William-Christie

Título insignia de la Ilustración, Platée es una joya barroca y también la página más alegre del compositor Jean-Philippe Rameau, que habla de la obsesión de la ninfa Platée por el amor de Júpiter.

La ópera, en versión concierto, se estrenará en España bajo la dirección de William Christie y Les Arts Florissants, y resonará por primera vez en el escenario del Liceu con las voces de Marcel Beekman, Emmanuelle de Negri, Jeanine de Bique, Emilie Renard y Edwin Crossley-Mercer.

El horario de la función se avanza a las 19h para permitir a todo el público poder volver a sus casas antes del toque de queda establecido por las restricciones de la pandemia.

El público del Gran Teatre del Liceu podrá disfrutar del estreno en España de la ópera Platée, en versión concierto, de Jean-Philippe Rameau el próximo 3 de febrero. A pesar de ser uno de los compositores operísticos más importantes de la Ilustración, raramente se le ha podido escuchar en nuestro país. Con la programación de la obra, el Liceu deja escuchar por primera vez entre sus paredes esta ópera barroca francesa, de la mano de uno de los mejores directores musicales especializados en este período: William Christie, con el conjunto vocal e instrumental Les Arts Florissants.

Un reparto artístico que se suma a un excelente elenco vocal, liderado por el tenor holandés Marcel Beekman (Platée), un veterano especializado en repertorio barroco. Completan el reparto un equilibrado conjunto de voces jóvenes y otros de afianzada trayectoria donde destacan las sopranos Emmanuelle de Negri (Amour / Clarine), Jeanine de Bique (La Folie), la mezzosoprano Emilie Renard (Junon), el bajo Edwin Crossley-Mercer (Jupiter), el tenor Cyril Auvity (Mercure) y el barítono Marc Mauillon (Cithéron).

Jean-Philippe Rameau compuso Platée para representarla en Versalles en 1745, con motivo de la boda de Luis XV con la infanta María Teresa de España. Era un evento especial y Rameau decidió hacerlo desde el humor y la danza, con rasgos de comedia lírica. A partir de un libreto original de Jacques Autreau, adaptado por Adrien-Joseph le Valois de Orville, la obra expone como la falsa vanidad conlleva el precio de la humillación y la burla. De este modo, la trama dibuja la obsesión de Platée (una ninfa acuática) por el amor de Júpiter y de cómo éste le prepara una gran broma. Al final, en plena boda, se hace visible el engaño, y Platée, humillada, salta volviendo a su pantano.

Platée es una obra más del período tardío del Barroco que se adentra en fuentes clásicas e historias mitológicas. Su lenguaje es más cercano al Settecento -las partes cantadas mantienen el equilibrio entre la narración y el despliegue virtuoso en los ornamentos-, completado por una orquestación vibrante, colorista y que sorprende por su maravillosa riqueza de matices. En este sentido, la partitura está llena de grandes momentos musicales como el que protagoniza Platée en el segundo acto con À la aspect de ce nuage, la parte individual más larga de toda la ópera. El personaje de La Folie también se enfrenta en el segundo acto a una pieza que requiere de una gran habilidad técnica y capacidad de concentración: Aux langueur d’Apollon. Jeanine De Bique será la encargada de cantar una tonada con subidas y bajas vertiginosas de escala, con una alta exigencia interpretativa.

Liceu, un espacio seguro

El Gran Teatre del Liceu ha trabajado desde el inicio de la pandemia para poder habilitar una serie de medidas adaptadas para garantizar la seguridad sanitaria dentro del Teatre. Un protocolo que tiene la finalidad de dar cumplimiento a la normativa del departamento de Salud y las condiciones específicas del Procicat en materia de espacios culturales.

Con la intención de asegurar al máximo que el Liceo sea un espacio seguro recordamos que es obligatorio el uso de mascarilla y gel hidroalcohólico dentro del Teatre. Entre otras medidas se encuentran el control de temperatura en los accesos, la desinfección constante de los espacios, la renovación permanente del aire a través de dos nuevos ventiladores que se han instalado el agosto del 2020, la inhabilitación del guardarropa, y el uso del formato digital para los programas de mano.

Para que el público pueda devolver en sus casas antes del toque de queda, el horario de la función será a las 19h

Fotografía: Oscar-Ortega

Concurso Tenor Viñas

El Teatre del Liceu de Barcelona se ve obligado a modificar proyectos de la temporada para poder realizar la programación con todas las garantías de seguridad en el escenario y fuera de él y seguir, así, con la exigencia que requiere la cultura segura.

Los proyectos con gran orquesta se ven afectados por la imposibilidad de garantizar las distancias mínimas entre músicos: la solución para la ópera Lessons in Love and Violence es extender el foso hasta las primeras filas de platea, y para el concierto sinfónico La consagración de Stravinsky: los tres ballets rusos modificará su programa.

Tanto la gran orquesta, como el voluminoso coro, así como la puesta en escena obligan al Liceu a cancelar la ópera Tannhäuser. Después de varios estudios, ha sido inviable la implantación de los cuerpos estables imposibilitando su representación. El Teatre trabaja para reprogramar la ópera de Wagner en un futuro.

Las limitaciones en el transporte europeo imposibilitan la llegada de la producción Otello -Royal Opera House- desde Londres. Será, pues, el montaje de la Bayerische Staatsoper el que se podrá ver en el Liceu del 27 de marzo al 14 de abril con la dirección de escena de Amélie Niermeyer.

Las restricciones vigentes en la movilidad y la limitación en las interacciones entre diferentes grupos posponen el proyecto participativo El monstre al laberint de febrero a abril, momento en el que se espera llevar a cabo el proceso creativo entre las múltiples escuelas y alumnos que participan en el proyecto.

Uno de los conciertos más esperados de la temporada, Les Tres reines con la soprano Sondra Radvanovsky ha reprogramado la función del pasado 23 de diciembre al 6 de mayo, y abre una nueva función el 8.

Además, el Liceu habilita una nueva función LiceUnder35 de la ópera Lucia di Lammermoor con un nuevo reparto para poder llegar a más jóvenes esta temporada.

El Liceu avanza los horarios de todos los espectáculos de la temporada y pasa las funciones previstas a las 20h, a las 19h. En el caso de la doble función de Solstice, el 6 de febrero, será a las 16:30h y a las 20:30h.

El Gran Teatre del Liceu ha velado, desde el inicio de la pandemia, por una cultura segura en el escenario y fuera de él, articulando medidas para público y artistas que garanticen la correcta ejecución de las restricciones decretadas por las autoridades, así como el protocolo desarrollado por el propio Teatre validado por el Procicat. Es por ello, que el Liceu se ve obligado a modificar algunos de sus espectáculos para dar cumplimiento a la normativa vigente y seguir disfrutando de un Liceu seguro y con todas las garantías.

Las afectaciones más complejas han sido las implantaciones de orquesta, que se han analizado detenidamente para aprobar su viabilidad, ya que tanto el espacio reducido del foso como el del escenario dificultan que las grandes formaciones puedan distribuirse con la mínima distancia de seguridad entre artistas. De este modo, se anuncian tres afectaciones: la ópera Lessons in Love and Violence de George Benjamin que reubica a los músicos de la Orquesta retirando parte de las filas de la platea (de la 1 a la 4) para poder ubicar la totalidad de los músicos con la distancia necesaria para evitar el contagio (1,5 m y 2m para los vientos). En esta ópera no hay Coro en escena, hecho que facilita que sea una ópera escénicamente viable y segura. En segundo lugar, el concierto sinfónico La consagración de Stravinsky: los tres ballets rusos modifica la totalidad de su programa con el fin de poder reducir el centenar de músicos que participan en esta pieza. Este cambio, llevará al maestro titular del Liceu, Josep Pons, a afrontar un repertorio de Danzas del mundo eslavo con piezas de Brahms, Dvorak, Kodály, Liszt, Bartók y Borodin, donde el ritmo y los sonidos del Este de Europa serán los protagonistas. Consulta el programa aquí.

En el caso de Tannhäuser han sido tres los factores clave que han hecho ver al Teatre y al equipo artístico la inviabilidad de su representación, es por este motivo que se ha cancelado esta ópera con la intención de reprogramarla en un futuro. Los factores han sido: la imposibilidad de alojar la Orquesta en el foso con la distancia mínima de seguridad, el gran número de cantantes del Coro que también hace inviable su implantación en el escenario y, por último, una puesta en escena que se vería extremadamente afectada si se hicieran las rectificaciones escénicas para mantener los grupos burbuja requeridos en los protocolos. Estos múltiples factores hacen imposible la representación de esta obra durante las restricciones sanitarias y, por este motivo, el Liceu ha decidido reprogramar la ópera a futuras temporadas como ha hecho con el resto de producciones que se ha visto obligado a cancelar. El importe de las localidades será devuelto a todos los abonados el próximo 1 de febrero.

La producción Otello también se ve afectada por las restricciones de la pandemia. Las limitaciones actuales en los transportes europeos imposibilitan la llegada de la producción de la Royal Opera House desde Londres. De este modo, el Liceu ha programado la producción de la Bayerische Staatsoper, con la dirección de escena de Amélie Niermeyer, que puede garantizar la llegada al Teatre para su representación del 27 de marzo al 14 de abril. Este montaje, que se estrenó en 2018 en Múnich, muestra la lucha interior y exterior que habita en el texto de Shakespeare y pone también en el centro la figura de Desdémona subrayando el feminicidio y la misoginia a través de la mirada del realismo actual. Además de esta modificación, también se ha tenido que suspender la participación del Cor Vivaldi – Petits Cantors de Catalunya en esta ópera, debido a los múltiples grupos burbuja del mismo Coro y la interacción con el resto de los artistas. Las voces femeninas del Coro del Liceu serán las encargadas de interpretar las partes del coro infantil.

Uno de los nuevos proyectos de la temporada 2019/20, El Monstre al laberint de Jonathan Dove, una ópera participativa con alumnos de diferentes centros educativos de toda Cataluña, también se ha visto afectado por las restricciones actuales. Este espectáculo, que inició su proceso creativo el curso pasado, vio truncado su desarrollo el mes de marzo, por la plena irrupción de la pandemia. Este curso, los diferentes centros ya han iniciado el proceso de preparación y han comenzado con las acciones de formación complementarias que hacen de este espectáculo un proyecto de aprendizaje transversal. A su vez, Paco Azorín, que es quien firma escénicamente el espectáculo, está haciendo todas las adaptaciones escénicas necesarias para adecuar el espectáculo a la realidad de la pandemia. Ahora, después de este periodo inicial de preparación, hay que moderar el proceso creativo del proyecto debido a las restricciones vigentes que afectan a los desplazamientos y a las interacciones entre grupos. De este modo, el Liceu pospone el espectáculo para poder hacerlo viable con todas las garantías puesto que las condiciones actuales no son óptimas para poder estrenar el espectáculo en febrero del 2021, tal como estaba previsto. Es por ello que El monstre al laberint pospone sus funciones a los días 19, 21 y 24 de abril.

Parte de estos cambios y modificaciones en la programación también han permitido poder reubicar uno de los conciertos más esperados de la temporada: Las Tres Reinas con la soprano Sondra Radvanovsky que se podrá ver el próximo 6 de mayo, función que sustituirá la cancelada el pasado 23 de diciembre. Adicionalmente se habilita una nueva función el 8 de mayo que se pondrá a la venta el próximo 3 de febrero. Esta nueva propuesta semi escenificada cuenta con el director de escena Rafael Villalobos.

Además, el Liceu ha programado una nueva función del LiceUnder35 con la ópera Lucia di Lammermoor de Donizetti el 27 de julio con la intención de aumentar el número de jóvenes que podrán acceder a estas actividades exclusivas para menores de 35 años, puesto que la primera función Under 35 fue al 50% del aforo, y la segunda con un máximo de 500 personas. Es por ello, que el Teatre propone un nuevo reparto formado íntegramente por jóvenes cantantes que debuten en el rol: la catalana Serena Saéz como Lucia di Lammermoor, el colombiano César Cortés como Edgardo y el catalán Carles Pachón como Enrico. Este nuevo Under35 estará disponible a partir del 28 de junio a las 16h solo para menores de 35 años a un precio único de 15€.

Cambios de reparto

Hasta el momento, para la ópera Lessons in Love and Violence de George Benjamin se anuncia un cambio de reparto debido a las restricciones de mobilidad de la pandemia. El rol de Mortimer será interpretado por Peter Hoare, en substitución de William Burden. Hoare interpretó el rol en el estreno de la ópera en la Royal Opera House en mayo de 2018. Además, los papeles de Witness 2/Singer 2 y Woman 2 serán interpretados por Gemma Coma-Alabert que substituye a Marta Fontanals-Simmons.

Cambios en los horarios

Y ya para finalizar, el Gran Teatre del Liceu también anuncia el cambio horario de todas las funciones de la temporada para facilitar la movilidad de los espectadores hasta julio. Todas las funciones previstas a las 20h, pasarán automáticamente a ser representadas a las 19h. Las funciones de fin de semana previstas a las 17h o a las 18h se mantendrán con el mismo horario. Sin embargo, de momento solo habrá la excepción de la doble función de Solstice del 6 de febrero que será a las 16:30 y 20:30.

Este cambio de horarios también afecta al de taquillas que se adapta a partir del 1 de febrero para atender al público de lunes a viernes de 10h a 19h y los fines de semana: sábados de 10 a 18h (días con representación abiertas hasta inicio función) y domingos y festivos cerradas, excepto los días de representación que las taquillas permanecerán abiertas 2 horas antes del inicio de la función, y 1 hora antes en el caso de El Petit Liceu.

Liceu de Barcelona

El Liceu de Barcelona tuvo que anunciar la pasada semana la cancelación definitiva de la temporada 19/20. Una temporada llena de ilusión, la del 20º aniversario de la reapertura del Teatro, que recordaremos inevitablemente como la del COVID-19: un periodo complejo que ha cambiado nuestra manera de afrontar la vida y que, entre muchos otros placeres, nos ha privado de disfrutar de la música y la cultura en directo.

Pero a pesar de todo, queremos continuar allí donde lo dejamos. Mirando hacia delante con esperanza, y construyendo el Liceu del futuro con ambición artística y decisión social. Por este motivo, de nuevo solicitamos tu colaboración.

Conseguir el Liceu que queremos requiere de tu generosidad y complicidad. Hoy, tu apoyo y compromiso con el Liceu son esenciales para que podamos seguir disfrutando de la ópera, la música y la cultura como elementos fundamentales en nuestras vidas. Hazlo posible!

El Liceu ha implementado, a través de su página web, un servicio de donaciones a partir de 50€. Entra en su página web y ¡hazlo posible!

El Teatro Real amplia y diversifica la oferta nacional e internacional de producción audiovisual con la creación de una nueva plataforma digital que, bajo el nombre de My Opera Player, permitirá a los amantes de la ópera, la danza y la música clásica acceder a un mayor número de títulos tanto de producción propia como de otras instituciones asociadas.

Este proyecto cuenta con la participación de importantes teatros de ópera, como el Gran Teatre del Liceu, el Gran Teatro Nacional de China, el Colón de Buenos Aires o el Teatro del Bicentenario (San Juan, Argentina), que aportarán a la videoteca sus producciones más importantes, y a los que se sumarán más instituciones en los próximos meses.

La iniciativa contará también con la colaboración de Radiotelevisión Española, que dará acceso, a través de My Opera Player, a su extenso archivo histórico musical en el que estarán incluidas, además de las óperas del Teatro Real que fueron grabadas y retransmitidas desde su reapertura en 1997, inolvidables momentos únicos de la historia de la música.

Para esta nueva apuesta de divulgación cultural, el Teatro Real ha contado con el patrocinio y desarrollo tecnológico de Teléfonica, Endesa y Samsung, que han transformado el existente Palco Digital en un nuevo punto de encuentro con los artistas y creadores más importantes del momento en títulos de ópera, danza, conciertos y espectáculos infantiles y juveniles.

My Opera Player comienza ahora su camino con una amplia videoteca que ampliará su oferta en el futuro con lanzamientos mensuales de nuevos títulos, documentales y contenidos complementarios a las obras disponibles. La plataforma, a la que se accederá bajo demanda –para un solo título o en las diversas modalidades de suscripción- permitirá al usuario disfrutar de contenidos en la más alta calidad, con determinados títulos en 4k, seleccionar el idioma de los subtítulos o crear sus propias listas de favoritos.

La colaboración de Telefónica, como mecenas principal del Teatro Real, se ha focalizado en la creación de un nuevo ecosistema digital, en el que se ha optimizado la experiencia para los aficionados a la ópera en todos los canales digitales del Teatro.

En estos años, Telefónica ha ampliado el número de funcionalidades y servicios de la web, reforzando el carácter interactivo y la comunicación con los usuarios. De este modo ha permitido crear un catálogo de productos mucho más amplio- abarcando diferentes tipo de música- y accesible, con servicios más ajustados a las preferencias de los seguidores de esta institución.

Un paso más dentro de este proyecto global para dotar al Real de un novedoso ecosistema digital, es My Ópera Player, que permitirá acercar una nueva experiencia audiovisual a todos los aficionados.

El apoyo a la cultura y su desarrollo representan para Samsung un pilar fundamental dentro de su estrategia de Tecnología con Propósito. Samsung y el Teatro Real comienzan a colaborar en 2015, apostando por el desarrollo conjunto de proyectos digitales como la producción y distribución de contenidos bajo demanda a través de Smart TV, así como la divulgación de la ópera a nuevos públicos.

Dentro de su colaboración durante estos años, destaca la puesta en marcha de herramientas digitales como la aplicación Teatro Real Virtual, con contenidos 360º, Teatro Real Junior para acercar la opera a las nuevas generaciones o la digitalización de diferentes áreas del edificio del Teatro Real. Ahora, gracias a ‘My Opera Player’ disponible en exclusiva en Samsung Smart TV, personas de todo el mundo pueden acceder fácilmente a algunos de los contenidos artísticos más exclusivos de prestigiosos teatros internacionales. Entre estos contenidos se incluye la opera Street Scene en 4K que los usuarios de Samsung Smart TV podrán disfrutar de forma gratuita.

Endesa es uno de los principales mecenas del Teatro Real y, desde hace más de una década, colabora con la institución prestando especial apoyo a su plataforma audiovisual y a la retransmisión de grandes títulos de ópera, contribuyendo al fomento y divulgación de la cultura.

Después del éxito temporada pasada, el Liceu vuelve a dar la oportunidad de descubrir sus espacios más escondidos y emblemáticos como el escenario, el foso de orquesta o los camerinos, entre otros.

El director y dramaturgo David Pintó es el encargado de dramatizar esta visita que “permitirá descubrir los personajes operísticos que han pasado por el Liceu durante estos veinte años”. Ha creado un recorrido que permitirá a los visitantes descubrir todos “los personajes multicolores y fantásticos que aún resuenan en el Liceu después de estos 20 años y de centenares de producciones operísticas (Rigoletto, Aida, Carmen, Don Giovanni, Salomé…).

¡Las invitaciones se podrán conseguir aquí de forma gratuita hoy a partir de las 16h!
Tienes una cita en el Liceu el próximo domingo 1 de diciembre, de 10 a 19h con motivo de la jornada de puertas abiertas. ¡No te lo puedes perder!

La rompedora producción dirigida por Franc Aleu abre la temporada del 20 aniversario con el mismo título que debía representarse antes del incendio y que reabrió el Teatre en 1999.

Un reparto inmejorable dará vida a la ópera inacabada de Puccini: Iréne Theorin, Lise Lindstrom, Jorge de León, Gregory Kunde, Ermonela Jaho y Anita Hartig entre muchos otros.

El maestro Josep Pons dirige esta ópera “delicada, rica y bella” que contará con una Orquesta de 95 músicos y un Coro también de 95 voces.

La nueva producción está llena de metáforas visuales y hace uso de las últimas tecnologías: escenografía en movimiento de Carles Berga, cobots –robots colaborativos- de Universal Robots y el vestuario de luces led de Chu Uroz.

El Liceu estrena también nueva fachada en el marco del 20 aniversario, que incluye la intervención en el reloj, la iluminación y las vidrieras wagnerianas.

El 7 de octubre de 1999 el Gran Teatre del Liceu reabría sus puertas después del fatídico incendio con la Turandot dirigida por Núria Espert. Exactamente veinte años más tarde, el Teatre vuelve a inaugurar temporada con esta ópera inacabada de Puccini, una producción ‘high tech’, futurista y poética de Franc Aleu y con la dirección musical de Josep Pons. Un estreno mundial que reunirá del 7 al 25 de octubre algunas de las mejores voces del momento, encabezadas por Iréne Theorin, Lise Lindstrom, Jorge de León, Gregory Kunde, Ermonela Jaho y Anita Hartig entre muchas otras.

De la genialidad de Franc Aleu nace esta espectacular propuesta ‘high-tech’ llena de metáforas visuales y que hace uso de las últimas tecnologías para inundar el escenario de colores, texturas y videocreaciones: cobots (robots colaborativos de Universal Robots), tecnología 3D, audiovisuales de vanguardia…

Una gran pirámide preside el espacio escénico emulando el trono del emperador y hogar de Turandot. Una impresionante estructura giratoria con seis bloques de escalas y coronada por dos brazos robóticos que sirve para crear una alegoría del poder y de la sociedad contemporánea en sus obsesiones más morbosas: la intromisión en la vida privada de los otros, el espectáculo del linchamiento y la fascinación por los mecanismos de control social… “Un mundo creado para atraparnos como moscas y crearnos una adicción irresistible”, asegura Aleu.

Los tres actos comparten la misma escenografía, pero va cambiando en cada escena, “como quien cambia de pantalla en un videojuego”, asegura Aleu. Un mundo virtual que ha sido posible gracias un equipo de lujo formado por Susana Gómez, codirectora de escena, el espacio escénico de Carles Berga, el vestuario lleno de detalles tecnológicos como luces led controladas por wifi de Chu Uroz y el complejo sistema de iluminación de Marco Filibeck.

La última ópera que compuso Puccini y que, de hecho, dejó inacabada, será uno de los retos de la temporada para la Orquesta Sinfónica y el Coro del Liceu, que para esta ocasión contará con 95 miembros en cada formación. Al frente, Josep Pons afrontará esta ópera (con el final que creó Franco Alfano) que califica de “delicada, rica y bella” y que está llena de grandes momentos musicales como el que protagoniza Turandot en el segundo acto con su aria más exigente y poderosa “In questa reggia”, una auténtica montaña rusa de agudos difíciles de sostener o el llanto final de Liù antes de quitarse la vida en el tercer acto con “Tu che di gel sei cinta”. Pero sin duda el clímax es la que probablemente sea el aria más famosa en el mundo, el “Nessun dorma” de Calaf en el tecer acto.

Fotografía: Caterina Barjau


Puede ser la más dulce Mimí o la más furiosa Elettra, en una mágica dualidad producto de la seguridad en un instrumento impecable y una técnica consolidada. Reclamada por directores como Riccardo Muti, Eleonora Buratto se ha convertido en una de las intérpretes más sólidas de su cuerda.
Las musas siempre la visitan cuando está trabajando, lo que garantiza el mayor de los estímulos escucharla. Después de su exitosa Elettra en el Idomeneo mozartiano del Teatro Real, podemos volver a disfrutarla en el Liceu barcelonés con Luisa Miller. No se la pierdan.
Durante las últimas temporadas hemos tenido la fortuna de escucharle distintos roles en España, en el Teatro Real y también el El Liceu. ¿Qué le resulta más atractivo a la hora de interpretar, la maldad de Elettra o la candidez de Mimí?
La verdad es que yo creo que Elettra no es tan mala y que Mimí no es tan ingenua. Me explico mejor: ¿una mujer enamorada e ilusionada con poder vivir con el hombre que ama y con regresar a su tierra natal no tiene el derecho de sentir y exteriorizar su rabia? Elettra es una mujer con un carácter muy fuerte, pero como los demás personajes de la obra es esclava del destino, el verdadero deus ex machina de toda la trama. ¡Elettra no urde ninguna trampa sobre su rival para poder vencer en el amor!. En cuanto a Mimí, es una mujer débil de salud, pero yo diría que tiene las ideas muy claras con respecto a lo que quiere: es ella quien espera a que los amigos se vayan y Rodolfo quede solo, antes de llamar a la puerta; es ella quien apaga la vela para tener una excusa para hablar con Rodolfo y, al final, también es ella la que toma las riendas de la situación en el momento de crisis de Rodolfo, en el tercer acto. Bueno, la verdad es que ambas son dos personajes que amo y, ¡no soy capaz de elegir! A Mimí, la amo por esa dulzura de las frases que canta y a Elettra, por la fuerza de no aceptar con la cabeza baja su destino, por su carácter rebelde y porque es el rol que más me ha puesto a prueba sobre el escenario…porque coincidió con la muerte de mi madre. Elettra me ha salvado en el momento más doloroso de mi vida, y siempre tendrá un lugar especial en mi corazón.El propio Currentzis, un gran enamorado y estudioso de Mozart, la eligió para cantar Elettra el pasado mes de mayo en su Diaghilev Festival de Perm, ¿habían trabajado juntos alguna vez? ¿le sorprendió que la llamara? ¿cómo fue trabajar con el famoso y controvertido director Teodor Currentzis?Nunca antes había trabajado con el maestro Currentzis, aunque había hecho una audición en Madrid para una Traviata en 2013, y lo realmente bonito es que cuando volvimos a vernos se acordaba perfectamente de mí. Me hizo mucha ilusión saber que me había elegido para Elettra… esperaba desde hace tiempo la ocasión de trabajar con él y, ¡ha sido una experiencia que ha superado todas mis expectativas! Me quedé en schock en el primer ensayo con la orquesta (sin ningún ensayo musical antes), escuchando el tempo di mi primera aria… luego, esa misma tarde, el maestro Currentzis invitó a todo el cast al concierto de inauguración del festival y allí quedé enamorada de su dirección y de la maravillosa orquesta que ha formado. Al día siguiente, simplemente me dejé llevar… confié plenamente en sus tempi y en hacer música juntos, y ha sido una de las experiencias profesionales más bonitas de mi vida. ¡Gracias, Maestro!¿Qué es lo que más le atrae de las heroínas verdianas, su vocalidad, su carácter… y qué rol verdiano le gustaría interpretar en un futuro?
Cuando más abordo y estudio roles verdianos, me doy cuenta que es mi propia voz la que los demanda, así que seguramente me gusten por su vocalidad. Pero decir que solo sea por eso, sería demasiado simple … Probablemente, me gusten por el mero hecho de que Verdi sea el compositor. Su enorme capacidad para hacer creíbles a los personajes deriva de su escritura sincera, una escritura que viene del corazón. Me siento yo misma cuando interpreto ese carácter y temperamento que tienen las heroínas verdianas. Respetando siempre mi trayectoria vocal y ampliando el repertorio, espero tener ocasión de poder debutar Otello y Don Carlo, y luego, en un futuro, quizá, podrían llegar también Trovatore y Aida.
Ahora llega al Teatro del Liceu con Luisa Miller, un rol que aquí está muy ligado a Monserrat Caballé. Cuando se aborda un personaje tan ligado a una cantante de referencia, ¿se siente otra responsabilidad?Naturalmente la responsabilidad es grande, pero no creo que nadie espere escuchar otra Caballé, y ni mucho menos yo puedo pensar en serlo. La responsabilidad mayor la tengo conmigo misma, y en interpretar de la mejor manera un personaje maravilloso…Usted es gran aficionada a otras músicas, concretamente al rock. ¿Las sensaciones que tiene ahora al subir al escenario de un teatro son muy distintas a las que tenía cuando cantaba con su banda de rock?
Sí, cantaba en una cover band… ¡Cantaba canciones de rock de Anouk, Alanis Morrissette, Skunk Anansie, Tina Turner y los Toto! La emoción inicial es la misma, pero después la interacción con el público es muy distinta. Cuando se canta rock, el público es parte activa del concierto… puede cantar contigo y el mismo cantante puede involucrar al público en los estribillos y en los coros; además, entre una pieza y otra, se puede interactuar, presentando la pieza, contando una pequeña anécdota o haciendo preguntas. En cambio, durante la ejecución de una ópera, el público escucha atentamente en silencio, es decir, no hay esa interacción con el público sino que es algo distinto, más profundo… la interacción con el público es a través de las propias emociones, desnudando nuestra alma al interpretar un personaje. Y la emoción del público es el reflejo de esas emociones que se han conseguido transmitir.Los directores de escena tienen cada vez más protagonismo en una producción. ¿Se ha visto alguna vez en una situación comprometida por exigencia del director de escena?Digamos que no siempre estoy totalmente de acuerdo con los directores de escena, pero también, tengo que decir, que he sido afortunada en poder encontrar con ellos un término medio sobre la interpretación. Cuando hay movimientos escénicos incómodos, pido una solución que la mayoría de las veces encontramos juntos. Quizás no haya aceptado cosas que pudieran molestar mi canto, pero a veces sí he aceptado interpretaciones lejanas de mi visión.¿Cómo conoció a su maestra, Paola Leolini, y qué supone para su carrera?Me hablaron de Paola en un momento de crisis con el canto en el 2009… quería dejarlo… creía que no era capaz y que el canto lírico era un sueño inalcanzable. En enero de 2010, hice mi primera lección con Paola, e inmediatamente entendí que había encontrado, por fin, la maestra correcta. Los primeros años fueron principalmente de impostación técnica, pero enseguida comencé a preparar los roles con ella. Es una relación que ha evolucionado y crecido con el tiempo; no quiero decir, que ahora ya no estudie técnica, nunca se debe de dejar de estudiar, pero, obviamente, con los años, he consolidado la técnica y he podido dedicarme también al estudio de la técnica en el repertorio. Paola ha sido y es una figura de referencia importantísima… todo cantante tendría que tener una figura de este tipo y yo me siento muy afortunada.Tras su debut como Elettra en el Teatro Real y antes de volver a cantarlo en el Teatro Massimo de Palermo, obtuvo un gran éxito como Amelia (Simón Boccanegra) junto a Plácido Domingo y Francesco Meli en la Wiener Staatsoper, ¿está en un momento dorado de su carrera? ¿qué otros roles tienen en agenda y qué roles le gustaría debutar en un futuro próximo?Sí, la verdad es que estoy viviendo un momento bellísimo de mi carrera, fruto de mucho estudio, paciencia y elecciones correctas. Y espero que dure mucho tiempo, porque yo pondré todo de mi parte para hacer que dure. Los próximos debuts importantes serán Così fan tutte en Tokio, y Rusalka en Ámsterdam, en marzo y en junio de 2020, respectivamente. Pero en la temporada que está por llegar, habrá también otros proyectos muy bonitos: Turandot en el Met en octubre, el Requiem de Verdi con la Orchestra dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia, dirigida por Mikko Franck, Bohème en Berlín en diciembre/enero, y después en Londres en febrero. También grabaré algunas arias de Beethoven en Klagenfurt y finalmente, en el verano de 2020, voy a debutar en el Rossini Opera Festival cantando un recital y el Stabat Mater. Y, además, hay otros emocionantes debuts, el Met, la Scala…Ahora que menciona su debut en el Rof, acaba de recibir muy buenas críticas con su última grabación dedicada precisamente a Rossini: la Petite Messe Solennelle. Usted que ha cantado también el Stabat Mater, ¿cuáles diría que son las características del lenguaje rossiniano para soprano en estas dos obras sacras? ¿Le gusta el Rossini sacro?Cantar el Rossini sacro es, en mi opinión, un auténtico desafío. Efectivamente, he cantado tanto el Stabat mater como la Petite Messe Solennelle, y aunque no hayan sido muchas veces, sí han sido las suficientes para enamorarme de esa intensidad de la escritura de Rossini , de su capacidad para utilizar un lenguaje que nos exige a los cantantes un verdadero virtuosismo, y que implica sumergirse completamente en el texto, en su significado, y en dialogar noblemente con los otros solistas y los instrumentos. Yo canto Rossini completamente seducida por la música que escucho, que respalda de manera perfecta las partes dedicadas a la soprano. Pienso, por ejemplo, en el “Crucifixus” de la Petite Messe Solennelle, en ese clima musical tan serio y rico de pathos que da sentido al texto y que me seduce y me conmueve. El Rossini sacro, además, encaja muy bien con mi vocalidad y mi idea de belleza musical.Usted es una mujer comprometida, no solo con su profesión, también con causas ajenas que sabemos que existen, pero hacia las que no solemos mirar. Háblenos un poco de estas cuestiones y convénzanos para no ser meros espectadores.Sí, los “niños mariposa”, que al decirlo suena tan dulce, pero cuya enfermedad, la epidermólosis ampollosa, es terrible. Estos niños tienen una piel tan frágil que requieren de dolorosos tratamientos diarios. Están más expuestos que nadie a las infecciones, y para ellos, incluso las caricias de la mamá pueden ser dolorosas y peligrosas. Todo comenzó cuando conocí a “mi primera mariposa”, dulce y fortísima, un ejemplo para todos nosotros. Hoy, la investigación les ofrece alguna oportunidad más, pero todavía estamos lejos de haber encontrado la receta definitiva para combatir la epidermólosis ampollosa. Yo trato de dar a conocer esta horrible enfermedad, involucrándome con la Asociación Debra Sud Tirol – Alto Adige. Me gustaría sensibilizar a todo el mundo para recoger cada vez más fondos que se destinen a la investigación, poniendo a disposición mi voz para esa necesaria recogida de fondos.

¿Qué suele hacer Eleonora Buratto horas antes de subir al escenario? ¿sigue algún ritual? ¿Qué es lo que nunca falta en su maleta?

Antes de subir al escenario, el único ritual que sigo es rezar y repetir los pasajes más difíciles. En mi maleta, algo que no falta nunca es un buen libro y la partitura de la siguiente producción.

El Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu participarán juntos de la una de las iniciativas que más éxito ha tenido en sus respectivas programaciones, la retransmisión de la ópera en pantallas instaladas en plazas, parques, museos, teatros, centros culturales, auditorios y ayuntamientos de toda España y en numerosos centros internacionales.

Así, el Teatro Real ofrecerá el viernes 28 de julio, a las 22.00 horas, la retransmisión de la ópera Tosca desde el Liceu, en su Sala Gayarre (acceso por la puerta de público de la calle Felipe V con entrada libre hasta completar aforo), y el Foyer del Liceu acogerá la retransmisión de Il trovatore, desde el Teatro Real, el sábado 6 de julio a las 21.00 horas.

Una de las óperas italianas más célebres, Tosca, de Giacomo Puccini, será la protagonista del Liceu a la Fresca de este año. Esta producción del Gran Teatre del Liceu y el Teatro de la Maestranza de Sevilla que deleitó al público la temporada 2013/14 tiene una imponente puesta en escena de Paco Azorín, fiel al original. La batuta la llevará el maestro John Fiore y contará con las magníficas voces de la soprano Tatiana Serjan como Tosca, el tenor Roberto Aronica en el rol de Mario Cavaradossi, y el barítono Lucio Gallo como Barón Scarpia.

Il trovatore, ambientada en Aragón a principios del s. XV, es un apasionado melodrama que gira en torno a dos hermanos cuyas vidas siguen trayectorias opuestas y enfrentadas, relatando una historia de enconados odios y venganzas, amores frustrados, crueldades e intrigas, que avanza con intensidad y de forma imparable hacia la catástrofe final.

Los cuatro actos en los que se divide esta ópera romántica –titulados respectivamente El duelo, La gitana, El hijo de la gitana y La ejecución– recogen las extremadas pasiones y complejidad argumental que planteaba la obra sobre la que se basa el libreto, el drama caballeresco El trovador, del español Antonio García Gutiérrez, al que Verdi, con la colaboración de su libretista Salvatore Cammarano, pone una música de gran inspiración.

El director de escena Francisco Negrín ha diseñado para la ópera un ambiente oscuro y simbólico, en el que los protagonistas transitan, entre el fuego y la muerte, hacia su inexorable final. Junto a él, las funciones contarán con la complicidad del director musical Maurizio Benini, especialista en repertorio italiano, al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de un reparto de grandes voces del panorama lírico internacional.

Darán vida a los protagonistas de este drama verdiano el tenor Francesco Meli, como el al atormentado Manrico, il trovatore; la soprano Maria Agresta será la voz de Leonora; el barítono Ludovic Tézier, será el papel del malvado Conde de Luna y la mezzosoprano Ekaterina Semenchuk encarnará a la apasionada y vengativa gitana Azucena.

Un año más, el cierre de la temporada de ópera del Teatro Real unirá ante el mismo escenario a aficionados de toda España, para disfrutar de una noche de música única y compartir juntos las pasiones de los atormentados personajes.

Fotografía: Camilla Winther

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Entrevista a Varduhi AbrahamyanSiempre bajo la influencia de la música en su Armenia natal, Varduhi Abrahamyan cambió su afición al pop por el amor a la lírica. Desde entonces, no deja de evolucionar y de pisar, cada vez con más fuerza, los escenarios más importantes del mundo. En los últimos meses está visitando nuestro país interpretando a diversos personajes, Isabella, de L´italiana in Algeri, Carmen o la Princesa de Éboli en Don Carlo. Una gran variedad de roles gracias a las versátiles cualidades de
su voz.

Brío Clásica: Viene de una familia de músicos, por lo que queda claro el origen de su afición pero, ¿cuándo se dio cuenta que su instrumento era su voz?

Varduhi Abrahamyan: Efectivamente, me siento afortunada por haber vivido la música desde que tengo uso de razón gracias al hecho de que mi padre fuera tenor profesional; él nos enseñó, tanto a mi hermana –que es soprano- como a mi, a amar la música. En realidad yo tenía intención de seguir un camino diferente al de la lírica -¡me encantaba y sigo amando la música pop!- pero en una ocasión la maestra de canto de mi hermana me escuchó cantar y me dijo que mi voz podía dar mucho más de sí. Eso me animó a ir al Conservatorio en Armenia –mi país natal, donde estudié canto lírico durante siete años- y a partir de ese momento me enamoré de la ópera ¡fue literalmente un flechazo! Después me marché a Francia para ampliar mi formación matriculándome en el Conservatorio de Marsella. Con mucho trabajo y dedicación tuve la oportunidad de iniciar mi carrera en la Opéra de Paris. Fue como un sueño hecho realidad.

B.C: Su repertorio es muy amplio, belcanto, barroco, Verdi, Chaikovski… No debe ser nada fácil cambiar de registro, ¿cómo lo hace?
V.A: Ciertamente, mi repertorio es variado y esto hace que disfrute mucho más de mi carrera. Es siempre un reto cambiar de registro pero en realidad, a pesar de la dificultad, con el tiempo y la experiencia te vas acostumbrando. La técnica es siempre la misma, solo hay que adaptarla a cada estilo, que tiene sus exigencias y particularidades. Es necesario, eso sí, conocer en profundidad cada estilo. Cambiar de estilo entre producciones es un trabajo muy interesante como intérprete y lo disfruto muchísimo.

B.C: Si tuviera que elegir un repertorio más concreto, ¿por cuál optaría, belcanto, barroco…? ¿Cuál sería el motivo de esta elección?

V.A: Me resulta complicado escoger uno porque tengo la suerte de que me gusta todo el repertorio que canto 🙂 Procuro siempre que en mi agenda haya algún título de Rossini, un genio que admiro y que compuso para la cuerda de mezzosoprano; mi voz se adapta perfectamente a su música, tanto al Rossini bufo (como Isabella de L’Italiana in Algeri que he disfrutado muchísimo el pasado diciembre en Barcelona) como el serio que tantas otras veces he cantado (Semiramide, La donna del lago). Pero también amo a Bizet y su Carmen o la Olga de Eugene Onegin de Chaikovsky (el hablar ruso me permite también afrontar el repertorio ruso) o el repertorio barroco que brinda Händel con Alcina o Ariodante. Ahora estoy metida en ensayos de mi primera Éboli del Don Carlo en Las Palmas y solo puedo decir una cosa: ¡Viva Verdi! :-).

B.C: Posee unos graves muy poderosos, se dice que está más próxima a una contralto que a una mezzosoprano, ¿cómo describiría las características de su voz?

V.A: Por naturaleza mi voz tiene una tesitura amplia, es cierto, y ello me permite afrontar un repertorio de mezzosoprano muy variado. Me siento muy afortunada por ello.

B.C: En diciembre ha debutado en el Liceu de Barcelona con Isabella, un rol que debutó en París en 2014, ¿Cómo ha abordado ahora a la chispeante protagonista de L´italiana in Algeri?

V.A: Isabella es un personaje delicioso. Es una mujer de personalidad fuerte y muy práctica, que afronta con mucha inteligencia todas las situaciones complicadas que se le ponen por delante. Lo cierto es que me divierte muchísimo interpretarla porque desde el punto de vista actoral tiene muchísimos matices y es todo un reto. Como siempre me meto de lleno en la psicología de los personajes que interpreto, Isabella me ofrece infinidad de posibilidades como actriz y como cantante. La canté por primera vez en la Opéra de Paris precisamente con el maestro Riccardo Frizza en el foso, con quien me he vuelto a encontrar en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona para la producción de L’Italiana in Algeri, aquí con dirección de escena de Vittorio Borrelli. Ha sido una experiencia magnífica, tanto por el trabajo realizado junto a mis compañeros de reparto como la sintonía que he sentido con el teatro y el público barcelonés.

B.C: ¿Había trabajado antes con Riccardo Frizza? ¿qué destacaría de su dirección en esta producción?

V.A: Es un director que conoce el repertorio italiano en general y el bel canto en particular como pocos en el mundo. Es siempre un gran placer trabajar con él porque entiende a los cantantes y sus necesidades y con su dirección pone a la orquesta como mejor vehículo para que los cantantes nos sintamos cómodos y podamos lucirnos.

B.C: Después del Liceo, llegó en enero a Oviedo para representar Carmen, un rol que conoce bien. Se trata de una mujer poliédrica, en ella se alojan muchas mujeres. ¿Cómo es la Carmen de Varduhi Abrahamyan?

V.A: Carmen es un rol que llevo en la piel y que me ha dado muchas alegrías a lo largo de mi carrera. Lo he cantado tantas veces que siento que conozco cada rincón de la partitura de Bizet, pero lo fascinante de mi trabajo es que cada vez que la interpreto descubro un nuevo detalle, un nuevo matiz, que hace que esté en constante crecimiento y evolución. Se trata de un ser libre y que sigue sus propias reglas; es una mujer seductora, misteriosa, encantadora y ama lo prohibido ¡Vive cada momento hasta sus últimas consecuencias! En ella coexisten la libertad, la femme fatale, el drama, infinidad de sentimientos. Por este motivo permite afrontarla desde muchos puntos de vista, tanto vocal como actoralmente.

B.C: A la hora de preparar un rol como este, ¿hay alguna otra Carmen en la que se fije o le sirva de inspiración o referencia?

V.A: Carmen es un personaje operístico tan universal que resulta difícil no tener referencias; hay varias mezzosopranos a lo largo de la historia que la han cantado y que yo he admirado, pero al final mi versión de Carmen viene inspirada directamente desde mis emociones, y así con todos los roles que interpreto. No sabría hacerlo de otra forma.

B.C: Y, sin salir de España, debuta el rol de Princesa de Éboli de Don Carlo en Las Palmas de Gran Canaria, ¿cómo es el proceso de elección de un nuevo personaje? ¿qué le atajo de esta Princesa de Éboli?

V.A: Éboli es el primer rol de mezzosoprano dramática que asumo y es todo un reto, difícil pero al mismo tiempo una experiencia emocionante. Se trata de un personaje histórico y en estos casos procuro siempre investigar, leer, ir a la fuente original para empaparme de su carácter y poder vivirlo y sentirlo mío encima del escenario. Siento una gran emoción de haberlo incorporado ahora, en un buen momento, y seguramente con el tiempo iré incorporando otros roles verdianos.

B.C: En su profesión, ¿ha cumplido ya algún sueño?

V.A: He cumplido varios sueños y tengo todavía muchos por cumplir. No sabría vivir sin sueños; estos, junto con el amor de mi familia, son los que me dan fuerza y energía para sentirme feliz.

Entrevista: Paloma Sanz

Maxim Mironov

El tenor ruso más famoso del repertorio belcantista hará su debut en el Gran Teatre del Liceu el próximo 13 de diciembre, al que seguirán funciones los días 15, 18, 21 y 23. Maxim Mironov vuelve a dar vida a un personaje rossiniano, tras su aplaudida interpretación como Il conte d’Almaviva en la nueva producción de Il barbiere di Siviglia firmada por Pier Luigi Pizzi, en el Rossini Opera Festival de Pésaro el pasado verano. En esta ocasión; regresa al dramma giocoso de L’Italiana in Algeri para interpretar, una vez más, a Lindoro, rol que debutó en la conocida regia de Dario Fo, estrenada en el ROF en 2006, y con el que ha cosechado grandes éxitos en importantes festivales y coliseos operísticos internacionales como el Festival Aix-en-Provence, Théâtre du Capitole de Toulouse, Teatro Real de Madrid, Teatro del Maggio Musicale Fiorentino, la Royal Opera House de Mascate, la Wiener Staatsoper o la Ópera Stanislavsky de Moscú, que le galardonó con una “Máscara de Oro”, el prestigioso Premio Nacional de Teatro, por su interpretación del enamorado de Isabella.

Considerado por la crítica especializada internacional como la nueva estrella rossiniana, desde que hace más de una década el maestro Alberto Zedda le invitó a cantar el rol del Conte di Libenskof (Il viaggio a Reims, 2005), el tenor Maxim Mironov es invitado habitual del Rossini Opera Festival de Pésaro, donde también ha sido Alberto (La gazzetta, 2015), y Cavalier Giocondo (La pietra del paragone, 2017).

Ganador del prestigioso concurso internacional “Neue Stimmen” de Alemania, Maxim Mironov ha cantado en festivales tan destacados como el Festival de Glyndebourne, el Festival Rossini in Wildbald o el Stressa Festival, y en los más prestigiosos teatros de ópera, como el Theater an der Wien, el Teatro Real, La Scala de Milán, la Opéra national de París, La Fenice de Venecia, el Teatro Comunale de Bolonia, el Théâtre des Champs-Elysées de París, la Washington National Opera, o la Staatsoper de Berlín, entre otros. Ha trabajado con directores musicales y de escena de la talla de Alberto Zedda, Michele Mariotti, Bruno Campanella, Vladimir Jurowski, y Gianandrea Noseda, Pier Luigi Pizzi, Dario Fo, o Daniele Abbado.

En noviembre, salía al mercado su último proyecto discográfico “Questo è Rossini”!, que cuenta con el patrocinio de la Fondazione Rossini y el comitato Rossini150; un nuevo CD, en el que Maxim Mironov presenta una selección de arie da camera del compositor italiano, con acompañamiento de Richard Barker, que toca un pianoforte de época Pleyel, similar al utilizado por el propio Rossini.

Sus próximos proyectos incluyen La Cenerentola, en el Teatro alla Scala de Milán, Il barbiere di Siviglia en la Staatsoper Unter den Linden de Berlín y La Fenice de Venecia, y Orphée et Euridice en la Staatsoper Hamburg y el Festspielhaus Baden-Baden.

https://www.maximmironov.com/

El curso 2017-18 del barítono murciano José Antonio López suma más éxitos y nuevos debuts. Después de triunfar en el Gran Teatre del Liceu barcelonés con el Requiem de Brahms, en el Auditorio Manuel de Falla de Granada con El Mesías de Händel, en el Euskalduna de Bilbao con obras de Mendelssohn y Bach junto a la Bilbao Orkestra Sinfonikoa (BOS) y en el Teatro de La Zarzuela de Madrid como uno de los protagonistas del Concierto de Fin de Año, el cantante español prepara su debut en Londres con la ópera Goyescas de Granados dentro de la temporada de la BBC Symphony Orchestra and Chorus.

López actuará bajo la batuta de Josep Pons en el Barbican Center de la capital británica. Posteriormente el cantante español re-gresará al Palacio Euskalduna de Bilbao para ofrecer un recital de cámara con obras de Mah ler, Finzi, Barber y Durey junto al Cuarteto de Cuerdas de la BOS (22 de enero) dentro del ciclo Grandes solistas con la BOS. Ya entrado el mes de febrero, José Antonio López debutará el personaje de Ford de la ópera Falstaff de Giuseppe Verdi en el Teatro de La Maestranza de Sevilla, un papel que se adapta perfectamente a su vocalidad y que se une, en su repertorio verdiano, a títulos como La Traviata, Aida y Otello. Serán cuatro funciones los días 16, 19, 22 y 24 de febrero en una producción de Marco Gandini con dirección musical de Pedro Halffter.

Más información

Celso Albelo

Después de triunfar con su Duque de Mantua del Rigoletto verdiano en su debut en la Ópera de Oviedo, el tenor Celso Albelo pondrá rumbo a Barcelona para regresar al escenario del Liceu, esta vez interpretando el papel de Nicias de Thaïs de Massenet. Con este personaje romántico del repertorio francés Albelo mostrará una faceta diferente al público liceísta que lo conocía solo por sus personajes belcantistas al haber cantado en el escenario de La Rambla La Sonnambula e I Capuleti e i Montecchi, ambas de Bellini. En marzo vuelve al Liceu para compartir escenario con Plácido Domingo; ambos cantantes ya han trabajado juntos con anterioridad, ocasión en la que el legendario artista madrileño definió al intérprete canario como “el número uno de los tenores españoles”. A ambos les esperan dos funciones -en versión de concierto, días 1 y 4 de marzo- de esta poco representada obra maestra del repertorio francés que dirigirá Patrick Fournillier en un reparto que completan las sopranos Nino Machaidze y Sara Blanch.

Más tarde, Albelo será Arturo de I Puritani en una gira por tres teatros italianos: el Comunale de Módena (16, 19 / III), el Municipale di Piacenza (24, 26 / III) y el Municipale de Valli (Reggio Emilia, 30 / III y 2 / IV).

Más adelante, y entre otras actuaciones, le esperan Maria Stuarda en el Teatro Carlo Felice de Génova y Rigoletto en el Festival Chorégies d’Orange (Francia).

Más información;
www.celsoalbelo.com

Liceu

Latorre

Fernando Latorre es un cantante con una larga trayectoria artística, pero es ahora cuando se va a producir su estreno en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Latorre se siente “muy afortunado de cantar por primera vez en este teatro, uno de los más importantes del mundo y que ha sido testigo durante casi dos siglos de las más importantes voces del mundo de la ópera”.

Esta producción de La Bohème en la que el cantante ya lleva varios días de ensayos y se encuentra “muy a gusto”, “lleva la firma de la English National Opera y de la Concinnati Opera. Estará dirigida en lo musical por Marc Piollet y en los escénico por Jonathan Miller”. Fernando Latorre cantará los dos roles de Bajo Buffo, Benoit y Alcindoro a los que “les tengo mucho cariño, y para mí es un reto abordarlos ya que exigen dos personalidades muy diferentes, distintas edades y una amplia paleta de colores vocales para hacerlos creíbles”, comenta el cantante.

La Bohème en la que Latorre celebrará su estreno en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, tendrá un total de 14 funciones entre el 18 de junio y el 8 de julio próximos, y cuenta, además de con el cantante vizcaíno, con las voces de Tatiana Monogarova y Eleonora Buratto como Mimí, Nathalie Manfrino y Olga Kulchynska como Musetta, Matthew Polenzani y Saimir Pirgu en el papel de Rodolfo, Artur Rucinski y Gabriel Bermúdez como Marcello, David Menéndez e Isaac Galán interpretando a Schaunard o Paul Gay y Anatoli Sivko como Colline. La producción, ambientada en la primera mitad del siglo XX, será emitida en directo el 8 de julio en numerosos municipios catalanes a través de la iniciativa “Liceu a la fresca” del teatro barcelonés.

Una vez concluidas las funciones de La Bohème, Fernando Latorre acudirá al Festival de El Escorial, en el que participará en la ópera de Verdi, Don Carlo, interpretando el papel de Frate. La producción, del dramaturgo Albert Boadella, tendrá dos funciones, los días 28 y 30 de julio en la localidad de la sierra madrileña.

http://www.fernandolatorre.com/

Ópera Actual

La revista ÓPERA ACTUAL, única publicación en español dedicada en exclusiva a la ópera en el mundo, ha celebrado sus primeros 25 años de vida y entregado sus Premios 2016 con una fiesta en la que ha reunido a los más importantes representantes del sector. Estrellas internacionales como Jaime Aragall, Teresa Berganza, Montserrat Caballé, Josep Carreras, Plácido Domingo, Juan Pons, Ainhoa Arteta, José Bros, Isabel Rey, María José Montiel, Stefano Palatchi, Celso Albelo, Borja Quiza o Davinia Rodríguez no han querido dejar pasar la oportunidad de festejar el primer cuarto de siglo de ÓPERA ACTUAL en un acto que ha tenido lugar hoy en el Círculo del Liceo en Barcelona.

Junto con la conmemoración de los 25 años de la revista también se ha celebrado la entrega de los Premios ÓPERA ACTUAL 2016, que se han otorgado al director Jesús López Cobos por su trayectoria internacional, al concurso Operalia -fundado y presidido por Plácido Domingo- por su contribución a la lírica y a la soprano Sara Blanch como intérprete joven español más prometedor. Además, y con motivo del cumpleaños de la publicación, este año también se ha distinguido al Círculo del Liceo con el Premio Especial 25º aniversario por su colaboración constante con ÓPERA ACTUAL, a la que ha patrocinado desde su fundación.

La fiesta ha reunido a representantes de los principales programadores líricos del país, desde el Palau de les Arts de Valencia, la Ópera de Oviedo o el Liceu barcelonés al Festival Castell de Peralada, además de representantes de diversas instituciones del mundo operístico español.

Los Premios ÓPERA ACTUAL se instauraron en 2002, año del décimo aniversario de ÓPERA ACTUAL, con la intención de apoyar y destacar trayectorias y entidades que, con su esfuerzo y tenacidad, han podido dedicarse a la promoción y a la divulgación de la ópera en la sociedad española. Por ello se premia a artistas consagrados reconocidos internacionalmente, a
instituciones que fomenten el género lírico a través de su gestión institucional y a cantantes jóvenes españoles.

www.operaactual.com

Francisco Viñas

Desde 1963 se viene celebrando el Concurso Internacional de Canto Francisco Viñas en Barcelona. Se rinde así homenaje al tenor español que tuvo un papel fundamental en la divulgación de la obra de Wagner en España.

Durante todos estos años han sido miles los participantes y muchas las sedes que han acogido la final. Algunas de las voces galardonadas en sus distintas ediciones han sido tan destacadas como Ewa Podles, Olga Borodina, Somi Jo, Aquiles Machado, Vicente Sardinero, María José Moreno, Violeta Urmana, Javier Camarena, entre otros muchos.

El pasado 24 de enero se entregaron los premios de su 53 edición en el Gran Teatre del Liceu y en el Teatro Real, coorganizador del concurso, se han presentado este pasado 21 de febrero los ganadores de esta edición.

La mezzosoprano estadounidense J´nai Bridges, primer premio del Concurso, posee una gran presencia escénica. Aunque algo estática, tiene una voz con personalidad y es muy elegante sobre el escenario.

La también mezzosoprano rusa Yulia Menniebaeva, tiene un color de voz oscuro, propio de las mezzosopranos de esas latitudes. De voz densa y poderosa, aunque con algunos sonidos nasales, se lució en el aria de Marfa de Jovánschina, de Modest Músorgski, mostrando gran dominio. Por algo obtuvo el premio de Música Rusa, a parte del segundo Premio del Concurso.

Selene Zanetti, soprano italiana que obtuvo también el segundo Premio y el Premio Verdi. Su interpretación fue la más delicada y llena de sensibilidad. De voz caudalosa e interesantes tonos oscuros, interpretó un sentido “Come in quest´ora bruna” de Simon Bocanegra, de Verdi, con un temple más propio de una carrera ya extensa.

La más aplaudida fue la soprano española Sara Blanch, cuarto Premio, Premio de Zarzuela y Premio al Mejor Cantante Español. No en vano estaba en casa. Una gran seguridad sobre el escenario, acompañada de brillo y expresividad. Muy buenos agudos, y un sonido fresco y desenvuelto para interpretar “La canción del ruiseñor” de Doña Francisquita, de Amadeo Vives, “Me llaman la primorosa”, de El barbero de Seviila de Giménez y Nieto y una intensa “Quel guardo il cavaliere… So anch´io la virtu magica”, de Don Pascual de Donizetti.

Un excelente recital que garantiza un brillante futuro.

Blanch
La española Sara Blanch

katzaravamaria

Maria Katzarava debutará en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona el 27 de enero cantando Desdemona, la protagonista femenina de la ópera Otello, de Giuseppe Verdi. La joven soprano mexicano-georgiana llega al coliseo catalán después de su reciente y aplaudido debut español con Il duca d’Alba en el Teatro Campoamor de Oviedo donde causó sensación gracias a su talento y temperamento escénico, siendo saludada por la crítica como “una auténtica revelación”. Su debut liceísta –reemplazando a Carmen Giannattasio– la mantendrá ligada al repertorio verdiano, ya que se incorporará a los ensayos de Otello días después de haber debutado en Italia La Traviata en la clausura de la temporada del Teatro Verdi de Padua. “Estoy muy emocionada con esta Desdemona en el Liceu, ya que es un gran papel ideal para cantar por primera vez en este teatro de tanta tradición. Además, Barcelona es mi ciudad de adopción, ya que resido allí desde hace ya casi dos años”, afirmó la cantante, que también interpretará el personaje shakesperiano los días 31 de enero y 4 y 5 de febrero.

Katzarava ganó en 2008 el Primer Premio del concurso Operalia, fundado y presidido por Plácido Domingo y ha ido imponiendo su arte en grandes escenarios como los de la Royal Opera House del Covent Garden de Londres, La Scala de Milán o el Grand Théâtre de Ginebra. Entre otros compromisos, Maria Katzarava será Micaëla (Carmen, Bizet) en el Teatro Communale de Bolonia, viajará a Moscú con la compañía del Maggio Musicale de Florencia bajo la dirección de Zubin Mehta e interpretará a Margherite (Faust, Gounod) en el Grand Théâtre de Lausana (Suiza).

http://www.katzaravamaria.com/

Stroppa

Después de haber inaugurado la temporada 2015/16 con un doble debut, cantando el papel de Suzuki (de Madama Butterfly) en la Opéra National de Paris, la mezzosoprano italiana Annalisa Stroppa vuelve este curso ante el público del Gran Teatre del Liceu de Barcelona para interpretar el rol de Ascanio en la poco representada ópera de Berlioz Benvenuto Cellini. La cantante debutó en el coliseo catalán en 2014 como protagonista de la ópera inaugural del curso barcelonés, conquistando los corazones de público y crítica con su entrañable Rosina de Il barbiere di Siviglia, de Rossini. En la misma temporada regresó para ofrecer su intensa Adalgisa en la popular Norma de Bellini, luciendo una vez más su talento, el aterciopelado color de su voz y la calidez de su homogéneo registro.

Benvenuto Cellini será, sin dudas, uno de los éxitos de la temporada, ya que la ópera de Berlioz contará con la dirección de escena de Terry Gilliam, del célebre grupo de humor inglés Monty Python. Ante el podio de la Simfònica del Liceu estará el director musical del Gran Teatre, Josep Pons. Compartirán escenario con la cantante italiana John Osborn, Kathryn Lewek, Maurizio Muraro, Ashley Holland, Francisco Vas y Manel Esteve.

Después de su compromiso en Barcelona, Annalisa Stroppa viajará una vez más a La Scala de Milán para participar en Rigoletto (Maddalena), a Tel Aviv como la protagonista de La Cenerentola, para regresar a España, a Bilbao, con su Rosina de Il barbiere di Siviglia y al Teatro Real de Madrid para participar en I Puritani (Enriqueta de Francia).
Info:

http://www.annalisastroppa.it/

http://www.liceubarcelona.cat/temporada-15-16/opera/benvenuto-cellini/presentacio.html

DonPascuale

Don Pasquale, ópera de Donizetti con libreto de Giovanni Ruffini, vuelve al Gran Teatre del Liceu de la mano de uno de los directores de escena más destacados del momento, Laurent Pelly. El montaje que se estrena el próximo 16 de junio es una nueva producción del Liceu en coproducción con la ópera de San Francisco y el Festival de Santa Fe de Nuevo México, donde se estrenó el pasado verano. Estará en cartel hasta el 27 de junio bajo la dirección musical de Diego Matheuz y con un doble reparto que encabezan Lorenzo Regazzi y Roberto de Candia como Don Pasquale, las sopranos Valentina Nafornita y Pretty Yende como Norina, y Juan Francisco Gatell y Antonino Siragusa en el personaje de Ernesto.

Como dramma buffo, Don Pasquale, es una de las óperas más importantes del repertorio cómico italiano, que cuenta con una música cien por cien teatral y una tradición arraigada en la Commedia dell’arte. Su estreno fue el 3 de enero de 1843 en el Théâtre Italien de París. En el Liceu se pudo ver por primera vez en 1848 y hasta su última representación, el 13 de mayo de 1986, se ha representado 89 veces en el coliseo de La Rambla.

Tras los éxitos de La fille du régiment (2010), Las cuentos de Hoffmann (2013) y Cendrillon (2013), Pelly presenta una historia a caballo entre el amor y la diferencia de edad. La obsesión de un viejo rico para casarse y negar el amor a su sobrino Ernesto con Norina es el eje central de la ópera que Pelly presenta con una impactante escenografía que acaba boca abajo. Enredos, lecciones de vida y muchos obstáculos para reencontrar un final feliz donde el doctor Malatesta consigue unir a la joven pareja después de escarmentar a Don Pasquale con un falso matrimonio.

Così

Llegaba el Così fan tutte al Liceu, del que dicen no es un teatro mozartiano. Como no sabemos muy bien qué es ser o no mozartiano, tratándose de un teatro, nos quedaremos con la duda. Quien no parece muy mozartiano es el director de escena de esta producción, Damiano Michieletto. Este joven veneciano empieza a ser conocido por sus discretas extravagancias escénicas. Unas más acertadas que otras. Y no es este Così fan tutte, que viene de La Fenice, una de sus más celebradas producciones.

La escenografía ideada por Michieletto banaliza la trama de Da Ponte. Basada nada menos que en obras de Bocaccio, Shakespeare y Cervantes. No se trata de una ópera buffa, sino de un dramma giocoso. O como bien definió René Leibowitz, una “tragedia en forma de juego”. Pero el director de escena ha creado esta vez un juego demasiado básico. No ha sabido ver la inteligente propuesta del compositor, tan dado al juego y al divertimento. Ha situado la trama en un decadente hotel de 5 estrellas del que ha calcado, esta vez con gran acierto, esa mortecina y desalentadora luz que invita siempre a salir de la habitación.

Tampoco acierta al situar sobre el escenario pequeñas tramas paralelas que lo único que hacen es distraer de la principal y de la acción de los cantantes.

Desde el foso, el inicio de la obra es prometedor. ¡Es Mozart! La obertura, siempre vigorosa, lo llena todo. Pero tras los primeros compases empieza a notarse la falta de espíritu. Ese espíritu que el compositor, maestro del juego de la infidelidad, reflejó de manera tan acertada. No existe una línea orquestal, una narración musical de la historia.
Pons no presta suficiente atención a los cantantes ni al coro. El resultado es el desamparo de los intérpretes y la desconexión entre el foso y el escenario. Sobre todo en las arias de grupo, tan importantes en esta obra. Entradas a destiempo y poca coordinación entre cantantes. Queda ausente el magistral juego de enredos e intercambios que propone Mozart en su partitura. En el segundo acto se pasa de la falta de espíritu al tedio. La mala resolución del final, que queda a medias entre la alegría y el desastre amoroso, no ayuna a dejar entre el público un buen sabor de boca.

A Juliane Banse le tocaba interpretar uno de los papeles más completos y complejos escritos por Mozart, Fiordiligi. Se requiere una soprano spinto d´agilità, con voz robusta para el abordaje de arias como Per pietà. Posee Juliane Banse un buen registro central, pero sufrió en las notas más graves. También tuvo sus dificultades en la complicada Come Scoglio. Aria con grandes demandas técnicas para la que no tuvo el aliento ni apoyos suficientes. Fue de menos a más, llegando al segundo acto con un sonido menos estridente y más ajustado.
Dorabella, contrapunto vocal de Fiordiligi, estuvo interpretada por Maite Beaumont. Una voz mucho más equilibrada y homogénea. De timbre agradable y buena línea de canto. Fue tapada en varias ocasiones por su hermana artística, pero le dio al personaje el carácter adecuado, más tímido y recatado.

Despina fue interpretada por Sabina Puértolas. Una soprano de tonalidades más agudas que las anteriores. Animó la escena con su descaro, exagerado a veces, pero le dio frescura a toda la obra. Voz amplia y expresiva. Recorría el escenario mientras sus compañeras permanecían estáticas.

La sorpresa agradable de la noche fue el joven tenor Joel Prieto, interpretando a Ferrando. Su tesitura de lírico pleno, cercano al spinto, es la más adecuada para este rol mozartiano. Cantó con notable gusto, sobre todo su aria principal, Un aura amorosa, que abordó con finura. Resolvió muy bien la cavatina Tradito, schernito, teatralmente más exigente y para la que se requieren unos buenos graves. Muy bien en el dúo con Fiordiligi en el segundo acto. Dada su juventud y la calidad de su instrumento, se adivina una brillante evolución.

Joan Martín-Royo compuso un Guglielmo sólido. Su tesitura baritonal se refuerza con unos buenos graves, que se corresponden con el personaje que describió Mozart. Su labor actoral fue meritoria y brilló en las arias. Como al resto de intérpretes, no les favoreció demasiado el vestuario ni la escenografía.

A Pietro Spagnoli le encargaron un Don Alfonso algo casposo y con poca chispa, cuando lo que requiere el personaje es una intención casi buffa. Vocalmente estuvo muy bien resuelto por Spagnoli. Un magnífico fraseo y una muy buena declamación en los recitativos. Se notan sus tablas.

Sonó estupendamente el coro del Liceu, de la mano de Conxita García, a pesar de la escasez de elementos.

Un Così fan tutte algo pobretón y desigual el que ha presentado el Liceu en esta ocasión. Mejorable en cualquier caso, pero siempre extraordinario tratándose de Mozart. No pensemos que el Liceu no es mozartiano. Démosle otra oportunidad.

Cossí

Così fan tutte, tercera y última colaboración entre Wolfgang Amadeus Mozart y el libretista Lorenzo Da Ponte, llega al Gran Teatre del Liceu bajo la dirección de Damiano Michieletto, que debuta en el Liceu con una propuesta arriesgada que se ambienta en un hotel de lujo. El dramma giocoso, que se podrá ver del 20 al 30 de mayo, está inspirado en textos de Boccaccio, Shakespeare y Cervantes, y cuenta con la dirección musical del maestro Josep Pons.
Così fan tutte es una obra con una aguda visión social de la época que aborda de una forma directa la lucha entre sexos, y específicamente la infidelidad femenina. Mozart plasmó en esta ópera un juego inmoral sobre los sentimientos y emociones de los protagonistas: las hermanas Fiordiligi y Dorabella, y los respectivos prometidos Guglielmo y Ferrando. Sin olvidar el maquiavélico Don Alfonso que enreda toda la trama con una apuesta irreverente, y su aliada Despina, criada de las dos hermanas.

Michieletto presenta, después de haber trabajado los dos otros títulos Mozart-Da Ponte, Le nozze di Figaro y Don Giovanni, un Così fan tutte revisado, con una puesta en escena actual y majestuosa, un vestuario atrevido y una escenografía que destaca por el movimiento giratorio que traslada al espectador a diversas estancias de un hotel donde se producen todos los enredos posibles. El director veneciano hace recaer sobre Don Alfonso todo el peso del elemento metateatral (el teatro dentro del teatro) y le hace estar presente durante toda la obra sentado en un lateral del proscenio, aunque el libreto no lo requiera.

Così fan tutte se estrenó en enero de 1790 en el Burgtheater de Viena y no fue hasta después de ciento cuarenta años que llegó al Liceu, aunque se pudo ver en el Teatre de la Santa Creu en 1798. La última función del Così fue el 30 de enero de 2004 con las direcciones de Bertrand de Billy (musical) y Josep Maria Flotats (escénica). Le nozze di Figaro y Don Giovanni son las dos óperas que también cuentan con el talento de Mozart y Da Ponte, una trilogía que el genio vienés inició en 1786 y que concluyó con Così.

Este Così fan tutte presenta dos repartos. Como Fiordiligi Juliane Banse y Maite Alberola; Dorabella, Maite Beaumont y Gemma Coma-Alabert; Ferrando, Joel Prieto y David Alegret; Guglielmo, Joan Martín-Royo y Borja Quiza; Despina, Sabina Puértolas y Anna Tobella; y como Don Alfonso, Pietro Spagnoli y William Berger.

Actividades complementerias:

El Gran Teatre del Liceu propone dos experiencias únicas durante las representaciones de Così fan tutte. Con la colaboración de la ginebra Hendrick’s se instalará en el Saló dels Miralls una reproducción del bar de la escenografía de la ópera para que los asistentes puedan sentirse protagonistas durante el entreacto, y una vez finalizada la función. Hendrick’s ofrece al público que se inscriba con antelación, una degustación de cócteles y gin-tonics sorprendentes al terminar la representación. Por 20 euros se podrá disfrutar de una velada única en un “bar de lujo”. Las entradas estarán a la venta en las taquillas del teatro y en la web del Liceu.

El ilustrador argentino Eduardo Relero, todo un gurú del 3D y el streetart, después de haber expuesto sus obras por las calles de Nueva York, Tokio, Roma, México, entre otras muchas ciudades, propone una instalación en el vestíbulo histórico del Liceu para que la gente interactúe durante su estancia en el Gran Teatre. La obra, original de Relero, se inspira en el mundo operístico y está construida mediante vinilos dispuestos de una forma concreta bajo el concepto de anamorfosis, una técnica utilizada para ocultar o dirigir la atención específicamente sobre algo. La composición, que se verá sobre una superficie de 6×6 metros en el suelo del vestíbulo y el mostrador, se podrá visualizar gracias a las lentes de los teléfonos móviles y de una cámara situada a 1,75 metros que permitirá a los usuarios ver el relieve de la instalación en una pantalla de plasma.

Lidia Vinyes-Curtis

Desde que esta joven intérprete barcelonesa Lidia Vinyes-Curtis fuera premiada en la Bachakademie Stuttgart en 2013 su carrera va en alza y no ha parado de cosechar éxitos por todo el mundo. Ahora regresa a Madrid para interpretar el Requiem de Mozart junto a la ONE los días 22, 23 y 24 de mayo antes de continuar con su periplo internacional.

Formada como violinista en el Conservatorio del Liceu y habiendo colaborado con formaciones como Al Ayre Español, l’Ensemble Baroque de Limoges, o l’Orquestra Barroca Catalana, posteriormente estudió canto especializándose en Música Antigua en el Conservatoire National de Toulouse y en la Schola Cantorum Basiliensi. Ha colaborado junto a directores de la talla de Jordi Savall, Jean-Claude Malgoire, Helmuth Rilling o Sigiswald Kuijken, interpretando tanto las grandes cantatas y oratorios como la Pasión según San Mateo y la Pasión según San Juan, de Bach, o El Mesías, de Händel. Acaba de grabar un disco de Tonos Humanos del siglo de Oro español para Naxos.

Tras su paso por Madrid con la popular obra mozartiana, regresará al genio bachiano para interpretar algunas de sus cantatas en Stuttgart junto al Ensemble Bach Vokal dirigida por Kay Johannsen (26 de junio), a Santiago de Compostela con la ópera Rinaldo, de Händel, en el Festival Via Stellae (8 de julio), para emprender durante el verano una gira con la Misa en SI menor de Bach que la llevará a Saarbrücken (22 de julio), Hong-Kong (8 de agosto), Mühlhausen (15 de agosto), Arnstadt (16 de agosto), Weimar (18 y 19 de agosto), Eisenach (29 de agosto) y Leipzig (21 de agosto) dirigida en todas ellas por Helmuth Rilling. En septiembre comenzará el nuevo curso con una gira y la grabación de un CD de cantatas de Bach con La Petite Bande bajo la dirección de Sigiswald Kuiken, antes de su debut en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona con el papel en Ascanio de Benvenuto Cellini, de Berlioz, dirigida por Josep Pons.

traviata

Entre los días 20 de abril y 9 de mayo el Teatro Real ofrecerá dieciséis funciones de La traviata, de Giuseppe Verdi (1813-1901), coproducción del Teatro Real con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, la Scottish Opera de Glasgow y la Welsh National Opera de Cardiff, teatros donde este montaje ya se ha presentado.

La popular ópera verdiana volverá al Real, en esta ocasión con puesta en escena del reconocido director escocés David MacVicar, escenografía y figurines de Tanya McCallin y, que estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de los tres repartos que se alternarán en la interpretación de la ópera.

El papel titular de La Traviata será asumido por las sopranos Ermonela Jaho, Irina Lungu y Venera Gimadieva. Patrizia Ciofi, inicialmente prevista, ha cancelado su participación en la ópera debido a un reajuste en su repertorio artístico. Completan el trío protagonista los tenores Francesco Demuro, Antonio Gandía y Teodor Ilincăi, en el papel de Alfredo Germont, y los barítonos Juan Jesús Rodríguez, Ángel Ódena, Leo Nucci, en el rol de Giorgio Germont.

La Traviata será la estrella de las actividades de la Semana de la Ópera del Teatro Real, con la retransmisión en directo de la función del 8 de mayo en diferentes espacios de Madrid (museos, centros culturales, auditorios, plazas, etc.) y de otras ciudades españolas. La representación también podrá ser seguida en todo el mundo gratuitamente a través de Placo Digital coincidiendo con los Días Europeos de la Ópera y la Conferencia Internacional de Ópera Europa que traerá al Teatro Real a representantes de cerca de 150 teatros y festivales líricos procedentes de más de 40 países.

Accidente

Ayer lunes finalizaban en el Gran Teatre del Liceu las representaciones de Siegfried, la ópera de Wagner que interpretaban dos de los fallecidos en el accidente sufrido hoy por el avión que cubría la ruta Barcelona-Düsseldorf. los cantantes Oleg Bryjak y Maria Radner, además del marido y el bebé de esta última. Ambos habían actuado por última vez el pasado sábado y regresaban hoy a sus localidades de residencia.

El barítono Oleg Bryjak, intérprete de Alberich, regresaba a la ciudad alemana, donde residía y formaba parte del ensemble de la Ópera de Düsseldorf/Duisburg. La contralto Maria Radner, Erda en la citada producción y debutante en el Liceu, regresaba a su hogar acompañada de su marido y bebé.

En señal de duelo, el Liceu ha colocado a media asta las banderas de la fachada de La Rambla. Asimismo, la Dirección del Teatre ha convocado para mañana a las 12 horas frente a la puerta principal a su personal para realizar dos minutos de silencio.

Joel Prieto

El tenor Joel Prieto, nacido en Madrid y ganador del primer premio del Concurso Operalia de Plácido Domingo, regresará a la temporada del Gran Teatre del Liceu barcelonés después de su Fenton de Falstaff ahora interpretando uno de sus papeles favoritos, el de Ferrando de Così fan tutee (Mozart), rol que debutó en 2009 en el Palau de les Arts de Valencia. Posteriormente también lo ha interpretado en la Washington National Opera, en Les Théâtres de la Ville de Luxembourg, en la Palm Beach Opera y en la Bayerische Staatsoper de Múnich. “Ferrando es probablemente mi papel mozartiano favorito, y también el más que he cantado durante mi carrera”, afirma el joven tenor. “El personaje vive una gran evolución durante la ópera: al principio es un muchacho inocente y está ciego de amor por su amada Dorabella; es un romántico empedernido y cree firmemente que Dorabella le será siempre fiel. Es un papel que enmarca un cuadro muy diverso de emociones, desde una faceta cómica y de juego, hasta dolor, confusión y pasión. Vocalmente es un papel muy completo (es como un Mozart a la italiana), con una línea vocal muy expuesta. No es un papel para todo el mundo por la dificultad que conlleva en el pasaje de la voz; su balance entre registros y los matices que el rol requiere”.

Poseedor de un amplio repertorio, en la trayectoria de Joel Prieto destacan papeles belcantistas y mozartianos, habiendo debutado, precisamente, como Príncipe Tamino de Die Zauberflöte en la Deutsche Oper de Berlín en 2006, ciudad a la que regresó con ese mismo personaje a la Staatsoper Unter den Linden en 2011. En este ámbito también ha interpretado a Don Ottavio en el Don Giovanni del Festival de Salzburgo de Claus Guth y Yannick Nezet-Seguin (2010 y 2011). Con Fenton (Falstaff, Verdi) se presentó en la Royal Opera House del Covent Garden de Londres en una producción de Robert Carsen y Daniele Gatti retransmitida por televisión (2012), papel con el que debutó tanto en el Théâtre du Capitole de Toulouse (2011) como en el Gran Teatre del Liceu en Barcelona (2010).

La producción de Così fan tutte que podrá verse en el Liceu lleva la firma del aclamado regista italiano Damiano Michieletto, uno de los innovadores de la ópera de hoy. “La música de Mozart siempre me tocó de manera muy profunda”, continúa Joel Prieto. “Fue uno de los motivos que me hicieron dedicarme a esto. No es coincidencia que mi carrera haya empezado con esta maravillosa música. Los personajes mozartianos me han ayudado a conocer mi propio instrumento y a desarrollarlo no solo en la técnica, sino también en su potencial interpretativo. Además estos papeles me han dado la oportunidad de trabajar con muchos de los mejores directores de escena del mundo de la ópera: el trabajo actoral, además, es una de las razones que le da sentido a la música de Mozart. Hoy en día mi repertorio sigue expandiéndose en el repertorio italiano y francés, pero Mozart siempre estará en mi calendario de actuaciones. Es como volver a casa”.

Joel Prieto estrenará este espectáculo en el Liceu de Barcelona el 20 de mayo, interpretando además las funciones de los días 22, 24, 26, 28 y 30 de ese mismo mes.

Stroppa

La mezzosoprano Annalisa Stroppa continúa su imparable carrera internacional asumiendo nuevos proyectos. Reconocida por su adecuación estilística al bel canto romántico, por su timbre prodigioso y por su fraseo, la intérprete italiana se ha ganado un lugar de excepción en los principales escenarios europeos. Después de comenzar el curso inaugurando la temporada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona con su aplaudida Rosina (Il barbiere di Siviglia, Rossini) y de retomar el personaje en Tel-Aviv entre noviembre y diciembre, la joven cantante regresará en febrero a Barcelona para
interpretar a Adalgisa en Norma, de Bellini, papel que inmediatamente después, ya entrado el mes de marzo, también cantará en el Teatro Calderón de Valladolid. “Me encanta España”, afirma la cantante: “Su arte, su cocina, la música, la lengua y su gente, siempre gentil y disponible. También adoro la música de Bellini; el suyo es el canto del alma. La melodía belliniana
consigue sacar los sentimientos más íntimos y profundos del ser humano, por esto estoy muy contenta de presentar mi Adalgisa al público catalán y de Valladolid; es un rol difícil, pero realmente maravilloso. Adalgisa es una jovencita atrapada en las redes de su primer amor, pero crece y madura durante la ópera. Es una chica soñadora, quien de pronto se encuentra de cara con la cruda realidad y el engaño de Pollione. Es fantástico poder darle voz a un personaje tan puro; cada vez que interpreto a Adalgisa intento trasmitir todos sus matices”.

En marzo y abril Stroppa participará en una nueva producción de Cavalleria rusticana interpretando el sensual papel de Lola en el Festival de Pascua de Salzburgo compartiendo escenario con Jonas Kaufmann antes de volver a meterse en la piel de Rosina, esta vez en el Teatro Filarmonico de Verona. En el Teatro Regio de Turín, en mayo, será la protagonista de Hänsel und Gretel, mes en el que debutará en la Ópera de Tenerife interpretando a Smeton en Anna Bolena junto a Celso Albelo y Mariella Devia. En julio la espera uno de los hitos en su carrera: debutar en el Teatro alla Scala de Milán, siempre con una obra maestra del bel canto como es el Otello de Rossini dando vida al personaje de Emilia al lado de los tenores Gregory Kunde y Juan Diego Flórez.

Maria Stuarda

El Gran Teatre del Liceu ha programado 11 funciones entre el 19 de diciembre y el 10 de enero de 2014 de Maria Stuarda de Donizetti.

La mezzosoprano Joyce DiDonato, después de conseguir con este título grandes éxitos en el Covent Garden de Londres y en el Metropolitan de New York, llega al escenario del Liceu para cantar el papel protagonista de Maria Stuarda ; Javier Camarena, el tenor mejicano del momento que está triunfando , interpretará el papel del conde Roberto Leicester; Sílvia Tro Santafé, la reconocida mezzosoprano valenciana que debuta en el papel de Elisabetta y el bajo Michele Pertusi, en el papel de Giorgio Talbot serán los intérpretes del primer reparto de Maria Stuarda. Los cantantes Majella Cullagh, Marianna Pizzolato, Antonio Gandía y Mirco Palazzi, se alternarán con los anteriores en los papeles protagonistas de la ópera.

La ópera Maria Stuarda de Gaetano Donizetti, una de las tres óperas del compositor que, junto aRoberto Devereux y Ana Bolena forman parte de la conocida “trilogía Tudor”, se ha representado poco en el Liceu (17 veces) pero algunas de las representaciones han dejado una huella importante, y sobre todo , gracias a Montserrat Caballé (1969). La última vez que se cantó, en noviembre de 2003, en versión concierto, fue protagonizada por Edita Gruberová, Sonia Ganassi y Juan Diego Flórez.

La puesta en escena es una nueva coproducción del Liceu con teatro de gran prestigio como la Royal Opera House Covent Garden (Londres) , Teatro Wielki Opera Narodowa (Varsovia) (Ópera Nacional Polonesa) y el Theatre des Champs Elysées (París) con un vestuario donde los personajes femeninos lucen unos espectaculares vestidos de época. La dirección escénica es de Patrice Caurier y Moshe Leiser responsables también de la Madama Butterfly , que se representó en Liceo los meses de marzo y julio de 2013.

El director de orquesta Maurizio Benini, invitado habitual en el Metropolitan Opera House de New York, experto en el repertorio belcantista, es el responsable musical de la ópera, interpretada por la Orquestra Simfònica y el Cor del Liceu (dirigido por su director titular, el maestro Peter Burian).

Weikert

El director austríaco Ralf Weikert sustituirá al maestro Antoni Ros-Marbà en la dirección musical de Arabella, la ópera de Strauss que se estrenará en Gran Teatre del Liceu el próximo 17 de noviembre.

Durante el mes de septiembre, el maestro Ros-Marbà padeció una serie de episodios de taquiarritmia que se han vuelto a reproduir durante la pasada semana y que le han llevado a ser baja a última hora, teniéndose que someter por prescripción médica a un tratamiento de reposo, según el comunicado médico facilitado al Teatro.
Delante de esta situación, la dirección artística y la Direcció musical del Liceu han optado por la maestría y veteranía de Ralf Weikert, una opción que satisface plenamente al Teatro dada la gran calidad del maestro en una obra tan difícil y delante de un cambio repentino. Weikert se incorpora hoy lunes a los ensayos de la Orquesta.

En su dilatada trayectoria profesional, Weikert ha sido director musical de la Bonn Oper, director artístico y titular de la Ópera de Frankfurt, director artístico de la Ópera de Zurich, director titular de la Mozarteum Orchestra y del Landestheater de Salzburg.

Es invitado habitual de los festivales de Salzburg, Aix-en-Provence, Bregenz y Arena di Verona, entre otros. Ha actuado en los teatros y auditorios más importantes del mundo, como la Staatsoper de Viena, Bayerische Staatsoper, Deutsche Oper de Berlín, Metropolitan Opera de Nova York y San Francisco.