en la categoría de Mejor Nueva Producción por Gloriana, de Benjamin Britten, cuya dirección de escena estuvo a cargo de David McVicar, quien contó con la colaboración del escenógrafo Robert Jones y el diseño de vestuario de Brigitte Reiffenstuel.

En la pasada edición, el Teatro Real fue ganador del premio en esta misma categoría con Billy Budd, también del compositor británico, con dirección de escena de Deborah Warner, y obtuvo otras tres nominaciones a Mejor Coro, Mejor Recuperación de una Obra (Bomarzo, de Alberto Ginastera) y Mejor Compañía de Ópera.

El Teatro Real tendrá que competir por hacerse con el prestigioso galardón con la Royal Opera House (Desde la casa de los muertos, de L. Janáček, con dirección de escena de Krzysztof Warlikowski), la Dutch National Opera (Jenůfa, de L. Janáček, dirigida por Katie Mitchell) el Théâtre des Champs-Elysées (La traviata, de G. Verdi, con dirección de Deborah Warner), la Staatsoper Berlin (Tristan und Isolde, de R. Wagner, por Dmitri Tcherniakov) y Glyndebourne (Vanessa, de S. Barber, dirigida por Keith Warner).

Gloriana, se estrenó en el Teatro Real el 12 de abril de 2018 en coproducción con la English National Opera y la Vlaamse Opera (Ópera Flamenca) de Amberes, con dirección musical de Ivor Bolton, y escénica de David McVicar. La producción contó con la participación de un extraordinario doble reparto encabezado por Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties, en el papel de la reina Elisabeth I, y Leonardo Capalbo y David Butt Philip, como Robert Devereux. Junto a ellos estuvieron el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y los Pequeños Cantores de la JORCAM.

McVicar sitúa a la Reina en el centro de un mundo palaciego corrompido e hipócrita, que ella controla con mano de hierro, en la misma medida en que es atentamente vigilada por súbditos y cortesanos, en una Europa inmersa en luchas religiosas y territoriales. Isabel I se mueve en la escenografía depurada y conceptual de Robert Jones, que enfatiza el trabajo actoral de los intérpretes, y el rico vestuario isabelino concebido por Brigitte Reiffenstuel, inspirado en pinturas de la National Gallery de Londres, que asume un carácter casi escenográfico.

Hace tan sólo unos días el Teatro Real conseguía dos grandes premios en la primera edición de los Premios Ópera XXI con Goriana, en la categoría de nueva producción operística, y Die Soldaten, por la dirección de escena realizada por Calixto Bieito.

Fotografía: Javier del Real

Gloriana 1 en el Real

Gloriana 2 en el Real
Gloriana 3 en el Real


Gloriana 4 en el Real
Gloriana 5 en el Real


Gloriana 6 en el Real
Gloriana 7 en el Real

Hija de Enrique VIII y Ana Bolena, Isabel Tudor fue desposeída, junto a su hermana María, de sus derechos dinásticos y apartada de la vida en la corte. Fue Catalina Parr, última esposa de su padre quien, además de ocuparse de su formación humanística, consiguió que Enrique VIII firmara antes de morir el Acta de Sucesión por la que las dos hermanas recobraban sus derechos al trono por detrás de su hermano Eduardo. Tras la muerte de Eduardo VI, con apenas 15 años, y de María I sin descendencia, Isabel I fue coronada reina de Inglaterra el 15 enero de 1559.Estos ingleses tienen costumbres muy peculiares, celebran todo tipo de acontecimientos, incluso los de estado, con actos culturales. Esta fue la propuesta de Britten a la Casa Real Británica, componer una gran ópera sobre Isabel I para celebrar la coronación de Isabel II. Pero hacer una encargo a Britten tenía sus riesgos. Los personajes de sus obras no eran precisamente amables y el resultado final no pudo ser más inadecuado para el momento y para el tipo de público.
El ocho de junio de 1953 todo estaba dispuesto en la Royal Opera House de Londres ante un auditorio formado por políticos, aristócratas y diplomáticos. Gloriana se estrenó entre la frialdad y las malas críticas hacia un compositor que, por aquel entonces, y gracias al éxito de obras anteriores, había despertado las envidias de gran parte del mundo artístico británico, además de la homofobia en una sociedad donde la homosexualidad no estaba permitida. Una Inglaterra que vivía la exaltación nacional tras la victoria en la Segunda Guerra Mundial y que veía en la coronación de su nueva reina poco menos que el inicio de una nueva y grandiosa era isabelina, no entendió las claves que Britten había utilizado para la composición de esta obra. Esperaban una música superficial, pomposa y laudatoria del personaje y lo que Britten compuso fue una obra oscura y compleja, un reflejo psicológico de una historia de amor entre una mujer añosa, ella tenía 67 años, y un joven de 32 y la soledad del que ostenta el poder absoluto.La partitura, que fue compuesta con gran celeridad para su estreno, se ocupaba de todos los detalles, incluso ajustarse a la pronunciación del inglés de la época. Está llena de momentos de gran inspiración, como la magnífica, aunque breve, obertura o las subtramas orquestales que muestra la oscuridad que esconde ese momento.
Gloriana no es una obra cordial. El libreto de William Plomer está basado en la obra Elisabeth & Essex. A Tragic History, de Lytton Strachey, que no ofrece un retrato banal sino bastante complejo de la reina. Isabel I es presentada por Britten de manera muy elogiosa, es inteligente, astuta, y refinada, gran cazadora y amante de las artes, que proliferaron durante su reinado, ambiciosa, de carácter fuerte y mente brillante y que ejerce un dominio absoluto del mundo masculino que la rodea. Pero también es un personaje frustrado, celosa, envidiosa e iracunda.

La escenografía de David McVicar presenta un escenario alegórico y lleno de simbolismos alusivos a la trama. Todo los elementos escénicos, el vestuario de Brigitte Reiggenstuel, inspirado en los trajes de época hasta el último detalle y de una riqueza extraordinaria, la iluminación de Adam Silverma y la escenografía de Robert Jones, actúan como potenciadores de una partitura que puede estar al nivel de Peter Grimes o Billy Budd. Una combinación perfecta de tradición y vanguardia, también en lo musical.

Ivor Bolton dice que él no es director de compositores sino de obras que le entusiasman. Creo que se puede decir que Britten le entusiasma pues, tras el flamante Billy Budd de la temporada pasada, la lectura que hace de esta obra le convierte en todo un especialista en Britten. La partitura está llena de músicas y danzas evocadoras de la época isabelina. Recuerdan a Purcell o a Dowlan, lo que hace de Bolton, gran conocedor de estas músicas renacentistas y con capacidad para desmenuzar la importante orquestación de la obra, la batuta más apropiada para dirigir a la Orquesta Titular del Teatro. Consigue extraer de los profesores momentos brillantes y de gran expresividad, tanto en los pasajes más íntimos como en los de mayor intensidad dramática. Dirige con gran precisión y es el final, en ese largo parlato de la reina en el que se despide sin cantar, uno de los momentos de mayor intensidad y emoción.

Para interpretar un personaje de Britten hay que tener casi más facultades dramáticas que vocales. Anna Caterina Antonacci realiza un gran esfuerzo para dar vida a un personaje histórico de semejante carácter. Su voz ya no tiene el volumen y el brillo de antes, pero sus recursos escénicos son casi infinitos, expone de manera magistral los distintos momentos emocionales y vitales de una protagonista llena de aristas y dobleces, por lo que esta Isabel I queda sobrada y perfectamente retratada con su actuación.

Leonardo Capalbo interpretó a un Robert Devereux o Conde de Essex bastante correcto. Su voz es agradable y su personaje resultó lo bastante convincente.
El resto de comprimarios estuvieron a muy buen nivel. Resaltar las intervenciones de Sophie Bevan, como Penelope, Duncan Rock, en un animado Lord Mountjoy y una espléndida Elena Copons.

Impecable la actuación del Coro, imponentes en los pasajes de máxima exaltación y, sobre todo, en momentos complicados como la escena de la mascarada. Magnifica también la participación de lo Pequeños Cantores de la JORCAM.

Un éxito más del Teatro Real que tiene es estas obras menos conocidas, su mayor fortaleza y las clásicas de repertorio, las que menos están entusiasmando al público.

Teatro Real

Coincidiendo con la efeméride, el próximo 23 de abril se entregarán las primeras Medallas del Teatro Real a los presidentes y directores generales de la institución desde su reapertura, como homenaje a su trabajo y dedicación y como reconocimiento a su contribución al Teatro Real.

Asimismo, asociado a este día especial, el Teatro Real lanza hoy a la venta 200 entradas a 20 euros, en las mejores zonas de su sala, para tres funciones de Gloriana: 22, 23 y 24 de abril. Las localidades, para público de todas las edades, se podrán adquirir en las Taquillas del teatro.

El 21 de abril se celebrará el sorteo del último de los 9 décimos de loterías dedicados al Bicentenario del Teatro Real.

El 23 de abril de 1818, bajo la tutela del rey Fernando VII, dieron comienzo las obras del Teatro Real, dirigidas por el arquitecto Antonio López Aguado (1764-1831), tal como reflejan los documentos fundacionales del Teatro. Para celebrar ese día simbólico, integrado en los actos conmemorativos del Bicentenario del Teatro Real que se iniciaron en 2016, se entregarán las primeras Medallas del Teatro Real, que a lo largo del año serán concedidas a personalidades e instituciones por su contribución al Teatro Real y al mundo de la ópera.

El próximo 23 de abril se entregarán las primeras medallas a los presidentes y directores generales del Teatro Real desde su reapertura, como reconocimiento a su trabajo y dedicación a la institución. El acto se celebrará en una cena posterior a la función de Gloriana, de Benjamin Britten, en la que participarán, además, representantes de los órganos institucionales del Teatro.

En la nueva etapa del Real han presidido su Patronato los ministros de Educación y/o Cultura Carmen Alborch (diciembre de 1995 a julio de 1996), Esperanza Aguirre (julio de 1996 a enero de 1999), Mariano Rajoy (enero de 1999 a junio 2000), Pilar del Castillo (junio de 2000 a abril de 2004), Carmen Calvo (abril de 2004 a julio de 2007), César Antonio Molina (julio de 2007 a diciembre de 2007) y, desde diciembre de 2007, Gregorio Marañón. En ese período el Teatro Real ha tenido cinco directores generales o gerentes: Elena Salgado (enero de 1996 a julio de 1996), Juan Cambreleng (febrero de 1997 a enero de 2001), Inés Argüelles (enero de 2001 a septiembre de 2004), Miguel Muñiz (septiembre de 2004 a marzo de 2012) y, desde abril de 2012, Ignacio García-Belenguer. Todos han sido invitados a la cena que tendrá lugar en el Teatro Real, en la que está prevista la presencia del ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, y de representantes de los órganos institucionales del Teatro Real.

200 ENTRADAS A 20 EUROS

Haciendo un guiño a las dos fechas conmemorativas ­–el 20 aniversario de la reapertura del Real, el 11 de octubre de 1997, y los 200 años de la colocación de la primera piedra del edificio, el 23 de abril de 1818– el Teatro Real lanza hoy a la venta 200 localidades a 20 euros, en las mejores zonas de su sala (lo que supone más de un 90% de descuento), para tres funciones de Gloriana: 22, 23 y 24 de abril. Las localidades, para público de todas las edades, solamente se podrán adquirir en las Taquillas del teatro.

EL ÚLTIMO DÉCIMO DE LOTERÍA NACIONAL

DEDICADO AL BICENTENARIO DEL TEATRO REAL

En el ámbito de los actos conmemorativos del Bicentenario del Teatro Real, Loterías y Apuestas del Estado ha emitido, desde el pasado 14 de mayo de 2016, 9 décimos dedicados celebración de la efeméride, con un recorrido cronológico por la historia del Teatro Real a través de distintas imágenes de su edificio, desde una litografía de 1853 hasta fotografías recientes de 2017 (ver archivo adjunto).

Culminando esta serie, el décimo del sorteo de Lotería Nacional del próximo sábado, 21 de abril, que repartirá 42 millones de euros en premios, será el último dedicado a los 200 años del Teatro Real.

Gloriana

Entre los días 12 y 24 de abril se ofrecerán 9 funciones de Gloriana, de Benjamin Britten, en una nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la English National Opera y la Vlaamse Opera (Ópera Flamenca) de Amberes. Será la séptima ópera del gran compositor inglés que se presenta en el Teatro Real desde su reapertura ─Peter Grimes (1997), El sueño de una noche de verano (2006), La violación de Lucrecia (2007), Otra vuelta de tuerca (2010), Muerte en Venecia (2014) y Billy Budd (2016)─, además de las obras infantiles El pequeño deshollinador (2005, 2006 y 2008) y El diluvio de Noé (2007).

Gloriana llegará por primera vez a Madrid bajo la batuta del director musical del Teatro Real, Ivor Bolton ─cuya lectura de Billy Budd, el pasado año, fue unánimemente aplaudida─ y con dirección de escena de David McVicar, muy fiel a la dramaturgia de la ópera. Este prestigioso director escocés volverá a demostrar su meticuloso y hondo trabajo actoral, que ya hemos podido ver en 2010, también con un título de Britten ─una intimista e inquietante versión de Otra vuelta de tuerca─ y posteriormente en La traviata y Rigoletto, ambas de 2015.

Benjamin Britten (1913-1976) compuso Gloriana para celebrar la coronación de la reina Isabel II de Reino Unido, que ha cumplido recientemente 65 años de reinado. El solemne y pomposo estreno de la ópera en el Covent Garden de Londres el 8 de junio de 1953, con la presencia de los más altos dignatarios del Reino Unido y de la realeza europea, resultó un estrepitoso fracaso, ya que la ópera retrata con crudeza un episodio poco digno de la atribulada vida de la reina Isabel I (1533-1603), que se debate entre sentimientos y pasiones ‘demasiado humanos’, sin el aura heroica que esperaba el público selecto congregado para la ocasión.

Ver a la mítica ‘reina virgen’ renacentista, ya en edad avanzada y en el apogeo de su reinado ─en el que florecieron William Shakespeare, Francis Bacon o Christopher Marlowe─ enamorada del joven (y casado) conde de Essex y actuando con ira y despecho, o despojada de su peluca en la intimidad de sus aposentos, supuso tal desconcierto para los asistentes, que la crítica castigó a Britten sin compasión, confundiendo el valor intrínseco de la partitura con la inadecuación de su tema a las circunstancias festivas del acontecimiento.

Después de un largo letargo, y ya alejada del contexto social de entonces, Gloriana fue poco a poco imponiéndose en la programación de los teatros, por la calidad musical y dramatúrgica de la ópera, que alterna momentos de magnificencia operística casi verdianos con escenas de intimismo, una orquestación refinada llena de evocaciones de la música renacentista ─sobre todo de Purcell─, y personajes herederos del teatro shakesperiano.

Son precisamente dos británicos conocedores de la rica tradición teatral inglesa y de la obra de Britten los encargados de dirigir la producción que se estrenará en el Teatro Real.

David McVicar sitúa a la Reina en el centro de un mundo palaciego corrompido e hipócrita, que ella controla con mano de hierro, en la misma medida en que es atentamente vigilada por súbditos y cortesanos, en una Europa inmersa en luchas religiosas y territoriales.

Isabel I se mueve en una escenografía depurada y conceptual de Robert Jones, que enfatiza el trabajo actoral de los intérpretes. El rico vestuario isabelino concebido por Brigitte Reiffenstuel, inspirado en pinturas de la National Gallery de Londres, asume un carácter casi escenográfico. La ópera reflejará así, en la escena, la ósmosis que traspasa también la música de Britten, escrita en el siglo XX pero impregnada de olores y colores renacentistas.

Ivor Bolton estará al frente de un doble elenco encabezado por las sopranos Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties, que estarán secundadas por un reparto muy coral ─Leonardo Capalbo y David Butt Philip (Robert Devereux, conde de Essex), Paula Murrihy y Hanna Hipp (Frances, condesa de Essex), Duncan Rock y Gabriel Bermúdez (Charles Blount, Lord Mountjoy), Sophie Bevan y Maria Miró (Penelope, Lady Rich, hermana del conde de Essex), Leigh Melrose y Charles Rice (Sir Robert Cecil, secretario del Consejo), David Soar y David Steffens (Sir Walter Raleigh, capitán de guardia)─ y acompañadas por el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y los Pequeños Cantores de la JORCAM.

El estreno de Gloriana en Madrid, el próximo 12 de abril, contará con la presencia de los más de 250 profesionales de la ópera congregados en el Teatro Real para la primera edición del World Opera Forum, lo que dará a este acontecimiento musical una proyección verdaderamente mundial.

AGENDA DE ACTIVIDADES PARALELAS

Febrero y marzo | Teatro Real, Sala de actividades paralelas

La ópera al descubierto: Gloriana

9 de abril, a las 19.30 horas | Residencia de estudiantes

Encuentro con Luis Gago (crítico musical) y María Lozano (profesora de literatura y cultura en lengua inglesa)

Retransmisión en streaming en http://www.edaddeplata.org/

14 de abril, a las 20.00 horas | Retransmisión en directo de Gloriana

Radio Clásica retransmite la ópera en directo en España y para todos los países de la UER, Unión Europea de Radiodifusión.

14 de abril, a las 12.00 horas | Teatro Real, Sala principal

Ópera en cine: proyección de la ópera Roberto Devereux, de Gaetano Donizetti, protagonizada por Mariela Devia y Gregory Kunde, con dirección musical de Bruno Campanella y dirección de escena de Alessandro Talevi.

14 de abril, a las 12.00 y 13.00 horas | Instituto de Historia y Cultura Naval. Museo Naval

Cuenta-cuentos para toda la familia en torno a la figura de Isabel I de Inglaterra.

Actividad gratuita. Imprescindible inscripción previa.

16 de abril, a las 18.30 horas | Instituto de Historia y Cultura Naval. Salón de actos del Cuartel General de la Armada

Conferencia: Inglaterra vista desde España. Imágenes en la distancia y realidad política en la segunda mitad del siglo XVI. Por Magdalena de Pazzis Pi Corrales, profesora titular de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid.

16 de abril, a las 11.30 horas | Instituto de Historia y Cultura Naval. Museo Naval

Visita-taller infantil: niños de 8 a 12 años podrán ver piezas de barcos españoles del siglo XVI.

Actividad gratuita. Imprescindible inscripción previa.

18 y 25 de abril y 9 de mayo a las 19.30 horas | Fundación Juan March

Ciclos de Miércoles con tres conciertos de música de cámara dedicados a las obras finales de Benjamin Britten

Podrán seguirse en directo en el Canal March

25 de abril a las 17.30 horas | Filmoteca Española, Cine Doré. Sala 1

Ciclo de cine Teatro Real: Noche de ópera

Sonrisas de una noche de verano, de Ingmar Bergman (1955)

29 de abril, a las 12.00 y 17.00 horas | Teatro Real. Sala Gayarre

Todos a la Gayarre, taller para público familiar: Las danzas de las reinas

Las músicas de la corte de las reinas Isabel I e Isabel II

Con el Winduquartet: Clara Cowley, Eloi Fuguet, Eva Jornet y Marcel Leal