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Paul Daniel Archives - Brío Clásica
Camille Thomas

Tras su exitoso debut en el Palau de la Música Catalana el pasado mes de enero, Camille Thomas regresa a nuestro país para actuar como solista invitada de la Real Filharmonía de Galicia el próximo 8 de abril, en el Auditorio de Galicia. Considerada como una de las más destacadas intérpretes de su generación, la joven chelista franco-belga estrenará en España el Concierto para violonchelo y orquesta “Never give up” del compositor y pianista turco Fazil Say, junto a la Real Filharmonía de Galicia y su director titular Paul Daniel. El concierto se podrá ver en streaming a través de las plataformas de la RFG.

 

“Never give up” es un Concierto para violonchelo y orquesta en tres movimientos, que Say escribió expresamente para Camille Thomas; estrenado el 3 de abril de 2018 en el Théâtre des Champs-Elysées de París como respuesta a los ataques terroristas sufridos en París y Estambul, es una súplica para que el mundo ponga fin a la violencia; música que invita a no rendirse y a no renunciar a la belleza y a la paz. En palabras de Camille Thomas: “Fazil trata al chelo como si fuera la voz humana, que va cantando y hablando sobre el conflicto que existe en el mundo actual. Es una obra muy exigente, no solo técnicamente sino también emocionalmente, porque profundiza mucho en la experiencia traumática que vivimos con esos ataques, y en el segundo movimiento se escucha incluso el sonido del Kalashnikov”.

Durante el segundo cierre por Covid-19 en Francia, con el fin de reivindicar el veto al arte, Camille Thomas realizó varias interpretaciones de obras clásicas desde el interior de los museos desiertos y en los tejados más icónicos de París y alrededores. Más de cuatro millones de personas han visto a través de las redes sociales los vídeos con los que la joven chelista franco-belga nos brindó la música como alimento del alma en tiempos de confinamiento.

 

En abril de 2017, Camille Thomas se convirtió en la primera violonchelista en más de cuarenta años en firmar un contrato en exclusiva con Deutsche Grammophon. “Voice of Hope” es el título de su segunda grabación con el famoso sello discográfico alemán.

Camille Thomas © Dan Carabas – Deutsche Grammophon

Más información

https://www.camillethomas.com/

El Teatro Real comienza este nuevo año con el estreno de la ópera Hansel y Gretel, de Engelbert Humperdinck, de la que se podrán ver nueve representaciones, entre el 20 de enero y el 7 de febrero, con dirección musical de Paul Daniel y una irónica y divertida producción de Laurent Pelly, diseñada para el Festival de Glyndebourne y cuyo estreno, en 2008, recibió grandes elogios de la crítica y una cálida acogida por parte del público.

Basada en un cuento de los hermanos Grimm, con libreto de la hermana del compositor, Adelheid Wette, la ópera cuenta con una efectiva estructura dramática y unos personajes descritos con ingenio y habilidad, que contarán sobre la escena con un reparto de voces sobresalientes bien conocidas por el público madrileño. Así, los dos hermanos estarán representados por la mezzoprano Alice Coote (Hansel) y la soprano española Sylvia Schwartz (Gretel), los padres de los pequeños serán el barítono Bo Skovhus (Peter) y la mezzosoprano Diane Montague (Gertrud) y la perversa, pero también hilarante bruja en esta producción, estará interpretada por el tenor José Manuel Zapata. Las hadas del cuento tendrán voz en las sopranos Ruth Rosique (Duende del rocío) y Elena Copons (Duende del sueño).

El Coro y la Orquesta Titulares del Teatro Real y los Pequeños cantores de la JORCAM, completan el equipo artístico de esta producción, que en la función del día 27 de enero contará con la dirección musical de Diego García Rodríguez.
La escena concebida por Laurent Pelly, responsable también del vestuario, con la brillante colaboración de la escenógrafa Barbara de Limburg, ofrece una imagen colorista, dinámica, amena, que es en realidad un instrumento para hacer una crítica seria de la sociedad contemporánea, incidiendo en cuestiones como la escasez y el exceso, la destrucción del medioambiente y la ecología, el abandono y el cariño… Con ingeniosa ironía, el hogar de los hermanos se convierte en una enorme caja de cartón en medio de un bosque asolado por la contaminación y la casa de la bruja, de pan de jengibre en el original, se levanta con estanterías de supermercado rebosantes de comida basura, con sus coloridos envoltorios de plástico. Una pantomima cargada de gestos de extraordinario conocimiento del lenguaje teatral.

Hansel y Gretel es, sin duda, la obra más conocida y, posiblemente, la mejor realizada del compositor alemán Engelbert Humperdinck. Nacida a partir de un entretenimiento familiar navideño, Humperdinck compone una serie de canciones para una pequeña obra de teatro escrita por su hermana para ser interpretada por sus sobrinas, la partitura contiene su extraordinaria habilidad para construir ambientes y atmósferas sonoros y deja traslucir la fuerte influencia de Wagner, a quien el autor conoció y con quien tuvo la oportunidad de colaborar.

La música de Hansel y Gretel es una amalgama de canciones populares, bellísimos y descriptivos paisajes orquestales y leitmotivs que se alternan y entrelazan con auténtica maestría. Richard Strauss, responsable de su estreno en Weimar en 1893, calificó la ópera de obra maestra, no en vano se ha convertido en título de repertorio en numerosos teatros del mundo y en un imprescindible de la Navidad en Alemania.

En paralelo al estreno de la ópera de Humperdinck, se han organizado diversas actividades, dentro y fuera del Teatro Real, que complementan la programación. La Biblioteca Nacional de España ha inaugurado una creativa y seductora exposición el pasado mes de diciembre, abierta todo el mes de enero que, bajo el nombre La casita de chocolate, ofrece una muestra de libros e ilustraciones sobre el popular cuento.

En jueves 15 de enero, a las 20.30 h, en la Sala Gayarre tendrá lugar una nueva sesión de Enfoques, en la que participarán Paul Daniel, James Bonas, Sylvia Schwartz, Alice Coote, José Manuel Zapata, Ruth Rosique, Elena Copons y Joan Matabosch. Y el domingo 1 de febrero, a las 12.00 h en la Sala principal, dentro del ciclo Los domingos de cámara, los solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real ofrecerán un programa dedicado a Richard Strauss.

La producción cuenta con la colaboración especial de la Escuela de Cinematografía y el audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM)

Krol Roger

Quienes tachan de escándalo el estreno en Madrid del Król Roger de Warlikowski, es que no han asistido a verdaderos escándalos en el Real. Esta disconformidad del público bien pudiera tener otra lectura, además de su disgusto con la obra, una bofetada a Mortier y a su próxima temporada en la cara de Warlikowski.
Tenemos a un Mortier entregado a la noble tarea de desarrollar el gusto por la música del siglo XX en un público demasiado acostumbrado al repertorio clásico. Esperemos que el director artístico del Real esté dotado de buenas dosis de paciencia, la misma paciencia que no han tenido quienes abandonaron la sala antes del final, o no están interesados en renovar sus abonos para la próxima temporada. Ellos se lo perderán.

El inquietante montaje de Król Roger comienza de una forma arriesgada y valiente. Durante los minutos iniciales los protagonistas de la obra van haciendo entrada en el escenario y comienza su actuación, todo ello sin que la música haga acto de presencia. Este prolongado silencio inicial, dota de una mayor intensidad el comienzo de la orquesta y, sobre todo, del coro. Un coro majestuoso y una partitura inicial que, a modo de oratorio, llenan de volumen toda la sala.
Acompañando la música del primer acto, sobre una gran pantalla traslúcida se proyecta el trabajo videográfico de Denis Guéguin (también abucheado, como no), sobre montajes de Warhol y Pasolini. Tras ellas, unas imágenes del coro en tiempo real que, si bien resultó efectista los primeros instantes, su prolongación durante todo el primer acto no hizo más que desviar la atención de las escenas que se desarrollaban tras la pantalla.
En el segundo acto dan comienzo las extravagancias escénicas. A menudo parece que algunos directores de escena pretenden asumir la autoría de la ópera a través del montaje escénico, en lugar de valorar y ayudar a engrandecer la música y las voces (que en este caso lo merecen) mediante una sutil puesta en escena. La originalidad no tiene por que ser fanfarriosa y enigmática (enigma: dicho o cosa que no se alcanza a comprender, o que difícilmente puede entenderse o interpretarse).
Todo transcurría más o menos acertadamente hasta la aparición en escena de la piscina de un geriátrico, eso si, con apuestos efebos que acompañaban en el supuesto chapoteo a los ancianos. Pero el momento estelar de la incongruencia llegó al final, cuando la música y el libreto era más intenso, apareció el Pastor, desvestido de ratón y seguido por una corte de ratoncillos que bailaban la conga. Rematando así ( digo bien, rematando) una obra musicalmente deliciosa.

El cuarteto vocal estuvo a una gran altura. Olga Pasichnyk interpretó una elegante Roxana, con una proyección constante, redonda y plena, con gran sensibilidad en la emisión. Mariusz Kwiecien como Roger, demostró con su voz de barítono contar con unos poderosos agudos y unos muy equilibrados tonos medios. La pareja formada por Roxana y Roger fueron los más afortunados en escena. Tal vez el que demostró más dificultades canoras fue Will Hartmann interpretando al pastor. Tuvo algunos momentos de dificultad para proyectar su voz sobre la orquesta, pero su registro agudo, aunque escaso de potencia, tuvo expresividad.

Muy buena fue la interpretación de la orquesta con la dirección de Paul Daniel. Para este director se trataba de “una partitura peligrosa, explosiva y con la sensación al dirigir de estar jugando con fuego. Es una partitura sin límites”.
Consiguió un sonido cristalino, donde se apreciaban todas las influencias y la sensualidad mediterránea en unas partes, modernista en otras, pero siempre elegantemente vestida de armonía. Despojada de rarezas y estridencias y dotada siempre de una gran coherencia que desvela magistralmente una compleja trama. La partitura no es vocalmente muy exigente, pero tiene momentos muy inspirados como el bellísimo canto de Roxana o el aria final de Roger.
Es una ópera para descubrirla, con una música y un transfondo en el libreto demasiado interesantes y hermosos como para quedarnos con los abucheos.

Karol Szymanowski (1882-1937)
Ópera en tres actos en lengua polaca
Libreto de Jaroslaw Iwsaszkiewicz y del compositor, basado en Las Bacantes de Eurípides
Estrenada en el Gran Teatro Wielki de Varsovia el 19 de junio de 1926
D. musical: Paul Daniel
D. escena: Krzysztof Warlikowski
Escenografía: Malgorzata Szczesniak
Iluminación: Felice Ross
Creador videográfico: Denis Guéguin
D. Coro: Andrés Máspero
Mariusz Kwiecien,Olga Pasichnyk, Stefan Margita,
Will Hartmann, Wojtek Smilek, Jadwiga Rappe
Orquesta y Coro titulares del Teatro Real
Prodicción: Ópera Nacional de París
Teatro Real de Madrid