Marina

Marina es una de esas obras españolas de referencia que todos los aficionados tienen registrada en su memoria. Quién no tararea a veces su conocidísima “A beber, a beber”. También ha sido siempre una de las más programadas. La última vez hace escasos cuatro años en este mismo teatro. Aunque anteriormente habían transcurrido veinte años, desde que Alfredo Kraus interpretaba a Jorge.

El maestro Emilio Arrieta, transformó la zarzuela Marina en ópera para poder ser estrenada en el Teatro Real. Acontecimiento que ocurrió en 1871.

Esta ópera en tres actos, dirigida por Ramón Tebar y con dirección escénica de Ignacio García, ha contado con un reparto joven y casi desconocido. El papel principal de Marina ha sido interpretado por la ucraniana, con pasaporte rumano, Olena Sloia. Esta joven soprano afincada en Madrid desde hace años, tiene una curiosa historia. Cantaba en distintos locales y calles de Madrid, hasta que un día, cerca de la Plaza de Ópera, fue descubierta por el maestro Miguel Ángel Gómez Martínez, presente en la sala el día del estreno. A partir de ahí, y con la inestimable recomendación del maestro, se ha iniciado lo que esperemos sea una brillante carrera en el mundo de la lírica. Cualidades no le faltan. Posee un agradable y vigoroso registro agudo con el que no pudo el exceso de volumen de la orquesta. Ganó en expresividad y apoyo en el tercer acto y consiguió una merecida ovación.

El personaje de Jorge estaba interpretado por el tenor Alejandro del Cerro. Empezó algo destemplado o nervioso, lo que no le impidió abordar sus complicadas arias con valentía. En el tercer acto se vino arriba y ofreció momentos de gran lirismo.

Damián del Castillo, como Roque, fue también de menos a más. Algo pasado de impostación y tosquedad en algunos momentos.

La escenografía, reposición de la Marina de hace cuatro años, en esta ocasión es más nocturna y evocadora gracias a la iluminación de Paco Ariza. El mar y los marineros están muy presentes durante toda la obra. También una parte del embarcadero, que ocupaba la mitad del escenario y limitaba los movimientos al coro.

La orquesta, dirigida enérgicamente por el debutante en la Zarzuela Ramón Tebar, alcanzó por momentos un volumen de sonido que puso en aprietos a los cantantes. Mucho más ajustada en la segunda parte, resaltó su dinamismo.

Un buen final de temporada para un Teatro de la Zarzuela en el que se empieza a notar el profundo trabajo del nuevo equipo, y que proyecta ya la ilusión del futuro inmediato.

Semana Religiosa de Cuenca

Del 8 al 16 de abril, Cuenca celebra uno de los acontecimientos musicales más veteranos del panorama musical nacional: La Semana de Música Religiosa, que este año llega a su edición nº 56, con numerosas novedades, entre ellas, nuevo director artístico: El director de orquesta Cristóbal Soler. Soler, que fue director musical del Teatro de la Zarzuela, ha diseñado una extensa programación con el propósito de “seducir y emocionar” al público asistente e interactuar con la ciudad de Cuenca: “los olores, las calles, la oscuridad. Eso es lo especial”, Soler dixit.

La 56 SMR ofrecerá un total de 13 conciertos, en los que participarán destacados intérpretes nacionales e internacionales como Choir of the King’s Consort y Robert King (obras maestras del coral inglés), Geoffrey Webber y el Caius College Choir (La Pasión según San Mateo del compositor toledano Alonso Lobo, en el 400 aniversario de su muerte), Ministriles de Marsias y Schola Antiqua (Missa Pro Victoria), y Música Ficta y Raúl Mallavibarrena, con obras de Palestrina, Orlando di Lasso y Monteverdi.

Fiel a su incondicional compromiso de apoyo y difusión de la música de nueva creación, la 56 SMR acogerá el estreno absoluto de Cantos, obra realizada por Francisco Coll por encargo de la SMR, que será interpretada por el Cuarteto Casals. El joven compositor valenciano, reconocido internacionalmente por sus frecuentes encargos de la Royal Opera House, la London Symphony Orchestra o la Lucerne Symphony Orchestra, será el compositor residente de esta edición. Además, se estrenará en España la novena ópera del destacado compositor José María Sánchez-Verdú: la ópera de cámara Il giardino della vita, que ya se pudo ver en Lugano, y que parte de un libreto de temática espiritual del poeta de la Suiza italiana Gilberto Isella, en torno a la figura del arquitecto Gaudí. Con dirección musical de Arturo Tamayo y dirección de escena de Alberto Jona, contará con la participación de la Escolanía Ciudad de Cuenca. Dentro de la variada programación que ha propuesto la nueva dirección capitaneada por Cristóbal Soler, hay que destacar tres encuentros musicales en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha, que contarán con la participación de Arturo Reverter, Juan Ángel Vela del Campo, Alberto González Lapuente y Tomás Marco, entre otros; actividades de carácter social (SMR Social) y una Ruta Barroca, que vincula el conjunto arquitectónico barroco de la ciudad con la SMR.

Sánchez-Verdú será, además, galardonado con el premio honorífico “a la defensa y divulgación de la música religiosa” en la modalidad de “individual”, un premio de nueva creación, con el que también se ha distinguido a la Orquesta Sinfónica y Coro RTVE, en la modalidad de “agrupación”. La Sinfónica de RTVE, que será la orquesta residente de la presente edición, ofrecerá tres conciertos en el marco de la 56 SMR: dos conciertos sinfónico-corales bajo la batuta de su actual titular Miguel Ángel Gómez Martínez (Stabat Mater de Rossini y Ein deutsches Requiem de Brahms), y un Concierto Extraordinario (Benéfico Cáritas) a cargo del Coro RTVE, que junto al conocido cantautor Amancio Prada, interpretará Cántico espiritual, basado en textos de San Juan de la Cruz.

Consciente de que “España es un país que exporta mucho talento musical y es muy poco consciente de ello”, Cristóbal Soler ha fundado la Academia de Perfeccionamiento SMR de Cuenca, formada por Orquesta, Coro de cámara y elenco solista, que interpretará el drama religioso Lazarus, oder Die Feier der Auferstehung D. 689 de Schubert, bajo la dirección de José Sanchís, y participará en una gira por diversas ciudades de Castilla-La Mancha durante la Semana Santa. Además, la Academia SMR protagonizará el ciclo “Grandes oratorios sinfónico-corales”, con tres conciertos en junio, octubre y noviembre, en el que interpretarán obras de Mozart y Haydn.

Programación SRC

La villana

Treinta y tres años han pasado desde la última representación de La villana en el Teatro de la Zarzuela. Y una no se explica muy bien que haya transcurrido tanto tiempo tratándose de una obra de tanta enjundia dentro del género chico. Y menos aún se entiende si tenemos en cuenta que la música es del maestro Amadeo Vives, y que está basada en la obra Peribáñez y el comendador de Ocaña, de Lope de Vega.

Es pues una obra que cuenta con todos los elementos para acometer un plan más ambicioso que una zarzuela. Pero el maestro Vives se quedó a medio camino de ese sueño operístico español. Y no por falta de calidad en la partitura, calidad tiene, y mucha.

Es ta villana, de bellísima factura, encierra algunos momentos de delicado lirismo que el maestro Miguel Ángel Gómez Martínez consigue extraer de una Orquesta a la que le viene algo grande la obra. Aun así, la orquesta sonó homogénea y más trabajada que en otras ocasiones.

La dificultad y exigencias de esta obra para los principales papeles se notan desde el primer momento. Son necesarias voces importantes para hacer frente a una partitura bien elaborada y de gran exigencia vocal y dramatúrgica. Ha contado el Teatro en esta ocasión con dos repartos. Sin desmerecer al primero, quizá haya sido el segundo cash quien más ha acertado en la lectura general de la obra. La soprano Maite Alberola, con voz redonda y voluminosa, supo llenar el personaje de Casilda del carácter castellano de esta mujer prudente. Ofreció algunos momentos de gran belleza interpretando la romanza “La capa de paño pardo”, o su bellísimo dúo con Peribáñez.

El barítono César San Martín interpretó a un estático, pero lleno de nobleza, Peribáñez. Participó con elegancia y sentimiento en los más bellos dúos junto a Casilda.

El Don Fadrique de Andeka Gorrotxategi fue una gran sorpresa. Este joven tenor vizcaíno posee un instrumento vigoroso, de timbre atractivo y gusto en la interpretación.

El resto de comprimarios compuesto por Rubén Amoretti, Manuel Mas, Javier Tomé, Ricardo Muñiz, Carlos Lorenzo, Rodrigo García, Román Fernández-Cañadas, Daniel Huerta y Francisco José Pardo, mantuvieron un nivel alto que redondearon un reparto de altura.

El coro del Teatro, bien timbrado y empastado, tuvo una actuación relevante, convirtiéndose en un personaje principal.

Hay que destacar también al cuerpo de baile que completó la escenografía sencilla pero hermosa de Natalia Menéndez. Con el evocador campo de espigas como protagonista durante toda la obra. Muy acertada la iluminación de Juan Gómez Cornejo, creando distinta atmósferas con los mismos elementos escénicos. Y una buena dirección de actores que hicieron que más de setenta personas se desenvolvieran por el escenario de manera coordinada y airosa.

Hay que agradecer la valentía y el esfuerzo del Teatro de la Zarzuela ofreciendo una obra de tan alto nivel en esta ambiciosa temporada. Se esperan grandes tardes de buena música.

La villana

El Teatro de la Zarzuela vivirá una noche especialmente emotiva el próximo viernes 27 de enero gracias a la recuperación de la zarzuela ‘La villana’ de Amadeo Vives, que volverá a sonar después de más de 30 años de su última representación en este escenario. Un dato curioso, si se tiene en cuenta que se trata de uno de los títulos más emblemáticos del Teatro de la Zarzuela a lo largo del siglo XX. Se da también el caso de que esta obra, con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw –basado en el drama ‘Peribáñez y el comendador de Ocaña’ de Lope de Vega, cumplirá en octubre 90 años de su estreno absoluto. Ahora, casi un siglo después de aquella lejana noche de extraordinario éxito, se ofrecen trece funciones desde el 27 de enero al 12 de febrero.

El montaje es una nueva producción del coliseo de la calle Jovellanos, y en esta labor de justa reparación histórica cuenta con dos grandes nombres del teatro y de la música. Así, la puesta en escena está firmada por Natalia Menéndez, y el Maestro Miguel Ángel Gómez Martínez asumirá la dirección musical al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro), del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela y de un elenco repleto de grandes nombres de nuestra lírica.

El reparto está encabezado en el papel de Casilda por la soprano Nicola Beller Carbone, cantante habitual en los mejores teatros de ópera del mundo, y por el tenor Jorge de León, una de nuestras voces más privilegiadas, en el papel de Don Fadrique, el comendador. El cantante canario llega a La Zarzuela directo de la Wiener Staatsoper, donde ha interpretado el Macduff de Macbeth, teatro al que volverá para protagonizar ‘Tosca’ en abril, y ese mismo mes volará a Nueva York para meterse en el papel del Radamés de ‘Aida’ en el Metropolitan.

El tercer protagonista en liza será el reconocido barítono Ángel Ódena, que ahora suma a su extensa carrera internacional este villano Peribáñez, que es manipulado por el comendador Don Fadrique para obtener los favores de su recién desposada Casilda.

La soprano Maite Alberola y el tenor Andeka Gorrotxategi, asumen asimismo el rol de Casilda y Don Fadrique, mientras que el barítono César San Martín se meterá también en la piel de Peribáñez. El reparto lo completan la soprano Milagros Martín, que será Juana Antonia, la mezzosoprano Sandra Ferrández, que hará las veces de Blasa, el bajo Rubén Amoretti que tiene el doble cometido de personificar al judío David y al rey, el barítono Manuel Mas, que cantará a Roque, y los tenores Javier Tomé y Ricardo Muñiz, que interpretarán a Olmedo y a Miguel Ángel. El actor Carlos Lorenzo encarnará al lazarillo de Olmedo.

Todos ellos desarrollarán el drama que por culpa del abuso del comendador se les viene encima a los recién casados Casilda y Peribáñez, y lo cantarán entre trigales y cielos de Castilla.

De este mágico efecto se ha encargado el escenógrafo Nicolás Boni con la estrecha complicidad de María Araujo, responsable del vestuario, y de Juan Gómez-Cornejo (AAI), fiel creador, como castellano que es, de la luz exacta que requieren esos parajes tantas veces evocados por literatos y poetas.

En la producción también intervienen 11 bailarines cuya coreografía ha ideado Mónica Runde.

‘La villana’ es un claro homenaje a Lope de Vega, y así lo reconoce Natalia Menéndez, quien la define como una “tragicomedia que trata del abuso de poder. Un desafío permitido contra la injusticia, donde el vicio, la violencia y la tiranía son castigados, y la virtud, la honradez y la dignidad obtienen su recompensa”. En cuanto a la música que envuelve el drama, la directora de escena afirma que Amadeo Vives “conjuga el fondo tradicional y popular con la melodía elaborada, transita en ellos sin miedo, con contundencia, propio del pensamiento artístico que prevalecía a principios del siglo XX”, y a esto añade que quizás lo más notable y latente, es “la alegría que prevalece en su composición musical. Apuesta por el amor”.

María José Montiel

María José Montiel, la ganadora del Premio Nacional de Música 2015 realizó durante julio y agosto una serie de conciertos y recitales por diversos escenarios españoles, incluyendo el Festival Ópera Benicàssim junto a solistas de la Orquesta de Valencia, el Festival Chopin de Valldemossa (Mallorca) y el Festival Internacional de Santander. Este mes de septiembre María José Montiel interpretará un concierto junto a la Orquesta de la Comunidad de Madrid y bajo la dirección de Víctor Pablo Pérez con obras de Alberto Ginastera y Enrique Granados en el Auditorio Nacional de Música de Madrid (27 de septiembre). Los días 7 y 8 de octubre inaugurará la temporada de la Orquesta y Coro de RTVE participando en la temprana ópera de Puccini Edgar, bajo la dirección de Miguel Ángel Gómez Martínez, en el Teatro Monumental de la capital española.

Ese mismo mes (día 20) interpretará la Tercera Sinfonía de Gustav Mahler, uno de sus compositores preferidos: lo hará junto a la Orquestra Simfònica de Balears con la dirección de Pablo Mielgo en el Auditorium de Palma de
Mallorca, todo ello antes de viajar a la Florida Grand Opera (Miami, Estados Unidos) para presentar su cotizada visión de la Carmen de Bizet.

http://www.mariajosemontiel.com/