Guillermo García Calvo

El Teatro de la Zarzuela cumple una labor esencial en la preservación, recuperación, revisión y difusión de nuestro patrimonio lírico, así lo exigen sus estatutos y el coliseo lo cumple escrupulosamente temporada a temporada. De ahí que la programación de ‘Farinelli’, ópera de Tomás Bretón en un prólogo y tres actos, sea uno de los títulos de 2019/2020 esperados con singular y nerviosa expectación. Con libreto del precoz escritor sevillano, académico de la Lengua (también político y gran orador) Juan Antonio Cavestany, la partitura de quien en palabras del ilustre profesor Emilio Casares, “es probablemente el mejor compositor de ópera de nuestra historia” es una “especie de fusión” en la que conviven wagnerismo, “verismo”, ópera francesa e historicismo. Se estrenó el 14 de mayo de 1902 en el nuevo y gigantesco Teatro Lírico de Madrid (el más grande que nunca ha tenido la ciudad), con capacidad para 2.900 espectadores y visibilidad “casi perfecta”, erigido en la calle Marqués de la Ensenada y dirigido por Ruperto Chapí, en lo que pretendía ser un proyecto de gran envergadura en defensa e impulso de la ópera española en clara disputa con otros teatros que mostraban su abierto rechazo a la lírica compuesta de puertas adentro. Por esta razón, el sábado 15 y el lunes 17 de febrero (ambos a las 20h00) serán dos fechas necesariamente trascendentes para nuestra lírica. La obra, de la que no existe grabación alguna, de ahí la relevancia del registro que llevará a cabo Radio Clásica para su emisión en fechas próximas, volverá a escucharse más de un siglo después de su última audición. Será en versión de concierto y con adaptación libre de la reconocida dramaturga María Velasco. Música totalmente nueva, pues, para nuestros oídos del siglo XXI.

‘Farinelli’ fue víctima de la misma apatía que otras cerca de 700 óperas compuestas en España y condenadas al más profundo de los olvidos. Y es curioso, como recuerda Casares, que decenas de ellas fueron “aplaudidas por el exigente público del ochocientos”. La efervescencia de la ópera como uno de los géneros predilectos en España, culmina en las dos primeras décadas del nuevo siglo (el XX) con el estreno, en ese periodo, de más de 100 óperas españolas. Nada menos.

Los dos conciertos que ahora hacen justicia a ‘Farinelli’ (una de las ocho grandes óperas compuestas por Bretón entre las más de 140 obras que componen su catálogo, algunas tan universales como ‘La verbena de La Paloma’ o ‘La Dolores’) estarán dirigidos por Guillermo García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela desde el pasado 1 de enero, así como director general musical de la centenaria Ópera alemana de Chemnitz y de su orquesta –la Robert-Schumann-Philharmonie– desde 2017 y uno de los maestros españoles más destacados y solicitados en Europa. García Calvo, al frente de la Orquesta Titular del Teatro, la ORCAM, deberá acometer la inspiración melódica, la exigente escritura vocal y el solvente discurso orquestal y coral que edifican la majestuosa estructura de ‘Farinelli, y no es para menos si se tiene en cuenta que, además de un portentoso violinista, Bretón fue un magnífico director de orquesta.

Los numerosos e intensos pasajes corales constituyen otra de las peculiaridades de esta ópera. “No es excesivo señalar que nos encontramos ante una obra coral”, advierte Emilio Casares, que lo argumenta con un dato incontestable: “De las veintiséis escenas de que consta, solo en seis falta el coro.” Será esta, por tanto, una buena ocasión para el lucimiento del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela bajo la dirección de Antonio Fauró.

Asimismo, para atenuar todas estas dificultades, esa orquesta y ese coro deben necesariamente envolver voces de primera fila. Y eso es lo que el Teatro de la Zarzuela ha reunido para esta nueva e histórica puesta de largo de ‘Farinelli’.

La mezzosoprano Maite Beaumont interpretará el papel de Farinelli (Carlo Broschi) que se enamora hasta la desesperación de Beatriz (alter ego en la obra de la cantante de mediados del XVIII Elena Pieri), cantada por la también mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera, quien le corresponde en este enamoramiento. Ambos tienen que separarse. Farinelli viaja a España mientras Beatriz permanece en Italia. Ambos sufren, primero la separación y luego el difícil reencuentro, en cuyo desenlace cobra especial protagonismo Jorge, padre de Farinelli, en cuya piel se mete el barítono hispano-brasileño Rodrigo Esteves. Este desvela a Beatriz la verdadera razón del rechazo que desde que llegó a España sufre por parte del atormentado Farinelli: Ella también es hija suya, y por tanto, hermana de Farinelli. Y entre tanto abatimiento y enredo, varios de los momentos más amables de la trama los protagoniza el personaje del doctor, a quien da vida el barítono David Menéndez.

Apoyo a los jóvenes cantantes

Llegados a este punto, debemos referirnos a dos de las sorpresas reservadas para el público, y que pone de manifiesto el firme empeño del Teatro de la Zarzuela en descubrir y apoyar a los jóvenes intérpretes: De una parte, el tenor mexicano Leonardo Sánchez, el artista más joven del International Opernstudio de la Ópera de Zúrich y ganador de tres premios diferentes (‘Primer lugar’, ‘Revelación juvenil’ y ‘Especial’) en la 34ª edición del Concurso de Canto Carlo Morelli, el certamen de canto lírico más importante en México; Sánchez encarna a Alberto, amigo de Farinelli que trae a Beatriz a España y que termina desposándose con ella para angustia del cantante. De otro lado, la sorpresa llegará cabalgando la honda voz de Manuel Fuentes, que recientemente fue tricampeón del VII Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus (primer premio, premio del público y premio al mejor cantante de nacionalidad española), además de ser ganador de dos importantes galardones en la primera edición del Concurso Internacional Lírico de Alicante. Fuentes asumirá el papel de director de orquesta.

La historia fluye como un río en la literatura de María Velasco, y será el veterano actor Emilio Gutiérrez Caba quien entre los números musicales ejerza de narrador de los acontecimientos; sin duda un aliciente más de esta feliz recuperación.

foto by © david bohmann photography

El Teatro de la Zarzuela se ha marcado como propósito imprescindible popularizar el género que le da nombre, la zarzuela, en este siglo XXI que, quién lo diría, está a punto de cerrar su segunda década. Sumar al público fiel que desde hace años asiste a las funciones y se abona a las temporadas, ese otro espectador que aún no acude al Teatro por prejuicios hacia el género o por desconocimiento. Dentro de esta resuelta intención, cobra una especial importancia el público joven: lograr
que este se acerque sin miedo y libre de ataduras a la zarzuela, dándole así continuidad y asegurando su futuro, es el laborioso objetivo.

Por este motivo, el Teatro de la plazuela de Jovellanos puso en marcha hace ya dos temporadas el Proyecto Zarza, dirigido a un público juvenil de entre 12 y 18 años. Puede decirse, sin vacilación alguna, que esta vuelve a ser una de las apuestas más destacadas de la temporada del Teatro. El título elegido en esta tercera edición es ‘La verbena de La Paloma’ de Tomás Bretón, y estará interpretado por jóvenes cantantes que en su mayoría están entre los 18 y los 30 años, y que han sido elegidos a través de un largo y minucioso proceso de audiciones en las que participaron más de 300 chicos y chicas. Estos cantantes y actores forman hoy la joven compañía del Proyecto Zarza.

‘La verbena de La Paloma’, en esta nueva producción del Teatro de la Zarzuela, es una versión libre de la obra de Tomás Bretón firmada por Pablo Messiez a partir del libreto que Ricardo de la Vega escribiera a finales del XIX. La dirección musical y la escénica correrán a cargo del maestro Óliver Díaz (director musical del Teatro) y del propio Pablo Messiez, respectivamente, y los diecisiete actores-cantantes estarán acompañados por una orquesta de cámara integrada por ocho jóvenes músicos. Todas las funciones serán en la sala principal del Teatro de la Zarzuela del 23 de febrero al 3 de marzo, y se alternarán pases escolares (para alumnos de la ESO y Bachillerato) y funciones para el público general con un total de 14 sesiones. En las citas escolares, tras el espectáculo se celebrará un coloquio entre el público y los artistas.

La función escolar del viernes 1 de marzo (12h00) será emitida en directo a través de Facebook, YouTube y la página web del Teatro. Fuera nostalgia, bienvenido deseo Este sainete lírico en un acto está hecho, por tanto, por jóvenes y para jóvenes, siguiendo la filosofía prioritaria del proyecto: acercar el género a las nuevas generaciones; y qué mejor manera de hacerlo que utilizando su propio lenguaje. Messiez afirma al respecto que “pensar en ampliar el público del género tiene
necesariamente que ver con buscar un vínculo con las obras que no nazca de la nostalgia sino del deseo.”

Esta nueva versión mantiene todos los números musicales, pero cambia los textos no cantados, que se han adaptado a esta nueva propuesta escénica que sitúa la historia en un centro cultural de barrio que está a punto de ser inaugurado. La fiesta, el calor, la pasión, los celos,… y la fuerza de valores como el trabajo en equipo, la confianza, el poder de la música y el ser conscientes de sentir cada momento como algo único y mágico, nos acercan a una obra clave de la lírica española a través de esta poderosa apuesta que una vez más pone de manifiesto el compromiso del Teatro con los jóvenes.

Sábado 23 de febrero 12:00 horas y 19:00 horas (funciones abiertas)
Domingo 24 de febrero 12:00 horas (función abierta)
Martes 26 de febrero 10:00 horas y 12:30 (funciones escolares)
Miércoles 27 de febrero 10:00 horas y 12:30 (funciones escolares)
Jueves 28 de febrero 10:00 horas y 12:30 (funciones escolares)
Viernes 1 de marzo 11:00 horas (función escolar) y 19:00 horas (función abierta)
Sábado 2 de marzo 12:00 horas y 19:00 horas (funciones abiertas)
Domingo 3 de marzo 12:00 horas (función abierta)

TríoArbós

Premio Nacional de Música en 2013, el Trío Arbós se fundó en Madrid en 1996, tomando como nombre el del célebre director, violinista y compositor español Enrique Fernández Arbós. Y esta es la sugerente próxima cita que propone el Teatro de la Zarzuela para el lunes, 22 de enero, a las 20h00, en su exitoso ciclo Notas del Ambigú.

Tratándose sin lugar a dudas de uno de los grupos de cámara con mayor prestigio en el horizonte musical español, el concierto del teatro de la calle Jovellanos se presenta como una cita única, si se tiene en cuenta que serán algo más de cien espectadores quienes podrán deleitarse de la travesía que proponen: un viaje a través de la envolvente música de cámara de cuatro de nuestros más brillantes compositores, alguno de ellos también excepcional instrumentista. Transitarán, pues, la música de salón de Ruperto Chapí (Trío para piano, violín y violonchelo en re mayor), de Tomás Bretón (Cuatro piezas españolas), de Federico Moreno Torroba (Popurrí de temas de «Luisa Fernanda», en versión libre de Ricardo Miralles) y del propio Enrique Fernández Arbós (Tres piezas originales en estilo español, op.1). Y todo en un espacio cuyas características hacen que el público envuelva literalmente al artista, y que la música acaricie de forma cierta al espectador. Toda una experiencia.

El repertorio del Trío Arbós abarca desde las obras maestras del clasicismo y el romanticismo (integrales de Mozart, Beethoven, Schubert, Mendelssohn, Schumann, etc.) hasta la música de nuestro tiempo. Uno de sus principales objetivos ha sido, precisamente, la contribución al enriquecimiento de la literatura para trío con piano a través del encargo de nuevas obras.

El Trío Arbós actúa con regularidad en las principales salas y festivales internacionales a lo largo de más de 30 países, y supera la veintena de grabaciones discográficas, dedicadas a Joaquín Turina, Jesús Torres, César Camarero, Gabriel Erkoreka, Luis de Pablo, Mauricio Sotelo, Roberto Sierra, y otros muchos compositores españoles e iberoamericanos.

Asimismo, durante cuatro temporadas, se estableció como conjunto en residencia del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. El Teatro de la Zarzuela volverá a convertirse de esta manera en un espacio de conciertos diferente gracias a su flamante Ambigú; cada vez más lleno de vida. El elegante café será de nuevo un exclusivo y privilegiado salón de música, donde lo importante es la proximidad entre los artistas y el público; la inspiradora intimidad que difícilmente puede alcanzarse en una gran sala de conciertos.

Tras el concierto del Trío Arbós, y después del espectacular inicio del ciclo con la soprano Carmen Romeu y el maestro pianista Rubén Fernández Aguirre interpretando música francesa, y del dúo Ars Atlántica con zarzuela y tonadas barrocas, seguirán los recitales del barítono Javier Franco con ‘Canción gallega’ (13 de febrero), de la soprano Ruth Iniesta con una ofrenda ‘A Joaquín Rodrigo’ (13 de marzo), de la formación Música Ficta con ‘Música sefardí’ (16 de abril), de la soprano guatemalteca Adriana González, segundo premio del último Concurso Viñas, con ‘Canción de cámara mexicana’ (21 de mayo) y Charo Reina con ‘Una copla y una copa’ (4 de junio).