Auditorio Miguel Delibes

La Consejería de Cultura y Turismo abre por quinto año consecutivo todos los espacios del Centro Cultural Miguel Delibes al público en general durante una jornada de puertas abiertas, en la que las grandes salas y todos los rincones de este edificio de 70.000 metros cuadrados se llenarán de magia, de manifestaciones de artes escénicas y de exhibiciones musicales de todos los géneros para dar a conocer a pequeños y mayores el constante flujo de actividad que alberga cada día. Será durante una jornada de tres horas ininterrumpidas, que culminará con una actuación de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL) que, precisamente, este año cumple su vigésimo quinto aniversario.

Melómanos, rockeros, amantes de la lírica, estudiantes y público en general podrán disfrutar de un completo programa que ocupará todos los espacios del CCMD. Desde las tradicionales bienvenidas en forma de fanfarrias, hasta la participación de Dj., coros, magos y actividades para los más pequeños, que harán de esta jornada un día especial para mostrar a todos los ciudadanos de la Comunidad y al público que se quiera acercar, un edificio cultural referente a escala nacional. Además, el programa incluye visitas guiadas para conocer los espacios escénicos, el ‘foyer’, el escenario, la plaza interactiva, la sala polivalente, las salas de restauración, la plaza de las palmeras, el archivo y las grandes salas de las actuaciones de música, danza y teatro, entre otros.

Esta iniciativa nació en 2012 con el objetivo de que todos los públicos conocieran de primera mano el Centro Cultural Miguel Delibes que es sede también de la OSCyL.

Amplia gama de actividades

El público que libremente acceda al Centro Cultural Miguel Delibes el próximo sábado, a partir de las 18.00 horas, podrá disfrutar de grupos de cámara (Quinteto Duero, Brunetti Ensemble, Strings with wings); de actividades didácticas como el programa ‘Tantas cuerdas que ni me acuerdo’, para acercar la música medieval y renacentista a través de los instrumentos de cuerda, o disponer de la oportunidad de tocar un piano a las mismas puertas de entrada de la Sala Sinfónica. Actuaciones de magia, microteatros y corales, conforman también un programa que, igualmente, incorpora músicas con una variedad tan dispar como el rock, el flamenco y la danza.

Asimismo, y como novedad, se proyectarán los conciertos para piano de Beethoven, con Javier Perianes al piano y la dirección del director emérito de la OSCyL, Jesús López Cobos, que fue la actuación que emitió RTVE como inicio de los actos de conmemoración de los 25 años de vida de la orquesta.

Colofón de la OSCyL

En el vigésimo quinto aniversario de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL), efeméride que se cumple esta temporada, no podía faltar la calidad de esta agrupación para poner el broche de oro a la quinta jornada de puertas abiertas. Será, precisamente, el grupo sinfónico el que ponga punto final a una jornada pensada por y para todos los públicos con un programa de unos 50 minutos de duración y que dará comienzo a partir de las 20.00 horas.

El programa incluye la Sinfonía número 13 en mi bemol mayor, ‘Redoble de timbal’, de Franz Joseph Haydn (1732-1809); la Sinfonía número 1 en re mayor, op. 25, ‘Clásica’, de Segruéi Prokófiev (1891-1953) y ‘Nostalgias’, obra escrita por Greg Steyer (1963), miembro de la sección de violines segundos desde la fundación de la OSCyL. Steyer compagina la interpretación con incursiones en la composición y ha escrito esta obra como homenaje y recuerdo a los 25 años de andadura de la orquesta.

La OSCyL estará dirigida en esta ocasión por el concertino-director Roberto González-Monjas (Valladolid, 1988). González-Monjas se ha consolidado como una interesante figura en el panorama musical internacional, siendo reconocido por la versatilidad y calidad de su actividad musical. Es concertino de la Orquesta de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia en Roma y del Musikkollegium Winterthur, así como profesor de violín en la Guildhall School of Music & Drama de Londres y director artístico adjunto de la Academia Filarmónica de Medellín, en Colombia. Asimismo, Roberto González-Monjas es artista en residencia de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León.

Datos del CCMD

El Centro Cultural Miguel Delibes es un espacio cultural de referencia no sólo en España, sino también en Europa. El edificio tiene 70.000 metros cuadrados de superficie y desde su inauguración, en el año 2007, se ha concebido como espacio para el intercambio de conocimientos y para la difusión cultural y la promoción de las ideas.
La Sala Sinfónica tiene una capacidad para 1.712 personas y su fisonomía, cubierta de madera, ha sido estudiada en colaboración con el ingeniero acústico de reconocido prestigio internacional Yaying Xu.

La Sala de Cámara, con una capacidad de 513 butacas, es el espacio de uso preferente para todo tipo de reuniones y actividades en formato medio. De este espacio, destaca su cuidada estética, reforzada por el empleo de materiales de gran calidad, como el roble y el cuero en los asientos.

El Teatro Experimental Álvaro Valentín es uno de los espacios más singulares del CCMD. Supone el claro compromiso con la vanguardia cultural, expresada en la concepción estética, la funcionalidad y las nuevas tecnologías. Un espacio modulable y polivalente que hace posible que la capacidad oscile entre los 450 y las 700 butacas.

El edificio, que lleva el nombre del insigne escritor vallisoletano Miguel Delibes, es sede permanente de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, del Conservatorio Profesional de Música, de la Escuela Superior de Arte Dramático y de la Escuela Profesional de Danza.

MAcanita

Los cantaores Rancapino Chico, La Macanita y Farruquito, protagonistas esta semana de los tres conciertos que conforman el ciclo Delibes+ Flamenco del Centro Cultural Miguel Delibes.

Descendientes de estirpes claves del género en las últimas décadas, los tres artistas convertirán el espacio artístico en un gran escaparate del arte flamenco más puro. Rancapino Chico, acompañado del guitarrista Antonio Higuero, recalará el jueves, día 26, en la Sala de Cámara del espacio artístico, que la voz rota de La Macanita llenará en la jornada siguiente. Por su parte, Farruquito presentará el día 28 en la Sala Sinfónica del centro su último espectáculo, ‘Improvisao’, en el que regresa a sus orígenes.

El ciclo Delibes+ Flamenco, programado en el Centro Cultural Miguel Delibes por la Consejería de Cultura y Turismo, convertirá el espacio artístico esta semana en escaparate del arte flamenco más puro con las actuaciones de Rancapino Chico, La Macanita y Farruquito. Los tres cantaores, descendientes de algunas de las familias más representativas del flamenco en las últimas décadas, actuarán en el CCMD, respectivamente, los días 26, 27 y 28 de noviembre (jueves, viernes y sábado). Los conciertos de Rancapino Chico y La Macanita tendrán lugar en la Sala de Cámara del espacio artístico. El de Farruquito será en la Sala Sinfónica. Las tres actuaciones darán comienzo a las 21.00 horas. El precio de las entradas será de 15 euros para el concierto de Rancapino Chico y de 18 euros para el de La Macanita, mientras que los precios oscilarán entre los 13 y los 30 euros en el caso del espectáculo de Farruquito. Pueden adquirirse en las taquillas del CCMD, de lunes a viernes, en horario de 18.00 a 21.00 horas; en el Centro de Recursos Turísticos de la Acera de Recoletos, de lunes a sábado, de 09.30 a 13.30 horas; y en www.auditoriomigueldelibes.com.

El ciclo Delibes+ Flamenco arrancará el jueves con el concierto de Alonso Núñez Fernández, más conocido como Rancapino Chico, hijo del cantaor Alonso Núñez, de quien ha heredado el sobrenombre, y sobrino de Orillo del Puerto. Estará acompañado en la Sala de Cámara del espacio artístico por el guitarrista Antonio Higuero. Considerado como una de las grandes promesas del flamenco puro, empezó a darse a conocer cuando contaba tan sólo con 6 años, gracias a su participación en el programa infantil ‘Veo, veo’, presentado en Canal Sur por Teresa Rabal. Posteriormente, tras actuar junto a artistas como Juan Habichuela, Chano Lobato, Juan Villar y Paco Cepero, entre otros, participó en otros programas televisivos, como ‘Senderos de gloria’ y ‘Sabor a ti’, descubriéndose ante el gran público. Llegarían después conciertos junto a primeras figuras como Pepe de Lucía, Remedios Amaya, Diego Carrasco y Rancapino, su padre, entre otros. En la actualidad, continúa recorriendo los escenarios de todo el país junto a grandes nombres del flamenco, siendo rostro habitual en festivales de prestigio y peñas flamencas.

Ya el viernes, día 27, llegará el turno de la jerezana Tomasa Guerrero, La Macanita, que toma su nombre artístico de su padre, El Macano. Despuntó en el cante desde niña con sus primeras actuaciones en su ciudad natal, ligadas al grupo intantil España-Jerez, que dirigía el guitarrista Manuel Morao. Su primer recital en solitario tuvo lugar en 1983, cuando contaba con 15 años. En 1985, compartió escenario durante toda una temporada en los tablaos madrileños Los Canasteros y Zambra con El Torta, Ramírez, Moraíto Chico y El Capullo. Tres años después se incorporó a la Compañía Manuel Morao y Gitanos de Jerez, para grabar al poco tiempo ‘A la luna nueva’, el primero de sus cuatro discos en solitario. Durante las siguientes temporadas recaló en escenarios como L’Auditori de Barcelona, el Queen Elizabeth Hall de Londres y el Instituto de Monde Arabe de París, entre otros, y prestigiosas citas, como el Festival Flamenco de Ciutat Vella de la ciudad condal y el Festival Flamenco de Mont Marsan, en Francia. Ha logrado consolidarse como una de las voces femeninas imprescindibles del flamenco. En este año 2015 ha visto la luz el disco ‘Caijeré’, que ha grabado junto a artistas como May Fernández y Juan Villar, entre otros.

El encargado de cerrar la propuesta será Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, uno de los bailaores más virtuosos del momento, con su espectáculo ‘Improvisao’. «Es una vuelta a mis orígenes, una muestra de lo que he aprendido de esta profesión», apunta el propio artista sobre este montaje. «Cante, guitarra y baile fundidos con total libertad para crear un espectáculo nuevo cada día», añade. Así, la improvisación es el leit motiv de un espectáculo que propone al espectador un acercamiento a la esencia del flamenco más auténtico e íntimo. Hijo del cantaor Juan Fernández Flores, El Moreno, y de la bailaora Rosario Montoya Manzano, La Farruca, el artista sevillano ha pasado toda su vida inmerso en el arte del flamenco más puro. Tras la muerte de su abuelo, El Farruco, cuando él tenía 15 años, asumió la tarea de perpetuar la estirpe familiar. Así, puso en marcha su primer espectáculo, ‘Raíces flamencas’, en el que se mostraba como un bailaor que aunaba la tradición con una concepción artística personal prodigiosa. Llegarían después otros exitosos montajes como ‘Alma vieja’, ‘Sonerías’ y ‘Baile Flamenco’, a los que se suma ahora ‘Improvisao’, espectáculos con los que ha recorrido el territorio nacional y países como Reino Unido, Francia, Italia y EEUU, siendo considerado por The New York Times ‘el mejor artista que pisó la Gran Manzana en 2001’.