La segunda sesión que Les Arts Florissants dedica a Gesualdo se centra en su segundo libro de madrigales, una obra que se publicó en Ferrara en 1594, como el Libro I, aunque posiblemente había conocido una edición anterior, que Gesualdo habría dado a la estampa bajo el nombre de Gioseppe Pilonij, ya que no estaba bien visto que un aristócrata se dedicara a editar su propia música, prejuicio que el napolitano desechó pronto. Como contextualización, el conjunto dirigido por Paul Agnew continuará ofreciendo piezas sacras del mismo Gesualdo y obras de otros grandes maestros de la época.

Auditorio Nacional de Música, viernes, 7 de junio, Sala Sinfónica

LES ARTS FLORISSANTS

William Christie: Director musical y fundador

Paul Agnew: Director musical asociado

Conjunto de cantantes e instrumentistas de reconocimiento mundial, dedicados a la música barroca, fieles a la interpretación con instrumentos antiguos. Fundada en 1979 por el clavecinista y director de orquesta franco-americano William Christie, la agrupación cuyo nombre se toma de la ópera de Marc-Antoine Charpentier, ha desempeñado un papel pionero imponiendo en el paisaje musical francés un repertorio hasta entonces descuidado (incluyendo el redescubrimiento de los innumerables tesoros de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia); y hoy sobradamente admirado e interpretado, no sólo del Gran Siglo Francés, sino también de la música europea de los siglos XVII y XVIII. Dirigida por William Christie quien, desde 2007, ha confiado regularmente las funciones de co-dirección al tenor británico Paul Agnew. Desde el Triunfo de Atys de Lully en la Opéra Comique de París en 1987, reinterpretada triunfalmente en mayo del 2011, es en la escena lírica donde Les Arts Florissants ha obtenido sus mayores éxitos. Les Arts Florissants disfrutan de un perfil igualmente excelente en salas de concierto, como revelan sus aclamadas óperas en versión concierto y representaciones semi-escénicas de óperas y oratorios. Cada temporada, Les Arts Florissants ofrecen alrededor de 100 conciertos y representaciones de ópera en Francia —en la Philharmonie de París, donde son artistas en residencia, en el Théâtre de Caen, la Opéra Comique, el Théâtre des Champs-Élysées, el Château de Versailles, así como en numerosos festivales— y son un activo embajador de la cultura francesa en el extranjero, siendo invitados con regularidad en Nueva York, Londres, Edimburgo, Bruselas, Viena, Madrid, Barcelona y Moscú, entre otros. Les Arts Florissants tiene en su haber una impresionante discografía: cerca de 100 grabaciones (CD y DVD) así como su propia colección, en colaboración con Harmonia Mundi, bajo la dirección de William Christie y Paul Agnew. En los últimos años, Les Arts Florissants ha creado numerosos programas de formación para músicos jóvenes. El proyecto más emblemático es la Academia de Le Jardin des Voix: creado en 2002 y celebrado cada dos años, y que da a conocer un substancial número de nuevos cantantes. El programa The Arts Flo Juniors, lanzado en 2007, permite a los estudiantes de conservatorio formar parte de la orquesta y coro para una producción, desde el primer día de ensayos hasta la última actuación. También hay un acuerdo de colaboración entre William Christie, Les Arts Florissants y la Juilliard School of Music de Nueva York, el cual desde 2007 ha permitido un fructífero intercambio artístico entre Francia y EEUU. Les Arts Florissants también organiza numerosos eventos destinados a crear nuevas audiencias en la Philharmonie de París, en Vendeé, en Francia y por todo el mundo. Unidos a cada programa anual de conciertos, han sido diseñados tanto para músicos amateurs como para los aficionados de todas las edades.

En 2012, William Christie y Les Arts Florissants crean el festival Dans les Jardins de William Christie, en colaboración con el Conseil departamental de Vendée. Un evento anual que une artistas de Les Arts Florissants, alumnos de la Julliard School y finalistas del Jardin des Voix para conciertos y “paseos musicales” en los jardines creados por William Christie en Thiré (Vendée). Además del festival, Les Arts Florissants está colaborando con el fondo de dotación “Les Jardins de Musique de William Christie en Vendée” para la creación de un lugar cultural permanente en Thiré. Este anclaje se fortaleció en 2017 a través de algunos acontecimientos destacables: el establecimiento de Le Jardin des Voix en Thiré, la creación de un Festival de Primavera dirigido por Paul Agnew y el galardón del sello nacional Centre culturel de Rencontre para Les Arts Florissants y Les Jardins de William Christie, un premio que distingue los proyectos que asocian la creación, el patrimonio y la difusión. En 2018 se creó la Fundación Les Arts Florissants – William Christie y su fundador regaló su propiedad completa de Thiré a la Fundación. En España han sido invitados por el Teatro Real de Madrid, junto al director de escena Pier Luigi Pizzi, en la trilogía monteverdiana entre 2008 y 2010. Actúan regularmente en el Auditorio Nacional de Madrid, Palau de Barcelona, Teatros del Canal de Madrid, etc.

Foto: LES ARTS FLORISSANTS © Oscar Ortega

William Christie

El domingo 19 de noviembre a las 19 horas, el ciclo Universo Barroco del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) presenta en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid a Les Arts Florissants dirigidos por William Christie y acompañados por los seis jóvenes cantantes seleccionados en la última edición del proyecto Le Jardin des Voix: Natalie Pérez, soprano (Francia, 1988); Natasha Schnur, soprano (Alemania, 1991); Eva Zaïcik, mezzosoprano (Francia, 1987); James Way, tenor (Gran Bretaña, 1992); Josep-Ramon Olivé, barítono (España, 1988) y Padraic Rowan, bajo-barítono (Irlanda, 1990). El programa ‘Un jardín a la inglesa’, está centrado en la ópera inglesa de los siglos XVII y XVIII e incluye a los grandes nombres de la composición de esa época (Gibbons, Dowland, Lawes, Purcell y Haendel). El barítono Josep-Ramon Olivé será también el protagonista de uno de los cuatro conciertos del ciclo Schubert Lied, nueva serie musical que el CNDM programa en Barcelona.

Un proyecto clave que descubre grandes talentos
En el año 2002, William Christie creó una academia para jóvenes cantantes que llamó Le Jardin des Voix y la vinculó a la actividad de su famoso conjunto Les Arts Florissants. La experiencia se repitió en 2005 y desde entonces se celebra cada dos años.

Con la dirección de William Christie y Paul Agnew, Le Jardin es una actividad para jóvenes que están comenzando sus carreras. Tras varias semanas de formación intensiva, los cantantes elegidos realizan un concierto de presentación antes de emprender una gira mundial. En esta ocasión, su estreno tuvo lugar este verano en el festival ‘Dans les Jardins de William Christie’. En esta octava convocatoria han sido elegidos seis cantantes de cinco nacionalidades diferentes.

Le Jardin des Voix permite que los seleccionados puedan continuar sus trayectorias internacionales en las salas de conciertos más prestigiosas, convirtiéndose en colaboradores habituales de Les Arts Florissants. El proyecto ha descubierto a 50 nuevos talentos de 16 países, entre los que están Katherine Watson, Marc Mauillon, Sonya Yoncheva, Christophe Dumaux, Emmanuele De Negri, Lea Desandre o los españoles Xavier Sabata, Juan Sancho, Gabriel Pérez-Bermúdez y Lucía Martín-Cartón.

William Christie

El concierto navideño de la 47ª temporada de Ibermúsica tendrá como protagonistas a la agrupación francesa Les Arts Florissants y al legendario director de orquesta, William Christie. Juntos interpretarán uno de los oratorios más populares sobre la vida de Jesús de Nazaret: El Mesías, de Haendel, el próximo miércoles 21 de diciembre, a las 19:30 horas, en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. La agrupación, reconocida por haber rescatado del olvido el repertorio barroco francés, abordará una de las obras más impresionantes y simbólicas de esa época.

El Mesías se estrenó en Dublín en 1742. Desde entonces y durante toda su vida, Haendel dirigió cada año su representación en el Covent Garden de Londres durante la época de Pascua. La obra fue escrita con una rapidez inusitada (entre tres y cuatro semanas) y no existe una versión definitiva, pues Haendel reescribió varias de sus partes para adaptarlas a los solistas de los diferentes conciertos. Aunque el grueso del oratorio aborda la muerte y resurrección de Jesús, durante el siglo XIX se popularizó como una pieza de navidad en Estados Unidos.

La 47ª temporada de Ibermúsica, en la que se encuadra esta aparición, comenzó el pasado 24 de junio con el concierto inaugural de la Filarmónica de Viena. Desde entonces, y hasta mayo de 2017, Ibermúsica ha programado 25 actuaciones con 12 de las mejores orquestas del mundo. Se trata de la marca que lleva cerca de medio siglo trayendo lo mejor de la música a España. La institución, fundada por Alfonso Aijón y codirigida ahora por Llorenç Caballero, ha evolucionado en concordancia con los tiempos y ha sabido preservar el interés por la música clásica.

LES ARTS FLORISSANTS

Este conjunto francés fue fundado en 1979 por el clavecinista y director de orquesta franco-estadounidense, William Christie. Desde entonces, la agrupación ha desempeñado un papel pionero al imponer en el paisaje musical francés un repertorio hasta entonces descuidado y hoy sobradamente admirado e interpretado: el del Gran Siglo Francés y la música europea de los siglos XVII y XVIII. Dirigida habitualmente por William Christie, éste ejerce desde 2007 regularmente de codirector junto al tenor británico, Paul Agnew.

Cada temporada, Les Arts Florissants ofrecen alrededor de 100 conciertos y representaciones de ópera en Francia. Lo hacen en escenarios tan destacados como la Philharmonie de París -donde son artistas en residencia desde 2015-, en el Théâtre de Caen, La Opéra Comique, el Théâtre des Champs-Élysées, el Château de Versailles, así como en numerosos festivales. Son un activo embajador de la cultura francesa en el extranjero y reciben invitaciones para actuar en Nueva York, Londres, Edimburgo, Bruselas, Viena, Salzburgo, Madrid, Barcelona o Moscú , entre otras ciudades de todo el mundo.

Poseen una extensa discografía con cerca de un centenar de grabaciones en los sellos Harmonia Mundi, Warner Classics/Erato y Virgin Classics. En 2013, lanzaron su propio sello discográfico, Les Editions Arts Florissants, con el que ya han grabado cinco discos. El pasado 4 de noviembre salió a la venta su último LP, La Harpe Reine (con el sello Harmonia Mundi), junto a Christie y al reconocido arpista Xavier de Maistre. El álbum está inspirado en la música de arpa que imperaba en la corte francesa del siglo XVIII tras la llegada de María Antonieta de Austria al país galo.

En los últimos años, han creado numerosos programas de formación para músicos jóvenes, como la emblemática Academia Le Jardin des Voix. Asimismo, en 2012 pusieron en marcha el festival Dans les Jardins de William Christie, un evento anual que une artistas de Les Arts Florissants, alumnos de la Juilliard School of Music de Nueva York y finalistas del festival para ofrecer conciertos y paseos musicales. La agrupación recibe el apoyo del Ministerio de Cultura y Comunicación francés, así como de los American Friends of Les Arts Florissants.

WILLIAM CHRISTIE

Clavecinista, director, musicólogo y profesor, es el motor de uno de los proyectos musicales más apasionantes de los últimos 40 años: Les Arts Florissants. Ha redescubierto para el gran público francés la música barroca, un repertorio descuidado hasta la fecha. La carrera de este nativo de Buffalo (Nueva York), formado en las Universidades de Harvard y Yale, e instalado en Francia desde 1971, tomó un giro decisivo cuando en 1979 puso en marcha esta iniciativa pionera. A la cabeza de este conjunto instrumental y vocal, William Christie impuso, tanto en conciertos como en escenarios de ópera, un estilo muy personal de músico y hombre de teatro, renovando la interpretación de este repertorio. En 1987 conoció una verdadera consagración pública con la producción de Atys de Lully en La Opéra Comique de París, una producción que posteriormente también triunfó en numerosos escenarios internacionales.

Desde Charpentier a Rameau, pasando por Couperin, Mondonville, Campra o Montéclair, William Christie es el maestro indiscutible de la tragedia lírica francesa así como de producciones de ópera-ballet, motetes franceses y música cortesana. Asimismo, se ha dedicado a repertorios europeos, contribuyendo al redescubrimiento de las obras de compositores italianos como Monteverdi, Rossi y Scarlatti. Además de ser un gran conocedor e interprete de la música de Purcell, Haendel, Mozart y Haydn. La extensa carrera operística de William Christie ha estado marcada por numerosas colaboraciones con los más renombrados directores de escena y de ópera, como Jean-Marie Villégier, Robert Carsen, Alfredo Arias, Jorge Lavelli, Graham Vick, Adrian Noble, Andrei Serban, Luc Bondy y Deborah Warner. Entre sus más recientes proyectos se incluyen dos producciones en la Opéra Comique de París: Platée (Rameau), en 2014; y Les Fêtes vénitiennes (Campra), en 2015. Como director invitado, Christie aparece regularmente en prestigiosos festivales de ópera, así como en óperas internacionales, como el Metropolitan Opera de Nueva York, la Opernhaus de Zúrich o la Opéra National de Lyon. Entre 2002 y 2007 fue también director invitado de la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Su abundante producción discográfica (más de 100 grabaciones, muchas de las cuales han sido premiadas en Francia y en el extranjero) ha sido publicada por los sellos Harmonia Mundi, Warner Classics/Erato y Virgin Classics, y en ellos se refleja la riqueza de su aventura artística. Sus más recientes grabaciones han tenido lugar con el sello Les Editions Arts Florissants: Belshazzar, Le Jardin de Monsieur Rameau, Music for Queen Caroline (un programa de obras religiosas de Haendel).

Con una amplia trayectoria como profesor, a lo largo de su carrera William Christie ha estado implicado en la formación de muchos de los directores de conjuntos barrocos franceses que comenzaron en Les Arts Florissants. Fue profesor en el Conservatorio de París desde 1982 hasta 1995, y desde 2007 ha sido Artista Residente en la Juilliard School of Music. En 2002 fundó junto Les Arts Florissants la academia Le Jardin des Voix, cuyos finalistas forman parte de una gira internacional de la agrupación que lidera. Debido a su afición a la jardinería, Christie puso en marcha en 2012 Dans les Jardins de William Christie, un festival de música que tiene lugar cada agosto en los jardines de Vendée.

William Christie ha sido distinguido con la Legión de Honor, el reconocimiento más importante de Francia, así como la Ordre des Arts et des Lettres y la Ordre National du Mérite. Es Doctor Honoris Causa por la State University de Nueva York, la Juilliard School of Music y la University of Leide (Países Bajos). En noviembre de 2008, fue elegido miembro de la Academia de Bellas Artes de Francia. Además, es Miembro Honorífico de la Royal Academy of Music de Londres.

En España, fue invitado entre 2008 y 2010 por el Teatro Real de Madrid para dirigir junto al director de escena Pier Luigi Pizzi la trilogía monteverdiana. Ha ofrecido recitales en el Teatro Arriaga de Bilbao, el Auditorio Nacional de Madrid, el Auditorio del Centro Miguel Delibes de Valladolid (del que son residentes desde la temporada 2010/11), el Auditorio de Galicia en Santiago de Compostela. En 2011 obtuvo un gran éxito en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo con Arias y Duettos de Cámara, junto a Philippe Jaroussky y Max Cencic. Ese mismo año también fue muy celebrado su Pygmalion de Rameau en el Palau de la Música de Valencia. En 2015 dirigió a la Orquesta Nacional de España en el Auditorio Nacional del Madrid.

PROGRAMA MIÉRCOLES 21 DE DICIEMBRE

Auditorio Nacional de Música, Sala Sinfónica, 19:30 horas

Duración aproximada 120 minutos

Haendel El Mesías

EMMANUELLE DE NEGRI, soprano
CARLO VISTOLI, contratenor
SAMUEL BODEN, tenor
KONSTANTIN WOLF, bajo
Poppea

Para concluir con la trilogía monteverdiana, el Teatro Real ha llevado a cartel una producción de l’incoronazione di Poppea de la mano del mismo equipo que se encargó de las dos anteriores. Es esta ópera, la última que compuso Monteverdi cuando contaba ya setenta y cinco años, se demuestra una complejidad y madurez mayores que en L´orfeo o Il ritorno d´Ulisse in patria.
L´incoronazione desarrolla tramas múltiples con un gran despliegue de personajes secundarios. Comienza con el enfrentamiento entre la Fortuna y la Virtud, pero es el amor el que triunfa dejándolo claro ya en el prólogo:

Amor: “Hoy en un solo certamen, las dos diosas, a mi sometidas, dirán que a una señal mía cambia el mundo“.

Un gran éxito está acompañando las representaciones de L´incoronazione di Poppea, bajo la dirección del Maestro William Christie que, con su Orquesta Les Arts Florissants y sus instrumentos de época, consiguen llenar de matices esta dificil partitura.
Christie controla absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor, tanto en el foso como en el escenario, proporcionando a los cantantes una gran seguridad como manisfestó el propio Philippe Jaroussky en rueda de prensa.
La Orquesta ofreció momentos mágicos. Como uno en el que el acompañamiento se reduce unicamente a una guitarra barroca creando una atmósfera bellísima.

No se puede decir lo mismo del Maestro Pizzi que, sin duda, firma la peor escenografía de la trilogía. Un escenario poco refinado, frío, sin detalles, que no está a la altura de la música ni de las voces. Con un vestuario poco acertado y en ocasiones (como la guardia de Nerone o el paje de Ottavia), rozando el ridículo. Una lástima que la concepción romántica de la ópera de Pizzi haya quedado en esta ocasión más como un simple decorado que como una escenografía de altura.

La iluminación a cargo de Sergio Rossi tampoco estuvo afortunada. Demasiadas sombras que oscurecieron a los personajes. Tampoco se entendían muy bien los espejos que en ocasiones distraían.

La sorpresa de la noche fue Danielle de Niese en el papel de Poppea, tal vez porque las espectativas no eran demasiadas. No es una Poppea muy sutil, y no domina la ornamentación de la época, pero ofreció frescura y timbre, con una voz ágil, ligera y llena de matices, voluminosa a veces que debía contener por momentos, pero muy soleada. Abusó en exceso del portamento e hizo uso de unas apoyaturas muy evidentes. Su interpretación estuvo llena de sensualidad, quizá algo inocente, le faltó un poco de la lascivia más propia del personaje.

Pero sin duda el tiunfador de la noche fue Philippe Jaroussky como Nerone. Un papel lleno de dificultades por los agudos estratosféricos. En ocasiones se le notó al límite de su capacidad vocal, sobre todo al principio, pero supo resolver las dificultades con soltura. Representó un Nerone tirano y caprichoso, aunque algo soso (en consonancia con otros personajes). Firmó un Nerone brillante y muy celebrado por el público.
Max Emanuel Cencic, en un registro muy diferente al de Jaroussky, con un hermosísimo y delicado timbre, no dotó a su personaje de la consistencia suficiente. El resultado fue un Ottone exageradamente frágil, incluso desvalido en algunos momentos. Una lástima para uno de los mejores contratenores actuales no haber aprovechado esta oportunidad.

La Ottavia de Anna Bonitatibus puso la elegancia sobre el escenario. Puede que severa en demasía en algún momento, pero casi adecuada en una emperatriz ofendida. Con una gran presencia escénica solo oscurecida por la mala iluminación. Su magnífico lamento restó importancia a un vibrato ligeramente molesto a veces, pero su voz de bronce está bien construida y posee unos matices mediterráneos muy agradables. Su salida del escenario expresiva y sobria, debería haberse acompañado por los aplausos que no fueron escatimados al finalizar.

Para mi la mejor de la noche fue, sin duda, la joven portuguesa Ana Quintans en el personaje de Drusilla. Con un timbre cristalino, brillante, lleno de la energía a la que también dotó al personaje. Una voz pulida y esmaltada y una proyección impecable y dominando el canto barroco mucho mejor que de Niese.

Antonio Abete fue un Séneca muy descafeinado. No vivía el personaje y así lo transmitió. Mejor estuvieron sus alumnos aunque alguno algo impostado y poco natural.
El resto de reparto estaba lleno de jóvenes promesas, algunas muy interesantes que habrá que seguir de cerca por estar llamadas a crecer en importancia.
En general, una muy buena representación de esta Poppea como colofón al merecido homenaje del Real a Monteverdi.