Les Arts Streaming

El Palau de les Arts inicia su tercera semana de ópera en línea con ‘La vida breve’, de Manuel de Falla, la única producción en su catálogo videográfico dirigida por Lorin Maazel, que podrá verse este martes 14 de abril a partir de las 20.00 horas.

El centro de artes continúa, así, con el ciclo ‘Ópera desde casa’, que realiza en colaboración con Unitel GmbH & Co.KG, copropietaria de las grabaciones, en el que se ofrecen algunos de los montajes más emblemáticos de la historia del teatro.

Además de la ópera de Falla, en la página web de Les Arts se emitirán también esta misma semana, ‘Les Troyens’, de Hector Berlioz, y ‘Yevgueni Oneguin’, de Piotr Chaikovski. Les Arts recuerda que cada título estará disponible para su visionado por un periodo de 48 horas a partir de la fecha asignada a cada obra.

Lorin Maazel (1930-2014), primer director musical del Palau de les Arts y fundador de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, asumió el reto de dirigir por primera vez en su carrera ‘La vida breve’ en sus representaciones en València, que tuvieron lugar en marzo de 2010.

Giancarlo del Monaco fue el encargado de poner en escena la ópera española por excelencia en una producción propia de Les Arts. En su propuesta, el respetado ‘regista’ narra, desde la perspectiva del psicodrama, la infidelidad y la traición de Paco (Jorge de León), un señorito enamorado de la gitana Salud (Cristina Gallardo-Domâs), a la que abandona para desposarse con una joven de familia adinerada.

El jueves 16 de abril a las 18.00 horas, en la web de Les Arts, se presenta la futurista y ambiciosa producción de ‘Les Troyens’, de Berlioz, con la que La Fura dels Baus inauguró la tercera temporada del teatro.

Después de su éxito con ‘El anillo del Nibelungo’, Carlus Padrissa combinó informática, ingeniería y elementos del lenguaje furero para la primera vez que esta ópera, basada en los libros I, II y IV de la ‘Eneida’, de Virgilio, se representaba en España de manera íntegra.

‘Les Troyens’ significó también otro hito en la historia del teatro con el debut del prestigioso director Valery Gergiev al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, en unas funciones protagonizadas por Lance Ryan, Daniela Barcellona, Elisabete Matos, Gabriele Viviani, Giorgio Giuseppini, Stephen Milling y Eric Cutler.

Cierra la semana operística ‘Yevgueni Oneguin’, de Chaikovski, el sábado 18 de abril, a las 20.00 horas. Les Arts recupera uno de los trabajos más aplaudidos de Omer Meir Wellber como director de la Orquestra de la Comunitat Valenciana y de un reparto con Artur Ruciński, Kristīne Opolais, Dmitry Korchak, Lena Belkina y Günther Groissböck en los papeles principales.

El cineasta Mariusz Treliński presenta una visión minimalista y cargada de símbolos para poner en escena una de las piezas imprescindibles del repertorio ruso, basada en la novela homónima de Alexander Pushkin, que retrata la historia de Yevgueni Oneguin, un dandi de clase acomodada que, preso de sus paradojas personales, termina confinado en la más absoluta soledad.

Fotografía: Tato Baeza

La Flauta Mágica 1

La Flauta Mágica 2

La Flauta Mágica 3

La Flauta Mágica 4

La Flauta Mágica 5

La Flauta Mágica 6

La Flauta Mágica 7

La Flauta Mágica 8

Una polémica “Flauta Mágica” abre temporada en Les ArtsPor Diego Manuel García Pérez.

Muy controvertida esta Flauta mágica, con una transgresora puesta en escena de Graham Vick, que pretende mostrar los graves desequilibrios que afectan a la sociedad actual, con un claro enfrentamiento entre las clases más privilegiadas y las más desfavorecidas. Grandes cartelones y pancartas reivindicativas dominaban el espacio escénico así como los extremos laterales de las diferentes plantas de la sala, junto a una gran cantidad de figurantes, que se movían tanto en el escenario como fuera de él. Todo ello, lo que produce es desviar la atención de los espectadores de lo que realmente importa: la maravillosa música mozartiana. Afortunadamente, la orquesta de la Comunitat Valenciana, bien dirigida por Lothar Koenigs, ofreció un excelente sonido y el Coro de la Generalitat estuvo a su gran altura habitual. Notable prestación del grupo de cantantes solistas, donde cabe destacar a la soprano italiana Mariangela Sicilia, que ofreció una excelente creación de Pamina.

Die Zauberflöte (La flauta mágica) es un Singspiel (ópera cantada en alemán donde se incluyen diálogos teatrales), en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Emanuel Schikaneder. Su estreno tuvo lugar en el popular Theater auf der Wieden de Viena el 30 de septiembre de 1791, dirigido por el propio Mozart y con Schikaneder interpretando el personaje de Papageno. Fue el último estreno del compositor, que moriría dos meses después, el 4 de diciembre, con solo treinta y cinco años. Hoy parece demostrado que fue Mozart quien propuso a Schikaneder (personaje multifacético: empresario, actor, cantante, libretista y director teatral), y no a la inversa, la creación de una ópera alemana de carácter mágico. Quería repetir el gran éxito obtenido, en 1782, con el Singspiel Die Enführung aus dem Serail (El rapto en el serrallo). El argumento ha sido muy controvertido, por su desordenado entramado. Parece ser que empezaron a redactarlo Schikaneder y el actor y cantante Ludwig Giesecke, junto al propio Mozart, y que cambiaron de criterio una vez escritas las primeras escenas, por lo que, de comedia mágica con una Reina atribulada por el rapto de su hija la princesa Pamina y el galante príncipe Tamino encargado de rescatarla, se convirtió en algo más complejo: una apología de la francmasonería, a la que se alude claramente al convertir al malvado raptor de Pamina, en el sabio sacerdote Sarastro, quien gobierna un templo al que se accede superando unas pruebas donde se debe mostrar valor y firmeza de carácter. Tamino y Pamina, logran superarlas sellando así su amor, a pesar de las maquinaciones de La Reina de la Noche y de las tres damas a su servicio. El personaje más entrañable de la obra es el sencillo Papageno, cazador de pájaros, en principio al servicio de la Reina de la Noche, y posteriormente convertido en protector de la relación amorosa entre Pamina y Tamino. Este deslavazado argumento es cohesionado por la extraordinaria música de Mozart, en cuyo entramado orquestal se insertan las voces de los diferentes personajes como un instrumento más. Obviamente, al tratarse de una ópera de repertorio habitual, existen muchas grabaciones tanto en CD como DVD. Cabe citar dos grabaciones históricas, con magníficas orquestas y excelentes interpretes, tomadas en estudio y que pueden escucharse completas en YouTube. La primera de ellas fue realizada en Berlín entre 1937 y 1938, con el gran director inglés Sir Thomas Beecham, al frente de la Filarmónica de Berlín. En un ambiente ya prebélico, Beechan no pudo terminar la grabación; que, parece ser, fue concluida por un joven Herbert von Karajan. El reparto estaba encabezado por dos sensacionales interpretes: la soprano alemana Tiana Lemnitz como Tamina, ofreciendo una voz de gran pureza y plena de melancolía, junto al Tamino del tenor danés Helge Roswaenge, voz voluminosa y de gran belleza, con un magnífico fraseo y absoluto dominio del estilo mozartiano. La soprano Erna Berger realiza una excelente creación de la Reina de la Noche. La edición remasterizada por el sello NAXOS, mejora sensiblemente el sonido original. La segunda grabación recomendada, fue la realizada por EMI, en 1950, con la bellísima respuesta orquestal de la Filarmónica de Viena dirigida por Herbert von Karajan, y un gran elenco vocal con el excelente Tamino del tenor esloveno Antón Dermota, auténtico estilista mozartiano, de una depurada línea de canto, junto a la soprano alemana Irmgard Seefried, una voz de gran belleza tímbrica que interpreta a una sensible y delicada Pamina. Wilma Lipp realiza una gran creación de La Reina de Noche, con magnífico dominio de la coloratura. El resto de personajes están interpretados por excelentes voces: el gran bajo Ludwig Weber, interpreta un sensacional Sarastro, Erich Kunz (Papageno), George London (Sprecher), Emmy Loose (Papagena). A mediados de los años cincuenta del pasado siglo, irrumpe en el panorama lírico el extraordinario tenor alemán Fritz Wunderlich, de bellísima vocalidad y gran temperamento dramático, cuya creación de Tamino resulta antológica, llegando a interpretarlo en muchas ocasiones. En 1964 (dos años antes de su muerte, con apenas treinta y seis años) interpretó Tamino en una grabación de estudio DEUSTCHE GRAMMOPHON, con Karl Böhm al frente de la Filarmónica de Berlín, el gran Hans Otter (Sprecher), Franz Grass (Sarastro), Dietrich Fischer-Dieskau (Papageno), Evelyn Lear (Pamina) y Roberta Peters (Reina de la Noche). Escuchar a Fritz Wunderlich en el aria del retrato “Dies Bildnis ist bezaubernd schön”, es un verdadero deleite canoro.

Existen dos tomas en video, que pueden escucharse completas en YouTube. La primera de ellas realizada en 1983, en la Ópera de Munich, con dirección orquestal de Wolfgang Sawalisch, y comercializada en DVD por DEUSTCHE GRAMMOPHON, con el magnífico Tamino del tenor mejicano Francisco Araiza, de bello timbre y perfecta adecuación estilística al repertorio mozartiano, junto a la excelente Pamina de la gran soprano checa Lucia Popp, con una voz de cristalina pureza, y la Reina de la Noche de Edita Gruberoba, quien muestra su absoluto dominio de la coloratura. La segunda toma en video recomendada, fue realiza en la Ópera de Zurich, en le año 2000 y comercializada en DVD por ARTHAUS MUSIC, con dirección orquestal de Frantz Welser-Möst, con el magnífico Tamino del tenor polaco Piotr Beczala, cuya voz recuerda la de Fritz Wunderlich, junto a la Pamina de la soprano sueca Malin Hartelius, quien aporta belleza vocal y escénica. El gran bajo finlandés Matti Salminen, compone un imponente Sarastro. Clásica y muy adecuada la propuesta escénica de Jonathan Miller.

No puede decirse lo mismo del montaje escénico de Graham Vick, que ha podido verse en Valencia, con la coproducción del Palau de les Arts, la Ópera de Birminghan y el Festival de Macerata. Los espectadores que entraban en la sala quedaban sorprendidos por una serie de grandes cartelones colgados desde todos los pisos con reivindicativos mensajes: “Contra la violencia machista”, “En defensa de los derechos y la libertad”, “El sistema no puede combatir la corrupción porque la corrupción es el sistema”, “Pensiones justas, ya”. Cantidad de figurantes invadían tanto el escenario como los espacios de unos sufridos espectadores que, lo que pretendían, era pasar un buen rato escuchando la maravillosa música de Mozart. Y, todo ello, es el envoltorio de la propia escenografía, realizada por Stuart Nunn, (también responsable del diseño de vestuario), donde pueden verse tres edificios colindantes: uno de gran altura, en cuya parte superior, aparece el símbolo del euro (El poder financiero), una tienda de Appel (El poder informático, también sede del templo masónico) y una reproducción de la Basílica de San Pedro (El poder de la iglesia). De estos edificios, en algún momento de la función, salen cantidad de figurantes: ejecutivos financieros elegantemente vestidos y rodeados de mujeres sofisticadas, junto a militares y eclesiásticos de rojas púrpuras, que conforman los poderes fácticos, opresores de ese pueblo que se manifiesta con significativas pancartas: “No, es no”, “Nosotros también tenemos voz”, “No nos robéis el futuro”, “Diversidad, Igualdad y Unidad”, en las cercanías de esos emblemáticos edificios, acotados con defensivas vallas. El edificio financiero es girado en algún momento, pudiendo verse en su parte posterior, una batería de misiles ¡connivencia del poder económico y militar! o se nos muestra la parte posterior de la basílica, donde aparece una gran madonna, con la boca tapada ¡la marginación de la mujer en los centros de poder del mundo eclesiástico católico! Resulta inadmisible la manipulación realizada por Graham Vick de los brillantes diálogos en alemán del texto original, con la inserción de frases en español, donde ese improvisado coro de figurantes actúa a modo de corifeo griego, advirtiendo a los personajes de las posibles consecuencias de sus acciones o reprochándoles su conducta. La pretensión de trasladar una obra inmersa en el mundo de finales del Siglo XVIII a la problemática actual, debería llevar por título: La Flauta mágica con música de Wolfgang Amadeus Mozart y texto de Emanuel Schikaneder, revisado por Graham Vick. El vestuario resulta variopinto, desde ese elegante traje de ejecutivo que porta Sarastro, hasta Papageno envuelto en un disfraz de pollo, pasando por Tamino vestido con chándal y Pamina con una vestimenta que recuerda a la muñeca Olympia de Los cuentos de Hoffmann, o las tres damas embutidas en monos de trabajadoras, que se quitan exhibiendo atractivas vestimentas en consonancia con la que lleva su jefa, la malvada Reina de la Noche ¡Ah! Y, también señalar la presencia de una pala excavadora que hace las veces de la serpiente que persigue a Tamino, y de unos patinetes donde se desplazan los niños soprano. Al final, el desplome de los tres edificios emblemáticos seguido de una macrodanza donde evolucionan todos los participantes ¡preámbulo de un mundo donde reina la paz y la armonía!

Ante tantos figurantes, con sus continuos movimientos escénicos, tiene mucho merito la labor directorial y concertadora de Lothar Koenigs, con el excelente sonido de la Orquesta de la Comunitat Valenciana, que ya se pone de manifiesto en la obertura, la más extensa compuesta por Mozart, con un sorprendente uso del contrapunto, y que tiene su continuación con esa música que envuelve el arioso de un asustado Tamino y la irrupción escénica de las tres damas. Destacar la resolución orquestal tanto del quinteto de Tamino, Papageno y las tres damas, como del precioso dúo de Pamina y Papageno. La orquesta brilla de sobremanera en todo el amplísimo final del Acto I, con ese solemne acompañamiento que confiere auténtico énfasis al dúo de Tamino y el Sprecher, o el sonido de la flauta mágica en la segunda intervención solista de Tamino, junto a la música que marca la presencia escénica de Sarastro, y el conjunto orquesta-coro, con el que concluye ese Acto I. Ya, en el Acto II, cabe resaltar el sonido orquestal introductorio con esa “Marcha de los sacerdotes” y la brillante combinación de orquesta y coro en el “Coro de los sacerdotes”. El sonido orquestal envuelve de manera brillante las dos intervenciones solistas de Sarastro. Muy destacada actuación orquestal en las intervenciones solistas de Papageno, con la continua presencia sonora del “glockenspiel”. Pero, sobre todo, cabe destacar, el excelente sonido orquestal en todo el amplio final de la obra, con momentos musicales de extraordinaria calidad: esa gran escena, donde, primeramente, intervienen los dos hombres armados del templo junto a Tamino, con unos sonidos que recuerdan un oratorio dramático, seguido de ese sublime dúo de Pamina y Tamino, en el que se insertan preciosos interludios orquestales donde luce el sonido de la flauta, junto a una coda conclusiva donde se conjuntan de manera brillantísima coro y orquesta. Como en tantos momentos de esta obra, se muestran los contrastes entre el mundo idealizado en el que se mueven Tamino y Pamina, y la realidad tangible, con ese cómico dúo de Papageno y Papagena, donde también –en otro plano- el sonido orquestal resulta muy brillante. Hermosa conjunción de orquesta, voces solistas y coro en el brillantísimo final de este Singspiel. Dentro del alto nivel de todas las secciones orquestales cabe destacar el sonido de oboes, clarinetes y fagots con una especial mención a la flauta solista.

Del extenso grupo de cantantes cabe destacar la magnífica Pamina de la soprano italiana Mariangela Sicilia, voz de atractivo timbre, con anchura y extensión, junto a un excelente fraseo y capacidad para las regulaciones de sonido. Ya muestra su calidad vocal en el precioso dúo con Papageno del Acto I, ofreciendo su mejor prestación en el aria del Acto II “Ach, ich fühl’s, esist verschuwunden”, cantada con buen estilo mozartiano y gran capacidad dramatica. Magnífica su interpretación de ese sublime dúo “Tamino mein! O welch ein Glück” junto al Tamino interpretado por el tenor ucraniano Dmitry Korchak, de voz ancha con buen registro agudo, aunque mostrando carencias estilísticas, sobre todo al afrontar la dificilísima aria del retrato “Dies Bildnis ist bezaubernd schön”, que exige depurada técnica y gran expresividad. Su actuación mejora en el aria “Wie stark ist nicht dein Zauberton” acompañado por su flauta mágica. Destacar su intervención en el trío del Acto II junto a Pamina y Sarastro, interpretado por el bajo alemán Wilhelm Schwinghammer, de muy elegante presencia escénica, canta con estilo, aunque adolece de esas profundas notas graves que requiere el personaje. También está sometido a las ocurrencias de Graham Vick, teniéndose que mover por el patio de butacas y emitir algunas palabras en español. El barítono inglés Mark Stone, compone un gracioso Papageno, notable en el plano vocal y sobre todo interpretativo, teniendo también que cantar frases en español. Como Reina de la Noche, la soprano checa Tetiana Zhuravel, ofrece una atractiva presencia escénica; y, aunque su voz resulta pequeña y en exceso ligera, logra resolver de manera notable la coloratura del aria “Der Hölle rache kocht in meinen Hertz”, con esas dificilísimas notas picadas. Bien el Monostatos de Moisés Marín. Muy graciosas las tres damas: Camila Titinger, Olga Syniakova y Marta Di Stefano, pertenecientes al Centro Plácido Domingo. Aceptable el Sprecher interpretado por el bajo Deyan Vatchkov. Notable la creación de Papagena de la soprano Júlia Farrés-Llongueras, quien, en su primera aparición, Graham Vick, la obliga a permanecer cual contorsionista en un pequeño contenedor, y que dota de auténtica comicidad a su dúo con Papageno. Bien el resto de interpretes incluidos los tres niños-soprano que se desplazan en patinete.

El Coro de la Generalitat vuelve a mostrar su gran calidad en sus muchas intervenciones a lo largo de la obra.

 

Mariella Devia

Roberto Abbado dirige la Orquestra de la Comunitat Valenciana en este concierto que incluye piezas orquestales de Bellini, Rossini y Verdi.

La soprano italiana, que recientemente se ha despedido de la ópera escenificada, está considerada como una de las grandes divas del género.

Mariella Devia interpreta en el Palau de les Arts sus papeles más exitosos del repertorio belcantista el próximo sábado, 2 de junio, en el Auditori.

La soprano hará un repaso por algunas de las páginas que han cimentado sus 45 años de carrera como gran estrella del género, después de su apoteósica retirada de la ópera escenificada el pasado 19 de mayo en La Fenice de Venecia con tres funciones de ‘Norma’, de Bellini.

Acompañada por la Orquestra de la Comunitat Valenciana, y dirigida por Roberto Abbado, interpretará arias como ‘Di mia vita infelice’ de ‘Tancredi’, de Rossini; ‘Casta Diva’, de ‘Norma’, de Bellini, o ‘Merce dilette amiche’ de ‘I vespri siciliani’, de Verdi, que se intercalarán con pasajes como las oberturas de ‘Semiramide’, de Rossini, o ‘Luisa Miller’, de Verdi.

Mariella Devia ha sido aclamada por la crítica y el público como una de las grandes divas por su agilidad vocal, registro agudo y dominio absoluto de la técnica, que ha exhibido en los principales teatros del circuito internacional.

Su primer encuentro con el público de Les Arts tuvo lugar en 2008 con la ‘Gala Puccini’, que Plácido Domingo dirigió con motivo del 150 aniversario del nacimiento del compositor de Lucca. Su debut operístico, no obstante, llegaría siete años después.

En 2015, la soprano de Chiusavecchia protagonizó su primera ópera en escena en València, en una nueva producción de ‘Norma’, de Bellini, a la que seguiría en 2017 otra nueva producción de ‘Lucrezia Borgia’, de Donizetti, con la que Les Arts realizó su primera incursión en la emisión de ópera en ‘streaming’.

Reconocida por su trabajo con las nuevas generaciones de intérpretes, Mariella Devia ofreció el pasado mes de abril una serie de clases magistrales de canto a los artistas de la novena promoción del Centre Plácido Domingo.

Michael Fabiano

Desde que la debutó en la Washington National Opera (Estados Unidos) no han dejado de pedírsela. Michael Fabiano viajará al Palau de Les Arts de Valencia en marzo para ser el protagonista de una nueva producción de la raramente programada ópera de Verdi Il Corsaro, “una obra que se inscribe en ese período en el que el compositor soñaba con la unificación italiana y trasladaba a sus óperas los deseos de libertad de su pueblo, todo dicho muy entrelíneas”, afirma el tenor estadounidense respecto de un título que ha venido madurando desde 2014, cuando lo cantó por primera vez. “Se trata de una obra que recoge la herencia del belcantismo, pero en la que Verdi ya apunta maneras y crea escenas de alto contenido dramático”, comenta Michael Fabiano.

El cantante norteamericano aterrizará en Valencia después de haber conseguido un gran triunfo en la temporada bilbaína con su inigualable Chevalier Des Grieux de Manon de Massenet, “un papel que me va muy bien tanto en lo vocal como en su temperamento, y que es muy romántico. En noviembre también lo canté en San Francisco, o sea que llevaba varios meses con el personaje. Junto al Corrado de Il Corsaro conformará un adecuado contraste, ya que este último además posee tintes heroicos, aunque su línea es casi puro bel canto”.

Michael Fabiano vuelve a España para debutar en Valencia después de haber comenzado la temporada como Rodolfo de La Bohème en una nueva producción en la Royal Opera House de Londres, de pasear su Des Grieux por San Francisco y Bilbao, de cantar el Duca de Rigoletto en la Royal Opera de Londres y de unas cuantas funciones de Lucia di Lammermoor en la Metropolitan Opera de Nueva York, título que después de su debut valenciano continuará cantando en mayo en ese mismo escenario.

PeterGrimes-1

PeterGrimes-2

PeterGrimes-3

PeterGrimes-4

PeterGrimes-5

PeterGrimes-6

PeterGrimes-7

PeterGrimes-8

PeterGrimes-9

 

Las cinco representaciones de Peter Grimes que han tenido lugar en el Palau de les Arts, se han saldado con un importante triunfo, debido a la excelente conjunción de escenografía, dirección escénica, un magnífico rendimiento orquestal, magníficas prestaciones de las voces solistas, bien complementadas por unas notables intervenciones del resto de interpretes que componen el extenso reparto de esta ópera. Y, sobre todo, una muy brillante actuación –como siempre- del Coro de la Generalitad Valenciana, verdadero protagonista de la obra. Destacar, el interés del Palau de les Arts, por alternar títulos del repertorio más tradicional, con otros como este Peter Grimes, que se complementa con otras dos óperas de Britten: El sueño de una noche de verano y Otra vuelta de tuerca, representadas en pasadas temporadas. Sin duda, en el transcurso de estas representaciones de Peter Grimes, el interés del público por asistir a ellas ha ido en aumento, sobre todo por la excelente acogida que tuvo la primera de las funciones.

Edward Benjamin Britten, Baron de Britten (Lowestoft, Condado de Suffolk, Inglaterra, 22 de noviembre de 1913 – Aldeburgt, Condado de Suffolk, 4 de diciembre de 1976) fue uno de los músicos más importantes y singulares del Siglo XX, con una importante producción sinfónica, concertística y sobre todo de óperas con trece títulos, que le sitúan como un gran compositor del género, durante el pasado siglo, junto a Richard Strauss, Leos Janacek y Giacomo Puccini. Peter Grimes surgió como encargo de Sergei Koussevitzky, director de la Orquesta Sinfónica de Boston, durante la estancia de Britten en EEUU, entre 1939 y 1942. Con un libreto de Montagu Slater a partir del poema The Borougt (El Pueblo) de George Crabbe, donde también intervinieron de manera importante, el propio Britten junto al tenor Peter Pears (colaborador y compañero sentimental de Britten) para quien estaba destinado el papel de Peter Grimes. El estreno tuvo lugar en el londinense Teatro Sadler’s Wells el 7 de junio de 1945, solo un mes después de concluida la Segunda Guerra Mundial. A la euforia del triunfo conseguido por Britten y Pears, se añadió el orgullo que representaba el nacimiento de una nueva ópera inglesa, la primera desde la muerte Henry Purcell en 1695 o desde la última obra teatral de Häendel en 1741. Peter Grimes es un pescador solitario, soñador y a la vez primitivo y brutal, totalmente marginado por el entorno social donde habita, y al que solo tratan y respetan la maestra del pueblo Ellen Orford, enamorada de él y el capitán Balstrode, viejo marino ya jubilado. Grimes a perdido de manera sucesiva y accidental a tres de sus grumetes, lo que le conduce a la locura y a un trágico final. Britten trató un tema recurrente en la mayoría de sus óperas: el drama de personajes marginales enfrentados a una sociedad hostil, hipócrita y cruel que acaba exterminándolos. Musicalmente es una obra prodigiosa, plena de imaginación, ingenio y eclepticismo, en el que se dan la mano influencias diversas: Verdi, en la fusión de orquesta, voz y situación dramática; Debussy, Mahler y Richard Strauss, en la pintura armónica y el colorido orquestal; Stravinsky, en la imponente fuerza rítmica; Puccini, sobre todo de su Fanciulla del West. También, cabe señalar ciertas influencias de la Lady Macbeth de Dimitri Shostakovich, quien fue gran amigo de Britten, dedicándole su Sinfonía nº 14. En su estructura formal, se muestran las claras divisiones entre recitativos, arias, dúos y números de conjunto, con una unidad dramática admirable y un protagonismo orquestal que agita la tensión dramática y une las siete escenas de la ópera con seis interludios sinfónicos de poderoso efecto.
Después de sus primeras funciones londinenses, y en solo tres años, Peter Grimes se estrenó en Estocolmo, Amberes, Zurich, París, Milán, Nueva York y Los Ángeles. Su muy tardío estreno en España tuvo lugar en el Teatro de La Zarzuela de Madrid en 1991 y posteriormente fue representada en el Teatro Real de Madrid, en 1997. Después de su fuerte impulso inicial, la ópera fue representada escasamente en los años cincuenta del pasado siglo. A partir de 1963, volverá al escenario de su estreno en el londinense Teatro Sadler’s Wells, dirigida por Colin Davis, quien se convertirá desde entonces y durante más de cuarenta años, en el gran avalista de Peter Grimes. Existen diferentes grabaciones tanto en CD como DVD, que permiten una aproximación a esta ópera. En 1958, se realizó la primera grabación de estudio para el sello DECCA, con la Sinfónica de Londres dirigida por el propio Benjamin Britten y un excelente Peter Pears como Peter Grimes. En 1969, la BBC realizó una filmación, magníficamente ambientada, con dirección de Brian Large, en la actualidad comercializada en DVD por DECCA, de nuevo con Britten al frente de la Sinfónica de Londres, el Coro Ambrosiano y un Peter Pears, que une a su gran actuación vocal una extraordinaria creación escénica, junto a la Ellen Orford, magníficamente interpretada por la soprano Heather Harper, quien durante bastantes años será el autentico referente de este personaje. El tenor canadiense John Vickers interpretó por primera vez Peter Grimes, en enero de 1967, en el Metropolitan de Nueva York, con dirección musical de Colin Davis, convirtiéndose desde entonces, en un papel esencial de su repertorio, llegando a interpretarlo durante el resto de su carrera, en más de cien funciones, en los grandes teatros de todo el mundo. La creación de Vickers resulta excelente en el plano vocal, exhibiendo un contrastado e incisivo fraseo y dotando a su actuación de gran expresividad, resaltando la faceta salvaje y enloquecida del personaje. Vickers realizó una grabación de estudio para el sello PHILIPS, en 1978, junto a Heather Harper, con dirección de Colin Davis al frente de la Orquesta del Covent Garden. Existe una toma en video comercializada en DVD por WARNER MUSIC, de 1981, realizada en el Covent Garden, de la famosa producción con dirección escénica de Elijah Moshinsky y musical de Colin Davis, donde Vickers realiza una creación antológica de Peter Grimes, de nuevo en compañía de Heather Harper. Peter Pears o John Vickers, son los más grandes Peter Grimes de la historia, sus creaciones son muy diferentes pero complementarias para dar una imagen completa de ese complejo personaje.

En estas funciones valencianas se ha utilizado la histórica producción de 1994, para el Théâtre de Monnaie de Bruselas, dirigida por Willy Decker, que ya pudo verse en el Teatro Real de Madrid en 1997. En esta reposición han sido François de Carpentries y Rebekka Stanzel, los responsables de la dirección escénica, con excelentes resultados. La sencilla escenografía consta de un suelo en pendiente donde se mueven unos grandes paneles que van acotando los diferentes espacios: la Iglesia, la cabaña de Grimes; y, la lúdica taberna, con tonalidades rojas que le dan un inquietante aspecto, realzado por la magnífico diseño de iluminación de Trui Malten, sobre todo cuando se abre la puerta y una gran sombra distorsionada de Grimes se proyecta sobre la pared, con un tono claramente expresionista. Y, sobre todo, ese fondo marino, más intuido que visualizado, que domina toda la obra. En esta escenografía juegan un papel muy importante los numerosos figurantes (protagonistas y miembros del coro) que se mueven sobre el escenario en compactos grupos, dando auténtico realce al desarrollo de la acción dramática. Resaltar escénicamente toda la parte final de Acto II, donde, se van mezclando espacios visibles con otros en off: la comitiva que se forma a la puerta con todos los notables del pueblo, conducida por el arriero Hobson tocando el tambor, en dirección a la cabaña de Grimes, y que desaparece de escena, donde solo quedan, en un primer plano, cuatro mujeres: La tabernera Auntie, sus dos sobrinas y Hellen Orford; y, al fondo del escenario pueden verse ascender a derecha e izquierda las oscuras siluetas, a modo de aves de rapiña de otras mujeres, que finalmente conforman un oscuro y acechante grupo, que actúa como contrapeso al de las cuatro mujeres situadas en primer plano perfectamente visibles. La acción dramática continua en el arranque del Acto III, en otro espacio visible: la cabaña donde se encuentran Peter Grimes y su grumete, quienes comienzan a escuchar el sonido de tambor que anuncia la llegada de la comitiva antes citada, lo que produce gran alteración a Grimes, quien obliga al grumete a bajar hacia el mar por un acantilado, donde acaba despeñándose; Grimes va a auxiliarlo (otra escena en off.) quedando la cabaña vacía, en la que irrumpe la comitiva, ya de nuevo visualizada. Destacar también, el impresionante final de la primera parte del Acto III, muy bien resuelta escénicamente, mostrando a una vociferante y enloquecida multitud, en compacto grupo, que pretende linchar a Grimes. En suma, una magnífica escenografía de John Macfarlane, también responsable del diseño de vestuario (a base de colores negros y rojos) adecuado al tiempo –hacia 1830- en que se desarrolla la acción.

La Orquesta de la Comunitat Valenciana brilló a gran altura, dirigida por el norteamericano Christopher Franklin, a quien se le puede reprochar no cuidar debidamente las dinámicas, con propensión a ofrecer, por momentos, una línea sonora un tanto plana, utilizando en demasía los sonidos en forte. Ello se puso de manifiesto, sobre todo en los grandes “tutti orquestales”, donde se percibía cierta dificultad en la diferenciación de planos sonoros, con preponderancia de los metales sobre el resto de las secciones. Ello no es óbice para destacar el magnífico rendimiento de todas las secciones orquestales, con una magnífica cuerda, y el gran lucimiento de diferentes instrumentos, sobre todo en esos preciosos “Interludios marinos”: en el primero de ellos “Dawn (El Alba)” a modo de preludio del Acto I, de naturaleza descriptiva, donde brilla de sobremanera el sonido de las flautas y de los violines en registro agudo (muy presente durante el desarrollo de toda la escena primera del Acto I) que sugiere el vuelo y los gritos de las gaviotas o la conjunción de clarinetes, violas y arpa para mostrar el fluir de las olas. En el cuarto interludio el famoso “Passacaglia”, situado entre las dos escenas del Acto II, con las destacadas intervenciones de los metales en conjunción con la cuerda, y de las trompas junto al arpa o ese brillantísimo final donde confluyen el sonido de viola y celesta que va desvaneciéndose hasta desaparecer. Muy brillante la ejecución del quinto interludio “Moonligh (Claro de luna)” con el que comienza el Acto III, con ese imponente sonido de la cuerda a modo de marcha fúnebre donde se insertan, por momentos, flautín y flauta y se van incorporando los metales en un gran crescendo, para concluir con el sonido conjunto de xilófono y arpa. Destacar también, en la conclusión del Acto II, el sonido conjuntado de fagots y celesta. Impresionante sonido orquestal en conjunción con el coro, en el concertante con el que concluye la primera escena del Acto III.

Gregory Kunde interpretaba por segunda vez Peter Grimes, la primera fue en la Ópera de Roma en 2013, y su prestación resultó muy notable en el plano vocal y sobre todo en el dramático, penetrando en la psicología de este complejo personaje. Muy bien en su soliloquio del Acto II “Now the Great Bear (Ahora la Osa Mayor)” donde, mirando a las estrellas, medita sobre su desgraciado destino. Interpreta de manera notable en el Acto II el aria “In dreams l’ve built (En mis sueños había construido)” donde alterna momentos de gran lirismo, con esas típicas inflexiones muy puccinianas, con otros donde el canto adquiere agresividad y violencia. Y, está muy brillante, con una muy matizada y teatral interpretación, de su soliloquio final “Steady! There you are……What harbour scheters peace (¡Calma! ¡Estás aquí!……¿En que puerto es posible encontrar la paz?)” Donde ya, completamente enloquecido piensa, de nuevo, en ese triste destino del que no puede escapar, y acaba sollozando y lleno de desesperación. Kunde está magnífico en los dúos Ellen Orford: el que interpretan a cappella, en el Prólogo, lleno de esperanza, donde ambos hacen planes de futuro, con una delicada línea de canto; y, sobre todo, el del Acto II, donde contrastan la serenidad y cordura de Ellen con el comportamiento violento e irracional de Peter. Notable su interpretación en el gran dúo del Acto I, con el capitán Balstrode (bien interpretado por el barítono Robert Bork) donde Grimes manifiesta todos su sueños y esperanzas y las grandes contradicciones de su personalidad, en contraste con la visión realista y atinada de Balstrode, quien con sus consejos a Grimes, muestra el gran aprecio que siente por él. La soprano norteamericana Leah Partrigge muestra ciertas carencias en los registros grave y central, pero está en posesión de unos excelentes agudos y de la gran teatralidad que confiere a su interpretación. Está magnífica en su enfrentamiento con la multitud, en el Acto I, y realiza una magnífica y matizada interpretación con una exquisita línea de canto, en su aria del Acto III “Embroidery in chilhood (cuando era pequeña)”, seguida del dúo con Balstrode. Destacar también su gran interpretación en el precioso cuarteto –una aguda reflexión del papel de las mujeres en su relación con los hombres- con la tabernera Auntie (discretamente interpretada por la mezzo Dalia Schaechter) y sus dos sobrinas bien interpretadas por las sopranos Giorgia Rotolo y Marianna Mappa, ambas pertenecientes al Centro de perfeccionamiento Plácido Domingo. Rosalind Plowright realizó una importante carrera como soprano en los años setenta y ochenta del pasado siglo, aunando una buena vocalidad y una magnífica presencia escénica. Aquí como mezzo y sensiblemente envejecida, realiza una notable interpretación de la chismosa y malévola Mrs. Sedley. Bien el resto del extenso reparto.

Mención especial merece el Coro de la Generalitad Valenciana, brillando a un altísimo nivel durante sus numerosas intervenciones a lo largo de toda lo ópera. Cabe destacar su interpretación en el transcurso de la primera escena del Acto I, y que, en una perfecta estructura simétrica, también cierra la ópera, cuando Ellen Orford y el Capitán Balstrade, después de la tragedia, vuelven a integrarse en la dinámica de la comunidad. En fin, un excelente Peter Grimes.

Il mondo della luna

El Palau de les Arts Reina Sofía alberga los primeros ensayos de la ópera ‘Il mondo della luna’, de Haydn, bajo la supervisión de Emilio Sagi, director de escena de este montaje operístico que interpretan los artistas del Centre Plácido Domingo.

El Teatre Martín i Soler estrenará el 8 de marzo esta hilarante ópera bufa sobre los engaños a un inocente burgués apasionado por la astronomía. La obra se representa con el montaje del Teatro Arriaga de Bilbao en coproducción con la Ópera de Montecarlo, que ganó en 2013 el Premio Campoamor a la mejor nueva producción.

Daniel Bianco (escenografía), Pepa Ojanguren (vestuario), Albert Faura (iluminación) y Nuria Castejón (coreografía) conforman el equipo creativo de ‘Il mondo della luna’.

Se trata, además, de la segunda ocasión en que Sagi trabaja con los jóvenes cantantes del Centre Plácido Domingo. En el año 2012, el ‘regista’ ovetense presentó en València la primera zarzuela de este proyecto: ‘El dúo de La Africana’, de Fernández Caballero, que se convirtió en el primer espectáculo en agotar el aforo del Teatre Martín i Soler.

La dirección musical recae en Jonathan Brandani, maestro italo-norteamericano que desarrolla una emergente carrera en Europa y Estados Unidos, además de destacar por sus incursiones en música antigua con su formación en L’Eloquenza.

Brandani y Emilio Sagi trabajan desde esta semana con los cantantes del Centre Plácido Domingo que integran el reparto: Vicent Romero (Ecclitico), Olga Syniakova (Ernesto), César Méndez y Jorge Álvarez (Buonafede), Annya Pinto (Clarice), Giorgia Rotolo (Flaminia), Andrés Sulbarán (Cecco) y la antigua alumna del Centre Nozomi Kato (Lisetta).

El reparto se completa con la sección de tenores y bajos del Cor de la Generalitat Valenciana.

Basado en una obra de Carlo Goldoni, comediógrafo italiano que tanto escribió sobre los cambios sociales de finales del siglo XVIII, el libreto cuenta un divertido complot para lograr que el acaudalado protagonista (Buonafede) consienta los matrimonios de sus hijas (Clarice y Flaminia).

Ante las pretensiones del progenitor, que quiere desposar a las jóvenes con ricos aristócratas, los interesados pretendientes (Ecclitico y Ernesto) se aprovechan de su interés por los astros para urdir el engaño y hacerle creer que viajará a la Luna.

Según explicó el propio Emilio Sagi en la presentación del montaje, la obra “trata de escarnecer a un personaje a la antigua y muy machista, que tiene una idea de la mujer completamente anticuada y, obviamente, sale escaldado”.

Para esta producción, el director de escena de Oviedo retoca el argumento original y traslada el enredo al siglo XX, en un ambiente de cabaré y fantasía, enmarcado en la escenografía diseñada por Daniel Bianco.

Las entradas para ‘Il mondo della luna’ tienen un precio único de 35 euros. Además del estreno el día 8 de marzo, el Teatre Martín i Soler acogerá más funciones los días 10 y 14 de marzo. El aforo de la representación del día 12 está reservado al público del Programa didáctico, dentro del Plan de acción social de Les Arts.

Peter Grimes de Benjamin Britten.

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el jueves, 1 de febrero, ‘Peter Grimes’, de Benjamin Britten, una de las obras maestras del siglo XX, además de la mejor ópera inglesa desde ‘Dido and Aeneas’ de Henry Purcell (1689). Christopher Franklin, en el foso, y Willy Decker, como director de escena de esta producción del Teatro de La Monnaie (Bruselas), abordan la primera ópera de Les Arts en 2018. Un acontecimiento que supone, además, el debut escénico de Gregory Kunde en el rol del atormentado marinero, estigmatizado, perseguido y abocado al suicidio por un supuesto maltrato a sus aprendices.

Especialistas en el repertorio inglés lo acompañan sobre el escenario: Leah Partridge (Ellen Orford), Robert Bork (Balstrode), Dalia Schaechter (Auntie), Andrew Greenan (Swallow), Charles Rice (Ned Keene), Ted Schmitz (Reverend Adams), Richard Cox (Bob Boles) y Lukas Jakobski (Hobson), junto con la legendaria diva Rosalind Plowright en el papel de Mrs. Sedley.

Benjamin Britten aborda en ‘Peter Grimes’ dos temas recurrentes en su legado: el enfrentamiento de un individuo con la sociedad y también la pérdida de la inocencia. A través de la figura del protagonista, el compositor inglés explora los efectos psicológicos de la exclusión en quienes contravienen los códigos convencionales.

Así lo apunta el director musical, Christopher Franklin, que destaca la “contemporaneidad” de la obra. “No es una ópera sobre mitos, ni sobre dragones, princesas, cortes o reyes… sino que trata un tema que, hoy en día, sigue siendo muy actual, el modo en que la sociedad, como un todo, reacciona contra un individuo”.

Musicalmente, Benjamin Britten hace gala de un gran instinto dramático al aglutinar en el pentagrama los diferentes ambientes por los que transita ‘Peter Grimes’, desde los delirios a los arrebatos del pescador, las canciones populares en la posada de Auntie, la tormenta o los cantos dominicales en la iglesia, otorgándole al mar un inusitado protagonismo como personaje encarnado por la orquesta, testigo continuo y presente del drama humano.

Franklin, que dirige su segunda obra del compositor inglés en València después de ‘The Turn of the Screw’ en 2017, añade que se trata de una “ópera casi wagneriana, en el sentido de que se usa el coro como el coro en el teatro griego: es el reflejo de la sociedad”.

Tras su celebrada ‘Traviata del reloj’, que cautivó en el Festival de Salzburgo y que el centro de artes programó dentro del bicentenario del nacimiento de Verdi, Willy Decker presenta ‘Peter Grimes’. Un montaje del consagrado director, con escenografía y vestuario de John Macfarlane, iluminación de Trui Malten y coreografía de Athol Farmer, que ha recibido el elogio unánime de crítica y de público desde su estreno en 1994.

Decker enfatiza el papel del mar en su propuesta, un mar que “determina en su violencia el comportamiento de los hombres”. Su violencia se refleja en la violencia de los hombres y de sus actos: la tierra firme y el mar, el hombre y la naturaleza, se encuentran atrapados en las garras el uno del otro… En todos los sentimientos, principalmente en la angustia y en los deseos, siempre está presente”.

Para su puesta en escena, el ‘regista’ alemán recurre a imágenes de “su inmensidad y violencia y representa los efectos que produce el mar en el alma de los hombres”.

“Un papel con el que sueña todo tenor”

Desde que cantara su primer ‘Otello’ en España bajo la dirección de Zubin Mehta en el Festival del Mediterrani de 2013, Gregory Kunde es uno de los artistas de referencia en la programación de Les Arts, con destacados debuts en València, como Don Álvaro en ‘La forza del destino’ o el rol protagonista en ‘Samson et Dalila’.

El tenor estadounidense ya cantó en 2013 la versión en concierto de esta ópera bajo la dirección de Antonio Pappano. Una actuación que le valió la comparación con el mismísimo Sir Peter Pears, el tenor y amante de Benjamin Britten para el que el genio inglés compuso este papel, y quien estrenó la obra el 7 de junio de 1945 en el Teatro Sadler’s Wells de Londres.

Ante su primera representación de ‘Peter Grimes’, Kunde equipara el personaje con otro determinante en su carrera actual. “Para mí es como el ‘Otello’ de Verdi: un papel con el que sueña todo tenor”.

“Es el mejor trabajo de Britten –prosigue–. Le conocemos muchos otros títulos: ‘Death in Venice’, ‘Billy Budd’… pero, en mi opinión, esta es la obra maestra de sus óperas. Y si hablamos del siglo XX, diría que es una de las cinco mejores de ese siglo. Ya nadie la considera ópera moderna, porque se ha convertido en pieza de repertorio, lo que es fantástico”.

Leah Patridge encarna a Ellen Orlford, la maestra del pueblo y la más ferviente defensora de Grimes. Se trata de su segunda visita a Les Arts tras cantar el papel de Helena en ‘A Midsummer Night’s Dream’ en 2016 con Roberto Abbado.

La soprano estadounidense considera que cantar la obra de Britten supone “experimentar un cambio de vida”. “Una vez que con tus habilidades musicales logras apreciar y trabajar a Benjamin Britten, sientes como si accedieras a otro mundo de expresión”, explica.

“Cada vez que escucho esta obra me sorprende cómo pudo pensar en escribirla… El modo en que capta el mar, la mañana, cómo plasma la escena en la posada de Auntie… En su música, todo es muy visual. Hay momentos verdaderamente espeluznantes y otros provocadores. Nunca me canso de escuchar esta música, ni de cantarla”.

Rosalind Plowright interpreta a la Señora Sedley, “la mala de la historia”, en palabras de la propia diva, que aborda con este papel lo que ella denomina su “tercera carrera” tras 35 exitosos años sobre los escenarios.

Brillante soprano ‘spinto’, reconvertida posteriormente en ‘mezzosoprano’ y actualmente especializada en papeles de carácter, califica a la Señora Sedley como “alguien desagradable, muy desagradable”.

“Ella lo exagera todo mucho más, y quiere realmente que Peter Grimes se hunda”, apostilla.

Les Arts estrenará el 1 de febrero ‘Peter Grimes’, el segundo título de Britten que se presenta en la Sala Principal, después de ‘A Midsummer Night’s Dream’. Las restantes funciones tendrán lugar los días 4, 7, 10 y 13 de ese mismo mes.

Ramón Gener

El humanista y divulgador musical Ramon Gener desvela los secretos ‘Don Carlo’, de Verdi, al público del Palau de les Arts Reina Sofía, el miércoles, 29 de noviembre, a las 19.30 h en el Aula Magistral.

El centro de artes retoma así el ciclo de conferencias-espectáculo ‘Les Arts és òpera’ después de la excelente acogida la pasada temporada. Con su habitual lenguaje didáctico y materiales audiovisuales, el presentador del célebre programa “This is Opera” visitará Les Arts para analizar los títulos que conforman el abono operístico del teatro: ‘Don Carlo’, de Verdi; ‘Peter Grimes’, de Britten; ‘Il corsaro’, de Verdi; ‘Tosca’, de Puccini; y ‘La damnation de Faust’, de Berlioz.

Las conferencias tendrán lugar en el Aula Magistral, con una capacidad de 380 espectadores, y será necesario solicitar previamente localidad para su asistencia. A través del apartado de Venta de Entradas de www.lesarts.com y dentro de las fechas indicadas, se podrá retirar un máximo de 2 invitaciones por solicitante.

Mañana martes, 28 de noviembre, de 10.00 h a 23.59 h, o hasta completar el aforo disponible, el público general podrá adquirir sus entradas para la conferencia de ‘Don Carlo’.

Ramon Gener

Licenciado en Humanidades y en Ciencias Empresariales. Empezó su formación como músico estudiando piano en el Conservatorio del Liceo y la completó con Anna Maria Albors. Por recomendación de la soprano Victoria de los Ángeles empezó a estudiar canto bajo su supervisión. Completó sus estudios vocales en Varsovia con el barítono Jerzy Artysz y en Barcelona con el tenor Eduard Giménez. Después de una carrera de varios años como barítono dejó de cantar y empezó una nueva etapa como divulgador musical ofreciendo conferencias sobre música “clásica” y ópera.

El eco y la repercusión de estas conferencias lo llevaron hasta el mundo de la televisión. Primero a TV3 con el programa “Òpera en texans” y después a la escena internacional con “This is Opera”, una coproducción española y alemana grabada en inglés y español que se puede ver en muchos países del mundo. En la radio colabora de forma habitual en el programa “Hoy por hoy” de la cadena SER y en el programa “Versió RAC1”. También se ha introducido en el mundo literario con la publicación de “Si Beethoven pudiera escucharme” (2013) y “El amor te hará inmortal” (2016).

Andrea Caré

Andrea Carè, uno de los tenores más importantes de su generación, acaba de triunfar en el Teatro Real de Madrid interpretando a Pinkerton en Madama Butterfly y a Don José en Carmen. Ahora prepara su debut en el Palau de Les Arts de Valencia donde volverá a ser el protagonista de la ópera de Verdi Don Carlo, título que el interprete italiano ya ha cantado en Canadá, Francia y en el mítico Bolshoi de Moscú. “Se trata de un personaje fascinante por la complejidad psicológica que representa y por su dificultad vocal e interpretativa, aunque creo que se adapta muy bien a mi instrumento”, apunta el tenor, entusiasmado con cantar esta ópera en España, país en el que se ambienta la acción. Esta vez encarnará al infante nada menos que junto al Rodrigo de Plácido Domingo, artista con el que Andrea Carè ha coincidido en varias oca-siones y con quien tiene grabado Nabucco en DVD (Sony). Ganador de la Spoleto International Opera Competition (2005), ha perfeccionado su arte con la mítica soprano Raina Kabaivanska así como con el legendario Luciano Pavarotti. Y si en próximas temporadas debutará en el Metropolitan de Nueva York y en la Ópera de Viena, Carè ya ha actuado en algunos de los escenarios más importantes del mundo, como la Royal Opera House del Covent Garden de Londres, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Teatro Regio de Turín, la Ópera de Roma, la Deutsche Oper de Berlín, el China NCPA de Pequín o el Teatro alla Scala de Milán. Con esta producción valenciana, Carè consolida su presencia en el mercado operístico español después de sus debuts en Barcelona y Madrid.

Más información.

Jaume Aragall

El legendario tenor catalán Jaume Aragall se encuentra esta semana en el Palau de les Arts Reina Sofía para preparar el debut de la novena promoción del Centre Plácido Domingo en Castellón.

Los jóvenes artistas, acompañados por la Orquestra de la Comunitat Valenciana (OCV), bajo la dirección de Alan Buribayev, interpretan fragmentos de óperas de Mozart y Rossini el sábado, 21 de octubre, en el Auditori de la capital de La Plana, a las 19.30 horas.

Aragall, “la voz más bonita del siglo XX” según Luciano Pavarotti, se suma con esta acción a la nómina de grandes voces de la lírica que trabajan con los jóvenes artistas del Centre de Perfeccionament, que, además del propio Plácido Domingo, incluye figuras como los bajos italianos Ruggero Raimondi o Luigi Roni, y a la que próximamente se sumará la soprano Mariella Devia.

Los cantantes Jorge Álvarez, Arturo Espinosa, Marianna Mappa, Andrea Pellegrini, Annya Pinto, Vicent Romero, Giorgia Rotolo, Elena Schirru, Andrés Sulbarán, Olga Syniakova y Maria Volgina trabajan actualmente con Jaume Aragall fragmentos de la Trilogía Mozart – Da Ponte y de ‘La flauta mágica’, así como piezas de las óperas rossinianas ‘Semiramide’, ‘La Cenerentola’ o ‘L’italiana in Algeri’.

Además, el tenor dedica parte de estas clases magistrales a las nuevas voces que se han incorporado este mes de septiembre al Centre Plácido Domingo, a los que asesora tanto en el desarrollo de su repertorio como en materias técnicas.

De manera paralela, Alan Buribayev se encuentra inmerso en los ensayos con la formación titular de Les Arts. El maestro kazajo, director musical de la Ópera de Astana (Kazajistán) y principal director invitado de la Japan Century Symphony Orchestra en Osaka, debuta al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana con este concierto, que incluye las oberturas de ‘Don Giovanni’, de Mozart, e ‘Il barbiere di Siviglia’, de Rossini.