Anna Lucía Richter, Gerhaher y Bushakevitz

Termina esta temporada la XXVIII edición Ciclo de Lied del Teatro de la zarzuela y el CNDM, y lo hace por todo lo alto con la oportunidad de escuchar el proyecto de Christian Gerhaher, Das Wolf-Projekt, que se ofrece en formato de dos recitales, el 11 de julio Spanisches Liederbuch, con la soprano Julia Kleiter y el 18 de julio con la mezzosoprano Anna Lucia Richter. En ambas citas acompañados al piano por Ammiel Bushakevitz.

Gerhaher siempre consigue llevarnos a un nivel superior. Y que lo haga con un repertorio menos convencional y acompañado por figuras jóvenes, aunque ya consagradas, del mundo del lied, es una vuelta de tuerca más a esta forma de interpretación.

Hugo Wolf no había viajado nunca a España, pero los nórdicos siempre han sentido una especie de atracción por todo lo que tuviera que ver con el sur de Europa, sobre todo les atraía la luz, tan escasa en sus países de origen. Si conocía Wolf la música renacentista, sobre todo la de Tomás Luis de Victoria. También conocía grandes obras de la literatura española. Aunque el resultado final de estas Spanisches Liederbuch no tenga ningún elemento que parezca estar inspirado en la música o la cultura española.

Los textos utilizados por Wolf pertenecen a distintos siglos. No así las traducciones del siglo XVIII, obra de Geibel y Heyse y, por tanto, entendidos e interpretados de la misma manera. Los textos para la elaboración de estas canciones están tomados del Florestán de rimas antiguas castellanas (1821, 1825 y 1843), el Cancionero general (1511) de Hernando del Castillo, el Cancionero llamado Flor de enamorados (1562) o el Romancero general (1604). Las 10 primeras, las Geistliche Lieder, son canciones religiosas. Las 34 restantes, las Weltliche Lieder, son canciones profanas. Estas últimas fueron divididas en dos partes para el recital.

Christian Gerhaher es un intérprete que transmite mucho con la voz y apenas nada con la expresión o el gesto. Todo lo apuesta a su manera de “decir” los textos, casi siempre impecable, gracias también a un perfecto fraseo. Su timbre tiene una particularidad últimamente, parece cada vez menos baritonal, en cuanto a registros oscuros. Lo que no afecta en absoluto a su expresividad e intensidad.

En este primer recital estuvo acompañado por la debutante Julia Kleiter. Todo un prodigio vocal, de depurada técnica y musicalidad. Con un volumen sorprendente y un control absoluto del juego vocal que le permite repartir emociones que llegan al público de manera arrebatadora. Tuvo algunas intervenciones especialmente felices y emotivas, en este formato en el que se turanabn ante el atril y que dio fluidez y equilibrio al recital.

El piano de Ammiel Bushakevitz fue también una gratísima sorpresa. Acompañó desde un segundo plano, siendo esto una gran virtud. No restó protagonismo a las voces pero su presencia era evidente y extraordinaria. Pendiente de todos los detalles y de todos los cambios de dinámica, que no fueron pocos, teniendo en cuenta que cada una de las obras que se alternaban no tenían relación entre sí. Su intervención estuvo llena de frescura y aportó su matiz a cada una de las obras.

La segunda parte de este peculiar proyecto estuvo protagonizada por la mezzosoprano Anna Lucia Richter, junto a Gerhaher. La temporada pasada tuvimos la oportunidad de asistir a su flamante debut en este Teatro.

En esta ocasión Wolf utiliza textos de una recopilación de Paul Heyse en 1860. Unas traducciones al alemán de textos como canti popolari toscani, corsi, illirici, greci, de Nicoló Tommaseo. Canti popolari toscani de Giuseppe Trigi. Canti popolari inediti umbri, liguri, piceni, piemontesi, latini, de Oreste Mrcoaldi. Y canti del popolo veneziano, de Angelo Dalmedico.

En esta ocasión los textos no trataban, como en los Spanisches Liederbuch, de cantos populares y religiosos, se trata de pequeños textos cotidianos, pequeñas anécdotas y detalles de la vida diaria.

Anna Lucia Richter se transforma ante este repertorio y echa mano de la teatralidad. Su canto es homogéneo y la expresividad de su rostro, a veces cargado de comicidad, ayuda a narrar las breves historias que cuenta.

Christian Gerhaher, a diferencia del primer recital, más íntimo, utiliza sus volúmenes en la emisión para dar carácter al personaje que interpreta. El forte se convierte en uno de los principales protagonistas.

En esta ocasión el piano requiere de un mayor protagonismo, y sin duda Ammiel Bushakevitz sabe dotar a su instrumento de esa cualidad. Sabe cómo generar cada atmósfera, por pequeña que parezca, y llenar de matices y acentos cada palabra que pronuncian de los intérpretes.

Todo un broche de oro para este XXVIII Ciclo de Lied del Teatro de la Zarzuela y el CNDM que ha estado lleno de momentos inolvidables. Contamos ya los días para el inicio de la próxima temporada que comienza, nada menos, que con René Pape.

Fotografía: Elvira Megías/CNDM

Rafael Aguirre

La música de Isaac Albéniz y de Francisco Tárrega, compositores coetáneos a caballo entre el siglo XIX y el pasado siglo, pondrá el broche al ciclo Notas del Ambigú 21/22 del Teatro de la Zarzuela, el próximo lunes 4 de julio (20h00). Será el virtuoso guitarrista Rafael Aguirre quien se encargue de presentar el perfil más romántico de ambos músicos.

De Albéniz sonarán ‘Asturias. Leyenda’ y ‘Sevilla’ de la ‘Suite española’, op. 47, con arreglos de Andrés Segovia y Manuel Barrueco respectivamente; ‘Córdoba’ de ‘Cantos de España’, op. 232, con arreglo de John Williams; y ‘Torre Bermeja. Serenata’ de ‘Piezas características’, op. 92, con arreglo del propio Rafael Aguirre.

Por su parte, la música de Tárrega, uno de los grandes maestros de la guitarra, dicho sea de paso, estará presente a través de ‘Carnaval de Venecia’ –variaciones sobre un tema de Niccolò Paganini–, ‘Capricho árabe’, ‘Lágrima. Preludio’ y la ‘Gran jota sobre motivos populares’.

Y estando en el coliseo de la plazuela de Jovellanos, no podían faltar dos de los nombres ilustres del género de la zarzuela: Federico Chueca y Joaquín Valverde con el ‘Vals-jota de los Ratas’ de ‘La Gran Vía’ con arreglo precisamente de Francisco Tárrega.

Una noche especial para culminar otra edición de un ciclo plagado de éxitos.

Ensemble Opus 22

El ciclo Notas del Ambigú del Teatro de la Zarzuela acogerá el próximo martes 28 de junio (20h00) un concierto dedicado a jóvenes compositores. El Ensemble Opus 22 asumirá, bajo el título ‘Música española contemporánea’, los estrenos absolutos de las cuatro obras ganadoras del I Premio de Composición del Teatro de la Zarzuela y el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

El jurado designado por ambas instituciones destacó en su día el “alto nivel” de todas las composiciones presentadas, y acordó por unanimidad premiar cuatro de las obras presentadas: “La eternidad de un instante” de Adela Rodríguez Yus, “La tumba de las luciérnagas y aneurisma digital” de Pablo González González, “Tras un abismo de cristal” de Víctor Pantoja Figueroa y “Lágrimas de Luz” de Nuria María Sánchez Sánchez.

El Ensemble Opus 22 nació precisamente como respuesta a la inquietud musical de cuatro jóvenes intérpretes españoles por investigar y difundir la música actual. Compuesto por Ana Carmen Sánchez Bruno, violín; Iñaki Marcos Bueno, clarinetes; Alejandro Fenollosa Beltrán, saxofones; y Javier Peña Tamayo, piano, el compromiso con el panorama compositivo nacional está entre sus prioridades.

Al premio optaban alumnos matriculados en la especialidad de Composición o de Sonología durante el curso académico 2021/2022 del RCSMM o los que hubieran obtenido en esta institución académica el Título Superior de dicha disciplina en los dos últimos años académicos.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro ha ofrecido de nuevo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles que concluirán el próximo 4 de julio.

Tras el concierto del Ensemble Opus 22 que estrenará las cuatro obras ganadoras del I concurso del Teatro de la Zarzuela y el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid para jóvenes compositores (28 de junio). Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

Xavier Anduaga

En apenas un año Xavier Anduaga ha debutado en el Teatro Real, la Opera de París y el Covent Garden de Londres. Y se anuncia su presentación la próxima temporada en el MET neoyorkino. Si tenemos en cuenta que estamos hablando de un tenor de apenas 27 años, seremos conscientes de que estamos ante una de las voces líricas más importantes de las últimas décadas.

Siguiendo con las presentaciones, esta semana ha ofrecido su primer recital en el Teatro de la Zarzuela. Con el título de “Nuestra música”, Anduaga ha recorrido las más importantes romanzas de nuestro panorama musical. La primera parte comenzó con “Bella enamorada”, de El último romántico, de los maestros Soutuolo y Vert. Siguió con el inevitable “De este apacible rincón de Madrid”, de Moreno Torroba. En ambas piezas demostró el generoso volumen de su voz de lírico ligero.

Del maestro Usandizaga interpretó “¡Alare, zorioneko lekua!”, de Mendi-Mendiya, con exquisito gusto. En “Flor roja”, de Los gavilanes, de Jacinto Guerrero, demostró el dominio que tiene del legato, alargando unas frases bien sostenidas. Terminó esta primera parte con “por el humo se sabe”, de Doña Francisquita de Vives, que abordó con intención y voz soleada y plena.

La segunda parte se inició con “Adiós Granada”, de Los emigrantes y una espectacular “Tamar, razón de mi existencia”, de La llama de Usandizaga. Aquí demostró Anduaga su gusto exquisito y musicalidad. En “no puede ser, esta mujer no es buena”, de La tabernera del puerto de Pablo Sorozabal, en la que exhibió una gran intensidad y dramatismo, igual que en el ¡Maitechu mía!, de Francisco Alonso.

El programa terminó con una emocionante interpretación de Júrame, de María Gréver y Granada, de Agustín Lara. Para entonces el público ya había enloquecido. El silencio durante todo el recital fue sepulcral, un silencio de asombro ante las cualidades vocales del joven tenor. Volumen generoso, un timbre esmaltado y luminoso que llenaba la sala sin apenas esfuerzo. Metal incluso en las medias voces. Frasea con intención y emoción y regula con eficacia.

Como primera propina ofreció la nana tradicional vasca Aurtxo polita, interpretada a media voz, con la ternura que evocan los recuerdos. Como segunda repitió “Por el humo se sabe”, de Doña Francisquita.

Estuvo acompañado al piano por Giulio Zappa, que cumplió con su labor, pero que no tuvo su noche. Se erigió casi en protagonista durante la primera parte por utilizar a la vez un soporte electrónico para las partituras, y un ayudante que le pasara las páginas. Ambas cosas resultaron incompatibles y nos tuvo distraídos y en suspense, incluso tuvo que volver a empezar una de las piezas.

Con estos mimbres y pensando en el recorrido que tiene por delante para limar y perfeccionar todas esas cualidades canoras que atesora, el futuro a corto, medio y largo, se antoja espectacular. Esto no ha hecho más que empezar…

Fotografía: Elena del Real

Mark Padmore

El tenor británico Mark Padmore, dueño de una voz sinuosa y flexible capaz de las más exquisitas matizaciones, nos brindará el próximo lunes 20 de junio (20h00) en el ciclo de Lied coproducido por el Teatro de la Zarzuela y el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), un intenso monográfico schumanniano acompañado al piano por el virtuoso Kristian Bezuidenhout.

En este esperado recital el público tendrá la ocasión de escuchar el sugestivo grupo de doce lieder sobre poemas de Justinus Kerner, op.35, así como una interpretación del ‘Liederkreis’, op.39 en una versión históricamente más correcta que incorpora otras canciones..

Mark Padmore nació en Londres y creció en Canterbury. Tras comenzar sus estudios de clarinete, obtuvo una beca para estudiar en el King’s College de Cambridge, donde se graduó en Música. Padmore se ha forjado una brillante carrera en el mundo de la ópera, así como en el de los conciertos o los recitales, con interpretaciones de las Pasiones de Bach que le han otorgado verdadero reconocimiento internacional. En la ópera, ha trabajado con directores de escena como Peter Brook, Katie Mitchell, Mark Morris y Deborah Warner y ha aparecido recientemente en una nueva producción de Death in Venice, de Britten, en la Royal Opera House de Londres. Ha cantado los personajes protagonistas de las óperas de Harrison Birtwistle The corridor y The cure en el Festival de Aldeburgh y el Teatro de Linbury; Jephtha, de Haendel, para la Welsh National Opera y la English National Opera; Captain Vere en Billy Budd, de Britten, y el papel de Evangelista en un concierto escenificado de la MatthäusPassion, de Bach, en el Festival de Glyndebourne. También interpretó a Peter Quint en The turn of the screw, de Britten, en una producción televisiva para la BBC y
grabó como protagonista La clemenza di Tito, de Mozart, con René Jacobs para Harmonia Mundi. Esta temporada, cabe destacar su residencia artística en el Wigmore Hall, donde celebra su relación profesional con pianistas de la talla de Till Fellner, Imogen Cooper, Paul Lewis y Mitsuko Uchida; con este último recientemente ha realizado una importante gira por Norteamérica. Su extensa discografía incluye la Missa solemnis, de Beethoven, y Die Schöpfung, de Haydn, con Bernard Haitink y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera para BR Klassik, o un álbum de lieder de Beethoven, Haydn y Mozart con Kristian Bezuidenhout
para Harmonia Mundi. Mark Padmore ha participado en tres ediciones del Ciclo de Lied: XIV (07-08), XVIII (11-12) y XXVIII (21-22).

Fotografía: Marco Borggreve

Xabier Anduaga

El martes 21 de junio (20h00) presenta en el coliseo madrileño ‘Nuestra música’

Xabier Anduaga, una de las grandes voces jóvenes de la lírica mundial, ofrece en el Teatro de la Zarzuela un concierto dedicado a ensalzar el género. Estará acompañado al piano por Giulio Zappa.

Madrid, 16 de JUNIO de 2022.- Bajo el título ‘Nuestra música’, el tenor Xabier Anduaga repasará el próximo martes 21 de junio (20h00) en el Teatro de la Zarzuela una buena colección de las más significativas romanzas del género. El tenor donostiarra, hoy por hoy una de las más importantes voces de la lírica mundial, ofrecerá el recital dentro del ciclo de Conciertos del coliseo madrileño acompañada por el pianista Giulio Zappa.

El concierto será por tanto un emocionante viaje por obras compuestas por algunos de los más destacados músicos de zarzuela como Moreno Torroba, Sorozábal, Guridi, Usandizaga, Vives, Guerrero, Serrano, Soutullo y Vert o Barrera y Calleja, además de transitar por la belleza y el sentimiento de canciones de Francisco Alonso, Agustín Lara, María Gréver o Manuel María Ponce, que a estas alturas trascienden ya cualquier época.

Giulio Zappa interpretará a piano solo una nostalgia de Guridi y un bolero de Casella.

El Barberillo de Lavapiés

Este año se cumplen 148 desde que ‘El barberillo de Lavapiés’ se estrenara en el Teatro de la Zarzuela allá por 1874. En todo este tiempo la obra de Francisco Asenjo Barbieri –de quien el año próximo se celebra el bicentenario del nacimiento–, con magnífico libreto de Luis Mariano de Larra –hijo del perspicaz intelectual romántico ‘Fígaro’–, ha cabalgado tres siglos distintos con idéntica suerte: el placer del público, de los amantes de la música, de los entusiastas del Teatro de altura. Toda una fiesta de teatro musical que del 15 al 26 de junio volverá a alegrar el coliseo de la plazuela de Jovellanos con 10 funciones de la aplaudida producción propia firmada por Alfredo Sanzol y estrenada en este escenario en 2019.

El interés y la expectación de este Barberillo no se deben únicamente al excepcional material musical y literario que lo convierten en una incontestable obra maestra; una de las obras más divertidas y alegres del repertorio lírico que se ha mantenido en escena hasta nuestros días como un emblema de la lírica española. También alcanza la calidad de acontecimiento, aun en su reposición (y la venta de entradas no engaña), por quienes son responsables de ponerla en pie. El director de escena y adaptador del texto, Alfredo Sanzol, Premio Nacional de Literatura Dramática de 2017 y uno de los nombres indispensables en la escena de hoy, o el maestro internacional José Miguel Pérez-Sierra, que, como en él es habitual, dará brío al foso al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro). La producción cuenta con la singular escenografía y el colorido vestuario de Alejandro Andújar, la iluminación siempre reveladora de Pedro Yagüe y la coreografía (tan importante en este título) de Antonio Ruz, Premio Nacional de Danza 2018, quien con la poesía del movimiento contribuye a que la obra vuelva a ser actual y moderna.

Serán, además, dos los repartos (y tres Barberillos) los que canten la obra genial de Barbieri: Lamparilla, el Barberillo que pretende a Paloma la costurera, con quien se ve inmerso en una intriga política sin saber cómo ni por qué, será interpretado por los barítonos Borja Quiza y David Oller; Paloma estará encarnada por las mezzosopranos Cristina Faus y Carol García; la marquesita del Bierzo, intrigante política que mete a todos en el lío, y enamorada a su vez del sufridor Don Luis de Haro, será cantada por las sopranos María Miró y Cristina Toledo; los tenores Javier Tomé y Francisco Corujo darán vida a Don Luis, quien sufre el desdén político y amoroso de su querida Marquesita; el barítono Gerardo Bullón será el conspirador Don Juan de Peralta, y el bajo Abel García, Don Pedro de Monforte, defensor de la ley y la justicia.

Acompañará en el escenario a este doble elenco el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, así como diez bailarines y ocho actores que también danzan en todos y cada uno de los números de baile.

Música y escena. Vigencia, comedia, belleza

José Miguel Pérez-Sierra, quien califica la obra como «una de las cimas del género», sostiene que la colaboración entre Barbieri y Larra es más que interesante, ya que «juntos crean una obra en la que se vive, se respira Madrid. Un Madrid dieciochesco en el argumento y decimonónico en lo musical, pero con un perfume atemporal que hace que aún hoy esta zarzuela tenga plena vigencia».

Alfredo Sanzol, por su parte, recalca que «el tono cómico y de aventuras de la función es lo que hemos potenciado sin olvidar nunca que ambas cosas van unidas a la búsqueda de la belleza». El director de escena apunta en cada uno de sus trabajos a la idea de que «la profundidad de la vida y sus difíciles conflictos necesitan de la visión de la comedia para encontrar soluciones liberadoras».

Barbieri y Larra mezclan una trama popular, la de los amores de Lamparilla y Paloma, con los devaneos sentimentales de dos aristócratas, la Marquesita Estrella y don Luis, y todo ello con un trasfondo político: la transición forzada de un gobierno de Grimaldi a Floridablanca. Es un modelo temático que ya había utilizado Barbieri en Jugar con fuego, Los diamantes de la corona o Pan y toros, pero que con el texto de Larra —escrito en verso— se llena de aventuras, intrigas, política, amor y humor, funcionando como si hubiera sido escrito en estos días que corren.

Fotografía: Javier de Real

Mario Prisuelos

Con el recital ‘Compositoras de hoy en el piano’ que Mario Prisuelos dedica a las creadoras españolas contemporáneas, el Teatro de la Zarzuela pondrá el broche final de esta temporada al ciclo Domingos de Cámara. Será el próximo domingo 5 de junio a las 12h00 en el Ambigú del coliseo, y las entradas están disponibles al precio único de 6€.

Mario Prisuelos incluirá en su concierto música de Nuria Núñez, Marisa Manchado, Mercedes Zavala y Teresa Catalán, con estrenos absolutos de Nuria Mª Sánchez, Inés Badalo y Sonia Megías.

Considerado uno de los más relevantes pianistas de su generación, en la amplia carrera de Mario Prisuelos es fundamental su firme compromiso con la música de su tiempo, por lo que ha estrenado, grabado e interpretado obras —a menudo dedicadas a él— de compositores como Tomás Marco, Jesús Rueda, David del Puerto, José Mª Sánchez-Verdú, Jesús Torres, Mercedes Zavala, Nuria Núñez o Mauricio Sotelo.

Cada concierto del ciclo ha contado con uno o varios estrenos absolutos, buena parte de ellos de jóvenes compositoras en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. En esta ocasión serán tres las obras que se interpretan por vez primera: ‘Eneatipos’ de Nuria Mª Sánchez, ‘Libro de arena’ de Inés Badalo y ‘Cubanías nº 1’ de Sonia Megías.

A través del ciclo Domingos de Cámara, que tendrá una nueva edición en la próxima temporada, el Teatro continúa con la difusión de la música “en femenino“, mucha de ella inédita, con la intención de descubrir al público la excelencia de las creaciones de estas compositoras españolas que rara vez tuvieron (o tienen) el debido reconocimiento.

Lara Diloy
Lara Diloy, la naturalidad al frente de una orquesta

Lara Diloy encontró en la dirección de orquesta la mejor manera de vincularse a su mayor pasión, la música. Como directora asistente es toda una garantía para teatros y directores titulares. Y hemos podido comprobarlo recientemente, dirigiendo algunas funciones de la opera Don Gil de Alcalá en el Teatro de la Zarzuela. Su seguridad y actitud al frente de una orquesta nos demuestra que estamos ante uno de los nuevos talentos de la dirección en nuestro país. El futuro ya está aquí.

¿Cómo y cuándo decide que quiere ser directora de orquesta?

En mi caso ha sido una consecuencia natural de mi dedicación y pasión por la música. Desde pequeña descubrí que hacer música junto a otras personas me hacía muy feliz. La orquesta era mi hogar, por eso cuando terminé los estudios superiores de trompa y sentí que necesitaba ampliar mi formación para convertirme en un músico más completo, la opción fue estudiar dirección de orquesta, ya que esta disciplina me permitía profundizar mis conocimientos manteniéndome ligada a la orquesta.

Si tengo que elegir un momento clave en el que decidí dedicarme profesionalmente a ello, fue participando en un encuentro de la JONDE como joven directora. Me llenó tanto la experiencia que el curso siguiente dejé mi trabajo como docente y las colaboraciones como trompista en orquestas, y desde entonces me he volcado en cuerpo y alma a la dirección.

El director de orquesta es el único músico que no emite ningún sonido, pero consigue que lo hagan todos los demás. ¿Qué cualidades considera que debe tener un director de orquesta?

Cierto es que nosotros no emitimos ningún sonido de forma directa, pero apuntaré que la batuta suena (y mucho). La orquesta percibe nuestra energía y nuestro conocimiento de la música, y como tal lo traslada a la interpretación. Esa es la magia de la dirección de orquesta.

Las cualidades necesarias son múltiples ya que nuestra disciplina requiere del dominio de muchas facetas. Pero algo que considero fundamental es tener un profundo conocimiento de la música que tienes entre manos, decidir tu idea interpretativa y, por supuesto, tener la capacidad de comunicación para transmitirla al grupo que tienes delante en cada momento.

Ha sido en varias ocasiones directora asistente en el Teatro de la Zarzuela, pero esta es la primera vez en la que le ha tocado sustituir al maestro titular en varias funciones. Aunque, tarde o temprano puede llegar ese momento, ¿cómo es?, ¿qué pasó por su cabeza?

Realmente ha sido una experiencia inolvidable. Aunque como asistente eres consciente de que en cualquier momento puede pasar algo y hay que sustituir al maestro, habitualmente no suele suceder. Por ello es difícil saber cómo vas a reaccionar en una situación así.

En Don Gil de Alcalá me ha tocado tomar el mando en pocas horas (me avisaron a las 15h y la función era a las 20h), y puedo decir que solamente pensé en hacer lo que tenía que hacer: estar tranquila y dirigir. Conocía perfectamente la música y la producción, y además estaba arropada por el maestro desde la distancia y por todo el teatro. Se generó una energía fantástica con los cantantes, el coro y la orquesta, y esa energía llegó al público. Solo puedo estar agradecida por esta oportunidad.

Aunque ha tenido la oportunidad de dirigir en teatros importantes como Auditorio Nacional de Música y Teatro Monumental (Madrid), Auditorio Alfredo Kraus (Las Palmas de Gran Canaria) o el Teatro Arriaga (Bilbao), ¿cómo ha sido esta primera experiencia al frente de la Orquesta, el Coro y el cuadro de cantantes en una producción tan importante como la de Don Gil de Alcalá en el Teatro de la Zarzuela?

Es un debut muy especial para mí por muchas razones. En primer lugar, porque debutar en el Teatro de la Zarzuela es un sueño cumplido. Llevo años asistiendo como público, participando en diversas producciones y trabajando con ilusión para llegar a dirigir desde el foso.

Me siento muy afortunada de que haya sido con un título como Don Gil de Alcalá, una ópera de Penella con una música maravillosa, en esta producción de Emilio Sagi que hace las delicias de los espectadores (es un “caramelo”). Si a eso le sumas haber trabajado mano a mano con el maestro Macías y un elenco enorme en lo profesional y en lo humano, y hacer música con la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro del Teatro, agrupaciones a las que tengo gran cariño, es emoción pura haber vivido esta experiencia, por lo que siempre ocupará un lugar importante en mi memoria.

La figura de director asistente no es muy conocida. Explíquenos un poco en qué consiste y la importancia que tiene en una producción.

La labor que realiza el asistente musical es fundamental dentro de una producción y, como afirmas, poco conocida y reconocida. Es la extensión del maestro musical en el Teatro, y por ello adquiere importancia esta figura para todos los elementos que lo forman: producción, regiduría, equipo técnico, orquesta (archivo, inspección, músicos), coro… El director asistente se encarga de cuestiones como preparar los materiales en coordinación con el archivo de la orquesta, dar notas a los cantantes, al coro y la orquesta, de escuchar los balances en los ensayos, sustituir al maestro en ensayos de escena (lecturas, conjuntos y funciones si fuera necesario)… Junto con los maestros repetidores forman el equipo musical y facilitan el trabajo del director.

Cuando hay bandas internas, se hace cargo de dirigirlas, algo que en mi caso he tenido que hacer en teatros como el de la Maestranza o el Palau de Les Arts. La carga de trabajo se amplía cuando eres asistente musical de una Temporada. Desde 2021 he asumido este rol en la Ópera de Oviedo, donde además realizo labores de coordinación musical que tienen que ver con el largo plazo (previsión de plantillas, cortes, disposición de la orquesta y un largo etc.)

El trabajo del director asistente no solamente es importante en producciones, también en conciertos sinfónicos o galas líricas. Recientemente he sido asistente en el Teatro Real junto al maestro Rovaris, en una gala con Lisette Oropesa, y la coordinación con el archivo del teatro y el maestro para preparar los materiales fue fundamental para optimizar al máximo el tiempo de ensayo.

Además de la dirección de orquesta, es directora y fundadora del coro de voces blancas Sinan Kay, que hemos podido escuchar estos días participando en Carmen, de Bizet, en el Teatro Monumental con la Orquesta y Coro de RTVE. ¿Cómo surgió este proyecto y qué supone para usted?

Sinan Kay es un proyecto muy personal. Surge de mi etapa como docente, donde me hice cargo del coro infantil del centro en que trabajaba. La agrupación desapareció de la programación y los padres y alumnos quisieron continuar con la actividad. Se constituyó como asociación en el curso 2015/2016 y desde entonces hemos buscado siempre un equilibrio entre la excelencia artística y pedagógica.

Además de contar con un equipo docente multidisciplinar, hemos participado en numerosos concursos y festivales, siendo premiados en varias ocasiones. En cuanto a colaboraciones, hemos cantado en producciones del Teatro de la Zarzuela junto a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid y el Coro del Teatro destacando títulos como Pinocchio, El Gato Montés o Mirentxu, y junto a la Orquesta y Coro de Radio Televisión Española en el Concierto de Reyes de 2020 y en esta Carmen. La próxima temporada volvemos a tener compromisos con ambas instituciones.

Su conocimiento del repertorio sinfónico y operístico es muy amplio. Si tuviera que decantarse por alguno de los dos, ¿prefiere dirigir “sólo” orquestas sinfónicas o prefiere la ópera?

He tocado en orquesta desde los 12 años. El repertorio sinfónico me ha acompañado siempre y me ha hecho crecer como músico. No podría concebir dedicarme a la dirección de orquesta dejando de lado ese repertorio. Aún así, creo que en el mundo lírico estoy encontrando mi espacio. Me siento cómoda y mi alta dedicación a ello en los últimos años está dando sus frutos. En una producción se trabaja durante varias semanas, hay más tiempo para profundizar en la música y para conocer a las personas con las que trabajas, y esa parte me hace inclinar la balanza hacia la ópera y zarzuela, aunque me gustaría combinar ambas.

Usted ha dicho que las mujeres llegan a la dirección de orquesta para darle otro punto de vista, enriquecer… ¿cuál es el suyo?, ¿qué propone Lara Diloy batuta en mano?

Por supuesto, considero que la inclusión de nuevos perfiles en cualquier campo es enriquecedora. Aunque quizá mi aportación no es nueva, sí creo que es poco frecuente: tratar la profesión con naturalidad (somos personas preparadas para hacer un trabajo complejo, pero no “divos” ni nada parecido), con un liderazgo basado en el trabajo en equipo y en hacer que los demás brillen, y buscando la excelencia desde el amor por la música y el respeto y cariño por las personas que me acompañan en cada proyecto.

¿Hay algún director en el que se fije especialmente o le inspire?

En el último año he tenido la fortuna de trabajar con maestros maravillosos: Yves Abel, Corrado Rovaris, Ramón Tebar, Gianluca Marcianó, Lucas Macías, Iván López-Reynoso, Daniele Callegari… De ellos he aprendido mucho y son mi mayor fuente de inspiración en el día a día.

También tengo mucho que agradecer a Óliver Díaz, con quien trabajo desde hace tiempo, que destaca por su profesionalidad y talla humana. Además, sigo a directores españoles o que están haciendo carrera en España como Pablo González o Dima Slobodeniouk, ya que son músicos de gran talento.

En cuanto a grandes nombres de la historia, Carlos Kleiber es un referente que siempre tengo en mente. Y también mujeres como Marin Alsop o Susanna Mälkki que han sido pioneras y nos han abierto camino.

¿Hay algún compositor u obra que le guste especialmente dirigir y por qué?

Me siento muy cómoda dirigiendo repertorio español, tanto lírico como sinfónico, y también con música de compositores como Mozart y Beethoven. Quizá porque han sido los pilares de mi formación como músico y se adhieren en el ADN. Aún así, cada vez estoy incorporando más repertorio y, aunque suene a tópico, intento que la obra que estoy interpretando o estudiando en cada momento sea la más maravillosa del mundo.

Seguro que ya está cumpliendo alguno de sus sueños. ¿Dónde le gustaría verse dentro de no mucho tiempo?, ¿con qué sueña?

El más importante se está realizando, que es poder vivir de la dirección de orquesta. A partir de ahí me gustaría siempre seguir superándome y mejorando, afianzar mi carrera en los teatros y orquestas españolas, y despegar con una carrera internacional.

El cielo de Sefarad

Después de las espléndidas ‘Perdida en el Bosco’ y ‘La increíble historia de Juan Latino’, el Teatro de la Zarzuela sigue apostando por el teatro infantil de calidad con ‘El cielo de Sefarad’, el nuevo montaje coproducido con la compañía Claroscvro que ofrece una historia de amor, humor, magia y ternura. Se trata de una brillante producción de música, títeres y máscaras que se presentará en el Ambigú del coliseo, y que narra con especial sensibilidad y llaneza la tragedia de la expulsión de España de Noa, una niña judía, y su gato. Se ofrecen 18 funciones para público a partir de 6 años, y las representaciones del sábado 28 (13h00 y 19h00) y del domingo 29 de mayo (11h30 y 13h00) serán abiertas al público con un precio único de 10 euros.

En ‘El cielo de Sefarad’, como en todas las producciones de Claroscvro, la música es un elemento indispensable para el desarrollo del espectáculo. Es un personaje más. En esta ocasión, la historia se teje con música tradicional sefardí, obras del Cancionero de Palacio y de compositores españoles del siglo XV. El espíritu de la obra es ese obligado viaje físico y emocional emprendido por quienes fueron guardianes y transmisores de un legado que atesoraron como un amor robado pero siempre vivo.

Por eso, en esta celebración de música y teatro, ejemplo de valentía por medio de la belleza, se quiere mostrar la capacidad de resiliencia del ser humano, su sorprendente aptitud para adaptarse al medio incluso en las circunstancias más nocivas. ‘El cielo de Sefarad’ es, ante todo, una historia de amor que perdura hasta hoy; la historia de amor incondicional de ese pueblo, el sefardí, por su paraíso perdido.

El montaje cuenta con la dirección de escena de Larisa Ramos, junto a quienes son el alma de Claroscvro, Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez, que ejercen también de actores y titiriteros. La dirección musical es de Enrique Pastor, que toca la fídula, la cítola, el laúd y la vihuela, junto a María José Piré, voz, flauta y percusión.

La compañía hispano-canadiense Claroscvro Teatro, una de las referencias mundiales del teatro de títeres dirigida por Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez, presenta así su tercera coproducción con el Teatro de la Zarzuela después de las aclamadas ‘Perdida en el Bosco’ (2017 y 2019) y ‘La increíble historia de Juan Latino’ (2020 y 2021). Claroscvro Teatro emplea la recreación en el esteticismo historicista con el fin de reforzar los valores educativos de sus obras, con la convicción de que la belleza es el vehículo perfecto para amar el Arte.

Temporada Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela ha presentado hoy la Temporada 2022/2023, en la que ofrecerá un total de 161 funciones manteniendo la media de los últimos años, y que incluirá 4 estrenos absolutos y 7 nuevas producciones propias.

Se trata de la temporada 163 desde que en 1856 el teatro levantara por vez primera el telón con el fin único de convertirse en el escenario privilegiado del teatro musical español y que, en palabras de Daniel Bianco, su director, “ahora tiene la vocación irrenunciable de ser un teatro público, apoyado y protegido desde el Estado para que siga siendo accesible y asequible, abierto a todo aquel que quiera descubrir y disfrutar el patrimonio lírico español”. Estas son las razones, asegura el gestor, “por las que –como dicen nuestros estatutos– este es y seguirá siendo el teatro lírico nacional por excelencia”.

Por su parte, el director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Joan Francesc Marco, señaló durante la presentación que «debemos estar muy orgullosos de la significativa labor que, una temporada más, el Teatro de la Zarzuela está realizando para recuperar, proteger y difundir entre los ciudadanos la riqueza de nuestro patrimonio» y destacó que en la programación «la protección del patrimonio convive con el apoyo y la promoción de la nueva creación musical española, a través de estrenos a creadores y creadoras de nuestro país».

Bianco adelanta que la temporada recién presentada “abre la puerta a las emociones; promete un futuro en tiempos tan difíciles en los que parece que el conflicto puede al entendimiento”. Y argumenta siempre en positivo, al decir que “el teatro y la música alimentan el alma, ablandan los corazones e infunden fuerza al espíritu, por ello la cultura es un bien necesario que nos hace mejores personas”. Y como hombre de teatro que es, cree firmemente en que “la música y la escena son capaces de mejorar el mundo, y ese milagro surge cuando público y artistas respiran y vibran juntos”.

Así lo señala el director, quien reivindica una vez más y con toda convicción el Teatro de la Zarzuela: “es mucho más que un edificio o una institución, es una casa, un rito, una tradición, un lugar de encuentro, de placer, de diálogo, de creación, para oír, ver y pensar”. Y vuelve por enésima vez a agradecer al público que cada noche forma parte de la vida de este teatro, “que nos ha acompañado en cada función y sin el cual no existiríamos”.

La Temporada

Esta que se presenta es la séptima temporada desde que Daniel Bianco llegó al Teatro (aunque, como decíamos, también se podría presentar como la temporada 163 desde su fundación en 1856).

En el nuevo curso se presentarán 10 títulos de teatro musical con 4 estrenos absolutos, de los cuales 2 son recuperaciones del patrimonio lírico español: una en concierto y otra en escena. Y tres títulos líricos del gran repertorio de zarzuela.

El ciclo de Conciertos con llegará con 11 propuestas para todo tipo de público y el ciclo Notas del Ambigú con otros tantos recitales.

Además, el Teatro seguirá apostando por su proyecto educativo con un nuevo título del ya tradicional, exitoso y laureado Proyecto Zarza, con un espectáculo para los más pequeños y con las clases magistrales para jóvenes artistas.

Continuarán asimismo el ciclo ‘Domingos de Cámara. Mujeres con Ñ’ dedicado a las creadoras españolas, y el ciclo ‘A propósito de…’, a cargo del director musical e la casa, Guillermo García Calvo.

De igual manera, continúan las colaboraciones ya veteranas con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en el ciclo de Lied, y con la Fundación Juan March en el ciclo de Teatro Musical de Cámara.

En cuanto a las entradas, Daniel Bianco pone de relieve el esfuerzo del INAEM por mantener los numerosos descuentosque permiten que el Teatro de la Zarzuela siga siendo accesible y asequible para todo el mundo, cuidando especialmente a aquellos que puedan tener más dificultades para permitírselo”.

De este modo, tendrán un 50% de descuento los mayores de 65 años, familias numerosas o monoparentales, personas desempleadas, personas con discapacidad y menores de 30 años, todos ellos pueden encontrar entradas desde 2€ y medio hasta 25€. Además, los menores de 30 años pueden beneficiarse de las entradas de último minuto por solo 5€.

VUELVEN LOS ABONOS. Después de dos años interrumpidos a causa de la pandemia, en la Temporada 2022/2023 regresan los abonos al Teatro de la Zarzuela con todas las ventajas y los descuentos. Los espectadores que ya eran abonados mantendrán sus abonos, que podrán renovar del 26 de mayo al 7 de junio. La venta libre de abonos será del 13 al 26 de junio. Por otra parte, la venta libre de localidades para todos los espectáculos de la temporada comenzará el 1 de julio, excepto para las funciones del Ciclo de Lied que se podrán adquirir a partir del 13 de septiembre de 2022.

LÍRICA

Los estatutos que rigen el espíritu y el funcionamiento del Teatro de la Zarzuela lo dicen bien claro: el coliseo erigido en 1856 debe, sin ningún tipo de pretexto, salvaguardar y difundir el género lírico español. Por ello, abrirá la temporada con un el estreno absoluto de una ópera española. Hablamos de ‘La Celestina’ de Felipe Pedrell, obra de madurez del compositor catalán que sonará por primera vez porque a pesar de que estaba previsto estrenarla en el Liceo en el año 1902, nunca vio la luz. Lo único que se oyó fueron un par de escenas que Pau Casal incluyó en un concierto en 1921 para homenajear al compositor. Se trata de una obra de gran importancia que influyó a compositores posteriores, en la que Pedrell plasma su idea de la ópera nacional. En ‘La Celestina’ queda patente el enorme respeto del compositor por la obra original de Rojas del siglo XV y se une a las recuperaciones que con esta temporada ya suman 16 títulos rescatados del olvido. Estará dirigida por Guillermo García Calvo y contará con las voces de Ketevan Kemoklidze, Miren Urbieta-Vega, Andeka Gorrotxategi, Juan Jesús Rodríguez, Simón Orfila, Sofía Esparza, Lucía Tavira, Gemma Coma-Alabert, Javier Castañeda, Mar Esteve e Isaac Galán. Serán 2 funciones en versión de concierto los días 9 y 11 de septiembre.

Después de 21 años sin representarse en el Teatro de la Zarzuela (desde 2001), vuelve uno de los títulos más queridos y celebrados por los amantes de la Zarzuela:
‘Pan y toros’. Estrenada en este mismo escenario el 22 de diciembre de 1864, es quizá de las más importantes aportaciones de Francisco Asenjo Barbieri al género y una de las obras cumbre de la zarzuela grande. La obra nos traslada al Madrid goyesco de finales del XVIII, entre conspiraciones y enfrentamientos de las dos Españas representadas en liberales y reformistas.

Con este monumento de nuestro patrimonio queremos celebrar con el público los 200 años del nacimiento del maestro Barbieri, a quien esta casa debe tanto por ser el principal impulsor de este teatro y del género. Esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela tendrá como director musical a Guillermo García Calvo y como director de escena a Juan Echanove, gran amante de la zarzuela que debuta como director en el género. Se han programado 14 funciones del 6 al 23 de octubre, y contará con la participación de Yolanda Auyanet, Raquel Lojendio, Carol García, Cristina Faus, Borja Quiza, César San Martín, Milagros Martín, Gerardo Bullón, María Rodríguez, Enrique Viana, Pedro Mari Sánchez, Carlos Daza, Pablo Gálvez, José Manuel Díaz, Pablo López, Lara Chaves, Sandro Cordero, Alberto Frías, César Sánchez y Julen Alba. La escenografía y el vestuario será de Ana Garay, la iluminación de Juan Gómez Cornejo y la escenografía de Manuela Barrero.

En noviembre está programado, al fin, el estreno absoluto de ‘Policías y ladrones’, una zarzuela de nueva composición, escrita por Tomás Marco y Álvaro del Amo, que no sólo se vio afectada por el confinamiento de 2020, sino también por las huelgas de 2018. En ambas circunstancias no fue posible estrenarla. Y si, como reza el dicho popular, a la tercera va la vencida, el público podrá disfrutar de cinco funciones de esta zarzuela que trata la actualidad de la corrupción política con un tono tragicómico y desde un sarcástico escepticismo. Serán 5 funciones del 18 al 27 de noviembre, con dirección musical de José Ramón Encinar, escénica de Carme Portaceli, escenografía de Montse Amenós, vestuario de Antonio Belart e iluminación de Pedro Yagüe. En los repartos participarán Manuel Lanza, Miguel Ángel Arias, Alba Chantar, César Arrieta y María Hinojosa.

Y vuelve al Teatro de la Zarzuela un título emblemático de la lírica española que se estrenó en este mismo teatro en 1895, y desde 1937 no se representa en este escenario. ‘La dolores’ de Tomás Bretón, de quien se cumplen los 100 años de su muerte. Otro monumento de nuestro patrimonio en esta temporada, cuya importancia reside no solo en el dramatismo de su argumento o en su genial partitura, que también, sino en que con esta obra Bretón consigue por fin componer una ópera puramente española, en la que nos muestra la constante lucha y supervivencia de una mujer de gran fortaleza en un entorno hostil y muy masculino que la rechaza por carecer de la honra que ellos mismos le arrebataron. El director musical de esta nueva producción del Teatro será Guillermo García Calvo, director musical de la casa, y la de escena Amelia Ochandiano. La escenografía es de Ricardo Sánchez Cuerda, el vestuario de Jesús Ruiz, la iluminación de Juan Gómez Cornejoy la coreografía de Miguel Ángel Berna. Los dos elencos contarán con Saioa Hernández, Carmen Solís, Jorge de León, Andeka Gorrotxategi, José Antonio López, Ángel Ódena, María Luisa Corbacho, Marina Pinchuk, Rubén Amoretti, Ihor Voievodin, Javier Tomé, Santiago Vidal, Gerardo Bullón y Juan Noval Moro.

Siguiendo con la política de recuperación del patrimonio lírico español, se recupera una obra del siglo XVIII firmada por uno de los compositores más importantes de su época, José de Nebra. ‘La violación de Lucrecia’ ‘Donde hay violencia no hay culpa’,  que fue estrenada en el ámbito privado del Duque de Medinaceli en 1744. Si bien en 2012 se estrenó en versión concierto, ahora tenemos la oportunidad de disfrutarla también en escena. El libreto se aleja de la rigidez de las zarzuelas mitológicas, y el valor de esta obra reside especialmente en su música que por su estilo avanzado para la época se acerca más al clasicismo. Un título este que nos habla de género y violencia con esta temática recogida de las fuentes de Tito Livio y que posteriormente popularizaría Shakespeare. Con un libreto que es una versión escrita por Rosa Montero de los hablados originales de Nicolás González Martínez, este estreno escénico en tiempos contemporáneos contará con la dirección musical de Alberto Miguélez Rouco que estará al frente del ensemble Los Elementos, dirección de escena de Rafael Villalobos, escenografía de Emanuele Sinisi e iluminación Felipe Ramos. El reparto lo compondrán María Hinojosa, Carol García, Marina Monzó, Anna Gomà y la actriz Emma Suárez. Serán 5 funciones entre el 25 de marzo y el 1 de abril.

En el mes de abril llegará otro momento importante que demuestra que la zarzuela sigue muy viva: La segunda nueva composición en esta temporada junto a ‘Policías y ladrones’. Su título: ‘Trato de favor’, y cuenta con música de Lucas Vidal, libreto de Boris Izaguirre, dirección  Musical Andres Salado y dirección de escena de Emilio Sagi. La escenografía está firmada por Daniel Bianco, el vestuario es de Jesús Ruiz y la coreografía de Nuria Castejón. Se trata de una zarzuela contemporánea, de mujeres, que por circunstancias de la historia se mira en el espejo de ‘La rosa del Azafrán’, y que cuenta con un reparto compuesto por Ainhoa Arteta, Nancy Fabiola Herrera, Enrique Ferrer, Amparo Navarro, Amelia Font, María José Suárez, Boris Izaguirre, Gurutze Beitia y Rafaela Chacón. Serán 10 funciones del 29 de abril al 21 de mayo.

Y llegaremos al mes de Junio con otro título imprescindible de nuestro repertorio. Tras el éxito en 2021 sobre este escenario y después de haber recalado en el Palacio de festivales de Santander, se cerrará la temporada lírica con la reposición de ‘Luisa Fernanda’ de Federico Moreno Torroba, una partitura muy querida por el público, repleta de las más célebres romanzas de nuestra zarzuela. El escenario revivirá el Madrid de mediados del siglo XIX (también aquella Extremadura que cierra la historia) para acoger las idas y venidas de una de las obras maestras indiscutibles de nuestra lírica, con libreto de una de las parejas más prolíficas, exitosas e ilustradas del género, como son Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. El Teatro de la Zarzuela y esta obra han estado estrechamente unidos desde 1934, dos años después de su estreno en el Teatro Calderón de Madrid. Dirigida musicalmente por Miguel Ángel Gómez-Martínez, otro de los muchos atractivos de este proyecto es la visión que de esta obra tan popular como amada regala el director de escena turinés Davide Livermore. La escenografía es de Giò Forma, el vestuario de Mariana Fracasso, la iluminación de Antonio Castro, los audiovisuales de Pedro Chamizo y la coreografía de Nuria Castejón. María José Montiel, Carmen Artaza, Ismael Jordi, Alejandro del Cerro, Juan Jesús  Rodríguez, Rubén Amoretti, Sabina Puértolas, Rocío Ignacio, María José Suárez, Nuria García Arrés, Emilio Sánchez, Antonio Torres y Didier Otaola son los intérpretes que conforman un doble reparto de absolutas campanillas. Las 8 funciones programadas irán del 21 al 30 de junio.

Con la presentación de estos 7 títulos el teatro seguirá siendo un año más ejemplo único en la conservación, difusión y exhibición de nuestra lírica, tan fecunda como heterogénea.

CONCIERTOS: SALA PRINCIPAL, NOTAS DEL AMBIGÚ, Domingos de Cámara, LIED

Tras el éxito obtenido en sus seis primeras temporadas, el CICLO DE CONCIERTOS en la sala principal presenta 11 nuevas propuestas con algunas de las más destacadas voces de la lírica, la canción popular, el flamenco y el pop. Esto convierte al Teatro en un espacio fundamental en nuestro teatro porque en él tiene cabida la pluralidad de la música española, sin prejuicios y con un espíritu abierto a todos los públicos. Abrirá el ciclo la cantaora jerezana Tomasa La Macanita una de las artistas de mayor renombre y reconocimiento en el mundo del flamenco, que debuta en el Teatro de la Zarzuela con un personal recuerdo a la obra del compositor Manuel Alejandro, autor de canciones que resuenan en la memoria de todos y que siempre supo expresar el sentir de los artistas para los que compuso sus canciones (10 de septiembre); tras el éxito obtenido en el ciclo Notas del Ambigú de la presente temporada, Enrique Viana, acompañado por el maestro Ramón Grau, retoma el espectáculo Luisa Fernanda, ya tengo instagram, esta vez en la sala principal y con muchas  actualizaciones, para que más personas puedan disfrutar de este artista único que encarnará a dos personajes que nos contarán y cantarán los secretos de la temporada del teatro con un gran sentido del humor. Las risas, el buen ambiente y la música están asegurados (11 y 17 de octubre); Niño de Elche, uno de los cantaores más revolucionarios y vanguardistas del flamenco actual, presenta su nuevo trabajo. El concierto estará formado por un elenco de artistas que interpretará un repertorio de cantes festivos flamencos (22 de noviembre); una de las voces más relevantes del pop español y latino Marta Sánchez, vuelve al Teatro de la Zarzuela con un espectáculo lleno de sentimiento donde repasa su trayectoria acompañada de un piano. Sorprenderá a su público con otras joyas y guiños a su carrera y a la música (24 de noviembre); Homenje a Luis Mariano es un recital muy especial dedicado a la memoria de Luis Mariano, una de las voces más reconocidas en España y Francia entre los años 40 y 60 del pasado siglo. En este concierto podremos disfrutar de uno de nuestros artistas más internacionales, Ismael Jordi, acompañado al piano por el maestro Rubén Fernandez Aguirre, interpretando los grandes éxitos del tenor irunés, como ‘Violetas imperiales’, ‘C’est magnifique’, ‘Amapola’ o la romanza de la única zarzuela que el tenor cantó en el Teatro de la Zarzuela en 1958, ‘La canción del amor mío’, entre otros (26 de noviembre); el tradicional Concierto de Navidad, una cita que es ya un clásico de las temporadas del Teatro de la Zarzuela, una tradición para el público. Estará dirigido por el maestro Guillermo García Calvo, a quien acompañarán Carlos Álvarez y Rocío Ignacio, que nos ofrecerán un concierto de grandes romanzas del repertorio con la Orquesta de la Comunidad de Madrid (30 de diciembre); ‘Así que pasen 30 años’: el tenor y actor Ángel Ruiz dará un concierto muy especial junto a una banda de clarinete, saxo, flauta, contrabajo y batería, dirigida desde el piano por César Belda. Una emotiva y divertida velada entre coplas, boleros, canción iberoamericana y teatro musical (31 de enero); dos voces emblemáticas de la lírica internacional regresan a la plazuela de Jovellanos:  Ainhoa Arteta y Ramon Vargas. Los aficionados volverán a disfrutar de la complicidad que estos dos grandes artistas y amigos irradian sobre las tablas, regalándoles romanzas y dúos de zarzuelas, preciosas joyas de nuestro patrimonio musical (6 de febrero); ‘Música sinfónica española. Concierto de jóvenes directores’. Tres jóvenes directores y grandes promesas de la dirección, Lara Diloy, Lorena Escolar y Rubén Sánchez-Vieco, se ponen al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid para interpretar obras de compositores como Arriaga, Rodrigo, Guridi, Turina o Falla (7 de marzo); ‘Una serenata española’: Un singular concierto del tenor Celso Albelo –después de su gran éxito en ‘Don Gil de Alcalá’– junto a la Orquesta de Pulso y Púa de la UCM dirigida por Enrique García Requena, con pasodobles, habaneras, rancheras, jotas, canciones mexicanas, y, por supuesto, romanzas de zarzuela (31 de marzo); y para cerrar el ciclo, Pasión Vega volverá al Teatro de la Zarzuela para presentar su nuevo disco. Una de las artistas más respetadas y una de las voces más bellas de este país que ha transitado los géneros con mayor capacidad para emocionar, como la copla o el tango (6 de mayo).

Desde su creación, hace ya seis temporadas, todos los conciertos del CICLO NOTAS DEL AMBIGÚ han colgado el cartel de ‘localidades agotadas’ y han dejado un gusto dulce y diferente a cualquier experiencia musical por la proximidad del artista con el público que crea una atmósfera emocionante y feliz. El Ambigú es sin duda el salón de música del Teatro de la Zarzuela. Esta séptima edición del ciclo, contará con varias conmemoraciones: el bicentenario del nacimiento de Joaquín Gaztambide se celebrará con el recital ‘Gaztambide, una vida para la zarzuela’ de la mano de Sofía Esparza y Rinaldo Zhok (14 de septiembre); se recordará también a una de las sopranos más importantes que ha dado este país, Victoria de los Ángeles, con Nuria Rial y Rubén Fernández Aguirre, en el centenario de su nacimiento (9 de mayo); con el Cuarteto Bretón, recordaremos la figura del maestro Tomás Bretón cuando se cumplen los 100 años de su muerte (23 de enero); y otro recuerdo, con Gerardo Bullón y Ramón Grau, esta vez a uno de los artistas más importantes de la historia de este país, Pablo Picasso, en los 50 años de su muerte, con un espectáculo escrito y dirigido por Enrique Viana bajo el título ‘Don Pablo, ¿con brocha?’ (27 y 28 de febrero); como cada año, un concierto festejará el Día Internacional de la Mujer, la maestra Cecilia Bercovich, acompañada de un conjunto de alumnas del conservatorio, nos traerá un especial concierto de violín, viola y viola d’amore con obras de compositoras y dos estrenos absolutos encargados para este concierto (8 de marzo). Otros conciertos de este ciclo nos darán una visión del arco histórico de la música española, que va desde la polifonía medieval por el conjunto vocal femenino Egeria (10 de abril), a la música renacentista de la mano del dúo de voz y vihuela Dolce Rima en torno a la figura de la humanista y maestra de reinas Beatriz Galindo “La Latina”, amiga de Isabel la Católica (3 de octubre); la Capilla Jerónimo de Carrión ofrecerá asimismo un exquisito programa de la música de templos y teatros del Siglo de Oro con recitados del actor Pepe Viyuela (10 de julio); además, Serena Sáenz y Rubén Fernández Aguirre dedicarán un recital a la Canción catalana de compositores como Granados, Mompou, Oltra o Guinovart (18 de octubre); con el concierto ‘El piano solo del maestro Alonso’, Laura Sierra y Manuel Tevar, Iberian & Klavier Piano Dúo,  nos mostrarán “a cuatro manos” su trabajo de recuperación de la obra pianística de Francisco Alonso en sus años de juventud (14 de noviembre); también contaremos con la segunda edición del Premio de Composición, cuyas obras ganadoras serán estrenadas por el Trío Arbós. Es importante destacar en este punto al compositor José María Sánchez-Verdú por su implicación en el fomento de la nueva creación que lleva a cabo el Teatro de la Zarzuela en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (12 de junio).

El CICLO DOMINGOS DE CÁMARA: MUJERES CON Ñ. Cuarta edición del ciclo de música española de cámara que por tercer año consecutivo estará dedicado íntegramente al papel de la mujer en la música en su faceta como compositora. Con este ciclo el Teatro quiere continuar con la difusión de estas obras, muchas inéditas, y descubrir al público la excelente calidad de las creaciones de estas compositoras españolas que rara vez tuvieron o tienen el debido reconocimiento por sus creaciones. De esta manera, se pondrá en valor a algunas de nuestras compositoras del siglo XX y XXI como Maria Teresa Prieto, Claudia Montero, Diana Perez Custodio, Marisa Manchado, Zulema de la Cruz, Iluminada Perez Frutos, Carme Fernández Vidal, Raquel García Tomás, Laura Vega, Helena Cánovas, Amanda Garrido, Consuelo Díez, Julia María Dopico Vale, María de Alvear, Ana Vázquez Silva, Beatriz Aramendi o Teresa Catalán, entre otras. Y el compromiso del Teatro de la Zarzuela es también con el futuro de las autoras, con el fomento de las nuevas creaciones, y por ello cada concierto contará con un estreno absoluto de jóvenes compositoras, alumnas del real Conservatorio de Música Superior de Madrid; en esta ocasión las autoras serán: Amanda Garrido, Nuria Sánchez, Adela Rodriguez Yus, Laura de las Heras y Beatriz López Nogales. Las cinco citas son las siguientes: BOOST,  grupo de percusión (13 de noviembre), Isabel Dobarro y Miguel Borrego, dúo de violín y piano (12 de febrero), Cuarteto Manuel de Falla, clarinetes (23 de abril) y el Cuarteto Bretón (21 de mayo).

Por otra parte, el CICLO DE LIED, en coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), celebrará su XXIX edición con 8 recitales: El bajo René Pape (28 de noviembre), el barítono Christian Gerhaher (19 de diciembre), el barítono Konstantin Krimmel (30 de enero), la soprano Christiane Karg (7 de febrero), la mezzosoprano Marianne Crebassa (27 de marzo), el barítono Andrè Schuen (3 de abril), el barítono Manuel Walser (8 de mayo) y el tenor Ian Bostridge (5 de junio).

PROYECTOS DIDÁCTICOS. PROYECTO ZARZA. CLASES MAGISTRALES

Uno de los pilares fundamentales del proyecto artístico del teatro es el público joven, que no solo debe ser tratado como el público del futuro sino como también como ese público del presente que ya es.

Por ello, el Teatro de la Zarzuela les abre las puertas para que conozcan su patrimonio musical a través de espectáculos de calidad especialmente creados para ellos.

Es precisamente por esta atención especial que merecen los jóvenes, la razón por la que el Teatro les dedica gran parte de su programación, el 22% de la misma. Los frutos de este trabajo son ya una realidad y se puede apreciar en la juventud que cada vez con más frecuencia y en mayor cantidad se mezcla con otras generaciones en el patio de butacas; porque que se ha “enamorado” de la zarzuela –como en su mayoría reconocen– gracias a estas propuestas, especialmente el Proyecto Zarza, emocionándose con un género que también les pertenece.

A día de hoy, más de 48.000  jóvenes han llenado este patio de butacas en las ediciones del proyecto Zarza. Las colaboraciones con centros educativos aumenta cada año, y ya son casi 70.000 los usuarios que han visto a día de hoy las 6 producciones disponibles en nuestro canal de Youtube.

En la nueva Temporada se ofrecerá un total de 30 funciones entre los espectáculos que conforman el proyecto didáctico.

El PROYECTO ZARZA, zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes, supone la garantía de éxito rotundo cada temporada. A lo largo de estos años, desde su primera edición, el laureado Proyecto ha crecido tanto como la aclamación y el reconocimiento de las producciones que en él se han presentado.

Hasta la fecha, se han montado adaptaciones de obras emblemáticas del género chico, un espectáculo nuevo con músicas de varios compositores y una revista.

Este año el Teatro apuesta una vez más por otra creación nueva de la mano de Lola Blasco, autora del texto, y el director de escena José Luis Arellano, esta vez en torno a la figura y a la herencia del maestro Alonso, con dirección musical de Lucía Marín.

“Todos aquellos que conozcan la obra de Alonso sabrán lo mucho que los jóvenes van a apreciar las joyas musicales que el maestro nos legó y que podrán disfrutar en este espectáculo”, afirma Daniel Bianco.

La nueva producción llevará el nombre del dúo de ‘¡24 horas mintiendo!’ ‘Yo te querré’, y además de los ya mencionados, participan en el montaje Pablo Menor Palomo como autor de la escenografía, Ikerne Giménez que firma el vestuario y Nuria Castejón, responsable de la coreografía. El reparto, como de costumbre, estará integrado por un grupo de jóvenes cantantes y actores de entre 18 y 30 años elegidos tras un proceso de audiciones (que está en curso) y acompañado por un conjunto musical de cámara. Las 14 funciones se ofrecerán del 24 de febrero al 4 de marzo de 2023.

Y los proyectos didácticos destacan un año más porque, gracias a ellos, el Ambigú del Teatro vuelve a tener por sexto año consecutivo la función de espacio de espectáculos. Tras las dos emocionantes entregas de ‘Perdida en el Bosco’ y las del éxito arrollador de ‘La increíble historia de Juan Latino’, volverá al Ambigú el teatro de títeres con música en directo. La propuesta será en esta ocasión la reposición (ya que se estrena estos próximos días en la presente temporada) de la obra ‘El cielo de Sefarad’, coproducida por el Teatro de la Zarzuela y la Compañía Claroscvro. Serán otras 10 funciones entre el 4 y el 9 de noviembre de 2022. Se trata de un relato repleto de música y poesía; una historia también llena de humor, de amor, magia y valentía, que descubrirá a los más pequeños que nuestras raíces van más allá de lo que a primera vista alcanzan a ver nuestros ojos.

Si bien aún no se ha podido ver porque, como decimos, se estrena precisamente mañana miércoles, el interés de los centros escolares y del público ha sido tan alto que el Teatro ha decidido volverlo a programar.

Un año más, también enmarcado en los proyectos didácticos y pensando en la formación de los que están llamados a ser los artistas del presente y del futuro, contaremos con las Clases Magistrales, en este caso a cargo de Lluís Pasqual, en las que los jóvenes artistas podrán perfeccionar sus cualidades interpretativas y aprender de la experiencia y conocimientos que este grandísimo hombre de teatro ha adquirido a lo largo de su extensa y variada trayectoria. Del 10 al 15 de octubre.

Hasta aquí la parte visible del proyecto didáctico del Teatro de la Zarzuela. Aunque el alcance de este es mucho mayor. El Teatro está presente en centros e instituciones educativas a las que se ofrecen visitas virtuales y charlas gratuitas para conocer mejor la zarzuela y su teatro. Esta temporada se han realizado 80 de estas sesiones que han disfrutado más de 2.000 escolares de España, Andorra, Canadá, Estados Unidos o Suiza. 43 Entrevistas entre bambalinas a nuestros artistas con más de 100 mil visualizaciones. 21 episodios de ‘Viaje por la zarzuela’, disponibles en el canal de Youtube del Teatro, que han visto más de 65 mil personas. Se abren los ensayos a alumnos de estudios relacionados con las artes escénicas, la música y el canto. Se acogen estudiantes de prácticas en diversos departamentos del teatro donde aprenden y viven el día a día de un teatro lírico. Porque, como dice Bianco, “la continuidad del teatro y de la zarzuela también es importante la formación de quienes algún día tomarán el testigo”.

DANZA

Por una parte, el Ballet Nacional de España, dirigido por Rubén Olmo, ofrecerá del 9 al 22 de diciembre 10 funciones de ‘El loco’, un ballet inspirado en la peripecia artística y existencial del bailaor Félix Fernández “El Loco”, con coreografía de Javier Latorre y Manuel Coves al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, junto a los músicos flamencos del Ballet Nacional.

Por otra parte, la Compañía Nacional de Danza dirigida por Joaquín de Luz ofrecerá 11 funciones de dos programas diferenciados entre el 12 y el 23 de julio de 2023. Con coreografías de Jerome Robbins, Peter Martins, Joaquín de Luz o George Balanchine y músicas de Leonard Bernstein, Samuel Barber, Piotr Ilich Chaikovski, Frank Sinatra o Philipp Glass.

TEATRO MUSICAL DE CÁMARA

Otro de los ciclos que prevalece cada año renovado de energía e intenciones es el dedicado al Teatro Musical de Cámara en colaboración con la Fundación Juan March. Sobre esta valiosa alianza, Daniel Bianco muestra un año más su agradecimiento “por la posibilidad de trabajar conjuntamente con la Fundación Juan March y Miguel Ángel Marín, su director del departamento de música, en la coproducción de una ópera de cámara que demuestra que la suma de esfuerzos nos permite llegar más lejos”. Del 25 de septiembre al 3 de octubre se presentarán las siete funciones (cuatro abiertas y 3 escolares) de ‘El caballero avaro’ de Serguéi Rajmáninov, una ópera de cámara moralizante que narra la historia de un padre rico y tacaño y un hijo despilfarrador y codicioso, cuya relación acaba destruida por la avaricia de ambos. La dirección musical de esta ópera de cámara será de Borja Mariño, que también interpretará la música al piano. La dirección de escena es de Alfonso Romero, la escenografía de Carmen Castañón, el vestuario de Gabriela Salaverri, la iluminación de Félix Garma, la videoescena de Philipp Contag-Lada y el reparto lo componen Ihor Voievodin, Isaac Galán, Gerardo López y Luis López Navarro. Como es habitual, las representaciones serán en la Fundación Juan March.

A propósito de…

Tras la gran acogida del ciclo ‘A propósito de…’, el Teatro de la Zarzuela volverá a contar con los conciertos del maestro Guillermo Garcia Calvo, un gran concertista de piano y director musical del coliseo, en los que este explica al piano el mapa musical internacional, y de qué manera los compositores de las obras que el maestro dirige en la temporada están situados y relacionados dentro de ese mapa sonoro internacional.

Los conciertos de esta temporada son: ‘A propósito de Pedrell’ con obras de Enrique Granados, Alexander Cherepnín y Bela Bartok (11 de septiembre).

‘A propósito de Barbieri’ con obras de Martín Sánchez Allú, Santiago Masarnau, Pedro Albéniz, Franz Schubert y Teobaldo Power (9 de octubre).

‘A propósito de Bretón’ con obras de Johannes Brahms, Gabriel Fauré, Claude Debussy, Alban Berg e Isaac Albéniz (5 de febrero).

Conferencias

Vuelve también el ya veterano ciclo de conferencias en colaboración con la Asociación Amigos de la Ópera de Madrid. Así, el Teatro contará con la presencia de cuatro musicólogas: Elena Torres, Nieves Pascual, Ana Vega Toscano y Celsa Alonso, y tres musicólogos: Emilio Casares, Ramón Sobrino y German Gan Quesada. Todos ellos ayudarán a desentrañar los secretos de las obras y descubrir las claves fundamentales de cada una de ellas. Hasta el día de hoy más de 21.000 espectadores han seguido nuestras conferencias por YouTube.

Don Gil de Alcalá
Don Gil de Alcalá triunfa en el Teatro de la Zarzuela
Manuel Penella compone Don Gil de Alcalá en 1932. Escribió la música y el libreto, inspirado por las novelas de enredo de Valle-Inclán y Jacinto Benavente. Pero su mayor estímulo lo encontró en la pieza teatral “El sí de las niñas”, de Leandro Fernández de Moratín.

Hasta ese momento el panorama musical español se caracterizaba por la variedad de tipologías musicales: sainetes, zarzuelas o revistas, entre otros. Pero a partir de 1910 se inicia un cierto declive del género chico y empiezan a triunfar zarzuelas en dos actos, al estilo de la opereta vienesa, y con una estructura más importante, similar a la ópera cómica.

El resultado es una ópera en tres actos, cuya escena situó Penella en el México del siglo XVIII, cuando aún pertenecía a la Nueva España. El autor conocía bien los países sudamericanos, y quiso con esta obra rendir un sentido homenaje a los lugares que había recorrido, gracias a su espíritu aventurero.

En la obra subyace una crítica a los matrimonios acordados que se realizaban en la época y, a través de un divertido enredo, plantea la celebración de un matrimonio desigual, entre una dama y un rufián de la corte, que no era bien visto por las clases altas a la que pertenecía la joven. Todo con un desarrollo argumental muy próximo a la ópera buffa, realizado con gran ingenio y con una escritura musical bien delineada y refinada.

En este regreso de Son Gil de Alcalá al Teatro de la Zarzuela, la dirección de orquesta corrió a cargo de la Asistente de dirección Lara Diloy, por indisposición del titular Lucas Macías.
La joven Lara Diloy es una de las pocas directoras de orquesta españolas del circuito actual y posee un amplio conocimiento del repertorio sinfónico y operístico, como quedó bien demostrado en esta representación. Siempre pendiente de los cantantes, supo imprimir a la orquesta el brío y la chispa que caracteriza esta obra. Se pudieron apreciar los delicados matices en la orquestación de una partitura de inspiración clásica, como lo es esta. Diloy demostró al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, esa seguridad que solo es fruto del trabajo y el talento. Habrá que seguirla de cerca.

La escenografía proviene del Teatro Campoamor de Oviedo, donde se representó en 2017. Se trata de una única estancia a la que se van sumando elementos que crean los distintos ambientes, siempre coloniales y siempre elegantes, como es habitual en sus directores, Emilio Sagi y Daniel Bianco, y que son ya marca de la casa, como las lámparas o la perfecta disposición sobre el escenario de todos los participantes. Exquisito también el vestuario de la recordada Pepa Ojanguren. Todo realzado por la impecable y romántica iluminación de Eduardo Bravo.

El cuadro de cantantes está formado por dos repartos de gran calidad. En este primero el tenor canario Celso Albelo se encarga de dar vida al protagonista, Don Gil de Alcalá. Lo hace con la musicalidad de su hermosa línea de canto, imprimiendo al personaje una modesta comicidad, Albelo es capaz de mucho más en la faceta interpretativa. Donde no ahorró esfuerzos fu en la parte vocal. Ese timbre que acaricia y la riqueza de matices vocales.

A su lado, como Niña Estrella, la soprano Sabina Puértolas, que representa a una chispeante, a la par que inocente, prometida de Don Diego, aunque enamorada de Don Gil. Bien en la habanera a dúo con Maya, pero le faltó expresividad en otros momentos importantes de su actuación.

Carol García dio vida a Maya, la criada de Niña Estrella, que compuso un personaje divertido y desenfadado. Destacó brillantemente en su habanera a dúo con Sabina Puértolas y fue la pareja ideal, en lo vocal y en lo interpretativo, del Chamaco de Carlos Cosías, que redondeó una magnífica actuación, llena de gracias y viveza.

El Don Diego del barítono Manuel Esteve estuvo muy bien definido, tanto en su línea de canto, como en el carácter del personaje, arrogante y formal.

El sargento Carrasquilla ha sido interpretado por Simón Orfila. Fue el personaje más simpático del reparto y el más celebrado por el público en sus agudas intervenciones de pícaro sevillano.

Como Madre Abadesa, María José Suárez, una habitual en este escenario que siempre aporta valor.
A buen nivel estuvieron el resto de comprimarios, con Miguel Sola a la cabeza, como gobernador; Pablo López, como virrey de Nueva España; David Sánchez, en el rol de Padre Magistral; Ricardo Muñiz, como maestro de ceremonias; y los miembros del cono, Paula Alonso y Rosa María Gutiérrez, como Lucía y Rosita, respectivamente.

Un Don Gil de Alcalá, que ha vuelto al Teatro de la Zarzuela 23 años después y que siempre está de moda. Con esa picaresca española de otras épocas. O no…

Andrè Schuen

Andrè Schuen, uno de los liederistas más celebrados del panorama actual, interpretará el programa Lieder der Nacht und des Abschieds (Canciones de Noche y Despedida) en el Ciclo de Lied del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y el Teatro de la Zarzuela, junto al pianista Daniel Heide. El recital tendrá lugar el martes 17 de mayo a las 20:00 horas en el Teatro de la Zarzuela.

Tras su exitoso paso por el Teatro Real encarnando al Conde de Almaviva en Las Bodas de Fígaro, el barítono tirolés cambiará hacia un registro más nostálgico, salpicado de sueños, despedidas y noche. Schuen abordará un programa temático centroeuropeo compuesto por obras de Franz Schubert, con algunos de sus lieder más famosos, Gustav Mahler, uno de los máximos exponentes del posromanticismo, y el oscarizado compositor -y no tan programado- Erich Wolfgang Korngold.

Andrè Schuen vuelve a Madrid tras haber sido aplaudido en sus últimas actuaciones en la capital, con Die schöne Müllerin de Schubert. Desde que dejara la Universidad del Mozarteum de Salzburgo, donde se formó con Horiana Branisteanu y Wolfgang Holzmair, su presencia en Centroeuropa ha sido continua. Como liederista, ha ofrecido recitales con pianistas de la talla de Gerold Huber, en salas como el Wigmore Hall de Londres o el Konzerthaus de Viena, entre otras.

Viaje hacia la oscuridad y los sueños

En la primera parte del recital, el público viajará a través de la naturaleza lírica de la música de Schubert, partiendo de un enérgico Über Wildemann, D 884, un lied que describe una travesía a golpe de corchea. El viaje continúa con Der liebliche Stern, D 861, que nos lleva a tonalidades más alegres, para después tomar recorridos más sombríos, con obras como Der Jüngling und der Tod, D 545, que describe cómo un joven acepta la llegada de la muerte. Schuen cerrará las composiciones del músico vienés de este bloque con Erlkönig, D 328, un lied rápido y angustioso que requiere de una maestría vocal perfecta y adaptada a la dificultad del acompañamiento.

Tras Schubert, el cantante interpretará Kindertotenlieder, de Mahler y con letra del poeta Friedrich Rückert, quien escribió estas piezas atravesado por el dolor tras la pérdida de dos de sus hijos. La tristeza y el consuelo son las principales temáticas que atraviesan este ciclo de cinco canciones que debe ser interpretado y escuchado como una única estructura global.

En la segunda parte, Andrè Schuen se adentrará en el universo de Korngold, declarado un genio por el propio Mahler y cuyo repertorio en este programa recrea una atmósfera intimista de melodías sencillas. La voz de Schuen nos desvelará las aventuras de un viajero nocturno (Nachtwanderer, op. 9), el misterio de la luna (Mond, so gehst du wieder auf, op. 14) o el amor (Was du mir bist, op. 22).

El recital se cerrará con un retorno a Schubert, con piezas como Nacht und Träume, D 827, que llevará al público a lo más profundo de los sueños.

ÚLTIMAS ENTRADAS

Las últimas entradas para este recital, con un precio general de 8 a 35 euros, están disponibles en las taquillas del Teatro de la Zarzuela, el Auditorio Nacional de Música, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21.

Fotografía: Guido_Werner

Don Gil de Alcalá

El director de escena Emilio Sagi vive uno de los momentos más dulces de su carrera. Recién celebrados sus 40 años sobre los escenarios, acaba de recibir la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y su extraordinaria trayectoria ha sido reconocida con el Premio Ópera XXI. Y es que el Teatro de Sagi, inconfundible, es pura magia. Inteligente y siempre luminoso. Elegante. Sublime. Ahora, su ciencia teatral recala por enésima vez en el Teatro de la Zarzuela donde del 5 al 22 de mayo se rendirá homenaje al maestro Manuel Penella con 14 funciones de su ópera cómica ‘Don Gil de Alcalá’ en una versión escénica elegante y enormemente divertida del director asturiano, que servirá para conmemorar los 90 años de la obra.

Desde el foso, el maestro Lucas Macías –debutante de lujo en el teatro de la plazuela de Jovellanos– conducirá con su intenso sello poético a la Orquesta de la Comunidad de Madrid, titular del Teatro, que pese a que ya está liberada de las restricciones que durante meses la han mermado a causa de la pandemia, en esta ocasión se presenta como una orquesta de cuerda y arpa, como exige la partitura original de Penella.

El ‘Don Gil de Alcalá’ que el público podrá disfrutar estos días, es la hermosa producción del Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo y el Teatro de la Zarzuela que Sagi estrenó en 2017 en el Teatro Campoamor. La de Penella es una obra muy cercana a la luminosidad y la viveza de la ópera italiana, pero con un tratamiento hispano. De ella el director de escena resalta sobre todas las cosas su “extrema belleza”, la ternura y las altas dosis de nostalgia. En esta ocasión, cuenta con los espléndidos trabajos de algunos de sus colaboradores más cercanos como Daniel Bianco en la escenografía, la tan recordada figurinista Pepa Ojanguren en el vestuario, Eduardo Bravo en la iluminación y Nuria Castejón en la coreografía.

Y como también es habitual en el Teatro, serán dos espléndidos y equilibrados repartos los que junto al Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, dirigido por el maestro Antonio Fauró, desplieguen sobre las tablas esta trama en la que, en palabras de Emilio Sagi, se mezcla una historia de amor romántico, “cursilona y casi de telenovela”, con el “divertidísimo embrollo humorístico en que acaba convirtiéndose al estilo de las óperas bufas de Rossini”.

El argumento se libera de ataduras históricas para narrar de forma clara las simpáticas aventuras, en tierras de Nueva España, de Don Gil, un capitán español, y Niña Estrella, una huérfana mestiza.

El papel principal, el de Don Gil de Alcalá, lo interpretan los tenores Celso Albelo –que varios lustros después regresa felizmente a una producción del Teatro de la Zarzuela– y José Luis Sola; su enamorada, Niña Estrella, estará encarnada por las sopranos Sabina Puértolas e Irene Palazón. Y son números los papeles que destacan por su comicidad, como los del sargento Carrasquilla, a quien dará vida el bajo Simón Orfila; el sirviente indio Chamaco, cuyo rol será asumido por los tenores Carlos Cosías y Facundo Muñoz; la sirvienta india Maya, que interpretarán las mezzosopranos Carol García y Lidia Vinyes-Curtis; el papel del Gobernador del Estado de Veracruz, cuya peculiar personalidad será desentrañada por el bajo-barítono Miguel Sola; o el del Virrey de Nueva España del barítono Pablo López. Los también barítonos Manel Esteve y Eleomar Cuello se pondrán en la piel de quien es el tercer vértice del triángulo amoroso: el aristócrata español Don Diego.

También tienen importante presencia y voz en el relato la mezzosoprano María José Suárez como madre abadesa, el barítono David Sánchez como padre magistral o el tenor Ricardo Muñiz como maestro de ceremonias, acompañados todos ellos por 8 figurantes-bailarines.

Luis Sagi-Vela y “el dorado”

Emilio Sagi reconoce que siempre había querido hacer el “Don Gil”, y “no solo porque es una obra maravillosa, con una música inspiradísima y una historia fresca y muy divertida –como si fuera un pequeño Mozart–“; le apetecía también meterse en ese fantástico mundo porque pocos años después de su estreno en Barcelona llegó a Buenos Aires y a México con su tío, Luis Sagi-Vela (quien la hizo y la grabó muchas veces), en el reparto. Aquellas funciones contribuyeron al éxito decisivo de la obra.

Y en esta producción que ahora se presenta, todo sucede, cómo no, con “el dorado” mexicano omnipresente. Casi toda la escenografía es del color del oro y los personajes van con las botas manchadas de barro, pero muy bien vestidos, aderezados con bordados y adornos dorados.

Una obra distinta

‘Don Gil de Alcalá’ es una obra “distinta” de Manuel Penella. Ciertamente hermosa, como el resto de su producción, y en la que el compositor valenciano apuesta una vez más por la lírica española, aunque esta vez desde una perspectiva más acorde con las tendencias europeas. Con este trabajo, Penella no solamente reconoce y homenajea la larga tradición lírica que él y otros creadores habían heredado y llevado al mundo americano, sino que también vuelve a demostrar que sabe crear una obra clásica que resistiría el paso del tiempo, incluso en un país donde nunca acabó de convencer la fórmula de la ópera en lengua española. Cuando Penella quiso acometer valientemente un homenaje a América con una obra tan inusual como clásica, tan preciosista como moderna, escribió ‘Don Gil de Alcalá’, que estrenó en el Teatro Novedades de Barcelona, y dos años después en el de La Zarzuela.

Una vez más volvió a salir con su compañía para representarla por el Nuevo Mundo, en la que sería su última gran empresa, aunque antes llegaría a los escenarios de varios países y la llevaría pronto al cine en una producción mexicana: ‘El capitán aventurero’. Como buena parte de los proyectos que emprendió a lo largo de su vida, sus obras líricas son irrepetibles.

En muy diversas ocasiones ‘Don Gil de Alcalá’ ha vuelto a verse en el Teatro de la Zarzuela. Y ahora regresa, ya en pleno siglo XXI, como la gran creación del teatro musical que es.

KATHARINA KONRADI MALCOM MARTINEAU

Sexto recital de esta temporada del Ciclo de Lied del Teatro de la Zarzuela y el Centro Nacional de Difusión de la Música (CNDM) y otro debut. En esta ocasión se trata de la soprano Katharina Konradi, nacida en Kirguistán, un hermoso país de Asia Central, perteneciente a la Unión Soviética hasta su desintegración en 1991.

Formada en Alemania, Katharina Konradi dio este lunes un recital, pero no solo de canciones, también de cómo deben interpretarse esas canciones. Con una facilidad idiomática extraordinaria, fue pasando de Fauré a Schumann y de Debussy a Ginastera y Montsalvatge con una precisión estilística que en pocas ocasiones se observa.

Todo empezó con cinco canciones de Fauré, con textos de Victor Hugo, Paul Verlaine y Armand Silvestre. Y fue desde el inicio que Konradi presentó sus credenciales y su capacidad de describir el atractivo encanto de Le papillon et la fleur o Notre amour. Después llegaron los Liederkreis, Opus 39 de Schumann, con textos de Joseph von Eichendorff. Aquí ambos intérpretes mostraron una sensibilidad especial. La obra de Schumann encaja a la perfección con las características de Konradi, voz llena de frescura y una línea de canto delicada y cristalina.

La segunda parte la inició con una de las obras más intimistas de Dbussy, Ariettes oublièes, compuesta de una serie de seis canciones donde la capacidad de matización, tanto de Konradi como de Martineau, quedó claramente demostrada.

Dejó para el final Ginastera y Montsalvatge. Otro cambio idiomático sorprendente, su fraseo y dicción en español era mejor que el de algún cantante nacional, al igual que su expresividad en el canto. La elasticidad de su voz y, de nuevo, su capacidad estilística, dibujaron a la perfección el carácter de estos dos compositores. De Ginastera interpretó Cinco canciones populares argentinas, llenas de color, ternura y elocuencia. De Montsalvatge eligió tres de sus Cinco canciones negras, Punto de habanera, Canto negro y Canción de cuna para dormir a un negrito.

Sabemos de la maestría sobre el teclado de Malcolm Martineau. De su capacidad de generar atmósferas y colores que describen a la perfección al compositor y su obra. En esta ocasión tuvo algunos momentos de verdadero virtuosismo. La conexión Konradi – Martineau ha sido de los más fructífera. Parecía que llevaran interpretando juntos toda una vida. Ella estaba segura y él feliz, ¿qué podía salir mal?

Sin duda una demostración de capacidades y fuerzas que nos dejó a todos con ganas de más. Esperamos contar con su participación en sucesivos ciclos. Ofreció dos propinas, Fischerweise, de Schubert y Nana, de Manuel de Falla. Últimamente se escuchan muchas nanas en este Ciclo de Lied. Parece que además de cantar, estos jóvenes intérpretes también son muy fértiles. Enhorabuena a todos.

Fotografía © Rafa Martín

Premio Composición

El I Premio de Composición del Teatro de la Zarzuela y el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid ya tiene las cuatro obras ganadoras que, como ya se anunciaba en las bases, integrarán el programa del concierto que bajo el título ‘Música española contemporánea’ ofrecerá el martes 28 de junio el Ensemble Opus 22 dentro del ciclo Notas del Ambigú.

El jurado designado por ambas instituciones, que destaca el “alto nivel” de todas las composiciones presentadas, ha acordado por unanimidad premiar las obras “La eternidad de un instante” de Adela Rodríguez Yus, “La tumba de las luciérnagas y aneurisma digital” de Pablo González González, “Tras un abismo de cristal” de Víctor Pantoja Figueroa y “Lágrimas de Luz” de Nuria María Sánchez Sánchez.

Dicho jurado estaba integrado por Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, Miguel Galdón Pérez, director adjunto del Teatro de la Zarzuela, Enrique Rueda Frías, catedrático de Composición del RCSMM y Bruno Dozza, profesor de Composición del RCSMM.

Asimismo, el papel del reconocido compositor y miembro del Departamento de Composición y Tecnología Musical del RCSMM, José María Sánchez-Verdú, ha sido esencial para el buen desarrollo del certamen.

Al premio optaban alumnos matriculados en la especialidad de Composición o de Sonología durante el curso académico 2021/2022 del RCSMM o los que hubieran obtenido en esta institución académica el Título Superior de dicha disciplina en los dos últimos años académicos.

Katharina_Konradi

El lunes, 4 de abril a las 20:00 horas, el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) presenta, en coproducción con el Teatro de la Zarzuela, a la soprano Katharina Konradi, una de las voces con mayor proyección en el panorama internacional en el que será su debut dentro del XXVIII Ciclo de Lied. Malcolm Martineau, uno de los pianistas más reputados del circuito, acompañará a la soprano en un viaje iniciático desde las raíces del género —Schumann con uno de sus ciclos más representativos, los Liederkreis, op. 39— hasta los espacios sonoros más cercanos a lo popular que tanto conectan con la emoción, como son los sones de Ginastera y Montsalvatge. Entre medias habrá lugar para dejarse seducir por el refinamiento sonoro de Debussy o el neoclasicismo lúcido de Fauré.

El exigente programa que proponen Konradi y Martineau explora, desde la belleza de las obras seleccionadas, la difusa frontera del género con otros espacios musicales más inmediatos. Las Cinco canciones populares argentinas de Ginastera o las Cinco canciones negras de Montsalvatge sirven de ejemplo sobre cómo la modernidad y la tradición se dan la mano en esa búsqueda de las esencias del ser humano que es el lied. Las magnéticas Ariettes oubliées de Debussy o el refinamiento de las piezas seleccionadas de Fauré completarán el recorrido.

Las últimas entradas para este recital, con un precio general de 8 a 35 euros, están disponibles en las taquillas del Teatro de la Zarzuela, el Auditorio Nacional de Música, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21.

UNA DE LAS VOCES DEL FUTURO

Elogiada por la crítica, Katharina Konradi hace su debut en el Ciclo Lied con este programa poco convencional. Nacida en Biskek (Kirguistán, Asia), es la primera soprano de este país con una carrera internacional como cantante de lied, conciertos y ópera. Actuó durante tres años en la Ópera Estatal de Hesse en la ciudad de Wiesbaden. En 2018, hizo su presentación como Ännchen en Der Freischütz, de Carl Maria von Weber, en la Ópera Estatal de Hamburgo.
A partir de entonces, ha cantado los principales papeles de soprano en los mejores teatros del mundo, como Zdenka en Arabella, de Richard Strauss, en la Semperoper en Dresde; la Pastora en Tannhäuser, de Richard Wagner, en el Festival de Bayreuth; Sophie en Der Rosenkavalier, de Richard Strauss, dirigida por Vladimir Jurowski; o Sophie en Werther, de Jules Massenet, y Susanna en Le nozze di Figaro, de Wolfgang Amadeus Mozart en la Ópera Estatal de Baviera.

Su voz posee la mezcla justa entre pericia técnica e inteligencia musical, aprovechando la brillantez de su registro agudo y la homogeneidad de color de su canto para sacar la máxima emoción al repertorio que aborda, como demostró en su última presencia en Madrid hace unos meses en el Ciclo Liceo de Cámara XXI del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), con una fantástica acogida. Además, interpretará en el recital una obra nunca antes escuchada en el Ciclo, la hermosa Chanson d’amour, op. 27, nº 1 de Fauré.

LA ELEGANCIA HECHA SONIDO

Pocas presentaciones necesita uno de los mitos del piano acompañante. Malcolm Martineau pertenece a esa generación privilegiada de intérpretes que han sabido trasladar a su depurada técnica la sensibilidad y la elegancia en el fraseo que lo identifican y hacen reconocible para muchos melómanos. El pianista escocés lleva toda la vida situado en la élite musical, siendo requerido para acompañar a las voces más destacadas de varias generaciones, como Janet Baker, Florian Boesch, Barbara Bonney, Thomas Hampson, Elīna Garanča, Simon Keenlyside, Angela Gheorghiu, Thomas Quasthoff, Anne Sofie von Otter, Christoph Prégardien, Felicity Lott, Bryn Terfel, Magdalena Kožená, Christopher Maltman o Sonya Yoncheva, entre muchos otros.

Ha participado en recitales en las principales salas de concierto, como la Berlin State Opera, Carnegie Hall, Concertgebouw, Gran Teatro del Liceu, Mariinsky Theatre, Metropolitan Opera, Royal Opera House, La Scala, Sydney Opera House, Teatro Real o Musikverein; y a festivales como Aix-en-Provence, Baden Baden o Tanglewood. Multipremiado en su larga y prolífica carrera discográfica (más de cien grabaciones), compatibiliza sus giras con su labor como docente en la Royal Academy of Music

Martineau ha participado en noches memorables dentro del Ciclo Lied del Teatro de la Zarzuela, acompañando a Dorothea Röschmann o Florian Boesch recientemente. En esta su vigésima aparición, de la mano de Katharina Konradi, pianista y cantante volverán a lucir esa asombrosa «capacidad de conmovernos, pero también de hacernos reflexionar sobre la importancia de la música y del arte en tiempos como los que estamos viviendo», tal y como comenta Isabel Díaz Adánez en sus notas al programa. Toda una reivindicación musical.

Fotografía (c) Simon Pauly

Guillermo García Calvo

El Teatro de la Zarzuela cierra el ciclo ‘A propósito de…’ con un homenaje de Guillermo García Calvo a algunos de los pianistas virtuosos que “convivieron” con Isaac Albéniz.

Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, cerrará este próximo domingo 3 de abril (12h00) en el ambigú del coliseo, el ciclo ‘A propósito de…’ con el que el director de orquesta y pianista ha tendido puentes entre algunos de nuestros autores más importantes y las corrientes nacionales e internacionales de cada periodo. En esta ocasión, el concierto estará dedicado a varios de los más destacados virtuosos del piano que fueron coetáneos de Isaac Albéniz, coincidiendo con el estreno en estos días de la opereta ‘The Magic Opal’ dirigida por el propio maestro.

En esta tercera cita del ciclo, titulada ‘Virtuosos y poetas del piano romántico’, el maestro ligará el singular mundo creativo e interpretativo de Albéniz con el de algunos de los más brillantes pianistas de su época como Enrique Granados, Ferenc Liszt y Frederic Mompou.

El objeto del ciclo es introducir de palabra y exponer al piano las relaciones entre los títulos de la temporada en los que García Calvo está a cargo de la dirección musical –‘Circe’, ‘Entre Sevilla y Triana’ y ‘The Magic Opal’–, los compositores de las mismas –Ruperto Chapí, Pablo Sorozábal e Isaac Abéniz–, sus obras y las de sus coetáneos.

Nueve suertes de mujer

En ‘Nueve suertes de mujer’ se reúnen todo tipo de emociones, como en un festín. La voz siempre cálida y conmovedora de la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera, el geométrico y prodigioso fraseo del piano de Rosa Torres-Pardo y la palabra llameante de belleza y sentido de la actriz Silvia Abascal, emprenden en este concierto un viaje interior que indaga en las luces y las sombras de esas mujeres que sufren, aman, ríen y lloran en la zarzuela.

Una travesía en la que los textos de Juan Marchán van hilando la música hasta llegar al alma desprevenida de los espectadores. Porque nadie podrá dejar de sentirse aludido. Será el martes 5 de abril (20h00) dentro del ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela.

En el concierto-recital sonarán obras de algunos de nuestros mejores compositores del género como Luna, Chapí, Serrano, Chueca, Valverde e incluso Lleó; pasajes, en esta ocasión, que escribieron con la mujer como protagonista, como primer y último fin de penas y alegrías, certezas e incertidumbres, de deseos y aversiones. Pero como ‘Nueve suertes de mujer’ es una fiesta, y extraordinario el viaje en que procura envolvernos, junto a las nueve romanzas escogidas también fluirá, a piano solo, la belleza y la hondura de Falla y Granados.

Daniel Bianco, director del Teatro, es muy gráfico al concretar la esencia y la salvaje emotividad del espectáculo: “El balanceo suave de la ternura de pronto es un incendio arrollador y a la vez hermoso. Son los vaivenes del amor, el dolor, la felicidad, la añoranza que nos lleva a la nostalgia e incluso a la melancolía. Es la identidad, la tierra. Lo que hemos sido, lo que somos y lo que seremos. Todo ello con mirada, piel y corazón de mujer”.

Jóvenes en la zarzuela

Desde hace algunas temporadas el número de espectadores, también jóvenes, que asisten a las representaciones del Teatro de la Zarzuela ha ido en aumento, y como consecuencia, en los últimos años se ha registrado un considerable descenso de la edad media de quienes ocupan las butacas. Por su parte, el público habitual, cuya lealtad ha permitido mantener vivo el género y su teatro, sigue fiel a la cita. Son por tanto varias generaciones las que hoy se reúnen en el coliseo de la plazuela de Jovellanos, que en octubre de este año cumplirá 166 años, para disfrutar con idéntico entusiasmo de nuestro patrimonio.

En estos días, dos nuevos lances seguirán llenando de argumento esta realidad. Por un lado, el ensayo general de la opereta de Isaac Albéniz ‘The Magic Opal’ se llenará mañana miércoles de chicos y chicas de entre 16 y 30 años, que serán testigos de esta recuperación escénica –la obra no se representa en escena desde su estreno español de 1894 en este mismo escenario– con un espectacular montaje audiovisual de Paco Azorín y dirección musical de Guillermo García Calvo.

Por otra parte, se ha abierto ya la convocatoria de presentación de candidaturas para participar en las audiciones del Proyecto Zarza –zarzuela hecha por y para jóvenes– de la Temporada 2022/2023. De esta manera, los intérpretes de 18 a 30 años con probada formación teatral y musical que estén interesados en concurrir a las mismas tendrán hasta el próximo 22 de abril a las 23h59 horas para presentarse. En el siguiente enlace se puede encontrar toda la información al respecto.

Para formar parte del reparto de ‘El sobre verde’ –título de la presente temporada– en su día se presentaron a las audiciones más de 800 candidatos.

The Magic Opal

Muchas emociones fuertes nos esperan en el mes de abril. Entre ellas la recuperación escénica de ‘The Magic Opal’ de Isaac Albéniz, que vuelve al Teatro de la Zarzuela 128 años después de su estreno en España en este mismo escenario. Desde aquella premier madrileña hasta nuestros días, nunca más ha vuelto a subir a escena. La obra se había presentado en lengua inglesa un año antes, en 1893, en el Lyric Theatre de Londres durante la etapa en que Albéniz centró su trabajo creador en esta ciudad. De música inteligente y divertida, esta opereta demuestra la enorme variedad y versatilidad del músico catalán, situándolo entre los grandes compositores internacionales. Ahora, un siglo y casi tres décadas después, el público tendrá ocasión de disfrutarla del 1 al 10 de abril con un montaje innovador de Paco Azorín dirigido al espectador del siglo XXI a través de un lenguaje audiovisual y contemporáneo.

La historia, desarrollada en clave de comedia de enredos y adaptada por Paco Azorín y Carlos Martos de la Vega, gira en torno a la búsqueda del amor y a la irresistible cualidad de un ópalo mágico cuyo poder estriba en que todo aquel que lo toca cae perdidamente enamorado de quien lo posee.

Y para que este efectivo planteamiento llegue al puerto deseado, a la puesta en escena y la escenografía de Azorín se une como un tándem invulnerable la dirección musical del maestro Guillermo García Calvo –director musical del Teatro de la Zarzuela, Generalmusikdirektor de la Ópera de Chemnitz en Alemania, director titular de la Robert-Schumann-Philharmonie y sin duda uno de nuestros más ilustres directores de orquesta–. Por si esto fuera poco, a ellos se suma un equipo artístico escénicamente arrollador y dos equilibrados repartos de grandes voces y especial talento para la escena. García Calvo volverá asimismo a compartir el foso del coliseo con la Orquesta de la Comunidad de Madrid, Titular del Teatro, y estará también al frente del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela.

Los papeles protagonistas, inmersos en un inagotable devenir de disparatados enredos, en muchos casos especialmente divertidos, estarán interpretados por Ruth Iniesta y Carmen Romeu, que se turnarán en el papel de la joven soñadora Lolika; los tenores Santiago Ballerini y Leonardo Sánchez, que harán las veces de Alzaga, su intrépido aliado en la búsqueda del amor verdadero; los barítonos Luis Cansino y Rodrigo Esteves, que encarnarán al banquero Carambollas, símbolo del dinero y el poder como una de las más dañinas y perversas cargas en el día a día de los Ciudadanos. «Rey es el amor, pero el dinero es el emperador», se dice en la aparición en escena de este personaje y de su complementario, Aristippus el tesorero, interpretado por el bajo Jeroboám Tejera. Los barítonos Damián del Castillo y César San Martín asumirán el rol de Trabucos, quien a toda costa tratará de alcanzar sus fines siempre ayudado por los Bandidos o por el ópalo mágico que le hará invencible mientras esté en su poder. Y también entrarán en el juego y los enredos las mezzosopranos Carmen Artaza y Mar campo como Martina, la también mezzo Helena Ressurreição, que será Olympia, la soprano Alba Chantar (Zoe), el tenor Gerardo López (Pekito) o el barítono Tomeu Bibiloni (Curro). Y como maestro de ceremonias de todo el embrollo, Eros XXI interpretado por el actor Fernando Albizu.

Público del siglo XXI

Todos ellos bullirán, se alterarán, se divertirán y soportarán lo indecible imbuidos por la innovadora escenografía del propio Paco Azorín en la que las proyecciones, el vídeo, la tecnología y la iluminación crearán un nuevo universo: el del juego del ópalo mágico. Un entretenimiento voraz en el que también será indispensable el alegórico vestuario de Juan Sebastián Domínguez, la siempre cómplice y sutil iluminación de Pedro Yagüe, el mágico diseño de audiovisuales de Pedro Chamizo o los laboriosos y fluidos movimientos escénicos trazados por Carlos Martos de la Vega, que desarrollarán los protagonistas junto a 8 figurantes bailarines y 4 acróbatas.

Paco Azorín afronta esta recuperación con un “respeto total hacia la música”, y trae la historia a la actualidad encauzándola hacia el tema de la banalización del amor y de su instrumentalización, por ejemplo, con las numerosas app que hoy son para mucha gente el asistente perfecto para buscar y encontrar pareja. De esta manera, el director trata de “crear una escenificación que se dirija al público del siglo XXI a través de un lenguaje audiovisual y contemporáneo”.

Se da el caso de que para el estreno de esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela, se ha encargado una nueva traducción del libreto de Arthur Law, de la que son autores Javier L. Ibarz y Pachi Turmo.

Es obligado también destacar el encomiable trabajo de Borja Mariño, autor de la nueva edición crítica de ‘The Magic Opal’, una obra que a pesar de su gran éxito con más de 300 representaciones por toda Inglaterra, no había sido interpretada desde finales del siglo XIX debido a la dispersión de sus materiales y las diferentes modificaciones que sufrió con el tiempo. La obra se estrenó con tres títulos deferentes y se tradujo al español para ser interpretada en su estreno del Teatro de la Zarzuela. En palabras del crítico G. Bernard Shaw: «La ópera pone a Albéniz muy por delante del mejor de sus rivales».

Influencias y conquistas de Albéniz

Guillermo García Calvo llama la atención sobre la circunstancia de que “aunque a veces creemos conocer a nuestros compositores, en realidad en muchas ocasiones solo sabemos de una parte muy pequeña de su creación; y este es el caso de Albéniz”. Así lo desvela el director de orquesta, quien en referencia directa a la partitura de ‘The Magic Opal’ nos habla de otra faceta completamente nueva del compositor de Camprodón: “La música recoge sabiamente diversas influencias de las corrientes europeas de finales del siglo XIX, dejándose inspirar pero nunca copiando”. Así, escuchamos melodías que anticipan el impresionismo francés —se puede pensar en Lalo, Chausson y Fauré—, ritmos y colores orquestales cercanos a la ópera italiana del momento —tanto al verismo de Puccini como al neoclasicismo del ‘Falstaff’ de Verdi— y también a la opereta francesa —como en ‘La fille du régiment’ de Donizzeti o las opereta de Offenbach—. “Y por supuesto, también escuchamos atmósferas de opereta y sinfonismo ingleses, y muy de vez en cuando, como un sello de identidad, giros melódicos españoles, la cadencia andaluza o melodías en modo frigio”. A García Calvo no le cabe duda de que “en conjunto se trata de una bellísima obra, exquisitamente instrumentada, que sirve de soporte perfecto al ambiente mágico de una historia de ingenio y humor shakesperianos”.

Desde la perspectiva actual, nos encontramos con una música para saborear en la que podemos apreciar la habilidad de Albéniz al margen de todos los condicionantes de la época en la que se estrenó. Esta nueva producción de ‘The Magic Opal’, pensada para los espectadores del siglo XXI, nos brinda el privilegio no solo de escuchar la obra, sino también de verla en escena casi 130 años después de aquella última versión teatral y en este mismo escenario del Teatro de la Zarzuela donde sucedió. Somos pues afortunados de que el ópalo vuelva enamorarnos.

CNDM 21-22. LIED. JOSEP-RAMON OLIVE. VICTORIA GUERRERO

Desde hace unas temporadas el Teatro de la Zarzuela, en colaboración con el Centro Nacional de Difusión de la Música (CNDM), está dando cabida en su popular Ciclo de Lied a nuevos intérpretes de este género. Aunque jóvenes, algunos ya están consagrados, como puede ser el caso de Sabine Devieilhe o Anna Lucia Richter, de las que hemos disfrutado recientemente en este mismo Ciclo. Otros son verdaderamente debutantes, como es el caso que nos ocupa. Teniendo además en cuenta que el género liederístico no tiene en España una larga tradición, el hecho de que nuestros protagonistas sean nacionales, aporta a este debut un plus de interés.

El programa ha sido tan atractivo como variado y un tanto arriesgado, precisamente por la variedad de estilos. Y quizá haya sido este punto el más delicado. Beethoven para empezar, concretamente An die ferne Geliebte (A la amada lejana), formado por seis obras de gran belleza. Después Schubert, con seis canciones sobre poemas de Rückert. La segunda parte se inició con Fauré, cambio de idioma y de registro, La bonne chanson, sobre nueve poemas de Verlaine. Para terminar, seis obras de Strauss de los opus 27 (dos), opus 10 (una) y opus 19 (tres). 

Josep-Ramón Olivé comenzó sus estudios de violonchelo, piano y canto en La Escolanía de Monserrat. Posteriormente estudió dirección coral y canto clásico en la Escuela Superior de Música de Cataluña y continuó su formación vocal en la Guildhall School de Londres con Rudolf Piernay, participando después en clases magistrales de Graham Johnson, Gerald Finley, Kurt Widmer, Josep Bros, Luigi Alva y Teresa Berganza. Fue nominado como joven artista Oxford Lieder en 2015 y formó parte del aclamado proyecto Le Jardin des Voix de William Christie y Les Arts Florissants en 2017. El lied no es nuevo para él, habiendo abordado ya varios importantes ciclos de Brahms, Mahler, etc.

Aparecen en él cualidades casi fundamentales para este género, como un buen e intencionado fraseo, una técnica sólida, volumen de voz más que apreciable y una muy buena dicción en francés y sobre todo en alemán, algo fundamental para abordar con rigor un lied.

Ser joven, además, tiene la ventaja del camino que por delante se tiene para mejorar. Sobre todo, en la presencia sobre el escenario, una mejor y mayor matización, para dar a cada obra el carácter que precisa. Pero hay material suficiente para anotar estos nombres y esperar asistir a su evolución en próximas temporadas en este mismo ciclo.

Junto a Olivé ha debutado al piano Victoria Guerrero, todo un hallazgo en este recital. Siempre perfectamente atenta a la voz, ha descrito con frescura y precisión el carácter de cada obra. Especialmente Beethoven y Strauss. Ha demostrado una gran delicadeza y generosidad en el acompañamiento.

Nacida en Jerez de la Frontera, ha recibido clases de pianistas de la talla de Joaquín Achúcarro, Nino Kereselidze, Claudio Martínez Mehner, Edward Wolanin, Tibor Szász y Ángel Sanzo, entre otros. Ha actuado en conciertos como solista en distintas ciudades de la geografía Andaluza. Terminó sus estudios de piano con Óscar Martín en el Conservatorio Superior de Sevilla. También ha sido pianista repetidora con el coro del Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera. Ha sido galardonada con el premio a la mejor pianista en los prestigiosos concursos Das Lied-International Song Competition en Heidelberg en 2017 y Paula Salomon-Lindberg-Liedwettbewerbs en la Universität der Künste Berlin en 2015.

El recital terminó con dos propinas, la primera una obra en catalán del barcelonés Ricard Lamote de Grignon (1872-1949), interpretada con exquisito gusto por Josep Ramon Olivé. La segunda una nana da Manuel de Falla, dada la inminente paternidad del barítono catalán.

Una muy buena iniciativa de los organizadores del ciclo, la de incorporar jóvenes promesas, que esperamos ver en sucesivas temporadas.

Fotogrsfía © Rafa Martín

Nicola Beller Carbone

El Teatro de la Zarzuela emitirá en directo a través de su canal de Youtube la última sesión de las clases magistrales que desde el pasado lunes imparte la soprano internacional Nicola Beller Carbone dentro del programa pedagógico del coliseo. La emisión será a partir las 18h00 del próximo domingo 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, tendrá una duración aproximada de 60 minutos y durante la misma se podrán enviar preguntas que serán respondidas por la propia intérprete o por los alumnos al finalizar el trabajo.

La soprano Nicola Beller Carbone se distingue por un perfil artístico peculiar, en el que cuida tanto los aspectos teatrales como los musicales. Artista de gran versatilidad gracias a una completa formación en canto, piano, arte dramático o danza clásica, así como a su experiencia en espectáculos de toda clase –ópera, concierto, musical, teatro callejero, cabaret o bandas de rock y jazz–, siempre ha cantado en teatros y festivales ilustres como la Ópera Estatal de Baviera, La Fenice de Venecia, el Festival de Bregenz, la Ópera Nacional de París, la Ópera de Zúrich, el Teatro Real de Madrid o La Monnaie de Bruselas, en los que ha interpretado muy numerosos roles entre los que siente predilección por Salomé, Tosca, la Marie de ‘Wozzeck’ o Katerina Izmáilova de ‘Lady Macbeth de Mtsensk’.

Ha sido invitada en varias ocasiones al Teatro de la Zarzuela para cantar títulos como ‘La Gran Duquesa de Gerolstein’, ‘La Villana’ o ‘El Gato Montés’.

Cantante y docente

En los últimos años Beller Carbone ha compaginado su actividad como cantante con la docencia, impartiendo clases magistrales en prestigiosas instituciones de Múnich, Madrid, Las Palmas de Gran Canaria o Florencia, entre otros lugares.

En 2019 puso en marcha LIBERAinCANTO, desde donde imparte clases magistrales para cantantes líricos en las que trabaja la actuación y el canto desde la imaginación y la creatividad, combinando la técnica, el cuerpo, la voz y la intuición.

Josep-Ramon Olivé

Con obras de Beethoven, Fauré, Schubert y Strauss

Estará acompañado por la pianista Victoria Guerrero

Debutan el barítono Josep-Ramon Olivé y la pianista Victoria Guerrero en el ciclo de Lied que desde hace 28 años programa el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en coproducción con el Teatro de la Zarzuela, con un programa en el que las obras que lo integran tienen como elemento común la belleza. Será el próximo lunes 21 de marzo a las 20h00, y para la ocasión el cantante ha preparado dos series de especial relevancia: el opus 98 de Beethoven, ‘An die ferne Geliebte’ (‘A la amada lejana’) y la perteneciente al opus 61 de Fauré, esa delicada colección titulada ‘La bonne chanson’ sobre poemas de Verlaine. Y entre ambas, seis lieder de Schubert, cinco de ellos sobre poemas de Rückert, entre los que destacan las imponentes y apasionadas ‘Sei mir gegrüsst’, D 741 y ‘Du bist die Ruh’, D 776. Como colofón, otras seis páginas de Strauss, ‘Morgen!’ y ‘Die Nacht’, entre ellas.

Olivé, intérprete versátil y con una carrera internacional más que interesante pese a su juventud, es una de las más destacadas promesas de la lírica española.

Josep-Ramon Olivé nació en Barcelona. Comenzó sus estudios de violonchelo, piano y canto en la Escolanía de Montserrat y, posteriormente, siguió en la Escuela de Música de Barcelona. Estudió dirección coral y canto clásico en la Escuela Superior de Música de Cataluña y continuó su formación vocal en la Guildhall School de Londres con Rudolf Piernay. Ha participado en clases magistrales de Graham Johnson, Gerald Finley, Kurt Widmer, Josep Bros, Luigi Alva y Teresa Berganza, entre otros.

Josep-Ramon Olivé ha colaborado con orquestas como Le Concert des Nations, Les Arts Florissants, Hespèrion XXI, la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña, la Orquesta de la Comunidad
de Madrid, la London Handel Orchestra y la Orchestra of the Age of Enlightenment en salas de concierto
y teatros como el Palau de la Música Catalana, el Concertgebouw de Ámsterdam, el Auditorio Nacional de Madrid, la Elbphilharmonie de Hamburgo, el Gran Teatro del Liceo, la Philharmonie de París, la Konzerthaus de Viena, el Wigmore Hall y el Barbican Hall de Londres y la Sala Chaikovski de Moscú, bajo la dirección de Jordi Savall, William Christie, Kazushi Ono, Sigiswald Kuijken, Laurence Cummings, Josep Pons o Víctor Pablo Pérez. Recibió la Medalla de Oro de la Guildhall School de Londres en 2017, así como el primer premio y el premio del público del Handel Singing Competition en 2015 y el segundo premio del Concurso Permanente de Jóvenes Intérpretes de Juventudes Musicales en 2011. También fue nominado como joven artista Oxford Lieder en 2015, formó parte del proyecto Le Jardin des Voix de William Christie y Les Arts Florissants en 2017 y fue seleccionado ECHO Rising Star en 2018. Ha interpretado en el campo del oratorio Ein Deutsches Requiem de Brahms, el Requiem de Fauré, el Requiem de Duruflé, el Carmina Burana de Orff, el Requiem y las Vesperae solennes de confessore de Mozart, Messiah, Esther y Alexander Balus de Haendel y el Magnificat, la Misa en si menor y el Weihnachts Oratorium de Bach. Finalmente, en la vertiente del lied, ha cantado los ciclos Die schöne Magelone de Brahms, Lieder eines fahrenden Gesellen y Rückert Lieder de Mahler, Die schöne Müllerin
de Schubert, Dichterliebe de Schumann, Histoires naturelles de Ravel, La bonne chanson de Fauré y An die ferne Geliebte de Beethoven, entre otros. Entre sus actividades recientes, destacan el estreno de obras de los compositores Salvador Brotons, Josep Vila i Casañas, Albert Guinovart, Johan Duijck, Raquel García-Tomás, Joan Magrané, Laurence Osborn y Alberto García Demestres, su presentación en el Gran Teatro del Liceo y en el Festival de Peralada y la inauguración del Life Victoria 2018 en un recital con el pianista Malcolm Martineau. Josep-Ramon Olivé participa por primera vez en el Ciclo de Lied.

Victoria Guerrero nació en Jerez de la Frontera (Cádiz). Comenzó sus estudios con María Jesús Durán en la Escuela de Música y Danza Belén Fernández. Al mismo tiempo, continuó sus estudios de piano en el Conservatorio Profesional de Música Joaquín Villatoro. Ha recibido clases de pianistas de la talla de Joaquín Achúcarro, Nino Kereselidze, Claudio Martínez Mehner, Edward Wolanin, Tibor Szász y Ángel Sanzo, entre otros. Ha actuado en conciertos como solista en distintas ciudades de la geografía Andaluza. Terminó sus estudios de piano con Óscar Martín en el Conservatorio Superior de Sevilla. También ha sido pianista repetidora con el coro del Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera. Ha sido galardonada con el premio a la mejor pianista en los prestigiosos concursos Das Lied-International Song Competition en Heidelberg en 2017 y Paula Salomon-Lindberg-Liedwettbewerbs en la Universität der Künste Berlin en 2015.

Victoria Guerrero cuenta con una extensa formación como solista, consolidada en Alemania. En la actualidad, se dedica en exclusiva al repertorio de lied y trabaja como pianista correpetidora dentro del Departamento de Canto de la Universidad Mozarteum en Salzburgo. Además, ha realizado un máster en Liedgestaltung de la mano de los profesores Pauliina Tukiainen y Matthias Alteheld en la Hochschule für Musik de Friburgo. Posteriormente, cursó el posgrado Solistenexamen con el prestigioso pianista Hartmut Höll en la Musikhochschule de Karlsruhe. Ha asistido a multitud de cursos de perfeccionamiento con liederistas de renombre internacional, como Helmut Deutsch o Wolfram Rieger, Anne Le Bozec, Jan Philip Schulze, David Selig o Burkhard Kehring y cantantes como Andreas Schmidt, Christoph Prégardien, Wolfgang Holzmair o Christiane Iven, entre otros. Ha sido premiada con las becas Frauen Förder Stipendium y las de la Asociación de Juventudes Musicales de Madrid. Asimismo, ha sido invitada a distintos ciclos de lied, como el Bonner Schumannfests im Schumann-Haus en Bonn, dentro del Festival im Frühling en Heidelberg o en el ciclo Liederabend en Friburgo; en el verano de 2018, actuó en la Schubertíada en Vilabertran con Wolfram Rieger y, en el verano de 2019, en la Schubertíada en Valdegovía con la soprano Natalia Labourdette. Victoria Guerrero participa por primera vez en el Ciclo de Lied.

sax-ensemble

El ciclo Domingos de Cámara. Mujeres con Ñ del Teatro de la Zarzuela presentará este próximo domingo, 20 de marzo al cuarteto Sax-Ensemble, uno de los conjuntos más comprometidos con los músicos contemporáneos y con la labor de facilitar el acceso a la música a través de la pedagogía. En esta ocasión, el concierto, que tendrá lugar en el Ambigú del coliseo a las 12h00, incluirá obras de compositoras españolas de hoy, entre las que se podrán escuchar dos estrenos absolutos. Las entradas están disponibles al precio único de 6€.

Además de ser sobresaliente, el programa está cargado de significado ya que por segundo año consecutivo el mencionado ciclo, que celebra ya su tercera edición, está dedicado íntegramente a la mujer, y más concretamente al papel de las compositoras en la música española; de ahí el título ‘Mujeres con Ñ’ que lo define.

El cuarteto incluirá en su concierto música de Sonia Megías, María Rosa Ribas, Zulema de la Cruz o Raquel García Tomás, con estrenos absolutos de Cruz López de Rego y Laura de las Heras.

El cuarteto Sax-Ensemble se creó en 1987 con el objetivo de potenciar la creación y difusión de música contemporánea. Se trata de un grupo de cámara flexible integrado como base por flauta, clarinete, violín, viola, violonchelo, cuarteto de saxofones, piano, percusión y música electroacústica, y que cuenta en los casos necesarios, con la participación de otros instrumentos de viento, cuerda y con la voz, en muchas de sus actuaciones. En el concierto del domingo los intérpretes serán Francisco Martínez (saxo soprano), Francisco Herrero (saxo alto), Pilar Montejano (saxo tenor) y Miriam Castellanos (saxo barítono).

A través de este ciclo el Teatro continúa con la difusión de la música “en femenino“, mucha de ella inédita, con la intención de descubrir al público la excelencia de las creaciones de estas compositoras españolas que rara vez tuvieron (o tienen) el debido reconocimiento por sus creaciones.

Cada concierto contará con uno o varios estrenos absolutos, buena parte de ellos de jóvenes compositoras en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. En esta ocasión serán dos los estrenos: ‘Azul’ de Cruz López de Rego, y ‘Pria’ de Laura de las Heras.

Las dos citas restantes del ciclo serán con el Trío Arbós (24 de abril) y el pianista Mario Prisuelos (5 de junio).

Premios Max

Cuatro Producciones del Teatro de la Zarzuela han sido elegidas entre los 13 montajes que competirán para ser nominados al Mejor Espectáculo Musical o Lírico en la XXV edición de los Premios Max de las Artes Escénicas.

Los títulos que optarán a los premios son ‘Benamor’, dirigida por Enrique Viana, ‘El rey que rabió’ con escena de Bárbara Lluch, y ‘Los gavilanes’ y ‘La tabernera del puerto’ ambas con dirección de Mario Gas.

También serán candidatos a las nominaciones Mario Gas, Ezio Frigerio y Ángel Ruiz por la dirección de escena, la escenografía y el trabajo actoral de ‘La tabernera del puerto’, y Franca Squarciapino, Gabriela Salverri y Clara Peluffo Valentini por el diseño de vestuario de ‘Los gavilanes’, ‘Benamor’ y ‘El rey que rabió’ respectivamente.

El Comité Organizador de los Premios Max ha anunciado los candidatos a las 20 categorías a concurso de estos galardones organizados por la Fundación de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), cuyo propósito es estimular y reconocer el talento de los profesionales del teatro y la danza de España.

Los jurados territoriales designados por el Comité han seleccionado en esta primera fase los espectáculos entre los que se escogerán los finalistas de esas 20 categorías.

Fotografía: Elena del Real

Candidaturas del Teatro de la Zarzuela a las nominaciones de los XXV Premios Max de las Artes Escénicas:

La tabernera del puerto

  • – Mejor producción
  • – Mejor dirección de escena (Mario Gas)
  • – Mejor diseño de espacio escénico (Ezio Frigerio)
  • – Mejor actor (Ángel Ruiz)

El Rey que rabió

  • – Mejor producción
  • – Mejor diseño de vestuario (Clara Peluffo Valentini)

Benamor

  • – Mejor producción
  • – Mejor diseño de vestuario (Gabriela Salverri)

Los gavilanes

  • – Mejor producción
  • – Mejor diseño de vestuario (Franca Squarciapino)
Tabaré

En 1913 se estrenó en Madrid, en el Teatro Real, la ópera Tabaré, compuesta por Tomás Bretón a partir del poema de Juan Zorrilla de San Martín. La obra se sitúa en los inicios de la conquista de Uruguay, y narra las luchas que se produjeron entre los pueblos de Mar del Plata y los conquistadores españoles. Nos cuenta las aventuras de un indio mestizo que luchaba por la pacificación entre los dos bandos.

El protagonista de la historia corrió a cargo en su estreno de uno de los más importantes tenores del momento, Francesc Viñas, en medio de una gran éxito. Pero como en tantas ocasiones, esta obra desapareció tras su primera temporada. Hasta ahora, cuando ha sido rescatada por el Teatro de la Zarzuela. Cumpliendo así una de sus principales misiones de dar a conocer nuestro patrimonio lírico.

Tomás Bretón consideraba Tabaré como su mejor ópera. Sin duda es una de las más complejas, en cuanto a escritura musical. Con indudables influencias wagnerianas, llena de contrastes y gran expresividad. Las partes vocales tampoco se quedan atrás en cuanto a dificultad. Los papeles protagonistas son de gran exigencia y se necesita un cuadro de cantantes de alto nivel.

Bretón no llegó nunca a superar el hecho de que fuera una zarzuela, La verbena de la Paloma, por la que sería reconocido internacionalmente, y no una de sus composiciones operísticas, como le hubiera gustado. Pero fue una obra “menor”, de apenas cincuenta minutos de duración, la que le convirtió en un compositor universal.

Siempre tuvo el empeño el compositor de situar la ópera española a un nivel reconocido internacionalmente. Pero nunca pudo estar a la altura de la ópera italiana, francesa o alemana, tampoco en España tuvo reconocimiento. Ahora, y tras un intenso trabajo realizado con la partitura manuscrita de Bretón, tenemos la oportunidad de descubrirla en versión de concierto.

La obra, de casi dos horas y media de duración, se ofreció del tirón y sin avisar, lo que debió causar algún estrago. La dirección de Ramón Tebar no cuidó demasiado a los cantantes, que se desgañitaban para ser escuchados. El volumen de la orquesta se le fue un poco de las manos al director, sobre todo en el primer acto. Los mejores momentos fueron los de mayor lirismo, no sé si por mérito de la partitura o porque el oído descansara un poco.

Una de las protagonistas debutaba en este Teatro, Maribel Ortega, como Blanca. A ella se deben los momentos de mayor lirismo y delicadeza. Algo nada fácil en algunos momentos, pues tenía que rivalizar con el volumen de la orquesta. El resultado no fue siempre limpio.

El otro protagonista fue el tenor Andeka Gorrochategui en el rol del valiente Tabaré. Posee un hermoso timbre, pero su manera de cantar, siempre esforzada, le llevó a pasar más de un momento de apuro al final de la obra. Cruzado de brazos y con un vaivén algo nervioso, no podía soltar la botella de agua. Daba un poco de angustia verle.

El barítono Juan Jesús Rodríguez, como Yamandú, tuvo una brillante actuación. Su partitura era endiablada, pero le hizo frente con autoridad y definiendo vocalmente muy bien al personajes.

Otra labor nada fácil tenía por delante el bajo malagueño Luis López Navarro, como Padre Esteban y Siripo. Con un notable volumen y buena línea de canto, domesticó a la fiera de su partitura y salió más que airoso. Solo le faltó matizar en algunos momentos.

Airoso salió también Alejandro del Cerro, en su rol de Gonzalo. Aunque en ocasiones un poco destemplado, consiguió dejarse escuchar, que no era poco.

Marina Pinchuk, como Luz, puso el punto de elegancia y templanza en su canto, algo que, a la vista del resultado final, no era tarea fácil.

Muy bien estuvieron los comprimarios David Oller, como Ramiro, Ihor Voievodin, Garcés, César Arrieta, Damián y Javier Povedano, Rodrigo, siempre atentos y sincronizados.

Al inicio se escuchó una locución de Daniel Bianco, director de Teatro, en favor de la paz y la concordia que proporciona la música, algo tan necesario en estos momentos inciertos. Todos los protagonistas portaban un pañuelo con los colores de la bandera de Ucrania.

Día de la mujer

El recital que el próximo martes 8 de marzo (20h00) ofrecerán en el Teatro de la Zarzuela la actriz y cantante Gurutze Beitia y el pianista y compositor César Belda dentro del ciclo Notas del Ambigú promete ser especialmente emotivo, por supuesto reivindicativo, y sin duda festivo y feliz. Se presenta con ocasión del Día Internacional de la Mujer bajo el título ‘Una mujer en la música’, y celebrará obras de compositoras de música popular, salpicadas con canciones de autores tan prodigiosos como ellas.

En el transcurso del concierto Gurutze Beitia irá ligando unas composiciones con otras a través de ingeniosos soliloquios especialmente oportunos con el motivo de la celebración. Y así, se oirán muchas músicas que hoy son banda sonora de tantas vidas; obras de autoras como Consuelo Velázquez (‘Cachito mío’), María Gréver (‘Alma mía’ o ‘Júrame’), Gloria y Emilio Estefan (‘Con los años que me quedan’), Cecilia (‘Desde que tú te has ido’), Verónica Bellini (‘Solterona’) o Marguérite Monnot (‘Himno al amor’ con letra de Édith Piaf), que conjugará con músicas de Alberto Cortez (‘Alma mía’), Enrique Pedro Delfino (‘Qué querés con ese loro’), Jaume Mestres (‘Régimen severo’) o el propio César Belda (‘¡Al Caribe!’).

Sin duda será una noche de esas que permanecen vivas en la memoria, y que una vez más servirá para reivindicar y hacer visible el papel fundamental, imprescindible y valioso de la mujer en todos los órdenes de la vida. Así estamos aún en el año 22 del siglo XXI.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro sigue ofreciendo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles del 28 de octubre al 4 de julio.

Tras el recital de Gurutze Beitia y César Belda seguirá el ciclo con el concierto ‘Catalanes por el mundo’ en el que el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán obras de autores catalanes que compusieron también en otros idiomas como Eduard Toldrà, Joan Manén, Pau Casals, Jaume Pahissa o Isaac Albéniz (se pospone del 18 de abril al 11 de junio). Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, y en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, el Teatro de la Zarzuela convocará un concurso para jóvenes compositores cuyas tres obras ganadoras serán estrenadas por el Ensemble Opus 22 (28 de junio).Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

Tabaré

El Teatro de la Zarzuela cumple una labor fundamental en la preservación, estudio, recuperación y difusión de nuestro patrimonio lírico. Por esta razón, la programación de la ópera ‘Tabaré’ (bautizada por su autor como “drama lírico en tres actos”) se convierte en uno de los acontecimientos destacables de la presente temporada. La obra de Tomás Bretón, con libreto del propio compositor sobre la epopeya homónima del escritor uruguayo Juan Zorrilla de San Martín que le regaló en persona su poema, se estrenó en el Teatro Real el 26 de febrero de 1913 con un reparto de relumbrón encabezado por el idolatrado tenor Francisco Viñas en el papel principal. Fue un éxito rotundo, absolutamente unánime de acuerdo con lo que recoge toda la prensa de la época, pero la historia volvería a sorprender a propios y extraños con otra incomprensible y triste paradoja: después de las tres funciones de aquel esperado estreno, no exento de trabas y problemas, ‘Tabaré’ quedó sumida en un profundo silencio que la condenó al olvido aun siendo una de las obras predilectas del compositor. 109 años exactos han pasado de aquella premier, y eso hace que el viernes 4 (20h00), y el domingo 6 de marzo (18h00) sean días felices para nuestra lírica. La obra volverá a sonar más de un siglo después, esta vez en versión de concierto.

Dirigida por el maestro Ramón Tebar, sin lugar a dudas uno de los directores españoles más sobresalientes e internacionales –director principal de la Florida Grand Opera en Miami, de la cual ha sido director artístico y musical desde 2010; también en Estados Unidos director artístico y musical de la Ópera de Naples desde 2014; director principal asociado de la Orquesta de Valencia, de la que ha sido su director artístico y titular; y con una agenda repleta de compromisos de todo tipo por todo el mundo–, que se enfrenta a esta partitura de una exigencia extrema, tanto para él como conductor como para los cantantes. Por ello, para la adecuada interpretación de la obra, para llevarla a cabo con todas las garantías, es también imprescindible contar con un reparto de singular relevancia.

Así, el tenor Andeka Gorrotxategi interpretará el papel de Tabaré, indio mestizo, «superguerrero» invencible fruto y víctima de la violencia de rapto que implica una mejora de la raza al mezclar la sangre indígena con la europea tras la unión forzada, en su caso, de su madre Magdalena con su captor araucano. Tabaré es un héroe romántico, solitario, melancólico, soñador de causas imposibles, que se mueve entre dos mundos que al fin y al cabo le convierten en un inadaptado carente de hogar físico y cultural. Como Edipo, Tabaré es un héroe pasivo que huye de sí mismo y a quien solo le moverá a la acción el peligro que corre Blanca, joven blanca que despierta sus más recónditos instintos interpretada por la soprano Maribel Ortega, al ser raptada por el guerrero Yamandú, a quien pone voz el barítono Juan Jesús Rodríguez. Don Gonzalo, cruz y verdugo de Tabaré, será encarnado por el tenor Alejandro del Cerro, que completa el cuarteto de protagonistas a quienes acompañarán los barítonos Luis López Navarro y David Oller, el bajo-barítono Ihor Voievodin, el tenor César Arrieta, el también barítono Javier Povedano y la mezzosoprano Marina Pinchuk.

La Orquesta de la Comunidad de Madrid, Titular del Teatro, y el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, dirigido por Antonio Fauró, completan el cuadro artístico de esta histórica recuperación.

La importancia de ‘Tabaré’

‘Tabaré’, obra escrita en tan solo un año, es una composición de madurez que sintetiza el lirismo melódico de la tradición italiana, el tratamiento armónico de la ópera wagneriana y sonoridades propias del impresionismo. El propio Bretón la consideraba su obra más personal e independiente.

Como señala la musicóloga María Encina Cortizo, la ópera Tabaré, último triunfo lírico de Tomás Bretón, y su penúltima ópera, “es una obra maestra de un músico maduro de sesenta y tres años, considerado ya uno de los grandes compositores de su generación, la de la Restauración, que tanto contribuyó a regenerar el tejido cultural de la España finisecular.” Tarea esta a la que Bretón se empleó a fondo y no solo a través de la creación, sino también de la gestión y la interpretación.

Para Tomás Bretón (1850-1923) el desarrollo de la ópera española era, en palabras de Cortizo, “además de una aspiración personal, un ideal patriótico necesitado de apoyo institucional, factor imprescindible para educar a un público dedicado entonces ‘exclusivamente a la política y a los toros’”, como escribiría el propio músico.

El tema sobre el que se desarrolla el argumento de ‘Tabaré’ no puede ser más particular: la lucha entre los indios charrúas (que poblaban en el siglo XVI lo que hoy es Uruguay) y los españoles. Una temática nada convencional –sobre todo para un compositor español– con libreto del propio Tomás Bretón basado en el poema épico homónimo de Juan Zorrilla de San Martín.

Bretón, pues, es el adaptador literario de un poema que, en opinión de Zorrilla, poseía ya carácter musical, con dúos de amor, cantos guerreros o crepusculares, coros de soldados y de salvajes. Aun así, Bretón reescribió casi por completo el texto poético, manteniendo solo nueve versos del original en el libreto operístico. El primer acto de la ópera, por ejemplo, es pura creación del compositor.

Ahora, después de 109 años de silencio, los espectadores de hoy tenemos la oportunidad de disfrutarla por primera vez.

El sobre verde

A estas alturas a nadie le cabe duda de que el Proyecto Zarza del Teatro de la Zarzuela, o lo que es lo mismo: zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes, es uno de los valores indiscutibles y reconocidos de este recinto lírico único en el mundo. Con ‘El sobre verde’ de Jacinto Guerrero se cumple la sexta temporada de esta iniciativa creada por el director del Teatro, Daniel Bianco, con el propósito de popularizar el género entre las generaciones del siglo XXI. Año tras año crece el alcance de un proyecto que en las audiciones celebradas antes del verano llegó a reunir a más de 800 artistas de entre 18 y 30 años que aspiraban a convertirse en uno de los 18 miembros del reparto. El público joven tiene una relevancia decisiva en el actual proyecto del coliseo, que de esta forma pretende que aquel se aproxime sin prejuicios a la zarzuela, dando así continuidad al género y afianzando su futuro.

Es por ello que el Proyecto Zarza es una de las iniciativas estrella del Teatro, y sirva como ejemplo el premio a la Mejor Iniciativa de Fomento de la Lírica otorgado en la última edición de los Premios Ópera XXI. Dirigido a un público de entre 12 y 18 años, el título escogido en esta sexta edición es ‘El sobre verde’ de Jacinto Guerrero, que el propio compositor subtituló “Sainete con gotas de revista en dos actos”. Con un texto del dramaturgo Álvaro Tato que revisa el libreto original de Enrique Paradas y Joaquín Jiménez, se trata de un espectáculo musical ambientado en el Madrid popular de hace un siglo, pero también en aquel Nueva York que ya rascaba los cielos con los tejados y las azoteas, con los pararrayos y las antenas de sus edificios infinitos. La obra, que en su época tuvo un éxito formidable (se estrenó en Barcelona en enero de 1927 y en Madrid dos meses después), y que está a un simple lustro de cumplir cien años, es apreciada por Tato como una “comedia cabaretera, divertida y canalla con un tema que no ha perdido actualidad: el dinero”. Eso es, el dinero y lo que podríamos llamar sus inesperados “efectos secundarios”, o como la fortuna puede devenir en la peor de las pesadillas.

Puede decirse que los cantantes-actores de las distintas ediciones forman la joven compañía del Proyecto Zarza, y que cumplen también la misión de servir como cantera para las grandes producciones del Teatro. Y es que, a partir de su participación en el Proyecto, un buen número de ellos ha intervenido ya en algún título de las temporadas líricas.

En esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela, la dirección musical y la escénica correrán a cargo, respectivamente, de Cecilia Bercovich (que tocará también el violín) y de Nuria Castejón, la escenografía está firmada por Ricardo Sánchez Cuerda, el vestuario es de Grabriela Salaverri y la iluminación de Juanjo Llorens. En esta ocasión se ha contado también con el inestimable trabajo del director del Coro Titular del Teatro, Antonio Fauró, que ha trabajado en la preparación de las voces de los dieciocho actores-cantantes que participan en la obra y que estarán acompañados por una orquesta de cámara integrada por siete jóvenes músicos.

Las funciones programadas se presentarán en la sala principal del Teatro de la Zarzuela del 21 al 26 de febrero, y se alternarán pases escolares (para alumnos de ESO y Bachillerato) y funciones para el público general (23, 25 y 26 de febrero) con un total de 12 sesiones. Tal y como se ha venido haciendo en las cinco ediciones precedentes, tras el espectáculo se celebrará un coloquio entre el público y los artistas.

La función escolar del miércoles 23 de febrero (11h00) será emitida en directo a través de Facebook, YouTube y la página web del Teatro y quedará disponible en estos canales.

“¡Fiesta!”, así, con una sola palabra define Nuria Castejón ‘El sobre verde’ y el trabajo realizado. La directora de escena y coreógrafa de la producción tuvo un claro desafío desde el comienzo del proceso creativo. Este consistía en responder a una simple pregunta: ¿Cómo lograr que la gente de hoy, los jóvenes nacidos en este siglo XXI, conecten con las inquietudes y con el arte de aquella modernidad de los años 20 del siglo XX? Ella tiene claro lo que hacer y lo que no hacer para alcanzar este complejo objetivo: “En este caso no resulta necesario ni adecuado realizar un ‘salto’ y ubicar la historia de ‘El sobre verde’ en las calles del Madrid actual; no por vestir a nuestros cantantes con chándal y vaqueros lograremos esa conexión con los conflictos y situaciones que plantea una función ya de por sí plenamente moderna, divertida, clara, efectiva y poderosa en la sencillez de su planteamiento”.

Por eso decidieron que la mejor opción era invitar a los espectadores actuales a zambullirse en el ambiente callejero y cosmopolita de aquel entonces, “en una revisión colorista y sensual de aquella estética, y plantear una comedia musical de tono cabaretero y ritmo intenso, con un lenguaje escénico directo para revivir la modernidad de hace un siglo y redescubrir los ritmos que han dado origen a nuestra forma de entender la música de hoy en día”.

Así, con sumo entusiasmo, habla Castejón del espíritu del trabajo teatral que, “sobre una orquesta reducida que sintetiza las esencias del original, con un equipo artístico de primera fila en todos los aspectos y con un elenco joven cuajado de talento y entregado a la fiesta escénica, nuestro «El sobre verde» quiere revivir un pedazo de nuestra historia cultural y devolver al escenario a uno de los grandes clásicos de los orígenes de la modernidad musical y escénica española”.

En la música y la danza se imponen, entre otros, los ritmos de aquellos “felices veinte”: rápidos, frescos y atrevidos (charleston, fox, one-step…) que, como recuerda Nuria Castejón, sentaron las bases de la actual cultura del rock y el pop. Por tanto, estamos ante otra sugestiva, dinámica, fresca y vigorosa apuesta que una vez más celebra el compromiso del Teatro con los jóvenes artistas y los jóvenes espectadores.

Funciones escolares:

21, 22 y 24 de febrero (10h00 y 12h00)

23 y 25 de febrero (11h00)

Funciones abiertas al público:

23 y 25 de febrero, a las 20h00

26 de febrero, a las 12h00 y a las 20h00

Cristina Montes

El Teatro de la Zarzuela acogerá el próximo domingo, 20 de febrero en su Ambigú (12h00), el esperado concierto de la arpista Cristina Montes. Ganadora entre otros prestigiosos certámenes del Primer Premio del Torneo Internazionale di Musica en Roma y del Primer Premio en el 32º Concorso Internazionale di Arpa Premio Valentino Bucchi, está consagrada como una de las arpistas internacionales más importantes de su generación. Las entradas están disponibles al precio único de 6€.

La tercera edición del ciclo ‘Domingos de cámara’ del Teatro está dedicada íntegramente a la mujer por segundo año consecutivo, y más concretamente al papel de las compositoras en la música española; de ahí el título ‘Mujeres con Ñ’ que lo define.

Cristina Montes incluirá en su concierto música de compositoras españolas para arpa con obras de Rosa María Rodríguez Hernández, Laura Vega, Iluminada Pérez Frutos, Marisa Manchado, Carme Fernández Vidal, Consuelo Díez, Claudia Montero, con estrenos absolutos de Mercedes Zavala y Adela Rodríguez Yus.

A través de este ciclo el Teatro continúa con la difusión de la música “en femenino“, mucha de ella inédita, con la intención de descubrir al público la excelencia de las creaciones de estas compositoras españolas que rara vez tuvieron (o tienen) el debido reconocimiento por sus creaciones.

Cada concierto contará con uno o varios estrenos absolutos, buena parte de ellos de jóvenes compositoras en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. En esta ocasión serán dos los estrenos: ‘La senda del pincel’ como parte de ”Los haikus de la nieve” de Mercedes Zavala, y ‘Llum i sombra’ de Adela Rodríguez Yus.

Las tres citas restantes del ciclo serán con el Cuarteto Sax-Ensemble (20 de marzo), el Trío Arbós (24 de abril) y el pianista Mario Prisuelos (5 de junio).

CNDM 21-22. LIED. MATTHIAS GORNE. MARKUS HINTERHÄUSER

Llegaba el recital 4 del Ciclo de Lied que organizan conjuntamente el Teatro de la Zarzuela y el Centro Nacional de Difusión de la Música, y lo hacía con un valor seguro, el barítono Matthias Goerne, acompañado esta vez al piano por Markus Hinteräuser.

En Esta ocasión Goerne se ha enfrentado a un repertorio de uno de los compositores más profundamente románticos, Robert Schumann. El programa ha sido variado y selecto, Seis poemas y un Requiem, op. 90 (poemas de Nikolaus Lenau (1802-1850)),

doce Liederkreis, op. 39 (poemas de Joseph von Eichendorff (1788-1857) y las cinco canciones contenidas en el op. 135, sobre poemas de la reina María Estuardo (1542-1587). Una sucesión de canciones que el barítono alemán ofreció seguido y sin interrupción. Una hora veinte minutos del tirón.

Matthias Goerne nos tiene acostumbrados a diseccionar, con gran acierto, los aspectos más profundos y psicológicos de las obras y autores que interpreta, y Schumann es, sin duda, el autor psicológicamente más complejo. Y esta selección de canciones reflejan al Schumann más sensible y turbador.

Goerne desplegó todo aquello que se espera de un liederista. Poniendo el acento en cada sílaba, dotando de contenido cada frase. Hasta los silencios estaban cargados de intensidad interpretativa.

La mayor profundidad la depositó en los personajes con mayor protagonismo, El ermitaño, La novia del león o A la reina Isabel. Goerne ofreció una descripción precisa y poliédrica de cada situación, lugar o protagonista. En esa especie de trance en el que entra el intérprete como si ejerciera de médium entre el público y la esencia de la composición.

Estuvo acompañado al piano por Markus Hinteräuser, que acompañó al alemán con el gusto y la precisión más exquisita, formando un tándem extraordinario.

Otra magnífica noche de lied en el Teatro de la Zarzuela, una más…

Fotografía: Rafa Martín

Carmen Romeu

Carmen Romero, Junto al pianista Borja Mariño interpretará composiciones de Óscar Esplà, Manuel Palau Boix, Miquel Asins Arbó, Matilde Salvador y Ángeles López Artiaga

Lunes, 7 de febrero de 2022.- Prosigue el ciclo Notas del Ambigú en el Teatro de la Zarzuela. En la sexta entrega de esta sexta temporada será la soprano Carmen Romeu quien acompañada del pianista Borja Mariño logre trasladar al público desde ese entrañable espacio del Teatro hasta la llar: el hogar de su Valencia natal con olores, sabores, palabras y música que son la propia tierra; la esencia de la vida. Será el viernes 11 de febrero a las 20h00.

Con composiciones de Óscar Esplà, Manuel Palau Boix, Miquel Asins Arbó, Matilde Salvador y Ángeles López Artiaga, entre las que se incluye un homenaje a Fernández-Cid, Romeu y Mariño evocarán ese lugar íntimo de reunión familiar, de calma, de seguridad, ese lugar donde uno siempre retorna a la infancia, con sus pros y contras, sus tradiciones, sus enseñanzas, su música, su lenguaje, su aroma a puchero, naranjas y azahar. La tierra. Valencia. Es momento pues, de dar un sentido profundo a las cosas, de arrullarnos con la vida, de celebrarla por ser lo que somos. Y compartirlo.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro sigue ofreciendo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles del 28 de octubre al 4 de julio.

Tras el concierto de Carmen Romeu y Borja Mariño y con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la actriz y cantante Gurutze Beitia y el pianista César Belda presentarán ‘Una mujer en la música’, recital integrado por obras de compositoras de música popular de España y allende los mares (8 de marzo). Seguirá el ciclo con el concierto ‘Catalanes por el mundo’ en el que el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán obras de autores catalanes que compusieron también en otros idiomas como Eduard Toldrà, Joan Manén, Pau Casals, Jaume Pahissa o Isaac Albéniz (18 de abril). Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, y en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, el Teatro de la Zarzuela convocará un concurso para jóvenes compositores cuyas tres obras ganadoras serán estrenadas por el Ensemble Opus 22 (28 de junio). Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

Matthias Goerne

Matthias Goerne estará acompañado por el pianista Markus Hinterhäuser.

Las últimas entradas para este recital, con un precio general de 8 a 35 euros, están disponibles en las taquillas del Teatro de la Zarzuela, el Auditorio Nacional de Música, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21.

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), en coproducción con el Teatro de la Zarzuela, presentará el próximo lunes 7 de febrero a las 20h00 al barítono alemán Matthias Goerne que regresa al Ciclo de Lied –que en esta temporada celebra su XXVIII edición-, de nuevo con un programa de exigencia y belleza extraordinarias. En esta ocasión formará dúo con el pianista Markus Hinterhäuser para ofrecer una completa antología de más de veinte lieder de Robert Schumann.

El hecho de poseer unas resonancias cada vez más oscuras le permite desembarcar con aplomo y naturalidad en el intenso, proceloso e hiperromántico universo schumanniano para ofrecernos el hermoso y variado grupo de lieder que se encierran en el op. 39 del compositor de Zwickau, ese soberano y caudaloso Liederkreis que será acompañado de otras nueve piezas de la misma autoría, algunas verdaderamente maestras como Kennst du das Land, Die Löwenbraut o las cinco contenidas en el op. 135, las famosas escritas sobre poemas de María Estuardo.

Versátil y global

Matthias Goerne es uno de los cantantes más versátiles y globales, invitado frecuente en festivales y salas de conciertos de renombre. Ha colaborado con las orquestas, los directores y los pianistas más importantes del mundo. Nacido en Weimar, estudió con Hans-Joachim Beyer en Leipzig y, más tarde, con Elisabeth Schwarzkopf y Dietrich FischerDieskau. Matthias Goerne ha cantado en los principales teatros de ópera, como la Metropolitan Opera House de Nueva York, la Royal Opera House Covent Garden de Londres, el Teatro Real de Madrid, la Ópera Nacional de París y la Ópera Estatal de Viena. Sus papeles incluyen Wolfram (Tannhäuser), Amfortas (Parsifal), Marke (Tristan und Isolde), Wotan (Der Ring des Nibelungen), Orest (Elektra) y Jochanaan (Salome) o los principales protagonistas en El castillo de Barba Azul (A kékszakállú herceg vára) de Béla Bartók y Wozzeck de Alban Berg. El arte de Goerne ha sido documentado en numerosas grabaciones, con las que ha obtenido prestigiosos premios, entre ellos, cuatro nominaciones a los Grammy, un Premio ICMA, un Premio Gramophone, el BBC Music Magazine Vocal Award 2017 y un Diapason d’Or. Después de sus legendarias grabaciones con Vladimir Ashkenazy y Alfred Brendel para Universal Music, registró una serie de canciones de Schubert seleccionadas en doce álbumes para Harmonia Mundi (The Goerne Schubert edition) con eminentes pianistas. Sus últimas grabaciones con Christoph Eschenbach (Brahms), Markus Hinterhäuser (Schumann), la BBC Symphony (Mahler) y la Swedish Radio Symphony (Wagner) han recibido críticas muy favorables. Matthias Goerne ha sido uno de los artistas más activos del circuito internacional durante el periodo de la pandemia con conciertos en festivales y ciclos en los principales escenarios de Austria, Polonia, Rusia, Francia, Alemania, España, Suiza, Italia y Finlandia. Matthias Goerne ha participado en dieciocho ediciones del Ciclo de Lied: V (98-99), VI (99-00), VII (00-01), VIII (01-02), IX (02-03), X (dos recitales, 03-04), XII (05-06), XIII (06-07), XIV (07-08), XV (08-09), XVI (09-10), XVII (10-11), XIX (12-13), XXI (14-15), XXIII (16-17), XXIV (tres recitales, 17-18), XXVI (19-20) y XXVIII (21-22).

Entre Aevilla y Triana
Ángel Ruiz, como Angelillo, junto a Alejandro del Cerro,
como José María

En su labor de recuperación de nuestro patrimonio lírico, el Teatro de la Zarzuela lleva estos días a escena Entre Sevilla y Triana. Un sainete andaluz con música de Pablo Sorozábal y libreto de Luis Fernández de Sevilla y Luis Tejedor. Esta obra en dos actos, estrenada en el Teatro Circo Price de Madrid, el 8 de abril de 1950, no había vuelto a representarse hasta 2012 en una coproducción del Teatro Arriaga, Teatro de la Maestranza, Teatros del Canal y Teatro Campoamor, con la dirección de escena de Curro Carreres y que ahora llega al Teatro de la calle Jovellanos.

Es este un sainete muy popular, escrito por el maestro Sorozábal para toda clase de público, en un momento social muy necesitado de divertimento, sin más complicaciones ni elaboraciones. Una obra costumbrista y divertida que pone sobre la mesa un tema delicado para la época, la de las madres solteras. Y Sorozábal presenta a Reyes, la protagonista, como una mujer con carácter y poco dispuesta  a seguir las costumbres de la moral de la época. Un personaje creado por el compositor para su mujer, Enriqueta Serrano, que regresaba en aquellos momentos a los escenarios.

El resto de los personajes  son también los habituales en las obras de Sorozábal. Muy bien retratados en sus perfiles, tanto los dramáticos como los cómicos. En esta ocasión se han adaptado con el mayor respeto al libreto original, resaltando la personalidad de cada uno.

Berna perles, en el papel de Reyes y Javier Franco,
como Fernando

El cuadro de cantantes ha estado compuesto en esta ocasión por dos excelentes repartos. Ángel Ódena y Javier Franco en el rol de Fernando; Carmen Solís y Berna Perles, como Reyes;  Andeka Gorrotxategi y Alejandro del Cerro, como José María, el pretendiente de Reyes; el aspirante a torero Anjelillo, interpretado por el siempre solvente Ángel Ruiz; Micaela, la pizpireta prima de Reyes, a cargo de Ana Gomá; Gurutze Beitia como Señá Patro; Lara Chaves como Esperanza Moreno, la cantante que pretende a Fernando; Manuel de Andrés y Rocío Galán, que interpretan al matrimonio vecino de Glosopeda e Isidora y el Mister Older de José Luis Martínez, el dueño del barco, de origen sueco

La música es la que consigue el mayor protagonismo. La localización andaluza de la historia permite una variada representación de géneros musicales, desde las sevillanas y coplas, hasta el más puro flamenco, pasando por las habaneras.

La dirección musical del maestro Guillermo García Calvo estuvo a un muy nivel. Hay que tener en cuenta que el foso sigue estando ocupado por apenas veintiséis maestros, debido alas restricciones por covid, lo que merma muchísimo los resultados finales. Esperemos que esta circunstancia pase pronto y tengamos ocasión de escuchar en plenitud la Orquesta de la Comunidad de Madrid.

Un acierto más programar estas obras casi desconocidas y presentarlas al público con la solvencia de esta producción.

Texto: Paloma Sanz
Imágenes: Elena del Real


Sorozábal

El Teatro de la Zarzuela prosigue el ciclo ‘A propósito de…’: El maestro Guillermo García Calvo indaga en esta ocasión en el entorno musical e intelectual de Sorozábal.

Con obras de Mateo Albéniz, Falla, Usandizaga, Guridi, Ravel, Margarita Blancafort y Kapustin

Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, proseguirá este próximo domingo, 30 de enero (12h00) en el ambigú del coliseo, con el ciclo ‘A propósito de…’. En esta ocasión estará dedicado al entorno musical e intelectual de Pablo Sorozábal, con motivo del estreno en estos días de la zarzuela ‘Entre Sevilla y Triana’ dirigida por el propio maestro.

García Calvo introducirá y explicará al piano las relaciones que existen entre el músico de San Senastián, sus obras y las de sus coetáneos, tendiendo puentes entre nuestros autores más importantes y las corrientes nacionales e internacionales de cada periodo.

En este segundo concierto casi iniciático, al que se le ha añadido el explicativo título de ‘Música vasca, música «ligera» y jazz’, el director de orquesta y pianista conectará el universo Sorozábal con el de Mateo Albéniz, Manuel de Falla, José María Usandizaga, Jesús Guridi, Maurice Ravel, Margarita Blancafort y Nikolái Kapustin, argumentando con la palabra y con la música.

Próxima cita del ciclo:

‘A propósito de Albéniz’ · Virtuosos y poetas del piano romántico, domingo 3 de abril de 2022

foto by © david bohmann photography

Estrella Morente

Estrella Morente celebrará sus 20 años como artista única en el ciclo de Conciertos del coliseo madrileño el 31 de enero.

Estrella Morente (Sacromonte, Granada, 1980), referente indiscutible del flamenco y de la música española, vuelve a Madrid, su “casa chica”, donde el próximo lunes 31 de enero ofrecerá dentro del ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela lo mejor de su arte. Lo hará abrazada al calor siempre apasionado, sabio y leal de su público, para celebrar 20 años como artista única.

Rodeada de artistas desde la cuna, Estrella Mornte había nacido para cantar. Reúne todas las condiciones de las artistas memorables: una voz privilegiada, sentido del ritmo, pasión, la herencia de sus mayores y la curiosidad para explorar e incorporar nuevos matices a su estilo, siguiendo la estela del imprescindible Enrique Morente, su padre, de quien ha heredado el don natural para la música.

Debora Garber nos adelanta que en esta noche especial nos invitará a un viaje en el que iremos desde la sutil sencillez de los cantes festeros de su infancia, hasta las profundidades del amor añorado. “El panorama completo de los sentimientos, la gama entera de sensaciones y colores — todas las vivencias de la mujer de hoy, además de la de antaño, se recogen en la voz de Estrella”, concluye Garber.

Entre Sevilla y Triana

Pablo Sorozábal es, siempre lo fue, un músico todo terreno  que aborda con inusitado éxito y aparente facilidad cualquier estilo que se le ponga por delante y, lo que es más difícil, siempre logrando o rozando la excelencia. Un canto ilustrado y sabio contra la monotonía musical y teatral es su obra, y buena prueba de ello es ‘Entre Sevilla y Triana’, la «zarzuela sevillana» del maestro donostiarra que en los casi 72 años transcurridos desde su estreno, sube por primera vez al escenario del Teatro de la Zarzuela, templo del género por antonomasia. Mucha culpa ha tenido en esta sorprendente ausencia el hecho de que este sainete lírico en dos actos (como lo denomina la propia partitura) haya estado perdido durante más de 50 años. Y llegado ahora el momento de enmendar, el público podrá disfrutar de este título en toda su esencia con las diez funciones programadas entre el 26 de enero y el 6 de febrero.

Y el remedio no puede tener mejores protagonistas: la siempre esperada dirección musical del maestro Guillermo García Calvo –director musical del Teatro de la Zarzuela, Generalmusikdirektor de la Ópera de Chemnitz en Alemania, director titular de la Robert-Schumann-Philharmonie y sin duda uno de nuestros pesos pesados de la dirección de orquesta–, la escena de Curro Carreres, rociada de conocimiento, significado, coherencia y poesía, así como dos repartos que incluyen muchas de las voces españolas más aclamadas del momento.

Se mire por donde se mire, tiene todo el sentido la expectación que ha levantado la presentación de ‘Entre Sevilla y Triana’ en el Teatro de la Zarzuela. La obra fue estrenada el 8 de abril de 1950 en el Teatro Circo Price de Madrid (en el antiguo, el de la Plaza del Rey que ocupaba justamente el emplazamiento en que hoy se levanta el Ministerio de Cultura y Deporte). Antes de su recuperación, sus últimas funciones databan del año 1955. Más de medio siglo en el olvido. Su partitura original, que se creía perdida desde aquellas últimas funciones, fue recuperada en 2007 por el director musical Manuel Coves y el propio Curro Carreres en los archivos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) con anotaciones manuscritas del propio compositor como valor añadido. Es a partir de ese momento cuando se recobra esa joya escondida de Sorozábal que culminaría con el montaje de la producción que ahora se presenta en La Zarzuela. Fue en 2012 en el Teatro Arriaga, coproducida con el Teatro de la Maestranza de Sevilla, los Teatros del Canal de Madrid y el Teatro Campoamor de Oviedo.

Todo un acontecimiento
Su llegada al Teatro de la Zarzuela es por tanto todo un acontecimiento, y como tal sin duda se vivirá en las tablas del escenario y en las butacas de la sala. García Calvo volverá a ocupar el podio del foso del coliseo que compartirá con la Orquesta de la Comunidad de Madrid, Titular del Teatro, y estará también al frente del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela y de un memorable doble reparto; si no, al tiempo:

El papel de Fernando, ese Marino que dejó Sevilla y con el que un año atrás Reyes vivió una historia de amor de la que sigue prendada, lo interpretan los barítonos Ángel Ódena y Javier Franco; las sopranos Carmen Solís y Berna Perles encarnan a la joven Reyes, que sin que Fernando llegara a saberlo, dio a luz a un niño fruto de aquella relación; los tenores Andeka Gorrotxategi y Alejandro del Cerro hacen las veces de José María, enamorado de Reyes y rechazado una y otra vez por esta, que despechado desvela públicamente la existencia del hijo de aquella; el tenor-actor Ángel Ruiz y la mezzosoprano Anna Gomà dan vida a Angelillo –aspirante a torero–, y Micaela –prima de Reyes–, que mantienen una relación amorosa alegre, fresca y hasta saludable; la emoción llega como un torbellino con el cantaor Jesús Méndez, quien precisamente interpreta a un cantaor vecino del barrio donde la acción se desarrolla; la cantante y actriz Gurutze Beitia asume el rol de la madre de Micaela y tía de Reyes, viuda para más señas; el actor José Luis Martínez es Míster Olden, dueño del barco en el que un año después regresa Fernando a Sevilla sin saber lo que allí le espera; el actor Manuel de Andrés será el glosopeda, vecino casado con Isadora; los actores Antonio MM y Resu Morales, el Señor Mariano y Doña Benita que han criado como suyo al hijo de Reyes, ocultando la verdad al vecindario; también tendrán presencia y voz en el relato los actores Rocío Galán, como Isadora, David Sigüenza, como ese mozo jovenzuelo que es Escardillo; Lara Chaves, que se meterá en la piel de la cantaora Esperanza Moreno, la nueva amante de Fernando; o el actor Alberto Caballero, que será el laborioso alfarero.

Y todos ellos se moverán, se emocionarán, se divertirán y sufrirán a lo largo y ancho de la espectacular escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda, con el no menos extraordinario vestuario de Jesús Ruiz, la iluminación siempre ensoñadora de Eduardo Bravo y la mágica coreografía de Antonio Perea que desarrollarán los propios protagonistas junto con 13 figurantes bailarines.

Respecto a la recuperación
Respecto a la recuperación, Curro Carreres señala que “el trabajo dramatúrgico con las versiones originales ha sido escrupuloso […] y se ha hecho con el mayor respeto y amor […]. El resultado es un melodrama o comedia dramática de grandísimo interés”. Para Carreres, esta historia de una madre soltera estrenada en plena dictadura franquista nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre los avances vividos en nuestra sociedad hacia la igualdad entre hombres y mujeres, “de ahí que el machismo imperante, las masculinidades tóxicas del pasado, sean presentados desde la perspectiva actual de las necesarias lecturas de género”.

En cuanto a la música, Guillermo García Calvo sostiene que “desde la primera nota del preludio –un si natural en trémolo–, Sorozábal nos trasporta a una Andalucía de ensueño. Cuerdas y vientos entonan justo después al unísono la melodía que más tarde Reyes cantará con las palabras: «¡Que sepa todo el mundo / la verdad bien clara! / ¡Ese niño es mío; / es de mis entrañas!»”. El maestro argumenta el hecho de que Sorozábal impone su genio artístico y musical siempre mimetizado con el ambiente que le propone cada libreto: de esta manera, el director de orquesta explica que “si en ‘Katiuska’ enseguida nos seducían los giros melódicos de la música rusa interrumpidos por los números de cabaret parisino, en ‘La del manojo de rosas’ el carácter castizo de Madrid se hace música y en ‘La tabernera del puerto’ escuchamos las olas del mar, en este nuevo título encuentra para sí mismo un lenguaje andaluz con ritmos y armonías flamencas. Las sevillanas, el zorongo, la farruca y el pasodoble nos cuentan la historia bailando, con una poesía y una autenticidad increíbles, como si las hubiera escrito un García Lorca”.

Entre las grandes de Sorozábal
El título está, sin lugar a dudas, entre las grandes creaciones de Sorozábal. Con un texto de Luis Fernández de Sevilla y Luis Tejedor, de una poética y un lirismo muy avanzado, y un extraordinario valor que entre otras muchas cosas radica en la innegable originalidad de su argumento o la fidedigna ambientación de Sevilla y Triana. Es extraño y significativo que una obra con tantos valores y de un autor tan popular y exitoso cayera como cayó en un olvido casi completo. Posiblemente esta circunstancia tan difícil de comprender esté íntimamente relacionada con la época en la que se estrenó y con un argumento extremadamente moderno para entonces: una madre soltera que se reivindica a pesar de las leyes y la sociedad del momento.

La musicóloga Consuelo Pérez Colodrero recoge algunas de las crónicas de los estrenos de ‘Entre Sevilla y Triana’ en ciudades tan concluyentes como Madrid o Barcelona, donde el sainete de Sorozábal fue saludado con palabras muy semejantes, considerando la obra, por ejemplo, como «una nueva muestra del valer» del compositor por «su inspiración cautivadora y su fuerte temperamento musical», que «brillan de nuevo en unos fragmentos llenos de empaque y donaire».

Premio Ruperto Chapí: ascenso y caída
La experta también extrae de aquellos escritos que tanto en Madrid como en Barcelona «la mayoría de los números se repitieron entre grandes aplausos, de los que también participaron, en estricta justicia, los artistas». Parecía que la obra marchaba de manera triunfal por los escenarios nacionales. “El éxito obtenido por el sainete, su magnífica factura, así como la paulatina rehabilitación del compositor en la vida musical del país —había sido depurado en 1939— llevaron, además, a que ‘Entre Sevilla y Triana’ recibiera el Premio Ruperto Chapí, que convocaba la Delegación de Cinematografía y Teatro, a la mejor producción lírica de la temporada 1949-1950, “lo que suponía el definitivo reconocimiento oficial al trabajo del músico vasco como compositor lírico y como empresario teatral”, indica Pérez Colodrero.

Sin embargo, recuerda la estudiosa, a partir de su presentación catalana (1953), ‘Entre Sevilla y Triana’ apenas fue mencionada por la crítica a su paso por ciudades como Granada, Sevilla, Salamanca o Zamora, en las que la obra se presentó entre 1953 y 1954, de tal suerte que, tras el fugaz éxito de su reestreno en Madrid, en enero de 1955, se retiró del circuito, “acaso porque su trama no terminaba de encajar en la estricta moral de la época”. Consuelo Pérez Colodrero también señala que el escaso rédito económico —que no artístico— de sus producciones escénicas llevó a Sorozábal a abandonar paulatinamente la composición de zarzuelas y sainetes y a retomar su trabajo como compositor de obras corales de temática vasquista, como director de orquesta e incluso haciendo una próspera incursión en el cine con ‘Marcelino, pan y vino’ (Ladislao Vajda, 1955), en compañía de su hijo.

Y rubrica que tras el inmerecido silencio de más de medio siglo, el regreso de ‘Entre Sevilla y Triana’ a la escena no solo restituye esta página, último sainete del compositor, al lugar que le corresponde por méritos propios, sino que constituye un nuevo argumento para mostrar el corpus sorozabaliano como un neto ejemplo de cómo llegar a la entraña y al espíritu de lo popular por una honda comprensión, manteniéndose siempre en el estrecho y difícil equilibrio entre la renovación estética, la transgresión y la inteligibilidad para el público general.

Notas del Ambigú

El Teatro de la Zarzuela celebra el inicio del año con dos intensas propuestas del ciclo Notas del Ambigú. A las Cantadas de José de Torres interpretadas por Alberto Miguélez Rouco, Pablo Fitzgerald y Teodoro Baù el martes 4 de enero (20h00), se une bajo el sugerente título de ‘Luisa Fernanda, ya tengo Instagram’ el nuevo espectáculo del cantante, actor, director de escena y dramaturgo Enrique Viana, que estará acompañado por el pianista Ramón Grau. Se ofrecerán tres sesiones los días 7, 8 y 9 de enero a las 20h00 excepto la del domingo que comenzará a las 18h00.

Será una hora y cuarto de lírica, ironía y crítica, de reflexión y surrealismo, de absurdo y realidad contada y cantada. Dos personajes se encuentran en el mismo sitio a horas distintas y en diferentes siglos. Enrique Viana ha concebido un espectáculo para después del espectáculo de la semana «laboral», después del «ay, por favor…no puedo más» y justo antes del «jejejeje» en el móvil y de la risa en directo.

Se trata de un «cabaret lírico», al más puro estilo Viana, adornado, salpicado, estampado, serigrafiado, pulverizado con «músicas varias» de nuestra zarzuela y despropósitos de nuestra historia diaria. Con músicas de Guridi, Moreno Torroba, Penella, Serrano y Valverde, Sorozábal, Ocón, Pérez Rosillo y Martínez Faixá o Guarido.

Nadie, absolutamente nadie quedará indiferente.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro sigue ofreciendo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles del 28 de octubre al 4 de julio.

Tras el espectáculo de Enrique Viana y Ramón Grau, la soprano Carmen Romeu y el pianista Borja Mariño presentarán el recital ‘La meua llar’ con la intención de llevarnos en alas de la música a ese lugar íntimo, de reunión familiar, de calma y seguridad, de tradiciones, enseñanza, música y aromas de niñez –a puchero, naranjas y azahar–, el pálpito de la tierra en cada nota: Valencia (11 de febrero). Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la actriz y cantante Gurutze Beitia y el pianista César Belda presentrán ‘Una mujer en la música’, recital integrado por obras de compositoras de música popular de España y allende los mares (8 de marzo). Seguirá el ciclo con el concierto ‘Catalanes por el mundo’ en el que el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán obras de autores catalanes que compusieron también en otros idiomas como Eduard Toldrà, Joan Manén, Pau Casals, Jaume Pahissa o Isaac Albéniz (18 de abril). Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, y en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, el Teatro de la Zarzuela convocará un concurso para jóvenes compositores cuyas tres obras ganadoras serán estrenadas por el Ensemble Opus 22 (28 de junio). Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

Concierto de Navidad

La Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro) y el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela se unirán a la fiesta.

Interpretarán obras de Barbieri, Giménez y Nieto, Soutullo y Vert, Chueca y Valverde, Sorozábal, Vives, Moreno Torroba, Luna o Penella.

El Teatro de la Zarzuela pondrá el punto final artístico a 2021 el próximo jueves 30 de diciembre a las 20h00 con su tradicional Concierto de Navidad. Será una celebración por todo lo alto del género que le da nombre, nuestra lírica, y que desde hace 165 años es la razón de ser del histórico coliseo de la plazuela de Jovellanos. En un año de nuevo especialmente difícil para todos debido a la obstinada pandemia, es aún mayor el deseo de disfrutar de nuestros compositores, de la vida y de la cultura; y buena prueba de ello es que, como de costumbre, las entradas “volaron” en pocos días.

El concierto estará dirigido por el maestro Guillermo García Calvo –director musical del Teatro– y contará con la participación de varias de las voces líricas más deslumbrantes de los últimos años: las de la soprano Sabina Puértolas y el tenor José Bros. Como también es habitual en esta esperada cita, a la celebración se sumarán el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela y la Orquesta de la Comunidad de Madrid, titular asimismo del coliseo.

El programa incluirá obras de Barbieri, Giménez y Nieto o Soutullo y Vert, composiciones de Chueca y Valverde, Sorozábal o Vives, o creaciones de Moreno Torroba, Luna o Penella. Una memoria completa de obras maestras reconocibles por todos, ya que, no en vano y se quiera o no, llevamos esta música implícita en el ADN.

Lisette Oropesa, Zarzuela

Durante más de una hora estuvo Lisette Oropesa saludando y fotografiándose con los fans, que la esperaban a la salida del Teatro de la Zarzuela el lunes 23, tras su recital de “Zarzuela de ida y vuelta”. Y es que Oropesa se ha convertido casi en un fenómeno de masas allá por donde actúa. Aún se recuerda en Madrid, entre otras actuaciones, su Lucia di Lammermoor en el Teatro Real, hace ya tres temporadas, junto a Javier Camarena.

Era la primera vez que la soprano norteamericana actuaba en el Teatro de la calle Jovellanos, estrenando además repertorio. Nada menos que un programa íntegramente de zarzuela, y destacar sin duda el esfuerzo y el interés de Oropesa por cantar estas emblemáticas piezas del género, convenientemente mezcladas con obras de marcado carácter hispano-cubano.

Demostró una vez más la gran versatilidad de su voz, capaz de abordar nuevos géneros e interpretarlos de manera brillante. O habría que decir, apabullante. Sus cualidades vocales son evidentes. No existe nada en la partitura, ni fuera de ella, que se le resista. Mantiene unos agudos y sobreagudos excepcionales, un centro homogéneo y unos graves muy consistentes. Y una de sus mayores cualidades, teniendo en cuenta su ligereza, un volumen de voz más que apreciable. Aunque en algunos momentos sonó un poco engolada, utiliza a la perfección el legato y la media voz. Mantiene impecable su buena dicción y gestiona con brillantez y generosidad el fiato.

Estuvo acompañada al piano por un enérgico Rubén Fernández Aguirre. Y es que no resulta fácil acompañar al piano a una fuerza tan arrolladora como Lisette Oropesa. Interpretaron obras de Barbieri, Falla, Joaquín Nin, Jorge Ankermann, Sorozabal, Lecuona, Rodrigo, Carlos Imaz, Manuel Penella, Gonzalo Roig y Piazzolla al piano de Fernández Aguirre.

Su cercanía con el público la llevó a tener momentos muy simpáticos, llegando a contar algún chiste. También tuvo el detalle de pedir que la Zarzuela sea declarada Patrimonio de la Humanidad. Todo cuenta en este empeño común.

El éxito de Lisette Oropesa fue absoluto. Tras salir varias veces a saludar a un público en pie, ofrecieron tres propinas. La primera fue una habanera cubana. Después interpretó “Las carceleras”, de la zarzuela Las hijas del Zebedeo, de Ruperto Chapí. Y por último una obra poco conocida, una pieza del El húsar de la guardia, de Amadeo Vives, llena de dificultades, coloraturas y sobreagudos que fueron muy apreciados y premiados por el público que no dejaba de aplaudir.

Sin duda uno de los grandes éxitos que se han visto en este Teatro en muchos años. Esperemos que no sea el último y que Lisette Oropesa incluya al Teatro de la Zarzuela entre sus habituales.

Fotografía: Elena del Real

Cada vez son más las grandes voces internacionales atraídas por el magnetismo irresistible de la zarzuela. Y qué mejor lugar para ensalzar el género que el Teatro de la Zarzuela, único en el mundo con una temporada regular dedicada a esta música, creado hace 165 años precisamente para salvaguardarla y promoverla hasta el punto de hacerla imprescindible. Y así, la próxima semana se vivirá en este coliseo uno de los momentos supremos de la temporada con la soprano norteamericana Lisette Oropesa, una de las grandes voces líricas de hoy, aclamada en todos y cada uno de los más importantes teatros del mundo. Dentro del ciclo de Conciertos del coliseo madrileño, la intérprete de Nueva Orleans presentará el próximo lunes 13 de diciembre (20h00) un concierto dedicado a ensalzar el género y la importancia que para este tuvo la mutua influencia de las dos orillas del Océano; no en vano lo ha bautizado como ‘Zarzuela de ida y vuelta’, y en él estará acompañada por el pianista Rubén Fernández Aguirre.

Lisette Oropesa se enfrenta así por vez primera a un recital armado con romanzas de zarzuela española y cubana, en una velada musical que promete ser de esos momentos para no olvidar y que servirá como homenaje a Cuba, la tierra de sus padres; sus raíces.

En concierto será pues un emocionante viaje que transitará indistintamente por romanzas de zarzuela de aquí –Barbieri, Sorozábal o Penella– y de zarzuela cubana –Ankermann, Lecuona o Roig–, además de por la belleza y sentimiento de canciones de uno y otro lado –Falla, Nin o Rodrigo–.

Rubén Fernández Aguirre rendirá también sendos homenajes en sus intervenciones de piano solo: uno a Emilio Arrieta, y otro a Astor Piazzolla en el bicentenario y el centenario de sus respectivos nacimientos.

MANUEL BUSTO

Tras su éxito con el ballet operístico La Bella Otero, el compositor y director de orquesta Manuel Busto regresa al foso del Teatro de la Zarzuela para ponerse al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM) en Invocación, la propuesta del Ballet Nacional de España que estará en cartel del 10 al 22 de diciembre; además de ejercer como director musical, Manuel Busto firma la partitura de Invocación bolera, y Jauleña, dos de las obras que integran este espectáculo diseñado por Rubén Olmo, director artístico del BNE, en el que se ofrece una visión global de la Danza Española (escuela bolera, danza estilizada y flamenco). El programa se completa con Eterna Iberia de Manuel Moreno-Buendía, y De lo flamenco, que rinde homenaje a Mario Maya.

Invocación bolera es una visión contemporánea de la escuela bolera tradicional, que surge en el siglo XVIII en España fruto de la combinación de bailes populares andaluces con danzas académicas. “Se trata de una composición pensada para el cuerpo de baile, que no para solistas, por lo que la dimensión sonora es diferente y ofrece una oportunidad única de ver toda la esencia del Ballet Nacional de España. Además, al talento artístico de los bailarines, se suma la energía de cantar con la música en vivo de los músicos flamencos del BNE y de la Orquesta de la Comunidad de Madrid”, señala Manuel Busto. “Y el encargo de Jauleña por parte del BNE, me hizo especial ilusión, porque creo que es muy novedoso mezclar la granaína, con un solo de violonchelo, y el zapateado”, concluye.

Considerado como uno de los directores de orquesta con mayor proyección internacional de su generación, Manuel Busto debutará este mismo mes en el Teatro Comunale di Bologna, donde dirigirá Don Juan, producción de la Fondazione Nazionale della Danza/Aterballetto, con la Orchestra del Teatro Comunale di Bologna en atriles. Sus próximos compromisos también incluyen el Palau de Les Arts Reina Sofía de Valencia y el Teatro de la Maestranza de Sevilla.

Teatro de la Zarzuela

Manuel Busto

Marlis Peterson

El martes 23, que no el lunes, tenía lugar el segundo recital del Ciclo de Lied que organizan conjuntamente el Teatro de la Zarzuela y el Centro Nacional de Difusión de la Música (CNDM). En esta ocasión regresaban al ciclo la soprano Marlis Peterson, acompañada al piano por Stephan Matthias Lademann.

El repertorio, variado en obras y autores, tenía un hilo conductor muy definido y extraordinariamente elaborado, la profundidad del alma y la cascada de sentimientos que la envuelven. Desde los más oscuros y taciturnos, pasando por la intensidad de los enamorados, hasta llegar a los sentimientos más trascendentales y esperanzadores.

La primera parte, dedicada a la noche y los sueños, estuvo compuesta por obras de Karl Weilg, Richard Strauss, Johannes Brahms, Hugo Wolf y Hans Sommer. Le siguió un conjunto de obras con una mirada interior sobre la muerte y el dolor de la pérdida. En esta ocasión las obras pertenecían a Max Reger, Richard Strauss y tres piezas de Johannes Brahms. Tras la muerte llegaba la explosión del amor y el romanticismo, de la mano de Reynaldo Hahn, Henri Duparc y Gabriel Fauré. Terminaba el recital con el conjunto de canciones dedicadas a la liberación y el regreso a casa, con obras de Max Reger, Hugo Wolf, Richard Rössler y Gustav Mahler.

Entre cada grupo de canciones, Petersen, micrófono en mano, ofreció al público una explicación de cada una de las ambientaciones emocionales que venían a continuación.

Marlis Peterson es una cantante notable y una muy buena actriz. Muy expresiva y comunicativa con el público, con el que llegó a bromear en el momento de los bises. Pero el repertorio del lied no parece ser lo más apropiado para sus características vocales. Sus graves escasean y el tránsito de la zona media a los agudos resulta algo desabrido. Lo que no resta a una muy meritoria interpretación con la que supo generar las atmósferas adecuadas a cada obra.

Stephan Matthias Lademann estuvo siempre atento y solícito, facilitando el trabajo de Peterson en un perfecto y armonioso entendimiento.

Se despidieron con dos propinas, tras la insistente ovación del público, “Träume” (sueños), de Wagner y “Nacht und Träume” (noche y sueños), de Schubert, para continuar con el hilo conductor de la noche y los sueños.

Un variado y enriquecedor recital muy disfrutado y que deja un muy buen sabor de boca. Esperemos que Marlis Peterson regrese pronto a este ciclo.

Marlis Petersen

Marlis Petersen estará acompañada por el pianista Stephan Matthias Lademann con quien interpretará canciones de Weigl, Richard Strauss, Brahms, Wolf, Sommer, Reger, Hahn, Duparc, Fauré, Rössler y Mahler.

El ciclo es una coproducción entre el Centro Nacional de Difusión Musical y el Teatro de la Zarzuela y se extenderá hasta julio de 2022.

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en coproducción con el Teatro de la Zarzuela presentará el próximo martes 23 de noviembre a las 20h00 en el XXVIII ciclo de Lied el recital de la soprano alemana Marlis Petersen, una de las voces más queridas, requeridas y aclamadas en el mundo, que interviene por primera vez en este reconocido ciclo.

Petersen estará acompañada por el pianista Stephan Matthias Lademann para ofrecer un programa que indagará en los universos de Karl Weigl, Richard Strauss, Johannes Brahms, Hugo Wolf, Hans Sommer, Max Reger, Reynaldo Hahn, Henri Duparc, Gabriel Fauré, Richard Rössler y Gustav Mahler. Un compendio del arte del lied y de la mélodie.

Un amplio repertorio que domina con ese sedoso timbre de soprano lírica que la convierte en una artífice en la creación de claroscuros. La intérprete germana controla perfectamente cada nota en un discurso rico en sugerencias y en todo momento coherente y emotivo. Estas son precisamente las condiciones idóneas para adentrarse con todas las garantías en los universos liederísticos, en ocasiones tan recónditos.

Las entradas, con un precio general de 8 a 35 euros, están a la venta en las taquillas del Teatro de la Zarzuela, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21.

Fotografía: Yiorgos Mavropoulos

La Tabernera del puerto

Que ‘La tabernera del puerto’ de Pablo Sorozábal es una obra maestra hay pocos que lo cuestionen. Algunos la consideran, sin duda con razón, algo así como la Traviata de la zarzuela, mientras otros la estiman como la última gran zarzuela de la historia. Fue estrenada en el Teatro Tívoli de Barcelona en mayo de 1936 –pese al éxito indiscutible, con no pocos problemas para el compositor debido a los tiempos convulsos que dos meses después derivarían en la Guerra Civil–, y en Madrid en marzo de 1940 –una vez terminada la contienda– en el Teatro de la Zarzuela. Ahora, 81 años después de aquella premier madrileña, regresa a este mismo escenario con un montaje emotivo, en ocasiones poético y, ante todo, profundamente teatral y documentado del director de escena Mario Gas.

Están programadas 8 funciones entre el 19 y el 28 de noviembre, de este ‘romance marinero en tres actos’ cuyo libreto original lo firman los dramaturgos Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw.

Mario Gas tiene profundas razones para que su trabajo venga repleto de una muy especial carga de emotividad y de conocimiento. Sus vínculos familiares le convierten en agudo conocedor de la obra de Sorozábal. No en vano, en el reparto que participó en el estreno de ‘La tabernera del puerto’ en el Teatro de la Zarzuela el 23 de marzo de 1940, su padre, el bajo Manuel Gas, que a lo largo de los años llegó a tener una estrecha relación con el compositor, cantaba el papel de Simpson con el que a partir de aquella presentación alcanzaría grandes y continuados éxitos.

Otro de los platos fuertes de la propuesta del Teatro de la Zarzuela es la escenografía y el vestuario, que firman respectivamente el genial Ezio Frigerio y la oscarizada (‘Cyrano de Bergerac’, 1991) Franca Squarciapino, cuyo trabajo acabamos de disfrutar en su montaje de ‘Los gavilanes’ en este mismo Teatro de la Zarzuela, y ambos historia viva de una de las más brillantes generaciones teatrales de todos los tiempos, con el actor y director de escena Giorgio Strehler y el actor, dramaturgo y director Eduardo De Filippo como sus cabezas y referencias más visibles.

El conjunto de ambas artes, la escenográfica y la del vestuario, llega a ser por momentos ensoñadora, a lo que contribuye la videoescena de Álvaro Luna.

La programación de ‘La tabernera del puerto’ es siempre un acontecimiento, pero el interés sube enteros si el equipo artístico que la pone en pie tiene la altura que la obra exige, como es el caso. A Mario Gas, Ezio Frigerio y Franca Squarciapino, se suma en esta propuesta la dirección musical de Óliver Díaz que estará al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro) y del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, así como de un doble reparto que supera con creces los muy especiales atributos vocales que reclama la composición del maestro Sorozábal.

La de ‘La tabernera del puerto’ es una partitura evocadora, de atmósfera impresionista y repleta de aires portuarios, de ultramar, de mestizaje y de fusiones modernas. Óliver Díaz reflexiona al respecto asegurando que la música de ‘La tabernera del puerto’ “es hija de su época, pues responde a lo que ya se hacía en el resto de Europa: por una parte está el Verismo y por otra el Impresionismo. El compositor emplea magistralmente acordes, sonoridades y colores orquestales para describir el ambiente marinero del pueblo, recrear un acordeón en una de las canciones o dar vida a una galerna en escena”. El director alude también a la variada instrumentación a la que recurre Sorozábal para describir los exóticos paisajes de ultramar; “todo resuelto con una gran capacidad de síntesis y de genialidad que caracteriza la obra del compositor”.

A la altura de las circunstancias

Eso es lo que deben transmitir músicos y cantantes. Y para ello, para que el espíritu legítimo de la obra llegue a la sala, y desde allí vuelen hasta el escenario como genuina respuesta las muestras de satisfacción y el regocijo del público, es necesario contar sobre las tablas con un reparto a la altura de las circunstancias, que en este caso es mucha.

No hay peligro. En esta ocasión la garantía de solvencia está servida por cualquiera de los flancos desde el que se mire: formarán los elencos las sopranos María José Moreno y Sofía Esparza en el papel de Marola (la joven tabernera que provoca amores y envidias), los barítonos Damián del Castillo y Rodrigo Esteves en el de Juan de Eguía (el dueño de la taberna que mantiene una extraña relación con Marola, que todos creen su esposa), los tenores Antonio Gandía y Antoni Lliteres, que encarnan a Leandro (el joven marinero que se desvive de amor por Marola), los bajos Rubén Amoretti e Ihor Voievodin como Simpson (curtido lobo de mar inglés, borracho y único depositario del oscuro pasado de Juan de Eguía con quien comparte un turbio interés), la soprano Ruth González haciendo las veces de Abel (joven músico callejero que bebe los vientos por Marola, cantando a los siete mares su belleza y sus gracias), la actriz-cantante Vicky Peña dando vida a Antigua (sardinera desposada con el marino Chinchorro, como este muy dada a consolarse con la botella y celosa de sus continuas visitas a la taberna), el actor-cantante Pep Molina como Chinchorro (marinero, muy dado a la bebida, patrón del barco en el que tripula el joven Leandro), el tenor-actor Ángel Ruiz, cuyo personaje es Ripalda (dueño del Café del Vapor, competencia de la taberna de Juan Eguía y lugar que acoge alguno de los momentos reveladores de la trama), el bajo Abel García, que interpreta a Verdier (extraño marinero marsellés, antiguo conocido de Juan de Eguía, con quien tiene un oscuro negocio entre manos), el actor Agus Ruiz, el actor-cantante Didier Otaola y el también actor Ángel Burgos, que representan respectivamente a los marineros Fulgen y Senén y al sargento de carabineros Valeriano. Junto a ellos alternarán la escena 7 actores.

Es necesario destacar también la siempre pulcra e inteligente iluminación de Vinicio Cheli y la naturalidad del movimiento escénico creado por Aixa Guerra.

“Este Romance marinero no es una obra realista ni lo pretende; se trata de un relato teatral teñido de un vapor de leyenda, o elemento poético, en el que se explica una historia de contrabando y de amor en un pueblo marinero”. Mario Gas quiere ser fiel a la obra y que los intérpretes ayuden a “contar la historia con todo el sentimiento y toda la verdad que permite el teatro”, porque aquí se combina la pasión teatral con la cultura popular.

Enzarzados

El Teatro de la Zarzuela presenta Enzarzados, dentro del ciclo Notas del Ambigú, un peculiarísimo concierto: la historia de dos jóvenes procedentes del teatro musical, Nuria Pérez y David Pérez Bayona, que iniciaron su andadura en la zarzuela a través del exitoso y premiado Proyecto Zarza del Teatro (zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes) y descubrieron en este género un tesoro que, sin saberlo, les pertenecía.

El próximo lunes, 15 de noviembre (20h00), acompañados por el pianista Álvaro Ortega Luna, derribarán barreras trazando las similitudes entre el teatro musical americano anterior a la década de los 60 y la zarzuela. Ambos géneros se darán la mano con canciones de Cole Porter, Irving Berlin, Rodgers y Hart, Gershwin, Bernstein, Sondheim, que se irán alternando de forma sorprendentemente natural con composiciones de Francisco Alonso, Pablo Sorozábal, Federico Chueca, Manuel Fernández Caballero o Tomás Bretón.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro sigue ofreciendo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles del 28 de octubre al 4 de julio.

Al concierto de Nuria Pérez y David Pérez Bayona, seguirá el del dúo formado por el bandoneonista Claudio Constantini y la pianista Louiza Hamadi que ofrecerán un programa para festejar el centenario del nacimiento de Astor Piazzolla (2 de diciembre); a continuación será el contratenor Alberto Miguélez Rouco, flanqueado por el laúd de Pablo Fitzgerald y la viola da gamba de Teodoro Baù quien abordará las Cantadas de José Torres, uno de los compositores cruciales del Barroco (4 de enero). El ecuador del ciclo lo marcará el espectáculo de Enrique Viana ‘Luisa Fernanda, ya tengo Instagram’ quien en compañía del pianista Ramón Grau ofrecerá, con el genuino estilo a que nos tiene acostumbrados, hora y cuarto de lírica, ironía y crítica, de reflexión y surrealismo, de absurdo y realidad contada y cantada (7, 8 y 9 de enero). La soprano Carmen Romeu y el pianista Borja Mariño presentarán, a su vez, ‘La meua llar’ con la intención de llevarnos en alas de la música a ese lugar íntimo, de reunión familiar, de calma y seguridad, de tradiciones, enseñanza, música y aromas de niñez –a puchero, naranjas y azahar–, el pálpito de la tierra en cada nota: Valencia (11 de febrero). Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la actriz y cantante Gurutze Beitia y el pianista César Belda presentrán ‘Una mujer en la música’, recital integrado por obras de compositoras de música popular de España y allende los mares (8 de marzo). Seguirá el ciclo con el concierto ‘Catalanes por el mundo’ en el que el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán obras de autores catalanes que compusieron también en otros idiomas como Eduard Toldrà, Joan Manén, Pau Casals, Jaume Pahissa o Isaac Albéniz (18 de abril). Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, y en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, el Teatro de la Zarzuela convocará un concurso para jóvenes compositores cuyas tres obras ganadoras serán estrenadas por el Ensemble Opus 22 (28 de junio). Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

I Premio de Composición TZ

En el I Premio de Composición podrán optar los alumnos matriculados en la especialidad de Composición o de Sonología en el curso académico 2021/2022 del RCSMM o los que hayan obtenido dicho Título Superior en los últimos dos años académicos

El plazo límite de presentación de las obras será el 15 de marzo de 2022

Las obras serán estrenadas en junio por el Ensemble Opus 22 en el ciclo Notas del Ambigú

El Teatro de la Zarzuela y el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid han convocado hoy la primera edición de su Premio de Composición, al que podrán optar los alumnos matriculados en la especialidad de Composición o de Sonología durante el curso académico 2021/2022 del RCSMM o los que hayan obtenido en esta institución académica el Título Superior de dicha disciplina en los dos últimos años académicos.

Los candidatos deberán presentar una sola obra que se ajuste a la siguiente plantilla obligatoria: clarinete (en si b, en la, requinto / bajo en si b), saxo (soprano, alto, tenor, barítono), violín y piano, y la duración mínima será de 7 minutos y máxima de 15 minutos. La obra presentada deberá ser inédita y no haber sido estrenada.

El plazo límite de presentación de las obras será el 15 de marzo de 2022, y el lugar de hacerlo la Vicedirección del RCSMM de forma anónima y en papel.

El Jurado, designado por el Departamento de Composición del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y por el Teatro de la Zarzuela, seleccionará cuatro obras de entre las presentadas, que el Ensemble Opus 22 estrenará el martes 28 de junio de 2022 dentro del ciclo Notas del Ambigú y bajo el título ‘Música española contemporánea’.

FOTOGRAFÍA: RRSS OPUS 22

Sabina Puértolas

El Teatro de la Zarzuela inaugurará el próximo jueves, 28 de octubre (20h00) una nueva edición de Notas del Ambigú, uno de sus ciclos más populares y exitosos. La soprano Sabina Puértolas y el pianista Rubén Fernández Aguirre rendirán un emotivo homenaje a Emilio Arrieta (Puente de la Reina, Navarra 1821 – Madrid 1894), uno de los compositores españoles más destacados en el ámbito teatral, cuya aportación para la consolidación de la zarzuela como género fue decisiva, de quien este mismo mes de octubre se cumplen 200 años de su nacimiento.

El recital comenzará con su bella colección de ‘Canciones italinas’, con letras de Pablo Milanés, Felice Romani, Adela Curti y autores anónimos, para continuar con una ‘Suite para piano sobre temas de «Marina»’ con arreglo de Carlos Imaz y una selección de ‘Canciones españolas’ con textos de José Estremera, Antonio Arnao, Antonio Fernández Grilo y de autores anónimos.

Un estreno absoluto del polifacético compositor (pianista, cantante, director de orquesta, escritor, poeta, actor, pintor…) Alberto García Demestres, cuya poliédrica alma renacentista ha creado para la ocasión una “escena lírica para soprano y piano” bajo el título ‘Los cisnes en palacio’ con texto de Antonio Carvajal.

Se da el caso de que este es el segundo homenaje que Sabina Puértolas (nacida en Zaragoza, aunque criada y educada en Navarra) y Rubén Fernández Aguirre (natural de Barakaldo, Vizcaya), rinden en el Teatro de la Zarzuela a Emilion Arrieta por su bicentenario. El primero fue el pasado mes de marzo junto con otros dos navarros ilustres como son la mezzosoprano Maite Beaumont y el tenor José Luis Sola.

Notas del Ambigú 21/22

En la presente temporada el Teatro sigue ofreciendo el doble de recitales que al inicio del ciclo. 10 citas ineludibles del 28 de octubre al 4 de julio.

Al de Sabina Puértolas y Rubén Fernández Aguirre sobre Emilio Arrieta seguirá el de los jóvenes cantantes provenientes del teatro musical Nuria Pérez y David Pérez Bayona, salidos del premiado Proyecto Zarza (zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes), quienes acompañados por el pianista Álvaro Ortega Luna trazarán las similitudes entre el teatro musical americano anterior a los 60 y la zarzuela en el espectáculo ‘Enzarzados’ (15 de noviembre); luego será el turno del dúo formado por el bandoneonista Claudio Constantini y la pianista Louiza Hamadi que ofrecerán un programa para festejar el centenario del nacimiento de Astor Piazzolla (2 de diciembre); a continuación será el contratenor Alberto Miguélez Rouco, flanqueado por el laúd de Pablo Fitzgerald y la viola da gamba de Teodoro Baù quien abordará las Cantadas de José Torres, uno de los compositores cruciales del Barroco (4 de enero). El ecuador del ciclo lo marcará el espectáculo de Enrique Viana ‘Luisa Fernanda, ya tengo Instagram’ quien en compañía del pianista Ramón Grau ofrecerá, con el genuino estilo a que nos tiene acostumbrados, hora y cuarto de lírica, ironía y crítica, de reflexión y surrealismo, de absurdo y realidad contada y cantada (7, 8 y 9 de enero). La soprano Carmen Romeu y el pianista Borja Mariño presentarán, a su vez, ‘La meua llar’ con la intención de llevarnos en alas de la música a ese lugar íntimo, de reunión familiar, de calma y seguridad, de tradiciones, enseñanza, música y aromas de niñez –a puchero, naranjas y azahar–, el pálpito de la tierra en cada nota: Valencia (11 de febrero). Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la actriz y cantante Gurutze Beitia y el pianista César Belda presentrán ‘Una mujer en la música’, recital integrado por obras de compositoras de música popular de España y allende los mares (8 de marzo). Seguirá el ciclo con el concierto ‘Catalanes por el mundo’ en el que el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán obras de autores catalanes que compusieron también en otros idiomas como Eduard Toldrà, Joan Manén, Pau Casals, Jaume Pahissa o Isaac Albéniz (18 de abril). Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, y en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, el Teatro de la Zarzuela convocará un concurso para jóvenes compositores cuyas tres obras ganadoras serán estrenadas por el Ensemble Opus 22 (28 de junio). Y el broche final del ciclo lo pondrá la guitarra de Rafael Aguirre, quien en ‘Los últimos románticos’ interpretará obras de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

Sole Giménez

Por ellas, por las mujeres autoras cuyo papel es “tan poco conocido y valorado”, Sole Giménez toma de nuevo la palabra para nombrarlas, llevarlas a la luz, darlas la visibilidad que por derecho les corresponde, cantarlas y dotar de una nueva vida a sus obras. Por ello y para ello, la compositora de canciones tan populares como “Alma de blues”, “Cómo hemos cambiado” o “Mi pequeño tesoro”, vuelve al Teatro de la Zarzuela el lunes 18 de octubre (20h00), para presentar ‘Mujeres de música – Vol.2’ con un nuevo concierto dedicado a las autoras y compositoras “invisibles” de canciones que hoy por hoy son sin duda inmortales.

El concierto contará como artistas invitados con las cantantes-compositoras Bely Basarte, Valeria Castro y Alba Engel (su hija) y el guitarrista Borja Montenegro.

Se trata del regalo en directo del segundo trabajo discográfico dedicado a las mujeres que han sido precursoras en el difícil camino de la música, a las que dejaron su huella en las canciones, a las que rompieron con la tradición y los prejuicios y se pusieron a cantar, a escribir y a componer, haciendo de su música un estandarte con el que ondear al mundo su coraje, su libertad y su emoción. Porque ellas, a pesar de haber sido invisibles para todos, han ido dejando un legado sonoro, rico y frondoso, lleno de matices profundos y bellos, que nos cuenta y nos adentra en su sensibilidad.

Mujeres vertebradas por la música, balanceadas por el ritmo, creando aquel universo sonoro que no existe hasta que ellas le dan alma y voz. “Con ellas he ido desojando la flor del tiempo y me han ido cubriendo y arropando con sus canciones, con sus vidas y su ejemplo, ayudándome a seguir su estela”, revela Sole Giménez.

Este es el empeño que subyace detrás de este proyecto que es más que un disco o un concierto. Es una reivindicación, un propósito, una meta: hacer justicia, nombrarlas a ellas, las autoras y compositoras que hay detrás de tantas canciones tan conocidas, tan admiradas y disfrutadas. Hacerlo para buscar el equilibrio que tanto se nos ha negado, por balancear la música esta vez a favor de la mujer y sobre todo por que ellas también son creadoras. “Ahora toca salir afuera y vocearlas, hablar de ellas, cantarlas, hacer revivir a las que nos dejaron e insistir nombrando a las que están”, dice la intérprete nacida en París.

‘Mujeres de Música Vol.2’ vuelve con nuevos temas compuestos por mujeres que abrieron paso y por las que siguieron su rastro. Esta vez el homenaje está dedicado a María Grever (México), Eladia Blazquez (Argentina), Gabriela Mistral (Chile), Consuelo Velázquez (México), Miguel Hernández (España), Carolina de Juan (España), María Teresa Vera (Cuba), Adriana Calcanhotto (Brasil) y también incluye un tema propio de Sole Giménez. El disco cuenta con colaboraciones como Bely Basarte, Rozalén y su hija Alba Engel. Pero todas ellas son solo una muestra, la punta del iceberg. El largo viaje continúa. Hay más, muchas más Mujeres de Música cuya existencia y cuyo arte tenemos la obligación de reivindicar.

Ekaterina Semmenchuk

Ekaterina Semenchuk (mezzosoprano), Semjon Skigin (piano). Madrid. 4-X-2021. Teatro de la Zarzuela Madrid 4/10/21. Recital I del Ciclo de Lied. Obras de Mijaíl Glinka (1804-1857), Modest Mussorgski (1839-1881).

Comenzaba esta semana el XXVIII Ciclo de Lied que conjuntamente organizan el CNDM y el Teatro de la Zarzuela. En esta ocasión a cargo de Ekaterina Semenchuk, acompañada al piano por Semjon Skigin, con un repertorio de canción rusa, alejado del tradicional romanticismo del lied alemán, pero de un indudable atractivo musical.

Ekaterina Semenchuk demostró sus cualidades también en este repertorio, nada fácil, pues alguna de las obras que interpretó tienen una alta dificultad técnica. La primera parte, con el conjunto de canciones de Despedida de San Petersburgo (1840), de Mijail Glinka, evocó los aires más marciales de la música popular rusa, como en el Romance del caballero, y supo expresar la delicadeza más arrolladora con La canción de cuna. Pero lo mejor llegaría a partir de Fantasía, donde Semenchuk comenzó a sentirse más cómoda e inició un despliegue de matices dramáticos que potenciaban y encajaban perfectamente con la obra del compositor.

La segunda parte ofrecieron las cuatro piezas de los Cantos y danzas de la muerte, de Modest Mussorgki. Aquí es donde Semenchuk y Skigin destaparon el frasco de las esencias. La música de Mussorgski dulcifica la dureza de los textos, y la interpretación de Semenchuk, llena de matices y cambios de color, realiza la perfecta radiografía de la obra que terminó con el ceremonioso Mariscal de campo. Ofrecieron 3 propinas de Rajmáninov, Mussorgsky y La abanera de Carmen, de Bizet.

Un magnífico inicio para este Ciclo de referencia.

Fotografía: Rafa Martín

Los gavilanes

El tiempo corre siempre más de lo deseado. Tanto, que al fin pasan las décadas sin que siquiera podamos reparar en ello. En torno a esto, a la tenacidad que el calendario tiene en desprenderse de lo que somos y de lo que fuimos, discurre la historia transatlántica de ‘Los gavilanes’. Las consecuencias de esa tan predecible carrera frente a la vida: la nostalgia obstinada, el instinto profundo de amar lo aún joven –que conduce a cometer locuras–, la imperiosa necesidad de burlar a toda costa y sin éxito las secuelas de la vejez, lo que por naturaleza ha de ser, todo ello es protagonista de primer orden en este clásico absoluto del género compuesto por Jacinto Guerrero con libreto de José Ramos Martín. Y veinte volátiles años son, precisamente, los que han transcurrido desde la última vez que la obra subió al escenario del Teatro de la Zarzuela. El mismo donde nació en 1923, hace ahora casi un siglo, y al que a partir del 8 de octubre regresará en una nueva producción con dirección de escena de Mario Gas, cuya belleza y originalidad sin duda a nadie dejarán indiferente. Serán 13 funciones, hasta el 24 de octubre, en las que los espectadores podrán disfrutar de un título que con todas las de la ley forma parte de nuestro más profundo arraigo popular.

Con ‘Los gavilanes’, el maestro Jacinto Guerrero llevaba a efecto su primera y feliz incursión en la zarzuela grande. El compositor toledano fue un creador moderno que se situó entre los grandes zarzuelistas de finales del XIX y los últimos autores de comedias y dramas líricos del XX; sus éxitos fueron abundantes y continuados en España y América, y estos “gavilanes” se han erigido siempre como una de sus grandes bazas creativas a la que a lo largo de los años las compañías de zarzuela y los teatros han recurrido como garantía para sanear sus cuentas a base de éxitos.

El público la adora, los aficionados la esperan como agua de mayo; y si la ocasión llega de la mano de un equipo artístico y unos repartos como los de la propuesta que presenta el Teatro de la Zarzuela para abrir la temporada escénica 2021/2022, se multiplica el interés por regresar a la incierta localidad del sureste de Francia donde sucede la historia, o por viajar a ella por primera vez.

Belleza y originalidad

El maestro Jordi Bernàcer, director residente durante tres temporadas en la Ópera de San Francisco y reclamado de forma continuada en las temporadas de los prestigiosos teatros y festivales internacionales, subirá al podio del foso al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, ORCAM –Titular del Teatro–, del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela cuyo director es Antonio Fauró y de dos brillantes repartos en los que participan muchas de nuestras mejores voces líricas jóvenes y veteranas.

El planteamiento escénico de este bello y original montaje dirigido por Mario Gas, hombre decididamente imprescindible en nuestra escena de las últimas décadas, traslada la acción desde mediados del XIX a los años 20 del pasado siglo (justamente los del estreno de la obra); y Gas lo argumenta explicando que esa época es “un tiempo estéticamente atractivo y que coincide con el retorno de las últimas oleadas de indianos que marcharon a hacer las américas a mediados y finales del XIX. Una época conflictiva y premonitoria.”

Junto al escenógrafo Ezio Frigerio, la oscarizada figurinista Franca Squarciapino, el iluminador Vinicio Cheli, historia viva y renovadores todos ellos del teatro del último medio siglo, y con el diseño audiovisual del afamado Sergio Metalli y el movimiento escénico de Carlos Martos de la Vega, Mario Gas explica que ha transitado “por un mundo alejado del ruralismo paisajista y naturalista para adentrarnos en elementos neofigurativos, pictóricos, inspirados en esos años veinte y contrastados con estructuras fuertemente constructivistas. El hierro, el miedo detrás de la sonrisa, tiempo de entreguerras… ¡fascinante!”.

Inagotable tradición

A lo largo de los casi cien años transcurridos desde el estreno de ‘Los gavilanes’, muchos han sido los intérpretes que han vestido una y otra vez los ropajes de Juan, Adriana, Gustavo o Rosaura en esa aldea sin nombre de la Provenza francesa.

Y en este punto, siguiendo esa inagotable y fértil tradición, llegamos a quienes ahora llenaran de propósitos y voz a los personajes surgidos de la pluma del dramaturgo José Ramos Martín, libretista también de Chapí, Vital Aza, Arrieta o Giménez.

La obra, como más arriba se ha reseñado, habla de emigración, del paso del tiempo, de los amores jóvenes y de los amores olvidados. Y todo ello volverá a cobrar vida en la piel y la garganta de los barítonos Juan Jesús Rodríguez y Javier Franco, que interpretan al indiano Juan que regresa de América a su aldea querida con una gran fortuna después de más de veinte años de duro trabajo; las mezzosopranos María José Montiel y Sandra Ferrández, que dan vida a Adriana, antiguo amor de Juan, causante de su marcha y hoy viuda, que se vio abocada a desposarse con otro hombre a causa de la pobreza y de las ambiciones irrefrenables de Leontina, su madre; las sopranos Marina Monzó y Leonor Bonilla, que harán las veces de Rosaura, hija de Adriana de la que Juan queda prendado al ver en ella la imagen viva de su madre joven; los tenores Ismael Jordi y Alejandro del Cerro, que encarnarán al joven Gustavo, que bebe los vientos por Rosaura, y de quien ella también está prendada; el actor y cantante Lander Iglesias, como alcalde de la aldea y antiguo compañero de correrías de Juan, al igual que el personaje de Triquet, sargento de gendarmes que interpreta el también actor y cantante Esteve Ferrer; la actriz Ana Goya, que asume el rol de Leontina, la anciana madre de Adriana que vuelve a encender la mecha del odio con tal de, ahora, aprovecharse de la riqueza de ese Juan trastornado por un falso e imposible amor hacia su nieta; la también actriz Trinidad Iglesias, que viste la piel de Renata, esposa de Camilo y cuñada de Juan; el barítono Enrique Baquerizo, en la historia Camilo, hermano de juan y marido de Renata; o la mezzosoprano Mar Esteve y la soprano Raquel del Pino, como Nita y Emma, hijas de Renata y Camilo y sobrinas de Juan.

Todos ellos reviven teatralmente las ilusiones que surgen cuando el indiano Juan vuelve rico y poderoso. Pero también reflejan los temores que afloran cuando ese mismo individuo enloquece por un deseo irracional, una locura que a todos afecta. Y es que poco a poco las mentiras e hipocresías de la naturaleza humana van brotando en los diálogos y cantos de estos aldeanos que, como animales, están al acecho del gavilán traidor que les roba y ofende.

Inspiración melódica. Frescura, sencillez, rigor

Y en lo musical, el acabose. El maestro Jordi Bernàcer, resalta que “el valor a destacar de la música de Guerrero reside en su espléndida inspiración melódica, en su capacidad de concebir frases sencillas que, desde el instante mismo de la primera escucha, van a quedar fijadas para siempre en los más íntimos recovecos de nuestra memoria”. De ahí la formidable acogida que obtuvo ‘Los gavilanes’ en su estreno hace casi cien años, un éxito que perdura hasta la actualidad. El director de orquesta explica que “al poner hoy sobre el atril la partitura de Guerrero, nos encontramos ante el reto de descifrarla poniendo de relieve su frescura y sencillez, y hacerlo con todo el rigor que él nos propuso y merece”.

Para ir abriendo boca, ya se pueden disfrutar en YouTube y Facebook la conferencia impartida por el musicólogo Mario Lerena y un nuevo capítulo de la serie ‘Viaje por la zarzuela’, con una distendida conversación entre Jordi Bernàcer, Mario Gas, Juan Jesús Rodríguez y María José Montiel.

Ekaterina_Semenchuk

El lunes 4 de octubre a las 20 horas, el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en coproducción con el Teatro de La Zarzuela inaugura la vigésimo octava edición del Ciclo de Lied. Con diez conciertos programados de octubre de 2021 a julio de 2022, este año nos visitarán de nuevo las voces líricas más importantes de la actualidad, desde Ekaterina Semenchuck a Christian Gerhaher, pasando por Marlis Petersen, Eva-Maria Westbroek, Matthias Goerne, Katharina Konradi, André Schuen, Mark Padmore, Julia Kleiter, Anna Lucia Richter y Josep-Ramon Olive, un amplio conjunto que agrupa timbres, extensiones, caracteres y estilos de diversa índole y se reparten programas siempre cargados de interés, presentando al público madrileño lieder y canciones del más diverso signo.

La encargada de inaugurar el ciclo será la mezzosoprano bielorrusa Ekaterina Semenchuk en su segunda visita a esta serie musical. Semenchuk estará acompañada por Semjon Skigin al piano para ofrecer un programa monográfico de dos series de canciones rusas: Despedida de San Petersburgo de Mihail Glinka y Canciones y danzas de la muerte de Modest Mussorgski. Las entradas de todos los conciertos del ciclo de Lied programados para este otoño, con un precio general de 8 a 35 euros, están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21.
Ekaterina_Semenchuk
Melancolía rusa
Según la musicóloga Cristina Aguilar: «Nunca la melancolía constituyó una seña de identidad nacional tan clara como en Rusia. Fiódor Dostoievski sostenía: «Los hombres realmente grandes deben experimentar, a mi entender, una gran tristeza». En música se cobijaba bajo el amplio paraguas de la protiazhnaya (протяжная), género popular en el que se inspiraron los compositores rusos en los siglos XVIII al XX. O eso querían hacernos creer, ya que su característico contorno melismático –que hoy se relaciona más con Kirguistán o Kazajistán– tuvo muy poco espacio. Pero lo que ansiaban los autores rusos era alimentar ese sentimiento que creían entrever en el canto popular: una tristeza ancestral se emparentaba con esa «gran alma rusa» de Dostoievski, Tolstói o Gógol, similar a la que destila de los edificios soviéticos».

El crítico Santiago Martín Bermúdez comenta: «Despedida de San Petersburgo no es tanto un ciclo como una serie de canciones en secuencia no del todo dramática. En sus Memorias, Glinka cuenta que le vino a la cabeza un bolero y que le pidió a Nestor Kukolnik que le proporcionara texto para esa idea, y así fue surgiendo el ciclo. El experto británico David Brown desdeña este ciclo por ser poco digno de Glinka. Y le reprocha falta de ‘rusiedad’, como pidiéndole a Glinka ‘Sea usted lo bastante ruso’. Mussorgski escribió más de cuarenta canciones como piezas sueltas. Sólo diecisiete están agrupadas en ciclos como Los Cantos y danzas de la muerte (1875-1877), que pone en música poemas del príncipe Golenshchev-Kutzov. Al parecer, el compositor fue quien sugirió al poeta que escribiera los textos, que iban a ser ocho, pero que quedaron en cuatro debido a su distanciamiento personal con el príncipe en determinado momento. Se trata de descripciones de la muerte, con un pavor no disimulado que, por instantes, puede resultar en fascinación. A lo largo de estas secuencias la muerte se presenta socarrona o bien disfrazada de benefactora; con el aspecto de un seductor o envanecida por su éxito. Nunca feroz, nunca violenta en sí misma, aunque en una ocasión la guerra le dé un triunfo apoteósico».

Las excelentes cualidades vocales de Ekaterina Semenchuk (Minsk, 1976) han reafirmado su reputación como una brillante cantante en el mundo de la ópera por su rango excepcional y técnica inigualable. Ha cantado en escenarios como el Metropolitan Opera de Nueva York, la Ópera de París, el Teatro Mariinsky, el Carnegie Hall, el Suntory Hall, la Ópera de Los Ángeles, La Scala, etc, junto a maestros como Valeriy Gergiev, James Conlon, Nicola Luisotti, Zubin Mehta y James Levine, entre otros. En el ámbito concertístico ha interpretado el Requiem de Verdi con James Gaffigan, Valeriy Gergiev, Gustavo Dudamel, James Levine, Das Klagende de Mahler en el Festival Ravinia, el Requiem de Dvórak con L’Orchestre de Paris y James Conlon, Giovanna d’Arco de Rossini y La Mort de Cleopatre de Berlioz con la Orquesta Sinfónica de Lucerna bajo la batuta de James Gaffigan. Ekaterina colabora habitualmente con grandes pianistas como Semion Skigin, Julius Drake, Dmitry Efimov, Julius Drake y Helmut Deutsch.
Su repertorio también incluye el Stabat Mater de Pergolesi y Rossini, la Missa Solemnis de Beethoven, las Sinfonías 2, 3 y 8 de Mahler, Pulcinella y Edipo Rex de Stravinski, Hour of Soul (Concierto para percusión, mezzosoprano y orquesta) de Gubaidulina, From Jewish Folk Poetry de Shostákovich, Kindertotenlieder de Mahler, Les nuits d’été de Berlioz y Scheherazade de Ravel, entre otras. Semenchuk es una artista de estudio consolidada con múltiples grabaciones entre las que destacan su Jocasta (Stravinsky: Oedipus Rex) bajo la dirección de Valery Gergiev con la Orquesta y el Coro de Mariinski para el sello Sony Classics y Amneris en Aida de Verdi con Sir Antonio Pappano y la Orchestra dell ’Accademia Nazionale di Santa Cecilia para Warner Classics, interpretación que es considerada «una de las mejores grabaciones para ese rol» (Gramophone Magazine).

Fotografía: Alexey Kostromin

Circe Teatro de la Zarzuela

No tenían una fácil tarea el maestro Juan Udaeta ni la SGAE cuando se les encargó este trabajo sobre la partitura de Circe, una de las obras menos conocidas de Ruperto Chapí, que fue escrita para la inauguración del Teatro Lírico de Madrid el 7 de mayo de 1902. Nada que ver esta obra de Chapí, que sirve para estrenar temporada, con El Rey que rabió, con la que se concluyó la pasada temporada, también en el Teatro de la Zarzuela.

Circe es una obra muy peculiar. Como muy bien la define el maestro Casares, “es la ópera más perturbadora de toda nuestra historia”. Y para escucharla hay que prepararse como si de una obra de Wagner se tratara. Si te abandonas a su música, hay momentos en los que parece ciertamente Wagner, claro está, salvando las distancias. Circe es un compendio de sonoridades de inspiración compleja que resultan familiares, no solo por la inspiración wagneriana, evoca también a Camille Saint-Saëns.

Es una partitura técnicamente muy por encima de la escritura vocal, que es muy plana y monótona. Solamente en el segundo acto, donde la melodía hace acto de presencia, y en el dramático final, los intérpretes tienen algún momento de mayor lucimiento.

Para esta representación en versión de concierto, el Teatro de la Zarzuela ha echado mano de valores seguros en el aspecto vocal. Saioa Hernández, como Circe, hizo frente a esta partitura, más declamada que cantada, con esa amplia y caudalosa voz que atesora. A pesar de no dejar de cantar en las casi dos horas que dura la obra, reservó lo mejor para el final, la muerte de Circe, que fue un despliegue de dramatismo e intensidad.

El Ulises de Alejandro Roy no desmereció en intensidad a Circe. El tenor asturiano, con un más que notable volumen de voz, hizo frente a los endemoniados agudos de su partitura con gran solvencia. Muy buena intervención del siempre valor seguro Rubén Amoretti, en el papel de Arsidas.

García Calvo extrae de la Orquesta un sonido de una calidad y pulcritud extraordinaria. La Orquesta titular del Teatro parece otra en las manos del maestro madrileño. Permitió lucirse a los cantantes sin interferir en ningún momento con el sonido orquestal. Acompañó perfectamente las voces sin rivalizar con ellas. Siempre preciso en la dirección, a pesar de las dificultades de comunicación por el uso de la mascarilla.

No es esta la obra más señera de Chapí, aunque el objetivo de su composición fuera muy ambicioso. Al escucharla puede entenderse que estuviera tanto tiempo sin programarse, pero es una suerte haber tenido la oportunidad de escucharla. Gracias, entre otros, a la labor del Teatro de la Zarzuela y a su empeño por recuperar obras de la lírica española.

Fotografía: Elena del Real

Circe

El año próximo se cumplirán 120 del estreno de ‘Circe’, la grandiosa ópera de Ruperto Chapí que en 1902 inauguró con más de veinte funciones el desaparecido Teatro Lírico, un Titanic absoluto del género, el más grande recinto lírico habido en Madrid. Diez años después, ‘Circe’ viajó a Buenos Aires para conquistar asimismo al público del Teatro Colón; suerte inmensa –cuyo verdadero alcance todos ignoraban– la de los espectadores de una y otra orilla que tuvieron la ocasión de asistir a alguna de esas representaciones. Y es que a partir de ahí, la historia fue muy distinta: ‘Circe’, la obra que muchos consideraron «cimiento y base de la ópera española», cayó en un olvido total e inconcebible –no volvió a representarse, no se volvió a escuchar– del que ahora el Teatro de la Zarzuela la rescata para que el público de 2021 también pueda alimentarse con aquella composición que giró hacia donde nadie había osado (o sabido). Para admirar a un Chapí hasta la fecha (de entonces y de ahora) desconocido. Los días 10 y 12 de septiembre (20h00 y 18h00 respectivamente) el Teatro de la plazuela de Jovellanos presentará en versión de concierto esta obra hoy absolutamente “nueva”.

De esta manera el coliseo cumple una vez más con las exigencias irrenunciables recogidas en sus estatutos como son la preservación, la recuperación, la revisión y la difusión de nuestro patrimonio lírico. Estos son los obligados cometidos que el Teatro cumple minuciosamente cada temporada al menos por partida doble.

‘Circe’, con libreto de Miguel Ramos Carrión, se estrenó en el Teatro Lirico de Madrid el 7 de mayo de 1902, y como indica el musicólogo Emilio Casares, uno no puede acercarse a ella con el mismo espíritu con que se acude a un oír ‘La traviata’ o ‘Doña Francisquita’. “Más bien hay que pensar en cualquiera de los dramas de Wagner o en el ‘Pelléas et Mélisande’ de Debussy”, afirma el experto, quien explica que ‘Circe’ no se define por las grandes arias, dúos o números concertantes —no tiene números—, “sino como un drama musical continuo, donde música, texto, y visualidad actúan en conjunto”. Como un todo absoluto.

Los dos conciertos que ahora hacen justicia a la obra, estarán dirigidos por Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, quien al frente de la Orquesta Titular de este, la ORCAM, y de su Coro Titular dirigido por Antonio Fauró, deberá afrontar una partitura extraordinariamente exigente, escrita con una inteligencia musical fuera de lo común.

Será asimismo una ocasión única para complacerse con un reparto muy acorde a las necesidades que solicita una obra de estas características, integrado por Saioa Hernández, Alejandro Roy, Rubén Amoretti y Marina Pinchuk en sus papeles protagonistas.

La grabación que Radio Clásica efectuará de una de las dos sesiones, puede considerarse como histórica, ya que será el primer registro sonoro de la obra.

En las funciones del estreno de ‘Circe’ la aclamación fue in crescendo hasta lograr un entusiasmo unánime, y eso que Chapí no dirigió su trabajo a atraer al público de siempre, pensado en grandes números que han de terminar con el consabido aplauso. Como nos desvela Emilio Casares, “las bellezas saltan a la vista pero de otra manera, con una orquestación siempre rica, con numerosos momentos transicionales, con un magistral trabajo motívico, o por su colorismo. No hay sitios para las grandes cadenzas, o para momentos de fioritura”.

El maestro García Calvo señala al respecto que ‘Circe’ es “una ópera histórica, europea en el estilo de la ‘Elektra’ de Strauss o el ‘Edipo’ de Enescu. Una ópera que describe el ambiente mítico de La Odisea de Homero en un viaje de descubrimiento para todos”. El director muestra asimismo su admiración por Chapí aludiendo a la versatilidad de su capacidad creativa: “En cada obra que escribe parece de un nuevo compositor. Qué distinta su música”. Y de acuerdo a esta idea concluye: “El de ‘Circe’ es un Chapí absolutamente desconocido”.

Premios Ópera XXI

Carlos Álvarez, Xabier Anduaga, Robert Carsen, Riccardo Frizza, la producción de Turandot del Liceu y el proyecto artístico y educativo Zarza del Teatro de la Zarzuela serán galardonados el próximo sábado 11 de septiembre en la tercera edición de los Premios Ópera XXI.

El próximo sábado 11 de septiembre, a partir de las 20h., se celebrará la tercera edición de los Premios Ópera XXI, los galardones nacionales de la lírica, que se llevarán a cabo de manera presencial en el madrileño Teatro de la Zarzuela.

Los galardones que se entregarán el próximo sábado, en una ceremonia conducida por el director del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, y la directora de escena Bárbara Lluch, reconocen lo mejor de los escenarios españoles en las labores de interpretación (mejor cantante y mejor joven cantante), dirección musical (mejor director), la producción operística (mejor director de escena, mejor nueva producción, mejor producción latinoamericana) y la iniciativa más destacada de fomento de la lírica durante la temporada 2019-2020, el ciclo que interrumpió la pandemia y obligó a los espacios escénicos a echar el cierre durante los peores meses de la Covid19.

La gala de los terceros Premios Ópera XXI supone el primer reencuentro de los máximos representantes de los teatros, festivales y temporadas líricas de nuestro país desde marzo de 2019, fecha de la primera edición de estos premios, puesto que la segunda edición tuvo que llevarse a cabo en streaming. En la entrega también estarán presentes un buen número de artistas, personalidades del mundo cultural, social y político y profesionales de los principales teatros, festivales y temporadas líricas de España.

“Nos hace especial ilusión volver a encontrarnos todos de manera presencial, después de tantísimos meses de enorme esfuerzo por parte de todos los teatros, festivales y temporadas; de los artistas y de los magníficos equipos profesionales que tenemos”, señala el presidente de Ópera XXI, Oriol Aguilà. “Fueron unos meses extenuantes para todos y esperamos haber dejado atrás lo peor de esta pandemia. Es un orgullo formar parte de un sector, de una actividad cultural, que ha sido la admiración del mundo por su capacidad para organizarse y salir adelante. Es necesario poner en valor que la ópera y la zarzuela de nuestro país son hoy referentes a nivel internacional”. De hecho, toda la gala será un homenaje al público, a los artistas y a los profesionales del sector lírico, y contará con la actuación de destacados artistas del panorama lírico de nuestro país.

Para la celebración de la ceremonia se tendrán en cuenta todas las medidas de prevención y control sanitario que el Teatro de la Zarzuela aplica a sus espectáculos, tanto en sala como en backstage, para garantizar así la máxima seguridad y comodidad tanto del público como de los artistas que participarán en el transcurso de la gala. El espectáculo tendrá una duración aproximada de una hora y veinte minutos, y será retransmitido por las plataformas internacionales OperaVision, Canal ARTE, MyOperaPlayer, además de en la web www.operaxxi.com y en el canal youtube del Teatro de la Zarzuela.

La edición de los galardones que simbolizan el parón por la pandemia en las temporadas españolas tiene un carácter absolutamente excepcional e incluye un premio a la Mejor Iniciativa Digital durante el confinamiento, con el propósito de resaltar y poner en valor las actividades, la generosidad y el esfuerzo desarrollado en el ámbito digital y audiovisual por los teatros, temporadas y festivales desde marzo de 2019, en el marco del distanciamiento social y las medidas de seguridad para evitar la propagación de la Covid19 en nuestro país. La gala de entrega se llevará a cabo de manera presencial en el Teatro de la Zarzuela el próximo 11 de septiembre de 2021.

El presidente de Ópera XXI reconoce que: “Es importante, al hacer memoria, recordar aquellos primeros cierres y cancelaciones, la incertidumbre de una situación completamente nueva y desconocida para nosotros y el camino de reinvención contante que hemos recorrido hasta este momento. Se revalidó una vez más el carácter esencial de nuestra actividad y su dimensión social y económica. Por eso queremos que el próximo 11 de septiembre sea una celebración de todo eso, que podamos por fin estar unidos y seguir estrechando lazos y que sea el primer paso para un ciclo de temporadas, el 20/21, completamente distinto y esperanzador”.

El jurado de esta edición, que se reunió en el Teatro Real de Madrid el pasado 10 de mayo de 2021, está formado por personas de reconocido prestigio y con un profundo conocimiento de la actividad lírica nacional actual. Lo integraron los críticos y periodistas especializados, representantes de los principales medios nacionales e internacionales, Gonzalo Alonso, Maricel Chavarría, José Luis Jiménez, Alejandro Martínez, Jesús Ruiz Mantilla, Richard Martet, Fernando Sans-Rivière, Eva Sandoval, Victoria Stapells, Javier Pérez Senz, Ana Vega Toscano y el gestor Andrés Rodríguez, en representación y vicepresidente de Ópera Latinoamérica (OLA). También estuvieron presentes en las deliberaciones el presidente de Ópera XXI, Oriol Aguilà, el secretario de la asociación, José Monforte, y la coordinadora de los premios, Nieves Pascual.

Además, estos galardones comprenden la concesión de tres premios honoríficos: a la trayectoria personal, a la institución cultural y al impulso de mecenazgo, designados en Asamblea por todos los miembros de Ópera XXI.

Palmarés, III PREMIOS ÓPERA XXI

CARLOS ÁLVAREZ

El Premio Mejor Cantante es para el barítono Carlos Álvarez (Málaga, 1966), por su interpretación del papel de Rodrigo de la ópera ‘Don Carlo’, Verdi, en el Teatro Colón, septiembre de 2019, dentro de la programación lírica organizada por los Amigos de la Ópera de A Coruña.

Carlos Álvarez posee una de las carreras más sólidas de la escena operística de los últimos tiempos. Ha cantado en los más importantes coliseos del mundo, como La Scala de Milán, ROH Covent Garden, Festival de Salzburgo, Staatsoper de Viena o La Arena de Verona, además de ser aclamado año tras año en los principales escenarios de nuestro país. Entre sus numerosos premios destaca un Premio Grammy (2001), el Classical Award de Cannes y la Medalla de Oro de las Bellas Artes (2003), el prestigioso título de Kammersänger la Opera de Viena (2013) y ostenta el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Málaga. En la temporada 2019/2020 también encarnó al personaje de Alfonso XI en la ópera ‘La favorita’, Donizetti, en el Teatro Cervantes de Málaga.

CARLOS CHAUSSON

El jurado concedió asimismo una Mención Especial dentro de este apartado al bajo-barítono Carlos Chausson (Zaragoza, 1950), por su interpretación del papel protagonista en la ópera ‘Don Pasquale’ en el Teatro de la Maestranza de Sevilla en octubre de 2019.

Chausson inició su carrera en San Diego, cantando el rol de Masseto ‘Don Giovanni. Desde ese momento empezó a destacar en las principales compañías de los Estados Unidos, y posteriormente en los principales teatros de ópera del mundo y de España, en ciudades como Viena, Zúrich, Milán, Berlín, Barcelona o Madrid, y en festivales importantes, como el de Salzburgo. Su amplio repertorio incluye ‘Il barbiere di Siviglia’, ‘Le nozze di Figaro’, ‘Così fan tutte’, ‘ L’italiana in Algeri’, ‘La fille du régimen’ oLa Cenerentola’, entre otros, destacando siempre por la enorme maestría con la que aborda los roles bufos.

XABIER ANDUAGA

El tenor Xabier Anduaga recibirá el Premio Mejor Joven Cantante por su fulgurante camino de éxitos, que, a sus 26 años, ya le ha consagrado como uno de los mejores intérpretes de la actualidad con una destacada trayectoria nacional e internacional.

Voz del Orfeón Donostiarra desde los 7 años, Xabier Anduaga (San Sebastián, 1995) participa desde 2016 en el Festival Rossini de Pésaro, abrió con enorme éxito el Festival Donizetti de Bérgamo en 2018, fue el gran triunfador del concurso Operalia celebrado en Praga en 2019 y, a su edad, y con apenas cinco años de carrera, ya se ha abierto un importante hueco en varios de los más prestigiosos teatros y festivales nacionales e internacionales fruto de un innegable virtuosismo. Debutó el rol de Ferrando en el Teatro de la Maestranza en octubre de 2020; ese mismo mes participó en el concierto ‘Viva el bel canto’ de Amigos de Ópera de A Coruña, participó en la gala ‘Estrellas de Navidad’ en AGAO el pasado diciembre.

RICCARDO FRIZZA

El Premio al Mejor Director Musical es para Riccardo Frizza, por su labor al frente de las funciones de ‘Lucia di Lammermoor’, Donizetti, en ABAO Bilbao Ópera (Palacio Euskalduna) en octubre de 2019.

Director musical del Festival de Ópera Donizetti de Bérgamo desde 2017, Riccardo Frizza dirige habitualmente en los teatros, instituciones musicales y festivales más importantes de la escena internacional y ha estado al frente de varias de las principales orquestas del mundo. Su presencia también es habitual en coliseos y festivales de nuestro país, donde en 2021 ha dirigido en el Gran Teatre del Liceu Les Contes d’Hoffmann y el concierto Las Tres Reinas con las escenas finales de la trilogía Tudor de Donizetti (Anna Bolena, Maria Stuarda y Roberto Devereux) junto a la soprano Sondra Radvanovsky. En septiembre regresará al Teatro Real inaugurando su temporada con La Cenerentola. Está especializado en repertorio italiano de compositores como Donizetti, Bellini, Rossini, Verdi y Puccini.

ROBERT CARSEN

El Premio a la Mejor Dirección de Escena es para Robert Carsen, por sus propuestas para la ópera Elektra, Richard Strauss, en el Palau de les Arts de Valencia en enero de 2020, y por su trabajo en el Teatro Real para las funciones de La Valquiria, Wagner, en febrero de 2020.

Nacido en Toronto, Robert Carsen estudió en el Old Vic Theatre y durante cinco años fue asistente en el Festival de Glyndebourne. Ha dirigido con enorme éxito títulos como ‘Die Tote Stadt’ en la Komische Oper de Berlín, ‘Der Rosenkavalier’ en la Royal Opera House de Londres, ‘Don Giovanni y Katia Kabanová’ en el Teatro La Scala de Milán, o ‘Wozzeck’, ‘Agrippina’ y ‘The Turn of the Screw’ en el Theater an der Wien. Si algo define su estilo es la combinación de poesía visual y movimiento, que ha aplicado con brillantez en su estética posapocalíptica para la obra wagneriana en el coliseo madrileño y para alcanzar las entrañas emocionales de la protagonista de Strauss en la Elektra de Valencia.

TURANDOT, GRAN TEATRE DEL LICEU

El premio a la Mejor Nueva Producción es para la Turandot, Puccini, programada por el Gran Teatre del Liceu en octubre de 2019.

Apuesta futurista y poética, este montaje con el que el videoartista barcelonés Franc Aleu se estrenó como director de escena, con la ovetense Susana Gómez en la codirección, llenó el escenario de metáforas visuales, colores y texturas, haciendo uso de las últimas tecnologías. El Teatre del Liceu inauguró la temporada 2019/2020 con este título, que contó con un importante equipo creativo en el que figuran, además de Franc Aleu y Susana Gómez, la escenografía de Carles Berga (y Franc Aleu), el vestuario de Chu Uroz, tecnologías multimedia de José Vaaliña, iluminación de Marco Filibeck, Infografía 3d art de Nil Estany, Martina Ampuero y Romà Hereter; asistencia a la dirección de escena de Salva Bolta, asistencia al vestuario de Joana Poulastrou, asistencia a la iluminación de Oscar Frosio, construcción de la escenografía de Delfini Group S.R.L., confección del vestuario de Pachuco, Txu, S.L.; tecnologías multimedia de Eyesberg Studio, robots para escena de Universal Robots y su integración por parte de Iberfluid Systems y el programador VR App Giuseppe Morittu.

PROYECTO ZARZA, TEATRO DE LA ZARZUELA

El Premio a la Mejor Iniciativa de Fomento de la Lírica es para el Proyecto Zarza, proyecto artístico y de divulgación creado por el director del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, con el objetivo de que las jóvenes generaciones conozcan el patrimonio lírico español, de acercarse a nuevos públicos y de abrir la puerta a nuevas generaciones de artistas.

El lema del proyecto es “Zarzuela hecha por jóvenes y para jóvenes” y hasta la fecha, en sus cinco ediciones, ha adaptado cuatro clásicos de nuestro género chico: ‘La revoltosa’, ‘El dúo de la africana’, ‘La verbena de la Paloma’, y ‘Agua, azucarillos y aguardiente’, y ha presentado un título original, la reciente ‘Amores en zarza’, cuya historia se desarrolla al hilo de una selección de números musicales de diferentes zarzuelas. Protagonizadas por artistas de entre 18 y 30 años, las obras de ‘Zarza’ adaptan los textos y la escena a la contemporaneidad del nuevo público.

MY OPERA PLAYER / FESTIVAL PERALADA LIVESTREAM

El jurado de los Premios Ópera XXI concedió ex aequo el Premio Mejor Iniciativa Digital durante el confinamiento a la plataforma My Opera Player, la plataforma videoteca del Teatro Real, y al Festival Peralada Livestream.

Tras el cierre de los teatros en marzo de 2020, a causa de la Covid19, y durante los meses más duros de la pandemia, el Teatro Real consolidó la proyección de su plataforma audiovisual y ofreció al mundo todos sus contenidos, para que miles de personas pudiesen disfrutar de su amplio catálogo de forma abierta y con acceso gratuito a contenidos. Además, amplió su oferta de espectáculos e incorporó nuevos apartados para ofrecer una visión documental y didáctica y enriquecer la experiencia de los usuarios.

Ante la imposibilidad de ofrecer sus espectáculos de forma presencial en julio de 2020, el Festival Internacional de Peralada se reinventó y puso en marcha el Festival Peralada Livestream, una edición excepcional adaptada a la situación y totalmente gratuita que se llevó a cabo en el recinto del Carme del castillo de Peralada y que contó con artistas como la bailaora María Pagés, la soprano Sabina Puértolas, el director musical Josep Pons al frente de la Orquesta Sinfónica del Liceu; o el cantante y compositor Alfonso de Vilallonga. El festival desarrolló paralelamente un campus divulgativo y un espacio expositivo.

PREMIO OLA, en colaboración con Ópera Latinoamérica

El Premio a la Mejor Nueva Producción Latinoamericana recayó en la producción de ‘La italiana en Argel’, de Rossini, que se pudo ver en el Teatro Municipal de Santiago de Chile en octubre de 2019, con dirección de escena de Rodrigo Navarrete y musical de José Miguel Pérez-Sierra.

Navarrete ubica la acción entre fines de los 60 y comienzos de los 70 del siglo XX, en una época que se vincula y así lo entremezcla en su propuesta con la independencia de Argelia (1962), la aparición de la mini falda (Mary Quant) y los primeros liderazgos femeninos importantes.

Tras leer acta jurado y revelar el palmarés de la tercera edición, el secretario de Ópera XXI y director general del Palau de les Arts de Valencia, José Monforte, subrayó que: “Han sido meses complicados para lírica. Por eso, estos premios son especialmente importantes este año. Simbolizan el esfuerzo de muchas personas del sector para sobreponerse a la incertidumbre y las dificultades de una temporada que se vio truncada por la pandemia. La cultura es necesaria y, además, motor económico. Tenemos ilusión y ganas por continuar trabajando y ver de nuevo nuestros teatros llenos con 100% de aforo”.

El director del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, remarcó por su parte durante la que este tiempo de pandemia “ha servido para determinar el lugar que nos corresponde, nuestra capacidad de reacción ante los más graves e inesperados problemas”. Quienes formamos parte de Ópera XXI, añadió, “hemos sido durante muchos meses faro de la lírica mundial, espejo donde desde cualquier rincón del mundo han querido mirarse. Ejemplo de que se puede actuar de la forma más responsable sin renunciar a levantar el telón cada noche. Y el público, que al fin y al cabo es quien nos da la vida, así lo ha entendido; así lo ha querido. Hemos aprendido, en definitiva, que la cultura es cada día más necesaria y, por supuesto, segura”.

PREMIOS HONORÍFICOS

EMILIO SAGI

Durante la primera semana de mayo, la Asamblea de Ópera XXI, celebrada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, estableció los galardones honoríficos de esta tercera edición de los Premios Ópera XXI.

A propórito de...

Ciclo A propósito de… Ruperto Chapí ‘El piano del siglo XIX’

Domingo 5 de septiembre, a las 12h00

El Teatro de la Zarzuela inicia con entradas agotadas un nuevo ciclo dedicado a Chapí, Sorozábal y Albéniz de la mano del maestro Guillermo García Calvo, el director musical del coliseo

El maestro Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, es el protagonista del nuevo ciclo que el coliseo inicia este domingo, 5 de septiembre (12h00) con las entradas agotadas bajo el título genérico de ‘A propósito de…’; en este caso, ‘A propósito de Chapí’.

García Calvo introducirá y explicará al piano las relaciones que existen entre los títulos de la temporada en los que está a cargo de la dirección musical –‘Circe’, ‘Entre Sevilla y Triana’ y ‘The Magic Opal’–, los compositores de los mismos –Ruperto Chapí, Pablo Sorozábal e Isaac Abéniz– sus obras y las de sus coetáneos. El maestro tenderá de esta manera puentes entre nuestros autores más importantes y las corrientes nacionales e internacionales de cada periodo.

En este primer concierto revelador, bautizado con el significativo sobrenombre de ‘El piano del siglo XIX’, el director de orquesta y pianista conectará el universo Chapí con el de Enrique Granados, Cipriano Martínez Rücker, Robert Schumann y Ernesto Lecuona, argumentando con la palabra y con la música.

Próximas citas del ciclo A propósito de…

‘A propósito de Sorozábal’· Música vasca, música “ligera” y jazz, domingo 30 de enero de 2022

‘A propósito de Albéniz’ · Virtuosos y poetas del piano romántico, domingo 3 de abril de 2022

foto by © david bohman

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Entrevista Manuel Busto, director y compositor de La Bella Otero Música folk, flamenco, clásica… Todos estos géneros musicales y distintas corrientes estéticas son las que utiliza Manuel Busto para componer y dirigir La Bella Otero, el ballet operístico que estrena La Compañía Nacional de Danza en el Teatro de la Zarzuela. Una desafiante e ingeniosa propuesta estética y musical de este joven director sevillano, una de las más prometedoras carreras del panorama nacional e internacional.Brío Clásica: La Bella Otero fue una de las mujeres más influyentes de su época y su vida realmente apasionante, ¿Qué características de este personaje ha querido transmitir a través de su composición?

Manuel Busto: El trabajo como compositor, desde el planteamiento del ballet dramático de Rubén Olmo y el propio libreto de Gregor Acuña, nos lleva a plasmar las riquísimas características de la vida intensa de este personaje de manera muy fuerte en la dimensión musical. La Bella Otero era de Valga, Galicia, donde la violación que sufrió le obligó a huir semirepudiada por la propia sociedad junto a un grupo de gitanos itinerantes, apareciendo más tarde en Barcelona donde el descubrimiento del personaje de Carmen le hizo convertirse en una “falsa andaluza”. De ahí pasó a la Francia de la Belle Époque para conquistar el mundo, empezando por Nueva York, tener a los hombres más poderosos del momento a sus pies siendo una de las estrellas del Folie Bergère. llegó a tenerlo todo, se arruinó y finalmente se ocultó demasiado joven, cuando ya la belleza de juventud desaparecía, y vivir con su propia soledad en el sur de Francia hasta el final de sus días.

Todo ello, todas las estéticas de los lugares por los que pasó, pero actualizadas y con una visión personal, debían estar presentes sin perder de vista que es una única vida. La unidad como concepto global era esencial a nivel técnico y artístico como compositor.

B.C: Es una obra que tiene musicalmente varios registros y en su elaboración han participado 3 compositores. ¿De qué parte se ha ocupado usted y cómo ha sido el proceso de composición? ¿cada uno ha escrito su parte de manera autónoma?

M.B: Mi parte ha sido el todo, la visión global y unitaria como compositor asumiendo la mayoría de las nuevas creaciones, donde hay presente tantas estéticas. Ejemplo puede ser el primer número, donde utilizo una gaita preludiando, percusión flamenca, done hay una clara referencia a la muñeira y una base de tiento flamenco, todo utilizando técnicas de composición contemporáneas al igual que el tratamiento de instrumentación y orquestación. Todo esto se potencia al incluir temas de grandes músicos que provienen de otros mundos distintos al mío, como por ejemplo, Agustín Diassera, que viene del flamenco con incursiones en otras corrientes, o Alejandro Cruz relacionado con la televisión y el teatro.

B.C: ¿Cómo se funden en una sola, propuestas de compositores que provienen de tantos estilos y que el resultado final tenga un discurso musical coherente?, ¿es esta parte quizá la que ha presentado mayor dificultad?

M.B: De ellos recibía una propuesta sonora, la cual yo respetaba pero hacía mía para no solo tratarlas con un sentido orquestal, como el mío propio, sino en la cual transformaba añadiendo material propio, o incluso utilizando parte de sus propuestas a nivel motívico o rítmico en partes propias. Tenía la libertad para utilizar estos planteamientos como si fueran propios, ya que el principal fin era que la obra en su conjunto fuera sólida a nivel musical, lo cual bajo un respeto gigante por la propia frescura que ellos aportaban, he tratado extremadamente que quedara cohesionada, sin aristas en el plano macroestructural o microestructural. Quizás esta parte ha sido la más diferente o desafiante, y la que debía estar hecha con más cuidado, respeto, coherencia y debo confesar, que con mayor oficio e ingenio.

B.C: ¿Existe algún elemento en una composición para danza que, por norma, la haga diferente de una composición operística?

M.B: Sin lugar a duda el ritmo, y aún más al tratarse de un ballet como el Ballet Nacional de España, único en el mundo. Como director de orquesta yo provengo directamente del mundo de la ópera, y es verdad que tanto uno como otro tienen un lenguaje propio a la hora de hacerse, muy cercano en muchos aspectos, pero diferente en cuanto a prioridades. Las características del Ballet Nacional de España, y el uso de la escuela española o el flamenco le da un elemento diferenciador que pone al compositor ante un desafío mayor, si cabe, que es poder entender primero ese lenguaje, y luego hablar a través de la música con el mismo lenguaje en pro de lo que sucede sobre el escenario.

Mi relación de admiración, estudio e investigación con el flamenco, hace que me sienta en mi hábitat natural al trabajar para esta compañía, donde dispongo y de hecho así lo he utilizado en los elementos flamencos a nivel musical, algo que pienso le dan a la partitura de La Bella Otero una personalidad única a nivel tímbrico, a lo que hay que sumar que el propio ballet es un gran instrumento de percusión por su dimensión sonora a tener en cuenta en la creación.

B.C: ¿Cómo define sus composiciones, cómo las catalogaría?

M.B: Precisamente me considero una persona que evito el catalogar, o catalogarme, es decir, el caer bajo un yugo propio o externo a nivel estético o técnico. Para mí en el arte lo más importante es el mensaje artístico, y después el medio artístico a nivel técnico (aquí es fundamental la preparación y el oficio) con el cual asegurarse que el impacto emocional es el mayor posible en el espectador, y por consiguiente en la sociedad. Es verdad que la utilización del flamenco es importante, pero solo cuando pienso que es fundamental que esté presente, ya que por ejemplo no hay nada de él en mi primera ópera de cámara Monólogo a 2: Existencia o en el trabajo que acabo de terminar para Johan Inger y la Fondazionea Nazionalle della Danza Aterballetto.

B.C: Acaba de ser galardonado con la prestigiosa beca Leonardo de la Fundación BBVA en la categoría de “composición y ópera”, para componer una ópera. ¿Tiene ya alguna idea para este proyecto?, ¿qué le inspira al escribir, un personaje, una historia…?

M.B: A la hora de aspirar a obtener este reconocido galardón se tienen en cuenta dos factores fundamentales según recogen las bases: la trayectoria y el contenido del proyecto presentado. El título de mi proyecto es muy revelador: “El flamenco en la ópera como necesidad creativa: Bodas de sangre, ópera sobre la tragedia rural de Federico García Lorca. Este proyecto será un paso natural en mi propia producción, donde, aunque no siempre, el flamenco está presente por la enorme capacidad de generar emociones que tiene, al igual que la ópera, o el desarrollo de las corrientes estéticas a través de la historia que desembocan en las estéticas y técnicas contemporáneas. Aspirar a conocer esto último es relativamente natural en el desarrollo del estudio de cualquier compositor, pero el flamenco no, y quizás por haber nacido donde he nacido, Los Palacios y Vfca. en el bajo Guadalquivir, me he visto obligado a tener un sentimiento de culpa ya bien entrada la adolescencia por sentirme ignorante en esa materia. Lo que me llevó a descubrirlo y, sobre todo, a percibir su potencial. Por lo que me decidí a estudiar a fondo toda su riqueza, para que su lenguaje formase parte de mí y de mi obra. Insisto, con el interés de que su capacidad de generar emociones formara parte de mí.

La Bella Otero

El Ballet Nacional de España estrenará La Bella Otero del 7 al 18 de julio en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Este ballet dramático, creado y dirigido por Rubén Olmo, cuenta la intensa vida de una de las más famosas e influyentes bailarinas de finales del siglo XIX, Carolina Otero. Artista española de fama mundial, su nombre es conocido por todo el mundo, pero cuya historia permanece oculta para muchos. Una mujer procedente de una aldea gallega que se inventó a sí misma a partir de un suceso trágico de su infancia. Con la Carmen de Merimée como guía, utilizó a los hombres para ascender en su carrera artística y fue admirada por reyes de toda Europa, aunque el único amor en cuyos brazos cayó fue el del juego. La Bella Otero es una reflexión sobre el maltrato, la ambición, el éxito, la incapacidad de amar y la soledad.

El director del Ballet Nacional de España, Rubén Olmo, llevaba muchos años con la idea de crear una coreografía sobre la Bella Otero, atraído por el hecho de que una de las mujeres más famosas de su época fuera de un pueblo de Pontevedra. Pero hasta que no fue nombrado director en 2019 no encontró la oportunidad que esperaba para poder realizarlo como lo imaginaba, como un espectáculo de gran formato, tanto por el número de bailarines como por el despliegue de vestuario.

“El espíritu de los dos últimos programas que hemos estrenado era disfrutar de la danza española en todos sus estilos. En cambio, ahora he puesto la danza al servicio del argumento para conseguir la fusión que me permitiera contar la vida de una mujer sorprendente, utilizando desde el folclore hasta la danza contemporánea, la estilizada y el flamenco”, explica Rubén Olmo. “Es un espectáculo muy emotivo y también dramático, porque cuenta la historia de una mujer que llega a lo más alto y termina sola y olvidada”.

El encargado de la dramaturgia ha sido Gregor Acuña-Pohl, colaborador habitual del coreógrafo Johan Inger. El actor, director y dramaturgo de danza ha intentado destilar al máximo la esencia del personaje histórico sin perder los puntos más destacados de su biografía, dejando fuera lo anecdótico. “Lo más importante para mí era mostrar una persona con mucho magnetismo, carisma y fuerza”, incide. Después de documentarse sobre Carolina Otero en libros, recortes de prensa, material audiovisual y archivos, seleccionó los momentos más representativos de su vida que pudieran expresarse mediante la danza.

“Al escribir un argumento sobre una vida tan compleja, evidentemente tenemos que simplificar. Pero no estamos haciendo un juicio de valor sobre lo que está bien o mal; solo intentamos ser fieles a la realidad, a la vez que lo hacemos atractivo para el espectador. La danza debe emocionar antes que emitir juicios. He intentado ceñirme al personaje histórico y hacer de ello un ballet interesante para el público. Después, que cada uno saque sus conclusiones sobre el personaje”, añade.

Dos artistas para una Bella Otero

El argumento de La Bella Otero transcurre por diferentes épocas de la vida de Carolina Otero, por lo que Rubén Olmo eligió para interpretar al personaje principal en diferentes edades a Patricia Guerrero y Maribel Gallardo. “Invité al Ballet Nacional de España a Patricia Guerrero porque es una bailaora que desprende una gran fuerza en escena. Formó parte de mi compañía y la dirigí en el Ballet Flamenco de Andalucía. Posee el mismo magnetismo que hizo grande a la Bella Otero. Hoy en día es una las figuras más relevantes del flamenco más vanguardista y es un orgullo poder contar con ella”, explica Rubén Olmo. “Así como la ex primera bailarina del Ballet Nacional de España, Maribel Gallardo. Además de bailarina, es una actriz maravillosa, que ha llevado muchísimos personajes a escena, y siempre se compromete al máximo con todos los proyectos que le propongo”.

Según Patricia Guerrero, la Bella Otero es un personaje complejo debido a que vive diversos conflictos que hacen de ella un jeroglífico dramático. “Fue una mujer con mucho carácter, mucha confianza en sí misma y un instinto de supervivencia brutal. Potenció como nadie su carisma y su sensualidad para lograr el éxito”. La artista granadina pretende llevar cada detalle a la danza para lograr que el público entienda a esta mujer a la que admira, sobre todo por su seguridad y su capacidad de embelesar, aspectos en los que se ha aferrado para meterse en su piel. “La Bella Otero es una obra dura en su fondo, pero es dinámica, divertida, fresca, y con un colorido y energía que nos hará disfrutar a todos, dentro y fuera del escenario”.

Maribel Gallardo, que interpreta a la Bella Otero en su madurez, define al personaje como una mujer transgresora ante una sociedad machista, y reconoce que en todas las mujeres hay algo de la Bella Otero. Para la maestra repetidora y coreógrafa, que ha bailado con el Ballet Nacional de España papeles de primera bailarina como Medea o La Celestina, este personaje es una gran motivación y un gran reto por tener que enfrentarse al lenguaje de un coreógrafo con el que no había trabajado como bailarina hasta ahora, Rubén Olmo, y por alcanzar la forma física que todo bailarín se exige para salir a escena de nuevo.

Música y vestuario

De la misma forma que la coreografía fusiona diversos estilos de danza, la música de La Bella Otero integra en la partitura sinfónica composiciones de variadas formas y compositores. El compositor y director de orquesta Manuel Busto ha coordinado la creación de la partitura, en la que han participado Alejandro Cruz Benavides y Agustín Diassera. Además, han colaborado con composiciones flamencas los guitarristas Diego Losada, Víctor Márquez, Enrique Bermúdez y Pau Vallet; y el grupo Rarefolk ha ambientado la escena que transcurre en Galicia con su particular rock celta psicodélico. En la obra se han insertado también fragmentos de la ópera Carmen, de Bizet, y de la zarzuela El año pasado por agua, de Chueca y Valverde.

“Mi principal reto a la hora de desarrollar los arreglos y las orquestaciones fue que no perdieran un ápice de la frescura y personalidad original, pero quedaran insertadas como parte natural de la obra”, explica Manuel Busto. El resultado final “es una música sin prejuicios en su concepción y que no renuncia a nada”.

La Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM) interpretará en directo la partitura en el Teatro de la Zarzuela bajo la dirección de Manuel Busto. La música original ha sido grabada asimismo por los alumnos de la Fundación Barenboim-Said para utilizarla en las funciones de otros teatros donde no se disponga de orquesta en directo, así como en ensayos.

La diseñadora Yaiza Pinillos ha dibujado los cerca de 200 diseños que requieren las escenas de La Bella Otero, ambientadas en lugares y situaciones muy diversas. La creadora canaria ha utilizado múltiples fuentes de inspiración e investigación, desde las fotografías de José Ortiz Echagüe a las pinturas de Zuloaga, Manet, Ramón Casas, Boldini o José Cardona. Tampoco faltan reelaboraciones de modelos de Jacques Doucet y Balenciaga, e incluso de modistos contemporáneos como Issey Miyake o Alexander McQueen que, pasados por el filtro de la Belle Époque, ofrecen resultados sorprendentes.

La pieza central del vestuario de la protagonista es el traje de pedrería de estilo bizantino que la Bella Otero viste en uno de sus retratos más icónicos, firmado por Reutlinger. ”Estoy especialmente orgullosa de ese diseño porque es una reelaboración de esa imagen tan conocida de la Otero que creo que hemos sido capaces de enriquecer a través de una mirada que, más que emularla, la evoca, sumando efectos que enriquecen la puesta en escena y que reflejan la esencia de una época”.

Uno de los retos de la diseñadora ha sido conjugar el carácter narrativo del vestuario con la danzabilidad y la facilidad de cambio entre escenas, complicada además por la caracterización de los personajes, que lucen pelucas, barbas, bigotes y sombreros para representar fielmente la época en la que se desarrolla la historia.

Escenografía e iluminación

El reto para el escenógrafo Eduardo Moreno en su primer trabajo para el Ballet Nacional de España ha sido potenciar el ritmo en la sucesión de escenas porque la dramaturgia de la obra exige gran agilidad al atravesar muchos momentos de la vida de la Bella Otero. Su diseño vertebra el espacio a través de un gran elemento arquitectónico, una cúpula, que enmarca toda la función y acoge las distintas escenas, diferenciadas por unos sencillos que identifican la época y el lugar. También cumple el requisito de que la producción pueda girar fácilmente por distintos teatros, para adecuarse a la vocación itinerante del Ballet Nacional de España.

Por su parte, Juan Gómez-Cornejo, Premio Nacional de Teatro, tenía el difícil encargo de envolver a la Bella Otero con luz. “La luz debe acompañar, arropar, ayudar y, si fuera posible, acariciar a esos bailarines y bailarinas para que la historia llegue al patio de butacas con la mayor nitidez y la misma emoción con la que se ha creado”. La iluminación viaja por la historia del personaje para ayudar a recrear los lugares y situaciones que vivió, desde la Galicia rural que recuerda las pinturas negras de Goya hasta la campiña portuguesa iluminada por la luna llena o las brillantes luces de los teatros y casinos.

Después de su estreno en Madrid, el Ballet Nacional de España representará La Bella Otero los días 26 y 27 de mayo de 2022 en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Antes, como cierre de la temporada 2020/2021, participará el 7 de agosto en el Festival Internacional de Santander, con el programa Invocación. Este año, de forma inusual, serán tres las ocasiones en las que el Ballet Nacional de España actuará en Madrid. Tras el estreno absoluto de La Bella Otero, están programados Centenario Antonio Ruiz Soler en el Teatro Real del 13 al 16 de octubre, e Invocación, en el Teatro de la Zarzuela, del 10 al 22 de diciembre.

Acerca del Ballet Nacional de España

El Ballet Nacional de España (BNE) es la compañía pública referente de la danza española desde que se fundó en 1978 bajo el nombre de Ballet Nacional Español, con Antonio Gades como primer director. Forma parte de las unidades de producción del Instituto Nacional de la Artes Escénicas y de la Música (INAEM), perteneciente al Ministerio de Cultura y Deporte. La finalidad del BNE se centra en preservar, difundir y transmitir el rico patrimonio coreográfico español, recogiendo su pluralidad estilística y sus tradiciones, representadas por sus distintas formas: académica, estilizada, folclore, bolera y flamenco. Asimismo, trabaja para facilitar el acercamiento a nuevos públicos e impulsar su proyección nacional e internacional en un marco de plena autonomía artística y de creación.

Rubén Olmo, director del Ballet Nacional de España

Rubén Olmo, Premio Nacional de Danza 2015, se ha incorporado al Ballet Nacional de España en septiembre de 2019 con la intención de trabajar para la preservación, la difusión y la movilidad del repertorio tradicional de la Danza Española, incorporando además nuevas creaciones y abriendo las puertas a las vanguardias y la experimentación. Esta supone su segunda etapa en el BNE, compañía de la formó parte como bailarín entre 1998 y 2002.

Desde 2011 ejerció como director del Ballet Flamenco de Andalucía, institución dependiente de la Junta de Andalucía, con la que estrenó montajes propios como Llanto por Ignacio Sánchez Mejías o La muerte de un minotauro. Anteriormente, formó su propia compañía, para la que creó espectáculos como Érase una vez, Belmonte, Las tentaciones de Poe, Horas contigo, Naturalmente Flamenco y Diálogo de Navegante. También ha colaborado como coreógrafo o bailarín con figuras destacadas de la Danza Española como Aída Gómez, Antonio Najarro, Eva Yerbabuena, Víctor Ullate, Antonio Canales, Rafael Amargo, Isabel Bayón y Rafaela Carrasco.

FLORIAN BOESCH & MALCOLM MARTINEAU

Florian Boesch ha sido durante esta temporada artista residente del Ciclo de Lied que realizan el Teatro de la Zarzuela y el Centro Nacional de Difusión de la Música. Boesch ha sido, por tanto, el encargado de abrir y cerrar el ciclo. En esta ocasión, interpretando una obra que conoce bien y que ya pudimos escuchar en 2015 en la Fundación Juan March.

Se trata de Reisebuch aus den Österreichischen Alpen, op.62 (1929) (Libro de viajes de los Alpes austríacos) del compositor Ernst Krenek (1900-1991), obra compuesta en los últimos coletazos del romanticismo y antes de que Krenek se adentrase en el dodecafonismo.

Krenek fue uno de los más significados representantes de la llamada Entartete Musik (Música degenerada), que se inició en 1938 como consecuencia clara de la Entartete Kunsy (Arte degenerado), que comenzó un año antes en Düsseldorf. Estuvo fuertemente vinculado con el mundo cultural de la Alemania de Weimar e influido por los grandes músicos de su época, convirtiéndose en uno de los enemigos del régimen nazi.

En este peculiar viaje por los Alpes, Krenek expresa su amor por Austria y por su patrimonio cultural y natural. Pero es también una crítica avanzada de lo que será más adelante el turismo de masas y los efectos que este tiene sobre los espacios naturales. Los textos, escritos por el propio Krenek, están cargados de ironía y crítica costumbrista que son de plena actualidad.

Florian Boesch aborda este repertorio, perfecto para su instrumento, con frescura y expresividad. Con esa manera suya de decir y acentuar cada frase. Articulando el sonido en un recitativo cantado al que acompaña con gestualidad descriptiva. Su simpatía sobre el escenario aportó un toque más desenfadado y adecuado a este viaje a las Alpes.

La partitura para piano descrita por Krenek está llena de originalidad. Camina paralelo a la partitura de voz, acompañándola con gran fluidez. Lo que crea una atmósfera única y curiosa, con un patrón diferenciador dentro del lied. Su interpretación ha estado a cargo de Malcolm Martineau, acompañante habitual de Boesch que dejó claro su conocimiento de este repertorio y la generosa maestría en la lectura que hizo de la escritura.

Un excelente final al XXVII Ciclo de Lied en una temporada complicada pero resuelta de manera extraordinaria por sus dos organizadores. Esperamos con ganas sumergirnos pronto en el XXVIII que es, sin duda, el mejor ciclo de Lied al que se puede asistir.

Fotografía (c) Rafa Martín

Ángel Ruiz

Hay músicas que de tanto escucharlas, de acompañarnos tanto, terminan por colorear a su gusto nuestra existencia. Algunos años, algunas horas, algunos momentos. Se quedan, se quedaron a vivir dentro de nosotros como un órgano vital. Imprescindible. Esta es precisamente la esencia del viaje que nos proponen el tenor y actor Ángel Ruiz y el pianista César Belda en el recital que ofrecerán mañana martes, 15 de junio (20h00), para culminar el Ciclo Notas del Ambigú del Teatro de la Zarzuela.

Composiciones que marcaron las carreras de sus autores e intérpretes, y que se convirtieron en himnos imprescindibles, en pertenencias personales del equipaje emocional del público. Canciones que vuelan de Argentina con César Illera, Ariel Ramírez, Juan Carlos Cobián, Cacho Castaña o Fito Páez; a Perú con Chabuca Granda; a Venezuela con Simón Díaz; a Cuba con Bola de Nieve o Pablo Milanés; a Chile con Violeta Parra o Víctor Jara; a Brasil con Vinícius de Moraes.

Y así, en pleno vuelo de evocación y deleite, se despedirá el ciclo Notas del Ambigú esta temporada. Con la inalterable complicidad entre público e intérpretes. Con la intimidad que convierte la música en patrimonio sagrado.

Florian Boesch

El lunes 14 de junio, el barítono austriaco Florian Boesch ofrecerá el último recital de la temporada del Ciclo de Lied del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) coproducido con el Teatro de la Zarzuela. Con este concierto, Florian Boesch culmina su etapa como artista residente en el ciclo, que se ha traducido en 3 conciertos a lo largo de la temporada 20/21. En este su tercer y último recital, el cantante pondrá su versatilidad vocal y amplios recursos expresivos al servicio del ciclo postromántico del compositor austriaco Ernst Krenek, Reisebuch aus den österreichischen Alpen (Libro de viaje a través de los Alpes austriacos), un exigente tour de force vocal y emocional para cualquier cantante lírico. Las entradas para el concierto tienen un precio general de 4 a 35 euros, y están a la venta en www.entradasinaem.es, en el teléfono 91 193 93 21, así como en las taquillas del Teatro de la Zarzuela y red de teatros del INAEM.

El “Libro de viaje” de Ernst Krenek (1900-1991) es una de sus obras más célebres y refleja el amor del compositor por los paisajes de su tierra natal y su naturaleza. También es un producto de la década de 1920, cuando los recuerdos del horror de la Primera Guerra Mundial todavía estaban calientes y se anticipaba la catástrofe inminente de la Segunda. Según la crítica, la obra ofrece claras resonancias de Schubert, cuya obra influyó considerablemente en Krenek durante su primer periodo creativo. Acompañará al piano a Florian Boesch el prestigioso Malcolm Martineau.

En su primer concierto como artista residente en el ciclo de lied el pasado 28 de septiembre y acompañado al piano por Justus Zeyen, Boesch interpretó una selección de lieder de Franz Schubert y Hugo Wolf junto a los Sechs Monologe aus “Jedermann” de Frank Martin. En el segundo recital, celebrado el 25 de enero, y de nuevo junto a Zeyen, Boesch dio vida al imprescindible Winterreise de Schubert.

Con diez conciertos programados entre septiembre de 2020 y junio de 2021, a lo largo del XXVII Ciclo de Lied han pisado las tablas del Teatro de la Zarzuela algunas de las voces líricas más importantes de la actualidad, como las de Anna Lucia Richter, Sabine Devieilhe, Matthew Polenzani, Christian Gerhaher, Bejun Mehta, Christoph Prégardien y Núria Rial. Diferentes estilos, timbres y colores para una edición que ha logrado reunir a algunas de las voces que resuenan en las mejores salas de música mundiales.

Florian Boesch, fuerza y emoción

Nacido en Saarbrücken en 1971, Florian Boesch es uno de los más destacados intérpretes de lied de nuestros tiempos. Ha cantado en salas como el Wigmore Hall de Londres, Musikverein y Konzerthaus de Viena, Het Concertgebouw de Ámsterdam, Laeiszhalle de Hamburgo, Philharmonie de Colonia, así como en los Festivales de Edimburgo y Schwetzingen, Maifestspiele Wiesbaden, Festival de Salzburgo, así como en el Carnegie Hall de Nueva York. Fue artista residente en el Wigmore Hall de Londres en la temporada 2014-2015 y en la Konzerthaus de Viena en la 2016-2017. Trabaja habitualmente con las orquestas y directores más prestigiosos del panorama actual: Wiener y Berliner Philharmoniker, Royal Concertgebouw Orkest de Ámsterdam, Gewandhausorchester de Leipzig, Staatskapielle de Dresde, London Symphony Orchestra, entre otras, y directores de la talla de Ivor Bolton, Riccardo Chailly, Gustavo Dudamel, Adam Fischer, Iván Fischer, Valery Gergiev, Stefan Gottfried, Daniel Harding, Philippe Herreweghe, Pablo Heras-Casado, Mariss Jansons, Sir Roger Norrington, Sir Simon Rattle, Robin Ticciati y Franz Welser-Möst. En la temporada 2019/2020 ofreció una variedad de conciertos que incluyeron War Requiem (Britten) con la Orchestre de Paris y Daniel Harding, Monologe aus “Jedermann” (Martin) con la Konzerthausorchester Berlin y Juraj Valčuha, Requiem (Mozart) con la Orquesta Nacional de España y David Afkham. Durante la temporada 2019/2020, Florian Boesch ha cantado en la Ópera de Frankfurt, el Festival Liszt en Raiding, el Musikverein de Viena, el Concertgebouw en Ámsterdam, el May Festival en Wiesbaden y el Konzerthaus Berlin con Vikingur Ólafsson. Sus grabaciones han sido aclamadas por la prensa internacional y ha recibido numerosos premios, incluido el Edison Klassiek Award. Die schöne Müllerin fue nominado para un Grammy 2015 en la categoría Mejor Solista Vocal Clásico. A principios de septiembre de 2017, Hyperion lanzó una nueva grabación de Winterreise de Schubert con Roger Vignoles al piano. En el otoño de 2018 realizó una grabación con obras de Schubert con Concentus Musicus Vienna bajo la batuta de Stefan Gottfried. Las grabaciones de Boesch con obras de Schumann y Mahler fueron galardonadas en los Premios de la BBC Music Magazine.

Teatro de la Zarzuela 21/22

Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela: “Una nueva temporada es una nueva ilusión que promete un futuro, es un horizonte que ofrece esperanza, algo que todos necesitamos ahora más que nunca”

Se presentarán 10 títulos de teatro musical, 4 recuperaciones de patrimonio lírico, 6 producciones de gran repertorio y 5 nuevas producciones

Se ofrecerán 164 funciones, manteniendo la media de los últimos años

Una de las líneas maestras de la programación vuelve a ser la figura de la mujer en la música española, ampliando y dedicando el ciclo Domingos de Cámara Mujeres con Ñ íntegramente y por segundo año consecutivo a las compositoras españolas, así como el recital de “Notas del Ambigú” Una Mujer en la música –con motivo del Día Internacional de la Mujer– y los conciertos Zarzuela tiene nombre de mujer de Rosa Torres-Pardo y Nancy Fabiola Herrera a base de romanzas que tienen a la mujer como protagonista y Mujeres de Música de Sole Giménez

El Proyecto Zarza –zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes– recientemente galardonado con el Premio Ópera XXI a la Mejor Iniciativa de Fomentode la Lírica, será de nuevo pieza fundamental de la temporada, y los proyectos didácticos volverán a superar el 20% de la programación

El ciclo de Conciertos ofrecerá 8 propuestas de algunas de las más destacadas voces de la lírica, el flamenco, el pop y la música popular

El ciclo ‘Notas del ambigú’, que continúa su incesante éxito de público, ofrece 10 recitales

Se crea el ciclo, “A propósito de…”, de la mano del director musical del Teatro, Guillermo García Calvo

Volverán, asimismo, el Teatro Musical de Cámara en coproducción con la Fundación Juan March y el ciclo de Lied, coproducido con el CNDM

Se mantienen los precios populares (4 a 50€), e importantes descuentos (entre el 20 y el 60 % del PVP) para jóvenes, mayores, desempleados, familias numerosas, grupos o último minuto.

El Teatro de la Zarzuela presenta la Temporada 2021/2022 cuyas 164 funciones programadas, que mantienen la media de los últimos años, serán la plasmación de que ya se vislumbra un nuevo horizonte. Así lo señala Daniel Bianco, director del coliseo, que tilda el nuevo curso como “la temporada de la ilusión”. Y la confianza y la buena sintonía no es para menos, ya que en la temporada que aún estamos la feroz amenaza de la covid no ha podido con este Teatro: “Podemos decir con orgullo que no hemos retrasado ni una sola función ni cancelado un solo día por causa de la covid”, señala, e indica que “todas las producciones propias del teatro, conciertos y recitales hasta el día de hoy se han podido llevar a cabo”.

Y no quiere dejar de mencionar a nadie en esta ardua tarea que ha supuesto sacar adelante toda una programación con las hostiles circunstancias a las que toda la sociedad aún hace frente: “Ha sido un esfuerzo de todos. Técnicos, Coro, Cantantes, Bailarines, Actrices, Actores y Artistas que aman y arman el Teatro con la misión de levantar el telón cada noche. Y así lo hemos hecho, misión cumplida”, afirma con una nada disimulada satisfacción.

Esto explica la ilusión a la que el director alude como lema de la temporada en el titular de la presentación; ilusión porque la música, la zarzuela, continuará sonando en este escenario en la próxima temporada. “Creo firmemente que la música y la escena son capaces de cambiar el mundo y juntas de mejorarlo, y que su milagro se hace presente cuando público y artistas participan de un mismo ritmo, un mismo canto, un mismo sueño, una misma respiración”.

Y la complacencia se transforma en profunda emoción cuando alude al público. “Cuando comenzamos la temporada no sabíamos de qué manera iba a reaccionar, si nos acompañaría en este camino, si tendría miedo a volver… Pero la respuesta ha sido excelente: ha demostrado una vez más su fidelidad acudiendo a todas nuestras funciones, siguiendo nuestras retransmisiones por streaming, nuestras conferencias y encuentros online con artistas. Formando parte de la vida, del día a día de este teatro”. Y con una afirmación categórica, apoya la certeza de que solo hay lugar para la emoción y el agradecimiento: “Sin el público este teatro no existiría”.

Y quiere Daniel Bianco recordar aquella extremada prudencia a la que al comienzo de la temporada que ahora termina, aludía como la única manera posible de funcionar: “Como teatro público esta es nuestra primera responsabilidad y nuestro compromiso: la prudencia ha guiado nuestros pasos y hemos completado la temporada entera cumpliendo con rigor todas las recomendaciones y normas que nos protegen del coronavirus dictadas en el protocolo del INAEM”.

La Temporada

Esta que se presenta es la sexta temporada desde que Daniel Bianco llegó al Teatro (aunque también se podría presentar como la temporada 162 desde su fundación en 1856): “Se trata de una etapa más de un proyecto de largo alcance cuyo objetivo persigue un fin concreto: que el Teatro de la Zarzuela siga cumpliendo con la misión con la que nació, que no es otra que ser el escenario privilegiado del teatro musical español, con la vocación irrenunciable de ser un teatro público, accesible y asequible, abierto para todo aquel que quiera descubrir y disfrutar el patrimonio lírico español. Estas son las razones por las que –como dicen nuestros estatutos– somos y seguiremos siendo el Teatro Lírico Nacional”.

Por ello, y bajo esa máxima, en la próxima temporada se presentarán 164 funciones, manteniendo la media de funciones de los últimos años; 10 títulos de teatro musical, de los cuales 4 son recuperaciones del patrimonio lírico español: dos de ellos en concierto y dos en escena; además de 6 títulos líricos del gran repertorio zarzuelístico. El ciclo de conciertos con 8 propuestas que van de la lírica, al flamenco, el pop o la música popular y el ciclo notas del ambigú con 10 recitales. Además, se amplía el ciclo Domingos de Cámara dedicado a las creadoras españolas e echa a andar un nuevo ciclo de la mano del director musical del Teatro, Guillermo García Calvo.

De igual manera, continúan las colaboraciones ya veteranas con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en el ciclo de Lied, y con la Fundación Juan March en el ciclo de Teatro Musical de Cámara.

En cuanto a las entradas, se mantienen los precios populares (de 4 a 50€), e importantes descuentos (entre el 20 y el 60 % del PVP) para jóvenes, mayores, desempleados, familias numerosas, grupos o último minuto. Daniel Bianco manifiesta al respecto que esta es una de las funciones esenciales de un teatro público: ser “verdaderamente” el teatro de todos. Mantener esta escala de precios ”supone un enorme esfuerzo, un sacrificio que es absolutamente necesario”, indica.

LÍRICA

Los estatutos que rigen el espíritu y el funcionamiento del Teatro de la Zarzuela lo dicen bien claro: el coliseo erigido en 1856 debe, sin ningún tipo de pretexto, salvaguardar y difundir el género lírico español. Por ello, comenzará la temporada con la recuperación de uno de los títulos capitales de la ópera española. Hablamos de ‘Circe’, obra de gran significación en la historia de la ópera española porque en ella Ruperto Chapí desarrolla hasta sus últimas consecuencias un estilo propio que asumen las vanguardias de corte wagneriano y las traspone a la lírica española. No en vano, ‘Circe’ fue (junto a ‘Farinelli’ de Bretón y ‘María del Pilar’ de Giménez, ambas también recuperadas recientemente por el Teatro de la Zarzuela) uno de los títulos de la temporada inaugural del Teatro Lírico de Madrid, coliseo que se levantó precisamente para dar espacio y oportunidades a la ópera española, en contraposición con la ópera italiana y francesa que dominaba la cartelera lírica de la ciudad. Estará dirigida por Guillermo García Calvo y contará con las voces de Saioa Hernández, Alejandro Roy, Rubén Amoretti y Pilar Vázquez. Serán 2 funciones en versión de concierto los días 10 y 12 de septiembre.

Después de 20 años sin representarse en el Teatro de la Zarzuela, vuelve a su escenario uno de los títulos más queridos y celebrados por el público fiel al género y su teatro: ‘Los Gavilanes’. Esta fue precisamente la primera incursión del Maestro Jacinto Guerrero en la zarzuela grande, y se ha mantenido hasta hoy en el repertorio y en la memoria sentimental de los aficionados. La obra habla de la inmigración, del paso del tiempo, de los amores jóvenes y de los amores olvidados. Esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela tendrá como director musical a Jordi Bernàcer y como director de escena a Mario Gas. Se han programado 13 funciones del 8 al 24 de octubre, y contará con la participación de Juan Jesús Rodríguez, Javier Franco, María José Montiel, Sandra Ferrández, Marina Monzó, Leonor Bonilla, Ismael Jordi, Alejandro del Cerro,
Lander Iglesias, Esteve Ferrer, Ana Goya,
Trinidad Iglesias, Enrique Baquerizo, Mar Esteve y Raquel del Pin. La escenografía será de Ezio Frigerio, el vestuario de Franca Squarciapino y la iluminación de Vinicio Cheli.

Hace ahora un año, cuando todavía estábamos saliendo del confinamiento, el Teatro de la Zarzuela se comprometió a reubicar todos los espectáculos que se vieron afectados entre marzo y junio de 2020. Durante la presente temporada se han reprogramado todos los conciertos y recitales que tuvieron que ser aplazados, y el pasado mes de enero se estrenó la nueva producción de ‘Luisa Fernanda’ prevista para mayo de 2020. En noviembre de 2021 se recuperará ‘La Tabernera del puerto’, una producción que no sólo se vio afectada por el confinamiento, sino también por las huelgas de 2018 contra la fusión del Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela. En aquella ocasión solo pudieron celebrarse cinco funciones. En noviembre de este año, el público podrá disfrutar, entre el 19 y el 28 de noviembre de 8 funciones de este título imprescindible de Pablo Sorozábal, con dirección musical de Óliver Díaz, escénica de Mario Gas, escenografía de Ezio Frigerio, vestuario de Franca Squarciapino e iluminación de Vinicio Cheli. En los repartos participarán María José Moreno, Sofía Esparza, Damián del Castillo, Rodrigo Esteves, Antonio Gandía, Antoni Lliteres, Rubén Amoretti, Ruth González, Vicky Peña, Pep Molina, Ángel Ruiz, Abel García y Agus Ruiz.

Si ‘La Tabernera del puerto’ es una de las obras más populares de nuestro género, el Maestro Sorozábal tiene joyas no tan conocidas, como es el caso de ‘Entre Sevilla y Triana’, sainete lírico en dos actos estrenado en 1950. Entre el 26 de enero y 6 de febrero se ofrecerán 10 funciones históricas de esta obra que llega por vez primera al escenario de La Zarzuela. Como suele pasar en todas las obras del compositor donostiarra, nadie quedará indiferente: en esta ocasión, se reivindica la dignidad de la mujer (en la figura de una madre soltera) contra las costumbres y moralidad de una época que por fortuna ya es historia. En ella nos deslumbraremos con el Sorozábal más andaluz que existe, con una melodías llenas de luz y otras de profundo dramatismo. Se trata de una producción de 2012 del Teatro Arriaga de Bilbao, el Teatro de la Maestranza de Sevilla, los Teatros del Canal de Madrid y el Teatro Campoamor de Oviedo. El director musical será Guillermo García Calvo, director musical de la casa, y el de escena Curro Carreres. La escenografía es de Ricardo Sánchez Cuerda, el vestuario de Jesús Ruiz y la coreografía de Antonio Perea. Los dos elencos contarán con Carlos Álvarez, Javier Franco, Ainhoa Arteta, Carmen Solís, Andeka Gorrotxategi, Alejandro del Cerro, Anna Gomà, Jesús Méndez, Gurutze Beitia, Pedro Bachura, Antonio Martínez, Rocío Galán, Natán Segado y Lara Chaves.

Los días 4 y 6 de marzo, y de nuevo siguiendo con la política de recuperación del patrimonio lírico español del Teatro, será rescatada del olvido ‘Tabaré’, obra magnífica como todas las de Tomás Bretón. Estrenada en su día por el tenor Francisco Viñas en 1913 en el Teatro Real, solo pudo escucharse en tres únicas funciones y hasta el día de hoy no ha sido representada nunca más. Se trata de una composición de madurez que sintetiza el lirismo melódico de la tradición italiana, el tratamiento armónico de la ópera wagneriana y sonoridades propias del impresionismo. El propio Bretón la consideraba su obra más personal e independiente. Y el tema sobre el que se desarrolla el argumento no puede ser más particular: la lucha entre los indios charrúas (que poblaban en el siglo XVI lo que hoy es Uruguay) y los españoles. Una temática nada convencional con libreto del propio Tomás Bretón basado en el poema épico homónimo de Juan Zorrilla de San Martín. Será dirigida por el maestro Ramón Tebar al frente de la orquesta Titular del Teatro, Orquesta de la Comunidad de Madrid, ORCAM, y del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, y de un reparto que cuenta con Andeka Gorrotxategi, Maribel Ortega y Juan Jesús Rodríguez.

Otro momento especialmente importante se vivirá en el mes de abril: la recuperación escénica de la comedia musical de Isaac Albéniz ‘The Magic Opal’. Se trata de la primera obra escénica que compuso Albéniz para el público inglés. Estrenada en Londres, en inglés, en 1893, rápidamente fue traducida al español y presentada en 1894 en el Teatro de la Zarzuela.
En esa ocasión, el público no entendió la obra por estar alejada de la tradición musical española. Sin embargo, se trata de una obra colorista, sugestiva y fresca: un Albéniz diferente. La traducción del libreto de 1894 –titulado entonces ‘La Sortija’– no se ha conservado, y esa es la razón por la que para esta representación que recupera el título se ha encargado una nueva traducción al castellano elaborada por Javier L. Ibarz y Pachi Turmo. La dirección musical será de Guillermo García Calvo, la dirección de escena y escenografía de Paco Azorín, el vestuario de Juan Sebastián Domínguez, la iluminación de Pedro Yagüe y el diseño de audiovisuales de Pedro Chamizo. Encabezarán los repartos Ruth Iniesta, Carmen Romeu, Santiago Ballerini, Leonardo Sánchez, Luis Cansino, Rodrigo Esteves, Damián del Castillo y César San Martín. Están programadas 8 funciones del 1 al 10 de abril.

El siguiente título es un ejemplo de gran maestría: con tan solo una orquesta compuesta por las secciones de cuerda y dos arpas, Manuel Penella consigue escribir uno de los títulos más bellos del repertorio. Hablando de ‘Don Gil de Alcalá’, una ópera ambientada en el Virreinato de Nueva España en el siglo XVIII, que se presentará en una producción del Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo firmada por Emilio Sagi en 2017. Se ofrecerán 14 funciones del 5 al 22 de mayo, la dirección musical será de Lucas Macías y en los repartos intervendrán Celso Albelo, José Luis Sola, Sabina Puértolas, Irene Palazón, Carlos Cosías, Facundo Muñoz, Carol García, Lidia Vinyes-Curtis, Manel Esteve, Eleomar Cuello, Stefano Palatchi, Simón Orfila, María José Suárez, David Sánchez, Ricardo Muñiz y Miguel Sola. La escenografía es de Daniel Bianco, el vestuario de Pepa Ojanguren, la iluminación de Eduardo Bravo y la coreografía de Nuria Castejón.

Y para rematar la temporada lírica, uno de los títulos ineludibles de zarzuela, de los que hacen grande al género y crean afición, ‘El barberillo de Lavapiés’ de Francisco Asenjo Barbieri, que llegará al escenario en la producción del coliseo que se estrenó con atronador éxito en 2019, y que ha viajado con idéntica suerte a Sevilla, Oviedo y Valencia. Firmada por Alfredo Sanzol, uno de nuestros más destacados dramaturgos y directores, Premio Nacional de Literatura Dramática en 2017, en lo musical volverá a dirigirla José Miguel Pérez-Sierra; la escenografía y el vestuario son de Alejandro Andújar, la iluminación de Pedro Yagüe y la coreografía de Antonio Ruz. Borja Quiza, David Oller, Cristina Faus, Carol García, María Miró, Cristina Toledo, Javier Tomé, Francisco Corujo, Gerardo Bullón y Abel García compondrán los elencos en las 10 funciones que irán del 15 al 26 de junio.

Con la presentación de estos 8 títulos el teatro seguirá siendo un año más ejemplo único en la conservación, difusión y exhibición de nuestra lírica, tan fecunda como heterogénea.

CONCIERTOS: SALA PRINCIPAL, NOTAS DEL AMBIGÚ, Domingos de Cámara, LIED

Tras el éxito obtenido en sus cinco primeras temporadas, el CICLO DE CONCIERTOS en la sala principal presenta 8 nuevas propuestas con algunas de las más destacadas voces de la lírica, la canción popular, el flamenco y el pop. Esto convierte al Teatro en un espacio fundamental en nuestro teatro porque en él tiene cabida la pluralidad de la música española, sin prejuicios y con un espíritu abierto a todos los públicos. Abrirá el ciclo la cantante Sole Giménez presentando ‘Mujeres de Música’, continuación del concierto que ya ofreciera la pasada temporada como parte de un amplio proyecto que reúne grandes canciones compuestas y escritas por mujeres con la intención de visibilizar el trabajo de la mujer como autora en el mundo de la música (18 de octubre); la soprano Lisette Oropesa, aclamada internacionalmente, debuta en el Teatro de la Zarzuela y cantara por primera vez en su carrera un recital de romanzas de zarzuela española y cubana: ‘Zarzuela de ida y vuelta’. Un concierto muy especial con el que la cantante quiere rendir un sentido homenaje a Cuba, la tierra de sus padres, y en el que estará acompañada al piano por Rubén Fernández Aguirre (13 de diciembre); el tradicional Concierto de Navidad, con el Maestro Guillermo García Calvo como director musical, a quien acompañará la soprano Ainhoa Arteta con la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela (30 de diciembre); Estrella Morente, con su voz privilegiada, sentido único del ritmo, pasión y la herencia de sus mayores, este referente indiscutible del flamenco y de la música española vuelve a su casa en Madrid a celebrar 20 años como artista única. (31 de enero); y de una estrella del firmamento flamenco a otra: Arcángel, uno de los cantaores de referencia en el panorama actual del flamenco con una extensa carrera caracterizada por el equilibrio entre la tradición y la vanguardia, nos presenta ‘Bel cante’. Con esa incansable búsqueda de nuevos caminos, sumergirá al público en una travesía por la zarzuela, el flamenco y la ópera junto al Quinteto Tottem Ensamble (5 de marzo); luego llegará el espectáculo ‘Zarzuela tiene nombre de mujer’ en el que dos artistas imprescindibles, la pianista Rosa Torres-Pardo y la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera se reúnen en un recital en el que “conversarán” a través de diferentes romanzas que tienen a la mujer como protagonista (5 de abril); Silvia Pérez Cruz. ‘Farsa (género imposible)’. Sola: la reconocidísima artista de Palafrugell regresa a este escenario, sola, con su guitarra, creando un espacio íntimo para presentar su último proyecto discográfico. (9 y 10 de mayo); Xabier Anduaga. ‘Nuestra música’. El tenor donostiarra, brillante ganador del International Opera Award y del Premio Ópera XXI como mejor cantante joven y antes del Premio Zarzuela Operalia y también al Mejor Cantante Joven del Concurso International Opera World, cantara por primera vez en este Teatro un recital de zarzuela y canciones de compositores españoles. Además, seducirá al público con romanzas y arias de zarzuela (21 de junio).

Desde su creación, hace ya cinco temporadas, todos los conciertos del CICLO NOTAS DEL AMBIGÚ han colgado el cartel de ‘localidades agotadas’ y han dejado un gusto dulce y diferente a cualquier experiencia musical por la proximidad del artista con el público que crea una atmósfera emocionante y feliz. En esta ocasión, los protagonistas serán la soprano Sabina Puértolas junto al pianista Rubén Fernández Aguirre, que ofrecerán un recital dedicado íntegramente a Emilio Arrieta (1821-1894) en conmemoración del bicentenario de su nacimiento (28 de octubre); los cantantes y actores Nuria Pérez y David Pérez Bayona, que acompañados por el pianista Álvaro Ortega Luna, presentarán ‘Enzarzados. Del teatro musical a la zarzuela’. La historia de dos jóvenes provenientes del teatro musical que iniciaron su andadura en el Proyecto Zarza y descubrieron en la zarzuela un género que, sin saberlo, les pertenecía (20 de octubre); el bandoneonista Claudio Constantini y la pianista Louiza Hamadi que conmemorarán el centenario del nacimiento de Astor Piazzolla (1921-1992) (2 de diciembre); el contratenor Alberto Miguélez Rouco con Pablo Fitzgerald (laúd) y Teodoro Baú (viola da gamba) nos ofrecerán un programa dedicado a Cantadas de Jose de Torres (1670-1738), uno de los compositores más importantes del Barroco español; maestro de capilla, editor musical, organista y compositor de zarzuela (4 de enero); el tenor Enrique Viana, acompañado por el pianista Ramón Grau, regalará al público una hora y cuarto de lírica, ironía y crítica, de reflexión y surrealismo, de absurdo y realidad contada y cantada. Un ≪cabaret lirico≫ con músicas de nuestra zarzuela bajo el título ‘Luisa Fernanda, ya tengo Instagram’ (7, 8 y 9 de enero); La soprano Carmen Romeu y el pianista Borja Mariño presentarán ‘La meua llar’, un programa con el que nos harán descubrir música de compositores valencianos como Oscar Esplá, Manuel Palau Boix, Miquel Asins Arbó, Ángeles Lopez Artiaga y Matilde Salvador, entre otros (11 de febrero); con ocasión del Día Internacional de la mujer, la actriz-cantante Gurutze Beitia ofrecerá el recital ‘Una mujer en la música’ dedicado a mujeres compositoras de música popular como Chabuca Granda, Mercedes Sosa, Violeta Parra, Consuelo Velázquez o Cecilia, y con César Belda al piano (8 de marzo); el tenor David Alegret y el pianista Rubén Fernández Aguirre ofrecerán el recital ‘Catalanes por el mundo’ con obras de compositores catalanes que compusieron también en otros idiomas: en catalán, Eduard Toldrà; en alemán, Joan Manen; en francés, Pau Casals; en castellano, Jaume Pahissa; o en italiano, Isaac Albéniz; entre otros (18 de abril); ‘Música española contemporánea’. Con el propósito de fomentar la creación de nuevas obras para grupo de cámara, el Teatro de la Zarzuela, en colaboración con el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, convoca un concurso de composición para jóvenes compositores. Las tres obras ganadoras se estrenarán en este concierto por el Ensemble Opus 22 (28 de junio); y para cerrar el ciclo el guitarrista Rafael Aguirre dedicará su recital ‘Los últimos románticos’ a la música de Francisco Tárrega e Isaac Albéniz (4 de julio).

El CICLO DOMINGOS DE CÁMARA: MUJERES CON Ñ. Tercera edición del ciclo de música española de cámara que por segundo año consecutivo estará dedicado íntegramente al papel de la mujer en la música en su faceta como compositora. Con este ciclo el Teatro quiere continuar con la difusión de estas obras, muchas inéditas, y descubrir al público la excelente calidad de las creaciones de estas compositoras españolas que rara vez tuvieron o tienen el debido reconocimiento por sus creaciones. De esta manera, se pondrá en valor a algunas de nuestras compositoras del siglo XX y XXI como Maria Teresa Prieto, Raquel Garcia-Tomás, Claudia Montero, Diana Perez Custodio, Iluminada Perez Frutos, Laura Vega, Maria Jose Arenas, Mercedes Zavala, Dolores Serrano, Marisa Manchado, Sonia Magías, Cruz Lopez de Rego, Zulema de la Cruz, Maria Rosa Ribas, Emma Chacón, Elena Mendoza, Emiliana de Zubeldia, Gabriela Ortiz, Nuria Núñez o Teresa Catalán, entre otras. Y el compromiso del Teatro de la Zarzuela es también con el futuro de las autoras, por lo que cada concierto contará con un estreno absoluto de jóvenes compositoras, alumnas del real Conservatorio de Música Superior de Madrid. Las cinco citas de esta edición serán: Cuarteto Bretón (7 de noviembre), Cristina Montes, arpa (20 de febrero), Cuarteto Sax-Ensemble (20 de marzo), Trío Arbós (24 de abril) y Mario Prisuelos, piano (5 de junio). Lo estrenos absolutos serán de las alumnas Amanda Garrido, Adela Rodríguez Yus, Laura de las Heras, Miriam Sanz Ortega y Nuria M. Sánchez Sánchez.

Por otra parte, el CICLO DE LIED, en coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), celebrará su XXVIII edición con 10 recitales: La mezzosoprano Ekaterina Semenchuck (4 de octubre), la soprano Marlis Petersen (23 de noviembre), la soprano Eva-Maria Westbroek (20 de diciembre), el barítono Matthias Goerne (7 de febrero), el barítono Josep-Ramon Olivé (21 de marzo), la soprano Katharina Konradi (4 de abril), el barítono Andrè Schuen (17 de mayo), el tenor Mark Padmore (20 de junio), la soprano Julia Kleiter con el barítono Christian Gerhaher (11 de julio) y la mezzosoprano Anna Lucia Richter también junto al barítono Christian Gerhaher (18 de julio) y de nuevo el barítono Florian Boesch (14 de junio), completan la propuesta de la nueva temporada.

PROYECTOS DIDÁCTICOS. PROYECTO ZARZA. CLASES MAGISTRALES

El Teatro de la Zarzuela continúa dando una importancia muy especial a la formación y la información para ese amplio público joven al que corresponderá llenar la sala de este teatro en el futuro y que, a su vez, deberá formar a la generación que le tome el relevo. “Tenemos la obligación de seducirlos y hacerles asequible la zarzuela en este siglo que nos toca”, asevera Daniel Bianco, quien lleva a la práctica su intención como muestra el hecho de que más del 20% de la programación del Teatro esté dedicada al público joven, y hasta tal punto la respuesta es positiva que la edad media de los espectadores del Teatro se ha reducido en las cinco últimas temporadas en una década.

En la nueva Temporada se ofrecerá un total de 30 funciones entre los espectáculos que conforman el proyecto didáctico.

El PROYECTO ZARZA, zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes, un proyecto que acaba de recibir el Premio Ópera XXI a la Mejor Iniciativa de Fomento de la Lírica, supone un éxito rotundo cada temporada. En las cinco que lleva funcionando, han pasado por las butacas del Teatro más de 35.000 espectadores –de los que más de 21.000 han sido escolares de entre 12 y 18 años– que acudieron a las funciones de ‘La revoltosa’, ‘El dúo de La Africana’, ‘La verbena de La Paloma’, ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente’ y ‘Amores en Zarza’, y cerca de 100.000 que han podido disfrutarlo online. Como no podía ser de otra forma, en la Temporada 2021/2022 el proyecto vuelve con fuerza y con una cifra récord de presentación de candidaturas a las audiciones: más de 800 jóvenes artistas se han presentado a las mismas. Este año el proyecto presentará una nueva producción del musical del maestro Jacinto Guerrero ‘El sobre verde’ el libreto original de Enrique Paradas y Joaquín Jiménez estará revisado por el dramaturgo Álvaro Tato. Con dirección de escena de Nuria Castejón, musical de Cecilia Bercovich, escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda y vestuario de Gabriela Salaverri, el reparto como de costumbre estará formado, por un grupo de jóvenes cantantes y actores de entre 18 y 30 años elegidos tras un proceso de audiciones y acompañado por un conjunto musical de cámara. Las 12 funciones se ofrecerán del 21 al 26 de febrero de 2022.

Y los proyectos didácticos destacan un año más porque, gracias a ellos, el Ambigú del Teatro vuelve a tener por quinto año consecutivo la función de espacio de espectáculos. Tras las dos emocionantes entregas de ‘Perdida en el Bosco’ y las del éxito arrollador de ‘La increíble historia de Juan Latino’, volverá al Ambigú el teatro de títeres con música en directo. La propuesta será en esta ocasión el estreno de la obra ‘El cielo de Sefarad’, coproducido por el Teatro y la Compañía Claroscvro. Serán otras 18 funciones entre el 25 de mayo y el 3 de junio de 2022.

También enmarcado en los proyectos didácticos, la soprano Nicola Beller Carbone, que se distingue por un perfil artístico peculiar, en el que cuida los aspectos interpretativos tanto como los musicales, y que en 2019 fundó LIBERAinCANTO para impartir clases magistrales para cantantes liricos en las que trabaja la actuación y el canto desde la imaginación y la creatividad, ofrecerá del 21 al 27 de marzo clases magistrales a jóvenes artistas.

DANZA

En la temporada próxima también la danza será protagonista a través de las dos compañías nacionales, residentes del Teatro: El Ballet Nacional de España llega con el programa ‘Invocación’, diseñado expresamente para la compañía por su director, Ruben Olmo, ofrece una visión global de la danza española, abarcando la mayor parte de sus estilos, desde la escuela bolera a la danza estilizada y el flamenco estilizado. Incluye además un especial homenaje al bailarín y coreógrafo Mario Maya (1937-2008), uno de los grandes maestros de nuestra danza. Serán once funciones del 10 al 22 de diciembre. Por su parte, la Compañía Nacional de Danza dirigido por Joaquín de Luz presentará un programa triple integrado por las coreografías ‘Polyphonia’ de Christopher Wheeldon con música de György Ligeti, ‘Grosse Fuge’ de Hans van Manen con música de Ludwig van Beethoven y ‘Concerto DSCH’ de Alexei Ratmansky con música de Dmitri Shostakovich. Serán diez funciones del 7 al 17 de julio.

TEATRO MUSICAL DE CÁMARA

Otro de los ciclos que prevalece cada año renovado de energía e intenciones es el dedicado al Teatro Musical de Cámara en colaboración con la Fundación Juan March. Del 26 de septiembre al 4 de octubre se presentarán las siete funciones de ‘I Tre Gobbi’ (‘Los tres jorobados’) de Manuel García, que no pudo estrenarse en su día por culpa de la pandemia. Con libreto del propio músico sevillano del siglo XVIII, basado en el intermedio de Carlo Goldoni, se trata de una nueva coproducción entre ambas instituciones, que vuelve a demostrar que la suma de esfuerzos permite llegar más lejos. La dirección musical de esta ópera de cámara será de Rubén Fernández Aguirre, uno de los más destacados expertos en la obra de Manuel García, que también interpretará la música al piano. La dirección de escena es de José Luis Arellano, la escenografía de este y Pablo Menor Palomo, el vestuario de Ikerne Giménez, la iluminación de David Picazo, la coreografía de Andoni Larrabeiti y el reparto lo componen Cristina Toledo, David Alegret, David Oller, Javier Povedano y Andoni Larrabeiti. Como es habitual, las representaciones serán en la Fundación Juan March.

GRANDES VOCES PARA LA ZARZUELA

Uno de los logros que distingue al Teatro de la Zarzuela es el de reunir en cada temporada a las grandes voces líricas que cantan en español. Así, en la próxima tendremos la oportunidad de disfrutar del arte de cantantes como CARLOS ÁLVAREZ, AINHOA ARTETA, SAIOA HERNÁNDEZ, LISETTE OROPESA, NANCY FABIOLA HERRERA, ISMAEL JORDI, MARÍA JOSÉ MONTIEL, JUAN JESÚS RODRÍGUEZ, SABINA PUÉRTOLAS, XABIER ANDUAGA, ANDEKA GORROTXATEGI, CELSO ALBELO, RUTH INIESTA, SIMÓN ORFILA, CARMEN ROMEU, JOSÉ LUIS SOLA, CAROL GARCÍA, MARINA MONZÓ, BORJA QUIZA, CRISTINA FAUS…, y tantos y tantos otros que solo sus nombres hacen de la temporada una experiencia ciertamente única.

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El Rey que rabió
Zarzuela en tres actos
Música de Ruperto Chapí
Libreto de Miguel Ramos Carrión y Vital Aza
D. musical: Iván López Reinoso
D. escena: Bárbara Lluch
Escenografía: Juan Guillermo Nova
Vestuario: Clara Peluffo Valentini
Iluminación: Vinivio Cheli
Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid
Reparto: Enrique Ferrer, Rocío Ignacio, María José Suerez, Rubén Amoretti, José Manuel Zapata, Carlos Cosías, Ígor Peral, José Julian Frontal, Alberto Frías, Sandro Cordero, Pep Molina, Ruht González y Antonio BuendíaEl Teatro de la Zarzuela ha querido terminar esta temporada tan especial, con un título imprescindible de la lírica española, “El Rey que rabió”, del maestro Ruperto Chapí, 130 años después de su estreno el 20 de abril de 1891 en este mismo Teatro.

En aquel momento era regente la Reina María Cristina, a la espera de la mayoría d edad de Alfonso XIII. Pero no es este rey al que alude la obra, sino a Alfonso XII y otros políticos y militares de la época.

El libreto es de dos de los mejores dramaturgos y humoristas del momento, Miguel Ramos Carrión y Vital Aza, que crearon un libreto lleno de situaciones y personajes atemporales, de enredos y cómicas situaciones en la España de la Restauración. Un libreto crítico con todos los estamentos de poder, resaltando con mucho humor la parte más teatral de la política desarrollada en una corte que bien podrían pertenecer al momento de su estreno o, como nunca antes, al presente más actual, con el engaño de los gobernantes como protagonista principal.

Esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela del “Rey que rabió” ha estado a cargo, escénicamente, de la ya aclamada en este Teatro por “La Casa de Bernarda Alba” en 2018, Bárbara Lluch. En esta ocasión, la escenografía, potenciada por el vestuario de Clara Peluffo Valentini, dan a la obra aspecto de función escolar, esa que se hace a final de curso. El vestuario es muy vistoso y alegre, pero junto al resto de elementos escénicos, crean un conjunto exageradamente infantil. Al igual que la teatralización de los personajes, casi todos demasiado histriónicos, sobre todo el Capitán de Alberto Frías, que pecó de sobreactuación buffa. María José Suárez y Sandro Cordero, como María y Juan, estuvieron un poco más equilibrados en su parte cómica, aunque igualmente exagerados.

Los más destacados fueron Ruth González Mesa, como el Paje Criado del Rey, Rubén Amoretti, como El General, que dejó entrever su calidad vocal cuando las humoradas se lo permitían y un Manuel Zapata como Jeremías, algo pasado también, pero que supo mantener el equilibrio teatral y no arrastrar al personaje.

Los protagonistas principales no supieron estar a la altura. La soprano Rocío Ignacio, como Rosa, no pareció en ningún momento una campesina. Más bien seguía interpretando su papel de Luisa Fernanda esta misma temporada. Le costó algún que otro abucheo por parte del público.

EL otro protagonista era Enrique Ferrer, el Rey, que no sabemos si rabió o no, pero que tampoco tuvo su noche. Poca gracia en la interpretación y poca consistencia vocal. No resultó acertada la elección de un tenor para este papel, cuando la partitura de Chapí indica que es para soprano.

Tan solo el conocido Coro de doctores nos trasladó a la maravillosa música del compositor, con una actuación del coro brillante, como de costumbre. La iluminación de Vinicio Cheli contribuyó a que esta escena fuera lo mejor de la representación.

No fue tampoco la noche del director musical Iván López Reinoso. Lento hasta la extenuación, con un sonido a ráfagas y sin sacar provecho a una orquesta que demuestra, en cuanto tiene ocasión, la calidad que atesora.

Una pena terminar así una temporada tan especial y que ha estado a tan alto nivel. Pero, el mejor escribano echa un borrón y esperamos con ilusión la próxima temporada.

Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier de Real

Domingos de Cámara

Dedicado por completo esta temporada a la música compuesta por mujeres, el ciclo ‘Domingos de cámara’ del Teatro de la Zarzuela pondrá el cierre de oro este próximo domingo 6 de junio a las 12h00 con el recital ‘Hacer las américas’.

La razón del título ‘Hacer las Américas’ es geográfica, cultural, histórica y hasta sentimental. Resultado de ese importante y mágico flujo de ida y vuelta que lo impregna todo a uno y otro lado del Atlántico y que lo hace crecer en cada orilla antes de emprender el regreso. El concierto de este domingo será retrato de esta marea sin fin que aúna valores y tradición. Dos de las compositoras son iberoamericanas: Macarena Rosmanich, de Chile, y Ana Lara, de México, y otra, Diana Pérez Custodio, gaditana (Cádiz, puerto crucial en la ruta de las Américas). Por último, al igual que en el resto de conciertos del ciclo, el recital incluye un estreno absoluto de una alumna del conservatorio Superior de Música de Madrid, y en este caso será de Sofía Sainz con su obra ´Yugen, para arpa, violonchelo y contrabajo.

Los solistas de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM), titular del Teatro, que participarán en el concierto del domingo serán Amaya Barrachina (violín), Eva Martín (viola), Ángel García Jermann (violonchelo), Luis Navidad (contrabajo) y Ana María Reyes (arpa).

Esta segunda edición del ciclo ‘Domingos de Cámara‘, que con este concierto llega a su fin, ha significado un emocionante viaje a través de un patrimonio musical español desconocido. De la mano de solistas de la ORCAM, cada concierto ha destacado el extraordinario valor de las compositoras españolas de los siglos XX y XXI como María Rodrigo, María Teresa Prieto, Pilar Jurado, Teresa Catalán, Mercedes Zavala, Zulema de la Cruz, Marisa Manchado, Rosa Alarcó o Diana Pérez Custodio entre muchas otras.

El ciclo ha acogido cuatro estrenos absolutos de alumnas del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid: Amanda Garrido, Miriam Sanz Ortega, Laura de las Heras y Sofía Sainz.

Proyecto Zarza

El Proyecto Zarza del Teatro de la Zarzuela ha sido galardonado con el Premio Ópera XXI a la Mejor Iniciativa de Fomento de la Lírica en la tercera edición de estos galardones, considerados los Premios Nacionales de la Lírica, cuyo fallo se ha hecho público hoy.

Zarza es una de las iniciativas estrella del Teatro de la Zarzuela. Se trata de un proyecto artístico y divulgativo creado por el director coliseo, Daniel Bianco, que bajo el lema “zarzuela hecha por jóvenes y para jóvenes” tiene el objetivo de que las jóvenes generaciones conozcan el patrimonio lírico español, de acercarse a nuevos públicos y de abrir la puerta a nuevas generaciones de artistas.

En palabras de Oriol Aguilà, presidente de ÓPERA XXI y del jurado de sus Premios, además de director del Festival de Peralada, el premio le ha si otorgado porque el Proyecto Zarza “es un referente del que todos debemos aprender mucho, por su inteligencia, coraje, capacidad de comunicación y por saber reinventar y explicar la Zarzuela, la Ópera y la música a nuevos públicos y en especial a los jóvenes».

Hasta la fecha, en sus cinco ediciones, ha adaptado cuatro clásicos de nuestro género chico: ‘La revoltosa’, ‘El dúo de la africana’, ‘La verbena de la Paloma’, y ‘Agua, azucarillos y aguardiente’, y ha presentado un título original, la reciente ‘Amores en zarza’, cuya historia se desarrolla al hilo de una selección de números musicales de diferentes zarzuelas. Protagonizadas por artistas de entre 18 y 30 años, las obras de ‘Zarza’ adaptan los textos y la escena a la contemporaneidad del nuevo público. A la última convocatoria de audiciones (la que nutrirá de artistas la propuesta de 2021/2022) se han presentado más de 800 candidatos.

Palmarés, III PREMIOS ÓPERA XXI

CARLOS ÁLVAREZ. Premio Mejor Cantante por su interpretación del papel de Rodrigo de la ópera ‘Don Carlo’, Verdi, en el Teatro Colón, septiembre de 2019, dentro de la programación lírica organizada por los Amigos de la Ópera de A Coruña.

CARLOS CHAUSSON. Mención Especial por su interpretación del papel protagonista en la ópera ‘Don Pasquale’ en el Teatro de la Maestranza de Sevilla en octubre de 2019.

XABIER ANDUAGA. Premio Mejor Joven Cantante por su fulgurante camino de éxitos, que, a sus 26 años, ya le ha consagrado como uno de los mejores intérpretes de la actualidad con una destacada trayectoria nacional e internacional.

RICCARDO FRIZZA. Premio al Mejor Director Musical por su labor al frente de las funciones de ‘Lucia di Lammermoor’, Donizetti, en ABAO Bilbao Ópera (Palacio Euskalduna) en octubre de 2019.

ROBERT CARSEN. Premio a la Mejor Dirección de Escena por sus propuestas para la ópera ‘Elektra’, Richard Strauss, en el Palau de les Arts de Valencia en enero de 2020, y por su trabajo en el Teatro Real para las funciones de ‘La Valquiria’, Wagner, en febrero de 2020.

TURANDOT, GRAN TEATRE DEL LICEU. Premio a la Mejor Nueva Producción es para la Turandot, Puccini, programada por el Gran Teatre del Liceu en octubre de 2019. El videoartista Franc Aleu se estrenó como director de escena, con Susana Gómez en la codirección, llenando el escenario de metáforas visuales, colores y texturas, haciendo uso de las últimas tecnologías.

PROYECTO ZARZA, TEATRO DE LA ZARZUELA. Premio a la Mejor Iniciativa de Fomento de la Lírica.

MY OPERA PLAYER (Teatro Real) / FESTIVAL PERALADA LIVESTREAM. Ex aequo, Premio Mejor Iniciativa Digital durante el confinamiento.

PREMIO OLA, en colaboración con Ópera Latinoamérica. Premio a la Mejor Nueva Producción Latinoamericana recayó en la producción de ‘La italiana en Argel’, de Rossini, que se pudo ver en el Teatro Municipal de Santiago de Chile en octubre de 2019, con dirección de escena de Rodrigo Navarrete y musical de José Miguel Pérez-Sierra.

PREMIOS HONORÍFICOS

EMILIO SAGI. Premio a toda una trayectoria, Premio Honorífico a la Persona, tras celebrar cuarenta años de carrera como gestor cultural y director de escena.

COMPAÑÍA TELEFÓNICA. Premio a la Mejor Iniciativa de Mecenazgo, por su compromiso de apoyo a las temporadas de diferentes teatros, festivales, programas educativos y de difusión y acercamiento a la ópera, destacando especialmente su sensibilidad en la labor de proyectos audiovisuales y de digitalización.

AMICS DE S’ÓPERA DE MAÓ. El Premio Honorífico distingue en esta ocasión a la Temporada de Ópera de Maó, que organiza la asociación menorquina de Amics de s´Ópera de Maó, por su importante tarea de promoción, impulso y difusión de la ópera durante 50 temporadas ininterrumpidas.

Ópera XXI reúne a los 25 teatros, temporadas y festivales de ópera estables de nuestro país y cuenta con dos teatros miembros honoríficos de enorme relevancia. Está formada por:

ABAO BILBAO ÓPERA

AMIGOS CANARIOS DE LA ÓPERA

AMIGOS DE LA ÓPERA DE LA CORUÑA

AMIGOS DE LA ÓPERA DE MAHÓN

ASOCIACIÓN GAYARRE DE AMIGOS DE LA ÓPERA

ASOCIACIÓN AMIGOS ÓPERA VIGO

AUDITORIO DE TENERIFE

FESTIVAL CASTELL DE PERALADA

FUNDACIÓN BALUARTE DE PAMPLONA

FUNDACIÓ ÒPERA DE CATALUNYA

FUNDACIÓN ÓPERA DE OVIEDO

GRAN TEATRE DEL LICEU

GRAN TEATRO DE CÓRDOBA

PALAU DE LES ARTS DE VALENCIA

TEATRO ARRIAGA DE BILBAO

TEATRO CALDERÓN DE VALLADOLID

TEATRO CAMPOAMOR DE OVIEDO

TEATRO CERVANTES DE MÁLAGA

TEATRO CIRCO DE ALBACETE

TEATRO DE LA MAESTRANZA DE SEVILLA

TEATRE PRINCIPAL DE MAO MENORCA

TEATRE PRINCIPAL DE PALMA DE MALLORCA

TEATRO REAL DE MADRID

TEATRO VILLAMARTA DE JEREZ

TEATRO DE LA ZARZUELA DE MADRID

 

Miembros honoríficos:

TEATRO COLÓN DE BUENOS AIRES

TEATRO SAN CARLOS DE LISBOA

El Rey que rabió

En ocasiones la frescura y la actualidad no están reñidas con el paso del tiempo. 130 años, un siglo y tres décadas exactas hace que se estrenó ‘El rey que rabió’ en el Teatro de la Zarzuela -a cuyo escenario no sube desde hace 12-, y el público sigue esperándola con entusiasmo y disfrutando de ella con idéntica implicación que si de una nueva creación se tratara. Ese es uno de los más memorables secretos que hacen del teatro una experiencia mágica, una manifestación única y universal. Afortunadamente podremos volver a comprobarlo, a saborear ese valioso distintivo, durante las 14 funciones que de la nueva producción de la obra de Ruperto Chapí, Ramos Carrión y Vital Aza se ofrecerán del 3 al 20 de junio en el mismo Teatro que entre unánimes aplausos y fabulosas críticas la vio nacer a finales del convulso siglo XIX.

‘El Rey que rabió’, verdadera zarzuela grande, fue creada por Carrión, Aza y Chapí en 1891, y hoy por hoy es un hito del teatro lírico y, por supuesto, de la historia única y particular del Teatro donde nació con el propio maestro alicantino en el podio. Porque pocos reyes, ni los más populares de la Historia, ni los más queridos de sus pueblos, habrán sido más aclamados, aplaudidos y vitoreados que nuestro Rey en este reino exclusivo que es el Teatro de la Zarzuela.

Y si este título es ya de por sí una obra maestra, comprobar el equipo artístico y los repartos responsables de armarla de nuevo hace que sea mayúsculo el interés de este estreno de junio que cerrará la temporada lírica 2020/2021 del coliseo.

Música y escena. Excelencia y luminosidad

La dirección musical correrá a cargo del maestro Iván López Reynoso, una de las más importantes batutas jóvenes de México, recién nombrado director artístico de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes y partenaire musical del tenor Javier Camarena en tantos conciertos –incluido el ofrecido en el Teatro de la Zarzuela hace varias temporadas–. También violinista, pianista y contratenor de éxito, como director de orquesta es especialista en muy diversas disciplinas –ópera, ballet, danza moderna, música antigua y música contemporánea–, ocupará el foso al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid, ORCAM –Titular del Teatro–, del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela –que en esta ocasión tiene como desafío la interpretación de algunos de los números corales más emblemáticos del género– y de dos espléndidos y más que equilibrados repartos.

La propuesta escénica de esta nueva producción de ‘El rey que rabió’ es en verdad sorprendente. La dinámica e inteligente directora Bárbara Lluch –responsable de rotundos éxitos como el de la premiada ópera de la Zarzuela ‘La casa de Bernarda Alba’ de Miquel Ortega– ha puesto en marcha un luminoso planteamiento muy acorde con el espíritu original de la obra: “Se trata de dar la máxima libertad posible al público”, explica la regista, cuya intención es “que cada espectador sienta, empatice e interprete los personajes, el lugar y las relaciones entre ellos desde su propio punto de vista. Desde su propia y única perspectiva.” Y advierte al respecto que es por esa razón por la que los libretistas no dieron nombre ni al Rey, ni al General, ni al Gobernador, ni al Almirante, ni al Intendente… “Porque podría haber tantos reyes, generales, almirantes, gobernadores e intendentes diferentes como espectadores haya en la sala”, reflexiona Lluch.

Repartos a medida

Y en este punto llegamos a quienes tendrán que llenar de intenciones y buena voz a esos disparatados prototipos surgidos del talento intelectual, irónico y divertido del dramaturgo, periodista y humorista Miguel Ramos Carrión –creador también de los libretos de ‘Los sobrinos del capitán Grant’, ‘La tempestad’, ‘La bruja’ o ‘Agua, azucarillos y aguardiente’–, y del poeta, comediógrafo y también humorista Vital Aza, que, como dato interesante, fue junto al propio Chapí uno de los fundadores de la Sociedad de Autores y su primer presidente.

Esta hilarante historia de un rey a quien el profundo aburrimiento en el que está sumido le lleva a emprender un viaje de incógnito por el país; la de sus poderosos y más próximos consejeros que sin éxito tratan de impedirlo para que el soberano no descubra la triste realidad en la que sus súbditos habitan, y poder así seguir mangoneándole a su gusto y manera; la de todos los estrambóticos personajes que el monarca va encontrando en el camino; este cuento divertido (mucho) en el que también el amor, cómo no, juega su crucial papel, será defendido por dos elencos que sin duda harán levantar al público literalmente de sus butacas. Llenarán la sala de la mejor música, risas (cuando no carcajadas) y alegría.

Los tenores Enrique Ferrer y Jorge Rodríguez- Norton darán vida al Rey –un papel que en sus orígenes era femenino, interpretado por una mezzosoprano o una soprano central; y es que al ser el monarca joven se presentaba en forma de papel travestido, algo que, como recordaría Luis Gracia Iberni, uno de los más reconocidos expertos en la obra de Ruperto Chapí, más allá de la histórica tradición de este recurso en el teatro musical, en aquella época se hacía obligatorio por la falta de tenores líricos dedicados a la zarzuela. El papel de Rosa, la joven de la que el Rey por sorpresa se enamora con la suerte de ser correspondido, lo interpretarán las sopranos Rocío Ignacio y Sofía Esparza; el de María, la mujer del Labrador, lo hará María José Suárez, y el General será el bajo Rubén Amoretti y el bajo-barítono Miguel Sola; Jeremías, ese sobrino del alcalde enamorado sin premio de su prima Rosa y a quien suceden todas las peripecias imaginables, lo encarnará José Manuel Zapata; Carlos Cosías, Igor Peral y José Julián Frontal se meterán a su vez en la piel del Almirante, el Intendente y el Gobernador, respectivamente; Alberto Frías –surgido de esa fructífera cantera de cantantes-actores que es el Proyecto Zarza del Teatro de la Zarzuela– recreará las chispeantes idas y venidas del Capitán; y Sandro Cordero, Pep Molina, Ruth González y Antonio Buendía, harán las veces del Labrador, el Alcalde, el Paje y el Corneta. Y a todos ellos habrá que sumar tres actores y tres figurantes.

En cuanto al equipo artístico, lo componen Juan Guillermo Nova, responsable de la onírica y especialmente bella escenografía, la diseñadora del fantástico y genial vestuario Clara Peluffo Valentini y el maestro de la iluminación Vinicio Cheli.

Obra maestra del repertorio. Música teatral

El maestro López Reynoso considera que la partitura de ‘El rey que rabió’ “es indudablemente una de las obras maestras del repertorio lírico español. Ágil, expresiva, refinada y llena de colores”, a lo que hay que sumar “el atinado uso de la teatralidad en la escritura musical que hace que la acción dramática corresponda de una manera notable con el discurso musical”. Por eso, el director opina que se trata de “una obra redonda, completa, contrastante y divertida que, gracias a todas las características anteriores, logra siempre convertirse en un éxito muy querido por el público.”

Y es precisamente en esa conciliación entre la música y la palabra en la que incide la musicóloga mediática Eva Sandoval, quien recuerda que Chapí y sus libretistas fueron figuras clave en el desarrollo del estilo musical y dramático de la zarzuela desde la década de 1880. Sandoval rescata asimismo una afirmación contenida en la crónica que con motivo del estreno escribió el crítico de la época Joaquín Arimón quien viene a subrayar esta crucial característica: “La música se adapta perfectamente a las condiciones del poema y toda ella es hermosa e inspirada”.

Eva Sandoval sostiene al respecto que esa adecuación e interrelación de ambos códigos, el lingüístico y el musical, se puede apreciar a lo largo de los diecinueve números de los que consta la obra. “La brevedad de todos ellos también ayuda a procurar dinamismo y agilidad y favorece la dramatúrgica, de tal forma que la música acompaña la acción: ni la fuerza, ni la obliga, ni la condiciona”. El autor, de acuerdo con las palabras de la experta, “consigue impregnar cada pasaje del color musical y la atmósfera que la trama requiere, como, por ejemplo, en el sencillo pero efectivo preludio. Escrito en forma de marcha de corte militar, podría ejercer perfectamente como himno nacional del país imaginario en el que se sitúa la acción.”

También es especialmente reseñable para la musicóloga el hecho de que ‘El rey que rabió’ utilice “la misma táctica teatral y pedagógica que la opereta: la del «mundo al revés”, incorporando a nuestra lírica recursos y lenguajes de la opereta centroeuropea.

Rey imperecedero y online

Como ya es habitual, una de las funciones de ‘El rey que rabió’ se emitirá en directo en streaming a través del canal de YouTube, el perfil de Facebook y la página web del Teatro. La fecha elegida en esta ocasión es el jueves 17 de junio a las 20h00 (hora peninsular española).

Asimismo, se pueden ya disfrutar en YouTube y Facebook la conferencia impartida por Eva Sandoval y un nuevo capítulo de la serie ‘Viaje por la zarzuela’, con el maestro López Reynoso y Bárbara Lluch como protagonistas.

‘El Rey que rabió’ se mantuvo ininterrumpidamente en escena desde el 20 de abril de 1891, cuando se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid con el propio Chapí a la batuta, hasta el 15 de junio de ese mismo año. Además, se repuso en este mismo escenario en diciembre de ese año y enero de 1892, y poco después se presentaría en otros teatros capitalinos y de provincias. Mención especial merece su estreno en México con la Compañía de Zarzuela Española a mediados de julio del mismo 1891, solo unos meses después de su estreno en España. El eco que la obra de Chapí obtuvo en los medios de comunicación de la época fue extraordinario, hasta el punto de que el compositor de Villena se afianzó como autor de zarzuela grande.

Y es que nuestro Rey llegó para quedarse con nosotros, de generación en generación, y así desde hace 130 años. Ya lo advirtió el cronista tras asistir al estreno –en un artículo que tras la enigmática firma de K. es muy posible que estuviera el notorio periodista José Gutiérrez Abascal–: “’El Rey que rabió’ está asegurado por mucho tiempo en su trono de La Zarzuela”. Y se añadía con cierto retintín: “No hay peligro de que sea destronado.” (El Heraldo de Madrid, 21 de abril de 1891).

Concurso Alfredo Kraus

El VIII Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus, contará en esta ocasión entre sus numerosos atractivos con al histórico barítono italiano Leo Nucci que ejercerá como presidente del jurado. Convocado por el Cabildo de Gran Canaria y la Fundación Internacional Alfredo Kraus, esta octava edición del certamen –tercera de la segunda etapa– coincide con el 65 aniversario del debut profesional de Alfredo Kraus y tendrá lugar en Las Palmas de Gran Canaria del 20 al 25 de septiembre.

Fiel a la concepción que el gran tenor imaginara en 1989, el objetivo del certamen es apoyar a los jóvenes cantantes líricos y permitir su acceso al circuito laboral internacional. Tales fueron los propósitos de Alfredo Kraus al inaugurar su primer concurso en 1990, organizándolo hasta la edición 1999, año de su desaparición. Manteniendo estos principios, Rosa Kraus Ley –hija del tenor y presidenta de la Fundación que custodia su legado artístico– y Antonio Morales Méndez –presidente del Cabildo de Gran Canaria– deciden retomar el certamen a partir de la edición de 2017, a dieciocho años del cierre de aquella primera etapa.

Los postulados del certamen permanecieron inalterables: la participación de jóvenes cantantes nacionales y extranjeros, un jurado artísticamente competente y sede en la ciudad natal del tenor.

Para posibilitar este ambicioso proyecto, ha sido fundamental el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria. A esto, se ha sumado la colaboración del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, de la Fundación Canaria Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria, de la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y la de los teatros nacionales y europeos que han colaborado con este concurso hasta la fecha.

Por supuesto, esta nueva edición del CICAK se ve condicionada por la pandemia sanitaria que afecta al mundo entero. Eso ha requerido un esfuerzo excepcional para coordinar las actuaciones que se llevan a cabo en los distintos teatros internacionales. Por ello, se ha requerido tanto a organizadores como participantes el cumplimiento de unas pautas sanitarias de acuerdo a los requerimientos institucionales de cada país. El cualquier caso, fieles a los protocolos COVID oportunos, la organización del VIII CICAK sigue trabajando para hacer realidad este encuentro, convencida de que hay posibilidades para celebrar con total seguridad este evento cultural.

El jurado

Estará presidido por el barítono italiano Leo Nucci, figura señera de la lírica internacional. En calidad de colega de profesión, amigo y admirador de Kraus –de quien él mismo destaca el arte, la inteligencia técnico-musical y la ética del tenor grancanario–, Leo Nucci ha aceptado presidir este jurado, un cargo que no asume con frecuencia. Alfredo Kraus y Leo Nucci compartieron escenario en teatros como la Staatsoper de Viena, el Regio de Parma, el Liceo de Barcelona o la Scala de Milán.

En calidad de vocales, intervendrán los representantes de los teatros colaboradores: Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela de Madrid; Anton Gradsack, director de casting del Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia y Elisabete Matos, directora artística del Teatro de São Carlos de Lisboa. A ellos se suman Alessandro Galoppini, director de casting del Teatro alla Scala de Milán; Celestino Varela, director general y artístico de la Ópera de Oviedo; Ulises Jaén, director general y artístico de la Ópera de Las Palmas de Gran Canaria / ACO y dos vocales de honor, Guillermo García-Alcalde y Jerónimo Saavedra Acevedo.

Como en las dos últimas ediciones, la presidencia del concurso será asumida por Rosa Kraus Ley –presidenta de la FIAK y el CICAK– y la dirección artística y secretaría estarán a cargo de Mario Pontiggia –director artístico de la FIAK y el CICAK–.

Inscripción y pruebas

El VIII CICAK 2021 está abierto a cantantes sin distinción de nacionalidad, con edades comprendidas entre los 18 y 32 años –para las voces de soprano, contratenor y tenor–, y entre los 18 y 35 años –para las voces de mezzosoprano, contralto, barítono, bajo–barítono y bajo–. Los interesados deberán formalizar su inscripción mediante un formulario digital a descargar en la página web del concurso (www.fiak.es).

El pasado 15 de mayo ha cerrado la inscripción de Madrid –donde han llegado 25 candidaturas– y el día 19, la de Florencia –que ha recibido 30 candidaturas–. Quedan aún los cierres de Lisboa (5 de junio) y de Las Palmas de Gran Canaria (28 de junio), si bien para estas dos últimas pruebas ya se han recibido más de 20 solicitudes de inscripción.

Las pruebas preliminares del VIII CICAK se llevarán a cabo en el Teatro de la Zarzuela de Madrid (26 y 27 de mayo), en el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia (30 y 31 de mayo), en el Teatro de São Carlos de Lisboa (16 y 17 de junio) y en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria (17 y 18 de septiembre). Los candidatos a las mismas serán evaluados por un tribunal integrado por la presidenta y el director artístico de la FIAK y el CICAK, y representantes de las instituciones colaboradoras que alojan cada prueba.

Las pruebas semifinales (20 y 21 de septiembre) y Final (25 de septiembre) tendrán lugar en el Auditorio Alfredo Kraus, icónico edificio inaugurado por el propio tenor en 1997. En estos dos casos, los concursantes serán evaluados por el jurado. La prueba Final que precede a la premiación, se desarrollará en el marco de una gala pública, que contará con la actuación de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria –formación oficial desde el primer concurso de 1990– dirigida en esta ocasión por el maestro Óliver Díaz.

Premios

Los concursantes del VIII CICAK podrán optar a atractivos premios. Los tres Premios Oficiales –de 14.000, 12.000 y 10.000 euros respectivamente, más medalla y diploma-, así como el Premio del Público –de 2.500 euros más diploma- son parte de la importante dotación económica que prevé el patronazgo del Cabildo de Gran Canaria.

A estos galardones, se suman dos premios especiales: el del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria –con 3.000 euros más diploma, destinado al mejor cantante de nacionalidad española-, y el de la Fundación Martín Chirino de Las Palmas de Gran Canaria –con 2.500 euros más medalla y diploma- destinado al mejor intérprete canario. Los finalistas tendrán también la posibilidad de ser invitados a audiciones y/o producciones, conciertos o recitales por parte de los miembros del jurado y los teatros que representan.

VI y VII CICAK

La recuperación del Concurso, en esta “segunda etapa” constituyó todo un éxito, y las candidaturas superaron con creces el historial de inscripciones de las cinco ediciones precedentes.

El VI CICAK contó con 105 inscritos de 22 nacionalidades. El proyecto de retomar este certamen grancanario tuvo gran repercusión en los medios locales, nacionales e internacionales, incrementándose su difusión por las redes sociales.

Tras las pruebas preliminares -efectuadas en la Escuela Superior de Canto de Madrid, el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia y el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria-, la Final tuvo lugar el 29 de septiembre de 2017 en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus. Los 10 finalistas del VI CICAK se presentaron con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, dirigida por el maestro José Miguel Pérez-Sierra. El jurado, presidido por el tenor español Jaume Aragall, otorgó sus galardones al barítono Carles Pachón (España / 1º Premio y Premio al mejor cantante de nacionalidad española), al tenor Galeano Salas (México – EEUU / 2º premio) y a la soprano Leonor Bonilla (España / 3º Premio y Premio del público). El evento fue retransmitido en dos ocasiones por la RTVC. El VII CICAK tuvo lugar en 2019, y efectuó sus pruebas preliminares en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia, el Teatro di San Carlo de Nápoles y el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria.

En esta ocasión, el jurado fue presidido por la soprano italiana Mariella Devia, habiéndose inscrito 110 candidatos de 31 nacionalidades. En la Gala Final con público, llevada a cabo en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus, participaron 9 finalistas y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria bajo la dirección del maestro Oliver Díaz. Tras la deliberación, el jurado concedió los premios al bajo-barítono Manuel Fuentes Figueira (España / 1º Premio, Premio al mejor cantante de nacionalidad española y Premio del público), al contratenor Rodrigo Sosa dal Pozo (Venezuela – Italia / 2º Premio) y a la soprano María Caballero (México / 3º Premio).

Preservación y promoción del legado de Alfredo Kraus

El CICAK es uno de los proyectos más ambiciosos de la Fundación Internacional Alfredo Kraus y el Cabildo de Gran Canaria para preservar y promocionar el legado artístico de Alfredo Kraus.

Además, el Cabildo de Gran Canaria trabaja en otro auspicioso proyecto que pondrá en valor y adecuará parte del antiguo internado insular de San Antonio, situado en el barrio de Vegueta, barrio natal del tenor. Allí se establecerá la sede de su Fundación para albergar un museo, archivos y un centro de formación, investigación y difusión de su legado artístico y didáctico.

Durante 2021, la FIAK continua, tal como lo hace desde 2017, con los ciclos de conferencias que difunden la figura artística de Alfredo Kraus y la cultura musical de Gran Canaria y con las actividades didácticas para jóvenes intérpretes, propósitos estos volcados por el propio Alfredo Kraus en el acta original de su Fundación.

Lucero Tena

Si hay alguien que se merezca todo, en lo artístico y lo personal, esa es Lucero Tena. Así lo saben sus compañeros artistas, como el inmenso arpista Xavier de Maistre que la acompañará en el concierto del próximo domingo 23 de mayo (18h00), y también el público, que la adora sin condiciones. Las entradas para este esperado recital del ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela están agotadas desde hace días.

Servirá la cita, como desde hace años son todas sus apariciones públicas, de emocionante homenaje a una vida y una carrera únicas, difíciles de emular siquiera de lejos.

Lucero Tena y Xavier de Maistre ofrecerán algunas de las más hermosas páginas de la música española. El tañido apasionado y bizarro de las castañuelas de ella, acompañado por el dulce y evocador sonido del arpa de él, harán revivir en el coliseo del plazuela de Jovellanos obras imprescindibles del Padre Soler, Mateo Pérez de Albéniz, Francisco Tárrega, Isaac Albéniz, Enrique Granados, Manuel de Falla o Jesús Guridi.

Nuria Rial

La soprano catalana Núria Rial y al prestigioso pianista alemán Andreas Staier se presentarán el próximo lunes 17 de mayo a las 20h00 en el Ciclo de Lied coproducido por el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y el Teatro de La Zarzuela.

Núria Rial, una de nuestras cantantes más solicitadas en el ámbito internacional, pondrá su voz cristalina al servicio de ocho canciones de Mozart además de las cinco composiciones que integran el ciclo The Mermaid’s Song y la hermosa cantata Arianna a Naxos, obras ambas de Joseph Haydn.

Con Andreas Staier al fortepiano, la velada adquiere una relevancia especial al ponerse el criterio musical historicista al servicio de algunas de las páginas más bellas del clasicismo.

La cantante debuta en el ciclo de lied tras cosechar grandes éxitos mundiales en el campo de la música barroca, en sus participaciones operísticas y en sus grabaciones discográficas. En este último aspecto es relevante mencionar su reciente galardón como Mejor Solista de Álbum Vocal en los Premios Opus Klassics por su trabajo junto a la Accademia del Piacere de Fahmi Alqhai en el disco ‘Muera Cupido’.

Las entradas del recital tienen un precio general de 8 a 35 euros y están a la venta en entradasinaem.es, en el teléfono 91 193 93 21, así como en las taquillas del Teatro de la Zarzuela y red de teatros del INAEM.

Biografías

Nuria Rial, pureza y luminosidad vocal

Frecuentemente reseñada por su pureza y luminosidad vocal, la naturalidad y emotividad de su canto, y la elegancia de su fraseo, Núria Rial es una de las voces paradigmáticas del repertorio barroco y clásico de los últimos años. Con una actividad que tiene su epicentro en el ámbito concertístico y discográfico, con más de treinta álbumes publicados, los amplios intereses artísticos de Núria incluyen también la música del Romanticismo y los siglos XX y XXI, la fusión con estilos como el jazz o el flamenco, el diálogo con otras disciplinas, o expresiones musicales como el Lied y la ópera, habiendo actuado de la mano de directores como René Jacobs o Iván Fischer y directores de escena como Peter Sellars, en teatros como la Monnaie, Staatsoper unter den Linden, Théâtre des Champs Elysées, Grand Théâtre de Genève, Teatro Carlo Felice de Genova o Teatro Real de Madrid, interpretando roles de tan amplio espectro como la Euridice de Monteverdi, Pamina de Mozart, o Nuria en Ainadamar de Osvaldo Golijov.

Formada en Basilea con Kurt Widmar, actúa habitualmente en las principales salas de concierto y festivales europeos, como el Salzburger Festspiele, el Lucerne Festival o el Bachfest Leipzig, con directores como Antonini, Bonizzoni, Capuano, Cummings, Currentzis, Fischer, Goodwin, Hengelbrock, Jacobs, Leonhardt, Marriner, Minkowski o Pinnock, y es solicitada con regularidad por grupos como Akademie für Alte Musik Berlin, Bach Stiftung St. Gallen, Balthassar Neumann Ensemble, Bayersiche Rundfunk München, Budapest Festival Orchestra, Café Zimmermann, Camerata Köln, Concerto Köln, Il Giardino Armonico, Il Pomo d’Oro, Kammerorchester Basel, L’Arpeggiata, Les Musiciens du Louvre, Orchestra of the Eighteenth Century, Stuttgart Kammerorchester o The English Concert.

Su vasta discografía ha sido premiada con galardones como el Orphée d’Or en 2010, por su trabajo sobre las arias alemanas de Händel con Michael Oman y la Austrian Baroque Company, así como con diversos premios en los Echo Classical Music Awards (actualmente Opus Klassik Awards) en diferentes categorías, como la de «artista femenina del año» en 2009 o el premio al mejor disco de ópera por su CD sobre Telemann junto a la Kammerorchester Basel en 2012.

Andreas Staier, indiscutible maestría musical

Uno de los intérpretes más destacados del mundo, Andreas Staier ha dejado su huella en la interpretación del repertorio barroco, clásico y romántico para instrumentos de época.

Nacido en Göttingen, estudió piano y clavicémbalo en Hannover y Amsterdam. Durante tres años fue clavecinista de Musica Antiqua Köln, con quien realizó numerosas giras y grabaciones. Como solista, Andreas Staier actúa en toda Europa, Estados Unidos y Asia con orquestas como Concerto Köln, Freiburger Barockorchester, Akademie für alte Musik Berlin y Orchestre des Champs – Elysées Paris.

Ha grabado extensamente para BMG, Teldec Classics, con quien tuvo un contrato de exclusividad durante siete años, y harmonia mundi France. Su catálogo cuenta con numerosos premios, entre ellos un Diapason d’or, el Preis der Deutschen Schallplattenkritik de 2002 y el Baroque Instrumental Gramophone Award de 2011. Entre sus últimos lanzamientos se encuentra un muy esperado CD de conciertos para clavicémbalo de J.S. Bach con la Freiburger Barockorchester, la música para cuatro manos de Schubert junto con Alexander Melnikov, y una colección de música inspirada en la Península Ibérica con la Orquestra Barroca Casa da Música.

Es Artista Asociado de la Opera de Dijon desde septiembre de 2011 y fue residente del Wissenschaftskolleg zu Berlin hace dos temporadas.

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Por obviedades de nuestra propia naturaleza, pocas son las ocasiones en que un artista tiene la oportunidad de celebrar 75 años de carrera, y menos aún de hacerlo en activo y pleno de luz. Este es el caso, sin embargo, de uno de los más flamantes intérpretes que ha dado nuestra música y más allá: la música universal. El pianista Joaquín Achúcarro, que cumple sus bodas de brillantes con el escenario, lo conmemorará por todo lo alto el próximo sábado 8 de mayo (20h00) con un recital en el ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela.

Desde su debut como concertista siendo tan solo un niño de 13 años, la andadura de Achúcarro se ha caracterizado siempre por grandes y continuos éxitos, así como por los altos reconocimientos recibidos junto a las primeras figuras de cada momento, pero sobre todo por su especial e íntima manera de entender la música y el instrumento. El artista, con la curiosidad de aquel niño de precocidad extraordinaria, plantea numerosas preguntas al propio piano, conversa con él y traslada también a las obras todas las cuestiones que estas le suscitan a través de las teclas y de la inteligencia; y lo hace, lo sigue haciendo, resuelto a conocer los misterios que entrañan uno y otra, instrumento y composición, ambos reunidos en un solo y apasionante enigma. Lo hace para compartir su respuesta con todo aquel dispuesto a escucharla.

El viaje planteado para tan especial ocasión se presume profundamente placentero: Debussy, Mompou, Albéniz, Ravel, Godowski…, todos ellos compañeros de vida a través de sus fastuosas creaciones.

Vuelve por tanto Joaquín Achúcarro al Teatro de la Zarzuela, donde tantos éxitos ha vivido, y lo hace para escribir este nuevo y necesario punto y seguido de alegría. A compartir con el público la celebración de una intensa vida moldeada de música.

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Cuando uno se adentra a un terreno que no es el suyo y no conoce a la perfección, puede ser por dos razones, o es un imprudente o es muy valiente. Y para ser valiente hay que tener, además, otras cualidades.

El recital de Sonya Yoncheva en el Teatro de la Zarzuela este pasado 29 de abril, es un ejemplo claro de valentía, entre otras cosas. Hay que ser valiente para presentarse en el Teatro del género con un recital de zarzuela y hay que serlo aún más, para hacerlo sin conocer mucho este género.

A pesar de tener que echar mano de las partituras y de tener un inicio algo inseguro, Sonya Yoncheva ha demostrado, no solo tener un instrumento de una calidad indiscutible, una voz brillante, soleada, que llenó la sala de armónicos, con un registro central poderosísimo y un notable fraseo en español, sino que también hizo gala de un tremendo arrojo a la hora de interpretar con un éxito extraordinario un repertorio de romanzas que hizo vibrar al público. Un público que siempre sabe agradecer y premiar a quienes se acercan a este género con respeto y dedicación.

Yoncheva inició el recital con la romanza “Noche hermosa”, de Katiuska de Sorozábal, como digo, algo fría. Pero fue entrando en calor a medida que avanzaba el recital. Continuó con “Tres horas antes del día”, de la Machenera del maestro Moreno Torroba, su pieza favorita, como ella misma indicó, y que ofreció también como primera propina. Continuó con otras tres romanzas, “Lágrimas mías en dónde estáis”, del Anillo de hierro de Miquel Marqués, “La luz de la tarde se va”, del Pájaro azul de Rafael Millán y terminó esta primera parte con “Yo me vi en el mundo desamparada”, de El juramento, de Joaquín Gaztambide.

La segunda parte se inició con el dúo “¡Vaya una noche bonita!” del Gato montés, de Manuel Penella. Aquí estuvo acompañada en la réplica por un enérgico Alejandro del Cerro. Con una voz arrebatadora y de hermoso y metálico timbre, puso su granito de arena, junto a la vibrante dirección de Miquel Ortega, para que el público se entregara definitivamente al disfrute.

Siguió con “No corté más que una rosa”, de La del manojo de rosas de P. Sorozábal y “De España vengo” del Niño judío de Pablo Luna, ya entregada desde el escenario y plena de voz. Terminó con “Al pensar en el duelo de mis amores”, de La hija del cebedeo, de Ruperto Chapí y “¡Yo soy Cecilia!”, de Cecilia Valdés de Gonzalo Roig, donde derrochó gran simpatía y capacidad para disfrutar sobre el escenario. El segundo bis que ofreció, tras la repetición de la Machenera, fue la habanera de Carmen. Recorriendo todo el escenario, incluido el podio del director, que la acompañaba al piano. En ese momento el teatro estaba rendido a sus pies desnudos.

Muy destacada fue la labor del maestro Miquel Ortega al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid. No solo siempre atento a las necesidades de Yoncheva, aportándole seguridad, su dirección en todo momento fue especialmente destacada y las intervenciones de las obras orquestales levantaron al público que en ese momento se había abandonado al buen hacer de la orquesta. Se iniciaron con el preludio de La alegría de la huerta, de Chueca, para después ofrecer el Intermedio de Los Burladores, de P. Sorozábal, El Preludio de Los Borrachos, de Gregorio Giménez y terminar con una magistral y electrizante interpretación del Intermedio de La Leyenda del beso de Reveriano Soutullo y Juan Vert.

Una noche para recordar, junto al recital en esta misma sala de Elyna Garanca, de quienes se acercan a nuestro género lírico para conocerlo, divulgarlo y hacerlo aún más grande.

Argentina

Argentina, una de las figuras del cante más respetadas y admiradas por el público, la crítica y los compañeros de profesión –no solo del flamenco, sino de cualquier género musical–, presentará el próximo martes 20 de abril (20h00) su quinto trabajo discográfico en el que, bajo el título ‘La vida del artista’, reivindica el arte y al artista de verdad en los tiempos especialmente duros que nos toca vivir.

Y lo hace desde su personalísima concepción del flamenco y las posibilidades que permite este arte Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde 2010; lo hace desde la más pura alegría hasta la melancolía dolorosa y profunda, transitando entre una y otra muy diversos estados de hondura infinita.

Para ello, en ‘La vida del artista’ Argentina hermana el flamenco con la canción, el fado, el tango, el teatro, la pintura, la literatura o la música clásica.

En su concierto de La Zarzuela, la cantaora onubense estará arropada por un grupo de músicos portentosos. Comenzando por los guitarristas José Quevedo ‘Bolita’ y Jesús Guerrero, pasando por los coros y palmas de los ya habituales hermanos Antonio y Manuel Montes, más conocidos como Los Mellis, o el violonchelo irresistible de José Carlos Roca, y terminando por el poliédrico y siempre sorprendente pianista Mario Prisuelos.

Argentina vive por y para el flamenco, para el arte, para el artista en toda la dimensión de la palabra. El martes, en el Teatro de la Zarzuela, así lo sentirán quienes tengan la fortuna de asistir al concierto.

María Antúnez, Rubén Fernández

Todos los lugares tienen su propia cultura. Ese valor intrínseco, las raíces profundas que los hace diferentes al resto. Pero la naturaleza de una tierra es la suma de las riquezas que a lo largo de la historia ha ido guardando como suyas. El ciclo Notas del Ambigú del Teatro de la Zarzuela presentará el próximo lunes, 19 de abril, a las 20h00, un recital de la soprano María Antúnez dedicado a la canción uruguaya -la de sus orígenes-, que nos hará comprender que a pesar del océano que nos limita, aquellas y estas orillas están mucho más cerca de lo que pensábamos. Estará acompañada al piano por Rubén Fernández Aguirre.

Durante la hora que durará el concierto, interpretará obras de Luis Cluzeau Mortet, Alfonso Broqua, Eduardo Fabini, Jauré Lamarque Pons, Héctor Tosar, Eduardo Gilardoni y Beatriz Lockhart, clásicos imprescindibles, todos y cada uno de ellos, de la música de aquellos lares.

También aprovecharán Antúnez y Fernández Aguirre, porque el corazón y la memoria así se lo piden, para rendir homenaje al maestro Antón García Abril, fallecido el pasado 17 de marzo. Ofrecerán algunas de sus composiciones como las ‘Tres canciones españolas’ con textos de Federico García Lorca.

Los Ambigús que vienen

Al concierto de María Antúnez y Rubén Fernández Aguirre seguirá el de la soprano Rocío Pérez y el pianista Ramón Grau con la Integral del ciclo ‘Canciones clásicas españolas’ de Fernando Obradors (10 de mayo) y el artista Ángel Ruiz, acompañado por el pianista César Belda, cerrará el ciclo con ‘Tributo a Iberoamérica’ (15 de junio).

Prégardien & Vignoles (c) Rafa Martín

XXVII Ciclo de Lied del CNDM y del Teatro de la Zarzuela 12 de abril de 2021

Christoph Prégardien, tenor

Roger Vignoles, piano

Die schöne Müllerin, de Franz Schubert (1797-1828)

Se había estrenado con gran éxito en Alemania la ópera bufa La Molinera, ossia lámor contrastato, de Giovanni Paisiello. Este acontecimiento fue un estímulo para algunos poetas del momento, que comenzaron a escribir sobre este bucólico tema. El mismo Goethe escribió cuatro romanzas y cuatro baladas de la molinera.

Inspirado por la admiración que siente por la obra de Goethe, un joven Müller se propone crear, junto a un grupo de amigos, un desarrollo dramático encadenando Lieder en los que, a través de sus personajes, se narre una historia. Al resultado final, fruto de un juego de sociedad, le puso música Ludwig Berger.

Años después, Schubert descubrió los poemas de Müller e iniciaron una colaboración de la que surgieron los textos definitivos. Schubert encontró en estos poemas la perfecta descripción narrativa que necesitaba en ese momento, adaptando los poemas a sus propósitos y música.

El ciclo se dio a conocer a principios de 1824. En 1830, el editor Anton Diabelli adquirió los derechos y publicó una segunda edición revisada. Su primera interpretación conocida fue en mayo de 1856, a cargo del barítono Julius Stockhausen en Viena.

Die schöne Müllerin, inicialmente escrito para tenor, suele ser abordado por barítonos. En esta ocasión, el encargado de poner voz a los poemas de Müller en el Ciclo de Lied del Teatro de la Zarzuela y del Centro Nacional de Difusión de la Música ha sido el tenor lírico ligero Christoph Prégardien, demostrando, una vez más, su maestría en el género liederístico al servicio de la obra de Schubert.

Prégardien ha hecho gala de su virtuosismo en la interpretación. No necesita ornamentos, la forma contenida de su expresión muestra la elegancia de su dominio del género. La claridad en la dicción, dando más importancia al texto, y a su manera matizada de “decir”, está por encima de cualquier exceso en la expresión.

Acompañado al piano por Roger Vignoles, formaron un perfecto equipo que caminaba al unísono, de manera fluida y cristalina, como el agua protagonista de alguna de las obras que interpretaron.

Una noche perfecta, intensa y culminada con dos propinas también de Schubert, igualmente bien delineadas por ambos intérpretes y que remataron el buen sabor de boca que dejó su actuación en el público.

Prégardien & Vignoles (c) Rafa Martín

Christoph Prégardien

El veterano tenor alemán Christoph Prégardien pondrá sus recursos vocales y expresivos al servicio de uno de los ciclos más conocidos y emblemáticos de Franz Schubert: Die schöne Müllerin, compuesto sobre poemas de Wilhelm Müller. La cita será el lunes 12 de abril (20h00) en el Teatro de la Zarzuela como parte del XXVII Ciclo de Lied coproducido por el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y el coliseo de la calle Jovellanos.

Este “viaje emocional” será el vehículo ideal para que Christoph Prégardien despliegue las cualidades de su voz, un instrumento que con los años no ha hecho sino ganar en matices, sutileza y musicalidad. Al tenor, que ocupa un lugar destacado entre los más importantes cantantes líricos de la escena internacional, le acompañará el pianista británico Roger Vignoles, un músico de amplia trayectoria y acompañante de algunas de las mayores figuras de la lírica.

Las entradas para este concierto tienen un precio general de 4 a 35 euros, y están a la venta en www.entradasinaem.es y en el teléfono 91 193 93 21, así como en las taquillas del Teatro de la Zarzuela y red de teatros del INAEM.

Christoph Prégardien: preciosismo vocal

Perfecto control vocal, dicción clara, musicalidad inteligente y la habilidad de llegar al corazón con todo lo que canta aseguran a Christoph Prégardien un lugar entre los más importantes tenores líricos del mundo. Actúa regularmente con orquestas de todo el mundo, como las Filarmónicas de Viena y Berlín, la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera, la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, la Staatskapelle Dresden o la Gewandhausorchester de Leipzig. Su amplio repertorio orquestal incluye los grandes oratorios barrocos, clásicos y románticos, así como obras del siglo XVII (Claudio Monteverdi, Henry Purcell, Heinrich Schütz) y del XX (Benjamin Britten, Wilhelm Killmayer, Wolfgang Rihm, Ígor Stravinski). Sus compromisos en la temporada pasada incluyeron una gira por Estados Unidos y recitales en el Temple Church, el Wigmore Hall, el Concertgebouw, la Schubertiade Schwarzenberg y la Schubertíada de Vilabertran. Cuenta con una amplia discografía de más de 150 discos, con algunos de los premios más prestigiosos, entre éstos el Orphée d’Or, el Cannes Classical Award y el Diapason d’Or. Tras muchos años en la Hochschule für Musik und Theatre de Zúrich, imparte clases magistrales para jóvenes cantantes de todo el mundo y desde 2004 es profesor en la Academia de Música de Colonia. Christoph Prégardien ha actuado en anteriores ediciones del Ciclo de Lied, la última de ellas en la anterior temporada 19/20, acompañado al piano por Julius Drake.

Roger Vignoles: el perfecto contexto musical

Reconocido internacionalmente como uno de los acompañantes pianísticos más destacados del mundo, en el transcurso de su carrera ha colaborado con cantantes tan importantes como Sir Thomas Allen, Barbara Bonney, Kathleen Battle, Christine Brewer, Brigitte Fassbaender, Bernarda Fink, Susan Graham, Thomas Hampson, Kiri Te Kanawa, Felicity Lott y Sarah Walker. Actúa habitualmente en importantes salas de todo el mundo como el Wigmore Hall, Philharmonie Cologne, Konzerthaus de Viena, Musikverein de Viena, Royal Concertgebouw, Musee d’Orsay, Carnegie Hall, Frick Collection en Nueva York, La Scala, Oper Frankfurt, Théatre des Champs-Élysées, Schubertiade Schwarzenberg, Bonn Beethovenfest, Festival de Baden-Baden y Teatro de la Zarzuela en Madrid. En la temporada 2017-2018 tocó en recitales con Nicky Spence, Mary Bevan, Johannes Kammler, Marie-Nicole Lemieux, Joanne Lunn, Thomas Oliemans, Roderick Williams, Louise Alder, Anne Schwanewilms, Florian Boesch y Christoph Pregardien. Sus múltiples grabaciones han sido aclamadas, caso de la reconocida Strauss: The Complete Songs (Hyperion), Der Wanderer (Schubert) y Songs & Ballads (Loewe) con Florian Boesch o Before Life and After (Britten) con Mark Padmore (Harmonia Mundi) que recibió los premios Diapason d’Or y Prix Caecilia 2009. Roger Vignoles acompañó a Ainhoa Arteta en el Ciclo de Lied del CNDM en diciembre de 2018.

Benamor

‘Benamor’ de Pablo Luna se estrenó en el Teatro de la Zarzuela el sábado 12 de mayo de 1923. El mes próximo, por tanto, se cumplirán 98 años desde aquel acontecimiento (que realmente lo fue, y grande) con la alegría de haberla visto restituida, casi un siglo después, y en el mismo escenario que la vio nacer y al que nunca más hasta ahora había regresado. Si nos atenemos a las crónicas de la época, en aquel estreno de Madrid el éxito fue tal que ninguno de los presentes en esas memorables funciones podría presagiar el aciago futuro que aguardaba a esta composición con la que el maestro de Alhama de Aragón completaba la ‘Trilogía de Oriente’ después de ‘El asombro de Damasco’ y ‘El niño judío’; un conjunto de títulos este, que ahora, con las 10 representaciones que entre el 14 y el 25 de abril rehabilitarán ‘Benamor’ en el Teatro de la Zarzuela, se pone al día para el público de hoy.

Enrique Viana, que además de asumir la dirección de escena y la adaptación del delirante libreto de Antonio Paso y Ricardo González del Toro, ha guardado para sí tres papeles llenos de sorpresa y sorna –muy a la manera de su inteligente e inteligible manera de elaborar el humor–, recuerda que los diarios de la época califican ‘Benamor’ –“título desconocido con el precedente de gran triunfo”– como el mayor éxito del maestro Luna. Por tanto, sugiere, hay que escucharlo y sentirlo “como en un sueño feliz”, asemejándolo de esta manera a la más valiosa de las terapias al afirmar que “un sueño venturoso es la mejor medicina para los tiempos de pesadilla que estamos viviendo y que esta, «nuestra música», cura como el mejor de los remedios.”

Y no es menos expresivo el maestro José Miguel Pérez-Sierra, director curtido, emocionante, personal y de sólida carrera internacional, al referirse a una obra que sitúa “entre las más complejas e inspiradas de la prolífica producción de Pablo Luna”. Su incomprensible desaparición del repertorio le lleva a considerar “casi como un reestreno mundial” estas nuevas funciones del Teatro de la Zarzuela.

Disparatados equívocos

Pérez-Sierra estará al frente de la Orquesta Titular del Teatro de la Zarzuela –Orquesta de la Comuni­dad de Madrid–, del Coro Titular del Teatro de La Zarzuela y de dos magníficos repartos que pondrán en escena una obra con un sorprendente punto de partida que irá provocando disparatados e hilarantes equívocos: La historia se enmarca en el siglo XVI en Isfahan, antigua capital de Persia –hoy Irán–, en una suerte de “Mil y una noches”. La ley determina que el primer hijo de los desposados ha de ser varón y el segundo mujer. De no ocurrir de esta manera, los recién nacidos deberán morir en sacrificio. Pues bien, esto es exactamente lo que le sucede a la mujer del sultán, quien para no tener que sacrificar a sus dos pequeños hace pasar por niño a su hija –dándole el nombre de Darío–, y por niña a su hijo –llamándola Benamor–. El engaño persiste a lo largo de los años, pero llega el día en que la supuesta “princesa” (el niño aquel) debe contraer matrimonio. Y es entonces cuando vuelan por doquier las cartas del fingido castillo de naipes.

Los dos elencos combinan una musicalidad y precisión irresistibles con ese difícil talento que irremisiblemente demanda la tragicomedia. Los cantantes que los integran son las sopranos Vanessa Goikoetxea y Miren Urbieta-Vega (Benamor), las mezzosopranos Carol García y Cristina Faus (Darío), la soprano Irene Palazón (la odalisca Nitetis), la soprano cómica Amelia Font (Pantea, madre de la princesa y del sultán), los barítonos Damián del Castillo y César San Martín (el caballero español Juan de León), el también barítono Gerardo Bullón (Rajah-Tabla, príncipe de Kabul), el tenor Gerardo López (príncipe de Florelia/Servidor/Sacerdote), el tenor-actor Francisco J. Sánchez (guardia), el tenor Emilio Sánchez (el traficante Babilón) y la actriz-bailarina Esther Ruiz (Cachemira la odalisca), además de Enrique Viana que interpreta los papeles del gran visir Abedul, del confitero y de su mujer la pastelera. Completan el reparto 4 actores-figurantes y 9 bailarines.

En cuanto al equipo artístico, lo componen Daniel Bianco, responsable de la escenografía, la diseñadora de vestuario Gabriela Salaverri, el iluminador Albert Faura y la coreógrafa Nuria Castejón.

Un deseo: nuestros locos años 20

El maestro Pérez-Sierra define la música de ‘Benamor’ como “extraordinariamente teatral”, en cuya partitura reina “esa vena melódica tan característica del autor”, quien, para ambientarnos en la trama, mezcla con refinado acierto elementos exóticos orientalizantes con fox-trots y otros ritmos típicos de los años 20. “Todo ello tiene su culmen en la ‘Danza del fuego’, el número más conocido de la obra, con marcado sabor español pero con reminiscencias de algunos compositores europeos que Pablo Luna admiraba, como Edvard Grieg”. Así habla el director, que no duda en lanzar al aire un deseo: “Después de todo lo malo que estamos viviendo, ojalá este ‘Benamor’ fuera el pistoletazo de salida a nuestros locos años 20. Es un soplo de aire fresco.”

Recuperando a Pablo Luna

En un solo mes (cabalgado entre marzo y abril) el Teatro de la Zarzuela ha hecho justicia con Pablo Luna, uno de nuestros más grandes y prolíficos compositores a quien la historia no ha tratado precisamente de la forma que su talento y genialidad merecen.

A este esperado ‘Benamor’ precedieron los conciertos que los días 12 y 14 de marzo sirvieron para rehabilitar ‘Las Calatravas’, última zarzuela del compositor que tras un rotundo éxito de público y crítica, obtenido en sus estrenos de Madrid y Barcelona, cayó casi de forma inmediata en un intolerable y de todo punto incomprensible olvido. No quedó ni rastro del prodigio. Ni volvió a representarse, ni se llegó a grabar. El próximo mes de septiembre se cumplirán ya 80 años desde aquel estreno de ‘Las Calatravas’ en el Teatro Alcázar de Madrid, y es ahora cuando se ha enmendado parte de este inaudito, imperdonable y, lamentablemente, abandono.

‘Benamor’ online

Como ya es habitual, una de las funciones de ‘Benamor’ se emitirá en directo por streaming a través del canal de YouTube, el perfil de Facebook y la página web del Teatro. La fecha elegida en esta ocasión es el jueves 22 de abril a las 20h00 (hora peninsular española).

También en los próximos días se podrá disfrutar en YouTube y Facebook de la conferencia impartida por el musicólogo Ignacio Jassa Haro y ya está disponible un nuevo capítulo de la serie ‘Viaje por la zarzuela’, con el maestro Pérez-Sierra y Enrique Viana como protagonistas abstraídos en una conversación y unas interpretaciones que no tienen desperdicio.

Saioa Hernández y Francesco Pio Galasso

El ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela vivirá este próximo domingo, 28 de marzo (18h00) uno de sus momentos álgidos con el esperado recital de la soprano Saioa Hernández y el tenor Francesco Pio Galasso. Con un programa repleto de sorpresas y de romanzas que auguran momentos de especial arrebato y también profundamente conmovedores –de esos que convierten una velada musical en un acontecimiento sublime– los dos intérpretes ensalzarán la grandeza única de nuestro patrimonio lírico acompañados al piano por Vincenzo Scalera, uno de los más aclamados pianistas repertoristas que a su vez fue maestro de ambos.

 

Con obras de Barbieri, Serrano, Soutullo y Vert, Vives, Moreno Torroba, Chapí, Sorozábal, Penella, Bretón, Marqués o Calleja y Barrera, el recital repasará algunas sorprendentes rarezas junto a composiciones de zarzuela ineludibles, y quedará registrado por Radio Clásica de RTVE que lo emitirá en próximas fechas.

 

Alumna nada menos que de Renata Scotto y Montserrat Caballé, quien la bautizó como “la diva del siglo XXI”, y con una carrera infalible, Saioa Hernández se ha distinguido en el circuito internacional como una nueva y deseada estrella –encarnando a las primeras figuras de la ópera en los teatros más relevantes del mundo y más aún desde su debut, hace varias temporadas, en la apertura de curso del Teatro alla Scala de Milán, uno de los acontecimientos más grandes e históricos, si no el que más, de la lírica mundial. Fue con una ‘Attila’ dirigida por Riccardo Chailly y Davide Livermore.

 

Por su parte, Francesco Pio Galasso, también alumno de Caballé, tiene un repertorio amplio, admirablemente heterogéneo y exigente que va de Bellini, Bizet, Cilea, Giordano, Gounod o Mozart, a Puccini, Spontini, Verdi o Zandonai, y que pasa, cómo no, por la música española, en especial la zarzuela, que es desde siempre una de las grandes debilidades del cantante.

 

Saioa Hernández debutó en el escenario del Teatro de la Zarzuela con ‘El Gato Montés’ en 2012, y posteriormente interpretó ‘Curro Vargas’ en 2014. Por su parte, a Francesco Pio Galasso hemos podido disfrutarlo en esa intensa ‘La vida breve’ que junto con ‘La Tempranica’ formaba parte del espectáculo ‘Granada’ que abrió la temporada del coliseo.

Guillermo García Calvo

El Teatro de la Zarzuela cuenta entre sus actividades y logros la recuperación del patrimonio musical nacional. Y este año ha cumplido con esa labor a través de “Las Calatravas”, comedia lírica en tres actos y última composición del maestro Pablo Luna que, además de prolífico compositor, tenía una gran visión empresarial. Siempre supo recoger con acierto los gustos del público y las tendencias teatrales del momento. El libreto, que hacía las delicias de la burguesía de la época, fue encargado por Luna a los prestigiosos Federico Romero y José Tellaeche, todo un acierto en un momento en el que la censura trabajaba a toda máquina.

El estreno en el Teatro Alcázar de Madrid el 12 de septiembre de 1941 supuso un éxito total. Dicen las crónicas que se repitieron todos los números de la obra, los 15, algo insólito. A pesar del momento dulce por el que atravesaba la zarzuela, estaba próxima a iniciar su declive, al entrar en competencia con el cine. Por otro lado, Pablo Luna se quejaba de las exigencias de un público que pedía un estreno cada semana. Lo que obligaba a componer sin descanso. Puede que esto fuera una de las razones por las que Las Calatravas, entre otras, no volvieran a representarse.

Para esta versión escenificada se ha recurrido a la ya tradicional adaptación del texto, en esta ocasión a cargo de Paco Gámez, que ha realizado un trabajo extraordinario para narrar al público perfectamente la trama utilizando muy pocas intervenciones. Para ello se ha servido de uno de los personajes de la obra, Doña Aldonza, la tía pobre de las dos protagonista y único personaje que no canta.

Doña Aldonza ha sido interpretado por una magistral Emma Suárez. Nos ha presentado a todos los personajes y escenas con humor y la naturalidad e ingenio de las grandes damas de la interpretación.

A través de Doña Aldonza se ha querido también poner en valor a todas esas actrices cómicas y secundarias que siempre quedaban en un segundo plano respecto a las divas y protagonistas.

La música del maestro Luna es de extraordinaria calidad. Utiliza en Las Calatravas músicas de distintos géneros y las hace corresponder con los personajes. Las músicas europeas, que tanto admiraba, acompañan a la generación de personajes más jóvenes, como Cristina o Carlos Alberto. Y los fandangos acompañan al banquero José Mariani.

Las voces están a la altura de la partitura, más cerca del verismo que de la zarzuela. Miren Urbieta, con su potente voz de soprano lírica, interpretó a Cristina Calatrava sin grandes rasgos teatrales, pero con una gran sonoridad y bello timbre.

El tenor Andeka Gorrochategui dio vida al libertino Carlos Alberto. Acompañó perfectamente a Cristina Calatrava en potencia tímbrica y parecía menos esforzado en la emisión que en otras ocasiones, cosa que se agradece.

Lola Casariego interpretó a la viuda Calatrava, con su habitual elegancia, pero tapada en numerosas ocasiones por la orquesta y el resto de las voces. Javier Franco, como José Mariani, lidió con el papel más complejo y lo hizo con solvencia y elegancia. Solo le faltó volumen.

El resto el reparto estuvo a gran altura. La Isabel de la cordobesa Lucía Tavira, el Pepe Aleluya de Emmanuel Faraldo y el Rodrigo del tenor Houari R. López Aldama.

El maestro García Calvo ha realizado una muy buena labor al frente de la orquesta. Se nota su rigor y amor por el género, del que es buen conocedor. Sonoridad y exquisitez en la dirección de una partitura importante. El coro, aunque lejos y con mascarilla, sonó con el brío de siempre.

mÚsica-trobada

La nueva propuesta del ciclo Notas del Ambigú del Teatro de la Zarzuela presentará el próximo lunes 22 de marzo (20h00) un concierto de la formación Música Trobada en el que podremos escuchar obras desconocidas del barroco español, y más concretamente de la escuela valenciana de música sacra. Bajo el nombre de ‘Lamentatio’, el recital versará sobre las lamentaciones del profeta Jeremías compuestas por el prolífico maestro de capilla de la Catedral de Valencia, Pasqual Fuentes i Alcàsser (1721-1768) de quien se celebran los 300 años de su nacimiento.

Música Trobada, que desde su fundación en 2009 se ha posicionado como una plataforma de investigación, recuperación y difusión de música antigua y barroca –principalmente del patrimonio musical hispánico y valenciano–, cuenta con la dirección desde el clave de Francesc Valldecabres.

Asimismo, en ‘Lamentatio’ completarán el conjunto, que cuenta con una plantilla flexible según los programas abordados, las sopranos Pilar Moral y Aurora Peña, la mezzosoprano Marina Rodríguez-Cusí, así como los violinistas Enric Llorens y Víctor Yusà y la violonchelista Regina fuentes.

Al justificado interés que ha suscitado la presentación de este ‘Lamentatio’ de Música Trobada en el Teatro de la Zarzuela, se suma el que ha originado la presentación en estos días de la versión discográfica del proyecto.

Los Ambigús que vienen

Al concierto de Música trobada, seguirán los de la mezzosoprano María Antúnez, acompañada por Rubén Fernández Aguirre al piano, ofrecerá un recital dedicado a la ‘Música uruguaya’ (19 de abril); la soprano Rocío Pérez y el pianista Ramón Grau presentarán la Integral del ciclo ‘Canciones clásicas españolas’ de Fernando Obradors (10 de mayo) y el artista Ángel Ruiz, acompañado por el pianista César Belda, presentará ‘Tributo a Iberoamérica’ (15 de junio).

Bejun Mehta

El lunes 15 de marzo a las 20 horas, el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), en coproducción con el Teatro de la Zarzuela, presenta en el XXVII Ciclo de Lied a Bejun Mehta, uno de los contratenores más reconocidos, aclamados y solicitados a nivel mundial. El cantante norteamericano mostrará su impresionante dominio de la coloratura y sentido de la musicalidad al servicio de un programa ambicioso, que abarca obras firmadas por cuatro gigantes a lo largo de tres siglos. Así, Bejun Mehta hará gala de su versatilidad acometiendo un repertorio muy diverso -desde el clasicismo hasta el siglo XX, pasando por el romanticismo-, que incluye piezas de W.A. Mozart (Ombra felice! Io ti lascio), Joseph Haydn (Arianna a Naxos, Hob XXVIb:2), L.van Beethoven (An die ferne Geliebte) y Benjamin Britten (Canticle – ‘My beloved is mine’). Estará acompañado al piano por Jonathan Ware, por primera vez en este ciclo. Las entradas, con un precio general de 8 a 35 euros, están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, red de teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en los teléfonos 91 193 93 21 y 902 22 49 49.

Bejun Mehta, un intérprete fascinante

Según Opera News “quizás el más sofisticado y musicalmente satisfactorio de los contratenores actuales”, Bejun Mehta fascina con una expresión vocal increíble, una gran musicalidad y una fuerza apasionante como intérprete. Es un invitado habitual en los principales teatros de ópera del mundo, como la Royal Opera House, La Scala de Milán, Theatre an der Wien, la Ópera Estatal de Berlín, la Ópera Estatal de Baviera en Múnich, el Théâtre Royal de La Monnaie, la Nederlandse Opera, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Teatro Real de Madrid, la Ópera de Zúrich, la Ópera Nacional de París, la Ópera Metropolitana, la Ópera Lírica de Chicago, la Ópera de Los Angeles, así como los Festivales de Salzburgo, Glyndebourne, Aix-en-Provence y el Wiener Festwochen. Conciertos con importantes orquestas y recitales en solitario han llevado a Bejun Mehta a las principales salas de conciertos, donde recorre sus premiados trabajos discográficos e interpreta repertorios que van desde el barroco hasta la música contemporánea. Es invitado frecuente en el Concertgebouw de Ámsterdam, el Wigmore Hall de Londres, el Konzerthaus y el Wiener Musikverein en Viena, Carnegie y Zankel Hall en Nueva York, Palais des Beaux-Arts de Bruselas, Palau de Les Arts en Valencia, Teatro de la Zarzuela de Madrid, Cité de la Musique en París, Prinzregententheater de Múnich, Konzerthaus de Berlín, Rudolfinum en Praga y los festivales de Edimburgo, San Sebastián, Verbier, Schleswig-Holstein y BBC Proms en Londres. En los últimos años, Bejun Mehta se ha forjado un nombre como director de orquesta, trabajando con la hr-Sinfonieorchester, la Philharmonie de Dresden, la Orquesta Sinfónica de Bochum, así como la Kammerakademie Potsdam y la Württembergisches Kammerorchester Heilbronn. Además de su interés en trabajar el repertorio del barroco y los períodos clásicos con orquestas modernas, su énfasis particular está en la combinación entre orquesta y voz, ya sea con solistas invitados o en programas especialmente desarrollados que lo presentan como cantante y director. Así, podemos destacar la reposición de Rodelinda de Claus Guth (una producción realizada originalmente para Bejun Mehta en el Teatro Real de Madrid) en la Ópera Nacional de Holanda, Arias de Mozart con la Filarmónica de Viena en el Musikverein, El sueño de la canción de George Benjamin, una cantata compuesta específicamente para él –con la Concertgebouw Orchestra Amsterdam, y representaciones de Escrito en la piel de Benjamin en el papel de Ángel I/Niño, también compuesto específicamente para él– con la Mahler Chamber Orchestra. Como cantante y director, Bejun Mehta ha realizado giras por Alemania y Austria con la Württembergisches Kammerorchester y su programa Mozart-The Dramatist en lugares como el Musikverein de Viena y el Herkulessaal Munich. A este, le han seguido otros programas de canto y dirección con Hessischer Rundfunk, Bochumer Symphoniker y Kammerakademie Potsdam. En el otoño de 2019, Bejun Mehta interpretó el papel principal en una nueva producción de Giulio Cesare de Robert Carsen en La Scala de Milán, el primer contratenor en interpretar ese papel en La Scala.

Jonathan Ware, sólida carrera al alza

Nacido en Texas, el pianista Jonathan Ware se formó en la Eastman School of Music en Rochester, en la Juilliard School de Nueva York y en la Hochschule für Musik «Hanns Eisler» de Berlín. Ware ha ganado importantes premios, incluido el primer premio del concurso de lied 2014 de la Internationale Hugo-Wolf-Akademie en Stuttgart con el barítono Ludwig Mittelhammer, así como el premio en la categoría de pianista acompañante en el Concurso Internacional de la Canción del Wigmore Hall y el Concurso “Das Lied”. Su carrera le ha llevado a escenarios como el Alice Tully Hall y el Weill Recital Hall dentro del icónico Carnegie Hall en Nueva York, al Wigmore Hall de Londres, al Festival de Ravinia y al Berliner Festspiele, entre otros. Durante varios años ha sido pianista acompañante del Festival Akademie Lied de Heidelberger Frühling, así como coordinador de la Academia de Piano en el Festival de Verbier. En 2020 Jonathan Ware hizo su debut en la Scala de Milan junto a Bejun Mehta. Ware ha actuado en otros escenarios europeos como la Filarmónica de Múnich, la Filarmónica de Colonia, la Konzerthaus de Berlín, el Festival “Diálogos” en el Mozarteum de Salzburgo. Entre sus colaboradores musicales se encuentran artistas como Dame Felicity Lott, Christiane Oelze, Golda Schultz, Robin Tritschler, Elsa Dreisig, Ludwig Mittelhammer el Vogler Quartett y Bejun Mehta. Jonathan es profesor de la Hochschule für Musik «Hanns Eisler» de Berlín y es miembro de la facultad de la Barenboim-Said Akademie.

Bejun Mehta © Marco Borggreve

Homenaje a Arrieta

La soprano Sabina Puértolas, la mezzosoprano Maite Beaumont, el tenor José Luis Sola y el pianista Rubén Fernández Aguirre serán los protagonistas del concierto ‘Navarra es música’ que se celebrará en el Teatro de la Zarzuela el próximo sábado 13 de marzo a las 20h00. Se trata de una reunión musical única que aprovecha un emotivo homenaje al célebre compositor navarro Emilio Arrieta –con estrenos absolutos incluidos y cuando se cumplen 200 años de su nacimiento– para repasar más de un siglo de música de la mano de otros grandes compositores de esa tierra que tanta genialidad ha aportado a la música española y universal.

En la primera parte, un hermoso muestrario de canciones de tres destacados músicos navarros de los siglos XIX y XX: Felipe Gorriti, Jesús García Leoz y Félix Lavilla, que cuentan con poemas de Lope de Vega, Miguel de Fuenllana, Bilintx, Felipe Gorriti (atrib.), Juan Paredes, Federico García Lorca, así como textos surgidos de la tradición popular.

El segundo tramo del concierto se centrará por completo en la obra de Arrieta, con una minuciosa selección de fragmentos de óperas, una plegaria y el estreno de dos canciones —una en italiano y otra en castellano—. Cuatro importantes títulos líricos componen el programa: ‘San Franco de Sena’ con libreto de José Estremera, ‘Marina’ de Francisco Camprodón y Miguel Ramos Carrión, así como ‘El Capitán Negrero’ o ‘Dos Coronas’, ambas con libro de Antonio García Gutiérrez. El bloque se completa con una romántica ‘Meditación religiosa’ con texto de Adelardo López de Ayala, que interpretó por primera vez el navarro universal Julián Gayarre.

Incluida en el presente Ciclo de Conciertos del Teatro de la Zarzuela, intérpretes y pianista han sabido trazar una ambiciosa pero inteligente propuesta musical que resulta sencillamente única.

Teatro de la Zarzuela

La soprano Cristina Toledo, acompañada al piano por Aurelio Viribay, darán visibilidad a mujeres que se dedicaron a la composición de zarzuelas y música española a pesar de las dificultades.

Especialmente emotivo será el recital que el próximo lunes 8 de marzo (20h00) ofrecerán la soprano Cristina Toledo y el pianista Aurelio Viribay en el Teatro de la Zarzuela dentro del ciclo Notas del Ambigú. Bajo el título explícito de ‘Zarzuela en femenino’, se dará visibilidad a las mujeres que, a pesar de las dificultades para hacerlo y la ingratitud del olvido, se dedicaron a la composición de zarzuelas y música española.

En el concierto se oirán obras de autoras como María Rodrigo, a cuyas composiciones estará dedicada buena parte del programa. Desde una copla para piano solo (‘La copla intrusa’), a una selección de su zarzuela cómica ‘Diana cazadora o Pena de muerte al amor’, con libreto de los Álvarez Quintero, pasando por el trío de coplas ‘Ayes’ con texto de María Lejárraga, o ‘Viendo esta tierra de mis amores’ de ‘Su última canción’ con libreto de Carmen de Cantó, entre otras composiciones.

Esta será la segunda parte del recital. Antes, oiremos romanzas de zarzuelas compuestas por Remedios Selva y Torres o Carmen de Cantó (Carmen Climent) –autoras asimismo de los libretos de sus obras–, de Blanca Lozano, María de Pablos, María Teresa Prieto –responsable también de sus textos–, Elena Romero o Adela Anaya Ruiz.

Sin duda será una noche de mágicas revelaciones y de esperanza. La de que el olvido no vuelva a ser destino inevitable de estas y tantas otras sacrificadas luchadoras de la música.

Los Ambigús que vienen

Al concierto de Cristina Toledo y Aurelio Virivay, seguirá el de Lamentatio. Música trobada con obras desconocidas del barroco español, más concretamente de la escuela valenciana de música sacra (22 de marzo), el de la mezzosoprano María Antúnez con Rubén Fernández Aguirre al piano dedicado a la ‘Música uruguaya’ (19 de abril), el de la soprano Rocío Pérez y el pianista Ramón Grau con la Integral del ciclo ‘Canciones clásicas españolas’ de Fernando Obradors (10 de mayo) y el del artista Ángel Ruiz, acompañado por el pianista César Belda, que presentará ‘Tributo a Iberoamérica’ (15 de junio).

Amores en Zarza

Con ‘Amores en zarza’ se cumple la quinta temporada del Proyecto Zarza del Teatro de la Zarzuela, zarzuela hecha por jóvenes y para jóvenes, que nació de la mano de su director, Daniel Bianco, con el propósito de popularizar el género entre las nuevas generaciones, las del siglo XXI. El público joven tiene una relevancia decisiva en el actual proyecto del coliseo, que de esta forma pretende que aquel se aproxime sin miedo y exento de prejuicios a la zarzuela, dando así continuidad al género y afianzando su futuro.

Es por ello que el Proyecto Zarza es una de las iniciativas estrella del Teatro. Dirigido a un público de entre 12 y 18 años, el título escogido en esta quinta edición es ‘Amores en Zarza’, con texto original del dramaturgo y novelista Nando López, especialista en literatura juvenil, entre cuyo público es una auténtica estrella. Se trata de una historia coral que describe diferentes formas de vivir el amor sin prejuicios, escrita en torno a composiciones de diversas zarzuelas de Federico Chueca, Joaquín Valverde, José Serrano, Pablo Sorozábal, Ruperto Chapí y Gerónimo Giménez. Y como ya es habitual, estará interpretada por jóvenes cantantes de entre 18 y 30 años elegidos a través de un riguroso proceso de audiciones en las que han participado más de 250 artistas. Puede decirse que estos cantantes-actores forman hoy por hoy la joven compañía del Proyecto Zarza, y que cumplen también la misión de servir como cantera para las grandes producciones del Teatro. Y es que, a partir de su participación en el Proyecto, un buen número de ellos ha intervenido ya en algún título de las temporadas líricas.

En Esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela, la dirección musical y la escénica correrán a cargo, respectivamente, del Maestro Miquel Ortega (desde el piano) y de Rita Cosentino, y los diecisiete actores-cantantes estarán acompañados por una orquesta de cámara integrada por ocho jóvenes músicos. Las funciones programadas se presentarán en la sala principal del Teatro de la Zarzuela del 26 de febrero al 5 de marzo, y se alternarán pases escolares (para alumnos de ESO y Bachillerato) y funciones para el público general (26, 27 y 28 de febrero y 4 y 5 de marzo) con un total de 9 sesiones. Tal y como se ha venido haciendo en las cuatro ediciones precedentes, tras el espectáculo se celebrará un coloquio entre el público y los artistas.

La función escolar del martes 2 de marzo (11h00) será emitida en directo a través de Facebook, YouTube y la página web del Teatro.

El Proyecto Zarza, zarzuela hecha por jóvenes para jóvenes, supone un éxito rotundo cada temporada. Desde que se iniciara hace ya cuatro, han ocupado las butacas del Teatro 26.000 espectadores que acudieron a las funciones de ‘La revoltosa’, ‘El dúo de La Africana’, ‘La verbena de La Paloma’ y ‘Agua, Azucarillos y Aguardiente’, y otras decenas de miles que han podido disfrutar de ellas online.

El amor y la magia

Estos ‘Amores en zarza’ están concebidos de acuerdo con el espíritu, la filosofía y la intención que desde el principio mueven este admirable Proyecto Zarza: acercar el género de la zarzuela a las nuevas generaciones, “y qué mejor manera de hacerlo que a través de sus propias inquietudes”, señala Nando López. Para ello, esta historia que comienza en el anochecer de un 15 de agosto cualquiera del siglo XXI, con un grupo de jóvenes que se reúne en un parque de las afueras de la ciudad dispuestos a subirse a un Cercanías rumbo a la Latina para celebrar las fiestas de La Paloma. A partir de ahí suceden muchas cosas, se tejen esperanzas inesperadas con sueños pendientes y, como dice el propio autor, “quizá no sea el azar el verdadero culpable de cuanto ocurre en esta particular —y algo shakespeariana— noche de verano en la que se acabarán enzarzando las vidas de todos…”. La magia es crucial en este particular cuento. Real como la vida misma.

Esta nueva dramaturgia juega y se recrea con composiciones de zarzuelas como el Pasacalle de ‘El año pasado por agua’ de Chueca y Valverde, “A una gitana presiosa” de ‘La alegría del batallón’ de Serrano, ¡Qué partío has perdido, chiquillo!” y “La petenera” de ‘Don Manolito’ de Sorozábal, “Hágame usté el favor de oírme dos palabras” de ‘El año pasado por agua’ de Chueca y Valverde, “Yo soy español” de ‘La patria chica’ de Chapí, “Chinochilla de mi charniqué” y “¿Quién es usté?” de ‘La del manojo de rosas’ de Sorozábal, “Tambié yo me sofoco” de La boda de Luis Alonso” de Giménez, el Fandango de ‘Los burladores’, “Yo soy español” de ‘La patria chica’ de Chapí, ‘Bailar al fin podemos ya’ de ‘El baile de Luis Alonso’ de Giménez o el Pasacalle de ‘La alegría de la huerta’ de Chueca.

Sugestiva, dinámica, fresca y poderosa apuesta que una vez más celebra el compromiso del Teatro con los jóvenes artistas y los jóvenes espectadores.

Viernes 26 de febrero 19h00 (función abierta)

Sábado 27 de febrero 19h00 (función abierta)

Domingo 28 de febrero 12h00 (función abierta)

Lunes 1 de marzo 12h00 (función escolar)

Martes 2 de marzo 11h00 (función escolar) en directo en STREAMING

Miércoles 3 de marzo 11h00 (función escolar)

Jueves 4 de marzo 12h30 (función escolar) y 19h00 (función abierta)

Viernes 5 de marzo 11h00 (función escolar) y 19h00 (función abierta)

Capilla Gerónimo

El ciclo Notas del Ambigú 20/21 del Teatro de la Zarzuela propone en su nueva apuesta un sorprendente viaje del Renacimiento al Barroco español a través de las influencias que la música profana y sacra ejercieron entre sí en tiempos en que las representaciones teatrales, que antes quedaban adscritas al ámbito litúrgico, comenzaban a tomar un carácter más profano para, poco a poco, salir del templo al teatro. De ahí el título de este recital de la Capilla Jerónimo de Carrión, liderada por Alicia Lázaro. ‘Del templo al teatro. Dos siglos de música sacra y profana’, se presentará el jueves 15 de febrero a las 19h00.

Acompañarán en esta ocasión a Alicia Lázaro –dirección, laúd y guitarra barroca–, la soprano Delia Agúndez, el tenor Ariel Hernández, la arpista Sara Águeda y María Alejandra Saturno a la viola da gamba.

Con un programa integrado con músicas de Juan de Urrede, Francisco Guerrero, Juan Hidalgo o Sebastián Durón, entre otros compositores, los intérpretes recorrerán en su hipnótico viaje dos siglos de música sacra y profana.

Y es que, como recuerda Alicia Lázaro, en nuestra península y con la cristianización, los templos sustituyeron a los teatros romanos como lugares de encuentro. “La liturgia es la nueva forma de representación: un conjunto de ritos por medio de los cuales la Iglesia manifiesta su devoción”, explica, y recuerda que “es en los templos católicos donde aparecerán las primeras muestras de teatro, los tropos y secuencias, los primeros indicios dramáticos en el occidente cristiano”.

Con estos antecedentes, no es de extrañar que templos y teatros pronto hayan compartido sus músicas.

Los Ambigús que vienen

Al concierto de la Capilla Jerónimo de Carrión de Alicia Lázaro, seguirá el que la soprano Cristina Toledo, acompañada por el pianista Aurelio Virivay, ofrecerá el concierto ‘Zarzuela en femenino’ con ocasión del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo); Lamentatio. Música trobada, obras desconocidas del barroco español, más concretamente de la escuela valenciana de música sacra (22 de marzo); la mezzosoprano María Antúnez, acompañada por Rubén Fernández Aguirre al piano, ofrecerá un recital dedicado a la ‘Música uruguaya’ (19 de abril); la soprano Rocío Pérez y el pianista Ramón Grau presentarán la Integral del ciclo ‘Canciones clásicas españolas’ de Fernando Obradors (10 de mayo) y el artista Ángel Ruiz, acompañado por el pianista César Belda, presentará ‘Tributo a Iberoamérica’ (15 de junio).

CHRISTIAN GERHAHER. GEROLD HUBER

Regresaba al Teatro de la Zarzuela, al Ciclo de Lied coproducido con el CNDM, uno de nuestros barítonos favorito, Christian Gerhaher, acompañado al piano por su inseparable Gerold Huber, en la que será una breve gira nacional. Tras este recital llegan al Palau Les Arts de Valencia el 10 de febrero y al Teatro Arriaga de Bilbao el 12 de febrero. Los tres con este mismo programa.

En esta ocasión Gerhaher aborda un repertorio típicamente romántico con la presencia de dos autores, Robert Schumann y Claude Debussy. Dos autores de diferentes caracteres y texturas que se han intercalado en la programación. Esto requiere de una gran solvencia interpretativa para mantener la personalidad de ambos compositores y que nuestro barítono y su acompañante realizan con extraordinaria soltura. Otra cosa es pensar en el acierto y coherencia de esta combinación estilística.

Las 20 canciones de Schumann pertenecientes a Sechs Gesänge, Lieder und Gesänge y Drei Gesänge, pueden considerarse como de su etapa más tardía. Un Schubet más reposado, menos interesado por la política, a diferencia de Wagner, que nunca la abandonó, y más preocupado por llegar a un público más amplio. Esto se notó en su música que, aunque conservó la calidad, dejó de tener la originalidad inicial y se centró en descripciones románticas tópicas. Para ello utilizó textos de poetas algo menores, con los que pudo dar protagonismo a temas más sencilla.

La naturaleza de estas canciones se notó, como no, en la interpretación. Gerhaher las delinea de manera magistral y con la uniformidad que expresan. Por lo que echamos de menos la intensidad de obras con más carga de profundidad. Su emisión en estos repertorios requiere de gran agilidad vocal, algo que Gerhaher posee, y un timbre menos baritonal, que también sabe manejar. El resultado es un recital más plano que otros a los que el barítono alemán nos tiene acostumbrados.

La variedad de matices y colores llegó con las canciones de Debussy. Seis en total, Trois chansons de France y Trais poemes de Stéphane Mallamé. Pequeñas delicadezas musicales con las que Gerhaher demostró su versatilidad vocal y que Huber acompañó magistralmente. Aquí el piano superó a la voz. Gerhaher sabe hacerse acompañar por un Huber que le conoce a la perfección y realza siempre la labor de la voz.

Los aplausos de un público siempre entusiasta les llevó a ofrecer dos propinas. La primera un lied del protagonista de la noche, Schumann, y otra de Mendelssohn, para concluir este recital de una de las parejas más notables en el Ciclo de Lied.

Fotografía (c) Rafa Martín

Christian Gerhaher

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), en coproducción con el Teatro de La Zarzuela, presentará el próximo lunes 8 de febrero a las 19:00h, Christian Gerhaher en el XXVII Ciclo de Lied. El barítono alemán estará acompañado al piano por su colaborador habitual Gerold Huber.

Tras su exitoso paso por este mismo ciclo en numerosas ediciones anteriores, la última de ellas en la pasada temporada, Gerhaher volverá a demostrar al público madrileño por qué su voz es una de las más solicitadas en los recitales de lied de todo el mundo. Según la crítica, Gerhaher es dueño de “una voz de barítono lírico, aterciopelada, y una encomiable capacidad de concentración en la interpretación para exprimir al máximo la belleza que encierran poesía y música”.

En esta velada, y en perfecta simbiosis con su pianista de cabecera, afrontará un programa en el que se alternan lieder de Robert Schumann (Sechs Gesänge op. 107, Lieder und Gesänge op. 96 y Lieder und Gesänge op. 83) junto a chansons de Claude Debussy (Trois chansons de France y Trois poèmes de Stéphane Mallarmé).

Las entradas para este concierto, con un precio general de 8 a 35 euros, ya están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, teatros del INAEM, entradasinaem.es y 902 22 49 49 | 91 193 93 21.

Una carrera vocal ascendente

Christian Gerhaher estudió con Paul Kuen y Raimund Grumbach en la Academia de Ópera de la Musikhochsule de Múnich, y junto con su acompañante habitual Gerold Huber estudió lied con Friedemann Berger. Mientras completaba sus estudios de medicina perfeccionó su técnica vocal en clases magistrales con Fischer-Dieskau, Elisabeth Schwarzkopf e Inge Borkh. Actualmente es profesor honorario en la Musikhochsule de Múnich. Ha recibido la Orden Maximiliana de las Ciencias y las Artes, y el título de Bayerischer Kammersänger. En 2016 le fue concedido el Premio de la Primavera de Heidelberger. Actúa frecuentemente en escenarios internacionales, como en Nueva York, el Concertgebouw de Ámsterdam, la Philharmonie de Colonia y de Berlín, el Konzerthaus y el Musikverein de Viena y el Wigmore Hall de Londres. Es también invitado habitual en festivales como el Rheingau Music, los Proms de Londres, los festivales de Edimburgo y Lucerna y el Festival de Salzburgo. Desde hace dos temporadas se centra particularmente en recitales de lied, con cinco programas diferentes con Gerold Huber en Salzburgo, Milán, Múnich, Berlín, Leipzig, Viena, Baden-Baden, Ginebra, París, Londres, Madrid y Schwarzenberg, así como una gira por los Estados Unidos. La temporada finalizó con actuaciones de Die schöne Magelone de Brahms en Heidelberg, Londres y Múnich, de las cuales se grabó un disco en la primavera de 2019. Además de su actividad en concierto y recital, ha recibido varios premios operísticos como el Laurence Olivier y el Der Faust. Un hito en su carrera fue su debut en el papel principal de Wozzeck de Berg en 2015 en la Ópera de Zúrich, con escenografía de Andreas Homoki y dirección de Fabio Luisi. En 2016/17 cantó en dos producciones en la Ópera de Baviera, como Posa en Don Carlo y como Wolfram von Eschenbach en Tannhäuser con Kirill Petrenko. En 2017/18 actuó en el Festival de Múnich como Amfortas en Parsifal y en Zúrich como Nikolaus Lenau en el estreno de Lunea, de Heinz Holliger. Ha actuado junto a directores como Harnoncourt, Rattle, Blomstedt, Nagano, Jansons, Harding, Haitink y Thielemann en las principales salas del mundo. Como artista en exclusiva de Sony Music ha grabado con Gerold Huber varios ciclos de Schumann y todos los ciclos de Schubert, entre otros. También ha grabado con orquestas como la Filarmónica de Berlín, la de Cleveland, la Sinfónica de la Radio de Baviera y el Concentus Musicus Wien.

Gerold Huber, rigor pianístico

Gerold Huber estudió piano con Friedemann Berger en la Musikhochschule de Múnich y asistió a clases magistrales de lied con Dietrich Fischer-Dieskau en Berlín. En 1998 fue galardonado con el Prix International Pro Musicis con Christian Gerhaher. Gerold Huber imparte clases magistrales y, desde 2013, es profesor de acompañamiento de lied en la Hochschule für Musik en Würzburg. Gerold Huber ha tocado en festivales de renombre y salas de conciertos importantes como: Konzertverein Viena, Wigmore Hall London y Ópera Estatal de Baviera en Múnich, acompañando a Christian Gerhaher, Christina Landshamer, Franz-Josef Selig, Mojca Erdmann, Diana Damrau, Ruth Ziesak, Maximillian Schmitt, Christiane Karg y Rolando Villazon, entre otros. Gerold Huber es el director artístico de Pollinger Tage Alter und Neuer Musik. Todas las grabaciones de Gerold Huber con Christian Gerhaher han sido lanzadas por el sello Sony Classical y galardonadas con varios premios. El CD “Schubert – Nachtviolen” ganó el Gramophone Award en 2015.

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Luisa Fernanda, o el deseo indómmito de luchar por la belleza
Luisa Fernanda
Federico Moreno Torroba
Libreto: Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw
Yeatro de la Zarzuela, Madrid, 28 de enero de 2021
D. musical: Karel Mark Chichon
D. escena: Davide Livermore
Escenografía: Giò Forma
Vestuario: Mariana Fracasso
Iluminación: Antonio Castro
Coreografía: Nuria Castejón
Diseño audiovisual: Pedro Chamizo
D. coro: Antonio Fauró
Orquesta y Coro Titulares del Teatro de la Zarzuela
Intérpretes: Yolanda Auyanet, Juan Jesús Rodríguez, Rocío Ignacio, Jorge de León, María José Suárez, Nuria García-Arrés, Emilio Sánchez, Antonio Torres, Didier Otaola, Rafael Delgado, César Diéguez, Julia Barbosa y Román Fernández-Cañadas.
El 30 de abril de 2020 estaba previsto el estreno en el Teatro de la Zarzuela de Luisa Fernanda. Pero como tantas cosas en aquellos días, Luisa Fernanda quedó aplazada, que no suspendida. Ahora llega de nuevo a un Madrid azotado, pero valiente, en ese “deseo indómito de luchar por la belleza”.Estrenada en Madrid en 1932, es una de las zarzuelas más populares y de mayor aceptación. Una de esas obras que podrían representarse en cualquier teatro del mundo y que está a la altura de cualquier obra del repertorio italiano.

En esta ocasión, el Teatro de la Zarzuela, siguiendo su afán de internacionalizar el género, ha querido contar como directores músical y escénico con el británico Karel Mark Chichon y el italiano Davide Livermore, respectivamente. Se trata de una manera más de acercarse a la zarzuela sin prejuicios y de mostrar otras visiones de ver y sentir nuestra lírica.
Es la primera zarzuela completa a la que se enfrenta Chichon, un profundo conocedor de nuestro repertorio lírico que, junto a su esposa, la mezzosoprano Elina Garança, demuestran su afecto al este género interpretándolo por todo el mundo.

El conocimiento que de la zarzuela tiene Davide Livermore es más reciente, se remonta a su etapa de intendente en el Palau de Les Arts. Se acerca al género con un profundo respeto a sus principios, pero con poco acierto al escoger los elementos que protagonizan la escena. No se por qué se empeñan muchos escenógrafos en hacer que todo gire, incluso, demasiado. Aparte de casi proyectar en uno de los giros escénicos a la pobre Luisa Fernanda, resulta mareante y distrae de la escena.
A Livermore, al que le gusta los elementos escénicos de buen tamaño, se le fue un poco la mano con la buena reproducción que ha hecho de la fachada del Cine Doré. Suerte que el cuerpo de baile el coro y los cantantes, tenían una buena dirección de actores y bien aprendida la puesta en escena. No era nada fácil, sobre todo en algunos momentos, moverse por un escenario lleno de trampas y en constante movimiento.
Resultó muy romántica la idea del cinematógrafo y la proyección, a modo de película, de distintas escenas de los protagonistas y otras de la época. Si, además, las proyecciones hubieran tenido coherencia entre ellas, el resultado habría sido brillante. Más acertada fue la escena de los vareadores, con una dehesa de Extremadura bien dibujada.
En definitiva, una escenografía exagerada que parecía la recopilación de elementos de distintas obras, todas ellas de épocas diferentes. Lo que viene a ser una escenografía de aprovechamiento.

La Orquesta titular del Teatro, a las órdenes de Chichon, sonó con gran dignidad, algo lenta en algunos momentos, pero con casticismo y color. Muy meritorio para un foso formado por apenas 23 maestros por cuestiones pandémicas.
Lo mismo ocurre con un coro reducido a cinco voces masculinas y cinco femeninas. La mascarilla no impidió una magnífica actuación, con algún pequeño desajuste inicial, y el reconocimiento del esfuerzo de todos estos profesionales que forman parte del Teatro de la Zarzuela.

La labor del director musical y de escena estuvo siempre apoyada en la capacidad teatral de un buen elenco de actores/cantantes sobre el escenario.

El personaje de Vidal estuvo interpretado por Juan Jesús Rodríguez. Antes del inicio de la obra se informó de su merma vocal causada por una laringitis. Fue muy meritoria su actuación, pero se notaban sus dificultades, sobre todo en la renuncia a los registros más agudos.

Luisa Fernanda corrió a cargo de Yolanda Auyanet, que se marcó de entrada un buen recitativo, previo a sus números musicales. Como bien dice Livermore, “los recitativos no son un descanso a la espera del número musical, tienen que estar bien sujetos por una buena actriz”. Este es el caso de Auyanet, que brilló en la interpretación apoyada en una buena declamación. Su voz ha perdido algo de agilidad, pero conserva un centro poderoso y un gusto exquisito en el fraseo.

A Jorge de León vamos a terminar cogiéndole manía por la villanía de muchos de sus personajes. Debe ser por clavarlos en la interpretación. Empezar con la romanza “De este apacible rincón de Madrid”, sin haber apenas entrado en materia, puede ser un hamdicap. De León comenzó algo destemplado para entonarse con el avance de la obra. Su emisión es limpia y potente, pero su canto resulta poco natural y con sonidos engolados.

La Condesa Carolina estuvo bien interpretada por Rocío Ignacio. Supo darle el punto de frivolidad y sofisticación que requiere este personaje. Posee una voz potente y buenos agudos, pero su excesivo vibrato impide una buena dicción.

María José Suarez, en el papel de Marisa, siempre es una garantía sobre el escenario. Su presencia escénica y capacidad actoral ponen siempre ese necesario punto histriónico en cada representación.
El resto de comprimarios estuvieron a muy buen nivel. Resaltar sobre todo el revolucionario Luis Nogales, de Antonio Torres y del veterano Emilio Sánchez, como Don Florito.

Una noche de zarzuela que nos rescata de la realidad. Siempre con el miedo de una suspensión en el último momento, pero manteniendo siempre este ejercicio de resistencia frente a la realidad. Pero ¡ojo!, que esto del teatro es tan real como todo lo demás.

Siempre es un buen momento para escuchar el viaje de invierno que compuso Schubert en su última etapa como compositor. Y es ahora, cuando la sensibilidad supera los niveles normales, cuando quedamos más expuestos a la intensidad musical y dramática de una composición como esta.

Schubert había decidido no relacionarse con la aristocracia que habría reconocido y valorado sus obras. Tenía 31 años, estaba enfermo de sífilis, sin familia y sin éxito. Vivía de la caridad y hospitalidad de los pocos amigos que le quedaban. Es en ese momento de absoluto desamparo, cuando se ve obligado a escribir Winterreise. 24 canciones lúgubres y desesperadas, como debía ser el Schubert de aquellos momentos.

Winterreise es un conjunto extraordinario y homogéneo de canciones que cuenta una historia continuada con un único personaje como protagonista. No por ello debe pensarse que no pueden ser interpretadas de manera independiente, como ocurre con Gute Nacht o Der Lindenbaum. Los poemas de Wilhelm Müler, el hijo del zapatero, fueron los elegidos por el compositor para poner la música que con mayor precisión ha descrito la soledad y la desesperanza. Esa que él mismo sentía. Unos poemas que suponían siempre el mayor estímulo y fuente de inspiración para Schubert.

Este ha sido el segundo de los tres recitales del Ciclo que Florian Boesch va a ofrecer este año como artista residente. En sus interpretaciones, el barítono alemán siempre pone toda la carga de profundidad en el discurso, en la palabra. Dejando en los textos toda la fuerza interpretativa. Declama de manera natural, sin adornos ni exageraciones. El resultado es solo producto de las emociones de un Boesch contenido unas veces, y agitado hasta la ira en otros momentos.

No fue sin embargo un recital en el que la magia y el trance se adueñaran del teatro, como en otras ocasiones. Hubo momentos de rutina, tal vez la conexión entre cantante y acompañante no fueron siempre plenas. Justus Zeyen nos tiene acostumbrados a momentos extraordinarios en sus ya numerosas intervenciones en este teatro. Pero en esta ocasión falto equilibrio en ese binomio en algunos momentos. En el próximo recital del 14 de junio, volveremos a escuchar a Boesch, esta vez acompañado al piano por Malcolm Martineau, quien analiza y acompaña como nadie la sensibilidad interpretativa de alemán y que debiera haberle acompañado también en esta ocasión.

De momento, y aunque haya que realizar cambios horarios o nuevas adaptaciones por la pandemia, seguiremos asistiendo y celebrando estos placeres que nos proyectan a la realidad que queremos y que llegará.

Fotografía: (c) Rafa Martín

Teatro de la Zarzuela

De acuerdo con las directrices de la Orden de la Comunidad de Madrid que a la vista de la situación de la pandemia establece el toque de queda en las 22h00, entre el 25 de enero y el 6 de febrero el comienzo de las funciones programadas en el Teatro de la Zarzuela se adelantará a las 19h00.

Las funciones de los domingos no sufren alteración alguna y su inicio se mantiene en las 18h00.

LOS ESPECTÁCULOS QUE SE VEN AFECTADOS SON LOS SIGUIENTES:

Lunes 25 de enero

CICLO DE LIED, FLORIAN BOESCH

Jueves 28, viernes 29, sábado 30 de enero y miércoles 3, jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de febrero

LUISA FERNANDA

Martes 2 de febrero

CICLO DE CONCIERTOS, AMANCIO PRADA

Luisa Fernanda

Con ‘Luisa Fernanda’ vuelve al Teatro de la Zarzuela un clásico de los escenarios líricos españoles y americanos. Y en esta ocasión lo hace de forma única y especial. El género de la zarzuela no debe aspirar a quedar encerrado en la jaula de oro de “lo español”, como un exótico señuelo para el público y los artistas foráneos, sino que por calidad, por relevancia y por mero sentido común, debe aspirar a “lo universal”. Por esta razón es una ocasión única el que al timón de este nuevo barco impulsado por el Teatro de la Zarzuela, estén nada menos que el italiano Davide Livermore –en la actualidad uno de los directores más reclamados y aclamados en los más importantes Teatros de ópera del mundo y responsable de la apertura del Teatro alla Scala de Milán en las dos últimas temporadas–, y el Maestro británico Karel Mark Chichon, gran conocedor, amante e infatigable difusor de la música española. Ambos convierten la obra maestra del compositor Federico Moreno Torroba y los libretistas Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw en un espectáculo teatral sorprendente y emocionante a través de su intrínseco lenguaje teatral y musical, que se presenta al público como un todo compacto.

El Teatro de la Zarzuela ofrecerá 14 funciones, entre el 28 de enero y el 14 de febrero, de este espectáculo musical total en torno a una de las más grandes creaciones del repertorio, definida por Livermore como “una obra de arte de la cultura española y de la cultura universal”. El regista turinés afirma que ‘Luisa Fernanda’ “tiene una partitura que llega siempre al corazón del público, y tanto antes como ahora y dentro de cincuenta o cien años, la belleza musical de esta obra ha tenido, tiene y tendrá una atracción especial para todos los que llegamos a ella.”

Por su parte, el Maestro Karel Mark Chichon, que por primera vez dirige una producción de zarzuela en este escenario, sostiene que ‘Luisa Fernanda’ es “la última gran zarzuela romántica, y debe mucho a las obras maestras de la zarzuela grande y del género chico que la precedieron.” A esto añade que musicalmente se trata de uno de los mejores ejemplos del casticismo con el que tanto se identificaba Moreno Torroba, “combinando la gracia y colorido de la música española con la elegante comedia vienesa y el verismo de la ópera italiana.” Lo que convierte a la obra en una zarzuela “de melodías memorables con un instinto teatral infalible.”

Chichon, que estará al frente de la Orquesta Titular del Teatro de la Zarzuela -Orquesta de la Comuni­dad de Madrid-, del Coro Titular del Teatro de La Zarzuela y de dos repartos extraordinarios, se alternará en el podio del foso con el Maestro David Gómez Ramírez que dirigirá las funciones de los días 3, 4 y 5 de febrero.

El valor de los repartos

Los dos repartos que participan en esta nueva y esperada presentación de ‘Luisa Fernanda’ –que iba a estrenarse el 30 de abril de 2020 y que tuvo que posponerse a causa de la pandemia y el consecuente confinamiento– están integrados por cantantes especialmente diestros, enérgicos, eficaces, exigentes, intensos y equilibrados. Calificativos que solo son una mínima parte de sus virtudes.

Luisa Fernanda, la hija de un funcionario jubilado que guarda ausencia a Javier Moreno, ese joven militar, antiguo mozo de posada y ahora ascendido a coronel, será interpretada por las sopranos Yolanda Auyanet (Luisa Fernanda por antonomasia) y Maite Alberola. Por otra parte, está Vidal Hernando, un rico hacendado extremeño que se disputa el amor de Luisa Fernanda con Javier, a quien darán vida los barítonos Juan Jesús Rodríguez (Vidal por excelencia) y Javier Franco. La duquesa Carolina, aquella joven hermosa y persuasiva, estará encarnada por las sopranos Rocío Ignacio y Leonor Bonilla. Y el papel de Javier Moreno, que desde que ascendió de rango tiene descuidada a su novia Luisa, lo asumirán los tenores Jorge de León y Alejandro del Cerro.

Completan el elenco María José Suárez y Nuria García-Arrés como Mariana y Rosita, Emilio Sánchez y Antonio Torres, como don Florito y Luis Nogales, Didier Otaola como Aníbal; los actores Rafael Delgado, César Diéguez y Julia Barbosa, los integrantes del Coro Titular del Teatro, Román Fernández-Cañadas, Francisco José Pardo, Graciela Moncloa, Daniel Huerta, Rodrigo Álvarez, Ricardo Rubio, Antonio González y Quique Bustos; además de 4 figurantes y 12 bailarines.

En cuanto al equipo artístico, lo completan el estudio Giò Forma, responsable de la escenografía, la diseñadora de vestuario Mariana Fracasso, el iluminador Antonio Castro, la coreógrafa Nuria Castejón y el diseñador audiovisual Pedro CHamizo.

Amor, cine y revolución

El escenario es un espacio arquitectónico reconocible de Madrid en el que se proyectan los sentimientos de amor, dolor y angustia, “un mundo figurativo o desfigurado que evoluciona en 360 grados ante nuestros propios ojos…”, como explica el propio Davide Livermore, que para ello emplea técnicas y recursos del lenguaje cinematográfico inspirados en obras del séptimo arte.

Los hechos históricos en torno a la Gloriosa (o Revolución de 1868 que culminó con el exilio de Isabel II), que aparecen o se mencionan en esta zarzuela, son el trasfondo de lo que viven sus personajes. Entonces, como ahora, la historia de los jóvenes Luisa y Javier sorprenderá y emocionará al público, porque este episodio se combina con la vida de los espectadores de una sala de cine –a modo de plaza, de lugar de encuentro y de vida– en la también joven República (la trama se desarrolla tal cual fue escrita, pero trasladada a la fecha de su feliz estreno en el Teatro Calderón de Madrid en 1932); y aquel salón modernista no es otro que el Cine Doré, entonces uno de los más conocidos de Madrid y en la actualidad el cine en activo más antiguo de España.

Y por encima de tramas políticas y revoluciones, de galanterías y devaneos, lo que al fin de verdad importa es querer y ser querido. El amor: esa rueda que mueve el mundo.

Online y en las ondas

Como ya es habitual, una de las funciones se emitirá en directo por streaming a través del canal de YouTube, el perfil de Facebook y la página web del Teatro. La fecha elegida en esta ocasión es el miércoles 10 de febrero a las 20h00 (hora peninsular española).

Asimismo, una de las funciones será grabada por Radio Clásica de Radio Televisión Española para emitir en próximas fechas.

También en estos días se podrá disfrutar en YouTube y Facebook de la conferencia impartida por la musicóloga Mª Luz González Peña y de un nuevo capítulo de la serie ‘Viaje por la zarzuela’, en esta ocasión centrado en ‘Luisa Fernanda’ con Yolanda Auyanet, Juan Jesús Rodríguez y Davide Livermore como protagonistas, y, como siempre, con sorpresa incluida.

La increíble historia de Juan Latino

Fue uno de los grandes éxitos de la pasada temporada, y no solo para los espectadores más pequeños -que viven con entusiasmo cada lance de la función-, sino que se convirtió desde el primer día en un feliz descubrimiento para todos los públicos.

‘La increíble historia de Juan Latino’, que regresa en estos días al Ambigú del coliseo, es una brillante producción de música, títeres y máscaras de la compañía Claroscvro y el Teatro de la Zarzuela ante la que nadie puede quedar indiferente. Se trata de una historia real, poco conocida, de esa amistad fraternal que todos debemos conocer y recordar para comprender cómo son (cómo somos) los seres humanos. Recomendada a partir de los 6 años, reel 8 al 17 de enero se ofrecen 9 funciones abiertas al público general, además de numerosos pases para colegios a lo largo de la próxima semana.

Se trata de una pequeña zarzuela, con repertorio musical renacentista y barroco, sobre un escritor y humanista español del siglo XVI. Juan Latino, que ese era su nombre, fue la primera persona de raza negra que obtuvo un título académico y dictó una cátedra en la Universidad de Granada. Descubrir de esta forma una historia verdadera de superación racial y social de un esclavo negro en la España del siglo XVI es toda una sorpresa para el espectador.

Por eso, en esta fiesta de música y teatro, que es una sincera invitación a la tolerancia y el respeto, se quiere mostrar cómo el mestizaje ha sido desde hace siglos un elemento constante y crucial en la convivencia de nuestra sociedad. Las músicas y las artes, como las personas y las ideas, se han ido combinando de distintas formas en las obras de compositores anónimos o de los bien conocidos y admirados Durón, Flecha, Gutiérrez de Padilla, Hidalgo, Romero o Sanz.

Después de la también aclamada ‘Perdida en el Bosco’ (2017 y 2019), esta es la segunda coproducción con el Teatro de la Zarzuela que presenta la compañía hispano-canadiense Claroscvro teatro, una de las referencias mundiales del teatro de títeres dirigida por Julie Vachon y Francisco de Paula Sánchez. Claroscvro Teatro emplea la recreación en el esteticismo historicista con el fin de reforzar los valores educativos de sus obras, y con la convicción de que la belleza es el vehículo perfecto para amar el Arte.

Matthew Polenzani

Esta temporada es la de estrenos en el Ciclo de Lied que organizan el CNDM y el Teatro de la Zarzuela. En esta ocasión el debutante ha sido el tenor estadounidense Matthew Polenzani, que ha estado acompañado al piano por Julius Drake, considerado uno de los mejores instrumentistas en su campo del mundo. Extremo este que volvió a demostrar en esta ocasión acompañando a Polenzani. Un valor siempre seguro, Drake.

Polenzani no llegó al Teatro de la Zarzuela con un repertorio fácil, ni para él ni para el público, sobre todo en su segunda parte. Comenzó interpretando cinco de las más conocidas canciones de Schubert, Im Frühling, Frühlingsglaube, Der Einsame, Ständchen y Im Abendrot. Tal vez no sea este compositor el más adecuado para las características vocales de Polenzani, pero su depuradísima técnica facilitó su acomodo en cada momento. Mucho mejor estuvo en la selección de los Liederkreis de Schumann (en este caso, los nueve Lieder del Op. 24 de 1840), donde demostró sus mayores capacidades interpretativas, su delicadeza estilística, un excelente fraseo y un extraordinario fiato del que dejó constancia en varias ocasiones. Aún así, su voz nos suena mucho más belcantista que liederística.

En el tercer conjunto de canciones sorprendió a todos con obras de Francis Poulenc, concretamente las “mélodies” de “Fiançailles pour rire” (“Esponsales de risa”). En este punto, Polenzani, que iba de menos a más, fue donde estuvo más inspirado. Sobre todo en la parte mas teatral y dramática, que en este repertorio francés, es una cuestión importante.

Terminó con tres obras del compositor estadounidense y poco conocido Charles Ives. Hay que destacar la hermosa y delicada Feldeinsamkeit, para cuya interpretación había reservado Polenzani su mayor refinamiento y sensibilidad. O la más divertida The World’s Highway.

Tras dos propinas y los agradecimientos al Teatro por poder estar esa noche con el público, concluyó este cuarto recital de lied que, como siempre, y mucho más en este año, es uno de los grandes acontecimientos musicales de Madrid.

Fotografía: Rafa Martín

Matthew Polenzani

El Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), en coproducción con el Teatro de la Zarzuela, presentará el lunes 14 de diciembre (20h00) en el XXVII Ciclo de Lied, al tenor norteamericano Matthew Polenzani. Estará acompañado al piano por el reputado Julius Drake, colaborador de algunos de los intérpretes más importantes del mundo, tanto en recital como en trabajos discográficos.

Se trata de una oportunidad excepcional para escuchar por primera vez en este ciclo a uno de los más importantes tenores de la actualidad, dotado, según la crítica, de una voz de excepcional musicalidad y un gran dominio técnico.

Polenzani es y ha sido figura imprescindible en los repartos del Metropolitan de Nueva York en los últimos 15 años y un habitual tanto en los principales teatros de ópera, como en conciertos y recitales de todo el mundo.

El cantante abordará el lunes un programa alejado del habitual repertorio operístico, compuesto por cinco lieder de Franz Schubert, el célebre Liederkreis de Robert Schumann, Fiançailles pour rire de Francis Poulenc, y las obras de Charles Ives Feldeinsamkeit, The world’s highway y When stars are in the quiet skies.

Las entradas para este concierto, con un precio general de 8 a 35 euros, están a la venta en las taquillas del Teatro de La Zarzuela, red de teatros del INAEM, www.entradasinaem.es y en los teléfonos 985 67 96 68 y 902 22 49 49.

Matthew Polenzani, estilo y control

El dominio musical y sentido estilístico de Matthew Polenzani ha permitido su continuada presencia en los principales teatros de ópera, conciertos y recitales de todo el mundo. Los aspectos más destacados de la carrera reciente de Matthew Polenzani en el Metropolitan Opera incluyen los estrenos de la producción de Bartlett Sher de L’Elisir d’Amore, que abrió la temporada de 2012, la producción de Sir David McVicar de Maria Stuarda, así como la nueva producción de McVicar de Roberto Devereux de Donizetti. Otros aspectos destacados incluyen su debut en el papel como Vaudémont en Iolanta de Chaikovski, la producción de Penny Woolcock de Les Pêcheurs de Perles, la producción de Willy Decker de La Traviata, la producción de Robert Carsen de Der Rosenkavalier, Die Zauberflöte, Les Contes d’Hoffmann, Rigoletto, Don Pasquale, entre muchas otras. Hasta la fecha, ha protagonizado más de 300 actuaciones en el Met. Tras su debut como Gérald en Lakmé de Delibes en la Opéra National de Bordeaux en Francia en 1998, ha actuado en los principales teatros europeos en producciones de Don Pasquale y La Traviata en el Teatro Comunale de Florencia, en Aix-en-Provence y en una gira por Japón; La Traviata en el Opernhaus Zurich; Don Giovanni e I Capuleti e i Montecchi en la Ópera de París; La Favorite, Werther, L’Elisir d’Amore, La Bohème y Die Zauberflöte en la Bayerische Staatsoper, así como en la Wiener Staatsoper, el Teatro San Carlo, el Teatro dell ‘Opera di Roma o Covent Garden, entre muchos otros. Polenzani es un cantante muy solicitado en conciertos con los directores más influyentes del mundo, como James Conlon, Sir Colin Davis, Riccardo Frizza, Rafael Frühbeck de Burgos, Louis Langrée, Jesús López-Cobos, Riccardo Muti, Sir Antonio Pappano, Sir Simon Rattle, Wolfgang Sawallisch, Leonard Slatkin, Sir Jeffrey Tate, Michael Tilson Thomas, Franz Welser-Möst, David Zinman, Riccardo Chailly y Daniel Harding. Ha cantado junto a orquestas como la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Sinfónica de Boston, la Orquesta Sinfónica de Chicago, la Orquesta de Cleveland, la Filarmónica de Los Ángeles, la Filarmónica de Nueva York, la Sinfónica de San Francisco, la Sinfónica de Cincinnati, la Orquesta de Minnesota, St. Louis Sinfónica, Orquesta del Santa Cecilia, Orquesta Nacional de Francia y Filarmónica de Münchner. En la temporada 2019/20, Polenzani protagonizó tres producciones en el Metropolitan Opera, cantando además para la gala de Nochevieja del Met el primer acto de La Bohème junto a Anna Netrebko. También volvió a la Bayerische Staatsoper para cantar Don José en Carmen. En julio de 2020, Polenzani protagonizó una versión semiescenificada de La Traviata de Verdi en el Teatro Real de Madrid.

Julius Drake, una sólida trayectoria

Julius Drake goza de una reputación internacional como uno de los mejores instrumentistas en su campo, colaborando con muchos de los artistas más importantes del mundo, tanto en recital como en trabajos discográficos. Aparece regularmente en las principales salas y festivales de música: Aldeburgh, Edinburgh International Festival, Múnich, Schubertiade, Salzburgo, el Carnegie Hall y el Lincoln Center (Nueva York), el Royal Concertgebouw (Ámsterdam), el Wigmore Hall y los BBC Proms (Londres). Entre las numerosas grabaciones de Julius Drake, destacan las realizadas con el aclamado Gerald Finley para el sello Hyperion, de la cuales Barber Songs, Schumann Heine Lieder y Britten Songs and Proverbs ganaron los Premios Gramophone 2007, 2009 y 2011. También ha realizado grabaciones premiadas con Ian Bostridge para EMI, varios recitales para el sello Wigmore Live, entre ellos, con Alice Coote, Joyce DiDonato, Lorraine Hunt Lieberson, Christopher Maltman y Matthew Polenzani; así como grabaciones de las Sonatas de Kodály y Schoeck con los violonchelistas Natalie Clein y Christian Poltéra para Hyperion y Bis; ha grabado, asimismo, obras de Chaikovski y Mahler con Christianne Stotijn para Onyx; English Songs con Bejun Mehta para Harmonia Mundi y Poetisches Tagebuch de Schubert con Christoph Prégardien, que ganó el Jahrpreis der Deutschen Schallplattenkritik 2016. Los conciertos de las próximas temporadas incluyen una serie para celebrar el aniversario de Beethoven en el 92nd Y de Nueva York y una serie de Mahler en el Concertgebouw de Amsterdam; recitales en La Scala, Milán con Aleksandra Kurzak, en Wigmore Hall con Alice Coote, en Barcelona con Sarah Connolly, en Berlín con Angelika Kirchschlager, en Schubertiade, Austria con Christoph Prégardien, Ian Bostridge y Gerald Finley, y giras por Europa con Anna Prohaska y Eva-Maria Westbroek.

Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela es, hoy por hoy, uno de los pocos teatros líricos en Europa que no ha suspendido funciones a causa de la pandemia en la temporada 2020/2021. Desde que esta comenzara a finales del mes de septiembre, son ya 329 los artistas que entre las producciones escénicas y los conciertos han pasado por el coliseo de la plazuela de Jovellanos.

Y no solo se han mantenido las funciones programadas –muchas de ellas con localidades agotadas–, sino que entre estas también figura buena parte de las que en la pasada temporada tuvieron que ser aplazadas (no canceladas) a causa del confinamiento general de la última primavera.

Uno de los objetivos prioritarios de esta medida es proteger a nuestros artistas con la intención de que nadie se quede atrás, cumpliendo de esta manera con uno de los principios básicos que debe atender un teatro público.

Entre los motivos principales de esta feliz circunstancia, destaca sin duda el hecho de que el Teatro de la Zarzuela, unidad de producción del INAEM –Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música–, cumple de forma estricta con las normas de seguridad exigidas por las autoridades sanitarias y realiza test periódicos a todo el personal, en connivencia con la campaña #CulturaSegura promovida por el Ministerio de Cultura y Deporte. Lo que se pretende, y se está logrando, es garantizar la seguridad del público, los artistas y los trabajadores del Teatro.

Rodrigo Cuevas

Punta de lanza del “electrocuplé”, sex symbol de la copla, artista total y erudito de la música popular: un fenómeno de las artes escénicas.

Con música de Chapí, Alonso, Guerrero, Soutullo y Vert, Sorozábal, Chueca, Giménez, Vives o Penella.

Punta de lanza del “electrocuplé”, sex symbol de la copla y artista total, así es Rodrigo Cuevas: un fenómeno de las artes escénicas y erudito de la música popular que el lunes 30 de noviembre (20h00) presentará su espectáculo ‘Barbián’ en el Teatro de la Zarzuela. Con dramaturgia y dirección artística de Fernando Carmena y arreglos y música en directo de Frank Merfort y Richard Veenstrav, la función está edificada en torno a composiciones de Chapí, Alonso, Guerrero, Soutullo y Vert, Sorozábal, Chueca, Giménez, Vives o Penella.

Como explica Fernando Carmena, la palabra barbián viene del caló “barbán”, que significa “aire”, y en castellano se dice de alguien desenvuelto, gallardo, atrevido. “Cuando escuché por primera vez a Rodrigo Cuevas –afirma– supe de inmediato que sería un perfecto barbián de zarzuela. Es moreno y arriscado como la Mari Pepa de Chapí o el Don Homobono de Parada, pero es ante todo un artista completo y un erudito de la música popular”.

Cantante, compositor, multi instrumentista y agitador folclórico, su voz transita con facilidad entre la tradición y el underground. Como dice Carmena: “Descubre vínculos donde otros se empeñan en crear divisiones”.

Merfort y Veenstrav –compositores y diseñadores sonoros afincados en Berlín– se relacionan con la música de Chapí, Chueca, Giménez, Vives, Sorozábal…, con “liberadora sensibilidad contemporánea, aunque sin perder de vista las células madres de las composiciones de partida”. De esta manera describe Carmena el envite musical de ‘Barbián’, y asegura que “el sincretismo de la zarzuela abrazó la jota, el chotis, el cuplé… y permea tanto nuestra apuesta musical como el fabuloso vestuario diseñado por Constantino Menéndez (Made by Kös)”.

Entre Madrid y Berlín, la huerta y cabaré, entre lo castizo y lo cosmopolita, ‘Barbián’ propone “un viaje heterodoxo por un género no menos heterodoxo”, concluye el dramaturgo y director artístico del espectáculo.

Ismael Jordi

Estará dedicado a la memoria de Alfredo Kraus –que fue maestro del tenor jerezano y que esta misma semana hubiera cumplido 93 años– a quien el coliseo dedicará el palco número 6 de la platea.

Acompañado al piano por Rubén Fernández Arribas, interpretará obras de Manuel García, Joaquín Turina, Francis Poulenc, Francis Lopez, Jacinto Guerrero, Federico Moreno Torroba, Amadeo Vives y Soutullo y Vert, entre otros autores.

El tenor Ismael Jordi cumple 20 años de carrera, y lo celebrará el próximo sábado 28 de noviembre (20h00) con un concierto “muy personal” en el Teatro de la Zarzuela. El recital, en el que le acompañará al piano Rubén Fernández Aguirre, será ofrecido en memoria de Alfredo Kraus, quien este pasado martes hubiera cumplido 93 años, y que junto con Teresa Berganza fue su maestro de canto en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid. El Teatro de la plazuela de Jovellanos aprovechará tan especial circunstancia para dedicar a Kraus desde ese momento el palco número 6 de la platea con una placa nominativa.

Con un repertorio compuesto en su mayoría de música española, Jordi irá de la música de Manuel García o Joaquín Turina, a la de Francis Poulenc y Francis Lopez, para volver a cruzar los Pirineos musicales con Jacinto Guerrero, Federico Moreno Torroba, Amadeo Vives o Soutullo y Vert, entre otros autores. Composiciones y compositores de altos vuelos, por tanto, los que en este día de celebración trae en su equipaje viajero este jerezano que apunta maneras universales.

Ismael Jordi es un cantante completo. Un artista total. No solo posee una de las voces líricas internacionalmente más aplaudidas, sino que su presencia escénica y su intrínseco carisma lo convierten en una de las más deseadas estrellas de la lírica que hoy pisan los escenarios.

 

Marianela

La preservación, la recuperación, la revisión y la difusión de nuestro patrimonio lírico, son cometidos esenciales y obligados del Teatro de la Zarzuela. Así lo exigen sus estatutos y el coliseo lo cumple minuciosamente cada temporada. Es por ello que la programación de ‘Marianela’, ópera en tres actos de Jaime Pahissa, sea una de las apuestas musicalmente más seductoras de la temporada 2020/2021, y más si se tiene en cuenta que no existe grabación alguna de la composición. Con libreto de dos pesos pesados, los hermanos Álvarez Quintero –Serafín y Joaquín–, que a lo largo de su vida llegaron a escribir más de 200 obras de diferentes géneros, y que en esta ocasión adaptan su propia obra teatral sobre la novela homónima de Benito Pérez Galdós, el Teatro celebra también, de esta manera, el Año Galdós que conmemora el centenario del fallecimiento del literato canario en 1920.

‘Marianela’ se estrenó el 31 de marzo de 1923 en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona con el propio Pahissa como director. Él, no en vano, y como indica el ilustre musicólogo Emilio Casares, “es una de las personalidades más destacadas de la creación musical española de la primera mitad del siglo XX, y uno de los más relevantes compositores de ópera”. Sus siete títulos, casi todos de éxito, lo sitúan “en la cumbre de nuestra historia lírica”, y con ‘Marianela’ Pahissa logra una obra donde “no hay altibajos, y en cada acto mejora al anterior.” Profesor de estética y composición en el Conservatorio del Liceu y director de la Escuela Municipal de Música de Barcelona, con la llegada de la Guerra Civil tuvo que exiliarse. Marchó a Argentina, que terminó por convertirse en su patria definitiva. También, lo más probable, es esta una de las claves de su olvido.

Por esta razón, y las más arriba mencionadas, el viernes 27 (20h00) y el domingo 29 de noviembre (18h00) serán días de fiesta para nuestra lírica. Volverá a escucharse ‘Marianela’, a la que tras su estreno argentino de 1946 promovido por el colosal Teatro Colón de Buenos Aires se le perdió la pista. Música totalmente nueva, pues, como todas las restituciones del coliseo, para nuestros oídos del siglo XXI.

Los dos conciertos que ahora hacen justicia al compositor y a la obra, estarán dirigidos por Óliver Díaz, quien al frente de la Orquesta Titular del Teatro, la ORCAM, deberá afrontar una partitura compleja en la que la melodía y el canto son protagonistas. La orquesta, como señala Casares, ha de ser brillante y luminosa, vigorosa y expresiva. Y el canto, exigente para los intérpretes, “sobre todo por la importancia que se da a los agudos”, aspecto este “muy valorado por la crítica y el público.”

Será, por tanto, una buena ocasión para el lucimiento del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela bajo la dirección de Antonio Fauró, y para el alarde de talento de los cantantes del reparto encabezado por la soprano guatemalteca Adriana González, que interpretará el papel de Marianela, lazarillo de Pablo, ciego de nacimiento de quien está profundamente enamorada, que interpreta el tenor Alejandro Roy; la mezzosoprano colombiana Paola Leguizamón será Florentina, prima de Pablo, de cuya belleza este, al recuperar la vista, queda prendido. Ambos se enamoran y Marianela queda a expensas de un destino doloroso y cruel; el papel del médico Teodoro Golfín, que logra la curación de Pablo, estará encarnado por el barítono Luis Cansino. El bajo Simón Orfila dará vida al Patriarca de Aldeacorba, padre de Pablo; el barítono puertorriqueño César Méndez Silvagnoli al padre de Florentina, y la mezzosoprano María José Suárez a Mariuca, una de las hijas de la familia que acoge a la desdichada Marianela.

El barítono Mario Villoria, los tenores Javier Alonso y Enrique Bustos, y el también barítono José Ricardo Sánchez, miembros todos ellos del Coro Titular del Teatro, interpretan a los personajes de Gasparuco, Pedrillo, Ramón y Pachín respectivamente.

Emilio Casares define con dos pinceladas la trascendencia musical de ‘Marianela’: “Está compuesta por un sinfonista que nunca se desprende de esta condición; que ha estudiado a Debussy, a los veristas y a Strauss, que trabaja con una orquesta del postromanticismo y que cree que la música pura, la instrumental, es superior al resto de las músicas. Lo dejó escrito varias veces. ‘Marianela’ pivota entre lo que sucede en la escena y lo que acontece en el foso, y hay muchos momentos en los que el interés dramático se traslada desde los cantantes a la orquesta.”

Pahissa y Galdós

En un manuscrito fechado en Buenos Aires en 1946, el propio Pahissa nos relata su encuentro con Galdós: “Conocí a Pérez Galdós cuando ya este gran novelista tenía más de 80 años. Fue en el escenario del Teatro Novedades, durante la temporada en que la admirada Margarita Xirgu estrenó en Barcelona ‘Marianela’, en la adaptación escénica que de esta novela, una de las más hermosas de Galdós, hicieron los hermanos Álvarez Quintero. Tenía yo un deseo de hacer una ópera de Marianela”. Los Álvarez Quintero añaden: “Él sentía hondamente la novela galdosiana mucho antes de que nosotros la teatralizásemos. Al ver la comedia surgió en él la idea de que la convirtiéramos en ópera, y ya casi está hecha».

Homenaje a Padilla

 

 

 

 

 

 

 

La música de José Padilla (1889-1960), uno de nuestros compositores que más admiración despierta en el mundo, volverá a escucharse en el Teatro de la Zarzuela, y lo hará como homenaje en el 60 aniversario de su fallecimiento. Será mañana martes 24 de noviembre (20h00) dentro del ciclo Notas del Ambigú, en un concierto en el que Cecilia Bercovich (violín), Sergio Menem (violonchelo y guitarra) y Claudio Constantini (piano y bandoneón) ofrecerán un repertorio sorprendente del maestro almeriense.

Desde el Folies Bergère y el Teatro Olympia de París, hasta los monasterios del Tíbet, Padilla fue conquistando imparable e irresistiblemente todos los rincones hasta donde iban llegando sus discos, cuyos ecos siguen resonando todavía hoy gracias, entre otros prodigios, al cine de Federico Fellini, Yasujiro Ozu, Woody Allen o Ridley Scott.

Sin embargo, la obra del maestro va mucho más allá de las famosas ‘El relicario’ o ‘La violetera’, o de su archiconocido pasodoble ‘Valencia’, o de aquella ‘Estudiantina portuguesa’ que puso música a la Revolución de los Claveles de 1974. Gran parte de su producción, tan inagotable como los episodios de su frenética vida, sigue siendo desconocida en nuestro país.

El trío formado por Bercovich, Menem y Constantini viajarán por alguna de estas joyas entre las que sonarán las canciones ‘Mírame’ (1920), ‘La luna meciéndose en el arcoíris’ (1931), ‘Danse sur le jardin’ (1927) o la imprescindible ‘La violetera’ (1918); romanzas como ‘Princesita’ de la zarzuela ‘La corte del amor’ (1916) o ‘Canción de “La guitarra española”’ de la zarzuela ‘Sol de Sevilla’ (1924); música de cine como ‘Prière d’un soir’ del filme ‘La dernière chevauchée’ (1947); piezas de musical como ‘Serenata’ del musical ‘Rome’, y hasta una prodigiosa colección de tangos.

Los Ambigús que vienen

Al concierto en homenaje del maestro José Padilla, seguirán el de la soprano Berna Perles y Rubén Fernández Aguirre, que homenajearán a su vez la música sublime de Joaquín Turina (3 de diciembre), la Capilla Jerónimo de Carrión dirigida por Alicia Lázaro, con quienes emprenderemos un viaje desde el Renacimiento al Barroco español a través de las influencias de la música profana y sacra en ‘Del templo al teatro’ (15 de febrero), la soprano Cristina Toledo acompañada por el pianista Aurelio Virivay, ofrecerá el concierto ‘Zarzuela en femenino’ con ocasión del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), Lamentatio. Música trobada, obras desconocidas del barroco español, más concretamente de la escuela valenciana de música sacra (22 de marzo), la mezzosoprano María Antúnez, acompañada por Rubén Fernández Aguirre al piano, ofrecerá un recital dedicado a la ‘Música uruguaya’ (19 de abril), la soprano Rocío Pérez y el pianista Ramón Grau presentarán la Integral del ciclo ‘Canciones clásicas españolas’ de Fernando Obradors (10 de mayo) y el artista Ángel Ruiz, acompañado por el pianista César Belda, presentará ‘Tributo a Iberoamérica’ (15 de junio).

Sabine Devieilhe

Se presentaba en el Ciclo de Lied del CNDM y del Teatro de la zarzuela, la francesa Sabine Devieilhe. Lo hacía con un repertorio variado de Debussy, Poulenc, Fauré y Ravel. Con una inteligente distribución intercalando a cada uno de los autores, lo que requiere de una mayor exigencia por parte de ambos intérpretes. El continuo cambio de atmósferas y registros requiere de mucha atención y añade un dinamismo al conjunto extraordinario.

Sabine Devieilhe es una soprano de coloratura que en este recital ha demostrado que esa tesitura puede llegar a explorar, de manera notable, un repertorio camerístico como el que nos ocupa. Con una gran expresividad en la interpretación, elegancia en la dicción y la línea melódica, Devieilhe fue desgranando con acierto y sensibilidad cada una de las cualidades de los compositores, desde los tintes más románticos de Fauré a la contemporaneidad de Poulenc.

La facilidad que demuestra Devieilhe en su sofisticada forma de interpretar, estuvo perfectamente acompañada por uno de los mejores intérpretes al piano de estos momentos, Alexandre Tharaud, que se convirtió en protagonista en algunos momentos, gracias a su capacidad para crear atmósferas y la absoluta elegancia con la que recorre el teclado.

Generosos en las propinas, tras salir a saludar en varias ocasiones, ofrecieron el “Aria del fuego”, de El niño y los sortilegios, de Ravel, donde Devieilhe demostró su dominio de la coloratura. Una obra barroca de Rameau, donde demostró la versatilidad de su voz y la hermosa Youkali, de Kurt Weill, interpretada magistralmente y que dejó al público plenamente satisfecho.

Una noche extraordinaria que Devieilhe agradeció poder ofrecer, dadas las circunstancias y la especial afectación de la pandemia al mundo de la cultura. No hay que olvidar que es Madrid la única ciudad europea donde se están ofreciendo espectáculos artísticos. Quedó demostrado en este recital, donde la frescura de sus dos intérpretes proporcionó al público asistente una bocanada de aire fresco, tan de agradecer en estos momentos.

Fotografía: Rafa Martín

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