Thomas Hengelbrock

La Orquestra de la Comunitat Valenciana (OCV) ofrece este miércoles, 15 de julio, su primer concierto sinfónico dentro de la nueva normalidad a las 20.00 horas, en la Sala Principal.

Después de ofrecer tres celebrados programas camerísticos tanto en Les Arts como en diferentes municipios del territorio valenciano, la OCV clausurará el ciclo ‘Torna a Les Arts’ con obras de Beethoven bajo la dirección de Thomas Hengelbrock.

Por primera vez, tras el regreso a las actividades abiertas al público, la Sala Principal abrirá sus puertas con una ocupación máxima del 75 % de su aforo total que comportará el uso obligatorio de mascarilla para el público asistente.

El reputado director alemán Thomas Hengelbrock se encuentra ya en València para preparar su debut al frente de la OCV con un programa que celebra el 250 aniversario del nacimiento del compositor de Bonn con las obras ‘Obertura de Fidelio, Op. 72’ y las sinfonías número 6 y 8.

Les Arts se suma así a las celebraciones del Año Beethoven, en el que se conmemora el 250 aniversario del nacimiento del compositor de Bonn. Además, dos días más tarde, el viernes 17, la Orquestra de la Comunitat Valenciana con Hengelbrock como director se presentará en el Festival de Música y Danza de Granada con este mismo programa.

Thomas Hengelbrock está considerado uno de los directores de orquesta más versátiles y fascinantes de su generación. Particularmente reconocido por sus trabajos historicistas en el Barroco, su repertorio abarca desde la música del siglo XVII hasta obras contemporáneas e incluye todos los géneros.

Entradas

Les Arts informa de que ha dispuesto un precio único de 20 euros para las localidades para este concierto. Los abonados de la temporada se beneficiarán de una tarifa especial de 10 euros por entrada.

De acuerdo con la nueva situación sanitaria, el uso de la mascarilla, además de ser necesario durante todo el espectáculo, será imprescindible también para el acceso a las zonas comunes.

Asimismo, se recuerda que se mantendrá el resto de protocolos de seguridad como la toma de temperatura, el acceso y el desalojo controlado de la sala, la utilización individual de los ascensores, el mantenimiento de la distancia interpersonal de 1,5 metros, además del uso restringido de los aseos.

Fotografía: Miguel Lorenzo

Les ArtsPresentación

La temporada 2019-2020, que tan particularmente cerramos en estos días, da paso al ilusionante periodo que se inicia con la presentación de la temporada 2020-2021: una realidad que se mostrará viva ya desde las semanas centrales del próximo mes de septiembre.

LES ARTS ÉS ÒPERA

REQUIEM
Wolfgang Amadeus Mozart
Dirección musical Stefano Montanari Dirección de escena, escenografía, vestuario e iluminación Romeo Castellucci Directora de escena asociada Silvia Costa Coreografía Evelin Facchini
Dramaturgia Piersandra di Matteo

Soprano: Anett Fritsch , Mezzosoprano: Sara Mingardo, Tenor: Anicio Zorzi Giustiniani, Bajo: Nahuel Di Pierro, Niño soprano: Francisco José Rita
Cor de la Generalitat Valenciana Director Francesc Perales y Orquestra de la Comunitat Valenciana

FIN DE PARTIE
György Kurtág
Dirección musical Markus Stenz
Dirección de escena Pierre Audi Escenografía y vestuario Christof Hetzer Iluminación Urs Schönebaum
Dramaturgia Klaus Bertisch

Hamm: Frode Olsen, Clov: Leigh Melrose, Nell: Hilary Summers, Nagg: Leonardo Cortellazzi
Orquestra de la Comunitat Valenciana

IL TUTORE BURLATO
Vicente Martín i Soler
Dirección musical Cristóbal Soler Dirección de escena
y escenografía Jaume Policarpo Vestuario José María Adame Iluminación Antonio Castro

Il Cavaliere: Joel Williams, Anselmo: Gonzalo Manglano, Violante: Aida Gimeno, Don Fabrizio: Oleh Lebedyev, Menica: Vittoriana De Amicis, Pippo: Omar Lara
Orquestra de la Comunitat Valenciana

MITRIDATE, re di Ponto

Wolfgang Amadeus Mozart

Dirección musical: Marc Minkowski

Mitridate: Pene Pati, Aspasia: Julie Fuchs, Sifare: Elsa Dreisig, Farnace: Jakub Józef Orliński, Ismene: Sarah Aristidou, Marzio: Jonathan Winell, Arbate: Adriana Bignagni Lesca
Les Musiciens du Louvre

LA CENERENTOLA
Gioachino Rossini
Dirección musical: Maurizio Benini
Dirección de escena y vestuario: Laurent Pelly Escenografía Chantal Thomas
Diseñador de vestuario asociado: Jean-Jacques Delmotte
Iluminación: Duane Schuler

Don Ramiro: René Barbera, Clorinda: Larisa Stefan, Angelina: Anna Goryachova, Alidoro: Riccardo Fassi, Dandini: Carles Pachón, Don Magnifico: Carlos Chausson, Tisbe: Evgeniya Khomutova
Cor de la Generalitat Valenciana
Director: Francesc Perales
Orquestra de la Comunitat Valenciana

FALSTAFF
Giuseppe Verdi
Dirección musical: James Gaffigan, Dirección de escena: Mario Martone, Escenografía: Margherita Palli, Vestuario: Ursula Patzak, Iluminación: Pasquale Mari, Coreografía: Raffaella Giordano

Sir John Falstaff: Ambrogio Maestri, Ford: Mattia Olivieri, Fenton: Juan Francisco Gatell, Dr. Cajus: Jorge Rodríguez Norton, Bardolfo: Joel Williams, Pistola: Valeriano Lanchas, Mrs. Alice Ford: Ainhoa Arteta, Nannetta: Sara Blanch, Mrs. Quickly: Violeta Urmana, Mrs. Meg Page: Amber Fasquelle

Cor de la Generalitat Valenciana Director Francesc Perales
Orquestra de la Comunitat Valenciana

L’ISOLA DISABITATA Manuel García

Dirección de escena: Emilio Sagi, Escenografía: Daniel Bianco, Vestuario: Pepa Ojanguren, Iluminación: Albert Faura

Costanza: Larisa Stefan, Silvia: Evgeniya Khomutova, Gernando: Joel Williams, Enrico y Piano: N.N.

TRISTAN UND ISOLDE
Richard Wagner
Dirección musical: Mikko Franck, Dirección de escena: Àlex Ollé (La Fura dels Baus), Escenografía: Alfons Flores, Vestuario: Josep Abril,
Iluminación: Urs Schönebaum, Video: Franc Aleu

Tristan: Stephen Gould, König Marke: René Pape, Isolde: Elena Pankratova, Kurwenal: James Rutherford, Melot: Neal Cooper, Brangäne:
Elena Zhidkova, Cor de la Generalitat Valenciana, Director: Francesc Perales
Orquestra de la Comunitat Valenciana

CAVALLERIA RUSTICANA
Pietro Mascagni
PAGLIACCI
Ruggero Leoncavallo
Dirección musical Jordi Bernàcer Dirección de escena Giancarlo del Monaco Escenografía Johannes Leiacker Vestuario Birgit Wentsch
Iluminación Wolfgang von Zoubeck

CAVALLERIA RUSTICANA
Santuzza: Sonia Ganassi, Turiddu: Jorge de León, Lola: N.N., Mamma Lucia: María Luisa Corbacho, Alfio: Misha Kiria

PAGLIACCI

Nedda: Ruth Iniesta, Canio: Jorge de León, Tonio: Misha Kiria, Peppe: Joel Williams, Silvio: Davide Luciano

Cor de la Generalitat Valenciana Director Francesc Perales
Orquestra de la Comunitat Valenciana

LES ARTS ÉS SARSUELA:

EL BARBERILLO DE LAVAPIÉS

LES ARTS ÉS DANS:

UNA ODA AL TIEMPO -María Pagés Compañía- SONOMA -La Veronal-
GISELLE -Compañía Nacional de Danza-

LES ARTS ÉS LIED:

LISE DAVIDSEN, AINHOA ARTETA, ANITA RACHVELISHVILI, CHRISTIAN GERHAHER, SONYA YONCHEVA, RENÉ PAPE

LES ARTS ÉS GRANS VEU:

JOYCE DIDONATO

LES ARTS ÉS SIMFÒNIC:

PABLO HERAS-CASADO, GUSTAVO GIMENO, DANIELE GATTI, JUANJO MENA, ANTONELLO MANACORDA, FABIO LUISI

LES ARTS ÉS FLAMENCO:

JOSÉ MERCÉ, DUQUENDE LA MACANITA, ARGENTINA, NIÑO DE ELCHE

LES ARTS ÉS ALTRES MÚSIQUES:

MARIZA, UTE LEMPER, PAT METHENY

Gustavo Gimeno dirige el sábado, 7 de marzo, en el Auditori del Palau de les Arts las obras ‘Petrushka’ y ‘Le sacre du printemps’, de Igor Stravinski, dentro del apartado de la programación ‘Les Arts és Simfònic’.

El director valenciano regresa a Les Arts tras nueve meses, cuando cerró la temporada sinfónica con la ‘Novena sinfonía’ de Mahler, que agotó todas las localidades. En esta ocasión, dirige por primera vez el repertorio ruso en el Auditori, en una nueva colaboración con la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

En la actualidad, Gustavo Gimeno es director musical de la Filarmónica de Luxemburgo y a partir de la temporada 2020-2021, y por un periodo de cinco años, asumirá la titularidad de la Sinfónica de Toronto, convirtiéndose así en el primer valenciano en aceptar el reto de dirigir una gran orquesta en América del Norte.

El Palau de les Arts programa en el Auditori dos obras de referencia en el repertorio de ballet: ‘Petrushka’, en su arreglo de 1947, y ‘Le sacre du printemps’, ambas compuestas por Igor Stravinski, justo en el mismo mes en el que la Compañía Nacional de Danza estrena ‘Carmen’.

El concierto, que se celebra este sábado en el Auditori de Les Arts a las 19.00 horas, cuenta con unos precios que oscilan entre los 30 y los 45 euros.

Gustavo Gimeno visitará también con la Orquestra de la Comunitat Valenciana en el Auditori i Palau de Congressos de Castelló con este mismo programa el domingo 8 de marzo a partir de las 19.30 horas.

UNA ESPLÉNDIDA ELEKTRA, CON LA QUE SE RECUPERAN EN EL VALENCIANO PALAU DE LES ARTS LAS MEJORES SENSACIONES DE ANTAÑO. Por Diego Manuel García Pérez.Las representaciones de Elektra de Richard Strauss, que tuvieron lugar el pasado mes de enero en el Palau de Les Arts de Valencia, han resultado un auténtico triunfo, sobre todo por la magnífica prestación de la Orquesta de la Comunitat Valenciana, esta vez ampliada a más de cien instrumentistas y muy bien dirigida por Marc Albrecht, gran conocedor del repertorio straussiano. Entre las voces destacó la soprano norteamericana Sara Jakubiak, magnífica Chrysotemis y el barítono australiano Derek Welton como Orestes. El canadiense Robert Carsen, realizó una excelente dirección escénica, moviendo de manera altamente expresiva a cantidad figurantes en un especio escénico prácticamente vacío. El aforo estaba casi al completo, lo cual resultaba reconfortante, sobre todo con un título como Elektra bastante alejado del repertorio más habitual. Un público entusiasta dedicó grandes ovaciones al final de las representaciones. Después de varios años de cambios e incertidumbres, El Palau de Les Arts ha recuperados sus mejores sensaciones de antaño.Después del gran éxito conseguido por Richard Straus con Salome, se inició su colaboración con el gran dramaturgo y poeta austriaco Hugo von Hofmannsthal, en la que música y texto se complementaban de manera perfecta, produciendo en veinte años seis óperas: Elektra de 1909, Der Rosenkavalier (El caballero de la rosa) de 1911, Ariadne auf Naxos (primera versión de 1912 y segunda y definitiva de 1916) y Die frau ohne schatten (La mujer sin sombra) de 1919, que pueden considerarse verdaderas obras maestras, y las otras dos: Die Ägyptische Helena (La Helena egipcia) de 1928 y Arabella, estrenada en 1933, de extrema calidad. La muerte de Hofmannsthal, en 1929, cuando ya había casi concluido el libreto de Arabella, fue un duro golpe para Strauss. En 1903, Hofmannsthal estrenó con gran éxito su obra teatral Elektra (adaptación de la obra de Sófocles), en el Kleines Theater de Max Reinhardt de Berlín. Strauss asistió a una representación en otoño de 1905, muy poco antes del estreno de Salome, y consideró que su estructura dramática resultaba muy idónea para una ópera. En la primavera de 1906, compositor y escritor se reunieron para discutir las condiciones para convertir la obra teatral en ópera. La composición se alargó durante más de dos años, comenzando en el verano de 1906 y concluyendo en el otoño de 1908. Elektra se estrenó en el Teatro Real de Dresde, el 25 de enero de 1909, y ese mismo año tuvieron lugar exitosas representaciones en Munich, Frankfurt, Berlín, Hamburgo, Düsseldorf, Viena, Graz, Milán y al año siguiente, se estreno en Londres y Nueva York. Puede considerarse la más revolucionaria de las óperas de Strauss, que precisa de una gigantesca orquesta con más de cien instrumentistas, ejecutando una música fuertemente expresionista, donde el compositor mezcla la tonalidad con la politonalidad y el atonalísmo más atrevido, junto a momentos de gran intensidad lírica. Compuesta en un solo acto, requiere tres grandes cantantes de magnífica vocalidad y gran capacidad expresiva: una soprano dramática para la obsesionada y vengativa Elektra, una lírico-spinta para su hermana Chrysothemis y una mezzo dramática o contralto para el papel de su madre Klytämnestra, junto con un barítono en el papel de Orestes, en posesión de una poderosa vocalidad. Más episódico el papel Aegisth, interpretado por un tenor de voz ligera y extravagantes movimientos escénicos. Cabe destacar los monólogos de Elektra, sus dúos con Chrysothemis (alucinante el que se produce al final de la ópera), el que interpreta con Orestes, donde se mezclan lirismo y una gran intensidad dramática; y, sobre todo, el impresionante dúo con su madre Klytämnestra, donde las voces deben ofrecer un considerable volumen en conjunción con el imponente sonido orquestal.El excelente recorrido inicial de Elektra, durante los años 1909 y 1910, en los grandes teatros de todo el mundo, quedó ensombrecido por el tremendo éxito de las dos siguientes dos óperas de Strauss: Der Rosenkavalier (El caballero de la rosa) y Ariadna auf Naxos, que junto a Salome, se convirtieron en el trío de óperas straussianas más representadas. Será preciso la aparición de la soprano húngara Rose Pauly, cuya interpretación del papel de Elektra al final de los años veinte y la década de los treinta, volverá a relanzar esta ópera en los escenarios europeos y americanos. En el Festival de Salzburgo, con una fuerte tradición straussiana no llegó a representarse hasta 1934, con Rose Pauly y la Chrysothemis de la gran Viorica Ursuleac (la soprano favorita de Richard Strauss), con su marido Clemens Krauss al frente de la Filarmónica de Viena. Rose Pauly grabó esta ópera completa en 1937, con dirección de Artur Rodzinky al frente de la New York Philarmonic- Symphony Orchestra; varios fragmentos de esta grabación pueden escucharse en YouTube y permiten comprobar la gran calidad de la Elektra interpretada por la soprano húngara. Es partir de la década de los cincuenta, cuando Elektra recibe su impulso definitivo, sobre todo por el interés de directores como Dimitri Mitropoulos, Karl Böhm y Fritz Reiner. También, muestran gran interés por esta ópera las sopranos suecas Inge Borg y Astrid Varnay, de grandes medios vocales y expresivos, quienes dominaran el papel de Elektra a partir de 1950, hasta mediados de los años sesenta, interpretándolo en muchas ocasiones, con bastantes grabaciones, siendo muy recomendable por su extrema calidad y buen sonido la toma en directo realizada en el Festival de Salzburgo de 1957 (disponible completa en YouTube) dirigida por Dimitri Mitropoulos al frente de la Filarmónica de Viena, con la imponente Inge Borg (Elektra), junto a la bellísima voz de Lisa Della Casa (Chrysothemis) y a la extraordinaria mezzo norteamericana Jean Madeira (una Klytämnestra referencial). De las interpretaciones de Elektra realizadas por Astrid Varnay, han quedado varias magníficas grabaciones, entre ellas son muy recomendables dos tomas en directo (disponibles completas en YouTube): la primera realizada en el Metropolitan neoyorkimo, en 1952, con dirección orquestal de Fritz Reiner y la segunda en el Festival de Salzburgo de 1964, dirigida por Herbert von Karajan. Tomando el testigo de Varnay y Borg, otra extraordinaria soprano sueca Birgit Nilsson, empezó a cantar Elektra a partir de 1965 hasta 1980. Sus compañeras más habituales en múltiples funciones serán Leonie Rysanek (Chrisothemis de referencia, que ya había interpretado este papel con Varnay y Borg), y la mezzo Regina Resnik (Klytämnestra). Es preciso escuchar (está disponible completa en YouTube), la toma en directo realizada en la Ópera de Viena, en 1967, con estas tres cantantes dirigidas por Karl Böhm, al frente de la Filarmónica de Viena. La soprano húngara Eva Marton y la alemana Hildegard Berens, durante los años noventa, también realizaron notables interpretaciones de Elektra, aunque no comparables con las realizadas por Nilsson, Varnay y Borg. En tiempos recientes, a partir de 2010, la soprano sueca Irene Theorin y la alemana Evelyn Herlitzius, están interpretando excelentes Elektras, a ellas se ha unido a partir de 2015, otra gran soprano sueca Nina Stemme (parece que las sopranos suecas tienen gran afinidad con el personaje de Elektra). Puede considerarse una moderna referencia de esta ópera, la toma en video (disponible completa en YouTube), de excelente imagen y sonido, plagada de imponentes primeros planos, realizada en el Festival de Salzburgo de 2010, con un gran reparto: Irene Theorin (Elektra), Eva María Westbroek (Chrysothemis), Waltraut Mayer (Klytämnestra) y un magnífico René Pape (Orestes), con dirección escénica de Likolaus Lehnhoff y musical de Daniele Gatti, al frente de la Filarmónica de Viena.

La producción presentada en Valencia, proviene de la Ópera National de París, basada en una coproducción del Maggio Musicale Fiorentino y la Tokio Opera Nomori, con dirección escénica de Robert Carsen y una escenografía de Michael Levine de carácter totalmente minimalista, con un espacio escénico de absoluta la desnudez constituido por un amplio recinto cerrado por tres grandes paredes que se curvan en su base de apoyo sobre el escenario, con un suelo terroso de oscura arena donde se abre un hueco rectangular multiuso, ya que se trata de la tumba de Agamenón y la entrada en el palacio donde habitan los reyes Klytämnestra y Aegisth, asesinos de Agamenon. En realidad, el atractivo de esta producción reside en la capacidad de Robert Carsen para mover con gran sentido dramático a cantidad de figurantes alrededor de los protagonistas. Resulta impactante la entrada en escena de Klytämnestra totalmente vestida de blanco sobre una cama también blanca, que es portada a modo de trono por las numerosas bailarinas-figurantes. El blanco queda resaltado mediante una idónea iluminación focal, dentro de la oscuridad escénica y las vestimentas negras del resto de personajes. Destacar de esta puesta en escena el momento en que Elektra, en su monólogo inicial, invoca la figura de su padre Agamenón y las figurantes lo extraen de su tumba portándolo y entregándoselo a Elektra. Los movimientos coreográficos de las bailarinas y esa iluminación focal diseñada por el propio Robert Carsen y Peter van Praet, también confieren auténtico atractivo a esta escenografía. También cabe destacar el diseño de vestuario realizado por Vazul Matusz, de color negro para las protagonistas y figurantes, en comparación con las vestimentas blancas que portan Klytämnestra y Aegisth.

Elektra es una ópera donde la amplísima orquesta de más de cien músicos adquiere absoluto protagonismo y las voces solistas se insertan como un instrumento más. La Orquesta de la Comunitat Valenciana, sensiblemente ampliada a ciento tres ejecutantes, volvió a demostrar su extrema calidad, con la magnífica dirección de Marc Albrecht, plena de transparencia, con perfecta diferenciación de los planos sonoros y ofreciendo toda una gama de matices en la densa y extraordinaria orquestación que Strauss concibió para esta ópera. Albrecht manejó muy bien las dinámicas. Todas las secciones orquestales rayaron a gran altura, con una cuerda suntuosa, capaz de alternar sonidos de fortísima contundencia y maravillosos pianísimos. Strauss presenta la novedad de tres grupos de primeros, segundos y terceros violines, cada uno de ellos con ocho instrumentistas, junto a otros tres de primeras, segundas y terceras violas, cada uno con seis instrumentistas, y la cuerda grave con seis primeros violonchelos y seis segundos, junto a ocho contrabajos. Ya, solo la cuerda, con nada menos que sesenta y dos ejecutantes supera con creces las dimensiones de una orquesta clásica. También los metales brillaron a gran altura, con imponentes sonoridades de las trompas, trombones y trompetas, capaces también de emitir delicados pianísimos. La respuesta orquestal siempre estuvo en consonancia con la complejidad de esta riquísima partitura donde se mezclan pasajes tonales con otros inmersos en la más pura atonalidad, en contraste con numerosos momentos de fino melodismo casi camerístico. En el mismo arranque de la ópera puede escucharse el tema de Agamenon, brillantemente emitido en fortísimo por trompa y trompeta al unísono con toda la cuerda, al que siguen el sonido tenue en pianísimo de trombones y contrabajos. Este tema se convierte en recurrente con distintas variaciones a lo largo de la ópera: aparición de Orestes en su gran escena con Elektra, quien vuelve a cantarlo en un tono despiadado e irónico cuando Klytemnestra y Aegisth son asesinados por Orestes, y que reaparece en el alucinante dúo de Elektra y Chrisotemys, casi al final de la ópera, con toda la salvaje intensidad del comienzo, repetido tres veces asemejando rayos de tormenta que abaten a Elektra, después de su danza frenética para festejar la muerte de Klytämnestra y Aegisth. El otro tema recurrente de esta ópera es el llamado “acorde de Elektra”, donde Strauss utiliza la politonalidad, que ya puede escucharse por primera vez, de manera episódica en la escena inicial de las doncellas y que reaparece de modo suntuoso, ejecutado reiteradamente por cuerda y maderas en la entrada escénica de Elektra. Destacar el tema de intenso lirismo de Chrysotemis y sus expansiones melódicas en el primero de sus dúos con Elektras, donde tienen brillantes intervenciones los metales y en especial las cinco trompas. Sin duda, el momento culminante de esta ópera y donde la Orquesta de la Comunitat Valenciana brilló a mayor altura, lo constituye toda la gran escena de Klytämnestra y Elektra, con un interludio orquestal introductorio de carácter fuertemente atonal, donde intervienen todas las secciones orquestales en un imponente crescendo, que en su transcurso permite el lucimiento de la percusión así como de los metales, en especial de trompetas y tubas. En el diálogo de madre e hija se van alternando disonancia y melodía, destacando la presencia puntual de un trombón con sordina y del sonido combinado de las arpas y contrafagot, junto a las numerosas intervenciones de la celesta (instrumento muy apreciado por Strauss). Otro gran momento es el interludio que precede a la irrupción escénica de Orestes, dominado por el sonido de los metales, con incursiones de violonchelo y fagot. La orquesta también brilló en el largo dúo de Elektra y Orestes, donde reaparece el “acorde de Elektra” ejecutado de manera suave y cadenciosa, también se insertan pequeños interludios orquestales de fino melodismo, bruscamente interrumpidos por las poderosas y disonantes irrupciones de trompas y trompetas. Destacar finalmente, la labor concertadora de Marc Albrecht muy pendiente de las voces, algunas de ellas con problemas para atravesar la inmensa orquesta, por estar colocadas en el fondo del escenario.

Irene Theorin ha interpretado con bastante frecuencia el personaje de Elektra en los últimos diez años, destacando de manera brillante en la ya mencionada producción del Festival de Salzburgo de 2010. Pero, diez años no pasan en balde; y, en estas funciones valencianas tuvo un comienzo discreto, en su gran monólogo inicial “Allein! Weh, ganz allien”, con escaso volumen, una emisión un tanto irregular y falta de proyección de la voz; también pudo deberse a imperativos escénicos al tener cantar tendida en el suelo proyectando la voz hacia arriba. Mejoró sensiblemente en su gran escena con Klytämnestra, bien interpretada por la veterana mezzo alemana Doris Soffel, ya con setenta y un años, que mostró gran dominio del canto parlato, y una magnífica capacidad escénica para matizar cada frase, cada palabra cantada. Lógicamente dada su edad, mostraba deterioro vocal con problemas en el registro grave y agudo. Ambas cantantes se insertaron bien en el imponente sonido orquestal. Theorin también realizó una buena interpretación en su escena con el Orestes del barítono australiano Derek Welton, de poderosa vocalidad y excelente línea de canto. Sin embargo, en sus dúos con Chrisothemis, fue claramente superada por la soprano norteamericana de origen polaco Sara Jakubiak: una Chrisothemis de bello timbre, considerable volumen, dominio de todos los registros, capacidad para las regular el sonido y proyectar la voz hacia delante, traspasando la barrera orquestal. Tenía interés de escuchar en directo a Sara Jakubiak, después de conocer sus interpretaciones editadas en DVD, de Agathe en Der Freischütz (El cazador furtivo) de Carl Maria von Weber, con dirección de Christian Thielemann; y, sobre todo, de su extraordinaria creación de Heliane en Das wunder der Heliane (El milagro de Heliane), de Erich Wolfgang Korngold, dirigida por Marc Albretht. El personaje de Aegist fue interpretado por el veterano tenor checo Stefan Margita, cuya voz blanquecina y ademanes histriónicos resultaban idóneos en su dúo con Elektra. Destacar las interpretaciones en la escena inicial de la ópera de las cinco doncellas interpretadas por Eva Kroon, Evgeniya Khomutova Emilie Pictet Larisa Stefan y Aida Gimeno, también interpretando a la confidente de Klitämnestra.

Excelente prestación del Coro de la Generalitat Valenciana, sonando fuera del escenario al final de la ópera. Destacar también al grupo de veinte bailarinas que ejecutan la coreografía de Philippe Giraudeau, tanto en sus desplazamientos en línea con los brazos abiertos hacia arriba. También bailando en circulo o actuando de manera mimetizada con Elektra o alrededor de ella ocultando un hacha en sus espaldas. Y, en la escena de Elektra y Orestes, cuando este comenta que hasta los perros del palacio le han reconocido, y las bailarinas se acercan a él, moviéndose como perros a cuatro patas. En fin, una magnífica Elektra.

Rocío Máequez

Rocío Márquez cantará temas de su último álbum ‘Visto en El Jueves’ en su debut en el Palau de les Arts el próximo sábado 22 de febrero a las 21.00 horas en el Teatre Martín i Soler.

La ‘cantaora’, encumbrada por la prensa como la voz de la nueva generación del cante jondo, protagoniza la segunda sesión de ‘Les Arts és Flamenco’, el primer ciclo que el centro de artes dedica a este género, y que inauguró con el exitoso concierto de Diego el Cigala, con todas las localidades agotadas el pasado mes de diciembre.

En ‘Visto en El Jueves’, la intérprete onubense hace gala de su personalidad inquieta y de su enorme curiosidad con un repertorio en el que la brecha entre lo flamenco y lo no flamenco, el cante y la canción, queda desdibujada, con canciones versionadas de grandes artistas, así como palos flamencos recreados.

Canciones de Bambino, Rocío Jurado, Paco Ibáñez, Concha Piquer, El Cabrero, Turronero, Pepe Marchena, José Menese y Manuel Vallejo se cruzan y entremezclan con serranas, ‘abandolaos’, fandangos, malagueñas, rondeñas, peteneras, bulerías, marianas, romances y rumbas en el quinto trabajo discográfico de la artista Rocío Márquez.

Tras prescindir de la guitarra en sus dos anteriores proyectos (‘Firmamento’ y ‘Diálogos de viejos y nuevos sones’), Rocío Márquez vuelve al instrumento angular del flamenco de la mano de Canito. Entre ambos, y arropados por las percusiones de Agustín Diassera, asumen el reto de exprimir sus posibilidades expresivas desde los parámetros de naturalidad y sencillez musical y transitando por una constante experimentación de arreglos y melodías.

Las entradas para la actuación de Rocío Márquez, así como para el resto de conciertos de este ciclo tienen un precio único de 30 euros.

‘Les Arts és Flamenco’

En su búsqueda de nuevos públicos y disciplinas, Les Arts ha puesto en marcha, el ciclo ‘Les Arts és Flamenco’ dentro de la temporada 2019-2020. El pasado mes de diciembre, Diego el Cigala inauguró el primer monográfico del teatro de ópera valenciano dedicado a este género con todas las localidades agotadas en el Auditori.

Rocío Márquez será la encargada de abrir este sábado el ciclo de conciertos en el Teatre Martín i Soler, por cuyo escenario pasarán también en los próximos meses dos de las figuras de relevancia en el cante jondo: Duquende y Manuel Lombo.

Juan Cortés, Duquende, actuará en Les Arts el próximo 13 de marzo acompañado de la guitarra de Diego del Morao y de las palmas, coros y compás de Los Mellis. Descubierto por Camarón de la Isla con tan sólo ocho años y heredero de la tradición del mítico genio del flamenco, el ‘cantaor’ de Sabadell es una de las figuras más respetadas por la honestidad y sentimiento profundo de sus interpretaciones.

Por su parte, el día 25 de abril, Manuel Lombo visitará el Teatre Martín i Soler con su nuevo proyecto ‘P’alante y p’atrás’, junto a Macarena López y Sara Jiménez. El artista de Dos Hermanas se ha erigido como uno de los nombres que ha introducido savia nueva en el cante jondo gracias a sus interpretaciones y composiciones procedentes del pop o del ‘jazz’, sin renunciar a la tradición.

Coro de la Comunidad Valenciana

El Palau de les Arts abre las puertas de su Sala Principal este domingo, 26 de enero, con una nueva sesión de ‘Matins a les Arts’ que protagoniza el Cor de la Generalitat Valenciana a las 12.00 horas.
Tras el éxito de público el pasado mes de octubre, Les Arts propone otra edición de esta actividad que pretende acercar a todos los públicos la lírica y su entorno.

Por cinco euros, Les Arts invita a descubrir su Sala Principal con las actuaciones de los principales activos artísticos del teatro, con el complemento de una exposición de vestuario de alguna de las producciones de ópera más emblemáticas, relacionadas con los compositores y obras que centran las diferentes ‘matinées’.
Para el concierto de este domingo, el Cor de la Generalitat propone una actuación a capela, en la que realizará un recorrido por la historia musical valenciana del XVI hasta el siglo XXI.

Desde el escenario principal, la formación que dirige Francesc Perales interpretará un variado programa con obras de los cancioneros de Gandia, del duque de Calabria, una selección de las ‘Danzas del Corpus Christi’, así como páginas de compositores como Tomás Luis de Victoria, Ginés Pérez, Matías Navarro, Eduardo López-Chavarri, Oscar Esplà y Matilde Salvador, entre otros.

Como acompañamiento, el público podrá contemplar una exhibición con indumentaria de producción propia de dos óperas: ‘L’arbore di Diana’, de Vicente Martín i Soler, y ‘Lucrezia Borgia’, de Gaetano Donizetti.

‘Matins a les Arts’ se enmarca en el apartado de la programación ‘Les Arts és per a tots’, que incluye actividades educativas o familiares, dedicadas a todo tipo de géneros musicales, en los diferentes espacios y salas del teatro.
Las propuestas, de carácter gratuito o con un precio simbólico, tienen como objetivo la apertura a nuevos
públicos que todavía no han tenido la ocasión de asistir a un espectáculo en el edificio diseñado por
Santiago Calatrava.

Les Arts celebrará nuevas ediciones de ‘Matins a les Arts’ los días 16 de febrero, 8 de marzo, 5 de abril y
24 de mayo de 2020.

Ópera Elektra de Richard Strauss. Les Arts. Fotografías: Miguel Lorenzo / Mikel Ponce

El Palau de les Arts retoma la actividad operística en 2020 con el regreso a su programación del repertorio centroeuropeo con ‘Elektra’, de Richard Strauss, compositor ausente en la Sala Principal desde 2010. Junto con ‘Elektra’ y el repertorio alemán, la Sala Principal de Les Arts también se reencuentra con el Barroco de Händel, inédito desde 2007, con su ópera ‘Ariodante’, que se estrena a finales de abril.

La primera temporada de Jesús Iglesias Noriega al frente de la dirección artística ha supuesto no sólo un aumento en un 30% de la actividad de Les Arts, sino también una apertura y diversificación de géneros, estilos y repertorios, con una oferta que además de ópera, zarzuela y música sinfónica, incluye danza, ‘Lied’, flamenco y otras músicas junto con una diversa actividad educativa y de formación.

Les Arts inició el pasado septiembre la Temporada 2019-2020 con dos títulos con precios populares, ‘Le nozze di Figaro’, de Mozart, y ‘La tabernera del puerto’, de Sorozábal, que, además de buscar la apertura de la lírica a nuevos públicos, se enmarcan en las principales líneas del nuevo proyecto artístico: la recuperación y visibilidad de la lírica española y la presencia de la obra Mozart.

De hecho, un título inédito en el Palau de les Arts del genio de Salzburgo, ‘La finta giardiniera’, supuso -el pasado mes de noviembre- el debut de William Christie y Les Arts Florissants en el centro operístico.

La actividad del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo también ha adoptado nuevas líneas de trabajo, con la inclusión de Francis Poulenc y ‘Les mamelles de Tirésias’ en una transcripción para dos pianos de Britten bajo la tutela musical de Roger Vignoles en un montaje de Ted Huffman.

Y ya en junio, el proyecto formativo presentará una nueva producción de ‘Il tutore burlato’, de Martín i Soler, con dirección musical de Cristóbal Soler y puesta en escena de Jaume Policarpo, dentro del compromiso con la restitución de la obra del compositor valenciano.

El repertorio de Verdi ha mantenido su presencia con ‘Nabucco’, con Plácido Domingo y el emergente Amartuvshin Enkhbat como protagonistas, además de

Anna Pirozzi en el papel de Abigaille, bajo la dirección musical de Jordi Bernácer y escénica de Thaddeusz Strassberger.

Con ‘Elektra’, que se estrena este sábado, 18 de enero, la decimocuarta temporada salda una de las grandes demandas de crítica y público: el regreso del gran repertorio centroeuropeo con el que la Orquestra de la Comunitat Valenciana ha obtenido sus mayores reconocimientos.

Al debut de dos figuras consagradas como Marc Albrecht y Robert Carsen, se une “un elenco de primerísimo nivel” encabezado por Iréne Theorin, intérprete de referencia de este papel, Doris Soffel y Sara Jakubiak.

El 29 de febrero se estrenará ‘Il viaggio a Reims’, un paseo por el repertorio de Rossini, bajo la dirección del ascendente Francesco Lanzillota.

Sobre el escenario, Les Arts recibe la puesta en escena de referencia de esta obra, que Damiano Michieletto ha llevado a capitales como Ámsterdam, Copenhague, Roma, Moscú o Melbourne. Un reparto integrado por algunas de las jóvenes voces rossinianas más interesantes de la actualidad aborda esta auténtica fiesta vocal y escénica.

Doce años después del estreno de ‘Orlando’ en la Sala Principal, el Barroco de Händel regresa en abril con ‘Ariodante’, un canto poético al honor y la fidelidad, a cargo de reputados especialistas en este estilo musical.

Richard Jones, uno de los grandes innovadores de la escena británica, firma una interesante adaptación que traslada la leyenda medieval a mediados del siglo XX, que ha gozado de una excelente recepción en Europa y Estados Unidos.

La visita de una de las grandes leyendas de la dirección de orquesta, Michel Plasson, con uno de los títulos de referencia de la ópera gala, ‘Faust’, de Gounod, cierra la temporada. Plasson, experto incuestionable en el repertorio francés, se pone por primera vez al frente de los cuerpos estables de Les Arts.

‘Faust’ supone, asimismo, el reencuentro del público valenciano con la soprano Ailyn Pérez, además de la ocasión de escuchar por primera vez a los cotizados John Osborn y Alex Esposito.

‘Les Arts és Dansa’

La danza se convierte en un capítulo de la programación con entidad propia. Inaugura el ciclo en enero una nueva producción de Les Arts con Ananda Dansa, ‘Âtman, El Comiat. El último espectáculo de la compañía Ananda Dansa’.

Tras más de 40 años de carrera, la fundadora y coreógrafa de la compañía y Premio Nacional de Danza, Rosángeles Valls, anuncia su cierre con este espectáculo, acompañado de la música de su colaborador habitual, Pep Llopis.

Por su parte, en febrero, la Compañía Nacional de Danza traerá en gira la coreografía de ‘Carmen’ que estrenó John Inger en 2015 y que contará con el acompañamiento de la OCV bajo la dirección de Óliver Díaz.

‘Una oda al tiempo’, de María Pagés Compañía, cierra la oferta. La bailaora, creadora y coreógrafa visita Les Arts por primera vez con su concepto estético del baile flamenco con el que ha traspasado fronteras.

Nuevas experiencias musicales

La Sala Principal explora esta temporada una nueva vertiente musical con el primer ciclo de ‘Lied’ de su historia, protagonizado por algunas de las voces más aclamadas del panorama internacional.

El tenor polaco Piotr Beczała, la soprano lituana Violeta Urmana y el contratenor francés Philippe Jaroussky han protagonizado las primeras citas de esta exitosa experiencia, que cuenta para próximas sesiones con las actuaciones del barítono inglés Simon Keenlyside y de la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta.

Esta iniciativa se une a ‘Les Arts és Grans Veus’, otra propuesta inédita, con la que se invita a las figuras más emblemáticas a hacer un repaso por los estilos y repertorios que han forjado sus carreras. La estadounidense Joyce DiDonato sugiere el 17 de mayo un selecto programa barroco, estilo que la ha elevado al olimpo de la lírica, acompañada de la orquesta Il Pomo d’Oro y el ascendente director Maxim Emelyanychev.

‘Les Arts és Simfònic’

La Orquestra de la Comunitat Valenciana, emblema musical de Les Arts, inició el pasado mes de diciembre, bajo la dirección de James Gaffigan, un ciclo sinfónico, que contará con algunos de los directores más prestigiosos del circuito como Michele Mariotti, Gustavo Gimeno, Juanjo Mena, Ivor Bolton y Daniele Gatti

‘Les Arts és Flamenco i Altres Músiques’

La diversidad musical se convierte también en uno de los pilares del proyecto artístico para los próximos años, y el flamenco, como una de las señas de identidad más importantes de la cultura española, gozará de capítulo propio.

Tras el exitoso inicio de ‘Les Arts és flamenco’, con el Diego el Cigala este pasado mes, el soplo de aire fresco de Rocío Márquez, el talento del cantaor Duquende y el flamenco fusión de Manuel Lombo conforman esta apuesta del teatro por abrir sus puertas a nuevas y más amplias audiencias.

Además, la programación acogerá manifestaciones musicales poco atendidas hasta la fecha en las anteriores temporadas: el ‘jazz’ y el fado. Chick Corea presentará en marzo ‘Chick Corea Trilogy’, un encuentro con el ‘jazz’ de siempre, a través de conocidos temas, mientras que la estremecedora Mariza, una de las grandes fadistas de la actualidad, interpretará en junio una selección de obras de un género inédito hasta la fecha en la oferta del teatro.

‘Les Arts és per a tots’

El compromiso de Les Arts como teatro público se materializa en el programa ‘Les Arts és per a tots’, que reúne actividades, espectáculos, colaboraciones e iniciativas gratuitas o con precios simbólicos con las que revertir a la sociedad valenciana su apoyo al proyecto. Además de dos actividades consolidadas como la ‘Jornada de Puertas Abiertas’ o ‘Nit a Les Arts’, el apartado incluye nuevas aportaciones para diversificar públicos y enriquecer la vida del teatro.

La primera novedad es el ciclo ‘Matins a Les Arts’: seis matinés musicales de domingo a un precio de cinco euros que arrancaron con un lleno total en la Sala Principal en su primera sesión el pasado mes de octubre. Los activos artísticos del teatro: la Orquestra de la Comunitat Valenciana, el Cor de la Generalitat y los cantantes del Centre Plácido Domingo ofrecen dentro de este ciclo interesantes programas para atraer a nuevas audiencias.

En esta línea se enmarca ‘Preestrena fins a 28’, una iniciativa que reserva la Sala Principal a menores de 29 años y que gozó de gran aceptación en su primera edición con la zarzuela ‘La tabernera del puerto’. Con localidades por diez euros, los más jóvenes podrán disfrutar de los próximos preestrenos de títulos como ‘Il viaggio a Reims’, ‘Ariodante’ o ‘Faust’.

Tras varios años de maratones alrededor de Mozart, y con motivo del estreno de ‘Il viaggio a Reims’, el nuevo curso operístico se dedicará a Gioachino Rossini. Bajo el nombre de ‘Marató Rossini’, Les Arts invitará a celebrar entre el 23 y el 29 de febrero la figura del genio de Pésaro y su impacto en la cultura europea con un amplio abanico de actividades gratuitas.

La apertura a la sociedad pasa también por acercar a ella a sus artistas. Ese es el propósito de la iniciativa ‘Perspectives’, en la que los protagonistas de ópera y zarzuela entablan un diálogo con los espectadores y que sirve de complemento al ciclo de ‘Conferències’ del humanista Ramon Gener.

Asimismo, el camión de ‘Les Arts Volant’ tras su celebrado recorrido por diferentes municipios con el montaje de ‘Bastià i Bastiana’, de Mozart, presentará este verano una nueva producción de ‘El tutor burlat’, de Vicente Martín y Soler.

‘Les Arts és Educació i Formació’

El programa educativo de Les Arts consolida esta temporada su oferta, que alcanza ya a todas las edades: bebés, estudiantes de Educación Infantil, de Primaria, de Secundaria, de Formación Profesional, de enseñanzas de régimen especial, de universidad, de formación de personas adultas, además de un apartado dedicado al público familiar.

Por su parte, el Centre de Perfeccionament Plácido Domingo, que este año se ha abierto también a pianistas repertoristas, se mantiene como principal agente de formación, además de su aportación a la programación del teatro en diversas acciones.

Fotografía: Miguel Lorenzo / Mikel Ponce

Philippe Jaroussky en Les Arts

El contratenor francés Philippe Jaroussky debuta en el Palau de les Arts el próximo domingo, 12 de enero, en la tercera sesión del ciclo ‘Les Arts és Lied’.

El prestigioso intérprete es una de las figuras más relevantes del panorama lírico, que se suma a la nómina de grandes voces que debutan en Les Arts en la temporada 2019-2020.

Público y crítica acreditan a Philippe Jaroussky como el contratenor por excelencia de su generación tanto por sus trabajos en los principales teatros y festivales como por sus registros discográficos.

Con el acompañamiento pianístico de Jérôme Ducros, el contratenor, gran estrella del repertorio barroco, presenta en Les Arts su incipiente faceta de ‘liederista’, con el que hará gala de la maestría técnica y elegancia que caracterizan sus actuaciones.

Como carta de presentación, Philippe Jaroussky interpreta partituras de Franz Schubert, sin duda el gran maestro del ‘lied’, no sólo por las más de 600 piezas que dejó escritas, sino también por el lirismo y riqueza de sus obras.

‘Les Arts és Lied’, el primer ciclo que el centro de artes consagra a este género, continuará con los recitales del barítono británico Simon Keenlyside -el día 1 de febrero-, y la soprano guipuzcoana Ainhoa Arteta, el 15 de marzo.

El coliseo recuerda a los interesados que el precio de las entradas oscila entre 20 y 40 euros y que podrán ser adquiridas en las taquillas del teatro y a través de la web www.lesarts.com.

Fotografía: Simon Fowler

Elektra, Palau Les Arts

El Palau de les Arts se adentra en el repertorio alemán con ‘Elektra’, de Richard Strauss, obra imprescindible en la programación de los teatros de ópera internacionales, que reúne en València a primeras figuras del panorama operístico internacional.

Marc Albrecht, en el podio, y Robert Carsen, en la escena, debutan en Les Arts con este título, de exigente partitura y compleja dramaturgia que se estrenará el próximo 18 de enero.

El director de orquesta alemán y el creador canadiense afrontan las últimas semanas de ensayos en València, con los cuerpos estables del teatro, el Cor de la Generalitat y la Orquestra de la Comunitat Valenciana, junto con un reparto de reconocidas intérpretes.

La soprano sueca Iréne Theorin (Elektra), aclamada por la crítica en este papel, encabeza la terna protagonista que interpreta el arrollador psicodrama de Strauss, con la veterana mezzosoprano alemana Doris Soffel como Klytämnestra y la emergente soprano estadounidense Sara Jakubiak en el rol de Chrysothemis.

Con libreto de Hugo von Hofmannsthal, basado en la tragedia homónima de Sófocles, ‘Elektra’ está considerada como una de las partituras de mayor dificultad tanto para voces como para orquesta, que, en su día, llegó a ser la más grande utilizada para una ópera.

Marc Albrecht, batuta experta en la obra de Strauss y Wagner y reciente ganador en los Opera Awards 2019 en la categoría de mejor director musical, recupera con la OCV un repertorio con el que la formación titular de Les Arts ha alcanzado sus más altas cotas de excelencia con títulos como ‘Der Ring des Nibelungen’, ‘Parsifal’ o ‘Salome’.

Por su parte, Robert Carsen, presenta ante el público valenciano una producción de la Opéra National de Paris, basada en una coproducción original del Teatro del Maggio Musicale Fiorentino y Tokyo Opera Nomori, con escenografía de Michael Levine, vestuario de Vazul Matusz, iluminación propia y de Peter van Praet y coreografía de Philippe Giraudeau.

Reconocido por su gran talento teatral y por la cuidada estética de sus montajes, Carsen propone una estremecedora visión de ‘Elektra’, de gran fuerza expresiva y profundo simbolismo.

El estreno de ‘Elektra’ tendrá lugar el sábado 18 de enero. Les Arts ha programado otras cuatro funciones de la ópera de Richard Strauss los días 21, 24, 27, y 30 de enero.

Fotografía: Miguel Lorenzo

Nabucco de Plácido Domingo en Les Arts

 

https://www.lesarts.com/
El Nabucco de Pácido Domingo triunfa en El Palau Les Arts de Valencia
Por Diego Manuel García Pérez.En el valenciano Palau de Les Arts, han tenido lugar seis representaciones de Nabucco, las cuatro primeras interpretadas por el incombustible Plácido Domingo. Ya, hacía meses que las entradas estaban agotadas. El tenor madrileño es un verdadero fenómeno mediático, que moviliza a cantidad de publico en cada una de sus actuaciones. Un público venido de todo el mundo, con japoneses incluidos, donde podían verse señoras vistiendo kimonos. El estado vocal del tenor madrileño, ya frisando los setenta y nueve años, importa poco a estos grupos de entusiastas admiradores, que vienen con la idea premeditada de aplaudirlo y mostrarle su admiración. A todo ello se añadía la circunstancia de que Domingo volvía a cantar en España, después de ser sometido a una ola de acusaciones por acoso sexual hace más de treinta años, no habiéndose producido ninguna denuncia judicial, pero que han deteriorado la figura de este mito de la ópera, hasta el punto de tener que renunciar a sus actuaciones en EEUU y abandonar la dirección artística que ostentaba desde 2001 de la Ópera de Los Angeles. En la representación a la que asistí, tuve la ocasión de conversar con un crítico venido de Argentina, quien me comentó con verdadera tristeza que el famoso teatro Colón de Buenos Aires, también había vetado su presencia. Los grandes centros operísticos europeos siguen apoyándole, como ha sido en el pasado Festival de Salzburgo, interpretando Miller de Luisa Miller de Verdi, donde fue intensamente aplaudido, y también en el homenaje que ha recibido en el Teatro alla Scala de Milán, en el cincuenta aniversario de su debut en ese teatro, pocos días después de las representaciones de Nabucco en Valencia, donde la polémica alrededor de Domingo estuvo servida, ya que, en contraste con el entusiasmo del público en el interior del Palau de les Arts, por su presencia y actuación, exteriormente tenían lugar manifestaciones de colectivos femeninos que portaban grandes pancartas, con la frase “Nabucodonosor acosador”. Independientemente de estas circunstancias, cabe señalar que estas funciones de Nabucco, aparte de la presencia de Plácido Domingo, tuvieron como gran triunfadora a la Abigaile interpretada por soprano napolitana Anna Pirozzi, quien ya había impresionado al público valenciano con este mismo papel, en las representaciones de Nabucco que tuvieron lugar en mayo de 2015. La Orquesta de la Comunitat Valenciana, bien dirigida por Jordi Bernàcer, también brilló a gran altura. Y, como siempre, el Coro de la Generalitat Valenciana obtuvo un gran éxito, en una ópera como esta donde tiene una muy importante presencia, incluido el coro “Va pensiero” el más famoso y popular de toda la Historia de la ópera Italiana.Nabucco es la tercera ópera compuesta por Verdi, con libreto de Temistocle Solera, y su estreno tuvo lugar en el Teatro alla Scala de Milán, el 9 de marzo de 1842, constituyendo un gran éxito, hasta el punto de ser representada en aquella temporada y la siguiente, en 57 ocasiones, algo que nunca había ocurrido anteriormente. En Nabucco pueden verse influencias de Donizetti y Bellini, pero sus vigorosas melodías, junto a un apasionado lenguaje vocal, son ya típicamente verdianos. En esta ópera, y por primera vez, Verdi le da gran relevancia a la voz de barítono, asignándole el papel protagonista de Nabucco. Y, el de Abigaille -de una dificultad extrema- a una soprano drammatica d’agilità, siendo interpretada en su estreno por Giuseppina Strepponi, destinada a convertirse en compañera sentimental de Verdi y su futura esposa. El papel de Zaccaria (Gran pontífice de los hebreos), es también muy importante y requiere un bajo de voz rotunda y de gran extensión. Después de unos años en que esta ópera fue masivamente representada en teatros italianos y europeos, cayó en cierto olvido, programándose en muy escasas ocasiones. Su estreno americano tuvo lugar en el Teatro Colón de Buenos Aires, en 1914. La verdadera recuperación de Nabucco fue realizada por el maestro Vittorio Gui, en 1933, en el Teatro alla Scala de Milán, y también, ese mismo año, en transcurso del primer “Maggio Musicale Fiorentino”, en ambos casos con dos grandes cantantes Carlo Galeffi (Nabucco) y Gina Cigna (Abigaile). Vittorio Gui también dirigió las famosas representaciones -con una grabación en directo- que tuvieron lugar en diciembre de 1949, en el Teatro San Carlo de Nápoles, con la extraordinaria creación de Abigaile realizada por María Callas. Los principales fragmentos de esta grabación se pueden escuchar en YouTube. Ya, en 1951, con ocasión del cincuenta aniversario de la muerte de Verdi, la RAI realizó una grabación de estudio, dirigida por Fernando Previtali, con la magnifica Abigaile de la soprano Caterina Mancini, que puede escucharse integra en Youtube. En 1960, Nabucco fue representado por primera vez en el Metropolitan neoyorkino, interpretado por la soprano austriaca Leonie Rysanek, con la vocalidad que demanda Abigaile, aunque un tanto alejada del estilo de canto verdiano. Junto a Rysanek intervenían dos importantes voces plenamente verdianas: el barítono Cornell MacNeill (Nabucco) y el bajo Cesare Siepi (Zaccaria). Elena Suliotis de impresionante vocalidad y efímera carrera, interpretó Abigaile en los años sesenta y setenta; también la búlgara Ghena Dimitrova, fue una excelente Abigaile entre finales de los años sesenta hasta los noventa. En 1968, interpretó por primera vez el personaje de Nabucco, el gran barítono Renato Bruson, un verdadero estilista del canto, como puede comprobarse en su interpretación realizada en el Teatro Regio de Parma, en enero de 1979, junto con la impresionante Abigaile de nuestra Angeles Gulin, fallecida prematuramente en 2004 (este año 2019 se ha cumplido el ochenta aniversario de su nacimiento). Resulta extraordinario escuchar el gran dúo de Nabucco y Abigaile en las voces de Gulín y Bruson, disponible en YouTube. Renato Bruson será el más importante interprete de Nabucco, durante más de treinta años. La soprano ucraniana María Guleghina se convertirá a partir de mediados de los años noventa, en todo un referente del personaje de Abigaile, por vocalidad y gran temperamento dramático. Lo interpretó por primera vez en la parisina Ópera de la Bastilla en 1995, alternándose con Julia Varady, junto a un gran elenco que incluía al gran bajo Samuel Ramey (Zaccaria), Jean François Lafont (Nabucco), Violeta Urmana (Fenena) y José Cura (Ismaele); y, al año siguiente, en la Arena de Verona junto a Renato Bruson (versión completa en video disponible en YouTube). Desde entonces hasta la más reciente actualidad, lo ha interpretado en muchísimas ocasiones por todo el mundo. Cabe resaltar la toma en video comercializado en DVD por DEUTSCHE GRAMMOPHON en el Metropolitan neoyorkino, en 2001, con dirección de James Levine, donde Guleghina compartía reparto con Joan Pons (Nabucco) y Samuel Ramey. Fragmentos de esta grabación pueden escucharse en Youtube. Solapándose con Guleghina, surgen en 2013, dos excelentes interpretes de Abigaile: Anna Pizozzi en el Festival de Salzburgo, dirigida por Riccardo Muti (gran avalista de esta partitura), y la ucraniana Liudmyla Monastyrska, en el Teatro alla Scala, junto al magnífico Nabucco de Leo Nucci, y ese mismo año 2013, en el Covent Garden, con Placido Domingo como Nabucco, existiendo una toma en directo comercializada en DVD por SONY. Desde entonces Pirozzi y Monastyrska, están interpretado con bastante frecuencia el personaje de Abigaile. La Deutsche Ópera de Berlín ha programado Nabucco en la temporada 2019-2020, con la alternancia de María Guleghina, Anna Pirozzi y Liudmila Monastyrska.

La producción de Nabucco que ha podido verse en el Palau de les Arts, proviene de la Washington National Opera en coproducción con The Minnesota Opera y la Opera de Philadelphia, y cuenta con la dirección escénica y escenografía de Thaddeus Strassberger y el vestuario de Mattie Ullrich. Esta producción pretende reproducir lo que pudo ser el montaje de Nabucco cuando se estrenó en el Teatro alla Scala, aquí aderezado con una propuesta de teatro dentro del teatro. Mediada la larga obertura inicial vemos a una serie de parejas de nobles austriacos bailando muy en la estética de la película El Gatopardo de Luchino Visconti, y que posteriormente van ocupando unos palcos habilitados a la izquierda del escenario para contemplar la representación. También pueden verse soldados vigilando cualquier reacción hostil del público italiano hacia la nobleza austriaca que entonces ocupaba Milán y toda la Lombardia. Una escenografía con unos decorados de cartón piedra, con frisos, mosaicos y grandes columnas, que reproducen en el Acto I, el Templo de Salomón en Jerusalem y en el Acto II, el Palacio de Nabucco en Babilonia, con una serie de telones superpuestos que producen una auténtica sensación de profundidad escénica. En el Acto III, antes de comenzar el famoso coro “Va pensiero”, la acción puede verse desde detrás del escenario como si los espectadores estuviesen entre bambalinas. Al final de la representación los interpretes recogen ramos de flores lanzados por el público austriaco sobre el escenario, devolviéndolos con furia hacia los palcos y desplegando dos pancartas con los colores de la bandera italiana y las inscripciones, en una de ellas la “W”, y en la otra la palabra VERDI, siglas que en su conjunto formaban las palabras: Viva Victor-Enmanuele Rey de Italia (verdadero símbolo de los patriotas italianos contra la dominación austriaca). El diseño de vestuario de Mattie Ullrich resulta en exceso colorista para los babilonios en contraste con las tonalidades blancas de los hebreos.

Dirección contrastada y enérgica, con gran capacidad concertadora de Jordi Bernàcer, al frente de la Orquesta de Comunidad Valenciana, que vuelve a demostrar ser un conjunto de altísima calidad, y ello se hace patente desde la magnífica ejecución de la obertura: una página larga, bien articulada y llena de contrastes, donde ya se exponen diferentes motivos musicales que irán reapareciendo a largo de la ópera, entre ellos, el que acompaña -con algunas pequeñas modificaciones- al famoso coro “Va pensiero”. La orquesta tiene una destacada actuación, en el transcurso de toda la representación, brillando en los momentos de mas intenso lirismo: introducción y acompañamiento de las arias de Abigaille, respectivamente del Acto II y la conclusiva de la ópera, o en el aria de Fenena del Acto IV. Y, en contraste, muestra una incontenible fuerza, en el vibrante final del Acto I, cuando Nabucco irrumpe en escena, cuyo tema musical recurrente ya expuesto en la obertura, es retomado en la introducción orquestal del Acto III, y en la coda final de la cabaletta interpretada por Nabucco, en su gran escena del Acto IV. Señalar también, la magnífica intervención orquestal en el dúo de Nabucco y Abigaille del Acto III, y en la obertura del Acto IV. A la dirección de Jordi Bernàcer, se le puede reprochar cierta tendencia a utilizar sonidos en forte. Finalmente, y dentro del alto nivel ofrecido por los integrantes de la orquesta, cabe destacar la espléndida actuación de la cuerda grave en especial los violonchelos, así como de las maderas donde brillan la flauta y el oboe solistas.

La gran triunfadora de estas representaciones, ha sido la soprano napolitana Anna Pirozzi, quien compone una Abigaille de gran estatura vocal y dramática. Voz voluminosa y de luminoso timbre, buen fiato, excelente capacidad para regular el sonido, y unos agudos y sobreagudos anchos y bien emitidos, (algunas notas extremas algo forzadas), siendo su punto más débil una limitada gama de graves. Su voz sobresale con fuerza en los momentos de mayor contundencia orquestal: los concertantes conclusivos de los Actos I y II. Ofrece un buen dominio de la coloratura belcantista, y resuelve con pericia los endiablados saltos de octava que jalonan gran parte de sus intervenciones. Realiza una gran actuación en su gran escena del Acto II, iniciada con el violento recitativo “Ben io t’inventi”, para pasar al canto lírico e intimista del aria “Anch’ dischiuso un giorno” y, seguidamente, mostrar una fuerza arrolladora en la cabaletta “Salgo già del trono aurato”. Destaca también, su gran interpretación en el dúo con Nabucco del Acto III, insertando en sus diálogos con un implorante Nabucco, una vibrante cabaletta, cuyo tema musical aparecía expuesto en la obertura inicial. Anna Pirozzi luce de nuevo su vocalidad y fuerza interpretativa, en su bellísima aria final “Su me, morente, essanime” con exquisitas medias voces, y emitiendo delicadas notas en “pianissimo”.

Desde que inició su etapa como barítono, he tenido ocasión de escuchar a Plácido Domingo, en el Palau de Les Arts, en varios papeles verdianos: Francesco Foscari de I due Foscari, en 2013, Macbeth, en 2015 y Rodrigo Marques de Posa de Don Carlo, en 2017, al que se añade este Nabucco. Domingo no es un barítono sino que canta con voz de tenor papeles baritonales. En el transcurso de esos seis años que median entre su creación de Francesco Foscari y Nabucco, la voz se ha ido –lógicamente- deteriorando, con una cada vez con mayor falta de fiato, que le impide construir debidamente las largas frases verdianas. Sin embargo mantiene su bello timbre, milagrosamente juvenil, y una gran capacidad teatral que compensa sus limitaciones vocales. Su entrada escénica en el Acto I, resultó titubeante, con la voz casi inaudible en el gran concertante que cierra el Acto I, al lado de voces tan contundentes como las de Anna Pirozzi y Alisa Kolosova. Mejoró bastante en el final del Acto II, cantando en el mejor estilo verdiano “S’appresan gl’istante”. Afrontó notablemente su gran dúo del Acto II con la poderosa Abigaile de Anna Pirozzi, alternando momentos plenos de fuertes acentos “Donna, chi sei”, “Oh, di qual’onta aggravasi”, con otros llenos de patetismo en sus reiteradas frases ”Ah, miserando veglio…L’ombra son io del re”, en contraste con la agresividad de Abigaile. Ya, en su gran escena del Acto III, se producen sus mejores momentos en el aria “Dio di Giuda”, donde canta con delicados acentos, tendido en el suelo boca abajo, (algo verdaderamente insólito para una persona casi octogenaria), e interpreta con fuerza y expresividad la cabaletta “O Prodi miei, seguitemi”.

El papel de Zaccaria de gran exigencia vocal y escénica, fue interpretado por el bajo Riccardo Zanellato, con buen estilo de canto verdiano, aunque falto de volumen y con dificultades en los registros grave y agudo, que se ponen de manifiesto en los frecuentes saltos de octava, que debe realizar en sus muchas intervenciones a lo largo de la ópera. Su actuación no pasó de discreta, en escenas de autentico lucimiento como el aria “Sperate, o figli…” seguido de la cabaletta “Come notte a sol fulgente” del Acto I y al final del Acto III “Oh,chi piange?…Del futuro nel buio discerno”. Su mejor momento estuvo en la interpretación del aria del “Tu sul labro” perteneciente a la Preghiera, en el Acto II.

La mezzo rusa Alisa Kolosova en el papel de Fenena, lució una voz voluminosa de bello timbre. En su única intervención solista, el aria “Oh dischiuso è il firmamento” del Acto IV, muestra una delicada y elegante línea de canto plena de líricos acentos. Destacar también, su intervención en el “terzettino” del Acto I, junto a Abigaille (ambas compiten en volumen vocal) y el Ismaele interpretado por el tenor mejicano Arturo Chacón-Cruz, de voz poco voluminosa, aunque canta con estilo y musicalidad, sobre todo en su vibrante arioso “Per amor del Dio vivente dall’anatema cessate”, perteneciente al Acto II. Entre los papeles comprimarios cabe destacar la magnífica actuación del bajo coreano Dongho Kim (El gran sacerdote), con unos medios vocales bastante superiores a los de Riccardo Zanellato. Bien en sus breves intervenciones Sofia Esparza como Anna, la hermana de Zaccaria, y el tenor ucraniano Mark Serdiuk como Abdallo (fiel oficial de Nabucco).

“El Coro de la Generalitat Valenciana”, dirigido por Francec Perales, brilló a gran altura, destacando -obviamente- en su extraordinaria interpretación del famosísimo “Va pensiero”, que vuelve a escucharse una vez finalizada la ópera, después de los desplantes de los interpretes a los nobles austriacos. También, señalar sus magníficas interpretaciones de otros grandes momentos corales: “Gli arredi festivi giù cadona infranti”, de muy bella factura, con el que arranca la ópera. También, el coro de los Levitas del Acto II “Il maledetto non ha fratelli”, cuyo vibrante tema musical, ya aparecía expuesto en la obertura inicial. Y, las intervenciones en los concertantes conclusivos de los Actos I y II, o su importante presencia en todo el final del Acto III. En esta producción, la ópera concluye con el magnífico coro “Immenso Jeovha”, que habitualmente antecede al recitativo-aria “Oh! chi vegg’io…..Su me, morente esanime”, donde se produce la muerte de Abiagaile.

Nabuco, Plácido Domingo, Les Arts

‘Nabucco’ en Les Arts con Plácido Domingo en el papel protagonista, se estrena este próximo lunes, 2 de diciembre, a las 20.00 horas, considerada como el primer gran éxito de Giuseppe Verdi.

El valenciano Jordi Bernàcer es el director musical de este título, que se presenta en un montaje de Thaddeus Strassberger, con Plácido Domingo en el papel protagonista para las cuatro primeras representaciones.

Jordi Bernàcer se reencuentra con los cuerpos estables de Les Arts, Cor de la Generalitat y Orquestra de la Comunitat Valenciana, con los que inició su andadura profesional, y asume por primera vez la titularidad de todas las representaciones de una ópera de abono en Les Arts.

El maestro alcoyano regresa a la Sala Principal cinco años después de sus memorables funciones de la zarzuela ‘Luisa Fernanda’, también con Plácido Domingo en el reparto, en la temporada 2014-2015.

En plena carrera internacional, y con trabajos para los teatros Mariinski de San Petersburgo, Real de Madrid, San Carlo de Nápoles o Carlo Felice de Génova, Jordi Bernàcer debutará esta temporada con la Opéra Royal de Wallonie en Lieja, Petruzzelli de Bari, Semperoper de Dresde y Deutscheoper de Berlín, regresando además a la Ópera de San Francisco, Royal Opera House de Mascate, Ópera de Los Ángeles, Ópera de Roma y Arena de Verona.

Les Arts presenta un montaje de Thaddeus Strassberger, responsable también de la escenografía, con vestuario de Mattie Ullrich, iluminación de Mark McCullough y dirección de lucha de Ran Arthur Braun, realizado para la Washington National Opera, en coproducción con The Minnesota Opera y Opera Philadelphia.

Strassberger, que el público valenciano recordará por ‘I due Foscari’, también de Verdi, recupera para la puesta en escena el espíritu y momento histórico del estreno de ‘Nabucco’ en 1842 en la Scala de Milán. El rechazo del pueblo italiano a la ocupación austríaca convirtió a la obra, y especialmente al coro ‘Va pensiero’, que cantan los esclavos judíos lamentando la pérdida de su patria, en un símbolo del nacionalismo italiano y a Giuseppe Verdi en una figura imprescindible del ‘Risorgimiento’ italiano.

Según él mismo explica “el diseño de esta producción se inspira en las convenciones estéticas y sociales de la época: decorados pintados en dos dimensiones, vestuario acorde a la historia o detalles anacrónicos que sitúan la acción en el contexto de una nación que luchaba por definir su propia identidad”.

Plácido Domingo aborda con ‘Nabucco’ una nueva incursión en el repertorio de barítono verdiano en Les Arts, gesta que inició en 2013 con Francesco Foscari en ‘I due Foscari’, título al que siguieron los papeles protagonistas en ‘Simon Boccanegra’ (2014), ‘Macbeth’ (2015) y los roles de Giorgio Germont en ‘La traviata’ (2017), y de Rodrigo en ‘Don Carlo’ (2018).

El artista madrileño después de sus conciertos, como director y cantante en la pasada temporada, se sube al escenario de la Sala Principal para cantar las cuatro primeras funciones de este título (2, 5, 8 y 11 de diciembre).

Por su parte, el barítono Amartuvshin Enkhbat interpretará el rol del rey babilonio los días 14 y 16. El emergente cantante mongol hará de esta forma su debut en Les Arts tras el éxito cosechado en Verona, Tel Aviv, Nápoles, Padua, Melbourne, Parma, París, Verona o Nápoles por sus papeles verdianos.

Anna Pirozzi da vida a Abigaille, uno de papeles para soprano más temidos en la historia de la ópera, y que ya cantó en Les Arts en 2015. Rechazado por muchas grandes divas debido a su exigencia, este rol ha consagrado a la cantante napolitana como una de las mejores sopranos dramáticas de la actualidad.

Su sonado éxito en el Festival de Salzburgo con este papel, bajo la batuta de Riccardo Muti en 2013, supuso el inicio de una trayectoria internacional con compromisos en Nueva York, Viena, Milán, Londres, Berlín, Múnich y Roma, además de colaboraciones con prestigiosos directores como Zubin Mehta, Nello Santi, Nicola Luisotti, Gianandrea Noseda, Michele Mariotti o Renato Palumbo.

El reparto de esta ópera incluye también dos voces conocidas por el público valenciano, el reputado bajo italiano Riccardo Zanellato (Zaccaria) que participó en 2008 en ‘Le nozze di Figaro’ e ‘Iphigénie en Tauride’, así como el tenor mexicano Arturo Chacón-Cruz (Ismaele), que inició su carrera en Les Arts con ‘Cyrano de Bergerac’ en 2007 y en 2017 encarnó a Alfredo Germont en ‘La Traviata’.

Participan también la mezzosoprano rusa Alisa Kolosova (Fenena), el bajo coreano Dongho Kim (Gran Sacerdote), el tenor ucranio Mark Serdiuk (Abdallo) y la soprano pamplonesa Sofía Esparza (Anna).

Sobre ‘Nabucco’

‘Nabucco’ es una ópera en cuatro actos con libreto de Temistocle Solera, inspirado en textos bíblicos y en la obra homónima de Auguste Anicet-Bourgeois. Se estrenó en 1842 en la Scala de Milán y se convirtió en el primer gran éxito de Giuseppe Verdi con el que iniciaría su etapa más prolífica, conocida como los ‘años de galera’.

La ópera transcurre en Jerusalén y Babilonia y está basada en la historia bíblica de Nabucodonosor, rey de Babilonia, que tras conquistar al pueblo judío, se proclamará Dios, una osadía que le valdrá la locura y su destronamineto como castigo divino. Será su desaprensiva hija Abigaille quien ocupe su lugar. Tras regresar de la locura, Nabucco se convierte al judaísmo y decide recuperar la corona para devolver finalmente al pueblo judío su libertad.

Localidades

Les Arts recuerda que las localidades para todas las funciones de ‘Nabucco’ están agotadas. Tan sólo está disponible para su compra el cinco por ciento del aforo de la Sala Principal que, según la ley vigente, se comercializa el mismo día de cada representación en las taquillas del teatro.

lesarts.com

Fotografía: Miguel Lorenzo/Mikel Ponce

Violeta Urmana protagoniza el próximo domingo 17 de noviembre, a las 18.00 horas, la segunda sesión de ‘Les Arts és Lied’, el primer ciclo que el Palau de les Arts dedica íntegramente a esta forma musical, en el que participan algunas de las voces de mayor reconocimiento en el panorama lírico.

Acompañada por Helmut Deutsch, considerado como el repertorista de mayor prestigio en la actualidad, la mezzosoprano lituana descubre su faceta de ‘liederista’ con obras de Franz Schubert y de Richard Strauss en su regreso a la sala principal.

Violeta Urmana es una de las voces más apreciadas para el público de Les Arts, teatro con el que mantiene una estrecha relación desde sus primeras temporadas. Voz de referencia en el repertorio alemán e italiano, entre sus éxitos en València destacan ‘Parsifal’, ‘Iphigénie en Tauride’, ‘Medea’ y ‘Don Carlo’, así como el concierto ‘Homenaje a Puccini’, que conmemoró el 150º aniversario del nacimiento del compositor italiano.

Invitada habitual del Metropolitan de Nueva York, del Teatro Real, del Liceu y de la Opéra National de París, entre otros, ha trabajado con directores de la talla de Claudio Abbado, Daniel Barenboim, Bertrand de Billy, Pierre Boulez, Semyon Bychkov, Riccardo Chailly, James Conlon, James Levine, Jesús López Cobos, Fabio Luisi, Zubin Mehta, Riccardo Muti, Simon Rattle, Donald Runnicles, Esa-Pekka Salonen, Franz Welser-Möst y Christian Thielemann.

Violeta Urmana cultiva, asimismo, una exitosa carrera como intérprete de recital, que la ha llevado a las salas de conciertos más importantes de Europa, Estados Unidos y Japón con páginas de Berlioz, Mahler, Richard Strauss, Schönberg, Verdi y Wagner.

El coliseo recuerda a los interesados que el precio de las entradas oscila entre 20 y 40 euros y que podrán ser adquiridas en las taquillas del teatro y a través de la web www.lesarts.com.

El contratenor Philippe Jaroussky (12 de enero), el barítono Simon Keenlyside (1 de febrero) y la soprano Ainhoa Arteta (15 de marzo) protagonizarán las próximas sesiones de ‘Les Arts és Lied’.

Fotografía: Iván Balderramo

William Christie debuta en el Palau de les Arts con ‘La finta giardiniera’, de Mozart, este domingo, 10 de noviembre, a las 18.00 horas. La Sala Principal acoge esta única función de la primera ópera cómica del genio de Salzburgo, que se representa en versión semiescenificada.

El respetado clavecinista, director de orquesta, musicólogo y profesor visita el centro de artes con su formación, Les Arts Florissants, que celebra este año su 40 aniversario y está considerada el ‘ensemble’ de referencia en la recuperación e interpretación de música barroca y clásica con instrumentos antiguos.

El reparto de la obra está integrado por solistas de Le Jardin des Voix, la academia de canto para jóvenes artistas de Les Arts Florissants, que dirigen William Christie y Paul Agnew. Mariasole Mainini (Sandrina), Lauren Lodge-Campbell (Serpetta), Deborah Cachet (Arminda), Théo Imart (Ramiro), Moritz Kallenberg (Il contino Belfiore), Rory Carver (Il podestà) y Sreten Manojlovic (Nardo) conforman el elenco. Su actuación supone, además, la única visita de los talentos de Le Jardin des Voix programada en España para 2019.

Sophie Daneman dirige esta versión semiescenificada de ‘La finta giardiniera’, con escenografía de Adeline Caron y vestuario de Pauline Juille, que se estrenó este pasado verano en el festival Dans les Jardins de William Christie.

‘La finta giardiniera’ supone la segunda incursión de Les Arts esta temporada en el repertorio mozartiano tras el éxito de ‘Le nozze di Figaro’, que inauguró ‘Les Arts és Òpera’. Los interesados en asistir pueden adquirir sus localidades en las taquillas del teatro, en www.lesarts.com y en la línea de venta telefónica 902 202 383. Los precios de las entradas oscilan entre 24 y 60 euros.

Primera ópera cómica

Mozart compuso con apenas 18 años ‘La finta giardiniera’, ópera bufa en tres actos con libreto de Giuseppe Petrosellini. Estrenada el 13 de enero de 1775 en el Salvatortheater de Múnich con gran éxito, se trata de la primera ópera cómica del genio de Salzburgo.

Comedia de engaños, encuentros y desencuentros entre tres parejas con momentos de gran nobleza musical. La acción transcurre en una hacienda a las afueras de Milán a mediados del siglo XVIII. Para estar cerca de su amado, el conde Belfiore, la marquesa Violante Onesti decide hacerse pasar por una joven jardinera, Sandrina, para buscar empleo en la corte del ‘podestà’ de la hacienda. Su criado Nardo finge ser su hermano.

Estos y otros protagonistas como Arminda, la sobrina del ‘podestà’, el caballero Ramiro y la criada Serpetta se sumergen en un alegre caos en tres actos, en los cuales todas las parejas de amantes tienen su propio final feliz.

Le Jardin des Voix 2019

Le Jardin des Voix se ha convertido en un proyecto ineludible tanto para el público como para programadores, que hallan en este espacio la cantera de jóvenes talentos que se incorporan a la escena musical internacional, entre ellos Sonya Yoncheva, Lea Desandre, Marc Mauillon o Christophe Dumaux, que fueron, al comienzo de sus carreras, los primeros frutos de este jardín floreciente. Con motivo del 40 aniversario de Les Arts Florissants, la novena edición de Le Jardin des Voix ha optado por la interpretación de la ópera ‘La finta giardiniera’, escrita por un Mozart de 18 años y, por tanto, aún más joven que estos cantantes, que no llegan siquiera a los treinta. Para un programa llamado “El jardín de las voces”, la elección de esta “jardinera fingida” no es inocente, ya que ha sido creada en los jardines de William Christie, en Vendée (Francia), en versión semiescenificada firmada por Sophie Daneman.

William Christie

Clavecinista, director, musicólogo y profesor, William Christie es pionero en el redescubrimiento y acercamiento de la música barroca francesa al gran público. Originario de Búfalo y formado en las universidades de Harvard y Yale, su carrera tomó un giro decisivo cuando formó Les Arts Florissants. A la cabeza de este conjunto, en 1987 logró su consagración pública con la producción de ‘Atys’, de Lully, en la Opéra-Comique de París, proyecto seguido de otros muchos éxitos centrados en el repertorio barroco francés y europeo. Interesado por profundizar en su labor como formador, William Christie, junto con Les Arts Florissants, creó en 2002 Le Jardin des Voix, una academia bienal para jóvenes cantantes.

Les Arts Florissants

Es una de las agrupaciones barrocas vocales e instrumentales más solicitadas del mundo. Fundada en 1979 por William Christie, está especializada en la interpretación con instrumentos de época y ha jugado un papel pionero en la recuperación del repertorio de los siglos XVII y XVIII. Bajo la batuta de William Christie y Paul Agnew, el conjunto ofrece alrededor de cien conciertos y funciones de ópera en las salas más prestigiosas del mundo.

El tenor Piotr Beczała inaugura este domingo 20 de octubre, a las 18.00 h, el primer ciclo que el Palau de les Arts dedica al ‘lied’, en el que participarán algunas de las voces de más prestigio en el panorama lírico.

La actuación supone también el debut en Les Arts del cotizado intérprete, conocido por el gran público por su brillante carrera operística, especialmente por sus papeles en títulos de Verdi, Puccini y del repertorio francés, que compagina con actuaciones exitosas en las principales salas de concierto del mundo.

Acompañado al piano por Sarah Tysman, Beczała propone un programa variado para disfrutar de la ductilidad y la expresividad de sus interpretaciones, con canciones de Bixio, De Curtis, Dvořák, Karłowicz, Leoncavallo y Rajmáninov, así como arias de óperas de Bizet, Massenet y Verdi.

La Sala Principal es el marco del ciclo ‘Les Arts és Lied’ donde, además de Piotr Beczała, actuarán estrellas como la ‘mezzosoprano’ Violeta Urmana (17 de noviembre), el contratenor Philippe Jaroussky (12 de enero), el barítono Simon Keenlyside (1 de febrero) y la soprano Ainhoa Arteta (15 de marzo).

Les Arts informa de que el importe de las entradas para cada recital de ‘Les Arts és Lied’ oscila entre 20 y 40 euros. En este sentido, se recuerda que los interesados en todo el ciclo pueden adquirir el Passe Lied-Grans Veus, que, con un precio a partir de 117 euros, incluye las cinco sesiones, además del concierto de Joyce DiDonato con la orquesta Il Pomo d’Oro, dedicado íntegramente al repertorio barroco.

Asimismo, el Palau de les Arts ha puesto a la venta 50 abonos para el ciclo de ‘lied’ por 50 euros para titulares del Carnet Jove del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ). El Passe 5 Liedx50 ofrece al público más joven una serie completa de localidades por 50 euros en la zona de mejor visibilidad de la Sala Principal, lo que supone un precio de 10 euros para cada recital.

Fotografía: Jean-Baptiste Millot

DONIZETTI, CIERRA BRILLANTEMENTE LA TEMPORADA EN EL VALENCIANO PALLUCIA DI LAMMERMOOR de GAETANO DAU DE LES ARTS.

Por Diego Manuel García Pérez.

Las seis representaciones de Lucia di Lammermoor que han tenido lugar en el Palau de les Arts, se han saldado con un importante triunfo. Esta ópera, verdadero paradigma del repertorio belcantista, ya fue representada en este teatro, en 2010, con un gran éxito, sobre todo por la presencia, entonces, de la joven soprano georgiana Nino Machaidze y el tenor italiano Francesco Meli. Las representaciones de este año han estado a la altura de aquellas, sobre todo por las excelentes interpretaciones de la soprano anglo-australiana Jessica Pratt, el tenor chino Yijie Shi y el bajo ruso Alexander Vinogradov, junto a la magnífica prestación de la Orquesta de la Comunitat Valenciana, dirigida por Roberto Abbado, quien se despedía como director musical del Palau de Les Arts, después de una buena labor, no siempre reconocida. Otro de los atractivos de esta Lucia es la –afortunadamente- escenografía adecuada a la época en que se desarrolla la acción. Y, como no, la magnífica prestación del Coro de la Generalitat, que volvió a mostrar su gran calidad. Un público entusiasmado aplaudió largamente y con gran fuerza al final de las representaciones.

Lucia di Lammermoor es la ópera más famosa de Gaetano Donizetti, en cuya prolífica producción ocupa el lugar cuarenta y siete de un total sesenta y seis títulos, con partituras conservadas. El año 1835 fue especialmente importante para el mundo de la lírica, ya que el 24 de enero se estrenó I Puritani, la última ópera de Vincenzo Bellini, quien murió en 23 de septiembre de aquel mismo año, solo tres días antes del estreno de Lucia di Lammermoor, en el Teatro San Carlo de Nápoles. Salvatore Cammarano entonces director artístico de ese teatro, fue el encargado por Donizetti de redactar el libreto, que estaba basado en la novela The bride of Lammermoor de Walter Scott, editada en 1819, y en la que se relataban hechos reales acaecidos en agosto de 1668, donde un aristócrata escocés había obligado a su hermana a casarse con otro noble; ella estaba enamorada de un enemigo de su hermano, apuñaló a su impuesto marido en la noche de bodas, para seguidamente enloquecer. A diferencia de la novela y de la ópera, el marido sobrevivió e impuso a la familia un absoluto secreto sobre todo lo acontecido. A pesar de ello se produjeron todo tipo de especulaciones y la historia se mantuvo viva por tradición familiar y fue conocida por Walter Scott para escribir su novela. El estreno, Lucia di Lammermoor tuvo un extraordinario éxito que ha ido perdurando hasta nuestros días. La primera Lucia fue interpretada por Fanny Tachinar-Persiani, una de las sopranos más famosas de la época cuya tesitura de lírico-ligera, le permitía realizar toda una exhibición vocal e interpretativa en la gran escena de la locura, uno de grandes hitos de todo el repertorio belcantista. El papel de Edgardo fue interpretado por el gran tenor Gilbert Duprez, el primero en emitir el famoso Do4, con voz de pecho.

Durante muchos años el personaje de Lucia fue interpretados por voces en exceso ligeras, más preocupadas por exhibir virtuosismo vocal, hasta el punto de intercalar cadencias no escritas por Donizetti, para su lucimiento. Ya, en pleno Siglo XX, existen documentos sonoros de sopranos ligeras que interpretaron Lucia: María Barrientos, Amelita Galli-Curzi, Mercedes Capsir (con mayor entidad vocal, e interprete en 1929, de la primera grabación en estudio de esta ópera), y sobre todo la franco-estadounidense Lily Pons, voz pequeñita, de bonito y penetrante timbre, con una excelente proyección, lo que la hizo triunfar en el antiguo Metropolitan, un teatro de grandes dimensiones en el que su voz se expandía con facilidad y donde fue la Lucia oficial desde su debut, en 1931, hasta su última actuación, en 1958, en ambos casos con ese personaje, que interpretaría en casi ciento cincuenta representaciones. Lily Pons era capaz de realizar verdaderas proezas vocales con absoluto dominio de la coloratura y un extraordinario registro agudo donde sostenía, con gran facilidad, una estratosférica nota como el Mi5. Lily Pons interpretó Lucia con todos los grandes tenores de su época: Beniamino Gigli, Giacomo Lauri-Volpi, Giovanni Martinelli y Francesco Merli, junto a voces más jóvenes como Ferruccio Tagliavini y Giuseppe Di Stefano; y, sobre todo, con los norteamericanos Jan Peerce y Richard Tucker, con quien realizó una grabación de estudio, en 1954. Se la puede escuchar en Youtube, en diferentes interpretaciones de la escena de la locura, así como en su gran dúo con Edgardo del Acto I, grabado en 1950, junto a la preciosa voz de Giuseppe Di Stefano. También, en el dúo del Acto II con Enrico, interpretado por el gran baritono Leonard Warren. Y, toda una curiosidad, también puede escucharse completa en Youtube, una toma en directo desde Fort Worth (Texas, EEUU), en 1962, donde una Lily Pons, prácticamente retirada de los escenarios, compartía reparto con un jovencísimo Plácido Domingo de veintiún años, que ya ofrecía su bello timbre y capacidad interpretativa.

En 1952, María Callas interpretó por primera vez Lucia junto al Edgardo de Giuseppe Di Stefano, en el Teatro Bellas Artes de Ciudad de Mexico, reinventando el personaje, dotándolo de una entidad dramática hasta entonces desconocida, basada en su extraordinaria capacidad teatral, manteniendo el virtuosismo vocal, dentro del concepto de soprano dramática de agilidad. Se conservan dos grabaciones de estudio realizadas por EMI: la primera, en 1953, con la cantante en su mejor momento vocal, junto a Giuseppe Di Stefano y la Orquesta de Maggio Musicale Fiorentino, dirigida por Tullio Serafin, y la segunda, en 1959, con la Orquesta Philarmonia, también dirigida por Tullio Serafin, junto al Edgardo de Ferruccio Tagliavini, ya con la cantante en peores condiciones vocales, dando una visión, por momentos, intimista y desgarradora del personaje. Entre ambas grabaciones cabe señalar una toma en directo, realizada en Berlín el 29 de septiembre de 1955, que ha entrado de lleno en la mitología del mundo de la ópera, donde Callas ofrece su magnífica vocalidad, junto a una impresionante interpretación dramática, dirigida de manera magistral por Herbert von Karajan, al frente de la Orquesta RIAS de Berlín, produciéndose una verdadera simbiosis entre director y cantante; aquí de nuevo junto a Giuseppe Di Stefano y el magnífico Enrico del gran barítono Rolando Panerai. El famoso sexteto al final del Acto II, ante los continuos aplausos, es bisado. Esta grabación puede escucharse íntegramente en Youtuve.

El testigo de Callas lo recogió la gran soprano australiana Joan Sutherland, de ancho centro, buena gama de graves y una extraordinaria capacidad para la coloratura, con unos agudos y sobreagudos de perfecta emisión, aunque sin poseer la capacidad dramática de Callas. Interpretó por primera vez Lucia en el Covent Garden, en 1959 (se puede escuchar completa en Youtube, una toma en directo de aquellas representaciones) y mantendrá el papel en su repertorio durante treinta años, siendo quien más veces lo ha interpretado, con más de doscientas representaciones, junto a grandes Edgardos como Alfredo Kraus, Luciano Pavarotti y Carlo Bergonzi. Destacar su grabación de estudio para DECCA, en 1971, junto a un Luciano Pavarotti en su mejor momento, exhibiendo su preciosa vocalidad, el poderoso Enrico de Sherrill Milnes y la magnífica y expresiva interpretación de Nicolai Ghiaurov, como Raimondo, dirigidos por Richard Bonynge al frente de la Orquesta de la Royal Opera House. Ya, en su madurez, participó en una serie de representaciones en el Metropolitan, en 1982, dirigidas por Richard Bonynge, junto al Edgardo de Alfredo Kraus, impecable de vocalidad y estilo interpretativo. Una de aquellas representaciones fue tomada en video y comercializada en DVD por DEUSTCHE GRAMMOPHON. Paralelamente a las interpretaciones de Lucia realizadas por Sutherland, cabe destacar las creaciones de otras dos magníficas sopranos: Renata Scotto y la norteamericana Beverly Sils, en los años sesenta y setenta del pasado siglo, también junto a los Edgardos de Pavarotti, Kraus y Bergonzi. Posteriormente, también realizaron buenas creaciones de Lucia, Edita Gruberova y June Anderson, aunque inferiores a las de sopranos antes citadas. Cabe señalar que en los últimos diez años ha sido Jessica Pratt, quien de manera muy brillante más veces ha interpretado Lucia, con casi ciento cincuenta representaciones.

La propuesta escénica que ha podido verse en Valencia, es una coproducción de la Ópera de Montecarlo y el New National Theatre de Tokio, con dirección de Jean Louis Grinda. Los decorados diseñados por Rudy Sabounghi, son de carácter clásico, en consonancia con el tiempo en que se desarrolla la acción a finales del Siglo XVII. En la primera escena puede verse un gran acantilado rodeado de agua y cercano a una playa donde se mueven Enrico Asthon con varios soldados y su hombre de confianza Normanno, quien comenta malévolamente que ha podido verse en los alrededores merodear a un desconocido, con toda la apariencia de ser Edgardo di Ravenswood, el gran enemigo de Enrico Asthon. Para los cambios de decorado se intercala reiteradamente una proyección de un acantilado, en el que baten las olas pudiendo escucharse su marítimo sonido. En la segunda escena, se produce el secreto y apasionado encuentro de Lucia y Edgardo en presencia de Alisa, la dama de compañía de Lucia, en un enclave rocoso, donde se ubica una vieja fuente, con un fondo pintado donde aparece siniestra y amenazante la silueta del castillo de los Asthon ¡Toda una premonición! El Acto II, se desarrolla en un decorado que reproduce el gran salón del castillo de los Asthon, y en cuya primera escena se encuentran Lucia y su hermano Enrico, quien la convence con malas artes para que se case con su rico amigo el noble Arturo Bucklaw; y, el capellán del castillo Raimondo Bidebent, amigo y confidente de Lucia, la aconseja que acepte la propuesta de su hermano. En la segunda escena, cantidad de invitados ricamente ataviados (excelente el diseño de vestuario de Jorge Jara) cantan y bailan festejando el próximo enlace matrimonial; aquí puede comprobarse la acertada dirección escénica de Jean Louis Grinda, moviendo a muchos figurantes. La inesperada aparición de Edgargo, propicia el brillantísimo sexteto de Lucia, Edgardo, Enrico, Raimondo, Alissa y Normanno, donde, en un diferente plano dramático, cada uno expresa sus sentimientos, muy bien resuelto escénicamente por Grinda. En esta producción, al comienzo del Acto III, se incluye la escena de la torre, también con fondo marítimo, que a menudo suele omitirse para evitar un nuevo cambio de decorado, y que en realidad rompe la continuidad dramática y solo sirve para el lucimiento de tenor y barítono. Aquí se produce el tenso encuentro de Edgardo y Enrico, pudiendo verse una torre en estado ruinoso, batida por las olas. En la segunda escena vuelve a aparecer el gran salón del castillo donde los invitados siguen festejando la boda; la celebración se suspende por la presencia de Raimondo, quien anuncia la trágica noticia de la muerte de Arturo a manos de Lucia en el lecho nupcial. La fantasmagórica aparición de Lucia, con el traje de novia ensangrentado, da inicio a la famosa escena de la locura; aquí se produce uno de los mejores momentos escénicos de esta producción, cuando Lucia, de modo evocador, retoma el tema principal de su gran dúo con Edgardo, insertándose en el salón del castillo, el decorado de la escena de la fuente. En la conclusión de la ópera se muestra un paisaje fuertemente romántico, con el cementerio marítimo donde reposan los antepasados de Edgardo, quien se suicida después de contemplar el cortejo fúnebre con el cadáver de Lucia, en este caso lanzándose al vacío desde un acantilado.

Roberto Abbado se despedía del Palau de Les Arts dirigiendo esta Lucia, con una labor que merece todo tipo de elogios, consiguiendo desde la misma obertura excelentes sonidos con una imponente presencia de las trompas, que tendrán gran protagonismo a lo largo de toda la ópera. Bellísimo resultó el acompañamiento orquestal en todo el gran dúo de Lucia y Edgardo del Acto I. Muy brillante el sonido orquestal durante todo el Acto II, en el gran dúo de Lucia y Enrico y, sobre todo, en la escena de la boda con la conjunción de orquesta y coro, que llega a su momento culminante en el famoso sexteto y la stretta conclusiva. Magnífica prestación orquestal, en el arranque del Acto III (Escena de la torre), reproduciendo una tormenta en conjunción con el sonido un mar embravecido. Excelente la introducción de la escena final de la ópera con unos fúnebres acordes que presagian los trágicos acontecimientos que van a producirse. En la famosa escena de la locura se utiliza la glassarmonica (armónica de cristal), que pudo escucharse cuando Donizetti estrenó la obra. Se trata de un instrumento creado por Benjamin Franklin a mediados del Siglo XVIII, formado por un conjunto de copas y tubos de cristal, sobre una base de madera, que emiten un característico sonido, al ser frotadas. Muy lucida la intervención de Sascha Reckert, todo un especialista de ese instrumento, que en el acompañamiento a Jessica Pratt, consiguió extraer sonidos espectrales, en perfecta conjunción con la voz de la soprano. Aparte de la gran prestación de las cuatro trompas, cabe destacar la gran intervención solista del arpa antes de la primera aparición escénica de Lucia, en la segunda escena del Acto I. Excelente prestación del violonchelo acompañando la intervención de Edgardo en todo el final de la ópera. Destacar la labor concertadora de Roberto Abbado muy pendiente de las voces, destacando su gran compenetración con Jessica Pratt a quien ya había dirigido en este papel en varias ocasiones.

Gran actuación de Jessica Pratt, mostrando belleza tímbrica y gran dominio estilístico del repertorio belcantista, con una excelente línea de canto y gran capacidad para ligar largas frases. Destacar su dominio de las medias voces y las regulaciones de sonido. Muestra dominio en todos los registros, con homogeneidad de color. Resultan espectaculares sus agudos y sobreagudos. Y, sobre todo, ofrece una perfecta ejecución de las agilidades desde su primera aria “Regnaba nel silencio” seguido de la cabaletta “Quando, rapito in estasi” introduciendo en su repetición virtuosísticas variaciones. Seguidamente, su interpretación va in crescendo en el bellísimo dúo con Edgardo, sobre todo en su sección final cuyo motivo musical recurrente volverá a aparecer en la escena de la locura, donde la soprano ofrece una impresionante resolución de la coloratura. Excelente el Edgardo del tenor chino Yijie Shi, con gran dominio estilístico y excelente línea de canto, aunque su timbre no resulta excesivamente atractivo, es un magnífico cantante, que ofrece un fraseo intenso y contrastado, con gran dominio de todos los registros, exhibiendo una magnífica franja aguda. Excelente su interpretación del gran dúo con Jessica Pratt. Destaca de sobremanera, en su gran escena final dotando a su canto de patéticos acentos. Está también magnífico en su dúo con Enrico Asthon interpretado por el barítono Alessandro Luongo, cuya prestación vocal es bastante inferior a la pareja protagonista, con poco dominio del estilo belcantista. Una verdadera lástima, porque Enrico es un personaje para barítono de absoluto lucimiento, con grandes momentos como su gran escena en el arranque de la ópera o el gran dúo con Lucia del Acto II, donde, en comparación con la actuación de Jessica Pratt, pueden comprobarse todas sus limitaciones. Excelente el bajo ruso Alexander Vinogradov como Raimondo, ofreciendo una poderosa vocalidad, destacando en el dúo con Lucia y sobre todo en su gran intervención solista “Ah! Cessate quel contento”. Excelente prestación del joven tenor vasco Xabier Anduaga como el sposino Arturo, cuya magnífica vocalidad augura una brillante carrera futura. Bien la mezzo rusa Olga Syniakova, como Alisa. Correcto el tenor Alejandro del Cerro como Normanno. Magnífica interpretación del famosísimo sexteto seguido de la “stretta”, con el que concluye el Acto II, donde la voz de Jessica Pratt, emerge con fuerza entre el coro y las voces solistas.

El Coro de la Generalitat ofreció, una gran interpretación, sobre todo en el Acto II, donde su actuación brilló a gran altura, así como en la introducción de la escena de la locura, y en todo el final de la ópera. En fin, una Lucia di Lammermoor para recordar.

El legendario barítono Leo Nucci debuta en el Palau de les Arts con ‘Rigoletto’, de Giuseppe Verdi, con dirección musical de Roberto Abbado, este sábado, 11 de mayo, en la Sala Principal.

El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, ha presentado hoy este título en conferencia de prensa, acompañado por el propio Leo Nucci junto con Roberto Abbado y Emilio Sagi, responsable de la puesta en escena.

‘Rigoletto’, según ha señalado Iglesias Noriega, es una de las obras más apreciadas del compositor de Busseto, tan solo superada en número de representaciones por ‘La Traviata’, y Leo Nucci, su intérprete de referencia desde su debut en el papel en 1973.

El barítono boloñés atesora más de 500 representaciones en su carrera en los principales teatros del mundo, una cifra que, como apunta el artista nacido en Castiglione dei Pepoli, “suma junto con ensayos y pruebas más de 2.000 ocasiones en la piel del atormentado bufón. Y, a pesar de ello, cada noche, su representación es diferente, porque la transformación del personaje es la propia evolución del hombre”.

A sus 77 años, Nucci ha cimentado una de las carreras más longevas del panorama lírico mundial. Estrechamente vinculado a la Scala de Milán, el barítono es un caso único de presencia durante más de tres décadas en el templo milanés, donde, a fecha de hoy, ha intervenido en más de 200 funciones en más de veinte títulos, con compromisos también en la presente temporada.

En València, el cantante se reencuentra con Roberto Abbado, director musical de ‘Rigoletto’, con quien el intérprete ha trabajado en numerosas ocasiones.

Según explica Abbado, su relación se remonta a más de 40 años, cuando el director estudiaba en el conservatorio de Milán, pero su primera colaboración fue en Barcelona en 1982 con otra partitura de Verdi, ‘Don Carlo’.

“Se trata de nuestro segundo ‘Rigoletto’ juntos, y el tercero en mi carrera después de dirigirlo en el Teatro Real de Madrid y en el Metropolitan de Nueva York”, apunta el maestro milanés.

“‘Rigoletto’ es una ópera popular”, explica Abbado, no solo porque integra con ‘Il trovatore’ y ‘La Traviata’ la conocida como trilogía popular de Verdi, sino por la excelente respuesta que “ha recibido del público de València ante esta historia”.

“En primer lugar, la ópera cuenta con un libreto y una música perfectos. Estamos ante uno de los mejores exponentes de la colaboración de Giuseppe Verdi con el libretista Francesco Maria Piave. Cada palabra y cada nota son necesarias, la forma en que se representan las relaciones personales, el uso de la ‘mezzavoce’ y los duetos para plasmarlas, junto con la belleza de la música complementan una trama que podría suceder hoy en día”.

Emilio Sagi firma la puesta en escena de ‘Rigoletto’, que es una coproducción de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) y el Teatro São Carlos de Lisboa, con escenografía de Ricardo Sánchez-Cuerda, vestuario de Miguel Crespí, iluminación de Eduardo Bravo y coreografía de Nuria Castejón.

El ‘regista’ ovetense es, siempre según Jesús Iglesias, un valor seguro en el panorama operístico, además de una de las figuras imprescindibles en la historia de Les Arts, donde ha dirigido títulos como ‘La bruja’, ‘El rey que rabió’, ‘El dúo de ‘La Africana’’, ‘Katiuska’, ‘Luisa Fernanda’, ‘Lucrezia Borgia’, ‘Tancredi’ o ‘Il mondo della luna’.

Su propuesta escénica, explica Sagi, transcurre en una atmósfera sombría, para destacar la teatralidad de la obra y la soledad en la que viven los personajes, “incomunicados y obsesionados”, describe.

La escenografía incluye una rampa que se transforma en virtud de los diferentes cuadros y un suelo que se va desmenuzando para simbolizar la corrupción, de manera que en el último acto ya solo queda un trozo de tierra bajo los pies de los cantantes.

Primeras voces

Además de Leo Nucci, la producción de ‘Rigoletto’ reúne un reparto de destacadas voces en el repertorio verdiano que han recibido anteriormente el aplauso del público valenciano en Les Arts.

Vladímir Stoyanov cantará el papel de Rigoletto en las tres últimas funciones. El barítono búlgaro regresa al teatro de ópera valenciano donde cantó en 2010 en ‘Lucia di Lammermoor’. Con actuaciones en las grandes capitales del circuito operístico (París, Viena, Londres, Milán y Nueva York), ha colaborado con las batutas de mayor prestigio en la actualidad: Myung-Whun Chung, Riccardo Muti, Zubin Mehta, Seiji Ozawa y Antonio Pappano.

Celso Albelo interpreta al Duca di Mantova, el papel que en más ocasiones ha cantado en su carrera. El tenor canario, una de las voces nacionales de mayor proyección, goza de especial ascendencia en la obra de Verdi, Bellini y Donizetti. Además, ha trabajado con directores como Antonio Pappano, Zubin Mehta, Daniel Harding, Alberto Zedda y Nello Santi, entre otros. En Les Arts debutó junto a Plácido Domingo en ‘Luisa Fernanda’ y clausuró la pasada temporada con ‘La damnation de Faust’ con Roberto Abbado.

La soprano Maria Grazia Schiavo (Gilda) regresa a Les Arts 13 años después convertida en una de las emergentes voces en los repertorios belcantista y romántico. Desde su debut en València con ‘Don Giovanni’ con Lorin Maazel, la diva napolitana es una presencia habitual en los principales teatros europeos.

Cierran el quinteto protagonista el bajo italiano Marco Spotti (Sparafucile) y la ‘mezzosoprano’ georgiana Nino Surguladze. El elenco se completa, además, con las voces de Gabriele Sagona (Monterone) y de los cantantes del Centre Plácido Domingo: Marta Di Stefano, Alberto Bonifazio, Mark Serdiuk, Arturo Espinosa, Olga Syniakova, Pau Armengol y Juliette Chauvet.

‘Rigoletto’, además de su estreno este sábado 11 de mayo, se representará en Les Arts los días 14, 17, 19 y 22.

Mozart en Les Arts

El Palau de les Arts ofrece el 26 y el 27 de enero 25 actividades gratuitas en los diferentes espacios y salas del edificio para celebrar el cumpleaños de Mozart con la tercera edición de ‘Mozart Nacht und Tag’.

El programa didáctico de Les Arts canaliza esta iniciativa de 25 horas ininterrumpidas de actividad con representaciones de ópera, conciertos espectáculo y sinfónicos, recitales, música de cámara, charlas-café, talleres didácticos, lecturas, cine y una sesión con DJ alrededor de la figura del genio de Salzburgo y su repercusión en las diferentes disciplinas artísticas.

Desde las 20.00 horas del 26 de enero hasta las 21.00 horas del día 27, la Sala Principal, el Auditori, el Teatre Martín i Soler, el Aula Magistral, el Espai Los Toros y los vestíbulos de las salas del teatro encadenarán un completo programa para todos los públicos que, a excepción de los talleres didácticos, serán de libre acceso hasta completarse el aforo de los diferentes espacios habilitados.

La puesta en marcha de la tercera edición de ‘Mozart Nacht und Tag’ ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de artistas e instituciones: la Subdirección de Música del Institut Valencià de Cultura; la Universitat de València, a través de los departamentos de Filología Inglesa y Alemana; los Conservatorios Joaquín Rodrigo (CSMV), José Iturbi y número 1 de València; así como el Instituto de Secundaria Lluís Vives, el Centre Plácido Domingo, la UNED, el DJ Eduardo Díaz, la solista de la OCV Susanna Gregorian, Gourmet Catering & Espacios y Tossal Producciones.

La actividad comienza a las 20.00 horas del 26 de enero con la primera representación del concierto espectáculo ‘Lumina’, primera colaboración entre Les Arts y la Subdirección de Música y Cultura Popular del Institut Valencià de Cultura.

Hilari García dirige a los cantantes del Centre Plácido Domingo y a la Jove Orquestra de la Generalitat Valenciana en este montaje con dirección de escena de Allex Aguilera, que enlaza fragmentos de las óperas de Mozart con la luz como hilo conductor.

De forma paralela, 35 alumnos de Educación Primaria, que pertenecen al Conservatorio Profesional de Música de València, llegarán al teatro, alrededor de las 20.45 horas, para pasar una noche en el Palau de les Arts y conocer mejor la figura de Mozart gracias al trabajo de alumnos del máster universitario de Profesor/a de Educación Secundaria, que organiza el Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universitat de València.

A las 21.30 horas, el vestíbulo del Teatre Martín i Soler acogerá una lectura acompañada de piano de las cartas de Mozart, realizada en colaboración con el alumnado de Lengua Alemana del Instituto Lluís Vives, a la que seguirá un recital de violín de la profesora de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, Susanna Gregorian, en el Teatre Martín i Soler a las 22.45 horas.

Y, mientras los más pequeños se preparan para irse a dormir a la Sala Principal, el vestíbulo del Teatre Martín i Soler se transformará en un animado café para charlar sobre las cartas de Mozart e intercambiar opiniones sobre la figura del genio de Salzburgo en un debate organizado por la UNED.

A partir de la medianoche, Les Arts propone dos alternativas para el público más trasnochador: ópera o sesión de música con DJ. El Teatre Martín i Soler se convertirá en un cine para 380 personas con la proyección de la ópera ‘La flauta mágica’ retransmitida desde la Ópera de Garsington a través del portal OperaVision.

Y, por su parte, el vestíbulo del Aula Magistral se transformará en una singular pista de baile con una sesión de música con DJ sobre la obra de Mozart, con el DJ Eduardo Díaz como artífice del espectáculo.

Propuestas matinales

La mañana del día 27 comienza con el desayuno, en el vestíbulo principal, de los más pequeños que han pasado la noche en la Sala Principal. La actividad, cortesía de Gourmet Catering & Espacios, pone punto y final al taller didáctico.

A partir de las 11.00 horas, se retoma la actividad artística con un ciclo ininterrumpido de conciertos y recitales en los principales espacios escénicos de Les Arts.

Mientras que los alumnos del Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo protagonizan un recital con arias y fragmentos de las óperas más populares del compositor en el Aula Magistral, el Espai Los Toros recibe a estudiantes de instrumentos de cuerda de esa misma institución para interpretar el ‘Cuarteto para cuerdas en re menor K 421’ del genio de Salzburgo.

La Orquesta sinfónica del CSMV Joaquín Rodrigo, por su parte, debutará en el Auditori de Les Arts con un concierto sinfónico a mediodía, que incluirá páginas como ‘Concierto para piano y orquesta en re menor número 20’ y el motete para orquesta y cuerda ‘Exsultate, Jubilate’. Como cierre del programa, la orquesta rendirá homenaje a Salvador Giner, figura imprescindible en la puesta en marcha de su centro de formación musical.

El Teatre Martín i Soler, centro neurálgico del maratón de Mozart, presenta a las 13.00 horas ‘El empresario’, una producción de Tossal Producciones del ‘singspiel’ ‘Der Schauspieldirektor’, que el genio compuso como encargo del emperador para unos festejos en el Palacio de Schönbrunn.

Se trata de una de las óperas menos conocidas del compositor salzburgués. El libreto narra las vicisitudes de un empresario de ópera para llevar a cabo un montaje en la época de la Viena imperial. Manuel Pérez Múgica dirige musicalmente esta obra inédita en Les Arts, que reúne a antiguos alumnos del Centre Plácido Domingo bajo la coordinación escénica de Zvonimir Ostoic.

De manera simultánea, el centro de artes continúa con su oferta de conciertos y recitales, que incluyen un cuarteto de cuerdas formado por alumnos del CSMV con la obra ‘Las disonancias K465’, a las 13.15 horas en Los Toros, y una propuesta camerística en el Aula Magistral con ‘Trío para clarinete, viola y piano en Mi bemol Mayor K 498’.

El también conocido como ‘Trío Kegelstatt’ se podrá escuchar de nuevo a las 19.00 horas interpretado también por alumnos de este conservatorio en el mismo escenario.

Tras la pausa de mediodía, a las 15.30 horas se retoma la actividad en el Aula Magistral. Alumnos del Conservatorio Profesional de Música número 1 de València ofrecen una selección de fragmentos de una de las óperas más apreciadas y representadas del compositor: ‘Le nozze di Figaro’. Para aquellos interesados, el centro de artes informa de que el espectáculo se volverá a representar a las 16.45 horas.

El alumnado del Joaquín Rodrigo protagoniza la oferta vespertina de recitales y de música de cámara, que comienza a las 16.00 horas en el Teatre Martín i Soler con el segundo recital de voz y piano de esta maratón mozartiana. Media hora después, instrumentistas del CSMV interpretarán en el Espai Los Toros ‘Quinteto con clarinete en La Mayor, K. 581’ y a las 17.45 horas, en el Teatre Martín i Soler, ofrecerán una de las partituras más populares: ‘Eine kleine Nachtmusik K525’.

Por su parte, estudiantes de flauta y de guitarra del Conservatorio Municipal de Música José Iturbi ofrecen un divertimento mozartiano en el Espai Los Toros a las 19.00 horas como penúltima actividad de la jornada.

El segundo pase del concierto-espectáculo ‘Lumina’, realizado en colaboración con la Subdirección de Música del IVC y el Centre Plácido Domingo, cerrará la edición de 2019 de ‘Mozart Nacht und Tag’.

Wilhelm Schwinghammer

Wilhelm Schwinghammer es uno de los bajos más reconocidos de su joven generación. Su amplio repertorio abarca desde el barroco a la música contemporánea, e incluye los roles más importantes de su tesitura como Figaro (Le Nozze di Figaro), Leporello (Don Giovanni), Sarastro (Die Zauberflöte), Osmin (Die Entführung aus dem Serail), König Heinrich (Lohengrin), König Marke (Tristan und Isolde), Landgraf Hermann (Tannhäuser), Daland (Der fliegende Holländer), Fasolt (Das Rheingold), Rocco (Fidelio), Sparafucile (Rigoletto) y Orest (Elektra). En Mayo 2018 debutó como Baron Ochs (Der Rosenkavalier) en la Ópera de Estocolmo.

Ha cantado en la mayoría de los principales teatros de ópera como Múnich, Berlín, Dresde, Lyon, Milán, Viena, Barcelona, Los Angeles, Washington, Chicago y Hong Kong Arts Festival. Wilhelm Schwinghammer se ha ganado también una sólida reputación como concertistas y actúa habitualmente con renombradas orquestas como la Filarmónica de Berlín, Sinfónica de Boston, Sinfónica de Bamberg, NDR Elbphilharmonie Orquesta y il Concerto Köln. En ópera y conciertos ha sido dirigido por Daniel Barenboim, Zubin Mehta, Kirill Petrenko, Andris Nelsons, Sir Simon Rattle, Marek Janowski, Sebastian Weigle, Philippe Herreweghe, entre otros prestigiosos directores.

En 2005 debutó en el Festival de Salzburgo como Dr. Grenvil en La Traviata con Anna Netrebko y Rolando Villazón. En 2011 volvió al Festival de Pascua de Salzburgo con Salome, dirigida por Sir Simon Rattle. Canta regularmente en el Festival de Bayreuth, donde debutó triunfalmente en 2012 como König Heinrich en Lohengrin, rol que repitió en los años sucesivos, y en 2014 y 2015 cantó, además, Fasolt en Das Rheingold, con dirección escénica de Frank Castorf.

Entre sus éxitos recientes cabe destacar una nueva producción del Ring en Chicago (dirección escénica de David Poutney), el rol titular en la nueva producción de Le Nozze di Figaro de Stefan Herheim en Hamburgo, y, en ese mismo teatro, Osmin en Die Entführung aus dem Serail.

Wilhelm Schwinghammer nació en Baviera e inició sus estudios musicales con los famosos Regensburger Domspatzen. Estudió en la Universidad de Berlín (Universität der Künste) con Harald Stamm y asistió a master-classes con Kurt Moll y Marjana Lipovšek. En 2003 fue admitido en el Programa Joven de la Ópera de Hamburgo y en 2006 entró a formar parte del conjunto estable de dicho teatro. Desde 2017 actúa como artista freelance. Ha sido premiado en diversas ocasiones y el 2009 ganó el prestigioso ARD Music Competition, donde también obtuvo el Premio del Público.

Turandot

El Palau de les Arts dedicará las funciones de ‘Turandot’, de Puccini, a la memoria de la soprano Montserrat Caballé, fallecida el pasado 6 de octubre, según ha anunciado la presidenta del Patronato del teatro de ópera, Susana Lloret, en rueda de prensa.

“Les Arts quiere honrar así a «La Superba», quien fue una sublime intérprete del papel de Liù y una excelente Turandot, además de protagonista de grabaciones de referencia de este título”, ha añadido.

El centro de artes ha acogido hoy la presentación de ‘Turandot’, de Puccini, título principal de la pretemporada y fruto de la colaboración con Turisme de la Comunitat Valenciana, dentro del proyecto “La ruta de la seda en música” que desarrollan ambas instituciones.

‘Turandot’ es, según ha recordado Susana Lloret, una producción valenciana que atrajo a la Comunitat al prestigioso cineasta chino Chen Kaige y, a su vez, fue la carta de presentación Les Arts en China, cuando Cantón, tercera ciudad del país, solicitó el montaje para inaugurar su nuevo teatro de ópera.

Por cuarta ocasión, la última ópera de Puccini cuelga el cartel de “No hay entradas”, pero -como ha recalcado la presidenta del Patronato- es la primera vez que podrá verse con precios desde 7 a 50 euros, y, por tanto, “orientada a ese nuevo público que queremos sumar a este gran espacio cultural sin que esto suponga pérdida alguna de calidad artística”, ha apuntado.

“Los cuerpos estables del Palau de les Arts, el Cor de la Generalitat, y la Orquestra de la Comunitat Valenciana, junto con el premiado montaje de Chen Kaige se unen a una importante nómina de artistas, que combina reputados intérpretes con ascendentes artistas que han cursado formación en el Centre Plácido Domingo”.

El joven director británico Alpesh Chauhan debuta con la Orquestra de la Comunitat Valenciana. El titular de la filarmónica Arturo Toscanini de Parma, que a un ritmo vertiginoso se está revelando como una de las batutas más prometedoras, ha dirigido sendos conciertos en los prestigiosos Proms de la BBC, así como a la London Symphony Orchestra en la temporada principal del Barbican de Londres, o la propia ‘Turandot’ en el teatro Lirico di Cagliari.

El trabajo escénico recae en Allex Aguilera, de Les Arts y gran conocedor del trabajo del cineasta, quien ha delegado en él para todas sus reposiciones. Autor de montajes como ‘Opérame’, ‘Tristan und Isolde’ o ‘La Clemenza di Tito’, Aguilera desarrolla también una importante carrera internacional con ‘Don Giovanni’ en Trieste, ‘I pagliacci’ en Montecarlo’, ‘Lucia di Lammermoor’ en Lima, y compromisos en Palermo (‘La favorite’) y en Montecarlo (‘Otello’).

Según ha explicado el ‘regista’, Kaige toma elementos de la ópera tradicional china para plantear una dualidad entre lo real y lo irreal. La escenografía realista de Liu King está inspirada en la Ciudad Prohibida que acogió el palacio imperial durante las dinastías Ming y Qing, mientras que el vestuario de Chen Tong Xun aporta contraste con elementos coloristas y exagerados para evidenciar que ‘Turandot’ es un drama de personajes en un escenario real.

Dos conocidos por el público de Les Arts encabezan el reparto. La soprano estadounidense Jennifer Wilson, inolvidable Brünnhilde en la ‘Tetralogía’ de Wagner y también recordada por sus incursiones en ‘Fidelio’ y ‘Tristan und Isolde’, protagoniza Turandot, ópera que ya en 2014 grabó con Zubin Mehta y la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

El tenor italiano Marco Berti se reencuentra con el público de València con el papel de Calaf, que ya cantó con Zubin Mehta en el estreno de este montaje en 2007 y un año después repitió en Les Arts bajo la dirección de Lorin Maazel. Reconocido por su calidad vocal y por su presencia escénica, Berti está considerado como uno de los grandes intérpretes de Verdi y Puccini.

Por su parte, la soprano vasca Miren Urbieta-Vega interpreta el rol de Liù, que le valió el galardón cantante revelación en los Premios Líricos Teatro Campoamor 2015. Artista del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo durante la temporada 2010-2011 es una de las sopranos españolas de mayor proyección.

Abramo Rosalen, que también se formó en Les Arts durante el curso 2009-2010 del Centre de Perfeccionament, encarna a Timur. El joven bajo desarrolla una importante carrera en Italia, donde ya cuenta con trabajos en Milán, Florencia o Venecia.

Completan el elenco de ‘Turandot otros dos destacados tenores que han pasado por el Centre Plácido Domingo, Valentino Buzza y Pablo García López, junto con el tenor valenciano Javier Agulló, el barítono jienense Damián del Castillo y César Méndez de la actual promoción de artistas que Plácido Domingo ha seleccionado para su Centre.

Además, para la función del día 26, dos emergentes intérpretes debutan en Les Arts en los papeles protagonistas, Teresa Romano (Turandot) y Amadi Lagha (Calaf).

En total, Les Arts ofrecerá seis representaciones de ‘Turandot’ los días 17, 20, 23, 26, 28 y 31 de octubre. Las localidades están agotadas, salvo el 5 % que se reserva para la venta el mismo día de cada función.

La Damnation de Faut

La Damnation de Faut 2

La Damnation de Faut 3

La Damnation de Faut 4


La Damnation de Faut 5

La Damnation de Faut 6

La Damnation de Faut 7

La Damnation de Faut 8

La Damnation de Faut 9

https://youtu.be/sMvyYmbFiD0
CON LAS REPRESENTACIONES DE LA DAMNATION DE FAUST DE HECTOR BERLIOZ, CONCLUYE LA TEMPORADA DEL PALAU DE LES ARTS. Por Diego Manuel García Pérez.

La Damnation de Faut (La Condenación de Fausto) de Hector Berlioz, ha cerrado la temporada en el Palau de Les Arts de Valencia. Una temporada especialmente complicada por las dimisiones de Davide Libermore y Fabio Biondi. La Damnation de Faut, es una obra poco programada, a pesar de su extraordinaria calidad musical, que habitualmente se suele ofrecer en versión de concierto, y que en este caso ha sido escenificada, con momentos de indudable interés, junto a otros donde se priman en exceso los aspectos visuales. Sin duda, los grandes triunfadores de estas representaciones han sido La Orquesta de la Comunitat Valenciana, y el Coro de la Generalitat Valenciana, junto a la Escola Coral Veus Juntes de Quart de Poblet y la Escolanía de la Mare de Déu dels Desemparats. También cabe destacar la actuación de la mezzo Silvia Tro Santafé como Margarithe. Y, la extraordinaria interpretación escénica del bajo Ruben Amoretti en Mefhistophélès.

 

Hector Berlioz (La Côte-Saint-André, 1803 – París, 1869), siendo muy joven, tuvo ocasión de leer el Faut de Goethe, en la traducción al francés de Gérad de Nerval, y compuso en 1829, Ocho escenas de la vida de Fausto: 1.- “Chants de la Fête de Paques (Cantos de la Fiesta de Pascua)”, 2.- “Paysans sous tillens (Campesinos bajo los tilos)”, 3.- “Concert de Sylphes (Concierto de Silfides)”, 4.- “Écot de joyeur compagnons. Histoire d’ une rat (Presencia de los alegres compañeros. Historia de una rata)”, 5.- “Chanson de Mephistophélès. Histoire d’une puce (Canción de Mefistófeles. Historia de una pulga)”, “Le Roi de Thulé (El Rey de Thulé)”, “Romanza de Margarite et choeurs de soldat (Romanza de Margarita y coro de soldados)” y 8.- “Sérénade de Mephístophélès (Serenata de Mefistófeles)”. Estas ocho escenas sirvieron a Berlioz de base para la composición de La Condenación Fausto, realizada entre 1845 y 1846. El libreto fue escrito por el propio Berlioz y Almire Gandonnière. La obra, a medio camino entre el oratorio y una sinfonía con coros y voces solistas, fue denominada por Berlioz como “Leyenda dramática en cuatro partes”. El estreno en versión de concierto, tuvo lugar el 6 de diciembre de 1846 en la Ópera-Comique (Salle Favart) de París, siendo un auténtico fracaso y manteniéndose en cartel en solo dos representaciones. Después de la muerte de Berlioz, poco a poco, la obra fue teniendo cierta repercusión, siendo interpretada de manera intermitente. La primera representación escenificada tuvo lugar en la Ópera de Montecarlo, el 18 de febrero de 1893. Desde entonces se ha mantenido en repertorio, aunque con escasas representaciones, siendo interpretada, sobre todo, en versión de concierto. Es a partir de los años cincuenta del pasado siglo, cuando comenzó a ser programada con mayor asiduidad, sobre todo porque grandes cantantes como el tenor sueco Nicolaï Gedda y la soprano francesa Regine Crespin, empiezan a interpretarla, habiéndonos quedado una toma en directo realizada en 1959, en el transcurso del Festival de Montreux, con la Orquesta y Coro de Radio Televisión Francesa, dirigida por Igor Markevitch, con Regine Crespin (Margarita), Nicolaï Gedda (Fausto) y el gran barítono francés Ernest Blanc (Mefistófeles), la grabación completa está disponible en Youtube y resulta toda una gozada escuchar a estos cantantes. Nicolaï Gedda mantuvo esta composición en su repertorio durante bastantes años y se le puede escuchar en una grabación en directo (también disponible en youtube), realizada en la Ópera de Roma, en 1969, con la Orquesta de ese teatro, magníficamente dirigida por Georges Prêtre. Aquí, Gedda realiza una interpretación aún mejor que diez años antes, estando magnífico en sus dos arias, donde muestra su gran estilo interpretativo y dominio idiomático, tan necesarios en el repertorio francés. En esta grabación Margarita es interpretada por una deslumbrante Marilyn Horne, quien brilla de sobremanera en sus dos intervenciones solistas, y tanto ella como Gedda, están extraordinarios en su gran dúo. Nicolaï Gedda también participó en una grabación de estudio editada por el sello PHILIPS, en 1973, de magnífica toma sonora, con el gran Colin Davis (verdadero especialista en Berlioz), dirigiendo a la London Symphony Orchestra; y, junto al magnífico Gedda, se pueden escuchar las excelentes interpretaciones de dos cantantes franceses: la mezzo Josephine Veasey (Margarita) y el barítono Jules Bastin (Mefistófeles). Ya, en pleno Siglo XXI, existen tomas en video, tanto de versiones escenificadas como en forma de concierto, todas ellas disponibles en Youtube. Cabe mencionar en primer lugar una magnífica versión escenificada, que fue tomada en video en el Teatro de la Monneie de Bruselas, en 2002, dirigida musicalmente por Antonio Pappano, al frente de la Orquesta de ese teatro, con un jovencísimo Jonas Kaufmann, realizando una gran interpretación de Fausto, junto a la excelente mezzo norteamericana Susam Grahan como Margarita y el Mefistófeles del gran barítono belga José van Dam. También se puede escuchar a Jonas Kaufmann en otra versión escenificada, que se representó en la parisina Ópera de La Bastilla, en 2015, junto a Sophie Koch (Margarita) y el magnífico Mefistófeles de Brian Terfel, con dirección musical de Philippe Jordan, al frente de la Orquesta Nacional de la Ópera de París. El director de orquesta ingles Simon Rattle, también ha mostrado gran interés por esta partitura, habiéndola dirigido en Berlín, en 2015, al frente de la Filarmónica de Berlín, en versión de concierto, con la extraordinaria Margarita de la mezzo norteamericana Joyce di Donato, el magnífico Mefistófeles del barítono francés Ludovic Tezier y el tenor norteamericano Charles Castronovo como Fausto. En septiembre de 2017, Simón Rattle, volvió a dirigir esta obra, también en versión concierto, al frente de la London Symphony, en el Teatro Barbican de Londrés, con un excelente reparto formado por el tenor norteamericano Bryan Hymel como Fausto, junto a dos voces inglesas: la mezzo Karen Cargill que interpreta una sutil y delicada Margarita, junto al expresivo Mefistófeles del barítono Christopher Purves.

 

Las funciones de La Condenación de Fausto, representadas en Valencia, han supuesto la primera reposición de la coproducción del Palau de les Arts, Teatro dell’ Opera di Roma y el Teatro Regio di Torino, cuyo estreno tuvo lugar en diciembre de 2017, en el Teatro dell’Opera di Roma, con dirección escénica de Damiano Michieletto, y que recibió el premio Franco Abbiati de la crítica italiana al mejor espectáculo de 2017. En esta producción, el protagonista está inspirado a partes iguales en el Fausto de Goethe y en Hamlet de Schakespeare, quien como Fausto experimenta sufrimiento; ve visiones, intenta suicidarse y su salvación está representada en una mujer. Aquí se intenta actualizar el mito de Fausto, dándole el protagonismo a un joven lleno de traumas, contradictorio y hastiado de la vida, que acepta participar en el juego maléfico de Mefistófeles.

En este montaje, las cuatro partes con diecinueve escenas y un epílogo de que consta la obra original, se han convertido en quince escenas todas ellas con un título y ejecutadas en continuidad. La escenografía diseñada por Paolo Fantin, tiene un único espacio: una sala de color blanco donde puede verse un gran pantalla de televisión, con dos grandes puertas automáticas a cada lado, que se abren a unos blancos pasillos con una brillante y fría iluminación. Toda la parte superior del escenario está ocupada por un graderío donde el coro permanece sentado durante toda la representación. Una cámara con Steadycam, va grabando personajes y objetos, que se proyectan con detalle en la gran pantalla. Hay escenas realmente conseguidas, como la V “LA NOSTALGIE (LA NOSTALGIA)”, cuando escuchamos al coro en el “Canto de Fiesta de Pascua”, y donde Fausto evoca una visión de su infancia junto a su madre, festejando una fiesta de cumpleaños. También Margarithe recuerda su infancia en la escena VIII “LE PRESAGE (EL PRESAGIO)”, viéndose a si misma de niña, danzando acompasadamente y moviendo con estilo una cinta de gimnasia artística, mientras se escucha la música de “El Ballet de las Silfides”. Destacar también, parte de la escena XI “LE JARDIN DU PLAISIR (EL JARDÍN DEL PLACER)”, en el transcurso del gran dúo de Margarithe y Fausto, con una proyección que recuerda el cuadro “Adam y Eva en el Paraiso” de Cranach el Viejo, complementado con un rótulo de neón con la palabra “Paradisus”, colocado sobre el escenario. Toda la escena final XV “LA PRIERE (LA ORACIÓN)”, que muestra el cortejo fúnebre de Margarithe, resulta de gran belleza y emotividad, realzada por el excelente diseño de iluminación de Alessandro Carletti. Sin embargo, en momentos de absoluto protagonismo orquestal, se potencia en demasía lo puramente visual, y me refiero a la escena III “LA PEUR (EL MIEDO)”, donde el protagonista es acosado, golpeado y humillado en la escuela por varios compañeros, ante la impasible presencia de otros que graban con sus móviles, de manera jocosa, la terrible escena; y, en esos momentos, se está ejecutando la famosa “Marcha húngara”. No cabe duda, que los espectadores tienden a focalizar su atención en la acción escénica, más que en escuchar la magnífica música que se está interpretando. Algo parecido ocurre en otro de los grandes fragmentos orquestales de esta obra “Menuet des Follets (Minueto de los duendes)”, perteneciente a la ya mencionada escena (LE JARDIN DU PLAISIR), con la continuada e histriónica presencia en la pantalla televisiva de Mefistófeles, rodeado de varias mujeres que le maquillan y ayudan a disfrazarse de serpiente. Por tanto, la puesta en escena resulta interesante pero irregular, en un intento de dar continuidad dramática a una obra fragmentaria, que se presta mucho más a ser interpretada en versión de concierto. Resaltar la excelente dirección escénica de Eleanora Gravagnola, sustituta de Damiano Michieletto en estas representaciones.

 

Buena labor de Roberto Abbado, manteniendo el pulso y la tensión dramática, en una partitura de extraordinaria calidad musical, donde la Orquesta de la Comunitat Valenciana, brilló a gran altura, con unos excelentes metales y percusión, bien conjuntados con una suntuosa cuerda e instrumentos de viento-madera, que tienen un gran protagonismo a lo largo de toda la obra. Excelente interpretación orquestal de la famosa “Marcha húngara”, así como del “Ballet de las Silfides” en la escena VI “LE PRESÁGE (EL PRESAGIO)” y el “Minueto de los duendes”, del “JARDIN DU PLAISIR”, sin duda, una de las partes orquestales más brillantes de la obra, donde se puso de manifiesto la excelente conjunción de todas las secciones instrumentales, destacando el sonido de las violas, junto a unos metales con excelentes intervenciones de trompetas y trombones junto con las maderas, sobre todo flautín, flautas y oboes. También, en esa misma escena, cabe destacar el sonido orquestal en la “Serenata” de Mefistófeles, con el acompañamiento de las cuerdas en pizzicato y el sonido de flautas y oboes. Magnífica conjunción de orquesta, coro e interpretes solistas en la parte final de la escena VIII “LE DESIR (El DESEO)”, con destacadas intervenciones de metales y maderas, en especial de fagots y clarinetes. Impresionantes sonoridades de todo el conjunto orquestal en la escena XIV “LA DAMNATION (LA CONDENACIÓN)” con una especial mención a violas y oboe, marcando la frenética carrera hacia el infierno. Preciosa música la que acompaña la bellísima escena final “LA PRIERE (LA ORACIÓN)”, con destacadas intervenciones de arpas y violonchelos.

 

El tenor canario Celso Albelo, interpreta el papel de Fausto. Comenzó su actuación con una voz pequeña que no llegaba a proyectarse hacia delante. Albelo fue mejorando, aunque con ciertos problemas cuando crecía el volumen orquestal. Cantó de manera notable, con estilo y depurada técnica, su famosa aria “Merci doux crépuscule (Gracias dulce crepúsculo)”, perteneciente a la escena IX “LA TENDRESSE (LA MELANCOLÍA)”, con un bello fraseo, dominando con potencia y brillantez la zona aguda. También, realizó una buena interpretación en su otra intervención solista “Nature immense, impénétrable et fiere (Naturaleza inmensa, impenetrable y fiera)” de la escena XIII “LA VICTIME (LA VÍCTIMA)”, ofreciendo sus mejores momentos, en el intenso y apasionado dúo con Margarithe, muy bien interpretada por la magnífica mezzo valenciana Silvia Tró Santafé, quien lució su bella vocalidad en el recitativo-aria “Que l’air étouffaut…..Autrefois un roi de Thule (El aire está sofocante….Hubo una vez un rey en Thulé”, perteneciente a la escena X “La PRINCESSE ET LE DRAGÓN (LA PRINCESA Y EL DRAGÓN)”, cantando con verdadero estilo, magnífico fraseo, regulando el sonido y moviéndose muy bien en todos los registros, con brillantes agudos y una gran interpretación escénica. Excelentes intervenciones del viola solista, en el transcurso del aria, estableciendo un auténtico dúo con la cantante. Verdadero mérito tiene su actuación en esta escena, donde, mientras canta, es acosada por Mephistophélès, quien incluso intenta abusar de ella. Su gran momento, se produjo en la bellísima aria “D’ amour l’ardente flamme (La ardiente llama del amor)”, en la escena XII “L’ATTENTE (LA ESPERA)”, magníficamente interpretada vocal y escénicamente, en este este caso con el brillante acompañamiento del corno ingles. También en este aria, la cantante tiene que soportar, estoicamente, las exigencias escénicas, interpretando la parte final, vertiendo vasos de agua sobre su cabeza. Impresionante actuación del bajo burgalés Ruben Amoretti, como Mephistophélès, con una presencia casi continua durante toda la representación, mostrando una gran teatralidad, para plasmar toda la perversidad del personaje, resaltada en expresivos primeros planos que aparecen en la pantalla televisiva. Su actuación vocal también resultó muy notable en sus muchas intervenciones a lo largo de toda la obra. Destacar su interpretación del aria “Voici des roses (Aquí las rosas)” perteneciente a la escena VII “L’ PRESAGE (EL PRESAGIO)”, o su impresionante actuación en toda la escena XIV “LA DAMNATION (LA CONDENACIÓN)”. Correcto el bajo Jorge Eleazar Álvarez como Brander en “La canción de la rata” perteneciente a la escena VI “LA DUPERIE (EL ENGAÑO)”.

 

Extraordinarias actuaciones de los coros en sus numerosas intervenciones a lo largo de toda la obra. Destacando de sobremanera, en toda la gran escena de “LA DAMNATION” con ese impresionante coro “Pandemoniun” cantado en un idioma infernal e ininteligible, inventado por Berlioz. El Coro de La Generalitat junto a la Escola Coral Veus Juntes de Quart de Poblet y La Escolanía de La Mare de Deus, ofrecen una sublime interpretación, en toda la preciosa escena final de la obra.

Il corsaro 1

Il corsaro 2

Il corsaro 3

Il corsaro 4

Il corsaro 5

Il corsaro 6

Il corsaro 7

Il corsaro 8

Il corsaro 9

Por Diego Manuel García Pérez.El Palau de Les Arts siempre ha mostrado interés por las óperas del joven Verdi, habiendo programado en pasadas temporadas títulos como: I due Foscari, Nabucco y Macbeth, a los que se ha añadido Il Corsaro, con cinco representaciones que tuvieron lugar los pasados 28 de marzo y 1, 5, 8 y 10 de abril. Curiosamente, a pesar de ser una de las óperas verdianas menos conocidas, la asistencia del público ha sido bastante masiva. Estas representaciones han supuesto un triunfo para el tenor norteamericano Michael Fabiano y la soprano rusa Kristina Mkhitaryan, junto a la siempre magnífica actuación del Coro de la Generalitat Valenciana y de una muy notable prestación de la Orquesta de la Comunidad Valenciana, bien dirigida por Fabio Biondi, quien tres días después de la última representación anunciaba su dimisión como director musical de Les Arts, ahondando aún más en la crisis que este teatro está sufriendo desde que también dimitiera el pasado diciembre el hasta entonces director artístico Davide Libermore.

Il Corsaro siempre ha sido considerado por la crítica uno de las peores trabajos verdianos. Ello resulta exagerado e injusto ya que se trata de una hermosa partitura, donde aún se observa una clara influencia belcantista (sobre todo, en las escenas protagonizadas por las dos sopranos que interpretan los personajes de Medora y Gulnara), aunque con momentos donde aflora el mejor estilo de canto verdiano y una cuidada orquestación, que anuncian futuras composiciones. Por ejemplo, la gran escena de Corrado (Il Corsaro) al comienzo de la ópera tiene ciertas similitudes con el aria-cabaletta “Ah si ben mio….De quella pira” de Il Trovatore, y también el aria inicial de Medora, puede considerarse un claro antecedente del aria de Leonora “D’amor sull’ali rosee” de esa misma ópera. Y, sin duda, ofrece una auténtica novedad ese trío final de dos sopranos y tenor (dos mujeres enamoradas del mismo hombre), único en toda la producción verdiana, donde pueden escucharse momentos musicales que recuerdan el primer dúo de Rigoletto y Gilda. Posiblemente, el fracaso de Il Corsaro, se debe al inconsistente libreto elaborado por Francisco María Piave, a instancias de Verdi, que adaptaba el famoso libro de poemas de Lord Byron, The Corsaire, editado con extraordinario éxito en 1814, y cuya lectura había impresionado a Verdi, animándole a componer una ópera. En 1846, el libreto estaba concluido, no siendo del agrado de Verdi, quien estuvo a punto de abandonar el proyecto, que finalmente realizó por intereses exclusivamente económicos para el editor Lucca, competidor de Riccordi. La composición de la partitura fue realizada por Verdi en París, entre finales de 1847 y febrero de 1848. La ópera estructurada es tres actos fue estrenada en el Teatro Grande de Trieste el 25 de octubre de 1848, con la ausencia del compositor, resultando un absoluto fracaso, sobre todo por su carencia de teatralidad. En años siguientes, la ópera tuvo cierto recorrido por teatros italianos, como el Carcano de Milán, donde fue representada en 1852. Desde entonces, cayó en el más absoluto de los olvidos. Tuvieron que pasar ciento diez años, para que Il Corsaro, volviera a ser interpretado, en forma de concierto, en el patio del Palacio Ducal de Venecia, en 1962. Su auténtica recuperación se produjo, en el transcurso de una serie de representaciones que tuvieron lugar en marzo de 1971, en el Teatro la Fenice de Venecia, algunas de ellas dirigidas por el recientemente desaparecido Jesús López Cobos, con un magnífico reparto que incluía a la soprano Katia Ricciarelli en el personaje de Medora, la gran soprano española Ángeles Gulín interpretando a Gulnara, el tenor Giorgio Casellato-Lamberti en el personaje de Corrado y el barítono Renato Bruson como el pachá Seid. En octubre de ese mismo año 1971, esta ópera, con los mismos interpretes, también dirigidos por López Cobos, ofrecieron representaciones en la Ópera de Frankfurt, existiendo una toma en directo comercializada en CD por el sello Opera d’Oro (disponible íntegramente en YouTube), en la que puede escucharse a una Katia Ricciarelli de veinticinco años, en posesión de una bella voz, con ciertas similitudes tímbricas a la de Renata Tebaldi, dominando todos los registros y con una buena resolución de las agilidades. La tristemente desaparecida Ángeles Gulín, con una voz de atractivo timbre y gran volumen, que no le suponía obstáculo para ofrecer un buen dominio de las medias voces y la coloratura. Renato Bruson muestra su gran estilo e impecable línea de canto. Muy notable la prestación de Giorgio Casellato-Lamberti. En 1976 fue editada por el sello PHILIPS, la única grabación de estudio (puede escucharse completa en YouTube) con una excelente toma sonora y la magnífica prestación de la New Philharmonia Orchestra, bien dirigida por el italo-sueco Lamberto Gardelli, con un magnífico conjunto de voces, que incluía al joven José Carreras en el papel de Corrado, mostrando su bellísimo timbre y gran temperamento verdiano, junto a la Gulnara de Monserrat Caballé, en magnífico estado vocal, exhibiendo sus preciosos filados y con un absoluto dominio de la coloratura. Las voces de Caballé y Carreras, brillan de sobremanera en su gran dúo del Acto III. En el papel de Medora, la soprano norteamericana Jessye Norman, muestra su excelente vocalidad y gran estilo interpretativo, con excelente dominio de las agilidades, muy bien conjuntada con Carreras en el dúo del Acto I. Los tres cantantes realizan una extraordinaria interpretación del trío conclusivo de la ópera ¡una verdadera maravilla de grabación! El estreno en España de Il Corsaro, se produjo en 2005 en el Liceu de Barcelona, en forma de concierto, y ya escenificado, en una serie de funciones ofrecidas en Bilbao, en 2010, con una producción del Teatro Regio de Parma, estrenada en 2004, dentro de ese ambicioso ciclo de ABAO, destinado a representar todas las óperas de Verdi.

Las representaciones de Il Corsaro, que han tenido lugar en el Palau de Les Arts, constituyen la tercera ocasión en que esta ópera se programa en España. Se trata de una coproducción del Palau de Les Arts y la Ópera de Montecarlo con dirección de la alemana Nicola Raab, en cuya propuesta escénica, identifica al personaje principal Corrado con el propio Lord Byron, inmerso en la creación de su obra The Corsair, convirtiéndola en una vivencia interior y donde todas las acciones externas se presentan como recuerdos o imaginaciones. Se trata de una idea interesante, aunque con una escenografía de George Souglides (también responsable del diseño de vestuario), en muchos momentos, bastante confusa, y en otros utilizando convencionales recursos visuales. Una gran sala de amplios ventanales laterales, domina el espacio escénico durante toda la representación, con una variante iluminación, en función del desarrollo dramático de la acción: en el Acto I, con sombríos tonos azulados, donde un gran telón formado por lamas de plástico transparente, separa dos planos escénicos; el más cercano, en el que Byron-Corrado trabaja en una pequeña y elegante mesita circular, en la creación de su obra, y el más lejano, donde puede verse, a través de la barrera de plástico, la figura difuminada y casi fantasmagórica de Medora, como una ensoñación del propio Byron ¡todo ello resulta bastante pretencioso! En el Acto II, la iluminación se torna anaranjada y cálida, para mostrar, el harén del pachá turco Seid, dominado por la presencia de su favorita Gulnara. Durante ese Acto II, la escenografía resulta cambiante, con la inserción de un panel, donde se proyectan pinturas de corte orientalista, y también, a modo de sombra chinesca, la figura en movimiento de Gulnara, que se conjunta, con la proyección de un gran incendio, con sombras que muestran el enfrentamiento de corsarios y turcos, de gran impacto visual. El comienzo del Acto III, se produce con otro incendio, donde se queman las pertenencias de Byron-Corrado, para pasar, a otro espacio muy convencional, recurriendo a un gran panel, donde se proyectan pinturas con motivos árabes, que sirve de fondo a la gran escena de Seid y su posterior dúo con Gulnara; y, sin solución de continuidad, pasamos a un espacio físico y dramático totalmente diferente, donde puede contemplarse un oscuro y ruinoso recinto carcelario, en el que Corrado está retenido, acudiendo Gulnara a liberarlo. La escena final de la ópera retoma el espacio inicial, con esa oscura iluminación y el telón de plástico, a través del que se puede ver de nuevo a la etérea Medora. Realidad y fantasía se entrelazan con la trágica presencia del trío formado por Corrado, su amante Medora y Gulnara, esta última situada en un diferente plano dramático. Sin duda, para entender este planteamiento escénico, los espectadores necesitan ciertas claves y conocer muy bien el argumento, cosa bastante complicada, tratándose de una ópera prácticamente desconocida. En cuanto al diseño de vestuario, fluctúa entre las sencillas y elegantes vestimentas de Medora, pasando por las adecuadas que portan Seid y Gulnara de estilo árabe, hasta la más absoluta ridiculez de un Corrado envuelto en una manta moruna y su cabeza cubierta por un fez, en el pequeño dúo con Seid del Acto II.

Se trata de una partitura, donde confluyen todas las características del joven Verdi: música fácil pero llena de atractivo, con momentos muy vibrantes, sobre todo puesta al servicio de las voces. Fabio Biondi alejado de los repertorios barroco y mozartiano que le son más afines, dirige con mucho brio y buen pulso, este título del joven Verdi, consiguiendo una excelente prestación de la Orquesta de la Comunitat Valenciana. Resulta curioso, que en estas representaciones, Biondi haya elevado el foso orquestal hasta situarlo casi al mismo nivel que el escenario, considerando que era lo habitual en los tiempos en que fue estrenada esta ópera y que facilitaba la conjunción de voces y orquesta. También cabe señalar una disposición de los atriles orquestales diferente a la habitual, colocando en el centro violonchelos y contrabajos, a la derecha maderas, metales y timbales, y a la izquierda violines, violas y arpa, con unos atractivos resultados sonoros. Se puede reprochar a Biondi, que, por momentos, eleve demasiado el sonido orquestal. Destacar la ejecución de la obertura, iniciada con unos poderosos acordes que muestran el sonido de una tempestad seguida de un bello tema magníficamente ejecutado por el clarinete. También brilló el sonido orquestal en la interpretación de esa música de carácter orientalista, en conjunción con el coro femenino, con la que arranca el Acto II, y en toda la escena final de ese acto, junto a voces solistas y coro, sobre todo en el magnífico concertante conclusivo. Excelentes interpretaciones de diferentes instrumentistas: arpa y flauta en la introducción del aria de Medora en el Acto I, con un tema musical que retomará el oboe cuando Medora vuelve a entrar en escena en el Acto III. Precioso sonido de los violonchelos en la introducción y coda conclusiva del aria de Corrado en el Acto III. También resultó de extrema delicadeza el sonido en pizzicato de la cuerda cuando se produce la muerte de Medora.

En el plano vocal, resaltar en primer lugar la gran interpretación de Medora, que realiza la soprano rusa Kristina Mkhitaryan, de voz mórbida, muy bello timbre y excelente fraseo, dominando todos los registros y con una excelente resolución de las agilidades. Capaz de alternar sonidos en forte con delicadas notas en pianissimi, incluso filando notas agudas. Domina con maestría los saltos del agudo al grave, y todo ello unido a una gran expresividad y bella presencia escénica. A pesar de su situación en el fondo del escenario y teniendo delante la citada barrera de plástico, la voz surge bellísima atravesando todo tipo de obstáculos para interpretar de manera muy brillante el recitativo-aria del Acto I “Egli non riede ancora….Non so le tetre immagini”, seguida del precioso dúo con Corrado, muy bien interpretado por el tenor norteamericano Michael Fabiano, en posesión de una voz de gran volumen, bien manejada, cuyo timbre recuerda al del joven Carreras. Domina el estilo verdiano y aunque tiene tendencia a cantar en forte, también es capaz de apianar la voz. Interpreta muy bien su gran escena del Acto I, recitativo-aria-cabaletta “Ah si, ben dite….Tutto parea sorridere…. Si, de’ corsari il fulmini”, con un contrastado fraseo, brillando de sobremanera en la vibrante cabaletta. Dota de patéticos acentos su gran aria del Acto III “Eccomi prigioniero” seguido del extenso dúo con Gulnara, discretamente interpretada por la soprano ucraniana Oksana Dyka, de voluminosa voz, no demasiado bien controlada y con un timbre agrio. Tiene auténticos problemas en su gran escena del Acto II, el recitativo-aria-cabaletta “Né sulla terra….Vola talor dal carcere….Ah, conforto è sol la speme”, con una irregular línea de canto y dificultades en las agilidades. Mejora su prestación en el Acto III, con un mayor control de la emisión, consiguiendo su mejores momentos en el precioso trío con Medora y Corrado, conclusivo de la ópera. Notable interpretación del barítono italiano Vito Priante, exhibiendo un buen estilo de canto verdiano, con un incisivo fraseo pleno de musicalidad, destacando la interpretación que realiza en su gran escena del Acto II, el recitativo-aria-cabaletta “Alfin questo corsaro è mio prigione!….Ma pria togliam dall’anima….S’avvicina il tuo momento”, con una vibrante ejecución de la cabaletta. En personajes comprimarios, buenas interpretaciones de Ignacio Giner (Selimo), Antonio Gómez (El eunuco) y Jesús Rita (El esclavo), todos pertenecientes al Coro de la Generalit Valenciana, cuya prestación –como siempre- resulta excelente, en sus muchas intervenciones, sobre todo en el largo trío con el comienza el final del Acto II (recuerdan momentos del Macbeth verdiano), seguido del gran concertante conclusivo. Y, sobre todo, resultan extraordinarias sus intervenciones en el trío de Medora, Corrado y Gulnara con el que concluye la ópera. La función del día 8 de abril fue tomada en video de alta definición, estando disponible en YouTube. Los lectores del presente comentario pueden contemplar el desarrollo de esta ópera, con gran profusión de primeros planos, que permiten observar muchos detalles; y, materialmente respirar junto a los cantantes.

Il corsaro

Nicola Raab dirige los ensayos de escena de la primera nueva producción de la temporada 2017-2018.

Fabio Biondi estrena esta ópera con el tenor Michael Fabiano y las sopranos Oksana Dyka y Kristina Mkhitaryan, y el barítono Vito Priante.

El Palau de les Arts Reina Sofía se adentra en la obra de Giuseppe Verdi más enigmática con la ópera ‘Il corsaro’, que se estrena el próximo 28 de marzo.

Fabio Biondi, director musical, y Nicola Raab, responsable de la puesta en escena, se encuentran inmersos en los ensayos de la primera nueva producción de la temporada 2017-2018.

El director titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana estrena esta obra con un reparto encabezado por el tenor Michael Fabiano, las sopranos Oksana Dyka y Kristina Mkhitaryan, y el barítono Vito Priante.

Fabiano, una de las voces más codiciadas del momento, interpreta a Corrado, el papel protagonista, que ya debutó en 2014 en Washington, con una excelente acogida de la crítica especializada. El tenor de Nueva Jersey hace su debut en Valencia junto con la soprano ucraniana Oksana Dyka (Gulnara), a la que el público valenciano recuerda por sus memorables interpretaciones de ‘Madama Butterfly’ y ‘Tosca’.

Completan el elenco protagonista dos emergentes voces, que también se presentan por primera vez en Les Arts: la soprano rusa Kristina Mkhitaryan (Medora), ganadora del segundo premio de Operalia 2017, y el bajo barítono italiano Vito Priante (Seid), que cuenta ya con destacados trabajos en Londres, Milán, París, Múnich, Chicago y Los Ángeles.

Seis años después de su exitosa visión de ‘Thaïs’, de Massenet, en la que Plácido Domingo estrenó en València su papel número 139, Athanaël, Nicola Raab firma su primer montaje para Les Arts, que se realiza en coproducción con la Ópera de Montecarlo.
En esta ocasión, la ‘regista’ alemana se ha rodeado de un equipo creativo formado por George Souglides (escenografía y vestuario) y Ran Arthur Braun (coreógrafo de lucha y rodaje).

La propuesta de Raab reconvierte la historia de ‘Il corsaro’ en una acción interna que tiene lugar en la mente del protagonista. La puesta en escena de su visión se materializa en un espacio escénico blanco, que se transforma a través de movimientos, formas, imágenes, colores y proyecciones en los diferentes ambientes e ideas por los que transita el corsario Corrado.

Producto de su entusiasmo por Lord Byron, gran poeta romántico en lengua inglesa, Giuseppe Verdi se encomendó a convertir la novela versificada ‘The Corsair’ en su decimotercera ópera.

Con Francesco Maria Piave como libretista, el compositor de Busseto exprime en la partitura las últimas gotas de su corazón romántico, que ya andaba fascinado por las cuestiones sociales.

Estrenada el 25 de octubre de 1848 en el Teatro Grande de Trieste, ‘Il corsaro’ se revela como una ópera de detalles magistrales y trazos vigorosos, que exhibe detalles proféticos de las obras maestras que encumbrarían la figura de Giuseppe Verdi.

‘Il corsaro’ narra la historia de Corrado, corsario del Mar Egeo, que zarpa en misión secreta para atacar a los turcos, dejando a su amada Medora con los peores presentimientos.

Ya en la ciudad de Corone, los corsarios logran sorprender a los turcos quemando sus naves y asaltando el harén del pachá Seid, en el que Corrado salva a Gulnara, la esclava favorita, de morir entre las llamas. Sin embargo, la rápida reacción de los turcos les permite devolver el golpe y apresar a los invasores, condenando a Corrado a muerte.

Pero Gulnara consuma su venganza, liberando a los corsaros y poniendo fin a la vida de Seid. Ya en la isla corsaria, las funestas premoniciones de Medora le llevan a envenenarse. A su llegada, Corrado apenas tiene tiempo de despedirse de ella y, desesperado, se arroja al mar. Gulnara cae a tierra destrozada.

Les Arts programará ‘Il corsaro’ los días 28 de marzo y 1, 5, 8 y 10 de abril en la Sala Principal.

Fabio Biondi

El Palau de les Arts emitirá en ‘streaming’ la versión en concierto de la ópera ‘Le cinesi’, de Christoph Willibald Gluck, que Fabio Biondi dirigirá en el Auditori el 2 de noviembre.

La obra del compositor alemán marca el inicio del programa de actividades de ‘La ruta de la seda en música’, un proyecto fruto del convenio de colaboración entre Les Arts y la Agència Valenciana del Turisme (AVT).

Un acuerdo que, según el secretario autonómico de la AVT, Francesc Colomer, “permitirá el desarrollo de productos culturales que puedan abrirnos a nuevos mercados”.

Además, Colomer ha añadido que esta iniciativa servirá para promocionar la ruta de la seda, “un producto en el que estamos trabajando para dar mayor relevancia a la ciudad de València y la Comunitat Valenciana en el mundo, poniendo en valor el papel que ha jugado en esta ruta histórica y cultural de unión con Oriente”.

‘Le cinesi’ es una ópera en un acto con libreto en italiano de Pietro Metastasio. Para esta representación, Les Arts reúne un reparto de primeras figuras del repertorio como la soprano italiana Désirée Rancatore, la ‘mezzosoprano’ sueca Ann Hallenberg y la valenciana Silvia Tro Santafé, junto con el tenor italiano Anicio Zorzi Giustiniani.

La obra versa sobre las aspiraciones de tres mujeres chinas que, tras escuchar los relatos que circulan sobre Occidente, sienten la atracción de querer vivir su vida, sensibles al deseo de un mundo imaginario donde -aparentemente- hay una mayor libertad.

La ruta de la seda, que a través de las relaciones comerciales propicia la apertura entre Occidente y Oriente, tiene su correlato musical en esta ópera de Gluck y su visión del encuentro entre culturas.

El seguimiento en línea de ‘Le cinesi’ será posible a partir del 24 de noviembre a través de <www.OperaVision.eu>, la nueva plataforma auspiciada por Opera Europa, asociación que reúne a treinta compañías de ópera de dieciocho países del continente, entre las que se encuentra Les Arts. OperaVision recoge, a partir del 12 de octubre, el testigo de The Opera Platform, mediante la cual se transmitió la producción valenciana de ‘Lucrezia Borgia’ el 1 de abril, también con el soporte de la AVT.

‘Pelléas et Mélisande’, desde la Komische Oper de Berlín, es el primer título que OperaVision emitirá el 15 de octubre. El nuevo soporte permitirá a melómanos y a aficionados acceder a una amplia variedad de piezas, historias y documentales sobre la ópera, así como la posibilidad de conocer la riqueza de su repertorio, con más de cuatrocientos años de vida, a través de representaciones en toda Europa.

La sección ‘The Opera Academy’, por su parte, facilitará el acceso a múltiples contenidos, desde cortometrajes hasta ensayos o entrevistas con figuras relevantes del género. Algo que logrará hacer de OperaVision una completa herramienta educativa con contenidos específicos tanto para los más jóvenes como para el público adulto.

La plataforma se sumará también a las celebraciones del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018 con un abundante programa para mostrar la diversidad de la ópera en la actualidad.

OperaVision surge después de la excelente acogida de The Opera Platform, gestionada por Opera Europa y cofundada por Europa Creativa, que alcanzó una oferta fiel de tres millones de espectadores en menos de dos años y medio. El compromiso renovado de Europa Creativa con el proyecto garantiza la actividad de OperaVision hasta diciembre de 2020.

Madama Butterfly

El Palau de les Arts Reina Sofía recrea la destrucción de la II Guerra Mundial en Japón en su nueva producción de ‘Madama Butterfly’, de Puccini, el primer montaje de la III Pretemporada con precios populares, que se estrenará el próximo 11 de octubre.

Así lo ha explicado hoy en conferencia de prensa Davide Livermore, Intendente de Les Arts, junto con el director musical de esta obra, Diego Matheuz, el director de escena Emilio López y la soprano Liana Aleksanyan, que interpreta el papel protagonista.

Livermore ha incidido en la buena acogida de la ópera de Puccini, con las localidades agotadas para todas las funciones desde hace semanas, con tan sólo el cinco por cien del aforo disponible para su compra el mismo día de la representación.

“Una cifra que corrobora que sí hay interés por la ópera y por lo que se hace en Les Arts, a la que hay que añadir las más de 1.100 localidades que se han vendido en apenas dos horas cuando hemos abierto la venta online de entradas para la temporada”.

El Intendente de Les Arts ha subrayado que, con la voluntad de programar títulos del gran repertorio “para descubrir la belleza de la ópera a los nuevos públicos”, se ha decido hacer una nueva producción de ‘Madama Butterfly’. Un hecho que ha sido posible “gracias al equipo humano de Les Arts, una plantilla de auténticos creativos, que permite hacer una amplia programación de calidad, pero con un presupuesto muy inferior respecto a otros grandes teatros”.

Los profesionales de Les Arts: Manuel Zuriaga (escenografía), Antonio Castro (iluminación) y Miguel Bosch (videocreación) junto con la reconocida figurinista italiana Giusi Giustino conforman el equipo creativo de este montaje, bajo la dirección escénica de Emilio López.

Diego Matheuz dirige por primera vez esta partitura en Les Arts. Se trata de la segunda ocasión en que el músico de Barquisimeto dirige a la Orquestra de la Comunitat Valenciana, tras su debut el pasado mes de enero en Castelló, y la primera que trabaja con el Cor de la Generalitat. Matheuz, que ha sido director musical del legendario teatro La Fenice de Venecia, ha mostrado su satisfacción por la calidad de los cuerpos estables de Les Arts así como “su flexibilidad para afrontar repertorios muy diferentes”. Considerado la nueva estrella del Sistema Venezolano de Orquestas, que tiene en Gustavo Dudamel a su batuta más internacional, Diego Matheuz desarrolla una importante carrera en Europa, además de afrontar actuaciones en Norteamérica y Japón.

Emilio López, recoge el testigo de Antonio Díaz Zamora, primer valenciano que dirigió un montaje de ópera en Les Arts, con ‘Maror’, de Palau en 2014. El joven director valenciano recibe el encargo de representar uno de los títulos más apreciados del gran repertorio, que en Valencia han escenificado anteriormente el ‘regista’ nipón Keita Asari y el cineasta polaco Mariusz Treliński.

Según ha explicado en su intervención: “Para realizar ‘Madama Butterfly’, empecé a trabajar, sobre todo, en el carácter y en la psicología de Cio-Cio San. Siempre la he visto como “una muñeca rota”, que sufre una destrucción interior enorme. Esa destrucción interior la he querido plasmar en la escenografía del montaje, e, históricamente, el ambiente bélico de la II Guerra Mundial, entre 1941 y 1945, desde el bloqueo estadounidense hasta la finalización de la guerra es el marco perfecto”.

“El personaje de Pinkerton -añade López- se inspira en el piloto que soltó las bombas de Hiroshima y de Nagasaki, Charles Sweeney, cuando tenía 25 años entonces. Un chico inconsciente, que nunca fue capaz de ver las consecuencias de sus actos. Un cobarde”.

La soprano Liana Aleksanyan canta el papel de Cio-Cio-San, con el que debutó en La Scala de Milán bajo la dirección de Riccardo Chailly. Se trata de la novena vez que la diva armenia da vida a Madama Butterfly, un rol que la ha situado en primera línea del panorama lírico.

Para el papel de Pinkerton, Livermore ha anunciado que, por prescripción médica, Sergio Escobar no podrá cantar las tres primeras funciones y será el tenor italiano Alessandro Liberatore quien lo sustituya los días 11, 14 y 17 de octubre. El cuarteto principal se complementa con Nozomi Kato (Suzuki), que durante dos años se ha formado en el Centre de Perfeccionament Plácido Domingo y el barítono hispano-brasileño Rodrigo Esteves (Sharpless).

Cierran el reparto de esta obra los artistas del Centre Plácido Domingo: Moisés Marín, Marianna Mappa, Arturo Eduardo Espinosa y Jorge Álvarez, el cantante del Cor de la Generalitat José Javier Viudes y los barítonos Pablo López y Javier Galán.

 

Orquesta Valencia

El Palau de les Arts Reina Sofía realizará el próximo mes de septiembre audiciones para la bolsa de trabajo de la Orquestra de la Comunitat Valenciana (OCV), la formación titular del enclave cultural.

Según las bases de la convocatoria, que publica hoy el ‘Diari Oficial de la Generalitat Valenciana’ (DOGV), el proceso regulará la bolsa que regirá la contratación en la OCV para cubrir refuerzos temporales, bajas y excedencias. La vigencia de duración de la bolsa será de tres temporadas, extendiéndose así hasta el curso lírico 2019-2020.

El proceso, cuya información también está disponible en la propia página web de Les Arts, www.lesarts.com, seleccionará músicos para los siguientes instrumentos: viola, violín, fagot, flauta, trompeta y percusión.

Los interesados pueden remitir su solicitud hasta el 31 de agosto, inclusive, a través del portal web http://www.muv.ac/orquestra-de-la-comunitat-valenciana. Muv.ac es una página web especializada en la gestión de este tipo de procesos que utilizan actualmente más de 100 agrupaciones musicales. Teatros de ópera como la Staatsoper de Viena y la Komische Oper de Berlín, además de formaciones como la Gewandhaus Orchester de Leipzig, la Mahler Chamber Orchestra o la Tonhalle de Zúrich son usuarios de este portal.

Finalizado el plazo de presentación de solicitudes, se llevará a cabo la preselección de los candidatos por currículo y méritos. La valoración curricular se hará en función de los siguientes parámetros: formación musical, experiencia previa en orquestas profesionales, premios obtenidos y otros méritos. Cada aspirante recibirá a través del correo electrónico especificado en la propia inscripción, una notificación respecto de su admisión o no, desde la plataforma muv.ac.

Les Arts albergará durante la segunda quincena de septiembre las diferentes pruebas, que comenzarán el día 15 con la selección para viola, a la que seguirán las audiciones de flauta (16), fagot (17), trompeta (18), percusión (22) y violín (30).

Las audiciones serán públicas hasta completarse el aforo de la sala en la que se realicen.

Daniela Barcellona

Aclamada en los más célebres teatros operísticos como la gran intérprete de Rossini, Daniela Barcellona es, desde hace años, una de las cantantes más codiciadas de la escena internacional. Sus dotes interpretativas y su virtuosismo vocal han sido ovacionados en todo el mundo y su presencia es habitual en los más famosos festivales y escenarios líricos: Salzburgo, BBC Proms, Metropolitan Opera House de Nueva York, Bayerische Staatsoper de Munich, Deutsche Oper de Berlín, Semperoper Dresden, Royal Opera House, Opéra national de París, Staatsoper de Viena… Desde el próximo 23 de junio, y hasta el 1 de julio, interpretará en el Palau de les Arts de Valencia su famoso rol protagónico en Tancredi de Gioachino Rossini.

Considerada por crítica y público como la mejor Tancredi de la actualidad, Daniela Barcellona debutó en el rol de Tancredi en 1999, en el Rossini Opera Festival de Pésaro, convirtiéndose, de inmediato, en la estrella favorita del más famoso festival rossiniano.

En el extraordinario currículum de la multipremiada mezzo italiana, figuran los directores más prestigiosos de la escena internacional: Claudio Abbado, Alberto Zedda, Sir Colin Davis, James Levine, Riccardo Muti, Georges Prêtre, Roberto Abbado, Riccardo Chailly, Bruno Campanella, Kent Nagano, Daniel Barenboim o Valery Gergiev, entre otros.

Daniela Barcellona regresa al escenario de les Arts, con el maestro Roberto Abbado como director musical y la producción firmada por Emilio Sagi para la Ópera de Lausanne y el Teatro Municipal de Santiago de Chile. La soprano Jessica Pratt (Amenaide), el tenor Yijie Shi (Argirio) y el barítono Pietro Spagnoli (Orbazzano) completan el reparto de esta ópera seria de Rossini, que clausura la temporada del coliseo valenciano.

La traviata en Les Arts

Valentino Garavani firma los vestidos de Violetta, confeccionados en el taller de alta costura de la Maison Valentino. La Maison Valentino ha diseñado el vestuario de Flora y del Coro.

El nuevo montaje, creado por Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti para la Ópera de Roma, reúne un equipo artístico extraordinario: Valentino Garavani, que firma los vestidos de Violetta Valery, confeccionados en el taller de alta costura de la Maison Valentino, la Maison Valentino, que ha diseñado el vestuario de Flora y el Coro, la cineasta Sofia Coppola en su debut operístico y el escenógrafo Nathan Crowley, candidato al Oscar en numerosas ocasiones.

Ramón Tebar asume la dirección musical de la ópera de Verdi. Marina Rebeka (Violetta) y Arturo Chacón Cruz (Alfredo) completan con Plácido Domingo el triángulo protagonista.

Plácido Domingo protagoniza en el Palau de les Arts Reina Sofía el estreno en España de la producción de ‘La Traviata’ impulsada por Valentino, que dirige Sofia Coppola, el sábado, 9 de febrero.

El montaje, creado por Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti para la Ópera de Roma, reúne un equipo artístico extraordinario: Valentino Garavani, que firma los vestidos de Violetta Valéry, confeccionados en el taller de alta costura de la Maison Valentino, la Maison Valentino, que con Pierpaolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri ha diseñado el vestuario de Flora y el Coro; la cineasta Sofia Coppola en su debut operístico y el escenógrafo Nathan Crowley, candidato al Oscar en numerosas ocasiones.

Plácido Domingo interpreta por primera vez en España el papel de Giorgio Germont, su cuarta incursión en el repertorio verdiano para barítono en Valencia, después de ‘I due foscari’, ‘Simon Boccanegra’ y ‘Macbeth’.

Ramón Tebar, al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, asume la dirección musical de esta ‘Traviata’, que han dirigido anteriormente en Les Arts Lorin Maazel y Zubin Mehta. Marina Rebeka y Arturo Chacón Cruz, en los papeles de Violetta Valéry y Alfredo Germont, conforman con Plácido Domingo el reparto principal.

Valentino Garavani considera que esta producción es como un gran sueño hecho realidad, porque desde siempre se ha sentido fascinado por la lírica y por su capacidad para crear mundos fantásticos y modernos a través de una música maravillosa y atemporal.

Su pasión por este arte le llevó a diseñar en 1994 el vestuario para una ópera inspirada en Rodolfo Valentino, que puso en escena el Kennedy Center en Washington. A ésta le han seguido otras experiencias, como el despliegue extraordinario de trajes en la gala ‘Valentino’ en el New York City Ballet y el Concierto de Año Nuevo de Viena. Por tanto, este nuevo montaje es un acontecimiento muy importante para él, además de tratarse de uno de los primeros proyectos apoyados por la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti.

El propio Valentino escogió a Sofia Coppola para esta nueva producción después de visionarMarie Antoinette’ (2006), adaptación de la biografía de la reina de Francia escrita por la historiadora británica Antonia Fraser, donde la cineasta muestra una especial sensibilidad estética y musical, así como un equilibrio entre lo clásico y lo moderno. ‘La Traviata’ supone para la ganadora de un Oscar por ‘Lost in Translation’ su debut como ‘regista’ de ópera.

El mundo del cine también está presente en la escenografía de esta nueva producción con la firma del inglés Nathan Crowley, reconocido por el diseño de producción de largometrajes como ‘Batman begins’, ‘El caballero oscuro’ o ‘Interstellar’.

El elenco se completa con las voces de los artistas del Centre Plácido Domingo: Alejandro López (Il Dottore Grenvil), Anna Bychkova (Flora Bervoix), Olga Zharikova (Annina), Moisés Marín (Gastone de Letorières), Jorge Álvarez (Il Barone Douphol), Andrea Pellegrini (Il Marchese d’Obigny), además de los cantantes del Cor de la Generalitat Antonio Gómez (Giuseppe), Boro Giner (Un Commissionario) y Bonifaci Carrillo (Un Servitore).

Han colaborado en la dirección de escena Marina Bianchi y en la escenografía Leila Fteita. Francesc Perales dirige al Cor de la Generalitat. Completan el equipo creativo Stéphane Phavorin (coreografía), Vinicio Cheli (iluminación) y Officine K (videocreación).

Les Arts ha programado siete funciones de ‘La Traviata’ los días 9, 12, 15, 18, 21, 22 y 23 de febrero. La representación del día 22, con localidades a precios populares, estará protagonizada por Tina Gorina, Giuseppe Talamo y Luis Cansino.

 

I vespri siciliani

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el próximo 10 de diciembre "Las vísperas sicilianas", de Verdi, en un montaje contemporáneo para reflexionar sobre el poder y la propaganda, como ha señalado el Intendente Davide Livermore en su presentación.

Roberto Abbado, titular de la Orquesta de la Comunidad Valenciana, asume la dirección de la primera ópera de la temporada de abono 2016-2017, que se presenta en una producción del Teatro Regio di Torino y la ABAO. La puesta en escena es de Davide Livermore y con ella Turín conmemoró el 150 aniversario de la unidad de Italia en 2011.

Según ha explicado el maestro Abbado, "Las vísperas sicilianas", es una partitura musicalmente compleja y exigente tanto para los solistas como para la Orquestra de la Comunitat Valenciana. La obra, un encargo de la Ópera de París al compositor de Busseto, mantiene la estructura de la ‘grand opéra’ francesa que Verdi –como recuerda Abbado- consigue solucionar musicalmente. “Para buscar sentido de grandeza, por ejemplo, recurre a una forma de variación continua de los mismos elementos”, ha apuntado el director musical.

Davide Livermore, como artífice de la puesta en escena, ha subrayado que “estamos ante una ópera compleja, en la que convergen las principales preocupaciones de Verdi: la patria, los conflictos paterno-filiales y el dilema interno entre la obligación y los sentimientos… una dificultad tanto escénica como musical que precisa de un reparto solvente”.

La producción, con escenografía de Santi Centineo, vestuario de Giusi Giustino, iluminación de Andrea Anfossi y coreografía de Luisa Baldinetti, fue elegida por la publicación Musical America como uno de los 10 mejores espectáculos de 2011.

Giuseppe Verdi, tal y como apunta Livermore, tomó un episodio histórico del S. XIII para hablar de su contemporaneidad, la invasión francesa de Sicilia como pretexto para evocar una Italia ocupada en el S. XIX y abordar la libertad, su búsqueda y la lucha contra la invasión enemiga.

El montaje que estrena el ‘regista’ turinés en Les Arts traslada el contexto histórico a los momentos más convulsos de la Italia más reciente, el atentado perpetrado por la Mafia en 1992 contra el juez Giovanni Falcone -máximo acicate contra la Cosa Nostra-, sus funerales en Palermo, o la berlusconización de la política italiana y el monopolio mediático de Il Cavaliere’, para denunciar la corrupción política y mediática de la sociedad actual.

Una puesta en escena, que según avanza el director de escena, “pese a su vinculación con la historia italiana más cercana es perfectamente universal, porque habla de hechos que se repiten en la sociedad hoy en día”.

Destacados intérpretes verdianos

Tres destacados cantantes, propios de los repartos del Metropolitan de Nueva York, en palabras de Livermore, asumen los papeles protagonistas: el tenor estadounidense Gregory cliente como Arrigo, el barítono onubense Juan Jesús Rodríguez (Monforte) y el bajo ruso Alexánder Vinogradov (Procida).

En este sentido el Intendente ha anunciado que las sopranos Sofía Soloviy, los días 10, 16 y 18 y Maribel Ortega (13 y 21) cantarán el papel de Elena, ya que Anna Pirozzi ha cancelado su presencia por prescripción médica ante su estado de gestación.

Livermore ha subrayado que “estamos ante dos prometedoras voces, que a tenor de lo visto en los ensayos, continuarán con la tradición de este teatro, donde se ha escuchado por primera vez a muchas de las estrellas de la actualidad”.

Sofía Soloviy debuta en Les Arts respaldada por una intensa carrera en destacados teatros europeos, con un repertorio que abarca desde la obra de Mozart hasta la música contemporánea. La soprano ucraniana ha cantado este papel anteriormente en Piacenza, Modena y Reggio Emilia en esta misma producción, de una gran fuerza dramática y un fuerte vínculo con el mundo contemporáneo como la situación de su Ucrania natal.

Por su parte, se trata del segundo rol protagonista para Maribel Ortega en Valencia. La soprano jerezana, que ya encarnó a Soleá el pasado mes de octubre en “El Gato Montés”, de Manuel Penella, aborda la ocasión como “un reto muy personal”.

Gregory cliente, que desde su mítico Otello en 2013 ha estado presente en todas las temporadas de Les Arts, ha recordado que el rol de Arrigo supuso en 2011 su primer papel

Verde, además de la primera colaboración con Davide Livermore, y el inicio de una exitosa etapa que le ha consolidado como uno de los tenores más solicitados del momento.

Juan Jesús Rodríguez regresa a Les Arts, donde cantó por primera vez en “Il trovatore”, bajo la dirección de Zubin Mehta, y ya en 2012 protagonizó “Rigoletto”. Para el cantante onubense la partitura ha sido todo un descubrimiento, especialmente por un montaje con referentes a los últimos años de Italia “que tocan la fibra”.

Alexánder Vinogradov cierra la terna de protagonistas masculinos. El bajo ruso es uno de los intérpretes vinculados al centro de artes valenciano desde sus inicios. Debutó en 2006 con Lorin Maazel en "Don Giovanni", repitió colaboración bajo la dirección de Zubin Mehta en “Carmen” y “Salome” y ya en 2015 regresó para cantar junto a Plácido Domingo en “Macbeth”.

El reparto de “I vespri siciliani” se completa con las voces de Cristian Díaz (contar Vaudemont), los artistas del Centre Plácido Domingo Andrea Pellegrini (El señor de Bethune), Nozomi Kato (Ninetta), Moisés Marín (Danieli), Andrés Sulbarán (Tebaldo), Jorge Álvarez (Roberto), Fabián Lara (Manfredo) y el Coro de la Generalitat.

Además del estreno el sábado 10 de diciembre, las restantes funciones de esta ópera tendrán lugar los días 13, 16, 18 y 21 de este mismo mes.

Café Kafka

El Palau de les Arts Reina Sofía acoge el domingo 22 de mayo el estreno en España de la ópera “Café Kafka”, de Francisco Coll (Valencia, 1985) en el Teatre Martín i Soler. Las representaciones de esta obra, como ha señalado el Intendente Davide Livermore en su presentación, están dedicadas a la memoria de Inmaculada Tomás, principal impulsora de este proyecto.

“Se trata, asimismo, de una cita señalada en la X Temporada de Les Arts”, ha destacado el Intendente Davide Livermore. “No todos los días un teatro de ópera tiene la oportunidad de estrenar en este país una nueva obra, de un compositor de su ciudad, y además, con una nueva producción de tanta fuerza”.

“Café Kafka”, con música de Francisco Coll y libreto de Meredith Oakes, es una ópera de cámara en un acto, escrita para cinco solistas y diez instrumentistas. La obra nace como encargo de la Royal Opera House Covent Garden de Londres, el Festival de Aldeburgh y la Opera North de Leeds.

El estadounidense afincado en Italia Christopher Franklin asume la dirección musical de esta pieza, que recibió el elogio de la crítica inglesa en su estreno. “Café Kafka” supone también el debut operístico de Franklin en Les Arts, donde anteriormente ha dirigido a la OCV en un concierto del tenor peruano Juan Diego Flórez.

Franklin es una de las batutas emergentes en el panorama musical europeo, que ha trabajado en destacados centros líricos italianos, entre los que figuran el Maggio Musicale Fiorentino, la Ópera de Roma, el Teatro Regio de Turín, así como en los festivales de Pésaro o de Jesi.

Rotativos y medios especializados dieron la bienvenida a la obra de Francisco Coll con entusiasmo: “Se puede convertir en un clásico”, subrayó ‘The Independent’, “Coll podría ser el compositor que España ha estado esperando desde hace mucho tiempo”, sentenció la ‘BBC Music Magazine’ o “Café Kafka” quedará para la posteridad”, según ‘The Stage’.

Les Arts presenta “Café Kafka” en una nueva producción, con dirección escénica del británico afincado en Valencia Alexander Herold, que ha sido realizada íntegramente por el Equipo Técnico de teatro. El montaje cuenta con escenografía de Manuel Zuriaga, vestuario de José María Adame, iluminación de Antonio Castro, videocreación de Miguel Bosch, basada en imágenes de Quique Reche, y movimientos escénicos de Ricardo Sile.

Según Alexander Herold, “la ópera de Coll es un desafío para cualquier director de escena”. “Esta partitura no es sólo una ópera, es también un ballet, una película, una caleidoscópica investigación sobre el yugo que aflige a nuestra sociedad: la soledad”.

“La música tan densa -en palabras de Herold-, tan llena de vida, humor, bromas, ironías y ritmos de danza, exige un decorado que refleje este mundo disonante y surrealista. La estructura y el color de la música me sugerían los colores puros y separados del mundo de la pintura de Piet Mondrian, artista que divide espacios de color con trazos negros”.

Un reparto de jóvenes cantantes protagoniza “Café Kafka”. El elenco incluye a actuales artistas del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo, como Miriam Zubieta, Tatiana Irizarry, Elisa Barbero y Pablo Aranday, además de un antiguo alumno de este proyecto, Pablo García López, y del británico William Purefoy, que participó en el estreno en 2014 de esta obra.

“Café Kafka”, está basada en textos del autor checo pero es una obra independiente que, toma al escritor nacido en Praga como punto de partida, para llevar al espectador a una realidad social actual. Para Francisco Coll, “Kafka fue un visionario. La ficción que narró, se ha convertido en una realidad en la actualidad. Por lo tanto, esta obra se podría entender como un espejo de nuestra sociedad, en el cual nos podemos sentir identificados”.

El compositor, que ha recordado la fantástica recepción de la obra en Londres, vaticina que el público valenciano que se acerque a las representaciones “disfrutará de la experiencia”.

Por su parte, Davide Livermore ha apuntado que el estreno este domingo de “Café Kafka” marca, asimismo, el inicio de la última etapa de la temporada de Les Arts, con otras dos obras también mucho más cercanas a la contemporaneidad que el repertorio habitual: “Juana de Arco en la Hoguera”, de Honegger, y “”Sueño de una noche de verano”, de Britten.

El Intendente-director artístico ha reconocido que la labor de un teatro público es “acercar la ópera a toda la ciudadanía, pero también nutrir a los espectadores de nuevas sugerencias e ideas con las que abrir la mente y formar una población crítica. ¡Qué mejor reflexión y crítica de nuestra sociedad, sus vicios y miserias, que la que hace el arte de nuestro tiempo!”, ha enfatizado Livermore,

“Café Kafka”, concluye, “es una excelente propuesta para acercarse al repertorio contemporáneo: una ópera con una duración menor a una hora, una puesta en escena viva y colorista, un maestro y unos cantantes jóvenes y llenos de energía, que harán disfrutar a todos los públicos”.

Además del estreno el domingo 22, el Teatre Martín i Soler de Les Arts acogerá más representaciones de “Café Kafka” los días 25 y 28, con una función didáctica el 31 de mayo. Las entradas para este espectáculo tienen un precio único de 25 euros.

Más información: lesarts

Idomeneo

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el próximo 21 de abril “Idomeneo”, de Mozart, “un viaje del hombre hacia el interior de su alma”, como ha señalado el Intendente y director de escena de esta producción, Davide Livermore, en conferencia de prensa.

Davide Livermore incardina este título en la apuesta por diversificar y ampliar el relato artístico de Les Arts, después de la excelente acogida de la ópera de Mozart con títulos como “Don Giovanni”, “Le nozze di Figaro”, “Così fan tutte” o “Die Zauberflöte” (“La flauta mágica”) en sus montajes tanto en la Sala Principal como en el Teatro Martín i Soler desde la primera Temporada del teatro.

La primera nueva producción de Les Arts en 2016 cuenta con escenografía del propio Davide Livermore, vestuario de Mariana Fracasso, iluminación de Antonio Castro, videocreación de D-WOK y coreografía de Leonardo Santos, que ejecuta el Ballet de la Generalitat.

Livermore se ha inspirado en un conjunto de simbolismos que responden a tres preguntas que plantea la obra: “quién es Dios, dónde está el hombre y quién es el monstruo”.

Según explica el ‘regista’ turinés, “Mozart compone una obra profundamente masónica, en una época en que la masonería aportó conceptos fundamentales en el desarrollo del hombre, como libertad, fraternidad e igualdad”.

“Cuando Mozart da voz a Neptuno –prosigue Livermore- está hablando de un dios arcaico que dice al hombre: Idomeneo, tú te salvarás pero para ello tendrás que sacrificar a tu hijo. Es una lectura iluminista porque el único que puede salvar al hombre es el propio hombre. El hombre puede ser a la vez un dios y un monstruo, somos capaces de acciones crueles y también tenemos la capacidad de cambiar”.

La dirección escénica propone una contextualización contemporánea, con elementos y referencias a joyas cinematográficas como “2001 Una odisea del espacio”, de Stanley Kubrick, u otros largometrajes que desarrollan descubrimientos y acciones ‘on the road’. Todo ello, con una importante carga de efectos visuales, como el mar, la lluvia, la tormenta y el huracán… “es una superproducción con supermilagros en el presupuesto, ha señalado Livermore”.

Primera ópera de Fabio Biondi en la Sala Principal

Fabio Biondi debuta en la Sala Principal con su tercer Mozart en Les Arts. El director titular de la OCV dirigió por primera vez a la formación con “Davidde Penitente” en el Auditori, y recientemente, en la misma sala, con su “Sinfonía Júpiter”.

Para Biondi, “Idomeneo” es “la más deslumbrante de las partituras de Mozart a nivel de orquesta” y una “magnífica propuesta para la calidad de la OCV”. El maestro ha apuntado también que la inclusión de los ballets en el montaje, a cargo del Ballet de la Generalitat, permite, además “la confluencia de las fuerzas de Les Arts”.

“Era la primera ópera en su corazón”, ha proseguido Fabio Biondi, que asimismo ha explicado que habrá en el foso “un pianoforte y un clave, dos instrumentos de continuo, que galvanizan la operación en el sentido musicológico”.

Davide Livermore ha recordado que la dirección musical de la representación del 28 de abril recae en José Ramón Martín. Asistente a la dirección musical y clave de “Idomeneo”, el músico valenciano se estrena en el foso de la Sala Principal.

Ha sido maestro repertorista para Lorin Maazel, Zubin Mehta, Nicola Luisotti o Plácido Domingo, labor que ha compatibilizado con incursiones en la asistencia a la dirección musical de maestros como Roberto Abbado, Fabio Biondi, Riccardo Chailly, Ottavio Dantone u en el centro de artes valenciano.

El centro de artes reúne a consolidadas estrellas, ascendentes intérpretes y jóvenes cantantes en “un reparto de máximo nivel y equilibrio”, en palabras de Davide Livermore.

Gregory Kunde protagoniza su segunda ópera en la X Temporada de Les Arts. El tenor estadounidense, “uno de los pilares del proyecto artístico del teatro”, como ha apuntado el Intendente, encarna el rol de Idomeneo.

Su papel permite al tenor usar la experiencia que ha tenido en esta vida, “pues aborda cuestiones muy frecuentes a alguien de mi edad, la relación con tu dios y tus hijos”.

La mezzosoprano Monica Bacelli, una de las grandes damas del repertorio mozartiano canta por primera vez en Les Arts. Premio Abbiati de la crítica italiana ha trabajado para los principales teatros italianos e internacionales con un repertorio que comprende desde la ópera barroca, Mozart, hasta la lírica francesa de los siglos XIX y XX.

El papel de Idamante, el hijo de Idomeneo, como ha matizado Bacelli, estaba escrito para los ‘castratti’, pero es muy frecuente que hoy en día recaiga en las mezzosopranos. Tras su paso por esta producción, la diva italiana, que ha cantado esta obra en numerosas ocasiones, “dice que ha trabajado en la profundidad del fraseo y de la expresión como nunca”.

Carmen Romeu, Premio Campoamor por su Musetta en “La Bohème” en 2012 en Valencia, regresa como Elettra. Artista con destacada trayectoria en los teatros españoles, es “una de las sopranos valencianas con mayor proyección internacional”, ha subrayado el Intendente de Les Arts.

Preguntada por su personaje, Romeu ha destacado que “en Elettra se pueden ver todas las miserias del ser humano, la música se torna tormentosa cada vez que aparece en escena. Es una mujer que vive en una fantasía, su único vínculo con la historia de “Idomeneo” es querer conseguir el poder a través del amor de Idamante. Es, sin duda, la antagonista de la ópera”.

La soprano Lina Mendes encarna a Ilia. Artista de la anterior promoción del Centre Plácido Domingo, la cantante brasileña interpreta su segundo papel en la Sala Principal tras su Musetta en “La Bohème” que inauguró la primera Pretemporada de Les Arts en 2015.

El reparto se completa con los actuales artistas del Centre Plácido Domingo Emmanuel Faraldo (Arbace), Michael Borth (Sumo Sacerdote) y Alejandro López (La voz).

El estreno de “Idomeneo” es el próximo 21 de abril. Las restantes funciones tendrán lugar los días 24 y 28 de este mismo mes, y el 1 y 4 de mayo.

Les Arts per a tots, entradas al 50%

Las localidades para “Idomeneo” oscilan entre los 15 y los 135 euros. En este sentido Les Arts recuerda que el próximo día 19 tendrá lugar una jornada de venta especial ‘Les Arts per a tots’, con descuentos del 50% para colectivos beneficiarios del programa ‘Un espacio para todos los públicos’: titulares del carnet Joven, ISIC, jubilados, personas en situación de desempleo, familias numerosas o ciudadanos con un grado de minusvalía superior al 33%.

El centro de artes recuerda también que mantiene el descuento “Last Minute” para este título, con una rebaja del 50% sobre el precio de todas las localidades en compras efectuadas 2 horas antes del inicio de la función el mismo día de representación, de lunes a viernes, y 1 hora antes los sábados, domingos y festivos.

Una mañana con ‘Idomeneo’

El domingo, 17 de abril, a las 12.00 h, Les Arts propone su primera actividad orientada al público familiar e intergeneracional: “Una mañana con Idomeneo”, un taller práctico que explica a jóvenes y no tan jóvenes el proceso de construcción de un montaje operístico desde el corazón del teatro, el escenario de la Sala Principal. La duración prevista es de 1 hora y 45 minutos.

El precio de las entradas es de 15 euros para el público general, 12 para abonados y 7 euros para jóvenes hasta 20 años. Como principal novedad Les Arts introduce la tarifa Mentor (10 euros) para quienes acompañen a un joven de su entorno en esta actividad.

Los asistentes a “Una mañana con Idomeneo” se beneficiarán de un descuento del 50% en la compra de localidades para esta ópera que se estrena el próximo 21 de abril.

Además los participantes en esta actividad, si realizan reserva previa, pueden disfrutar de un menú especial en el restaurante “Contrapunto” por 20 euros presentando su localidad de “Una mañana con Idomeneo”.

Sobre “Idomeneo”

Estrenada el 28 de enero de 1781 en el Residenztheater de Múnich, dos días después de que Mozart cumpliera 25 años, “Idomeneo” fue un encargo de Carlos Teodoro, duque de Baviera, para el carnaval de la capital bávara.

Giambattista Varesco, sacerdote de la corte de Salzburgo, se responsabilizó de la elaboración del texto –a partir de la tragedia lírica francesa “Idoménée”, de Antoine Danchet, con música de André Campra, al que dotó de un final feliz para cumplir con la tradición imperante en aquella época.

La trama narra el retorno de Idomeneo, rey de Creta, de la Guerra de Troya. En la travesía, sus barcos se enfrentan a una terrible tormenta. Idomeneo pide el favor del dios Neptuno para que salve su flota, a cambio sacrificará al primer ser que se encuentre al llegar Creta, que, para su desgracia, será su hijo Idamante.

Palau les Arts

Roberto Abbado y Fabio Biondi, directores musicales del Palau de les Arts Reina Sofía, comparten el podio en el Concierto Abbado-Biondi que acoge el Auditori el 7 de abril con obras de Mozart, Beethoven y Vitali.

Según ha explicado el Intendente Davide Livermore en conferencia de prensa, se trata de una propuesta inédita para ambos maestros, además de una muestra del funcionamiento de la doble titularidad de la Orquestra de la Comunitat Valenciana que ostentan Roberto Abbado y Fabio Biondi desde su nombramiento en 2015.

“Sé que hubo dudas cuando presenté una dirección musical compartida, pero a falta de dos títulos –Idomeneo, de Mozart, en el caso de Fabio Biondi, y A Midsummer Night’s Dream, de Britten, para Roberto Abbado- el éxito de los dos maestros con la formación titular de Les Arts es una realidad innegable”, ha señalado Livermore.

Antes de cederles la palabra, el Intendente les ha agradecido también su compromiso con Les Arts y sus propuestas, cuerpos estables y excelencias: el Cor de la Generalitat Valenciana, la OCV y el Centre Plácido Domingo.

Según ha indicado Roberto Abbado, el concierto se divide en tres partes. Comienza con Fabio Biondi en el podio con la Sinfonía número 41 en Do mayor, ‘Júpiter’ de Mozart. Tras el descanso, Roberto Abbado ofrece la Quinta sinfonía de Beethoven. Cierra la velada la Ciaccona para violín, órgano y cuerda de Tomaso Antonio Vitali en la orquestación de Ottorino Respighi con Fabio Biondi como solista y Roberto Abbado como director.

Se trata de dos grandes obras del repertorio sinfónico -como ha recordado Abbado- que tienen como clausura una pieza de gran profundidad y espiritualidad “con sabor a principios del S. XX y la estética decadentista predominante”.

Según ha abundado Fabio Biondi, supone también un punto de encuentro entre los repertorios de ambos maestros, pues “se trata una mirada a cómo se ha desarrollado el interés por el Barroco a finales del S. XIX”.

La Cicaccona, ha apuntado Biondi, es una obra que se conoce en 1860 con la publicación de las sonatas de Vitali y de la que el Respighi violinista se enamora y finalmente orquesta en 1908. El compositor italiano, miembro de la ‘generazione dell’Ottanta’”, fue uno de los motores primarios en la recuperación de la música barroca.

Barbero de Sevilla

Este valenciano Barbero de Sevilla, con una muy original y moderna escenografía de Paolo Fantin: un popular y rotatorio edificio de vecindad, donde los ojos de los espectadores pueden escudriñar, como en el caso del escayolado James Stewart (Jeff. B. Jeffries), que se dedicaba a mirar, desde su ventana indiscreta, las actividades y evoluciones de todos sus vecinos en la genial Read Window de Alfred Hitchcock.

La gracia desbordante de El Barbero de Sevilla, nació de la perfecta conjunción de un magnífico libreto de Cesari Sterbini, basado en la comedia Le barbier de Sevilla ou La précaution inutile de Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, y la genial partitura musical rossiniana, que se va superando en ingenio e inventiva, con cada uno de sus números, en progresión verdaderamente asombrosa. Desde el “Piano pianissimo” hasta la stretta con que finaliza el Acto I. Y, desde el dúo “Pace e giogia” hasta el deslumbrante sexteto final, toda la ópera es un verdadero crescendo de riqueza melódica, perfectamente ajustado a la acción desenfadada que plantea.
Además de contar con una serie de números, verdaderamente “hitos”, de todo el repertorio como el “Ecco, ridente in cielo” o el aria-cabaletta “Cessa di più resistere…Ah, più lieto”, cargadas de dificilísimas agilidades, magníficamente resueltas –recordemos- por tenores como Alfredo Kraus, Cesare Valetti, Nicolaï Gedda, Fritz Wunderlich o el argentino Raul Giménez (gran estilista del belcantismo); y, en la actualidad, por Juan Diego Florez –recordemos su magnífico Conde de Almaviva, en el Teatro Real de Madrid, también editado en DVD- o, ese “Largo al factotum” de Fígaro, y “La calumnia” de Don Basilio. Por no señalar esa “Una voce poco fa”, donde tantas cantantes han fracasado, en el intento de darle un contenido verdaderamente expresivo a la frase ma se mi toccano.
El Barbero es otra prueba irrefutable del dominio orquestal de Rossini. “La obertura” o el acompañamiento de ”La calumnia”, pueden atestiguarlo.

Algo también, altamente reseñable es el retrato de los diferentes personajes mediante la música: el carácter pleno de gran nobleza de la canción del conde, los diversos aspectos de la personalidad de Rosina expuestos en su “una voce poco fa” o, la mala idea de Bartolo en “A un doctor”, y la graciosa imitación del lenguaje rococó en su arietta del Acto II, reminiscente de su juventud. Todos estos aspectos contribuyen a que esta ópera rossiniana se haya comparado sin ningún tipo de complejo a obras maestras de Mozart como El rapto en el Serrallo o Las bodas de Figaro. Señalar finalmente, que el Acto I es superior al segundo, y ello no constituye un defecto, ya que la suma rapidez del desenlace de esta ópera, sirve de equilibrio a la prolongada presentación que constituye todo el Acto I.
En esta ópera rossiniana, podemos encontrar claras reminiscencias de la famosa trilogía de Mozart-Da Ponte: Las bodas de Figaro, Don Giovanni y el Così fan tutte.
Después de esta larga introducción –pienso que didáctica- para meter al lector en materia, volvemos a centrarnos en este Barbero que ha podido verse durante el pasado mes de marzo en Valencia.

Esta producción proveniente del Grand Théâtre de Geneve, cuenta –como ya se ha señalado- con una excelente y moderna escenografía, consistente en la fiel reconstrucción de un popular edificio de varios pisos, donde incluso, podemos ver aparcado el Ford –¡está bien! hacer propaganda de la fábrica valenciana- del Conde Almaviva, perdidamente enamorado de la pizpireta y graciosa Rosina, quien vive en este edificio protegida, más bien subyugada, por el vejestorio y celoso Don Bartolo.
Este decorado puede rotar por completo, para permitir ver las interioridades de los diferentes pisos, y que los espectadores puedan escudriñar y focalizar diferentes acciones cantadas, que se simultanean con otras meramente teatrales; y, todo ello, complementado por un acertado diseño de iluminación que nos marca las transiciones temporales de la acción que se plantea. Por tanto, una notable, muy notable escenografía.

La excelente música creada por Gioachino Rossini es interpretada de manera sobresaliente por la magnífica orquesta de La Comunidad Valenciana, bien dirigida por su titular Omer Meir Wellber, luciendo de sobremanera en la “obertura” (verdadero prodigio de música colorista y concisa), y si la prestación es importante durante toda la ópera, llega a cotas de gran altura en el largo final –muy al estilo mozartiano- del Acto I. El propio Omer Wellber, se ocupa del clave, acompañado en los recitativos.
Ya en el plano vocal cabe destacar las voces más graves: el notable Figaro de Mario Cassi, quien exhibe una voz amplia y rotunda, mostrando sobre el escenario ese dinamismo que requiere este rol, cuya personalidad se muestra a las claras, en su famosa aria “largo al factotum”. Magnífico el Basilio del joven bajo bulgaro Orlin Anastassov, voz de gran empaque que luce de sobremanera en la famosa aria de “La calunnia è un venticello”, y en todas sus demás intervenciones dentro de una gran prestación vocal y escénica.
Orlin Anastassov solo cantó en las funciones de los días 12, y el día de mi asistencia 15 de marzo. De cualquier forma me consta las magníficas prestaciones del gran bajo georgiano Paata Burchuladze, en el resto de las representaciones. Gracioso y muy teatral el Bartolo de Marco Camastra siempre siguiendo el rebufo de la Rosina, y resolviendo con pericia su aria del Acto I “A un doctor della mia sorte”. Mención especial merece la Berta de la mezzo valenciana Marina Rodriguez-Cusì, de brillante trayectoria en los últimos veinte años.
Rodriguez-Cusì, da una verdadera lección teatral, ya que sin cantar, solo actuando, llega a focalizar totalmente, con sus movimientos escénicos la atención de los espectadores, y ya luciendo su atractiva vocalidad en el transcurso del Acto II, en su pequeño dúo con Bartolo “Ah, disgraziato me!” seguida de su aria “Il vecchiotto cerca moglie”.
En cuanto a la Rosina de la valenciana de Sagunto Silvia Vázquez, está bastante bien en plano teatral, y con una vocalidad tirando a notable, sobre todo en la resolución de las agilidades belcantistas que luce en su famosa aria “Una voce poco fa”.
El tenor uruguayo Edgardo Rocha (discípulo de otro brillante Almaviva: el tenor norteamericano Rockwell Blake), posee una buena técnica vocal, asociada a una voz poco homogénea, total ausencia de graves, y con un registro central no de tenor ligero sino ultraligero; que, solamente hacia arriba adquiere cierto cuerpo y anchura para moverse bien en el agudo. Estas características le restan lucimiento en sus importantes intervenciones de ambos actos. El Figaro de Mario Cassi, le comunica cierto fulgor en el dúo de ambos en su dúo del Acto I “All’idea di quel metallo”. Magnífico el gran número de conjunto que cierra el Acto I, con ese excelente Coro de la Generalitat Valenciana. En fin, un muy notable Barbero, sobre todo por su planteamiento escenográfico y las voces más graves.

Il BARBIERE DI SIVIGLIA
Gioachino Rossini
Palau de les Arts de Valencia
D. musical: Omer Meir Wellber
D. escena: Damiano Micheletto
Mario Cassi, Silvia Vázquez,
Edgardo Rocha, Marco Camastra,
Orlín Anastassov, Marina Rodríguez-Cusí,
Mattia Oliveri

I Due Foscari

Ha comenzado el AÑO VERDI, en el 200 aniversario de su nacimiento, y el Palau de Les Arts celebra la efeméride con un título del joven Verdi I due Foscari, a lo largo de seis representaciones que comenzaron –exitosamente- el pasado 24 de enero, y se extenderán hasta el 8 de febrero. Y, a las que seguirán las funciones de Otello –una de las cumbres del arte verdiano- que se desarrollarán los próximos meses de mayo y junio, con dirección de Zubin Mehta, en el Festival del Mediterráneo.

MUERTES EN VENECIA
En la famosa película de Luchino Visconti en 1971 y, también, en la última ópera de Benjamin Britten de 1973, se producía la Muerte en Venecia, del atormentado músico Gustav von Achenbach: Francesco María Piave –a partir del drama de Lord Byron, The two Foscari- escribió el libreto de la sexta ópera compuesta por Verdi, con el italianizado título de I due Foscari. En ella se plantea una trama opresiva y de gran dramatismo, que concluye con las muertes, en la Venecia del Quatrocento, del Dux de la Serenísima República, Francesco Foscari y de su hijo Giacopo.
Esta ópera inaugura un período de frenética actividad creadora del compositor de Busseto, quien desde 1844 (año del estreno de I due Foscari) hasta 1850, compondrá once óperas. A estos intensos siete años se les conoce con el nombre de “años de galera”. Esta denominación está basada en una carta del propio Verdi a su amiga la condesa Maffei, en la que se quejaba del modo
siguiente: “Desde Nabucco puede decirse que no he tenido una sola hora de tranquilidad. ¡Fueron siete años de galera!” Más tarde la expresión alcanzó fortuna, pero aplicándola al período de seis años acotado entre I due Foscari y Stiffelio estrenada en 1850.
Dos pueden ser las razones de este gran esfuerzo creativo: las peticiones de los teatros para representar nuevas óperas y el afianzamiento de la posición económica del compositor, cuyos triunfos en los escenarios le iban proporcionando una saneada situación financiera. Ambas razones son plausibles, aunque suele esgrimirse la primera en detrimento de la segunda, menos romántica. Ciertamente, por aquel entonces había una verdadera ansia del público por, materialmente, devorar nuevas óperas; esta circunstancia obligaba al compositor a crear sin cesar una ópera tras otra, y viajar continuamente para asistir a estrenos o supervisar ensayos y reposiciones. Pero no es menos cierto, que por sus orígenes humildes, Verdi sentía una gran atracción por el dinero.
Por tanto, ese frenético trabajo de “los años de galera”, al que puede añadirse el período entre 1851 y 1853 donde compuso su trilogía popular, que forman Rigoletto, Il Trovatore y La Traviata, le convierten en un compositor millonario que, a partir de entonces, va paulatinamente ralentizando su producción, ya que, en los siguientes cuarenta años, y hasta sus postreros Otello estrenada en 1887, y Falstaff de 1893, solo compondrá ocho óperas.

Pero, volvamos a este valenciano y muy notable I due Foscari: donde, de nuevo, como en los anteriores casos de Rigoletto y La Bohème, durante la presente temporada, se nos muestra una original escenografía. Ya, en el mismo arranque de la representación, podemos ver un mar dinámico proyectado sobre un transparente telón, que simboliza ese bello horizonte azul veneciano, a través del cual puede entreverse el universo feo y siniestro carcelario que, una vez izado ese telón marítimo, puede contemplarse con toda su sórdida nitidez, y donde en una jaula está preso Jacopo Foscari,a el hijo del Dux Francesco Foscari, rodeado de torturadores, y algún clérigo inquisidor que bendice los castigos a los cautivos. De nuevo, en el Acto III, ese opresivo universo subterráneo interacciona con un colorista jolgorio, donde los personajes cantan y bailan en la celebración de ese histórico evento festivo denominado “Regata veneciana”. Muy conseguido el diseño de vestuario realizado por Mattie Ullrich, con proliferación de los colores rojo y blanco, junto con los bonitos atuendos que exhibe la soprano china Guanqun Yu, en el rol de Lucrecia Contarini. Excelente dirección escénica de Thaddeus Strassberger, consiguiendo que los personajes muestren la tensión y dramatismo que les aflige.

Musicalmente, en esta ópera pueden comprobarse los avances en materia de orquestación conseguidos por Verdi en relación a sus anteriores trabajos. Aquí el compositor experimentó por primera vez con los llamados “temas recurrentes” o “leit motiv”, que anuncian la presencia escénica de los diferentes personajes, e incluso del coro. Por tanto, el maestro de Busseto muestra en I due Foscari, nuevas formas de expresión musical, principalmente con esos temas recurrentes, mediante los cuales cada personaje queda definido por un motivo musical que lo identifica en escena. Para el octogenario Francesco Foscari, son las cuerdas graves: violonchelos y contrabajos, que desarrollan una bella figura melódica descendente, que refleja fragilidad y vejez. La aparición en escena de Lucrecia Contarini está marcada por un “allegro agitato” interpretado por la cuerda, con una inquieta y enardecida melodía que muestra el alto grado de constante agitación del personaje. Hasta el coro, en las intervenciones del “Consejo de los Diez”, tiene su motivo musical: un “andante con moto”, que refleja, de alguna manera, crueldad e intransigencia.

Omer Wellber dirigió con buen pulso a la Orquesta de la Comunidad Valenciana, ya desde el mismo arranque de la ópera, con esos fuertes y vigorosos acordes que inician la obertura, y la ejecución de ese fúnebre y melancólico tema en modo menor, ejecutado en primer lugar por el clarinete y posteriormente por la flauta, con evidente lucimiento de ambos instrumentos, y que va a marcar musicalmente la presencia de Jacopo Foscari.

La orquesta luce sus bondades en el arranque del Acto II, con esa música bellísima de corte camerístico, con lucimiento de violín y violonchelo alternándose y dialogando, a los que se une la voz de Jacopo Foscari, bien interpretado por el tenor Ivan Magri –cubriendo el pasaje, con buen estilo de canto verdiano- en el inicio de su gran escena “Notte! Perpetua notte che qui regni…”. También el tenor afronta lucidamente su intervención en el Acto III, “L’inesorabil suo core di scoglio”. Aunque Ivan Magri queda lejos de las extraordinarias interpretaciones del joven Carlo Bergonzi, en la toma en directo de esta ópera realizada en 1951, con dirección musical de Carlo María Giulini o del joven Josep Carreras, en la magnífica grabación Philips de 1976, dirigida por Lamberto Gardelli, y donde el tenor catalán nos ofrece su bellísimo timbre de entonces, junto a un temperamento verdiano –sobre todo en las cabalettas- de primera magnitud.

La pasada temporada, Plácido Domingo afrontó un rol de barítono lírico, como el Athanael de Thais de Jules Massenet. De nuevo le escuchamos en esta tesitura, encarnando al viejo Francesco Foscari que, en realidad, requiere de un barítono más dramático como en los casos de Renato Bruson y Leo Nucci, quienes han interpretado este rol reiteradamente en teatro, y nos han legado grabaciones en DVD de indudable calidad. De cualquier forma, Domingo sale airoso de la prueba, mostrándonos aún ese juvenil y bonito timbre, increíble en un cantante que ya ha cumplido setenta y dos años.
Y, se muestra notable en su primera aparición escénica “Eccomi solo alfine…”, que nos presenta al gobernante en la soledad del poder. También, en sus intervenciones solistas del Acto III “Egli ora parte!… Ed inocente parte!”, para terminar su importante actuación en todo el final de la ópera “Questa dunque è l’iniqua mercede… Principe”, donde, a continuación muere ante tanto infortunio. Pero, quizás, donde Domingo brilla con más fuerza en los dúos con su nuera Lucrecia Contarini, magníficamente interpretada por la joven Guanqun Yu, -gran triunfadora de la noche- ganadora de la edición 2012, del concurso Operalia-Plácido Domingo, y discípula de Carlo Bergonzi, Reneé Fleming y Eva Marton. La soprano china cuenta con un bonito timbre, y una voz muy bien proyectada, con agudos y sobreagudos redondos y squillantes. Sin embargo, su gama de graves, resulta limitada. Su actuación resultó muy lucida, desde que aparece por primera vez en escena, durante el Acto I, con el recitativo-aria-cabaletta “No mi lasciate….tu al mi sguardi omnipossente…O patrici tremate…l’eterno”, de corte belcantista donizettiano y gran dificultad. Asimismo, También tuvo una brillante intervención en la cabaletta del Acto III “Piu non vive! L’innocente..”. Mención especial merece la interpretación del vibrante cuarteto del Acto II, con Lucrecia, Francesco, Giacopo y el malvado Loredano, muy bien interpretado por ese bajo de grandes medios vocales que es Gianluca Buratto. Como siempre, magnífica actuación del Coro de la Generalitat Valenciana, dirigido por Francesc Perales. En fin, una ópera del joven Verdi bien resuelta vocal y escénicamente.

Rigoletto

El pasado sábado 10 de octubre se inauguró la Temporada 2012-2013, del valenciano Palau de Les Arts, con una muy notable representación del verdiano Rigoletto. Nada más llegar al podio directorial, Omer Meir Wellber leyó detenidamente el documento reivindicativo de los trabajadores del Palau de Les Arts, repartido a los asistentes a la entrada del recinto. El director israelí recibió por este gesto un fuerte aplauso del público.

El pasado sábado 10 de octubre se inauguró la Temporada 2012-2013, del valenciano Palau de Les Arts, con una muy notable representación del verdiano Rigoletto. Nada más llegar al podio directorial, Omer Meir Wellber leyó detenidamente el documento reivindicativo de los trabajadores del Palau de Les Arts, repartido a los asistentes a la entrada del recinto. El director israelí recibió por este gesto un fuerte aplauso del público.
Después de los sombríos primeros acordes, que avanzan la tragedia planteada en esta popular partitura, se alzó el telón para mostrarnos el esplendido decorado del Palacio Ducal de Mantua, realizados por Ezio Frigerio, a mediados de los años ochenta del pasado siglo, y que fue utilizado en muy brillantes representaciones scalígeras, desde que Riccardo Muti, en 1987, se hiciese cargo de la dirección artística y musical del Teatro Milanés.
Funciones con grandes intérpretes como Renato Bruson, Leo Nucci, Andrea Rost o Ramón Vargas, que participaron en esta producción realizada por Frigerio, con vestuario diseñado por su esposa, la oscarizada Franca Squarciapino. Y, con la brillante dirección musical, en el más puro estilo verdiano, del gran director napolitano. Esta producción fue retomada por el Teatro Wilelki (Ópera Nacional de Polonia).

Volviendo a esta función valenciana: después de unos escasos veinte minutos de representación, y al concluir el primer cuadro del Acto I, se produjo un prolongado descanso, para mostrarnos durante el resto de dicho acto un decorado oscuro y sombrío, en contraste con el inicial, muy en consonancia con el encuentro entre Rigoletto y el siniestro sicario Sparafucile, en los aledaños de la casa donde el bufón, guarda celosa y muy secretamente a su amada hija Gilda.
Ya, en el Acto II, vuelve a aparecer el brillante decorado de corte clásico –como debe ser- que reproduce una estancia del Palacio Ducal, con unas grandes vidrieras al fondo, que le dan aún mayor esplendor.
En el Acto III, se nos vuelve a presentar un lúgubre y siniestro decorado, que representa la casa de Sparafucile, donde se consuma esta tragedia, construida por el propio Verdi y su habitual libretista de aquellos años Francesco María Piave, basada en el melodrama romántico Le roi s’amuse de Victor Hugo.
Inicialmente, cuando esta producción se puso en circulación, la dirección escénica corría a cargo del prestigioso Gilbert Defló. En esta representación valenciana, la regista era Beata Redo-Dobber, quien consigue unas buenas prestaciones teatrales de los intérpretes, y que por su trabajo escénico, fue recompensada con los aplausos del público, cuando apareció a saludar al final de la representación.
Decir, a estas alturas, que la Orquesta de la Comunitat Valenciana, es una de las mejores de foso en toda Europa, no es ninguna novedad. Aquí, bien dirigida por un Omer Wellber, metido de lleno en la partitura, con el apoyo de visibles movimientos y gestos; y, extrayendo el máximo rendimiento orquestal. Las diferentes secciones muestran un matizado equilibrio sonoro, para plasmar los momentos alegres y jocosos, en contraposición con los mucho más sombríos, dramáticos e incluso tétricos, de esta partitura verdiana, donde el gran maestro de Busetto, intenta de nuevo, como en su Macbeth, una interacción entre música y desarrollo dramático.
Dentro de una sobresaliente actuación de la orquesta en todo el desarrollo de la obra, cabe resaltar su prestación durante el primer encuentro entre Rigoletto y Sparafucile; y, sobre todo, en el transcurso de todo el Acto III.
Destacar, como Rigoletto ,el gran trabajo vocal y escénico del barítono onubense, Juan Jesús Rodríguez, quien pasa de una frívola y mordaz actuación al comienzo de la ópera, a un sombrío encuentro inicial con Sparafucile.
Tambien, en sus emotivos dúos con Gilda o en esa impresionante “vendetta”, donde canta con auténtico estilo verdiano, exhibiendo un
magnífico registro agudo. Sobresaliente, su actuación durante todo el Acto III, plena de dramatismo y buena vocalidad. Sin duda, Juan Jesús Rodríguez fue el gran triunfador de la noche, siendo recompensado durante y al final de la representación, con grandes aplausos.
El tenor italiano Ivan Magri, como Duque de Mantua, tuvo, en conjunto una notable actuación. Estuvo bien en el dúo con Gilda que cierra el Acto I, donde en la ”stretta” que remata el dúo, elevó la voz a un do4.

Uno de los momentos clave para el tenor, en esta ópera, es el arranque del Acto II, con el recitativo-aria “Ella mi fu rapita…… Parmi veder le lagrime…”, que requieren una gran técnica vocal y un canto lleno de estilo, para enlazar largas frases y regular el sonido: baste recordar las lecciones magistrales que de esta página, realizaron un Alfredo Kraus o Carlo Bergonzi e, incluso cantantes como Pavarotti, Jussi Björling, Josep Carreras y Richard Tucker. En esta función valenciana, ese recitativo-aria, se le atragantó a Ivan Magri, llegándosele, por momentos, a descolocar la voz.
En compensación, si cantó bastante bien la subsiguiente cabaletta “Possente amor mi chiama..” rematándola, valientemente, con el pertinente re bemol, que pocos tenores se han atrevido a dar, desde que la cabaletta –habitualmente omitida- fuera puesta de nuevo en circulación a comienzos de los años cincuenta del pasado siglo, y que puede constatarse en una grabación del Metropolitan neoyorkino, de 1951, recientemente editada por el sello MYTO, con Leonard Warren, Hilde Gueden y Richard Tucker, quien como en el caso de otros cantantes omite el re bemol, y en un salto de octava baja la nota al grave.

Después de este apunte, y volviendo a la prestación vocal Ivan Magri, señalar que su actuación fue bastante buena en el Acto III, con una “Donna e movile..” junto al cuarteto “Bella figlia de l’amore..”, bien cantados.
La soprano norteamericana Erin Morley como Gilda, fue de menos a más, discreta en los dúos con Rigoletto y El Duque en el Acto I, cantó con buena coloratura la pirotécnica aria “Caro nome..”, aunque omitiendo el mi sobreagudo final.
Ya en el transcurso del Acto II, la voz resultó más ancha y contundente en sus dúos con Rigoletto. Y, en el Acto III, sobre todo en el cuarteto, su actuación fue bastante buena, tanto en el plano vocal como dramático.

El gran bajo georgiano Paata Burchuladze realiza un sobresaliente trabajo como Sparafucile. Bien la Maddalena de Adriana de Paola, así como del Monterone de Amartuvshin Enkhbat, y el resto de comprimarios.
Muy buena la prestación del Coro de la Generalitat valenciana dirigido por Francesc Perales. También resaltar la actuación del Ballet de Generalitat, ejecutando la coreografía de Zofia Rudnicka. En fin, un Rigoletto de bastantes quilates.

RIGOLETTO
Giuseppe Verdi
Ópera en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave, basado en Le roi s’amuse de Victor Hugo
10 noviembre, Palau de les Arts
D. musical: Omer Meir Wellber
D. escena: Gilbert Deflo
Escenografía: Ezio Frigerio
Vestuario: Franca Squarciapino
D. coro: Francesc Perales
Reparto: Rodríguez, Morley, Magrí,
Burchuladze, Di Paola, Enkhbat, Pinchuk