Un ballo in maschera

Después de analizar las posibles causas de la protesta de un grupo de espectadores que ha acudido ayer, 20 de septiembre, a representación de Un ballo in maschera, que finalmente no ha podido llevarse a cabo, el Teatro Real lamenta mucho lo sucedido y expresa su comprensión con todos los espectadores que no se han sentido seguros en sus butacas, aunque se cumpliera escrupulosamente con la normativa sanitaria vigente en la actualidad, comprobada por la Policía que se ha desplazado anoche al Teatro.

Quizás el origen de la disconformidad de una parte del público con la distribución de sus localidades en la sala se deba a los cambios en el protocolo de seguridad sanitaria adoptado para las funciones de Un ballo in maschera, que no son los mismos que se aplicaron en las representaciones de La traviata en julio: se ha eliminado el precintado de las sillas y la obligatoriedad de dejar dos butacas vacías al lado de otras dos ocupadas, ya que ha variado también la normativa sanitaria de la Comunidad de Madrid.

En las funciones de La traviata no salieron a la venta las localidades previamente bloqueadas y en Un ballo in maschera se ha dejado venta libre hasta completar el 65% del aforo total de la sala, cuando el máximo autorizado por la Comunidad de Madrid era ayer de un 75%. Así, el público que ha comprado sus entradas ha podido elegir libremente sus localidades en la sala, sin límite por zonas, estando contemplada por el teatro, dentro de la normativa sanitaria vigente, la posibilidad de que los espectadores se sentaran en butacas consecutivas –tal como pasa en los transportes públicos- protegidos por su mascarilla y en una sala en que están en silencio escuchando la ópera.

Quizás este hecho haya sido el desencadenante de las protestas, ya que el público esperaba encontrar la sala con una distribución de las butacas similar a la de las funciones de julio, pero el protocolo sanitario de entonces y el de ahora es distinto, como lo ha sido en el escenario, en el que se está ofreciendo ya una producción operística completa, con escenografía, figurines, y los solistas, coro y bailarines con una mayor movilidad en el escenario.

El Teatro Real quiere reiterar su compromiso con la seguridad sanitaria del público, artistas y trabajadores, en el que lleva trabajando con ahínco, responsabilidad y mucha energía, desde el mes de abril, con un Comité Médico proprio y el seguimiento escrupuloso de la normativa del Gobierno de España y de la Comunidad de Madrid.

Después del incidente de anoche el Teatro Real adoptará todas las medidas necesarias para que los espectadores se sientan más seguros, reforzando igualmente su comunicación con el público.

El Teatro Real agradece, como siempre, a los artistas y trabajadores toda su implicación y entrega para hacer la ópera posible en estos días de incertidumbre. Una vez más este agradecimiento es extensivo a todo el público, incluyendo también a los espectadores que anoche no se han sentido cómodos en la sala. A todos pedimos confianza, comprensión y generosidad para afrontar juntos estos días difíciles, en los que el arte y la música son más necesarios que nunca.

Fotografía: Javier del Real

Teatro Real

AENOR

Hoy, 20 de septiembre, antes del inicio de la función de Un ballo in maschera, en la que había 905 localidades ocupadas (51,5% del aforo total de la sala), un grupo de espectadores ha expresado con aplausos y gritos su disconformidad con el emplazamiento de sus localidades.

La protesta se ha prolongado pese a los avisos de megafonía que ofrecían a los espectadores la posibilidad de recolocarles o devolverles el importe de las entradas.

Después de la reubicación de una gran parte de los espectadores que protestaban, y de dos intentos de interpretar la ópera por parte del director de orquesta y de todos los artistas y técnicos que participaban en la función, un reducidísimo grupo insistió en proseguir con sus protestas para boicotear la representación, por lo que la misma tuvo que suspenderse, cerca de las 21.10 horas.

La dirección del Teatro Real abrirá una investigación para averiguar esta lamentable incidencia y tomará las medidas necesarias para para que las sucesivas funciones se desarrollen con normalidad.

Teatro Real

Un ballo in maschera2

Un ballo in maschera3

Un ballo in maschera4

Un ballo in maschera5

 

Un ballo in maschera6

Un ballo in maschera

Un ballo in maschera8

Un ballo in maschera9

 

 

 

Un Especial baile de máscaras

Un ballo in maschera

Giuseppe Verdi (1813-1901)

Pocas veces un título es tan acertado para describir una situación. Y es que el Teatro Real estrena esta extraña e incierta temporada 20/21 con ‘Un ballo in maschera’, de Verdi.

Para entrar en el Teatro hay que dedicarle ahora un poco más de tiempo. No puede una saltarse ninguno de los pasos de la nueva liturgia de seguridad contra el covid-19 que en este Teatro es especialmente minuciosa. Todo perfectamente ordenado para evitar cualquier tipo de aglomeración y un solícito personal de sala que da todo tipo de información e indicaciones.

Esta temporada el Teatro Real pone en marcha una iniciativa que ya se viene realizando en otros teatros europeos con gran éxito. Se trata de un preestreno dedicado exclusivamente a los jóvenes. El 16 de septiembre, dos días antes del estreno oficial, ha tenido lugar esta estimulante premier que ha tenido una respuesta extraordinaria. Una magnífica iniciativa muy celebrada por una joven afición que normalmente, bien por razones de aforo o por el elevado precio de las localidades, no acude a estos espectáculos con la asiduidad que le gustaría.

Hemos hablado con alguno de estos jóvenes que han venido a esta primera gala y han compartido con nosotros sus puntos de vista. Hoy ellos son los protagonistas.

No es la primera vez que Cristina asiste a una ópera. De hecho, ha trabajado como maquilladora en el Teatro. ”Me parece muy buena la iniciativa, me gusta mucho y si hoy, que vengo sola, me gusta, me voy a traer a todos mis amigos. Por 35€ me parece brutal poder venir y disfrutar de todo esto”.

Manuel y José Ignacio, son músicos que vienen por primera vez al Teatro Real desde Sevilla y Aracena, Huelva. “Nuestras expectativas son muy altas. Siempre nos ha gustado la música de Verdi y venimos con ganas. La propuesta del Teatro nos parece muy interesante, sobre todo para el acercamiento de la ópera a los jóvenes. Generalmente no nos lo podemos permitir y estos son unos precios muy razonables. Siempre nos teníamos que conformar con verla por internet y ahora estamos aquí.”

Gonzalo y Eduardo es la primera vez que vienen a la ópera y se encuentran un poco perdidos. “Venimos con ganas, es una experiencia nueva y creo que nos va a gustar. Desde fuera tiene muy buena pinta. La primera vez, ¡a ver qué tal!”.

A diferencia de la Traviata del mes de julio, este Ballo in Maschera es escenificado. Ante la imposibilidad de trasladar a Madrid la producción inicialmente programada de David Alden, se ha optado por la escenografía de Gianmaria Aliverta. El esfuerzo realizado para adaptar esta producción, estrenada en 2017 en el Teatro La Fenice de Venecia, a los estrictos protocolos sanitarios ha sido importante. La escenificación es casi completa. Evitando el contacto o la cercanía entre los intérpretes y en el que solo los bailarines llevan mascarilla, por cierto, tan discreta que apenas se deja ver.

La escenografía resulta anticuada y sosa. Todos los elementos son muy estáticos, a excepción de una gran roca en el segundo acto que gira (para tormento de Amelia, que tiene que cantar a la vez que trepa por ella). Nada en el escenario proporciona el dinamismo al que no llegan los cantantes, por la necesaria falta de movimientos. Tampoco ayudan los largos cambios de escénicos durante la representación.

La coreografía del cuerpo de bailes tampoco es muy estimulante, no parece muy elaborada. Desconcierta también el hecho de situar la obra en la América de la esclavitud, con una bandera americana con excesiva presencia, por lo gigantesca.

Pero la ausencia de proximidad entre los cantantes, sobre todo en el dúo de amor, es compensado por la música. El maestro Luisotti lo describe muy bien: “La experiencia de la ópera es una experiencia personal. La posibilidad de cerrar los ojos e imaginar lo que está ocurriendo nos lo proporciona la música. En el dúo de amor, aunque no lo estuviera viendo, puedo imaginar el abrazo de los dos amantes.” Verdi consigue transmitir, a través de su música, las palabras exactas para describir una acción.

Un Ballo in maschera es sin duda la más italiana de las óperas de Verdi, y la batuta de Nicola Luisotti, gran conocedor de este repertorio, lo pone de manifiesto a lo largo de toda la representación. Si uno se abandona a la música y el color y detalle que Luisotti extrae de la orquesta, nada de lo que ocurre en el escenario altera la esencia de la obra.

Hay que reconocer el gran trabajo desarrollado por el escenógrafo Massimo Checchetto y por los cantantes. No es fácil desenvolverse en un escenario manteniendo distancias con todo el mundo. Lo que afecta también, no solo a la interpretación, sino a la proyección sin referencias cercanas.

Este Ballo in maschera cuenta con dos repartos y cuatro Amelias. La representación de la gala joven estuvo a cargo de un segundo reparto encabezado por el veterano Ramón Vargas, como el Conde Ricardo, que conserva la clase y el fraseo que hicieron de él uno de los más grandes tenores. La madrileña Saioa Hernández, como Amelia, que demostró una gran sensibilidad con la expresividad de su voz. Geroge Petean, con una profunda voz de barítono que dio vida al amigo y después rival de Ricardo. Silvia Beltrami, que construyó un oscuro personaje de la hechicera Ulrica. Elena Sánchez Pereg, que interpretó al joven Oscar, Tomeu Babiloni, como Silvano, Daniel Giulianini, como Samuel, Goderdzi Janelidze, como Tom y Jorge Rodríguez Norton.

El coro estuvo asistido en todo momento por la técnica para poder guardar las distancias sobre plataformas móviles.

Un comienzo de temporada esperanzador en medio de esta situación distópica y llena de incertidumbre pero, como recordó Vargas Llosa la noche del estreno “La cultura está hecha para enfrentar tiempos difíciles”. Por eso estamos aquí, rodeadas de jóvenes…

Texto: Paloma Sanaz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

Ballo in maschera
  • La inauguración oficial de la presente temporada, el próximo 18 de septiembre, será precedida, por primera vez, de un preestreno sólo para menores de 35 años ─la Gala Joven─ el 16 de septiembre.
  • Se ofrecerán 16 funciones de Un ballo in maschera con un aforo máximo del 75% de las localidades y con las medidas de seguridad sanitaria implementadas en las 27 representaciones de La traviata el pasado julio, modificadas de acuerdo con la normativa aprobada recientemente por la Comunidad de Madrid.
  • El director de escena Gianmaria Aliverta y el escenógrafo Massimo Checchetto han introducido importantes modificaciones en la producción original del Teatro de La Fenice de Venecia para adaptarla al protocolo sanitario del Teatro Real, manteniendo intacto su concepto dramatúrgico. 
  • Nicola Luisotti, primer director musical invitado del Teatro Real, dirigirá su sexto título verdiano al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después del enorme éxito obtenido con Don Carlo y La traviata en la pasada temporada. 
  • Dos repartos (con cuatro Amelias) se alternarán en la interpretación de los papeles protagonistas: los tenores Michael Fabiano y Ramón Vargas (Riccardo); las sopranos Anna Pirozzi, Saioa Hernández, María Pia Piscitelli y Sondra Radvanovsky (Amelia); los barítonos Artur Ruciński y George Petean (Renato); las mezzosopranos Daniela Barcellona y Silvia Beltrami (Ulrica) y las sopranos Elena Sancho Pereg e Isabella Gaudí (Oscar).
  • Está previsto que el estreno de Un ballo in maschera, el 18 de septiembre a las 20.00 horas, sea retransmitido en directo en pantallas instaladas en la Plaza de Oriente y en la Plaza de Isabel, con aforo limitado y de acuerdo con la normativa relativa a la COVID 19 de la Comunidad de Madrid.
  • En torno a Un ballo in maschera se han organizado actividades paralelas en el Teatro Real y en colaboración con la Fundación SGAE, Museo de Artes Decorativas y Universidad Nebrija, destacando la sesión de Enfoques, el 14 de septiembre a las 20.15 horas, con un aforo del 75% de las localidades presenciales y retransmisión, por primera vez, en el canal de Youtube del Teatro Real.
  • Las funciones de Un ballo in mascheracuentan con el patrocinio de Telefónica.

  • La retransmisión en directo de la ópera en las pantallas exteriores está patrocinada por Telefónica, Endesa, Loterías y Apuestas del Estado, Mutua Madrileña, Fundación Redexis y Fundación EDP.
  • La Gala Joven contará con la colaboración de la firma de servicios profesionales EY.

El Teatro Real inaugurará la Temporada 2020-2021 ─la 24ª desde su reapertura─, con Un ballo in maschera, de Giuseppe Verdi, que se ofrecerá en una producción procedente del Teatro La Fenice de Venecia y repuesta en colaboración con el Teatro de la Maestranza de Sevilla.

El libreto de la ópera, algo trasnochado para la época, parte de uno anterior, de Agustin Eugène Scribe, inspirado tangencialmente en el asesinato del rey Gustavo III de Suecia durante un baile de máscaras en la Ópera de Estocolmo, víctima de una conspiración. Sucesivos problemas con la censura romana y napolitana obligaron al libretista Antonio Somma a trasladar el trasfondo político de la ópera de la corte sueca a Boston, a finales del XVII, entonces bajo gobernación británica.

El director de escena Gianmaria Aliverta mantiene la trama de la ópera en Estados Unidos, pero desplaza la acción al siglo XIX, cuando las violentas luchas fratricidas enfrentaban los estados del Norte y del Sur, que se resistían a abolir la esclavitud y a perder otras prerrogativas abusivas adscritas a los propietarios de los grandes latifundios.

En este contexto de enfrentamientos se enfatiza la tensión política que subyace en el libreto, que tiene, en primer plano, un funesto triángulo amoroso, en el que las vicisitudes de los protagonistas son descritas musicalmente con el afilado sentido dramático de Verdi y su inagotable inspiración melódica. El compositor entrelaza arias, dúos y escenas corales en bloques que conforman grandes cuadros, articulando con extrema habilidad el drama y la comedia, los números de conjunto y los momentos íntimos, el bullicio palaciego y el drama interior de los personajes, manteniendo siempre la tensión en “el más melodramático de los melodramas”, en las palabras de Gabrielle D’Annunzio.

Nicola Luisotti, primer director invitado del Teatro Real, estará al frente de dos repartos de grandes voces verdianas, en los que el papel protagonista femenino (Amelia), será interpretado por cuatro distintas sopranos: Anna Pirozzi, Saioa Hernández, María Pia Piscitelli y Sondra Radvanovsky. Completan los elencos los tenores Michael Fabiano y Ramón Vargas (Riccardo); los barítonos Artur Ruciński y George Petean (Renato), las mezzosopranos Daniela Barcellona y Silvia Beltrami (Ulrica) y sopranos Elena Sancho Pereg e Isabella Gaudí (Oscar).

Tal como ocurrió con las funciones de las La traviata, los solistas, coro, actores y trabajadores del teatro cumplirán rigurosamente con el Protocolo de Seguridad Sanitaria diseñado por el Comité Médico del Teatro Real, en conformidad con las directrices de la Comunidad de Madrid.

Está previsto que el estreno de Un ballo in maschera, el 18 de septiembre, sea retransmitido en directo en pantallas instaladas en la Plaza de Oriente y, por primera vez, en la Plaza de Isabel II, donde se colocarán 450 sillas separadas entre sí por 2 m., en un área acotada de 4000 m2 con 320 m. de vallado de seguridad y 8 entradas y salidas debidamente señalizadas y dotadas de hidrogel.

TELEFÓNICA, MECENAS PRINCIPAL TECNOLÓGICO DEL TEATRO REAL

Telefónica, mecenas principal tecnológico del Teatro Real, impulsa su desarrollo digital y la mejor conectividad para optimizar la experiencia de los aficionados a la ópera en todos los canales digitales del Teatro. En estos años Telefónica ha ampliado el número de funcionalidades y servicios de la web, reforzando el carácter interactivo y la comunicación con los usuarios. De este modo, ha permitido crear un catálogo de productos mucho más amplio -abarcando diferentes tipos de música- y accesible, con servicios más ajustados a las preferencias de los seguidores de esta institución. Un paso más dentro de este proyecto global ha sido My Opera Player, plataforma digital que permite a los amantes de la ópera, la danza y la música clásica disfrutar desde casa, con tan sólo un click, de las mejores producciones de éxito internacional.

MyOperaPlayer, , cuenta con Telefónica, como socio tecnológico del Teatro Real, y con el patrocinio de Endesa, que apoyó esta iniciativa como patrocinador único cuando la plataforma se llamaba Palco Digital.

AGENDA | ACTIVIDADES PARALELAS

11 de septiembre, a las 20.15 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

Enfoques: encuentro con Nicola Luisotti y Gianmaria Aliverta -directores musical y de escena de Un ballo in maschera- y Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real. Interpretación de arias de óperas de Mercadante y Auber basadas en el libreto de Eugene Scribe.

18 de septiembre, a las 20.00 horas | Retransmisión en la Plaza de Oriente y Plaza de Ópera

Retransmisión en directo de Un ballo in maschera en las pantallas situadas en la Plaza de Oriente y Plaza de Isabel II.

8 de octubre, 19:00 h. | Universidad Nebrija

Conferencia en streaming: primera de cuatro las conferencias del ciclo Hilvanes de ópera, que a lo largo de toda la temporada del Teatro Real quiere ahondar en el fascinante mundo de la moda a través de la ópera.

Actividad gratuita previa inscripción en actos.nebrija.es

11 de octubre, a las 12.00 horas | Teatro Real, Sala Principal

Los domingos de cámara I: los Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real ofrecerán un concierto con afinidades con la ópera Un ballo in maschera.

18 de octubre, a las 12.00 y a las 17.00 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

Todos a la Gayarre: talleres musicales para toda la familia, con dirección y presentación de Fernando Palacios.

Un baile con suspense. Nos colamos con un paje en un baile de disfraces.

Sábados y domingos de octubre a diciembre | Museo de Artes Decorativas

Recorridos en familia: bajo el título Un baile de máscaras, Mitos clásicos el museo ofrece itinerarios autoguiados para descubrir en familia la multitud de héroes de la mitología clásica que se esconden en sus salas. Héroes que en muchas ocasiones la máscara del tiempo ha convertido en figuras anónimas y de los que ahora podremos conocer su nombre y su historia. Actividad gratuita previa inscripción en difusion.mnad@cultura.gob.es

Fotografía: Javier del Real

Fabio Parenzan

La famosa mezzosoprano italiana Daniela Barcellona regresa al escenario del Real para su debut como la maga Ulrica de la ópera de Verdi “Un ballo in maschera”, ópera que el próximo 18 de septiembre inaugura la nueva temporada lírica del coliseo madrileño. La cantante nacida en Trieste y aclamada como una de las grandes figuras de la lírica internacional en los teatros de ópera más importantes del mundo, vuelve al Teatro Real, con la que será su primera actuación operística tras su reciente éxito como solista de la Novena de Beethoven en el concierto de reapertura del mítico Teatro San Carlo, celebrado en la Piazza del Plebiscito.

Considerada como la mezzosoprano rossiniana de referencia de las últimas décadas, y una de las voces más importantes del circuito operístico internacional, tanto por su calidad vocal como por sus dotes escénicas, que la convirtieron en la primera cantante italiana galardonada con el prestigioso premio “Olivier Award”; Daniela Barcellona, que ha cantado bajo la batuta de maestros como Claudio Abbado, Colin Davis, Lorin Maazel, James Levin, Georges Prêtre, Kent Nagano, Valery Gergiev, Daniel Barenboim o Riccardo Muti, ha decidido seguir la evolución natural de su voz y en los últimos años ha incorporado nuevos roles a su repertorio. A su amplio catálogo de personajes ha añadido otros nuevos, como Baba la Turca en The rake’s progress de Stravinsky, su aplaudida Didon de Les Troyens de Berlioz, Santuzza (Cavalleria rusticana), Laura Adorno (La Gioconda) y los verdianos, Princesa de Éboli (Don Carlo), Ámneris (Aida) – tras su memorable interpretación en la Arena di Verona, la crítica italiana la saludó como “Grandissima Daniela Barcellona! Abbiamo finalmente trovato l’Amneris areniana che aspettavamo da anni!”- o la Mrs Quickly de Falstaff, rol que ha cantado en Chicago con Riccardo Muti, en la Opéra National de París, La Scala de Milán, Dutch National Opera de Holanda, la Staatsoper de Berlín con Daniel Barenboim y Zubin Mehta, o la primavera pasada en el Teatro Real de Madrid, en la nueva producción de Laurent Pelly.

Sus compromisos más inmediatos incluyen, de nuevo, Falstaff en Bruselas, su debut como Azucena (Il trovatore) en la Opéra National de París, y el Requiem de Verdi junto a la Staatskapelle Berlin y Zubin Mehta en la Staatsoper Unter den Linden y la Philharmonie de Berlín.

Fotografía: Fabio Parenzan

https://www.danielabarcellona.com/

 

La Traviata, “ritorno alla vita”
La Traviata
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Ópera en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave, basado en la novela y la obra de teatro La Dame aux camélias de Alexandre Dumas hijo
Estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el 6 de marzo de 1853 y el el Teatro Real el 1 de febrero de 1855. Ópera en versión de concierto semiescenificada
D. musical: Nicola Luisotti
Concepto escénico: Leo Castaldi
Iluminación: Carlos Torrijos
D. Coro: Andrés Máspero
Reparto: Marina Rebeka, Michael Fabiano, Artur Rucinski, Sandra Fernández, Marifé Nogales, Albert Casals, Isaac Galán, Tomeu Bibiloni, Stefano Palatchi, Emmanuel Faraldo, Elier Muñoz y Carlos García
Habían pasado cuatro meses desde que todo se suspendió. Al principio parecía que sería por poco tiempo, pero a medida que pasaban las semanas y los acontecimientos, la incertidumbre pasó a ocuparlo todo.
En este período ha habido tiempo para pensar en muchas cosas. También en que solo un milagro me devolvería a esta butaca. Pero los milagros existen, y los hacemos nosotros. En este caso, el Teatro Real. Y ha obrado un milagro que cubre varios aspectos. El primero, tener la valentía y determinación de volver a la actividad operística de la forma más segura, y el segundo, y no por ello menos importante, tener la capacidad de demostrar que, por difíciles que sean las circunstancias, se puede hacer una buena gestión, incluso, muy buena.La apuesta es arriesgada, mantener este frágil equilibrio cuando todo el mundo operístico está mirando, no es fácil. Durante un mes completo, en el que se han multiplicado las representaciones para compensar la limitación del aforo, se presenta esta adaptación escénica que ha realizado Leo Castaldi, como quien dice, con cuatro cositas que ha encontrado por el teatro, para crear una escenografía que no puede ser más eficaz. En ella aparecen los elementos imprescindibles, no falta ni sobra nada. Un escenario parcelado delimita los dos metros cuadrados de los que dispone cada cantante para moverse. Un espacio reducido, pero en el que caben todas las emociones de los protagonistas. El coro, que ocupa la mitad posterior de la caja escénica, permanece disciplinadamente recluido, cada uno de ellos, en su terreno, lo que no le resta un ápice de su sonoridad y profesionalidad. Todo ello iluminado con gran acierto por Carlos Torrijos.No era fácil sumergirse en la historia en un ambiente tan diferente al que estamos acostumbrados. Demasiados elementos nos distraen en la sala, en el escenario, la distancia, la mascarilla… Pero entonces, apareció él, como un héroe sin capa para rescatarnos del silencio, Nicola Luisotti. Uno de los hombres que más debe estar trabajando en las últimas semanas y que se mostraba exultantemente feliz ante este reto, tal vez por haber vivido las circunstancias dramáticas que nos han tocado con la intensidad que solo tiene un apasionado como él. Fue el primero en suspender el estreno de Il Trovatore en la Scala de Milán y ahora es el primero en levantar el telón en lo que llama “ritorno alla vita”.Fue entonces cuando empezó a sonar uno de los fragmentos de ópera más elaboradamente románticos y evocadores que se han escrito, la obertura del primer acto de La Traviata. La Orquesta, que ocupa todo el espacio del foso, aparece también con sus mascarillas, a excepción del viento, que está separado por mampara, como el propio Luisotti. El maestro italiano fue el vínculo perfecto entre lo que sucedía en el alejado escenario y el amplio foso, generando confianza y equilibrio en esta novedosa y extraña forma de interpretación. Después de una obertura profunda, sobria y sentida, por quien es gran conocedor de este repertorio, supo transmitir al escenario la teatralidad que le faltaba. Su dirección estuvo por encima de algunos sonidos más apagados provocados por las distancias físicas y técnicas. La orquesta sonó empastada y con la delicadeza que a veces algunos abandonan cuando se trata de Verdi.La distancia a la que se mantenían los cantantes no resulto perturbadora. Siempre atentos al maestro que les acompañaba, más que dirigía. A pesar de no acercarse ni tocarse, Violetta y Alfredo fueron capaces de demostrar su pasión.La letona Marina Rebeka es la primera de las cinco sopranos que abordan el personaje de Violetta Valéry. Posee una extensa y voluminosa voz de soprano lírica, un preciosos timbre y gran sonoridad que se apreció muy bien en las partes más dramáticas y en unos bien delineados pianos. Demasiado contenida quizá, lo que afectaba a la parte más teatral del personaje, algo muy importante en este rol del que Rebeka es gran conocedora y amante. Si dejara que el personaje se apoderara de ella, unido a su excepcional técnica, sería la mejor de las Violetas.El Alfredo de Michael Fabiano fue de menos a más. Tuvo momentos de gran inspiración, aunque se le notó un poco inseguro al inicio, algo que puede ser normal dadas las circunstancias, y que desapareció a partir del segundo y tercer acto, en el que brilló con un Alfredo inspirado e intenso.El más aplaudido de la noche fue el Artur Rucinski y su Giorgio Germont. Una buena dicción y un fraseo elegante y muy cuidado para su estirado Germont. Muy bien en el Di Provenza.

El resto de comprimarios estuvieron a gran altura. Estupenda la participación Marifé Nogales en su rol de Annina. Perfecta también Sandra Fernández, con una frívola Flora Bervoix, ambas intervienen en todas las funciones. Al igual que Albert Casals, como Gastone, Isaac Galán, como el Barón Douphol, Tomeu Bibiloni, como Marqués de Obigny, Stefano Palatchi, como el Doctor Grenvil y Emmanuel Faraldo, como Giuseppe y el criado de Violetta.

Un éxito sin duda del Teatro Real demostrando una gran valentía y capacidad. Todo ello servido con una seguridad que se palpa. Si se produce un brote importante, yo me voy al Teatro Real. Y es que la normalidad no viene sola, hay que conquistarla.
Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

lisette-oropesa

Tras su extraordinario éxito como Lucia (Lucia di Lammermoor, Donizetti) en la temporada 2017-2018, la soprano estadounidense de origen cubano regresa al coliseo madrileño los próximos días 18, 22, 25 y 28 de julio para protagonizar uno de los títulos operísticos más conocidos, La Traviata de Giuseppe Verdi. Después de haber sido galardonada con dos de los más grandes premios de la ópera en Estados Unidos, el Premio Richard Tucker y el Premio Beverly Sills, y de sus aplaudidos debuts como Marguerite de Valois (Les Huguenots, Meyerbeer) en la Opéra national de París, Rodelinda (Rodelinda, Haendel) en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Amalia (I masnadieri, Verdi) en la Scala de Milán o Manon (Manon Lescaut, Massenet) en la Metropolitan Opera de Nueva York, la soprano vuelve a Madrid para interpretar a la desdichada heroína de La traviata, la primera ópera postconfinamiento del Teatro Real. Se da la circunstancia de que Lisette Oropesa, en su primera actuación post-Covid, vuelve al escenario del Real para ponerse en la piel de Violetta Valery, el mismo rol con el que estaba cosechando un gran éxito en la Metropolitan Opera de Nueva York, tal y como reflejó The New York Times: “Lisette Oropesa hace suya La Traviata”, Anthony Tommasini (critic’s pick), cuando cerró sus puertas en plena emergencia mundial por el coronavirus.

Lisette Oropesa está nominada en la categoría de mejor Female Singer en la edición 2020 de los prestigiosos International Opera Awards, que se celebrarán en septiembre, y entre sus próximos compromisos destacan: la “Rossini Gala” de la Arena de Verona, Konstanze en Die Entführung aus dem Serail de Mozart en la Wiener Staatsoper, en una nueva producción de Hans Neuenfels, recitales en el Wexford Festival Opera, el Théâtre des Champs Elysées y el Smetana Hall de Praga, La Traviata de Verdi en la Metropolitan Opera de Nueva York, y la Premiere de Lucia di Lammermoor de Donizetti en la Opernhaus Zürich, con firma escénica de Tatjana Gürbaca.

https://lisetteoropesa.com/

La Traviata

La traviata, de Giuseppe Verdi, estaba prevista en la presente temporada ─con la célebre producción del Festival de Salzburgo dirigida por Willy Decker─ en dos períodos: del 9 a 24 de mayo (10 funciones) y del 7 al 19 de julio (9 funciones).

Debido al estado de alarma decretado por el Gobierno de España, las representaciones de mayo no han podido realizarse, por lo que el Teatro Real está intentando reubicar en julio a las personas que habían adquirido sus entradas para esas fechas. Paralelamente, se recolocará a los espectadores de las funciones de julio afectados por la restricción del aforo, que será de 869 localidades, en cumplimiento de la normativa de seguridad sanitaria.

De las 19 funciones programadas se ha pasado a 27 con aforo reducido, que se ofrecerán del 1 al 29 de julio (el 6 y el 20 de julio no habrá función), con cuatro distintos repartos en la interpretación del trío protagonista: como Violeta, las sopranos Marina Rebeka, Ruth Iniesta, Ekaterina Bakanova, Lana Kos y Lisette Oropesa; como Alfredo Germont, los tenores Michael Fabiano, Ivan Magrì, Matthew Polenzani y Ismael Jordi; y como Giorgio Germont, los barítonos Artur Rucinski, Nicola Alaimo, Luis Cansino y Javier Franco.

Debido a las restricciones de movilidad provocadas por la crisis del coronavirus tanto en España como en los diversos países de procedencia de los cantantes ─que viajaron desde Estados Unidos, Austria, Croacia, Italia, Letonia, Polonia, etc.─, los ensayos han comenzado el 19 de junio con todos los solistas, con excepción de la soprano Lisette Oropesa, que llegará a Madrid el 13 de julio para participar en las funciones finales de la ópera.

Junto a los solistas actuarán el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, bajo la dirección de Nicola Luisotti, que dirigirá su quinto título verdiano en el Teatro Real ─después de Il trovatore (2007), Rigoletto (2015), Aida (2018) y Don Carlo (2019)- y que volverá en septiembre con el sexto, Un ballo in maschera, que inaugurará la próxima temporada.

La producción de La traviata que se ofrecerá a lo largo del mes de julio ya no será la que estaba anunciada, con dirección de Willy Decker, ya que los cantantes, coro y orquesta deberán adecuarse a las directrices de seguridad sanitaria vigentes en la actualidad.

Para presentar una versión de la ópera que respete estas normas y que se pueda realizar con apenas 10 días de ensayos, pruebas de vestuario y caracterización, el director de escena Leo Castaldi ha ideado una versión de concierto semiescenificada, en colaboración con el iluminador Carlos Torrijos y el equipo técnico del Teatro Real, utilizando elementos de atrezzo, vestuario y caracterización procedentes de los fondos del Teatro.

Partiendo precisamente de la contundencia con la que la distancia de seguridad se está interponiendo entre nosotros, Leo Castaldi ha concebido una ‘escenografía’ marcada por un reticulado de cuadrados de 2 por 2 metros dibujados en el suelo y proyectados sobre los muros del escenario, ‘aprisionando’ psicológicamente a los personajes en sus espacios limitados. Los solistas, que guardarán una distancia mínima de 2 m. entre ellos se moverán en 100 m2, compartiendo el escenario con el coro, que ocupará 260 m2, y con la banda interna (grupo de 16 músicos que toca en el escenario), que utilizará, durante su actuación, 60 m2.

Para unificar y cohesionar la propuesta dramatúrgica sin un diseño previo de vestuario ni tiempo material para realizarlo, Castaldi ha optado por crear una atmósfera vintage, de mediados del siglo XX, en la que se utilizarán trajes del Teatro y de los propios intérpretes y elementos de atrezzo del mismo período.

En el foso, con su máxima dimensión de 140 m2, estará la orquesta con la plantilla completa de la partitura para interpretación de La traviata: 56 músicos tocarán con mascarilla, atril individual y con 1,5 m. de distancia entre ellos. Los instrumentistas de viento tendrán paneles de metacrilato estratégicamente colocados delante de sus instrumentos. Sobre el escenario tocará la banda interna con 16 profesores.

Para que los músicos puedan tener jornadas de descanso entre las 27 funciones, la Orquesta Titular del Teatro Real se desdoblará en dos tocando cada formación por períodos de 3 días consecutivos.

El Coro Titular del Teatro Real, con 51 cantantes, interpretará la ópera sobre tarimas, lo que permitirá la optimización del sonido, pese a la distancia de seguridad de 2 m. entre sus miembros. Ocuparán un área de 260 m2, con aproximadamente 24 m. de ancho por 11 m. de fondo.

La traviata se presentará en el Teatro Real en el contexto singular que todos estamos viviendo. La ópera se presentará con menos ensayos de los normales y con una propuesta escénica diseñada para adaptarse a las circunstancias. Todo el equipo del Teatro Real, así como los artistas y el Coro y Orquesta Titulares, asumen el reto con un enorme sentido de responsabilidad, mucha imaginación y una gran ilusión por dar un paso más hacia la normalización de la vida artística, animando al público y a la ciudadanía a afrontar con ánimo y espíritu positivo la nueva realidad en la que nos encontramos. Eso sí, todo se hará respetando escrupulosamente las directrices de las autoridades sanitarias del Gobierno de España y de la Comunidad de Madrid.

Traviata
Traviata

TELEFÓNICA, MECENAS PRINCIPAL TECNOLÓGICO DEL TEATRO REAL

Telefónica, mecenas principal tecnológico del Teatro Real, impulsa su desarrollo digital y la mejor conectividad para optimizar la experiencia de los aficionados a la ópera en todos los canales digitales del Teatro. En estos años Telefónica ha ampliado el número de funcionalidades y servicios de la web, reforzando el carácter interactivo y la comunicación con los usuarios. De este modo, ha permitido crear un catálogo de productos mucho más amplio -abarcando diferentes tipos de música- y accesible, con servicios más ajustados a las preferencias de los seguidores de esta institución. Un paso más dentro de este proyecto global ha sido My Opera Player, plataforma digital que permite a los amantes de la ópera, la danza y la música clásica disfrutar desde casa, con tan sólo un click, de las mejores producciones de éxito internacional.

AGENDA | ACTIVIDADES PARALELAS

7 y 8 de julio, a las 18.30 y 21.00 horas | Fundación SGAE, Sala Berlanga

Cine: la Fundación SGAE programará un ciclo titulado Modelos de mujer en el que se proyectarán Yo soy la Juani de Bigas Luna y Nadie quiere la noche de Isabel Coixet. Dos películas sobre mujeres que, como Violetta Valèry, han transgredido los “roles femeninos” a los que por su condición social y/o momento histórico estaban abocadas.

Del 1 al 31 de julio | Museo del Romanticismo

Exposición: dentro de la iniciativa Una obra, una ópera, el Museo expondrá una maravillosa edición ilustrada de 1857 de La dama de las camelias, la novela que inspiró La traviata. De esta forma, el público que visite las salas podrá ver esta joya impresa que se custodia en la biblioteca del Museo.

A partir del 10 de julio | Museo Lázaro Galdiano

Audioguía: el Lázaro Galdiano ofrece al público del Teatro Real la posibilidad de descargarse un podcast exclusivo con el que conocerá las historias y leyendas que rodean a algunas de las mujeres que aparecen representadas en sus salas. Mujeres que, como la protagonista de La traviata, lucharon contra el destino que les dibujaron. Solicitud de código de descarga en educación@museolazarogaldiano.es

Fotografía: Javier del Real

giuseppe-verdi

ABAO de Bilbao Opera presenta una nueva experiencia: #ABAOenCasa. Una iniciativa digital que vamos poner en marcha a través de la web de ABAO para ayudar a toda la sociedad a sostener esta situación y seguir disfrutando de la cultura que es un bien esencial.

Presentamos un amplio programa cultural para todos los gustos. Con acceso a los mejores títulos de ópera, a conferencias magistrales, a momentos inolvidables de nuestra temporada, a iniciativas lúdicas y formativas, llamadas a la participación, y por supuesto, no nos olvidamos de los más pequeños con una programación específica para ellos

TE QUEDARÁS SIN EXCUSAS PARA NO DISFRUTAR DE LA ÓPERA

Queremos invitar a toda la sociedad a disfrutar de la ópera en cualquier momento, a cualquier hora y desde la comodidad de su hogar, de forma ttotalmente libre, sin condiciones y sin registros. El amplio programa de #ABAOenCasa incluye:

ÓPERAS PARA EL RECUERDO

ABAO vuelve a programar una temporada de un concierto y ocho títulos: Messa da Requiem de Verdi, Eugene Onegin de Chaikovski, Rigoletto de Verdi, Rusalka de Dvořák, La Bohème de Puccini, Billy Budd de Britten, Fidelio de Beethoven, Les pêcheurs de perles de Bizet y Lucia di Lammermoor de Donizetti.

Este programa comenzará mañana domingo 12 de abril cuando ya se podrá disfrutar de la Messa da Requiem, El gato con botas y el podcast de ABAO Bilbao Opera. El lunes se incorporará la ópera Eugene Onegin y el martes Horizontes de Excelencia con Pedro Halffter y Ainhoa Arteta.

Todas las semanas los lunes, miércoles y viernes se podrá disfrutar de un nuevo estreno de ópera que permanecerá accesible durante diez días.

CRÓNICAS DE ABAO

Para disfrutar de momentos inolvidables de la historia operística de la Asociación. La serie está compuesta por varios vídeos de una duración aproximada de 80 minutos, con las mejores escenas de óperas imprescindibles. Se divide en tres grandes colecciones:

Momentos Fundación BBVA

Esta colección recoge las mejores escenas de algunas de las óperas patrocinadas por el patrocinador principal de la temporada y actividades de ABAO, la Fundación BBVA, desde la temporada 2012-2013.

Momentos Tutto Verdi

Un proyecto icónico de ABAO iniciado en 2006 no podía faltar en esta experiencia virtual. Esta colección recoge actuaciones singulares de algunos de los 29 títulos del repertorio verdiano que ABAO ha puesto en escena en este gran proyecto cultural único en todo el mundo.

Horizontes de Excelencia

Fruto de la colaboración entre la Fundación BBVA y ABAO se podrá disfrutar también de los extraordinarios encuentros exclusivos que se han realizado con artistas como Ainhoa ​​Arteta y Pedro Halffter en torno a la ópera Bohemio..

JUGAR, DIVERTIRSE Y APRENDER CON ABAO TXIKI

En #ABAOenCasa no podía faltar una propuesta para que los más jóvenes puedan seguir disfrutando del proyecto Pequeño Abao, el programa de ABAO especialmente diseñado para disfrutar en familia y transmitir valores esenciales de convivencia y educación.

El programa se compone de cinco títulos: La capucha, ópera original en euskera basada en la conocida historia de Caperucita; los inolvidables cuentos El gato con botas de Perrault y El Sastrecillo valiente de los Hermanos Grimm; el clásico de Dickens Cuento de Navidad, y el original y divertido Ni fú ni fa sostenido.

EL CICLO “EL ABC DE LA ÓPERA” EN CLAVE PODCAST

Para aquellos que quieran completar la programación anterior tenemos una propuesta: el podcast ABAO Bilbao Opera.

Aquí, además de otros contenidos, se podrá acceder al ciclo de conferencias “El ABC de la Ópera”. Un programa para conocer todas las claves de los compositores, voces y títulos de las dos últimas temporadas de ABAO con la musicóloga Eva Sandoval, los críticos Luis Gago, Rubén Amón y Andrea Merli, la directora de orquesta y soprano Pilar Jurado y los periodistas Mariela Rubio y Rafael Bernardo.

¿CÓMO SE PUEDE ACCEDER A TODOS ESTOS CONTENIDOS?

Para el Escenario Virtual, ABAO Bilbao Opera ha diseñado un acceso gratuito, cómodo, fácil y sin registros, en tres sencillos pasos:

1. Acceder a www.abao.org desde cualquier dispositivo.

2. Clicar en el botón negro de la parte superior: Disfruta de la ópera #ABAOenCasa

3. Acceder directamente al contenido que más te guste.

Para disfrutar del podcast de ABAO, el proceso es igual de sencillo:

1. Descargar una aplicación de podcast en el móvil o tableta, si no hubiera una instalada

2. Buscar “ABAO Bilbao Opera”

3. Reproducir el archivo audio que más te interese.

Pero esto no va a ser todo…. Es importante estar en contacto con ABAO y visitar la web para conocer las nuevas iniciativas y los estrenos del programa #ABAOenCasa.

NO TE CONTAMOS TODO…DESCÚBRELO.

En ABAO en casa te ofrecemos nuevos estrenos, actividades…y alguna sorpresa. Consulta en nuestra página web www.abao.org la programación y novedades de cada semana.

ABAO ACCESIBLE

Con esta iniciativa ABAO Bilbao Opera quiere en estos momentos ofrecer y compartir gratuitamente con toda la sociedad lo mejor de su videoteca y contenidos. Un esfuerzo más de su labor de divulgación artística y didáctica, y su compromiso con la cultura, que defiende como un bien esencial. #YoSoyABAO ahora es también #ABAOenCasa.

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

 

Entrevista Franco Vassallo

Era apenas un niño cuando un profesor le escuchó cantar por los pasillos del colegio. Inició entonces sus estudios de música y su interés por las artes y las humanidades, las grandes pasiones de Franco Vassallo. Meticuloso hasta el extremo preparando sus personajes, llega al Liceu de Barcelona con Aida y nos brinda un Amonasro lleno de intensidad y dramatismo. Nos habla de ello en esta entrevista para
Brío Clásica.
ENTREVISTA FRANCO VASSALLO / BRÍO CLÁSICA
B.C: Sus comienzos fueron muy originales: le escuchó un profesor cantar de manera casual en los pasillos de la escuela. Si no hubiera sido así, ¿se habría decidido igualmente por la música y el canto? ¿Cómo fue ese inicio?
F.V: A estas alturas, con la experiencia de estos años a mis espaldas, es difícil decir lo que hubiera hecho si aquel entrañable episodio ocurrido en la escuela no hubiera sucedido, pero con toda seguridad hubiera encontrado otro camino para focalizar mi pasión por el arte, la cultura, la literatura y la filosofía. Ante todo, digamos que me considero un humanista.
B.C: ¿Podría describir las características de su voz?
F.V: Es siempre difícil hablar de la propia voz en una grabación, ya que desgraciadamente los cantantes no podemos escucharnos a nosotros mismos en vivo. Diría que la mía es franca, sincera, directa. Creo que siempre ha tenido una cierta dulzura, que aún conserva, aunque lógicamente con los años ha madurado y ha ganado en rotundidad, tomando un color más bronceado que me ha permitido afrontar un repertorio más dramático.
B.C: Sabemos de su interés y conocimiento por la dramaturgia, pieza fundamental en la ópera. Cuando se interpreta un rol en muchas ocasiones, ese personaje, ¿lo hace suyo y le imprime un determinado carácter para siempre o tiene más peso la producción y el director de escena?
F.V: La dramaturgia en el género operístico es fundamental porque la ópera es teatro y música, por lo que no puede prescindir de su parte teatral. Pero la verdad escénica de la ópera se obtiene encontrando la llave justa del personaje, que no está solo en la parte actoral sino que se obtiene también y, sobre todo, a través de la partitura, porque el compositor lo deja todo muy claro. ¡Todo está en la partitura! De hecho, estos compositores, como Verdi, no han sido nunca olvidados porque eran verdaderos genios; crearon unas obras maestras que aún hoy escuchamos y por eso se han convertido en inmortales. Tenían una capacidad intuitiva e innata de plasmar en la partitura la verdad escénica del personaje. Cuando te lo haces tuyo –en mi caso además me ha ayudado el método Stanislavski, que he estudiado– lo haces revivir a través tuyo. En el período de estudio pensamos el personaje para construirlo y darle forma, pero una vez subimos al escenario dejamos de pensar para simplemente ser él y vivir como él, es decir, en mi caso trato de mirar y sentir como el personaje; lo dejo fluir. Los intérpretes racionalmente sabemos qué está sucediendo en la escena y lo que pasará después, en cambio el personaje no lo sabe, por eso hay que vivirlo y reaccionar de forma verdadera ante todo lo que le está sucediendo. Es algo complejo, pero al mismo tiempo apasionante, muy parecido a lo que siente un actor, aunque nosotros, los cantantes, tenemos además la ventaja de apoyarnos en la columna sonora, la música, que describe la situación que estamos viviendo y ofrece a nuestra actuación una fuerza expresiva increíble. Por otro lado, también tenemos la desventaja de que si estamos acatarrados no nos queda otro remedio que salir y cantar [risas].
B.C: A partir del 13 de enero está participando en la producción del Liceu de Aida, de Verdi, con la dirección musical de Gustavo Gimeno y la escenografía de Mestres Cabanes. ¿Qué Amonasro vamos a ver en el Liceu?
F.V: Cuando llego a los primeros ensayos naturalmente ya siento que el personaje corre por mis venas; lo siento mío y me he hecho una idea completa del rol que obviamente tengo que contrastar con el director de escena; trato siempre de encontrar un equilibrio entre la idea que tiene él del personaje y la que tengo yo. Obviamente siempre hay algunos directores con los que conecto más que con otros, pero a veces me presentan una visión del rol que, aunque de entrada no concuerde con ella, si la idea es inteligente, simplemente me dejo llevar por sus indicaciones hasta acabar haciendo mía su propuesta. En todo caso, nosotros, los intérpretes, como los directores musicales o de escena, debemos estar al servicio de la música y del compositor. Me viene a la mente una frase bellísima que Verdi le dijo al barítono Felice Varesi, que estrenó varias de sus óperas: “Te pido que por favor sirvas antes al poeta que al músico”; viniendo de Verdi me resulta fascinante, porque quiere decir que tenía un gran respeto a la realización escénica, porque era como decir: si hacemos un buen teatro la música viene sola, por eso creo que hay que tener un gran respeto por el libreto. En cuanto al Amonasro que interpreto, lo siento como un personaje intensísimo, trágico y doloroso; es un rey que Verdi nos describe e invita a interpretar con “impeto selvaggio” (ímpetu salvaje), un dato que está ahí, en la partitura; pero a veces nos olvidamos de su inmensa humanidad. En su gran momento escénico, en el dúo con Aida, su carácter práctico y determinante que debe tener como político se topa con los afectos y sentimientos; vemos a un padre que se ve obligado a pedirle a su hija un sacrificio enorme, obligándola por su pueblo a traicionar al hombre que ama. De ahí su rabia, que no es otra cosa que una reacción humana al dolor interno que siente por tener que pedirle algo tan cruel a una hija. Es un personaje que vive intensamente el dolor; al final del dúo le dice a su hija algo increíble: “Pensa che un popolo, vinto, straziato, per te soltanto risorger può” (“piensa que un pueblo conquistado, desgarrado, solo gracias a ti puede levantarse de nuevo), es decir, “todo está en tus manos y por nuestro pueblo debes hacer este sacrificio, que sé que es infame, pero no hay otro camino”. Es sin duda uno de los momentos más bellos de toda esta escena. Por otro lado, Amonasro demuestra ser un gran rey, inteligente y guerrero pese a haber sido derrotado en la batalla. Vive situaciones extremas desde el inicio al fin, ya que desde que entra en escena está casi condenado a muerte y en muy poco tiempo debe hacer de todo para conseguir sus objetivos, salvar a su pueblo y su propia vida. En resumen, estamos ante un personaje absolutamente trágico por todo lo que le sucede, pero a la vez fascinante aún siendo relativamente breve.
B.C: En 2004 interpretó a Zurga, en Les pêcheurs de perles en Bilbao, en 2008 fue Fígaro en Il barbiere di Siviglia en la Ópera de Las Palmas, en 2014 participó en I vespri siciliani en el Teatro Real interpretando a Guido di Monforte, y ahora llega al Liceu de Barcelona con Amonasro. ¿Por qué han sido tan espaciadas sus actuaciones en España?
F.V: Además de los compromisos que usted cita, en realidad debuté en España con I vespri siciliani en la Ópera de Bilbao en 2001 y también canté Ernani en Las Palmas de Gran Camaria en 2005 e I Puritani en Menorca en 2008. En todo caso, y en comparación a la carrera que he hecho en otros países, es cierto que mi presencia en España ha sido escasa, pero no ha sido por mi voluntad, porque lo cierto es que adoro este país y me encanta trabajar aquí; simplemente ha sucedido lo habitual en estos casos: a veces llegan ofertas en épocas en las que estás ocupado y el tiempo va pasando sin que coincidan las agendas.
B.C: ¿Cómo se siente más cómodo, con la intensidad expresiva y vocalidad contundente de Amonasro o la ligereza y brillantez de Fígaro? ¿Cómo se abordan técnicamente roles tan diferentes?
F.V: Como la antigua escuela del “canto sul fiato” decía, no están reñidas estas dos formas de cantar e interpretar, es decir, es importantísima la ductilidad vocal; hay que poder pasar de un rol brillante a uno dramático y viceversa, sobre todo cuando el instrumento te lo permite. Cuando la voz con la experiencia y madurez está lista para afrontar el repertorio dramático, es importante regresar de vez en cuando al repertorio belcantista para mantener la elasticidad y el squillo, así evitamos que la voz se vuelva pesada. Recordemos que los cantantes del pasado cambiaban del repertorio ligero al pesado con una rapidez pasmosa; creo simplemente que teniendo un mínimo de tiempo, si mantienes la voz en el lugar adecuado, sin forzar, puedes cambiar sin mayores problemas. Este año felizmente he vuelto a interpretar a Figaro (Il barbiere di Siviglia) en la Ópera de Hamburgo viniendo de interpretar Rigoletto, y me he encontrado rápidamente cómodo en la frescura y la elasticidad adecuada casi naturalmente y sin ningún trabajo previo. Lo que llamamos “memoria muscular” funciona siempre. En definitiva, no hay que forzar nada porque el sonido se vuelve pesado, solo hay que mantener la voz siempre alta y en la máscara.
B.C: Parece que cada vez cuesta más encontrar voces verdaderamente graves. De ser así, ¿a qué cree que es debido?
F.V: Creo que la voz que ciertamente es difícil de encontrar es la del verdadero bajo profundo; hoy en día predomina más el bajo-barítono, pero no sabría decir un motivo preciso. Las voces graves –a veces, no siempre– tienden a cantar de forma natural porque la voz ya suena por sí misma, sin necesidad de aplicar toda la técnica que sin duda sí necesitan las voces más agudas para que suenen bien. Esto a veces hace que las carreras de las voces más graves sean ligeramente más cortas, a no ser que trabajen la técnica con un buen maestro. En cualquier caso, el trabajo técnico es imprescindible para todas las cuerdas, y no siempre es gracias a contar con un buen profesor. Como decía el mío, no es solo importante un gran maestro, sino que ese gran maestro debe encontrar al gran alumno.
B.C: Teniendo en cuenta la evolución de su voz y de su canto, ¿qué nuevos roles tiene en mente para temporadas futuras?
F.V: Me gustaría seguir explorando el verismo y el repertorio pucciniano, como La fanciulla del West, Gianni Schicchi, Paglicci o Cavalleria rusticana, por ejemplo, pero al mismo tiempo mantener el repertorio verdiano que para el barítono es básico, y por supuesto el bel canto. Próximamente cantaré Il pirata, Lucia di Lammermoor y Roberto Devereux, un repertorio que para mí es fundamental para seguir manteniendo la voz dúctil.
B.C: ¿Habrá que esperar cuatro años más para volver a escucharle en España?
F.V: ¡Ojalá que no! Espero de corazón estar por lo menos cada año en algún teatro español.
Nabucco de Plácido Domingo en Les Arts

 

https://www.lesarts.com/
El Nabucco de Pácido Domingo triunfa en El Palau Les Arts de Valencia
Por Diego Manuel García Pérez.En el valenciano Palau de Les Arts, han tenido lugar seis representaciones de Nabucco, las cuatro primeras interpretadas por el incombustible Plácido Domingo. Ya, hacía meses que las entradas estaban agotadas. El tenor madrileño es un verdadero fenómeno mediático, que moviliza a cantidad de publico en cada una de sus actuaciones. Un público venido de todo el mundo, con japoneses incluidos, donde podían verse señoras vistiendo kimonos. El estado vocal del tenor madrileño, ya frisando los setenta y nueve años, importa poco a estos grupos de entusiastas admiradores, que vienen con la idea premeditada de aplaudirlo y mostrarle su admiración. A todo ello se añadía la circunstancia de que Domingo volvía a cantar en España, después de ser sometido a una ola de acusaciones por acoso sexual hace más de treinta años, no habiéndose producido ninguna denuncia judicial, pero que han deteriorado la figura de este mito de la ópera, hasta el punto de tener que renunciar a sus actuaciones en EEUU y abandonar la dirección artística que ostentaba desde 2001 de la Ópera de Los Angeles. En la representación a la que asistí, tuve la ocasión de conversar con un crítico venido de Argentina, quien me comentó con verdadera tristeza que el famoso teatro Colón de Buenos Aires, también había vetado su presencia. Los grandes centros operísticos europeos siguen apoyándole, como ha sido en el pasado Festival de Salzburgo, interpretando Miller de Luisa Miller de Verdi, donde fue intensamente aplaudido, y también en el homenaje que ha recibido en el Teatro alla Scala de Milán, en el cincuenta aniversario de su debut en ese teatro, pocos días después de las representaciones de Nabucco en Valencia, donde la polémica alrededor de Domingo estuvo servida, ya que, en contraste con el entusiasmo del público en el interior del Palau de les Arts, por su presencia y actuación, exteriormente tenían lugar manifestaciones de colectivos femeninos que portaban grandes pancartas, con la frase “Nabucodonosor acosador”. Independientemente de estas circunstancias, cabe señalar que estas funciones de Nabucco, aparte de la presencia de Plácido Domingo, tuvieron como gran triunfadora a la Abigaile interpretada por soprano napolitana Anna Pirozzi, quien ya había impresionado al público valenciano con este mismo papel, en las representaciones de Nabucco que tuvieron lugar en mayo de 2015. La Orquesta de la Comunitat Valenciana, bien dirigida por Jordi Bernàcer, también brilló a gran altura. Y, como siempre, el Coro de la Generalitat Valenciana obtuvo un gran éxito, en una ópera como esta donde tiene una muy importante presencia, incluido el coro “Va pensiero” el más famoso y popular de toda la Historia de la ópera Italiana.Nabucco es la tercera ópera compuesta por Verdi, con libreto de Temistocle Solera, y su estreno tuvo lugar en el Teatro alla Scala de Milán, el 9 de marzo de 1842, constituyendo un gran éxito, hasta el punto de ser representada en aquella temporada y la siguiente, en 57 ocasiones, algo que nunca había ocurrido anteriormente. En Nabucco pueden verse influencias de Donizetti y Bellini, pero sus vigorosas melodías, junto a un apasionado lenguaje vocal, son ya típicamente verdianos. En esta ópera, y por primera vez, Verdi le da gran relevancia a la voz de barítono, asignándole el papel protagonista de Nabucco. Y, el de Abigaille -de una dificultad extrema- a una soprano drammatica d’agilità, siendo interpretada en su estreno por Giuseppina Strepponi, destinada a convertirse en compañera sentimental de Verdi y su futura esposa. El papel de Zaccaria (Gran pontífice de los hebreos), es también muy importante y requiere un bajo de voz rotunda y de gran extensión. Después de unos años en que esta ópera fue masivamente representada en teatros italianos y europeos, cayó en cierto olvido, programándose en muy escasas ocasiones. Su estreno americano tuvo lugar en el Teatro Colón de Buenos Aires, en 1914. La verdadera recuperación de Nabucco fue realizada por el maestro Vittorio Gui, en 1933, en el Teatro alla Scala de Milán, y también, ese mismo año, en transcurso del primer “Maggio Musicale Fiorentino”, en ambos casos con dos grandes cantantes Carlo Galeffi (Nabucco) y Gina Cigna (Abigaile). Vittorio Gui también dirigió las famosas representaciones -con una grabación en directo- que tuvieron lugar en diciembre de 1949, en el Teatro San Carlo de Nápoles, con la extraordinaria creación de Abigaile realizada por María Callas. Los principales fragmentos de esta grabación se pueden escuchar en YouTube. Ya, en 1951, con ocasión del cincuenta aniversario de la muerte de Verdi, la RAI realizó una grabación de estudio, dirigida por Fernando Previtali, con la magnifica Abigaile de la soprano Caterina Mancini, que puede escucharse integra en Youtube. En 1960, Nabucco fue representado por primera vez en el Metropolitan neoyorkino, interpretado por la soprano austriaca Leonie Rysanek, con la vocalidad que demanda Abigaile, aunque un tanto alejada del estilo de canto verdiano. Junto a Rysanek intervenían dos importantes voces plenamente verdianas: el barítono Cornell MacNeill (Nabucco) y el bajo Cesare Siepi (Zaccaria). Elena Suliotis de impresionante vocalidad y efímera carrera, interpretó Abigaile en los años sesenta y setenta; también la búlgara Ghena Dimitrova, fue una excelente Abigaile entre finales de los años sesenta hasta los noventa. En 1968, interpretó por primera vez el personaje de Nabucco, el gran barítono Renato Bruson, un verdadero estilista del canto, como puede comprobarse en su interpretación realizada en el Teatro Regio de Parma, en enero de 1979, junto con la impresionante Abigaile de nuestra Angeles Gulin, fallecida prematuramente en 2004 (este año 2019 se ha cumplido el ochenta aniversario de su nacimiento). Resulta extraordinario escuchar el gran dúo de Nabucco y Abigaile en las voces de Gulín y Bruson, disponible en YouTube. Renato Bruson será el más importante interprete de Nabucco, durante más de treinta años. La soprano ucraniana María Guleghina se convertirá a partir de mediados de los años noventa, en todo un referente del personaje de Abigaile, por vocalidad y gran temperamento dramático. Lo interpretó por primera vez en la parisina Ópera de la Bastilla en 1995, alternándose con Julia Varady, junto a un gran elenco que incluía al gran bajo Samuel Ramey (Zaccaria), Jean François Lafont (Nabucco), Violeta Urmana (Fenena) y José Cura (Ismaele); y, al año siguiente, en la Arena de Verona junto a Renato Bruson (versión completa en video disponible en YouTube). Desde entonces hasta la más reciente actualidad, lo ha interpretado en muchísimas ocasiones por todo el mundo. Cabe resaltar la toma en video comercializado en DVD por DEUTSCHE GRAMMOPHON en el Metropolitan neoyorkino, en 2001, con dirección de James Levine, donde Guleghina compartía reparto con Joan Pons (Nabucco) y Samuel Ramey. Fragmentos de esta grabación pueden escucharse en Youtube. Solapándose con Guleghina, surgen en 2013, dos excelentes interpretes de Abigaile: Anna Pizozzi en el Festival de Salzburgo, dirigida por Riccardo Muti (gran avalista de esta partitura), y la ucraniana Liudmyla Monastyrska, en el Teatro alla Scala, junto al magnífico Nabucco de Leo Nucci, y ese mismo año 2013, en el Covent Garden, con Placido Domingo como Nabucco, existiendo una toma en directo comercializada en DVD por SONY. Desde entonces Pirozzi y Monastyrska, están interpretado con bastante frecuencia el personaje de Abigaile. La Deutsche Ópera de Berlín ha programado Nabucco en la temporada 2019-2020, con la alternancia de María Guleghina, Anna Pirozzi y Liudmila Monastyrska.

La producción de Nabucco que ha podido verse en el Palau de les Arts, proviene de la Washington National Opera en coproducción con The Minnesota Opera y la Opera de Philadelphia, y cuenta con la dirección escénica y escenografía de Thaddeus Strassberger y el vestuario de Mattie Ullrich. Esta producción pretende reproducir lo que pudo ser el montaje de Nabucco cuando se estrenó en el Teatro alla Scala, aquí aderezado con una propuesta de teatro dentro del teatro. Mediada la larga obertura inicial vemos a una serie de parejas de nobles austriacos bailando muy en la estética de la película El Gatopardo de Luchino Visconti, y que posteriormente van ocupando unos palcos habilitados a la izquierda del escenario para contemplar la representación. También pueden verse soldados vigilando cualquier reacción hostil del público italiano hacia la nobleza austriaca que entonces ocupaba Milán y toda la Lombardia. Una escenografía con unos decorados de cartón piedra, con frisos, mosaicos y grandes columnas, que reproducen en el Acto I, el Templo de Salomón en Jerusalem y en el Acto II, el Palacio de Nabucco en Babilonia, con una serie de telones superpuestos que producen una auténtica sensación de profundidad escénica. En el Acto III, antes de comenzar el famoso coro “Va pensiero”, la acción puede verse desde detrás del escenario como si los espectadores estuviesen entre bambalinas. Al final de la representación los interpretes recogen ramos de flores lanzados por el público austriaco sobre el escenario, devolviéndolos con furia hacia los palcos y desplegando dos pancartas con los colores de la bandera italiana y las inscripciones, en una de ellas la “W”, y en la otra la palabra VERDI, siglas que en su conjunto formaban las palabras: Viva Victor-Enmanuele Rey de Italia (verdadero símbolo de los patriotas italianos contra la dominación austriaca). El diseño de vestuario de Mattie Ullrich resulta en exceso colorista para los babilonios en contraste con las tonalidades blancas de los hebreos.

Dirección contrastada y enérgica, con gran capacidad concertadora de Jordi Bernàcer, al frente de la Orquesta de Comunidad Valenciana, que vuelve a demostrar ser un conjunto de altísima calidad, y ello se hace patente desde la magnífica ejecución de la obertura: una página larga, bien articulada y llena de contrastes, donde ya se exponen diferentes motivos musicales que irán reapareciendo a largo de la ópera, entre ellos, el que acompaña -con algunas pequeñas modificaciones- al famoso coro “Va pensiero”. La orquesta tiene una destacada actuación, en el transcurso de toda la representación, brillando en los momentos de mas intenso lirismo: introducción y acompañamiento de las arias de Abigaille, respectivamente del Acto II y la conclusiva de la ópera, o en el aria de Fenena del Acto IV. Y, en contraste, muestra una incontenible fuerza, en el vibrante final del Acto I, cuando Nabucco irrumpe en escena, cuyo tema musical recurrente ya expuesto en la obertura, es retomado en la introducción orquestal del Acto III, y en la coda final de la cabaletta interpretada por Nabucco, en su gran escena del Acto IV. Señalar también, la magnífica intervención orquestal en el dúo de Nabucco y Abigaille del Acto III, y en la obertura del Acto IV. A la dirección de Jordi Bernàcer, se le puede reprochar cierta tendencia a utilizar sonidos en forte. Finalmente, y dentro del alto nivel ofrecido por los integrantes de la orquesta, cabe destacar la espléndida actuación de la cuerda grave en especial los violonchelos, así como de las maderas donde brillan la flauta y el oboe solistas.

La gran triunfadora de estas representaciones, ha sido la soprano napolitana Anna Pirozzi, quien compone una Abigaille de gran estatura vocal y dramática. Voz voluminosa y de luminoso timbre, buen fiato, excelente capacidad para regular el sonido, y unos agudos y sobreagudos anchos y bien emitidos, (algunas notas extremas algo forzadas), siendo su punto más débil una limitada gama de graves. Su voz sobresale con fuerza en los momentos de mayor contundencia orquestal: los concertantes conclusivos de los Actos I y II. Ofrece un buen dominio de la coloratura belcantista, y resuelve con pericia los endiablados saltos de octava que jalonan gran parte de sus intervenciones. Realiza una gran actuación en su gran escena del Acto II, iniciada con el violento recitativo “Ben io t’inventi”, para pasar al canto lírico e intimista del aria “Anch’ dischiuso un giorno” y, seguidamente, mostrar una fuerza arrolladora en la cabaletta “Salgo già del trono aurato”. Destaca también, su gran interpretación en el dúo con Nabucco del Acto III, insertando en sus diálogos con un implorante Nabucco, una vibrante cabaletta, cuyo tema musical aparecía expuesto en la obertura inicial. Anna Pirozzi luce de nuevo su vocalidad y fuerza interpretativa, en su bellísima aria final “Su me, morente, essanime” con exquisitas medias voces, y emitiendo delicadas notas en “pianissimo”.

Desde que inició su etapa como barítono, he tenido ocasión de escuchar a Plácido Domingo, en el Palau de Les Arts, en varios papeles verdianos: Francesco Foscari de I due Foscari, en 2013, Macbeth, en 2015 y Rodrigo Marques de Posa de Don Carlo, en 2017, al que se añade este Nabucco. Domingo no es un barítono sino que canta con voz de tenor papeles baritonales. En el transcurso de esos seis años que median entre su creación de Francesco Foscari y Nabucco, la voz se ha ido –lógicamente- deteriorando, con una cada vez con mayor falta de fiato, que le impide construir debidamente las largas frases verdianas. Sin embargo mantiene su bello timbre, milagrosamente juvenil, y una gran capacidad teatral que compensa sus limitaciones vocales. Su entrada escénica en el Acto I, resultó titubeante, con la voz casi inaudible en el gran concertante que cierra el Acto I, al lado de voces tan contundentes como las de Anna Pirozzi y Alisa Kolosova. Mejoró bastante en el final del Acto II, cantando en el mejor estilo verdiano “S’appresan gl’istante”. Afrontó notablemente su gran dúo del Acto II con la poderosa Abigaile de Anna Pirozzi, alternando momentos plenos de fuertes acentos “Donna, chi sei”, “Oh, di qual’onta aggravasi”, con otros llenos de patetismo en sus reiteradas frases ”Ah, miserando veglio…L’ombra son io del re”, en contraste con la agresividad de Abigaile. Ya, en su gran escena del Acto III, se producen sus mejores momentos en el aria “Dio di Giuda”, donde canta con delicados acentos, tendido en el suelo boca abajo, (algo verdaderamente insólito para una persona casi octogenaria), e interpreta con fuerza y expresividad la cabaletta “O Prodi miei, seguitemi”.

El papel de Zaccaria de gran exigencia vocal y escénica, fue interpretado por el bajo Riccardo Zanellato, con buen estilo de canto verdiano, aunque falto de volumen y con dificultades en los registros grave y agudo, que se ponen de manifiesto en los frecuentes saltos de octava, que debe realizar en sus muchas intervenciones a lo largo de la ópera. Su actuación no pasó de discreta, en escenas de autentico lucimiento como el aria “Sperate, o figli…” seguido de la cabaletta “Come notte a sol fulgente” del Acto I y al final del Acto III “Oh,chi piange?…Del futuro nel buio discerno”. Su mejor momento estuvo en la interpretación del aria del “Tu sul labro” perteneciente a la Preghiera, en el Acto II.

La mezzo rusa Alisa Kolosova en el papel de Fenena, lució una voz voluminosa de bello timbre. En su única intervención solista, el aria “Oh dischiuso è il firmamento” del Acto IV, muestra una delicada y elegante línea de canto plena de líricos acentos. Destacar también, su intervención en el “terzettino” del Acto I, junto a Abigaille (ambas compiten en volumen vocal) y el Ismaele interpretado por el tenor mejicano Arturo Chacón-Cruz, de voz poco voluminosa, aunque canta con estilo y musicalidad, sobre todo en su vibrante arioso “Per amor del Dio vivente dall’anatema cessate”, perteneciente al Acto II. Entre los papeles comprimarios cabe destacar la magnífica actuación del bajo coreano Dongho Kim (El gran sacerdote), con unos medios vocales bastante superiores a los de Riccardo Zanellato. Bien en sus breves intervenciones Sofia Esparza como Anna, la hermana de Zaccaria, y el tenor ucraniano Mark Serdiuk como Abdallo (fiel oficial de Nabucco).

“El Coro de la Generalitat Valenciana”, dirigido por Francec Perales, brilló a gran altura, destacando -obviamente- en su extraordinaria interpretación del famosísimo “Va pensiero”, que vuelve a escucharse una vez finalizada la ópera, después de los desplantes de los interpretes a los nobles austriacos. También, señalar sus magníficas interpretaciones de otros grandes momentos corales: “Gli arredi festivi giù cadona infranti”, de muy bella factura, con el que arranca la ópera. También, el coro de los Levitas del Acto II “Il maledetto non ha fratelli”, cuyo vibrante tema musical, ya aparecía expuesto en la obertura inicial. Y, las intervenciones en los concertantes conclusivos de los Actos I y II, o su importante presencia en todo el final del Acto III. En esta producción, la ópera concluye con el magnífico coro “Immenso Jeovha”, que habitualmente antecede al recitativo-aria “Oh! chi vegg’io…..Su me, morente esanime”, donde se produce la muerte de Abiagaile.

Franco Vassallo

Después de consolidar su carrera como uno de los grandes intérpretes del bel canto romántico, Franco Vassallo se ha convertido en uno de los más importantes representantes del repertorio verdiano de la actualidad. El barítono italiano debuta en enero en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona con su inigualable Amonasro, el padre de la protagonista de la popular ópera Aida de Verdi.

Es precisamente en el repertorio verdiano en el cual Vassallo concentra su actividad en la actualidad, siendo considerado como una referencia en títulos como Simon Boccanegra, Attila, Un ballo en maschera, Don Carlo, Rigoletto, Macbeth, Nabucco, Otello, Il Trovatore, Luisa Miller y La forza del destino, obras que ha interpretado en algunos de los teatros más importantes del mundo, de Nueva York a Milán.

Amonasro es un papel muy complicado de interpretar”, explica Vassallo, “sobre todo porque hay que dar credibilidad a la frustración de un rey destronado y humillado que, además, descubre que su hija ama al líder del ejército que devastó a su propio pueblo. Hay que saber medir la entrega y la emoción que todo ello conlleva, siempre junto a una orquesta importante que es la que Verdi imaginó para Aida”. También afirma que “Aunque el papel no es muy largo, es una de las partes más intensas y dramáticas de los grandes personajes para barítono de Verdi, con largos pasajes densos y demandantes, que requieren un gran canto legato, fraseo, robustez y un amplio rango vocal”.

Franco Vassallo actuará en el Liceu los días 14, 17, 20, 23, 28 y 31 de enero y 2 de febrero en la histórica producción de Mestres Cabanes realizada a mediados del siglo XX, una joya de la escuela catalana de escenografía.

Entre otros, más adelante le esperan una nueva producción de Don Carlo en el Festival de Pascua de Salzburgo y en la Semperoper de Dresde dirigido por Thielemann y Otello y Luisa Miller en el Comunale de Bolonia.

Web Franco Vassallo

Don Carlo
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Ópera en cinco actos
Libreto de Joseph Méry y Camile du Locle, basado en la obra Don Carlos, infant von Spanien (1787) de Friedrich Schiller, traducida al italiano por Achille de Lauzières y Angelo Zanardini.
2 de octubre, Teatro Real de Madrid
D. musical: Nicola Luisotti
D. escena: David McVicar
Escenógrafo: Robert Jones
Figurinista: Brigitte Reiffenstuel
Iluminador: Joachim Klein
Coreógrafo: Andrew George
Dramaturgo: Maite Krasting
D. coro: Andrés Máspero
Reparto: Michele Pertusi, Andrea Caré, Simone Piazzola, Rafal Siwek, Fernando Radó, Ainhoa Arteta, Silvia Tró Santafé, Natalia Labourdette,
Moisés Marín, Leonor Bonilla, Mateusz Hoedt, Cristian Díaz,
David Sánchez, Francis Tójar, David Lagares y Luis López NavarroLas intrigas palaciegas de la corte española han sido siempre fuente de inspiración para escritores y músicos. Sobre todo aquellas alimentadas por la “leyenda negra” que llegaba principalmente de Inglaterra, la potencia rival de la corte española en aquel momento. Y a Friedrich Schiller, autor de la obra en la que se basa el libreto de Joseph Méry y Camille du Locle le interesó más la fabulada leyenda que la historia real.Verdi no escapó a esta fascinación. Interesado por el tema tras una visita al Escorial durante su estancia en Madrid, pensó que con Don Carlo podía responder al encargo de la Ópera de París para la celebración de la Exposición Universal de 1867. Una temática como esta era perfecta para el público de París, amante de la gran opéra francesa, con escenografías espectaculares y de gran intensidad dramática.Pero, a pesar del despliegue de medios durante su composición, Verdi no estaba satisfecho con el resultado. Introducía constantes modificaciones. Hasta tal punto, que la primera versión de Don Carlo nunca llegó a estrenarse. Tras el primer ensayo general y antes del segundo, la gran cantidad de modificaciones realizadas en la partitura desembocaron en una segunda versión, que fue la que se estrenó en 1867, conocida como “la versión de París”.Había llegado el momento de estrenar la ópera en Italia y, ni el gusto del público italiano, poco acostumbrado a obras casi interminables, ni la capacidad de los teatros, respondían a las exigencias de la versión parisina de Don Carlo. Verdi decidió entonces realizar un drástico recorte a la obra, cediendo así al pragmatismo italiano. Nació entonces la “versión de Milán” de 1884, en la que se prescinde de los ballets y del primer acto, el de Fontainebleau. Esta ha sido hasta la fecha, la versión más representada en España.En 1886 Verdi revisa de nuevo la obra. La supresión del primer acto dejaba algunos vacíos en la narrativa. Decidió entonces volver a incluir Fontainebleau. No en vano es en este acto en el que se plantea el tema principal de la obra, los sentimientos más íntimos de los personajes, frente a sus responsabilidades públicas. Nace entonces, “la versión de Módena”. La que recupera el Teatro Real en esta temporada.

La escenografía es abstracta, muy típica de David McVicar, del que recordamos su Vuelta de tuerca y la más reciente Gloriana, ambas de Britten. La reposición escénica ha estado a cargo de Axel Weidauer, que justifica la escenografía citando al autor del libreto, Friedrich Schiller: “los más bellos sueños son los que se tienen en la cárcel”. Y sin duda esta frase ha inspirado la escena hasta conseguir una atmósfera opresiva y claustrofóbica. Compuesta únicamente por estructuras de ladrillo gris cuyo ligero movimiento crea nuevos espacios en los que nada cambia. Solo algunos elementos simbólicos nos trasladan de escenario.

McVicar utiliza siempre el vestuario como elemento fundamental de contextualización de la obra. Su rigor histórico y el de los extraordinarios figurines de Brigitte Reiffenstuel son absolutamente evocadores del momento histórico que viven los personajes. Es un vehículo perfecto entre la historia que narra la obra y la moderna y ecléctica escenografía.

La dirección musical estuvo a cargo de Nicola Luisotti. Con él la orquesta suena a Verdi. A veces, demasiado. El volumen de sonido fue a menudo excesivo y algo farragoso. Quizá por eso los mejores momentos de la orquesta fueron aquellos que requerían mayor expresividad. Fue de menos a más en su dirección y supo mantener el pulso hasta el final. Consigue un buen nivel de teatralidad y una continuidad narrativa que facilita el trabajo de los cantantes.

El coro fue un elemento importante en la dramaturgia. Figurines perfectos y ese sonido conjunto que hace vibrar el corazón de toda la sala.

Las voces estuvieron encabezadas por el Don Carlo de Andrea Caré. También su actuación fue de menos a más. Comenzó con un seseo algo grosero que fue despejando, dando lugar a un buen fraseo que realzaba un hermoso y homogéneo timbre. Su expresividad, tanto vocal como escénica, fue casi inexistente.

La Isabel de Valois de Ainhoa Arteta estuvo a una gran altura. Su voz, siempre audible y timbrada, delineó un personaje sufrido en lo más íntimo y lleno de dignidad y solemnidad en su parte institucional, gracias, sobre todo, a su extraordinaria presencia escénica. Interpretó su Elisabetta con elegancia y musicalidad y brilló en las medias voces.

La siempre solvente Silvia Tró, supo darle a su Princesa de Eboli la distante frialdad que se le supone. Su registro mantiene un amplio recorrido que le permitió hacer frente a una tesitura aguda por momentos, pero también a los exigentes graves que acomete el personaje en “O don fatale”.

El Filippo II de Michele Pertusi tuvo sus mayores cualidades en la interpretación y el intencionado fraseo. Pero el volumen de su voz y unos graves insuficientes, desdibujaron en parte un personaje, que pide más rotundidad vocal y más profundidad psicológica

Algo parecido ocurrió con El gran inquisidor de Rafal Siwek. Su presencia en escena viste al personaje, pero resulta muy escaso en términos vocales.

Simone Piazzola dio vida a un Rodrigo con todas sus cualidades de lealtad y camaradería hacia su amigo, el Infante. Tuvo momentos de inspiración y fraseo con gusto, sobre todo en los dúos y en el momento de su muerte.

El Tebaldo de Natalia Labourdette quedó casi inédito. Entre el volumen de la orquesta y el de su voz, apenas pudimos escucharla.

A muy buen nivel estuvo la interpretación del fraile de Fernando Radó. Y los diputados flamencos de Mateusz Hoedt, Cristian Díaz, David S´nachez, Francis Tójar, David Lagares y Luis López Navarro.

Un correcto inicio de temporada con más espectáculo en el patio de butacas que en escena.

Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

Entre los días 18 de septiembre y 6 de octubre, el Teatro Real ofrecerá 14 funciones de Don Carlo, de Giuseppe Verdi, inaugurando su temporada nº 23 desde la reapertura.

Don Carlo, 23ª de las 26 óperas de Verdi, es la más larga de su catálogo y la que fue sometida a un mayor número de revisiones: en un lapso de casi 20 años, de 1867 a 1886, el compositor escribió diferentes versiones intentando encontrar el equilibrio dramatúrgico y musical de la partitura, que se vio afectada, desde su génesis, por las imposiciones de los teatros.

Verdi retoma sus temas recurrentes ─la lucha entre los sentimientos íntimos y el deber político, el ansia de libertad frente al poder opresor, los ideales revolucionarios, los amores prohibidos, la relación paterno-filial, la amistad, etc.─ a través de la sensibilidad e ímpetu románticos de Friedrich Schiller, que ya había inspirado tres óperas anteriores: Giovanna D´Arco, I Masnadieri y Luisa Miller. Partiendo de su drama Dom Karlos, Infant von Spanien, el compositor vuelve a acercarse al universo español que, con mayor o menor fortuna, impregnó otros cuatro títulos de su catálogo: Ernani, Il trovatore, Simon Boccanegra y La forza del destino.

Escrita para la Ópera de París, donde triunfaba la grand opéra, con sus cánones grandilocuentes (temas históricos o mitológicos, grandes masas corales y sinfónicas, ballets, etc.), la primera versión de Don Carlo, con libreto original en francés de François Joseph Méry y Camille du Locle, se estrenó en 1867, con gran pompa y boato, incluyendo la presencia de la familia real francesa.

Contrariado con las imposiciones de la Ópera de París y disgustado con las diversas adaptaciones y versiones de la ópera en italiano, Verdi decide reducir la duración de la obra para facilitar su difusión y evitar que cada teatro cortase la partitura a su antojo: nace así la llamada ‘versión de Milán’, de 1884, en la que se suprimen el primer acto, el ballet, etc. Esta versión en cuatro actos, más corta, más ágil, pero más débil dramatúrgicamente, es la que se ha presentado en el Teatro Real en 2001 y en 2005, con puesta en escena de Hugo de Ana.

Dos años después del estreno de la versión de cuatro actos, Verdi vuelve a revisar la partitura restituyéndole el primer acto, llamado de Fontainebleau, para dar una mayor consistencia dramatúrgica a la obra, ya que en él se perfila el contexto histórico y el entramado de las relaciones entre los personajes que propician el devenir del drama. Nace así la llamada ‘versión de Módena’, de 1886, con cinco actos y sin ballet, que ahora se podrá ver en el Teatro Real, con puesta en escena de David McVicar, que ha dirigido en anteriores temporadas Otra vuelta de tuerca (2010), La traviata (2015), Rigoletto (2015) y Gloriana (2018).

En un decorado monumental, gélido, opresivo y simbólico de Robert Jones ─que ‘materializa’ el enorme peso del poder religioso y político que caracterizó el reinado de Felipe II─ se suceden con fluidez los distintos espacios en los que se desarrolla la trama, cuya época es evocada por los trajes suntuosos diseñados por Brigitte Reiffenstuel.

Como en la producción de Gloriana, de Benjamin Britten, aclamada en 2018, McVicar, Jones y Reiffenstuel logran crear la atmósfera idónea para la introspección psicológica de los personajes, que, en Don Carlo, reflejan, más que en otras óperas de Verdi, sentimientos contradictorios y complejos, con implicaciones éticas, morales y sentimentales que les alejan de la dicotomía entre buenos y malos de títulos anteriores.

Nicola Luisotti, que la pasada temporada dirigió Turandot, de Giacomo Puccini, en la alabada producción concebida por Bob Wilson, dirigirá su cuarto título verdiano al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después de Il trovatore (2007), Rigoletto (2015) y Aida (2018).Estará al frente de tres repartos, cuyos cantantes, mayoritariamente conocidos por el público del Real, se alternarán en los papeles del sexteto protagonista: Marcelo Puente*, Andrea Carè, Alfred Kim y Sergio Escobar*(Don Carlo); Maria Agresta, Ainhoa Arteta y Roberta Mantegna (Elisabetta de Valois); Luca Salsi, Simone Piazzola y Juan Jesús Rodríguez (Rodrigo, marqués de Posa); Ekaterina Semenchuk, Silvia Tro Santafé y Ketevan Kemoklidze (La princesa de Éboli); Dmitry Belosselskiy, Michele Pertusi y Dmitry Ulyanov (Filippo II); y Mika Kares y Rafał Siwek (El gran Inquisidor).

*Marcelo Puente y Sergio Escobar interpretarán el papel titular de Don Carlo en lugar de Francesco Meli, que ha cancelado su participación en la ópera por enfermedad debidamente acreditada.

ACTIVIDADES PARALELAS

Del 10 de septiembre al 6 de octubre | Teatro Real, Foyer

Exposición del facsímil del Libro de horas de Carlos V, recientemente restaurado, en el foyer del Teatro anticipando la exposición del espléndido manuscrito original en Biblioteca Nacional a partir del 10 de octubre.

11 de septiembre, a las 20.15 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

Enfoques 19/20: encuentro con Nicola Luisotti y Axel Weidauer, director musical y responsable de la reposición escénica de Don Carlo y Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real.

19 de septiembre, a las 18.00 horas y 21 de septiembre, a las 12.00 horas | Museo Lázaro Galdiano

La moda española del Siglo de Oro: visita temática sobre los aspectos más llamativos de la estética de la moda española del siglo XVI, a través de pinturas, joyas y tejidos.

A partir del 20 de septiembre | Museo Naval

Visita-taller: El universo de los Austrias desde el punto de vista del mundo naval de los siglos XVI y XVII.

21 de septiembre, a las 20.00 horas | Radio Clásica y UER Unión Europea de Radiodifusión

Retransmisión en directo de Don Carlo en Radio Clásica, de RNE, y en las emisoras que integran la UER, Unión Europea de Radiodifusión.

21 de septiembre y 6 de octubre | Monasterio de Yuste y basílica

Ciclo de conciertos del Emperador: visita al monasterio de Yuste y un concierto en su basílica con música del siglo XVI en honor al Emperador Carlos V.

22 de septiembre, a las 12.00 horas | Teatro Real, Sala Principal

Los domingos de cámara I: los Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real ofrecerán un concierto para contextualizar la ópera Don Carlo y a su compositor, Giuseppe Verdi.

24 de septiembre, a las 19.00 horas | Casa Árabe

El Escorial, sueños de una biblioteca universal: María Jesús Viguera, numeraria de la Real Academia de la Historia, analizará los manuscritos árabes de El Escorial y las razones por las que Felipe II los recopiló.

26 de septiembre, a las 17.00 horas | Museo Arqueológico Nacional

España en tiempos de los Austrias: un recorrido por las salas de la Edad Moderna para descubrir la España de los Austrias y la realidad histórica detrás del argumento de Don Carlo.

29 de septiembre, a las 11.00 horas | Teatro Real, Sala Principal

Ópera en cine: proyección de Aida, de Giuseppe Verdi, con dirección musical de Nicola Luisotti y dirección de escena de Hugo de Ana.

1 de octubre, a las 18.00 horas y 3 de octubre, a las 12.00 horas | Museo Arqueológico Nacional

Tocando la historia: Un príncipe de perfil: una visita a la cámara acorazada del museo a través de una famosa medalla con el retrato del príncipe don Carlos, punto de partida para adentrarnos en el contexto sociocultural de la corte de Felipe II.

6 de octubre, a las 12.00 y a las 17.00 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

¡Todos a la Gayarre!: El jardín de las delicias: talleres musicales para toda la familia, con dirección y presentación de Fernando Palacios. En esta sesión, la familia del rey Felipe II nos explica el cuadro del Bosco.

Del 10 de octubre de 2019 al 4 de enero de 2020| Biblioteca Nacional de España

Un museo en miniatura: Libro de horas de Carlos V: realizado en un taller parisino hacia 1500, uno de los manuscritos más importantes de la Biblioteca Nacional estará expuesto por primera vez al público, acompañado de otras cuatro piezas de la propia BNE.


 

Il Trovatore arde en el Teatro Real
IL TROVATORE
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Dramma en cuatro partes
Libreto de Salvadore Cammarano, basado en la obra de teatro
El trovador (1836) de Antonio García Gutiérrez
D. musical: Maurizio Benini
D. escena: Francisco Negrín
Escenógrafo y figurinista: Louis Désiré
Iluminación: Bruno Poet
D. coro: Andrés Máspero
Reparto: Hibla Gerzmava, Artur Rucinski, Marie-Nicole Lemieux, Piero Preti,
Roberto Tagliavini, Cassandre Berthon, Fabián Lara, Moisés Marín, Sophie Garagnon
El Teatro Real estrena Il Trovatore, una de las óperas verdianas más populares y emblemáticas desde el momento de su estreno, y lo hace en coproducción con la Opéra de Monte-Carlo y la Royal Danish Opera de Copenhague.Fue compuesto el mismo año que La traviata y Rigoletto, pero Trovatore contiene ya el dramatismo belcantista que fue evolucionando en óperas posteriores. Los cambios técnicos y vocales, inician este período del belcanto, ese tránsito de la juventud a la madurez del maestro italiano.Otra de las razones por las que Il Trovatore es una ópera fetiche es por el desafío vocal para los cantantes. En parte, por lo que está escrito en la partitura y en parte por lo que no está escrito, y que, por tradición, se canta. Muchas de las dificultades de la obra, en realidad, no están escritas por Verdi, pero son muchos los cantantes que las llevan a cabo. Uno de estos ejemplos está en la segunda cabaletta de Leonora en el cuarto acto. En la versión que se representa en el Teatro Real, se interpreta, lo que hace que este rol sea extremadamente difícil. Según el maestro Benini, antiguamente se omitía este fragmento a petición de la cantante por su dificultad. Benini considera que es necesario mantenerla “porque la propia forma del belcanto exige respetar esta estructura, el arco compuesto por recitativo – aria – cabaletta. Si cortamos la cabaletta, cortamos el arco melódico.”Otro de los elementos que pertenecen a la tradición es el famoso Do de Manrico en el aria de La pira. En realidad, este Do aparece escrito a lápiz en la partitura original, pero no fue escrito por Verdi, se añadido con posterioridad. Y es que el belcanto siempre ha exigido una evolución de la vocalidad. Había que ser fiel a estos principios belcantistas y demostrar el virtuosismo de los cantantes y, tal vez, debía quedar también reflejado por escrito, de ahí su incorporación, en forma de añadido, a las partituras. Pero originalmente no aparece.

La endiablada vocalidad de Trovatore requiere, según el propio Verdi, de la participación de cinco cantantes de primer orden. No solamente el tenor y la soprano, todos deben ser los mejores cantantes en ese momento para estos roles. En el caso de esta producción del Teatro Real, más concretamente, del segundo reparto, este requerimiento no se cumple.

También el libreto ha sido objeto de polémica por su enrevesada trama. Una sucesión de escenas imposibles y de difícil comprensión y seguimiento por parte del público. Todas las pasiones desatadas entre los cuatro personajes principales, una gitana y su maldición, un trovador, falso hijo de la gitana, un malvado conde y una dama, Leonora, a la que pretenden los dos protagonistas. El amor, le venganza y el hechizo, son los argumentos principales del libreto de Salvadore Cammarano que, a su muerte, Verdi quiso respetar sin efectuar en el ningún cambio.

El director de escena Francisco Negrín ha tomado el fuego como elemento conductor y protagonista de la escenografía. Tiene una gran presencia a lo largo de la obra y representa ese pasado que quema la posibilidad de tener presente y futuro. Para Negrín, todos tenemos una carga del pasado que nos afecta y condiciona nuestras vidas.

La atmósfera oscura y asfixiante que se consigue es el elemento perfecto donde se desenvuelven los fantasmas del pasado de los personajes que se mezclan con ellos. Una oscuridad que se mantiene a lo largo de toda la obra y que termina resultando incómoda para el espectador. Sobre todo en la primera parte, que se convirtió en soporífera. Una escenografía con poca o ninguna originalidad y con detalles que poco aportaban a la obra.

El gran acierto de esta producción vino del foso. La experiencia de Maurizio Benini con el repertorio verdiano son de esas que hacen crecer la confianza tanto en la orquesta como en los cantantes. Elemento importante, el coro, fue de menos a más para terminar de forma espectacular.

La Azucena de Marie-Nicole Lemieux estuvo correcta en la interpretación, con unos poderosos graves que acentuaban el carácter oscuro del personaje. Pero resultó por momentos un poco gritona y con una línea d canto algo tosca.

El Manrico de Piero Preti se fue empequeñeciendo según avanzaba la obra. Su timbre es agradable pero la sensación era de debilidad, también en lo interpretativo.

Roberto Tagliavini ofreció una imagen de Ferrando más consistente, al igual que el Conde de Luna de Artur Rucinski, que acompañó sus potentes graves con una buena presencia escénica.

La más aplaudida de la noche fue la Leonora de Hibla Gerzmava, con una línea de canto más que correcta, dotó a su personaje de sensibilidad y elegancia.

Con esta obra el Teatro Real celebra con otro gran éxito su semana de la ópera, acontecimiento que ya se ha convertido en tradicional.

Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

El Teatro Real finalizará su temporada con tres funciones de Giovanna d’Arco, de Giuseppe Verdi, en versión de concierto, los días 14, 17 y 20 de julio, con dirección musical de James Conlon, que ya demostró su sensibilidad y hondura en la lectura de páginas verdianas con Las vísperas sicilianas (2014), Luisa Miller (2016) y Macbeth (2017).

Plácido Domingo, que viene interpretando en los últimos años algunos de los más grandes papeles para barítono de Giuseppe Verdi ─los roles titulares de Simon Boccanegra, Nabucco, Rigoletto y Macbeth; Miller, en Luisa Miller; Francesco Foscari, en I due Foscari; Conte di Luna, en Il trovatore; Giorgio Germont, en La traviata; o Rodrigo, en Don Carlo─, encarnará en esta ocasión a un personaje menos conocido por el público: Giacomo, de la ópera Giovanna d’Arco, que se escuchará por primera vez en el Teatro Real.

Domingo actuará junto con la soprano Carmen Giannattasio (Giovanna), que debutará en el Real, el tenor Michael Fabiano (Carlos VII) -que ya actuó en Cyrano de Bergerac en 2012 e I due Foscari en 2016, también junto a Plácido Domingo-, el tenor Moisés Marín (Delil), el barítono Fernando Radó (Taldot) y el Coro Titular del Teatro Real, preparado, como siempre, por Andrés Máspero. Con excepción de Plácido Domingo, todos los solistas, James Conlon y el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real interpretarán la partitura verdiana por primera vez.

LA ÓPERA

Giovanna d’Arco es la séptima ópera del catálogo verdiano y pertenece al corpus de su primera etapa como compositor, en la que afloran ya la fuerza dramática de su música y sus hermosas melodías, pese a las limitaciones del libreto de Temistocle Solera, con el que Verdi había trabajado previamente en Nabucco, I lombardi y Attila. Este poeta, compositor, promotor operístico, viajero y libretista de éxito fue el segundo director del Teatro Real, apenas un año después de su inauguración, en 1851, y uno de los primeros empresarios italianos en montar producciones en el Real.

Partiendo de una adaptación libre del drama romántico La doncella de Orleans, de Friedrich Von Schiller -autor que ha inspirado también I masnadieri, Luisa Miller y Don Carlo-, la trama de la ópera se vertebra en torno a la indómita personalidad de Giovanna d’Arco, que se debate entre la defensa a ultranza de la patria y sus sentimientos y emociones personales.

En su libreto, Temistocle Solera dignifica la muerte de la heroína, que es asesinada en el campo de batalla, y libera a la iglesia del dedo acusador de la Inquisición, convirtiendo al padre de la protagonista en el gran impulsor de su tragedia.

Esta preponderancia de la figura paterna en la ópera, cuyo personaje, Giacomo, interpretado por Plácido Domingo, experimenta a lo largo del drama una profunda transformación interior, da lugar a algunas de las más bellas páginas de la partitura, que presagian ya los grandes y complejos ‘padres’ creados por Verdi a lo largo de su carrera: Rigoletto, Giorgio Germont, Amonasro, Simon Boccanegra, Felipe II, etc.

Estrenada con éxito en el Teatro alla Scala de Milán en 1845, la ópera está compuesta por un prólogo y tres actos, en los que se articulan los números tradicionales –arias, dúos, tercetos, romanzas, cabalettas- articulados de manera contrastante y con una gran participación del coro, dividido muchas veces en dos y tres grupos que actúan simultáneamente.

Con Giovanna d’Arco Giuseppe Verdi se encuentra todavía en una encrucijada entre la utilización de los convencionalismos estructurales, estilísticos y argumentales que imperaban en la pujante creación operística italiana a mediados del siglo XIX, y la búsqueda y exploración de nuevos caminos que florecerían en obras posteriores.

Con la presentación de esta ópera se incorpora un nuevo título del catálogo verdiano al repertorio del Teatro Real, haciendo justicia a uno de los compositores más queridos por el público de Madrid a lo largo de los 200 años de su historia.

Más de 150 municipios de toda España se han sumado ya a la retransmisión de Il trovatore, en pantallas instaladas en plazas, auditorios, museos, teatros, centros culturales, ayuntamientos y, por primera vez, en cuatro aeropuertos -Valencia, Málaga, Fuerteventura y Menorca-, en el marco de colaboración con Aena. [Puntos de retransmisión en España]

Este año retransmiten la ópera instituciones como: Museo Guggenheim Bilbao, Museo Carmen Thyssen Málaga, Centro Niemeyer, Museo Arqueológico Nacional, Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Fundación Cajasol,Fundación Canal, Fundación Francisco Giner de los Ríos, Museo Etnográfico de Castilla y León, Museo Histórico-Etnográfico de Villafranca de Los Barros, entre otros.

El Gran Teatre del Liceu, en su Foyer, y el Festival de Música y Danza de Granada, en el Paseo del Salón, también ofrecerán la retransmisión desde el Teatro Real.

El Palacio de la Alfajería de Zaragoza facilitará el acceso al público a la Torre del Trovador, escenario original del drama romántico de Antonio García Gutiérrez en el que está inspirado la ópera.

Fuera de España la ópera será retransmitida en distintos espacios en China, India y varios países latinoamericanos: Chile, Guatemala, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Una vez más la ópera se retransmitirá para todo el mundo en Facebook, y en Palco Digital y en la plataforma Opera Vision (Opera Europa), en una coproducción audiovisual con RTVE.

También podrán disfrutar de la ópera hoy a las 21.00 horas, los usuarios de las smarts tv de Samsung, con la aplicación de Palco Digital, y los usuarios de Amazon Alexa.

Además de la retransmisión de Il trovatore, el público podrá ver, gratuitamente, en la Sala Gayarre del Teatro Real, proyecciones de 5 óperas de Giuseppe Verdi –La traviata, Aida, Un ballo in maschera, Otello y Falstaff, del lunes a viernes a las 19.00 horas, hasta completar aforo. Este ciclo Verdi estará disponible gratuitamente durante toda la Semana de la Ópera en el Palco Digital.

El sábado 13 de julio, entre las 10.00 y las 14.00 horas, el público podrá acceder a los espacios más emblemáticos del Teatro Real (incluyendo su impresionante caja escénica), durante su tradicional Jornada de puertas abiertas, este año con talleres de atrezzo para niños.

Durante toda la Semana de la Ópera habrá concursos y sorteos que invitarán a la participación ciudadana a través de las redes sociales del Teatro Real, que se irán nutriendo de contenidos audiovisuales centrados en el trágico enredo de Il trovatore (hashtag #TRovatoreOnFire).

También los niños y niñas más vulnerables tendrán su lugar en la Semana de la Ópera, con un concierto el domingo, 7 de julio, a las 17.00 horas en la Sala Gayarre, en el marco del Aula Social del Teatro Real, desarrollada en coordinación con Acción Social por la música. Acompañados por la Camerata Tetuán, interpretarán música coral e instrumental con divertidos ejercicios corporales.

La Semana de la Ópera está patrocinada por Endesa, Telefónica, Loterías y Apuestas del Estado, Mutua Madrileña, Redexis y ENIT (Organismo Oficial Italiano para el Turismo).

Se ofrecerán 14 funciones de Il trovatore, entre el 3 y el 25 de julio, en una nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Ópera de Montecarlo y la Royal Danish Opera de Copenhague.

El 6 de julio, sábado, a las 21.00 horas, Il trovatore será retransmitida en Facebook, en la página de vídeo del Teatro Real, en Opera Vision (Opera Europa) y en pantallas instaladas en rincones de toda España, iniciando la programación de la quinta edición de la Semana de la Ópera (6 al 14 de julio).

Inscripciones abiertas hasta el 30 de junio para todos los ayuntamientos e instituciones que quieran retransmitir la ópera con el apoyo técnico y promocional del Teatro Real: como unirse a la retransmisión.

Fuera de España la ópera será retransmitida en China, India y distintos países latinoamericanos: Chile, Guatemala, Perú, República Dominicana y Uruguay.

La puesta en escena de Francisco Negrín procura deslindar los hilos dramatúrgicos de la siniestra trama de Il trovatore, con sus constantes flashbacks, basada en el drama del español Antonio García Gutiérrez.

En el foso estará Maurizio Benini, veterano director musical italiano, que volverá al Real después de sus elogiadas interpretaciones de Tosca y L’elisir d’amore.

Tres repartos de grandes voces verdianas darán vida al cuarteto protagonista de Il trovatore, encabezados, en el estreno y en la retransmisión del 6 de julio, por el tenor Francesco Meli, la soprano Maria Agresta, la mezzosoprano Ekaterina Semenchuk, el barítono Ludovic Tézier y el bajo Roberto Tagliavini.

En torno a Il trovatore se ofrecen múltiples propuestas culturales en el Teatro Real. [Ver agenda al final.]

Las funciones de Il trovatore están patrocinadas por Endesa.

La retransmisión de la ópera, en coproducción con RTVE, integrada en la Semana de la Ópera, está patrocinada por Endesa, Telefónica, Loterías y Apuestas del Estado, Mutua Madrileña, Redexis y ENIT (Organismo Oficial Italiano para el Turismo).

Entre los días 3 y 25 de julio el Teatro Real ofrecerá 14 funciones de una nueva producción de Il trovatore, de Giuseppe Verdi, en coproducción con la Ópera de Montecarlo y la Royal Danish Opera, que han estrenado la producción el pasado año.

Diecisiete años después del gran triunfo de Antonio García Gutiérrez (1813-1884) con su obra El trovador (1836), Giuseppe Verdi encargó al veterano libretista Salvatore Cammarano transformar el imbricado drama del poeta romántico español en un libreto que rehuyera los tradicionales números operísticos cerrados ─arias, cabaletas, cavatinas, dúos, tríos, coros, etc.─ y primara la continuidad y fluidez del discurso dramatúrgico. Cammarano ─que falleció sin llegar a concluir la ópera─ creó, sin embargo, un libreto que incorpora todos los clichés formales de la época, aunque estructuralmente equilibrado: cuatro actos divididos en dos escenas de duración desigual.

En la ópera se entrecruzan dos líneas argumentales: la sed de venganza de la gitana Azucena, cuya madre e hijo han muerto en la hoguera, y el triángulo amoroso en el que Leonora es disputada por dos pretendientes enemigos, que representan a familias, clases e idearios opuestos.

Con esos mimbres, Verdi compuso una ópera llena de nervio dramático, belleza melódica y geniales efectos teatrales, que fluye inagotable y vertiginosa, sorteando las incongruencias y excesos del libreto: música de alto voltaje que brota, arrolladora, arrastrando al público a una catarsis colectiva, impúdica e inevitable.

La producción de Il trovatore que se podrá ver en el Real, concebida por Francisco Negrín, pretende ayudar al espectador a deslindar los tenebrosos meandros del drama, resaltando sus pulsiones ocultas. Partiendo de los elementos metafóricos del libreto ─el tiempo, el fuego y la noche─ Negrín muestra los fantasmas y visiones de los protagonistas, atrapados en la herencia de un pasado truculento, que aflora en los constantes flashbacks de la trama.

La dirección musical de este popular título verdiano será de Maurizio Benini ─que anteriormente ha dirigido Tosca y L’elisir d’amore en el Real─ y la puesta en escena de Francisco Negrín, de quien se pudo ver en 2010 L’arbore di Diana, de Vicent Martín y Soler.

Tres repartos darán vida al popular ‘drama gótico’ de Verdi. Componen el cuarteto protagonista en el estreno y retransmisión mundial de la ópera el tenor Francesco Meli (Manrico, il trovatore), la soprano Maria Agresta (Leonora), la mezzosoprano Ekaterina Semenchuk (Azucena) y el barítono Ludovic Tézier (Conde de Luna). En los mismos papeles se alternarán con Piero Pretti, Hibla Gerzmava, Marie-Nicole Lemieux y Artur Rucinski (segundo reparto); y Piero Pretti, Lianna Haroutounian, Marina Prudenskaya y Dimitri Platanias (tercer reparto). Con todos ellos actúan el bajo italiano Roberto Tagliavini, la soprano Cassandre Berthon y los tenores Fabián Lara y Moisés Marín.

Será la tercera vez que Il trovatore se presenta en el reinaugurado Teatro Real ─en 2000, con García Navarro y Elijah Moshinsky; y en 2007, con Nicola Luisotti y la misma producción─, después de las más de 300 funciones de la ópera que han tenido lugar entre 1854 (fecha de su estreno en Madrid) y 1925. Entonces, como ahora, este título es uno de los más queridos del público español.

AGENDA | ACTIVIDADES PARALELAS

Hasta el 30 de junio | Teatro Real, Sala principal, talleres, salas de ensayo

Ópera al descubierto: Il trovatore: Un taller para descubrir todos los secretos del montaje de la ópera Il trovatore con las personas que lo hacen posible, mostrando desde el funcionamiento del escenario en sí, hasta la puesta en escena y los ensayos del coro, de la orquesta y de conjunto. El taller culminará con la asistencia al ensayo pregeneral de la ópera el domingo 30 de junio.

6 de julio a las 21.00 horas | Teatro Real, Plaza de Oriente, puntos internacionales y Palco Digital

Gran retransmisión internacional de Il trovatore: el Teatro Real llevará la ópera a la calle a través de tres pantallas gigantes en la Plaza de Oriente que retransmitirán Il Trovatore desde la Sala Principal del Teatro. Más de 150 centros culturales, plazas y teatros de España, del resto de Europa, América y Asia se unirán a dicha retransmisión; y adicionalmente, estará disponible a través de la plataforma online Palco Digital de forma gratuita.

Del 8 al 11 de julio a las 19.00 y 12 de julio las 18.30 horas | Teatro Real, Sala Gayarre y Palco Digital

Un Verdi de cine: con motivo del 155º aniversario del nacimiento de Giuseppe Verdi, se organizará un ciclo de cine en la Sala Gayarre, retransmitiendo cinco óperas del compositor italiano que el Teatro Real realizó en temporadas anteriores, siendo éstas: La traviata, Aida, Falstaff, Un ballo in maschera y Otello.

9 de julio a las 18.00 horas y 11 de julio a las 12.00 horas | Museo Arqueológico Nacional, Cámara acorazada

Tocando la historia. Las monedas de Il trovatore, las arras soñadas de Manrico y Leonora: El Museo Arqueológico Nacional realizará una visita exclusiva en su cámara acorazada de la mano de las conservadoras del Departamento de Numismática, que mostrarán una serie de monedas del siglo XV que pudieron utilizar los protagonistas de Il Trovatore. Actividad gratuita (aforo de 10 plazas), con reserva previa en visitasgrupos.man@cultura.gob.es

10 de julio a las 19.00 horas | Palacio de la Aljafería, Zaragoza

La Aljafería, de ópera y leyendas: El Palacio de la Aljafería de Zaragoza acogerá una conferencia con el escritor Miguel Ángel Yusta como ponente, seguida de una posterior visita de una hora a la Torre del Trovador, en la que Antonio García Gutiérrez desarrolló parte de la trama de El trovador, obra en la que se basa la ópera de Giuseppe Verdi. Entrada libre hasta completar el aforo.

Hasta el 31 de julio | Museo del Romanticismo, Salas del museo

Una obra, una ópera: Durante todo el mes de julio, y con motivo del estreno de Il trovatore, el Museo del Romanticismo mostrará un abanico de su colección con la imagen de Marietta Gazzaniga, soprano cuya interpretación del personaje de la gitana Azucena la encumbró a la fama al final de su carrera, en el siglo XIX.

Fotografía: Alain Hanel

El Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu participarán juntos de la una de las iniciativas que más éxito ha tenido en sus respectivas programaciones, la retransmisión de la ópera en pantallas instaladas en plazas, parques, museos, teatros, centros culturales, auditorios y ayuntamientos de toda España y en numerosos centros internacionales.

Así, el Teatro Real ofrecerá el viernes 28 de julio, a las 22.00 horas, la retransmisión de la ópera Tosca desde el Liceu, en su Sala Gayarre (acceso por la puerta de público de la calle Felipe V con entrada libre hasta completar aforo), y el Foyer del Liceu acogerá la retransmisión de Il trovatore, desde el Teatro Real, el sábado 6 de julio a las 21.00 horas.

Una de las óperas italianas más célebres, Tosca, de Giacomo Puccini, será la protagonista del Liceu a la Fresca de este año. Esta producción del Gran Teatre del Liceu y el Teatro de la Maestranza de Sevilla que deleitó al público la temporada 2013/14 tiene una imponente puesta en escena de Paco Azorín, fiel al original. La batuta la llevará el maestro John Fiore y contará con las magníficas voces de la soprano Tatiana Serjan como Tosca, el tenor Roberto Aronica en el rol de Mario Cavaradossi, y el barítono Lucio Gallo como Barón Scarpia.

Il trovatore, ambientada en Aragón a principios del s. XV, es un apasionado melodrama que gira en torno a dos hermanos cuyas vidas siguen trayectorias opuestas y enfrentadas, relatando una historia de enconados odios y venganzas, amores frustrados, crueldades e intrigas, que avanza con intensidad y de forma imparable hacia la catástrofe final.

Los cuatro actos en los que se divide esta ópera romántica –titulados respectivamente El duelo, La gitana, El hijo de la gitana y La ejecución– recogen las extremadas pasiones y complejidad argumental que planteaba la obra sobre la que se basa el libreto, el drama caballeresco El trovador, del español Antonio García Gutiérrez, al que Verdi, con la colaboración de su libretista Salvatore Cammarano, pone una música de gran inspiración.

El director de escena Francisco Negrín ha diseñado para la ópera un ambiente oscuro y simbólico, en el que los protagonistas transitan, entre el fuego y la muerte, hacia su inexorable final. Junto a él, las funciones contarán con la complicidad del director musical Maurizio Benini, especialista en repertorio italiano, al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de un reparto de grandes voces del panorama lírico internacional.

Darán vida a los protagonistas de este drama verdiano el tenor Francesco Meli, como el al atormentado Manrico, il trovatore; la soprano Maria Agresta será la voz de Leonora; el barítono Ludovic Tézier, será el papel del malvado Conde de Luna y la mezzosoprano Ekaterina Semenchuk encarnará a la apasionada y vengativa gitana Azucena.

Un año más, el cierre de la temporada de ópera del Teatro Real unirá ante el mismo escenario a aficionados de toda España, para disfrutar de una noche de música única y compartir juntos las pasiones de los atormentados personajes.

Fotografía: Camilla Winther

 

Casi retirado del mundo de la composición, Giuseppe Verdi disfrutaba de la compañía de su esposa Giuseppina Strepponi en su laugar de reposo, Sant´Agata. Hasta allí se acercaban algunos amigos, entre otros, los Boito. Arrigo Boito y Verdi no habían tenido muy buena relación hasta ese momento, fue a raíz del éxito de Otello, otro acertado libreto de Boito, cuando iniciaron una amistad que se consolidó durante los últimos años del compositor, ambos compartían el amor por la música y la literatura.Boito hizo llegar a Verdi un boceto teatral de “Falstaff”, libreto basado en la obra de Shakespeare “Las alegres comadres de Windsor” y en “Enrique IV”. Quería animar al maestro a escribir una comedia, un género que Verdi no había vuelto a explorar desde hacía casi cincuenta años, tras el fracaso de “Un giorno di regno”, su primera incursión en la comedia que fue retirada al día siguiente de su estreno. Conocedora de la espinita que su esposo tenía clavada desde entonces, Giuseppina intentó, junto a Boito, animar al maestro en la aventura de componer una ópera buffa. Y así lo anunció durante una cena con el editor Ricordi, el maestro estaba escribiendo una nueva obra a sus 77 años. Al día siguiente, “Il Corriere della Sera” se hacía eco de la noticia, generando gran expectación entre sus seguidores.Verdi se enfrentaba así, junto a su amigo y libretista, sin prisas, sin presiones, con el sosiego de quien ya no tiene nada que demostrar, a la construcción de un personaje con el que llegó a empatizar lo largo de la composición. “El panzón”, como llamaban Verdi y Giuseppina a Falstaff, quedó terminado a mediados de 1892 y fue estrenada en el Teatro alla Scalla de Milan el 9 de febrero de 1893.Verdi acudía a todos los ensayos y no dejaba de dar indicaciones a músicos y cantantes, algo que sorprendía a todos, pues estaba próximo a cumplir los 80 años. El estreno fue todo un éxito y Verdi tuvo que salir a saludar en numerosas ocasiones. Pero Falstaff también había creado cierto desconcierto entre algunos seguidores del compositor. Su música no tenía nada que ver con las obras elaboradas hasta ese momento. Incluso se alejaba de Otello, que ya había supuesto una gran evolución musical. Después de Don Carlo, Verdi había hecho un gran esfuerzo para ser aceptado y responder a las críticas que le hacían sus detractores y ahora con Falstaff iba un paso más allá. Pero, a estas alturas, el maestro de Busseto era un personaje consagrado, no solo en el mundo de la ópera y en Italia, era admirado internacionalmente. Por lo que los reconocimientos a esta su última obra, fueron mayores que los desconciertos.

La principal novedad en la partitura de Falstaff reside en su estilo vocal y orquestal, y su nueva forma de recitar. Verdi abandonó por completo en esta obra el sistema de arias, no aparecen aquí las pasiones y dramas tan característicos de sus obras, representadas por esas arias de bravura. Tampoco aparecen las cabaletas, duetos y concertantes en una estructura llena de rigideces. El compositor elabora un sistema mucho más dinámico, donde la palabra tiene gran importancia a través de una escritura llena de riqueza y fuerza creativa. Se puede decir que da una vuelta de tuerca creando una ópera italiana brillante y llena de teatralidad, con una escritura orquestal compleja, con ensembles y conjuntos. Un personaje principal, dos más secundarios y un conjunto de comprimarios que van saliendo a escena con milimétrica exactitud. Se crea así una comedia donde el ritmo es fundamental y donde todos los personajes tienen un lugar insustituible en el engranaje de la obra.

El director de escena Laurent Pelly, ha sabido hacer una lectura muy adecuada del nivel teatral de esta ópera buffa. Ha diseñado dos espacios bien diferenciados, una tasca en la que Falstaff vive y prepara las intrigas junto a sus compinches Bardolfo y Pistola, y otro espacio, elegantemente favorecedor del enredo, donde vive y se desenvuelve la parte burguesa del reparto. El gran acierto de la escenografía de Laurent Pelly y Barbara de Limburg es su teatralidad, que faciliya las entradas y salidas de escena como si de un entremés se tratara, con una extraordinaria dirección de actores. La excesiva oscuridad de la escenografía estuvo a cargo de Joël Adam.

La dirección musical del joven Daniele Rustioni resultó muy eficaz y escrupulosa en su interpretación. Tal vez, a la vuelta de unos años, Rustioni se atreva a poner más intención y personalidad en esta obra. El entusiasmo que mostraba sobre el podio no se veía reflejado por la orquesta. Todo muy correcto, pero con poca chispa.

Falstaff es una obra coral. Sus numerosos personajes deben ser tan buenos cantantes como actores, y el elenco final, después de algunas bajas, es de un nivel extraordinario.

Roberto de Candia sustituía a Nicola Alaimo en el papel de Sir John Falstaff. De Candia defiende su personaje con bastante autoridad, un timbre homogéneo y una gran capacidad teatral. Su experiencia en el escenario y la intención que le da a su personaje, llenaron el escenario vacío en el que se encontraba en alguno de sus pasajes. Su Falstaff tiene el punto justo de comicidad, sin caer en lo caricaturesco. Es un Falstaff con su poquito de petulancia y fanfarronería, que se cree apuesto y gentil. Un Don Giovanni venido a menos que vive de sus recuerdos y con el que se acaba empatizando.

El Ford de Simone Piazzola tuvo una mayor carga histriónica. Su personaje no es vocalmente sencillo, pero Piazzola resolvió con fluidez los pasajes más complicados de su jocoso Ford.

Las alegres comadres de Windsor no lo tuvieron fácil en la parte escénica. Pelly las puso a todas a subir y bajar escaleras mientras cantaban. Una dificultad a añadir a su interpretación. Rebecca Evans fue una Mrs. Alice Ford llena de comicidad y gracia. Su emisión es limpia y directa y fue la más destacada vocalmente del grupo de comadres.

Daniela Barcellona, como Mistress Quickly, fue la más elegante y sofisticada, también en la línea de canto. Echamos un poco de menos esos maravillosos graves que posee. Hizo muy buena pareja con Roberto de Candia en los duetos que comparten.

Más desapercibida pasó en escena Maite Beaumont con su Mrs. Meg Page. No ocurrió lo mismo con Ruth Iniesta y su Nannetta, con una voz limpia, fresca y voluminosa que acompañaron al apocado Fenton de Joel Prieto, al que le cuesta recuperar el buen nivel que mostró en La flauta mágica de hace una par de temporadas en este mismo teatro.

El Dr. Caius de Chritophe Mortagne resultó algo esperpéntico, con una emisión algo forzada en su comicidad.

Mikeldi Atxalandabaso siempre es una garantía en lo vocal y, sobre todo, en la interpretación. Es un auténtico camaleón en el escenario. Su Bardolfo, un poco macarra de barrio, fue de lo más divertido de la noche. El mismo oficio demostró Valeriano Lanchas, compañero de correrías de Bardolfo y Falstaff. Con unos graves que resonaban con potencia y una muy buena interpretación.

Falstaff termina de manera magistralmente original, con una fuga interpretada por todos los protagonistas, incluido el coro (una vez más, magnífico), mientras un gran espejo refleja el patio de butacas a la vez que se escucha “Todo en el mundo es burla”. En este caso, no nos importa ser burlados.

El legendario barítono Leo Nucci debuta en el Palau de les Arts con ‘Rigoletto’, de Giuseppe Verdi, con dirección musical de Roberto Abbado, este sábado, 11 de mayo, en la Sala Principal.

El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, ha presentado hoy este título en conferencia de prensa, acompañado por el propio Leo Nucci junto con Roberto Abbado y Emilio Sagi, responsable de la puesta en escena.

‘Rigoletto’, según ha señalado Iglesias Noriega, es una de las obras más apreciadas del compositor de Busseto, tan solo superada en número de representaciones por ‘La Traviata’, y Leo Nucci, su intérprete de referencia desde su debut en el papel en 1973.

El barítono boloñés atesora más de 500 representaciones en su carrera en los principales teatros del mundo, una cifra que, como apunta el artista nacido en Castiglione dei Pepoli, “suma junto con ensayos y pruebas más de 2.000 ocasiones en la piel del atormentado bufón. Y, a pesar de ello, cada noche, su representación es diferente, porque la transformación del personaje es la propia evolución del hombre”.

A sus 77 años, Nucci ha cimentado una de las carreras más longevas del panorama lírico mundial. Estrechamente vinculado a la Scala de Milán, el barítono es un caso único de presencia durante más de tres décadas en el templo milanés, donde, a fecha de hoy, ha intervenido en más de 200 funciones en más de veinte títulos, con compromisos también en la presente temporada.

En València, el cantante se reencuentra con Roberto Abbado, director musical de ‘Rigoletto’, con quien el intérprete ha trabajado en numerosas ocasiones.

Según explica Abbado, su relación se remonta a más de 40 años, cuando el director estudiaba en el conservatorio de Milán, pero su primera colaboración fue en Barcelona en 1982 con otra partitura de Verdi, ‘Don Carlo’.

“Se trata de nuestro segundo ‘Rigoletto’ juntos, y el tercero en mi carrera después de dirigirlo en el Teatro Real de Madrid y en el Metropolitan de Nueva York”, apunta el maestro milanés.

“‘Rigoletto’ es una ópera popular”, explica Abbado, no solo porque integra con ‘Il trovatore’ y ‘La Traviata’ la conocida como trilogía popular de Verdi, sino por la excelente respuesta que “ha recibido del público de València ante esta historia”.

“En primer lugar, la ópera cuenta con un libreto y una música perfectos. Estamos ante uno de los mejores exponentes de la colaboración de Giuseppe Verdi con el libretista Francesco Maria Piave. Cada palabra y cada nota son necesarias, la forma en que se representan las relaciones personales, el uso de la ‘mezzavoce’ y los duetos para plasmarlas, junto con la belleza de la música complementan una trama que podría suceder hoy en día”.

Emilio Sagi firma la puesta en escena de ‘Rigoletto’, que es una coproducción de la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) y el Teatro São Carlos de Lisboa, con escenografía de Ricardo Sánchez-Cuerda, vestuario de Miguel Crespí, iluminación de Eduardo Bravo y coreografía de Nuria Castejón.

El ‘regista’ ovetense es, siempre según Jesús Iglesias, un valor seguro en el panorama operístico, además de una de las figuras imprescindibles en la historia de Les Arts, donde ha dirigido títulos como ‘La bruja’, ‘El rey que rabió’, ‘El dúo de ‘La Africana’’, ‘Katiuska’, ‘Luisa Fernanda’, ‘Lucrezia Borgia’, ‘Tancredi’ o ‘Il mondo della luna’.

Su propuesta escénica, explica Sagi, transcurre en una atmósfera sombría, para destacar la teatralidad de la obra y la soledad en la que viven los personajes, “incomunicados y obsesionados”, describe.

La escenografía incluye una rampa que se transforma en virtud de los diferentes cuadros y un suelo que se va desmenuzando para simbolizar la corrupción, de manera que en el último acto ya solo queda un trozo de tierra bajo los pies de los cantantes.

Primeras voces

Además de Leo Nucci, la producción de ‘Rigoletto’ reúne un reparto de destacadas voces en el repertorio verdiano que han recibido anteriormente el aplauso del público valenciano en Les Arts.

Vladímir Stoyanov cantará el papel de Rigoletto en las tres últimas funciones. El barítono búlgaro regresa al teatro de ópera valenciano donde cantó en 2010 en ‘Lucia di Lammermoor’. Con actuaciones en las grandes capitales del circuito operístico (París, Viena, Londres, Milán y Nueva York), ha colaborado con las batutas de mayor prestigio en la actualidad: Myung-Whun Chung, Riccardo Muti, Zubin Mehta, Seiji Ozawa y Antonio Pappano.

Celso Albelo interpreta al Duca di Mantova, el papel que en más ocasiones ha cantado en su carrera. El tenor canario, una de las voces nacionales de mayor proyección, goza de especial ascendencia en la obra de Verdi, Bellini y Donizetti. Además, ha trabajado con directores como Antonio Pappano, Zubin Mehta, Daniel Harding, Alberto Zedda y Nello Santi, entre otros. En Les Arts debutó junto a Plácido Domingo en ‘Luisa Fernanda’ y clausuró la pasada temporada con ‘La damnation de Faust’ con Roberto Abbado.

La soprano Maria Grazia Schiavo (Gilda) regresa a Les Arts 13 años después convertida en una de las emergentes voces en los repertorios belcantista y romántico. Desde su debut en València con ‘Don Giovanni’ con Lorin Maazel, la diva napolitana es una presencia habitual en los principales teatros europeos.

Cierran el quinteto protagonista el bajo italiano Marco Spotti (Sparafucile) y la ‘mezzosoprano’ georgiana Nino Surguladze. El elenco se completa, además, con las voces de Gabriele Sagona (Monterone) y de los cantantes del Centre Plácido Domingo: Marta Di Stefano, Alberto Bonifazio, Mark Serdiuk, Arturo Espinosa, Olga Syniakova, Pau Armengol y Juliette Chauvet.

‘Rigoletto’, además de su estreno este sábado 11 de mayo, se representará en Les Arts los días 14, 17, 19 y 22.

José Miguel Pérez-Sierra

El director de orquesta español José Miguel Pérez-Sierra dirigirá en mayo la obra maestra verdiana Rigoletto, una de las obras más populares del compositor italiano. La cita es en la Opéra de Massy (Francia), en una elegante y aplaudida producción del director de la Opéra de Monte-Carlo, Jean-Louis Grinda que el director madrileño ya dirigiera anteriormente. Pérez-Sierra, uno de los más respetados especialistas en el bel canto romántico y en el repertorio operístico en general, vuelve a Verdi después de las exitosas funciones de El barberillo de Lavapiés que acaba de dirigir en el madrileño Teatro de La Zarzuela en el que celebró, precisamente con la obra de Vives, 100 funciones en el podio del coliseo de su ciudad natal.

Con este Rigoletto Pérez-Sierra regresa a un país, Francia, en el que ha desarrollado una parte considerable de su siempre ascendente carrera internacional. En Massy se pondrá al mando de gran un reparto internacional antes de continuar con su periplo musical que, posteriormente, ya en el mes de junio, le llevará una vez más a la Opéra de Metz (siempre en Francia) para dirigir Carmen de Bizet, la ópera más famosa del repertorio galo. Este verano también le esperan –un año más– en el Festival Rossini de Wildbad (Alemania), donde revisará Matilde di Shabran, ossia Bellezza e cuor di ferro, una de las óperas rossinianas menos difundidas en una nueva producción que firma la destacada soprano Stefania Bonfadelli.

Más información:

http://josemiguelperezsierra.com/

http://www.municipal.cl/m/437/entries/-el-barbero-de-sevilla-3

Fotografía: © Pedro Aijón

Celso Albelo

El tenor de Tenerife Celso Albelo, el más importante de los intérpretes españoles de su cuerda y de su generación, regresa en mayo al Palau de Les Arts de Valencia con una ópera que ha cantado en múltiples ocasiones alrededor del mundo, Rigoletto, de Giuseppe Verdi. Albelo vuelve al coliseo del Turia transformado ahora en el libertino Duque de Mantua, quien tiene a su cargo una de las arias más emblemáticas y populares de toda la literatura operística, “La donna è mobile”. “La verdad es que es un personaje fascinante”, afirma el tenor, “un hombre que mezcla el poder político con una especie de tiranía personal que lo convierte en un ser moralmente bastante despreciable. De todas maneras está claro que le interesa Gilda, quien, engañada, da la vida por él, pero lo más probable es que el Duque la quiera solo para un par de noches. Dudo que lo suyo sea amor”.

En las últimas temporadas Celso Albelo ha llevado el personaje verdiano a escenarios como los de la Wiener Staatsoper, el Teatro San Carlo de Nápoles, el Comunale de Bolonia, el Teatro de La Maestranza de Sevilla, la Opéra de Monte-Carlo, la Ópera de Oviedo, el Teatro Carlo Felice de Génova o el Festival de las Choregiés d’Orange, en Francia. El tenor español interpretará la obra en Valencia los días 11, 14, 17, 19 y 22 de mayo junto al Rigoletto de Leo Nucci alternándose con el de Vladimir Stoyanov y bajo la dirección de Roberto Abbado. Lo hará después de su Riccardo Percy de Anna Bolena de Donizetti en el Opéra Royal de Wallonie (Bélgica) y antes de interpretar el Stabat Mater de Rossini en París y de exhumar la ópera Il Paria en Londres, título que se editará en disco. Más tarde retomará el papel del Duque de Mantua en una gira por Japón con la compañía del Teatro Comunale de Bolonia.

Foto: Celso Albelo © Joan Tomàs / Fidelio Artist

Información:

www.celsoalbelo.com

Falstaff

El próximo 23 de abril el Teatro Real estrenará una nueva producción de Falstaff, de Giuseppe Verdi, en coproducción con el Théâtre Royal de la Monnaie de Bruselas, la Opéra National de Burdeos y la Tokyo Nikikai Opera Foundation ─teatros donde se presentará posteriormente─ y la empresa NEOescenografía SL.

La ópera, que estará en escena hasta el 8 de mayo ─11 funciones con doble reparto─, será retransmitida en directo el 2 de mayo por el canal de televisión Mezzo y en diferido por La 2, de RTVE. Asimismo, la grabación estará disponible en el Palco Digital del Teatro Real y será editada en DVD con distribución internacional.

Falstaff nace del fabuloso libreto de Arrigo Boito inspirado en pasajes de Las alegres comadres de Windsor, Enrique IV y Enrique V de William Shakespeare (en una edición traducida por Victor Hugo) y del genio de Giuseppe Verdi que, ya octogenario, escribe una partitura genial, despidiendo su carrera operística con un canto a la humanidad lleno humor, sabiduría, vitalidad, hondura y regocijo.

Arrigo Boito ─compositor, poeta y dramaturgo que ya había unido su nombre al de Shakespeare y de Verdi en Otello─, entrelaza y funde las escenas y personajes shakespearianos en un libreto todo en verso, que es en sí mismo una obra literaria. El autor utiliza la fonética e inflexiones de la lengua italiana arcaica al servicio de la comedia, bebiendo del teatro isabelino, de Goldoni o de Moliere, intercalando frases de Shakespeare o citas de Boccaccio y jugando profusamente con la métrica para las distintas situaciones: pentasílabos para los arrebatos amorosos, hexasílabos para las burlas de las comadres, octosílabos para las persecuciones a Falstaff, o duplos septisílabos para sus monólogos, todo combinado con enorme destreza y eficacia dramática.

La inmensa riqueza teatral, semántica y poética del libreto se ajusta minuciosamente a la partitura de Giuseppe Verdi, que se recrea articulando pequeñas células melódicas, tonalidades, detalles de instrumentación, timbres y armonías asociadas a personajes y situaciones dramáticas, con una fluidez, complejidad y frescura asombrosas. Una música vertiginosa nos lleva de la juventud a la vejez, de la realidad al sueño, de la dulzura a la ira, de la carcajada a la reflexión, burlándose o compadeciéndose de los personajes, o uniéndose a sus miedos, risas, penas o devaneos.

Laurent Pelly, reconocido maestro en la dirección de actores, que en el Teatro Real ha triunfado con tres divertidas comedias ─La hija del regimiento, de Gaetano Donizetti (2014), Hansel y Gretel, de Engelbert Humperdinck (2015), y El gallo de oro, de Nikolái Rimski-Kórsakov (2017)─, vuelve en esta ocasión para dirigir una nueva producción de la obra maestra de Verdi en la que, una vez más, es también el autor de los figurines.

En su concepción de la ópera, cuya acción traslada a nuestro tiempo en una escenografía esquemática, ‘orgánica’ y mutante diseñada por Barbara de Limburg, Laurent Pelly va profundizando en el interior de los personajes, en un viaje metafísico en el que se desvanecen los límites de la farsa y de la comedia, para entrar en el reino mágico del encantamiento y la fábula.

La endiablada partitura de Verdi estará dirigida por Daniele Rustioni, director musical de la Ópera de Lyon, de la Orchestra della Toscana y de la Ulster Orchestra (ésta, a partir de septiembre), con una fulgurante carrera internacional, que debutará en el Teatro Real después de haber triunfado en los más importantes teatros ópera de todo el mundo.

Estará al frente de un doble reparto, con 10 protagonistas españoles, encabezado por dos reconocidos barítonos en los papeles titulares ─Roberto de Candia y Misha Kiria─, secundados por Daniela Barcellona y Teresa Iervolino (Mistress Quickly), Maite Beaumont y Gemma Coma-Alabert (Mrs. Meg Page), Rebecca Evans y Raquel Lojendio (Mrs. Alice Ford), Ruth Iniesta y Rocío Pérez (Nannetta), Joel Prieto y Albert Casals (Fenton), Simone Piazzola y Àngel Òdena (Ford), Christophe Mortagne (Dr. Caius), Mikeldi Atxalandabaso (Bardolfo) y Valeriano Lanchas (Pistola).

Falstaff se presentará en el escenario del Teatro Real después de 17 años de ausencia: en 2002 se ofrecieron ocho funciones de la icónica producción de la Scala de Milán concebida por el director de escena Giorgio Strehler, ya entonces fallecido, como homenaje a su brillante carrera.

El gordo fanfarrón y vividor volverá para divertirnos con nuestras penas, redimirnos de nuestras miserias y llevarnos a un mundo mejor, más tolerante y risueño, donde “tutto è burla”.

AGENDA | ACTIVIDADES PARALELAS

16 de abril a las 20.15 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

Enfoques: encuentro con Daniele Rustioni y Laurent Pelly ─directores musical y escénico de Fasltaff, el escritor y musicólogo Andrés Ibáñez y Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real.

Acceso libre hasta completar aforo.

27 de abril a las 18:00 horas | Museo del Romanticismo, Auditorio

Cuentacuentos en familia: los cuentos de Shakespeare, por Rosa Muñoz.

Con motivo del Día del Libro, el Museo recuperará las versiones que Charles y Mary Lamb hicieron en el siglo XIX de los cuentos de Shakespeare.

Actividad libre para mayores de 8 años. Reserva de plazas en el teléfono 914 483 647.

28 de abril a las 12.00 y a las 17.00 horas | Teatro Real, Sala Gayarre

¡Todos a la Gayarre!: talleres musicales para toda la familia, con dirección y presentación de Fernando Palacios.

El vividor que se reía del mundo: torpe, vanidoso, cobarde, gordinflón, pendenciero… pero muy simpático.

28 de abril a las 13.00 horas | Teatro Real, Sala principal

Ópera en cine: Otello, de Giuseppe Verdi, que, como Falstaff, tiene libreto de Arrigo Boito a partir de William Shakespeare. Dirección musical de Renato Palumbo y dirección de escena de David Alden, con Gregory Kunde, Ermonela Jaho, George Petean y Alexey Dolgov en los papeles protagonistas.

Hasta el 20 de abril | Teatro Real, Sala principal, talleres, salas de ensayo

Ópera al descubierto: El ingenioso y sarcástico Falstaff servirá de excusa para conocer con detalle todo lo que rodea una producción de ópera. Ensayos, vistas técnicas y vivir en primera persona los imprevistos de un estreno de ópera, son algunos de los alicientes de este singular taller.

2 de mayo a las 20.00 horas

El canal de televisión Mezzo retransmitirá Falstaff en directo para todo el mundo.

La 2, de TVE retransmitirá la ópera en diferido en fecha todavía por determinar, antes de su edición en DVD con distribución internacional.

Hasta el 17 de mayo a las 19 horas | Instituto Internacional, Salón de actos

Ciclo de cine: Orson Welles: Master Storyteller.
Con el apoyo de la Embajada de EE.UU. en Madrid
26 de abril: The Stranger
3 de mayo: Mr. Arkadin
10 de mayo: Touch of Evil
17 de mayo: F for Fake

Fotografía: Javier del Real

Joel Prieto

El público del Teatro Real de Madrid conoce muy bien las virtudes artísticas y el talento escénico del tenor Joel Prieto. Allí ha interpretado óperas tan diversas como son La flauta mágica (Mozart) o Street Scene (Weill). Después de su primera incursión en una ópera barroca (Rodelinda, de Händel, en el Liceu de Barcelona), el próximo mes de abril el aclamado tenor puertorriqueño nacido en la capital de España y ganador del Concurso Operalia volverá a subirse al escenario del coliseo madrileño esta vez para interpretar el papel de Fenton de la ópera Falstaff, de Giuseppe Verdi. Se trata de una nueva producción que Laurent Pelly firmará para el Real, contando con Daniele Rustioni en la dirección musical, en la que Joel Prieto participará en las funciones del primer reparto los días 23, 25, 27, 28 y 30 de abril y 2 y 8 de mayo, creando el papel de Fenton en este nuevo montaje. Prieto debutó precisamente con este rol verdiano en el Liceu barcelonés en la temporada 2010-11. Posteriormente, y entre otros proyectos, regresará este verano al Festival de Salzburgo (Austria) como Orphée de Orphée aux enfers de Offenbach y al Teatro dell’Opera de Roma (Italia) como Idamante de Idomeneo, re di Creta, de Mozart.

Más información:

www.joelprieto.com

https://www.teatro-real.com/es/temporada-18-19/opera/falstaff/

foto: Joel Prieto © Fernando Samalot

 

I Masnadieri

El Palau de les Arts se adentra en el repertorio menos conocido de Giuseppe Verdi con ‘I masnadieri’. Esta obra se estrena en la Sala Principal el próximo miércoles, 6 de febrero, y contará con más funciones los días 9, 12, 15 y 17 de febrero. Las entradas pueden adquirirse en la web del Palau de les Arts.

El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, así lo ha destacado en la presentación de la producción ante los medios de comunicación, acompañado por el director musical, Roberto Abbado y los principales solistas: Stefano Secco (Carlo), Roberta Mantegna (Amalia), Michele Pertusi (Massimiliano) y Artur Ruciński (Francesco), junto con el director de escena de la reposición, Allex Aguilera.

‘I masnadieri’, según ha explicado el maestro Abbado, es el primer encargo internacional de Verdi, que iniciaba a la par su fructífera relación con uno de los pensadores más importantes del Siglo de las Luces: Friedrich von Schiller.

Se trata de una obra clave en el desarrollo musical y teatral del autor, escrita a caballo entre el Sturm und Drang -el ímpetu y la tempestad- y el Romanticismo primigenio, de los que toma y desarrolla un marcado sentido de la melancolía, un rítmico y vigoroso ímpetu, el idealismo del joven filósofo y el ansia de libertad del mismo Verdi del Risorgimento.

Estrenada en Her Majesty’s Theatre de Londres en 1847, el genio de Busseto contó con la colaboración de uno de los grandes intelectuales de su época, Andrea Maffei. Traductor de referencia al italiano de la obra del dramaturgo alemán, Maffei convirtió las cuatro horas de intenso drama ‘Die Räuber’ (‘Los bandidos’) en un libreto de dos horas y media condensado en bloques de acción.

Verdi compuso, tal y como explica Roberto Abbado, una partitura impresionante, de gran riqueza de sentimientos, que oscila desde la ternura hasta la violencia. Además, escribió una música extremadamente exigente tanto para los roles protagonistas como para los primarios, en la que, como novedad, sitúa al coro como personaje principal.

‘I masnadieri’ exige cuatro intérpretes de primer nivel, en el que según ha señalado Iglesias Noriega, figuran los debuts en València de Stefano Secco y Roberta Mantegna, así como el reencuentro de dos voces apreciadas por el público de Les Arts: Michele Pertusi y Artur Ruciński.

Los intérpretes de ‘I masnadieri’

Stefano Secco encarna a Carlo, bandido duro y violento y a su vez muy nostálgico, que refleja el prototipo del héroe romántico plegado en su interior, De difícil interpretación, según el propio tenor, en el pentagrama se reconocen momentos del Donizetti serio junto con cabalettas de compleja ejecución.

Artur Ruciński, barítono de referencia internacional, da vida al hermano de Carlo, Francesco, papel de oscura psicología, muy similar al Macbeth que Verdi musicó en el mismo año. El cantante polaco, que siempre descubre algo nuevo en el personaje, lo destaca por su singularidad frente al resto de roles verdianos para su tesitura.

El bajo Michele Pertusi, que el público valenciano recordará por ‘Don Pasquale’, debuta el papel de Massimiliano, padre de Carlo y Francesco. Se trata de un “rol vocativo”, de interpretación bastante concentrada y enérgica, cuyas demandas llevan del primer Verdi a la etapa madura del compositor.

Cierra el cuarteto, Roberta Mantegna (Amalia), la única mujer de la obra, un rol que Verdi escribió para una diva su época Jenny Lind, reputada soprano de coloratura; un papel que según Mantegna transita entre lo dramático y lo mágico, y que sólo a través de la muerte recibe el estatus de heroína.

Dominik Chenes, que cantará el papel de Carlo el día 15, Bum Joo Lee (Arminio) y Gabriele Sagona (Moser) completan un elenco, en el también participa el tenor ucranio Mark Serdiuk (Rolla) del Centre Plácido Domingo.

Allex Aguilera ha dirigido la reposición de la producción de Gabriele Lavia para los teatros San Carlo de Nápoles y La Fenice de Venecia, con escenografía de Alessandro Camera y vestuario de Andrea Viotti. Aguilera y Nadia García, del equipo de Les Arts, firman también la iluminación de la producción.

Allex Aguilera ha apuntado que se ha respetado la esencia del montaje, de corte posmoderno según Lavia, adaptándolo a los intérpretes y sus personalidades para crear un espectáculo completamente nuevo.

I Lombardi

ABAO-OLBE (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) arranca 2019 con I lombardi alla prima crociata de Verdi, ópera épica del genio de Busseto que conforma la decimotercera edición del proyecto TUTTO VERDI. Al término de la presente temporada serán sólo dos las óperas que faltan por representarse dentro de este emblemático proyecto. Los próximos días 19, 22, 25 y 28 de enero sube a escena este título, una joya única y una oportunidad excepcional puesto que en 2019 y 2020 sólo está programada en Bilbao. En ABAO sólo se ha representado anteriormente en una ocasión, fuera de abono, hace ya 43 años con motivo del 25 aniversario de la Asociación en 1976, con Cristina Deutekon y un joven José Carreras.

Cuarta ópera de Verdi

Este drama épico de cruzados y libertadores, perteneciente a los “años de galeras” del compositor italiano, cuenta una historia que combina lo religioso, lo político y lo amoroso llevando al espectador por un viaje de guerra y amor, crimen y expiación, fe y política. Su estreno constituyó un enorme éxito y su estilo heroico persigue continuar con la línea ya emprendida en su antecesora, Nabucco.

Una ópera para voces excepcionales

Para dar vida al trío protagonista de esta ópera en la que Verdi logra momentos de gran fuerza dramática e inspiración musical, ABAO-OLBE ha reunido un elenco encabezado por el tenor catalán Josep Bros, gran conocedor del estilo de canto verdiano y triunfador de la escena bilbaína, como ‘Oronte’. A su lado la soprano rusa Ekaterina Metlova se presenta en ABAO para debutar ‘Giselda’, un rol de gran dificultad y la primera de las muchas figuras femeninas excepcionalmente complejas en la obra del compositor italiano. Cierra el trío protagonista el bajo italiano Roberto Tagliavini poniendo voz a ‘Pagano’, un rol importante que requiere gran expresividad vocal. Junto a ellos completan el cartel los debuts del tenor Sergio Escobar como ‘Arvino’, la soprano Jessica Starvos como ‘Viclinda/Sofía’, el bajo David Sánchez como ‘Acciano’, el también bajo Rubén Amoretti como ‘Pirro’ y el regreso del tenor Josep Fadó como ‘Un Prior de Milán’.

Riccardo Frizza dirige su cuarto título verdiano en Bilbao

En el apartado musical, vuelve a Bilbao el maestro Riccardo Frizza, gran conocedor del repertorio italiano y responsable musical del Festival Donizetti de Bérgamo, en el que será su cuarto título verdiano tras Don Carlo, Luisa Miller y Otello. Al frente de la Euskadiko Orkestra Sinfonikoa, Frizza se enfrenta a una partitura en la que según sus propias palabras “Verdi introduce elementos diferenciadores, como su orquestación y armonización de los anni di galera” y en la que “ya se revela el gran Verdi de madurez”. Completa este apartado el Coro de Ópera de Bilbao, dirigido por Boris Dujin, que tiene confiada una posición de privilegio a lo largo de este título, convirtiéndose en protagonista principal y asumiendo un papel exigente y extenso.

Producción estreno a nivel nacional

En el escenario una producción del Regio di Parma, de escenografía atractiva y clásica, que se podrá ver por primera vez en el país, ideada por Lamberto Puggelli y que en Bilbao dirige su viuda y colaboradora Grazia Pulvirenti. Los cuatro actos transcurren a la sombra del Muro de las Lamentaciones de Jerusalén con un gran telón de fondo que se cierne sobre la historia, para finalmente abrirse a una visión luminosa de la Ciudad Santa. Se utilizan pocos, pero efectivos elementos, como las brumas lombardas del primer acto, las proyecciones de conflictos bélicos o las representaciones pictóricas como el “Gernika” de Picasso.

El periodista Rubén Amón introduce I lombardi alla prima crociata

Rubén Amón, protagoniza la tercera conferencia del ciclo de introducción a la ópera que ABAO-OLBE organiza, previo al estreno y con carácter gratuito, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, con el fin de conocer los aspectos más relevantes de cada título de la temporada.

Rubén Amón, periodista y escritor, trabaja en el diario El País y participa habitualmente en diferentes medios radiofónicos y audiovisuales, como Onda Cero, Antena3 y La Sexta. Ha publicado varios libros de diferentes temáticas, como una investigación sobre Los secretos del Prado (Temas de Hoy 1997), la biografía de Plácido Domingo, Un coloso en el teatro del mundo (Planeta 2012), El triunvirato: Carreras, Domingo y Pavarotti, cuando la ópera llena estadios (Temas de Hoy 1996), Sangre, poesía y pasión: Dos siglos de música, ruido y silencio en el Teatro Real (Alianza Editorial 2018).

La cita es el viernes 18 de enero en el Auditorio del Museo de Bellas Artes (acceso por la puerta Chillida) a las 19.15 horas. Entrada libre hasta completar aforo.

La ópera tras el telón. Sir Peter Jonas en el ciclo Opera Bihotzetik

El ciclo de conferencias de ABAO-OLBE en colaboración con DeustoForum, Opera Bihotzetik, acoge el próximo lunes 21 de enero la ponencia de Sir Peter Jonas, indiscutible referente cultural en el Reino Unido, titulada “La ópera tras el telón”.

En todo teatro de ópera, aparte de las numerosas personas que trabajan detrás del telón a las que el público nunca ve, en la cima de la pirámide hay una gran mente rectora encargada de diseñar las programaciones a varios años vista y de seleccionar a los artistas.

Sir Peter Jonas ha ocupado el puesto de máximo responsable artístico de la English National Opera en Londres y de la Ópera Estatal de Baviera en Múnich. Previamente había trabajado en la Orquesta Sinfónica de Chicago codo con codo con Sir Georg Solti. Pocas personas relacionadas con el mundo de la música y de la ópera tienen tantas y tan interesantes cosas que contar como Sir Peter Jonas, que ha conocido a muchos de los más importantes cantantes y directores de orquesta de las últimas décadas. Tras escucharle comprenderemos a buen seguro mucho mejor qué es un gran teatro de ópera y cómo funciona todo aquello que el público no ve. El encuentro estará dirigido y moderado por el conocido autor y editor, crítico musical de El País y¡ codirector del Festival de Música de Cámara de la Beethoven-Haus de Bonn, Luis Gago.

La conferencia tendrá lugar en el CRAI de la Universidad de Deusto a las 19:00h. Entrada libre hasta completar aforo, si bien se requiere acreditación previa que puede solicitarse en el teléfono: 944 355 100 o email: operabihotzetik@abao.org

Mariella Devia

Roberto Abbado dirige la Orquestra de la Comunitat Valenciana en este concierto que incluye piezas orquestales de Bellini, Rossini y Verdi.

La soprano italiana, que recientemente se ha despedido de la ópera escenificada, está considerada como una de las grandes divas del género.

Mariella Devia interpreta en el Palau de les Arts sus papeles más exitosos del repertorio belcantista el próximo sábado, 2 de junio, en el Auditori.

La soprano hará un repaso por algunas de las páginas que han cimentado sus 45 años de carrera como gran estrella del género, después de su apoteósica retirada de la ópera escenificada el pasado 19 de mayo en La Fenice de Venecia con tres funciones de ‘Norma’, de Bellini.

Acompañada por la Orquestra de la Comunitat Valenciana, y dirigida por Roberto Abbado, interpretará arias como ‘Di mia vita infelice’ de ‘Tancredi’, de Rossini; ‘Casta Diva’, de ‘Norma’, de Bellini, o ‘Merce dilette amiche’ de ‘I vespri siciliani’, de Verdi, que se intercalarán con pasajes como las oberturas de ‘Semiramide’, de Rossini, o ‘Luisa Miller’, de Verdi.

Mariella Devia ha sido aclamada por la crítica y el público como una de las grandes divas por su agilidad vocal, registro agudo y dominio absoluto de la técnica, que ha exhibido en los principales teatros del circuito internacional.

Su primer encuentro con el público de Les Arts tuvo lugar en 2008 con la ‘Gala Puccini’, que Plácido Domingo dirigió con motivo del 150 aniversario del nacimiento del compositor de Lucca. Su debut operístico, no obstante, llegaría siete años después.

En 2015, la soprano de Chiusavecchia protagonizó su primera ópera en escena en València, en una nueva producción de ‘Norma’, de Bellini, a la que seguiría en 2017 otra nueva producción de ‘Lucrezia Borgia’, de Donizetti, con la que Les Arts realizó su primera incursión en la emisión de ópera en ‘streaming’.

Reconocida por su trabajo con las nuevas generaciones de intérpretes, Mariella Devia ofreció el pasado mes de abril una serie de clases magistrales de canto a los artistas de la novena promoción del Centre Plácido Domingo.

Il corsaro 1

Il corsaro 2

Il corsaro 3

Il corsaro 4

Il corsaro 5

Il corsaro 6

Il corsaro 7

Il corsaro 8

Il corsaro 9

Por Diego Manuel García Pérez.El Palau de Les Arts siempre ha mostrado interés por las óperas del joven Verdi, habiendo programado en pasadas temporadas títulos como: I due Foscari, Nabucco y Macbeth, a los que se ha añadido Il Corsaro, con cinco representaciones que tuvieron lugar los pasados 28 de marzo y 1, 5, 8 y 10 de abril. Curiosamente, a pesar de ser una de las óperas verdianas menos conocidas, la asistencia del público ha sido bastante masiva. Estas representaciones han supuesto un triunfo para el tenor norteamericano Michael Fabiano y la soprano rusa Kristina Mkhitaryan, junto a la siempre magnífica actuación del Coro de la Generalitat Valenciana y de una muy notable prestación de la Orquesta de la Comunidad Valenciana, bien dirigida por Fabio Biondi, quien tres días después de la última representación anunciaba su dimisión como director musical de Les Arts, ahondando aún más en la crisis que este teatro está sufriendo desde que también dimitiera el pasado diciembre el hasta entonces director artístico Davide Libermore.

Il Corsaro siempre ha sido considerado por la crítica uno de las peores trabajos verdianos. Ello resulta exagerado e injusto ya que se trata de una hermosa partitura, donde aún se observa una clara influencia belcantista (sobre todo, en las escenas protagonizadas por las dos sopranos que interpretan los personajes de Medora y Gulnara), aunque con momentos donde aflora el mejor estilo de canto verdiano y una cuidada orquestación, que anuncian futuras composiciones. Por ejemplo, la gran escena de Corrado (Il Corsaro) al comienzo de la ópera tiene ciertas similitudes con el aria-cabaletta “Ah si ben mio….De quella pira” de Il Trovatore, y también el aria inicial de Medora, puede considerarse un claro antecedente del aria de Leonora “D’amor sull’ali rosee” de esa misma ópera. Y, sin duda, ofrece una auténtica novedad ese trío final de dos sopranos y tenor (dos mujeres enamoradas del mismo hombre), único en toda la producción verdiana, donde pueden escucharse momentos musicales que recuerdan el primer dúo de Rigoletto y Gilda. Posiblemente, el fracaso de Il Corsaro, se debe al inconsistente libreto elaborado por Francisco María Piave, a instancias de Verdi, que adaptaba el famoso libro de poemas de Lord Byron, The Corsaire, editado con extraordinario éxito en 1814, y cuya lectura había impresionado a Verdi, animándole a componer una ópera. En 1846, el libreto estaba concluido, no siendo del agrado de Verdi, quien estuvo a punto de abandonar el proyecto, que finalmente realizó por intereses exclusivamente económicos para el editor Lucca, competidor de Riccordi. La composición de la partitura fue realizada por Verdi en París, entre finales de 1847 y febrero de 1848. La ópera estructurada es tres actos fue estrenada en el Teatro Grande de Trieste el 25 de octubre de 1848, con la ausencia del compositor, resultando un absoluto fracaso, sobre todo por su carencia de teatralidad. En años siguientes, la ópera tuvo cierto recorrido por teatros italianos, como el Carcano de Milán, donde fue representada en 1852. Desde entonces, cayó en el más absoluto de los olvidos. Tuvieron que pasar ciento diez años, para que Il Corsaro, volviera a ser interpretado, en forma de concierto, en el patio del Palacio Ducal de Venecia, en 1962. Su auténtica recuperación se produjo, en el transcurso de una serie de representaciones que tuvieron lugar en marzo de 1971, en el Teatro la Fenice de Venecia, algunas de ellas dirigidas por el recientemente desaparecido Jesús López Cobos, con un magnífico reparto que incluía a la soprano Katia Ricciarelli en el personaje de Medora, la gran soprano española Ángeles Gulín interpretando a Gulnara, el tenor Giorgio Casellato-Lamberti en el personaje de Corrado y el barítono Renato Bruson como el pachá Seid. En octubre de ese mismo año 1971, esta ópera, con los mismos interpretes, también dirigidos por López Cobos, ofrecieron representaciones en la Ópera de Frankfurt, existiendo una toma en directo comercializada en CD por el sello Opera d’Oro (disponible íntegramente en YouTube), en la que puede escucharse a una Katia Ricciarelli de veinticinco años, en posesión de una bella voz, con ciertas similitudes tímbricas a la de Renata Tebaldi, dominando todos los registros y con una buena resolución de las agilidades. La tristemente desaparecida Ángeles Gulín, con una voz de atractivo timbre y gran volumen, que no le suponía obstáculo para ofrecer un buen dominio de las medias voces y la coloratura. Renato Bruson muestra su gran estilo e impecable línea de canto. Muy notable la prestación de Giorgio Casellato-Lamberti. En 1976 fue editada por el sello PHILIPS, la única grabación de estudio (puede escucharse completa en YouTube) con una excelente toma sonora y la magnífica prestación de la New Philharmonia Orchestra, bien dirigida por el italo-sueco Lamberto Gardelli, con un magnífico conjunto de voces, que incluía al joven José Carreras en el papel de Corrado, mostrando su bellísimo timbre y gran temperamento verdiano, junto a la Gulnara de Monserrat Caballé, en magnífico estado vocal, exhibiendo sus preciosos filados y con un absoluto dominio de la coloratura. Las voces de Caballé y Carreras, brillan de sobremanera en su gran dúo del Acto III. En el papel de Medora, la soprano norteamericana Jessye Norman, muestra su excelente vocalidad y gran estilo interpretativo, con excelente dominio de las agilidades, muy bien conjuntada con Carreras en el dúo del Acto I. Los tres cantantes realizan una extraordinaria interpretación del trío conclusivo de la ópera ¡una verdadera maravilla de grabación! El estreno en España de Il Corsaro, se produjo en 2005 en el Liceu de Barcelona, en forma de concierto, y ya escenificado, en una serie de funciones ofrecidas en Bilbao, en 2010, con una producción del Teatro Regio de Parma, estrenada en 2004, dentro de ese ambicioso ciclo de ABAO, destinado a representar todas las óperas de Verdi.

Las representaciones de Il Corsaro, que han tenido lugar en el Palau de Les Arts, constituyen la tercera ocasión en que esta ópera se programa en España. Se trata de una coproducción del Palau de Les Arts y la Ópera de Montecarlo con dirección de la alemana Nicola Raab, en cuya propuesta escénica, identifica al personaje principal Corrado con el propio Lord Byron, inmerso en la creación de su obra The Corsair, convirtiéndola en una vivencia interior y donde todas las acciones externas se presentan como recuerdos o imaginaciones. Se trata de una idea interesante, aunque con una escenografía de George Souglides (también responsable del diseño de vestuario), en muchos momentos, bastante confusa, y en otros utilizando convencionales recursos visuales. Una gran sala de amplios ventanales laterales, domina el espacio escénico durante toda la representación, con una variante iluminación, en función del desarrollo dramático de la acción: en el Acto I, con sombríos tonos azulados, donde un gran telón formado por lamas de plástico transparente, separa dos planos escénicos; el más cercano, en el que Byron-Corrado trabaja en una pequeña y elegante mesita circular, en la creación de su obra, y el más lejano, donde puede verse, a través de la barrera de plástico, la figura difuminada y casi fantasmagórica de Medora, como una ensoñación del propio Byron ¡todo ello resulta bastante pretencioso! En el Acto II, la iluminación se torna anaranjada y cálida, para mostrar, el harén del pachá turco Seid, dominado por la presencia de su favorita Gulnara. Durante ese Acto II, la escenografía resulta cambiante, con la inserción de un panel, donde se proyectan pinturas de corte orientalista, y también, a modo de sombra chinesca, la figura en movimiento de Gulnara, que se conjunta, con la proyección de un gran incendio, con sombras que muestran el enfrentamiento de corsarios y turcos, de gran impacto visual. El comienzo del Acto III, se produce con otro incendio, donde se queman las pertenencias de Byron-Corrado, para pasar, a otro espacio muy convencional, recurriendo a un gran panel, donde se proyectan pinturas con motivos árabes, que sirve de fondo a la gran escena de Seid y su posterior dúo con Gulnara; y, sin solución de continuidad, pasamos a un espacio físico y dramático totalmente diferente, donde puede contemplarse un oscuro y ruinoso recinto carcelario, en el que Corrado está retenido, acudiendo Gulnara a liberarlo. La escena final de la ópera retoma el espacio inicial, con esa oscura iluminación y el telón de plástico, a través del que se puede ver de nuevo a la etérea Medora. Realidad y fantasía se entrelazan con la trágica presencia del trío formado por Corrado, su amante Medora y Gulnara, esta última situada en un diferente plano dramático. Sin duda, para entender este planteamiento escénico, los espectadores necesitan ciertas claves y conocer muy bien el argumento, cosa bastante complicada, tratándose de una ópera prácticamente desconocida. En cuanto al diseño de vestuario, fluctúa entre las sencillas y elegantes vestimentas de Medora, pasando por las adecuadas que portan Seid y Gulnara de estilo árabe, hasta la más absoluta ridiculez de un Corrado envuelto en una manta moruna y su cabeza cubierta por un fez, en el pequeño dúo con Seid del Acto II.

Se trata de una partitura, donde confluyen todas las características del joven Verdi: música fácil pero llena de atractivo, con momentos muy vibrantes, sobre todo puesta al servicio de las voces. Fabio Biondi alejado de los repertorios barroco y mozartiano que le son más afines, dirige con mucho brio y buen pulso, este título del joven Verdi, consiguiendo una excelente prestación de la Orquesta de la Comunitat Valenciana. Resulta curioso, que en estas representaciones, Biondi haya elevado el foso orquestal hasta situarlo casi al mismo nivel que el escenario, considerando que era lo habitual en los tiempos en que fue estrenada esta ópera y que facilitaba la conjunción de voces y orquesta. También cabe señalar una disposición de los atriles orquestales diferente a la habitual, colocando en el centro violonchelos y contrabajos, a la derecha maderas, metales y timbales, y a la izquierda violines, violas y arpa, con unos atractivos resultados sonoros. Se puede reprochar a Biondi, que, por momentos, eleve demasiado el sonido orquestal. Destacar la ejecución de la obertura, iniciada con unos poderosos acordes que muestran el sonido de una tempestad seguida de un bello tema magníficamente ejecutado por el clarinete. También brilló el sonido orquestal en la interpretación de esa música de carácter orientalista, en conjunción con el coro femenino, con la que arranca el Acto II, y en toda la escena final de ese acto, junto a voces solistas y coro, sobre todo en el magnífico concertante conclusivo. Excelentes interpretaciones de diferentes instrumentistas: arpa y flauta en la introducción del aria de Medora en el Acto I, con un tema musical que retomará el oboe cuando Medora vuelve a entrar en escena en el Acto III. Precioso sonido de los violonchelos en la introducción y coda conclusiva del aria de Corrado en el Acto III. También resultó de extrema delicadeza el sonido en pizzicato de la cuerda cuando se produce la muerte de Medora.

En el plano vocal, resaltar en primer lugar la gran interpretación de Medora, que realiza la soprano rusa Kristina Mkhitaryan, de voz mórbida, muy bello timbre y excelente fraseo, dominando todos los registros y con una excelente resolución de las agilidades. Capaz de alternar sonidos en forte con delicadas notas en pianissimi, incluso filando notas agudas. Domina con maestría los saltos del agudo al grave, y todo ello unido a una gran expresividad y bella presencia escénica. A pesar de su situación en el fondo del escenario y teniendo delante la citada barrera de plástico, la voz surge bellísima atravesando todo tipo de obstáculos para interpretar de manera muy brillante el recitativo-aria del Acto I “Egli non riede ancora….Non so le tetre immagini”, seguida del precioso dúo con Corrado, muy bien interpretado por el tenor norteamericano Michael Fabiano, en posesión de una voz de gran volumen, bien manejada, cuyo timbre recuerda al del joven Carreras. Domina el estilo verdiano y aunque tiene tendencia a cantar en forte, también es capaz de apianar la voz. Interpreta muy bien su gran escena del Acto I, recitativo-aria-cabaletta “Ah si, ben dite….Tutto parea sorridere…. Si, de’ corsari il fulmini”, con un contrastado fraseo, brillando de sobremanera en la vibrante cabaletta. Dota de patéticos acentos su gran aria del Acto III “Eccomi prigioniero” seguido del extenso dúo con Gulnara, discretamente interpretada por la soprano ucraniana Oksana Dyka, de voluminosa voz, no demasiado bien controlada y con un timbre agrio. Tiene auténticos problemas en su gran escena del Acto II, el recitativo-aria-cabaletta “Né sulla terra….Vola talor dal carcere….Ah, conforto è sol la speme”, con una irregular línea de canto y dificultades en las agilidades. Mejora su prestación en el Acto III, con un mayor control de la emisión, consiguiendo su mejores momentos en el precioso trío con Medora y Corrado, conclusivo de la ópera. Notable interpretación del barítono italiano Vito Priante, exhibiendo un buen estilo de canto verdiano, con un incisivo fraseo pleno de musicalidad, destacando la interpretación que realiza en su gran escena del Acto II, el recitativo-aria-cabaletta “Alfin questo corsaro è mio prigione!….Ma pria togliam dall’anima….S’avvicina il tuo momento”, con una vibrante ejecución de la cabaletta. En personajes comprimarios, buenas interpretaciones de Ignacio Giner (Selimo), Antonio Gómez (El eunuco) y Jesús Rita (El esclavo), todos pertenecientes al Coro de la Generalit Valenciana, cuya prestación –como siempre- resulta excelente, en sus muchas intervenciones, sobre todo en el largo trío con el comienza el final del Acto II (recuerdan momentos del Macbeth verdiano), seguido del gran concertante conclusivo. Y, sobre todo, resultan extraordinarias sus intervenciones en el trío de Medora, Corrado y Gulnara con el que concluye la ópera. La función del día 8 de abril fue tomada en video de alta definición, estando disponible en YouTube. Los lectores del presente comentario pueden contemplar el desarrollo de esta ópera, con gran profusión de primeros planos, que permiten observar muchos detalles; y, materialmente respirar junto a los cantantes.

Aida 1

Aida 2

Aida 3

Aida 4

Aida 5

Aida 6

Algunas de las óperas más famosas y representadas del repertorio, no son precisamente las más fáciles de actualizar. Estamos acostumbrados a ver casi todas las grandes óperas situadas en distintos momentos, lugares y épocas. Todas menos una, Aida. Casi imposible situarla en una época distinta a la que hace referencia, mucho menos cambiar su ubicación y sacarla de las riveras del Nilo, donde Verdi situó alguna de sus más brillantes e íntimas escenas.Lejos y superados ya los tristes años de galeras, Aida (1871) es una de las óperas de madurez de Verdi anterior a sus dos ultimas composiciones, Otello y Falstaff. Habían pasado cuatro años desde Don Carlos y Verdi había reunido ya la fama y riqueza suficiente como para no componer sin motivos lo suficientemente estimulantes para él.

Ismael Pachá, virrey de Egipto, se disponía a celebrar por todo lo alto en 1869 la apertura del Canal de Suez. Encargó al arquitecto italiano Pietro Avoscani la construcción de un gran teatro de ópera en El Cairo. Y claro, para la inauguración de este teatro Pachá quiso contar con la participación del famoso compositor italiano. Verdi rechazaba una y otra vez la oferta de Pachá que piensa en probar suerte con otros compositores como Gounod o Wagner. En aquel momento, uno de los colaboradores contratados para este proyecto, el director de la Ópera Cómica de París, Camille Du Lucle, envió a Verdi parte del argumento de Aida. En ese momento Verdi acepta la oferta para componer esta obra y elige a Antonio Ghislanzoni como libretista. Una de las decisiones que se tomaron sobre el libreto fue sustituir la “t” de Aita, nombre original en egipcio, por la “d” de Aida, para facilitar la dicción de los cantantes. El 24 de diciembre de 1871 se estrena en El Cairo con un éxito extraordinario. Los intérpretes fueron Antonietta Pozzoni Anastasi como Aida, Eleonora Grossi, como Amneris, Pietro Mongini, como Radames, Francesco Steller, como Amonasro y Paolo Medini, como Ramfis. Los fastuosos decorados, que también contribuyeron al éxito, estuvieron a cargo de Philippe Chaperon, Edouard Despléchin, Jean Baptiste Lavastre y Auguste Rubé.

Verdi no viajó al estreno de su Aida en El Cairo, no soportaba los viajes en barco, pero disfrutó con el tremendo éxito (salió a saludar 32 veces) que dos meses después supuso su estreno en la Escala de Milán. En esta ocasión la protagonista fue Teresa Stolz, no en vano era en aquel momento amante del compositor.

Muchas Aidas ha habido desde entonces. Alguna, como la que se ha representado en el Teatro Real estos días, repiten. La producción que Hugo de Ana creó para el estreno de la segunda temporada del Teatro tras su reapertura, ha sido revisada para esta temporada de celebraciones. Quieren con ello, como dice su director Joan Mataboch, mirar al pasado para reivindicar su historia. En esta actualización se ha utilizado el vídeo tratando de dar un aspecto tridimensional a las imágenes. Para ello se ha colocado como siempre esa especie de velo en boca de escenario que, de alguna manera, amortigua la proyección de las voces. Los detalles de la escenografía han sido cuidados escrupulosamente, sobre todo en las reproducciones de algunos elementos como columnas o pirámides. Pero el resultado final es de un abigarramiento escénico que resulta agobiante por momentos. Hay un exceso en todo aquello que requiere delicadeza como el decorado, los adornos, el vestuario o el maquillaje. Todo esto envejece en lugar de actualizar la producción.

La escasa dirección de actores contribuye a la confusión que se aprecia en escena. No se por qué ese empeño en llenar el escenario de centenares de actores al mismo tiempo, sin razón o criterio evidente que lo justifique. Bailarines, coro, esclavos y cantantes intentaban moverse con el consiguiente ruido sobre un suelo lleno de trampas. Tampoco ayudaban a mantener el ritmo de la obra las pausas para los cambios de escena. Ni siquiera los momentos más íntimos consiguieron una atmósfera de recogimiento.

La dirección musical de Nicola Luisotti estuvo llena de teatralidad. Se nota su profundo conocimiento de la obra y del compositor. Es muy meritorio que mantuviera el equilibrio entre la orquesta y los cantantes con tantos elementos de distracción por medio.

Tres son los repartos que han afrontado estas 17 representaciones de Aida que, con alguna que otra sustitución, han generado multitud de combinaciones. La que nos tocó en suerte no se puede decir que tuviera su noche, pero salvaron con dignidad la situación, cosa que se agradece. Ana Lucrecia García, soprano hispano-venezolana que tuvo que sustituir como Aida a la armenia Lianna Haroutounian, no tuvo una fácil papeleta junto a su Radamès, Fabio Sartori. Ambos cumplieron, con dificultades, con sus respectivos papeles.

La Amneris de Daniela Barcelona nos supo a poco. Hacía mucho que no la escuchábamos en el Teatro Real. Dejó destellos de su poderoso centro y agudos vigorosos. Fue la más inspirada en el aspecto dramático, sobre todo en ese último acto lleno de intensidad dramática.

Resaltar el Amonasro de Ángel Ódena que estuvo a gran altura y fue, junto a Barcelona, lo más aplaudido por un frío público que, tal vez, tenía mayores expectativas puestas en esta Aida tan llena de excesos.

Il Corsaro

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el próximo 28 de marzo en la Sala Principal una nueva producción de ‘Il corsaro’, de Verdi, de matices poéticos e interpretación musical historicista.

Así lo han explicado hoy en la presentación de este título Fabio Biondi, director musical, y Nicola Raab, directora de escena. En la conferencia de prensa también han estado presentes el tenor Michael Fabiano, protagonista de la obra, junto con la soprano Oksana Dyka.

‘Il corsaro’ es el primer título que Les Arts transmitirá en ‘streaming’ esta temporada a través de la plataforma europea OperaVision, gracias a la colaboración de la Agencia Valenciana del Turismo.

Fabio Biondi pone en escena la partitura más enigmática y menos representada de Giuseppe Verdi con el Cor de la Generalitat y la Orquestra de la Comunitat Valenciana. Una obra marcada, según señala el maestro palermitano, por el desarrollo histórico y la motivación de la composición:

“Por primera vez, Verdi no da una obra a Ricordi sino que alcanza un ventajoso acuerdo con Lucca. La mala relación con el nuevo editor será determinante en el destino de esta ópera. Un hecho que se une al momento histórico de revolución (1848) en el que se escribe. El Verdi político y del Risorgimento, de óperas como ‘Nabucco’ o ‘La battaglia di Legnano’, escribe una composición profundamente romántica”.

El director titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana señala, no obstante, la gran belleza de las páginas de ‘Il corsaro’, en las que se escuchan momentos que rememoran ‘La traviata’ o ‘Rigoletto’, que se unen a una duración idónea, “una hora y media de música muy densa sin momentos carentes de interés”, apunta Biondi.

Para su interpretación, el director ha reproducido el tamaño y la disposición de la orquesta para la que Verdi pensó ‘Il corsaro’. “La ubicación del foso, bastante alto para la media de hoy en día, da ventaja a los cantantes, sobre todo en los recitativos, muy cerca del estilo belcantista”, añade el maestro.

Seis años después de su exitosa visión de ‘Thaïs’, de Massenet, en la que Plácido Domingo estrenó en València su papel número 139, Athanaël, Nicola Raab firma su primer montaje para Les Arts, que se realiza en coproducción con la Ópera de Montecarlo.

En esta ocasión, la ‘regista’ alemana se ha rodeado de un equipo creativo formado por George Souglides (escenografía y vestuario) David Debrinay (iluminación) y Ran Arthur Braun (coreógrafo de lucha y rodaje).

Producto de su entusiasmo por Lord Byron, gran poeta romántico en lengua inglesa, Giuseppe Verdi se encomendó a convertir la novela versificada ‘The Corsair’ en su decimotercera ópera, con Francesco Maria Piave como libretista.

‘Il corsaro’ narra la historia de Corrado, corsario del mar Egeo, que zarpa en misión secreta para atacar a los turcos, dejando a su amada Medora con los peores presentimientos.

Ya en la ciudad de Corone, los corsarios logran sorprender a los turcos quemando sus naves y asaltando el harén del pachá Seid, en el que Corrado salva a Gulnara, la esclava favorita, de morir entre las llamas. Sin embargo, la rápida reacción de los turcos les permite devolver el golpe y apresar a los invasores, condenando a Corrado a muerte.

Pero Gulnara consuma su venganza, liberando a los corsaros y poniendo fin a la vida de Seid. Ya en la isla corsaria, las funestas premoniciones de Medora le llevan a envenenarse. A su llegada, Corrado apenas tiene tiempo de despedirse de ella y, desesperado, se arroja al mar. Gulnara cae a tierra destrozada.

La propuesta de Raab imagina la historia de ‘Il corsaro’ en una acción interna que tiene lugar en la mente del protagonista, que ella reconvierte en el propio Lord Byron, autor del poema que inspiró a Verdi.

El espacio escénico es su pensamiento, una mente en blanco que se transforma en las diferentes ideas de Corrado mediante proyecciones, luces y movimientos, donde Medora es un recuerdo del pasado y Gulnara una invención que se convertirá en realidad.

Según ha subrayado Fabio Biondi, ‘Il corsaro’ es una “ópera concebida para un reparto de grandísimos cantantes”. El tenor Michael Fabiano encabeza el reparto en Les Arts, en el que le acompañan las sopranos Oksana Dyka y Kristina Mkhitaryan, el barítono Vito Priante, el bajo Evgeny Stavinsky y los tenores del Cor de la Generalitat Valenciana Ignacio Giner, Antonio Gómez y Jesús Rita.

Fabiano, una de las voces más codiciadas del momento, interpreta a Corrado, el papel protagonista, que ya debutó en 2014 en Washington, con una excelente acogida de la crítica especializada. El tenor de Nueva Jersey hace su debut en Valencia junto con la soprano ucraniana Oksana Dyka (Gulnara), a la que el público valenciano recuerda por sus memorables interpretaciones de ‘Madama Butterfly’ y ‘Tosca’.

Completan el cuarteto protagonista dos emergentes voces, que también se presentan por primera vez en Les Arts: la soprano rusa Kristina Mkhitaryan (Medora), ganadora del segundo premio de Operalia 2017, y el barítono italiano Vito Priante (Seid), que cuenta ya con destacados trabajos en Londres, Milán, París, Múnich, Chicago y Los Ángeles.

Les Arts presenta ‘Il corsaro’ los días 28 de marzo y 1, 5, 8 y 10 de abril en la Sala Principal.

‘Streaming’

El Palau de les Arts Reina Sofía ofrecerá en ‘streaming’ la representación del 8 de abril de ‘Il corsaro’ a través de www.OperaVision.eu, la nueva plataforma auspiciada por Opera Europa, que reúne a 30 compañías de ópera de 18 países del continente.

La transmisión de esta función es posible gracias a la colaboración de la Agencia Valenciana del Turismo y del canal de televisión especializado en música Mezzo.

Actividad didáctica

El domingo 25 de marzo, a las 12.00 h, Les Arts propone una actividad didáctica intergeneracional para comprender qué es y cómo se produce una ópera desde el corazón del teatro, el escenario de la Sala Principal. “Una mañana con ‘Il corsaro’” explicará a los asistentes el proceso de elaboración de esta nueva producción, desde los primeros bocetos hasta los trabajos técnicos o artísticos.

Les Arts informa de que el precio de la localidad es de 15 euros para adultos y de 7 euros para el público joven.

Michael Fabiano

Desde que la debutó en la Washington National Opera (Estados Unidos) no han dejado de pedírsela. Michael Fabiano viajará al Palau de Les Arts de Valencia en marzo para ser el protagonista de una nueva producción de la raramente programada ópera de Verdi Il Corsaro, “una obra que se inscribe en ese período en el que el compositor soñaba con la unificación italiana y trasladaba a sus óperas los deseos de libertad de su pueblo, todo dicho muy entrelíneas”, afirma el tenor estadounidense respecto de un título que ha venido madurando desde 2014, cuando lo cantó por primera vez. “Se trata de una obra que recoge la herencia del belcantismo, pero en la que Verdi ya apunta maneras y crea escenas de alto contenido dramático”, comenta Michael Fabiano.

El cantante norteamericano aterrizará en Valencia después de haber conseguido un gran triunfo en la temporada bilbaína con su inigualable Chevalier Des Grieux de Manon de Massenet, “un papel que me va muy bien tanto en lo vocal como en su temperamento, y que es muy romántico. En noviembre también lo canté en San Francisco, o sea que llevaba varios meses con el personaje. Junto al Corrado de Il Corsaro conformará un adecuado contraste, ya que este último además posee tintes heroicos, aunque su línea es casi puro bel canto”.

Michael Fabiano vuelve a España para debutar en Valencia después de haber comenzado la temporada como Rodolfo de La Bohème en una nueva producción en la Royal Opera House de Londres, de pasear su Des Grieux por San Francisco y Bilbao, de cantar el Duca de Rigoletto en la Royal Opera de Londres y de unas cuantas funciones de Lucia di Lammermoor en la Metropolitan Opera de Nueva York, título que después de su debut valenciano continuará cantando en mayo en ese mismo escenario.

Il corsaro

Nicola Raab dirige los ensayos de escena de la primera nueva producción de la temporada 2017-2018.

Fabio Biondi estrena esta ópera con el tenor Michael Fabiano y las sopranos Oksana Dyka y Kristina Mkhitaryan, y el barítono Vito Priante.

El Palau de les Arts Reina Sofía se adentra en la obra de Giuseppe Verdi más enigmática con la ópera ‘Il corsaro’, que se estrena el próximo 28 de marzo.

Fabio Biondi, director musical, y Nicola Raab, responsable de la puesta en escena, se encuentran inmersos en los ensayos de la primera nueva producción de la temporada 2017-2018.

El director titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana estrena esta obra con un reparto encabezado por el tenor Michael Fabiano, las sopranos Oksana Dyka y Kristina Mkhitaryan, y el barítono Vito Priante.

Fabiano, una de las voces más codiciadas del momento, interpreta a Corrado, el papel protagonista, que ya debutó en 2014 en Washington, con una excelente acogida de la crítica especializada. El tenor de Nueva Jersey hace su debut en Valencia junto con la soprano ucraniana Oksana Dyka (Gulnara), a la que el público valenciano recuerda por sus memorables interpretaciones de ‘Madama Butterfly’ y ‘Tosca’.

Completan el elenco protagonista dos emergentes voces, que también se presentan por primera vez en Les Arts: la soprano rusa Kristina Mkhitaryan (Medora), ganadora del segundo premio de Operalia 2017, y el bajo barítono italiano Vito Priante (Seid), que cuenta ya con destacados trabajos en Londres, Milán, París, Múnich, Chicago y Los Ángeles.

Seis años después de su exitosa visión de ‘Thaïs’, de Massenet, en la que Plácido Domingo estrenó en València su papel número 139, Athanaël, Nicola Raab firma su primer montaje para Les Arts, que se realiza en coproducción con la Ópera de Montecarlo.
En esta ocasión, la ‘regista’ alemana se ha rodeado de un equipo creativo formado por George Souglides (escenografía y vestuario) y Ran Arthur Braun (coreógrafo de lucha y rodaje).

La propuesta de Raab reconvierte la historia de ‘Il corsaro’ en una acción interna que tiene lugar en la mente del protagonista. La puesta en escena de su visión se materializa en un espacio escénico blanco, que se transforma a través de movimientos, formas, imágenes, colores y proyecciones en los diferentes ambientes e ideas por los que transita el corsario Corrado.

Producto de su entusiasmo por Lord Byron, gran poeta romántico en lengua inglesa, Giuseppe Verdi se encomendó a convertir la novela versificada ‘The Corsair’ en su decimotercera ópera.

Con Francesco Maria Piave como libretista, el compositor de Busseto exprime en la partitura las últimas gotas de su corazón romántico, que ya andaba fascinado por las cuestiones sociales.

Estrenada el 25 de octubre de 1848 en el Teatro Grande de Trieste, ‘Il corsaro’ se revela como una ópera de detalles magistrales y trazos vigorosos, que exhibe detalles proféticos de las obras maestras que encumbrarían la figura de Giuseppe Verdi.

‘Il corsaro’ narra la historia de Corrado, corsario del Mar Egeo, que zarpa en misión secreta para atacar a los turcos, dejando a su amada Medora con los peores presentimientos.

Ya en la ciudad de Corone, los corsarios logran sorprender a los turcos quemando sus naves y asaltando el harén del pachá Seid, en el que Corrado salva a Gulnara, la esclava favorita, de morir entre las llamas. Sin embargo, la rápida reacción de los turcos les permite devolver el golpe y apresar a los invasores, condenando a Corrado a muerte.

Pero Gulnara consuma su venganza, liberando a los corsaros y poniendo fin a la vida de Seid. Ya en la isla corsaria, las funestas premoniciones de Medora le llevan a envenenarse. A su llegada, Corrado apenas tiene tiempo de despedirse de ella y, desesperado, se arroja al mar. Gulnara cae a tierra destrozada.

Les Arts programará ‘Il corsaro’ los días 28 de marzo y 1, 5, 8 y 10 de abril en la Sala Principal.

Daniela Barcellona

En plena celebración del Bicentenario del Teatro Real y cuando se cumplen veinte años de su reapertura, la gran mezzosoprano Daniela Barcellona regresa al coliseo madrileño para interpretar Amneris en la ópera Aida, de Giuseppe Verdi.

Daniela Barcellona, considerada por las máximas autoridades en Rossini como la mejor mezzosoprano rossiniana de los últimos veinte años, que marcó un punto de inflexión en la historia interpretativa del rol de Tancredi, ha decidido extender su repertorio actual más allá del belcanto: “Estoy siguiendo el desarrollo natural de las demandas vocales y físicas que caracterizan este momento de mi vida”.

La famosa mezzo italiana, que emocionó al público valenciano por su poderío vocal y escénico en su debut del rol de Amneris, y con su memorable interpretación en la Arena di Verona, hizo exclamar a la crítica “Grandissima Daniela Barcellona! Abbiamo finalmente trovato l’Amneris areniana che aspettavamo da anni!”, regresa al Teatro Real, para interpretar, una vez más, a la princesa egipcia, tras su extraordinario éxito en el pasado Festival de Salzburgo junto a la Filarmónica de Viena y bajo la batuta del maestro Riccardo Muti, quien la llamó horas antes de su actuación como Amneris en el célebre escenario del Großes Festspielhaus, donde, tras un largo viaje en coche, brilló con luz propia.

Los próximos días 9, 15 y 20 de marzo, tendremos ocasión de disfrutar de la actuación de Daniela Barcellona en el Teatro Real de Madrid, bajo la dirección musical de Nicola Luisotti, compartiendo escenario con la soprano Lianna Haroutounian (Aida), el tenor Fabio Sartori (Radamés) y Ángel Ódena (Amonasro). Casi 300 artistas (entre solistas, coro, bailarines, actores y orquesta), en la revisada producción original de 1998, que firma el argentino Hugo de Ana.

Entre sus compromisos más inmediatos, cabe destacar el estreno de Falstaff, en la Staatsoper Unter den Linden, con dirección escénica de Mario Martone y dirección musical de Daniel Barenboim, Semiramide en la Bayerische Staatsoper, La Gioconda en la Deutsche Oper Berlin, la Petite messe solennelle en el Rossini Opera Festival y la Messa da Requiem de Verdi, con la Chicago Symphony Orchestra y Riccardo Muti. Además, este mes de marzo, saldrá al mercado su nuevo proyecto discográfico en el que interpreta el rol de Arsace, en una grabación íntegra de Semiramide de Rossini (Opera Rara), junto a Sir Mark Elder y la Orchestra of the Age of Enlightenment.

Daniela Barcellona

Aida

Entre los días 7 y 25 de marzo se ofrecerán 17 funciones de Aida, con la gran producción concebida por Hugo de Ana para la inauguración de la segunda temporada del ‘nuevo’ Teatro Real, en octubre de 1998, que desvelaba al público las enormes dimensiones y las excepcionales capacidades técnicas de su flamante escenario.

Las 8 funciones de entonces, dirigidas por Luis Antonio García Navarro (1941-2001), se unían a las 353 que tuvieron lugar en las temporadas anteriores al cierre del teatro, en 1925. Durante ese periodo el popular título verdiano fue el más representado en el Real, siendo Giuseppe Verdi (1813-1901) el compositor preferido del público madrileño.

En la presente temporada de conmemoraciones ─los 200 años del bicentenario y los 20 años de su reapertura─, el Teatro Real mira, pues, a su historia pasada y reciente a través de la reposición de Aida, uniendo a este auto-homenaje otro más simbólico a Pedro Lavirgen (1930). Este gran tenor no pudo interpretar en el Real a los personajes que lo distinguieron ─como Radamès, de Aida, con el que debutó en La Scala de Milán─ porque el apogeo de su brillante carrera trascurrió durante el período en que el coliseo de la Plaza de Oriente fue sala de conciertos y las óperas se representaban en el vecino Teatro de la Zarzuela.

Con el estreno de Aida en El Cairo, en 1871, Giuseppe Verdi, sexagenario y con 25 óperas en su haber, culminaba aparentemente una carrera prolífica (que luego duraría hasta los 80 años), con una partitura muy efusiva, pero también honda e intimista, en la que afloran los temas recurrentes en su obra: el triángulo amoroso, el trasfondo político y social, la prepotencia de los dictadores, la humillación de los oprimidos, los sentimientos paterno-filiales, los celos, los amores prohibidos, la traición, la soledad, la muerte…

Desde el punto de vista compositivo, Aida también refleja la veteranía de Verdi: su dominio de la escritura vocal, ─privilegiando los dúos y números de conjunto, en detrimento de las arias─; la genial utilización de la orquestación para obtener efectos dramatúrgicos; la yuxtaposición de momentos de recogimiento y de esplendor; y la pericia en la articulación de grandes números corales y coreográficos con inspiradas melodías solistas, de gran aliento y profundo dramatismo.

Es precisamente esta dualidad entre la espectacularidad de las escenas de masas ─con el imperio egipcio, ejércitos, faraones, esclavos, sacerdotisas, invasores, prisioneros, ritos religiosos, celebraciones, etc.─ y aquellas, recogidas, en las que afloran los conflictos y dramas de los protagonistas, donde radica la dificultad de la puesta en escena de Aida.

Hugo de Ana opta por una producción de fuerte poder simbólico, dominada por una colosal pirámide que sugiere la magnificencia del poder político y religioso, contrapuesta a paisajes desérticos que enfatizan la profunda soledad de los personajes, que se debaten entre sentimientos, dudas y contradicciones.

Para la actual reposición de Aida, Hugo de Ana ha revisado la producción original de 1998, actualizando elementos escenográficos y parte del vestuario e introduciendo algunas proyecciones.

Tres repartos se alternarán en la interpretación de los papeles protagonistas de Aida, con Liudmyla Monastyrska, Anna Pirozzi y Lianna Haroutounian en el rol titular; Violeta Urmana, Ekaterina Semenchuk y Daniela Barcellona como Amneris; Gregory Kunde, Alfred Kim y Fabio Sartori como Radames; y Gabriele Viviani, George Gagnidze y Ángel Ódena, como Amonasro. Estarán secundados por el resto del elenco y por el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, bajo la dirección de Nicola Luisotti, que dirigirá su tercer título verdiano en el Teatro Real, después de sus alabadas versiones de Il trovatore y Rigoletto.

Con casi 300 artistas ─entre solistas, coro, bailarines, actores y orquesta─ y una escenografía ya histórica, Aida vuelve a Madrid entre celebraciones y homenajes, pero, sobre todo, trayendo al escenario del Real a grandes intérpretes, capaces de dar a la obra de Verdi su verdadera dimensión universal.

DonCarlo1

 

DonCarlo2

DonCarlo3

DonCarlo4

DonCarlo3

 

DonCarlo4

 

DonCarlo5

DonCarlo6

DonCarlo7

DonCarlo8

DonCarlo9

Hace justo diez años se represento por primera vez El Palau de Les Arts, el verdiano Don Carlo, entonces con la excelente dirección del ya desaparecido Lorin Maazel ¡eran aún buenos tiempos para El Palau! Esta ópera ha vuelto a programarse para inaugurar oficialmente, el pasado 9 de diciembre, la nueva temporada 2017-18, con la presencia en el reparto del incombustible Plácido Domingo como Rodrigo Marqués de Posa. El cantante madrileño a punto de cumplir setenta y siete años, sigue teniendo un auténtico tirón, hasta el punto que casi todas las entradas de las cinco representaciones programadas, se habían agotado con bastante antelación. El estreno estuvo marcado por la gran polémica surgida pocos días antes, con la dimisión Davide Livermore como Intendente y Director Artistico del Palau de Les Arts. Antes del comienzo de la representación una espectadora solicitó un aplauso para Livermore, que fue seguido de una fuerte ovación. Tras el descanso, cuando estaba a punto de comenzar el Acto III, una voz gritó “conceller cobarde”, secundado por numerosos aplausos y otras voces que decían “fuera políticos” o “no os carguéis la ópera”. Todas estas espontaneas manifestaciones, muestran el tremendo malestar de un público, que discrepa de unas decisiones políticas, que pueden perjudicar a este importante centro operístico. Esperemos que todo se resuelva, para que los aficionados al mundo de la lírica, podamos seguir disfrutando de las excelentes programaciones ofrecidas por este teatro. El complejo mundo de la ópera debe ser gestionado por auténticos expertos, que no estén mediatizados por los intereses políticos.

Don Carlos surge como un encargo a Giuseppe Verdi del gobierno francés, con motivo de la Exposición Universal que iba a tener lugar en París, en 1867. El tema elegido era una adaptación de la obra Don Carlos, Infant von Spain de Schiller. El magnífico drama del poeta alemán databa de 1787, y era una obra de intenso contenido político, donde Schiller, realizaba una dura crítica del autoritario Felipe II, fuertemente influido por la Inquisición, en contra del ansia de libertad de su hijo el Infante Don Carlos y su amigo Rodrigo Marqués de Posa. El dramaturgo se había inspirado para su obra, en un episodio de la “leyenda negra” que sobre Felipe II, que maquinaron Guillermo de Orange, responsable de rebelión contra el Imperio Español de los Países Bajos y Antonio Pérez, el desleal secretario de Felipe II. Ese episodio era el de la muerte en prisión de Don Carlos, heredero del trono, en circunstancias nunca aclaradas. Es una realidad histórica que cuando el Infante era un niño, se había pensado en casarlo con la hija de Enrique II de Francia, Isabel de Valois. Finalmente, ésta había sido destinada, cuando solo contaba trece años, a ser esposa de Felipe II, viudo ya dos veces. Lejos toda realidad histórica, la obra de Schiller planteaba que Isabel Valois, siendo una adolescente, había conocido en Francia a Don Carlos, que era de su misma edad, estableciéndose entre ambos una relación amorosa, finalmente truncada por el casamiento de Isabel con Felipe II. El reencuentro de Don Carlos e Isabel, es el detonante del drama escrito por Schiller, donde la detención y muerte de Don Carlos se había producido por los celos de Felipe II, al descubrir las antiguas relaciones de su hijo con Isabel y el apoyo que el Infante estaba dando a los rebeldes flamencos, duramente perseguidos por su padre. A partir de la obra de Schiller, Joseph Méry y Camille du Locle, prepararon un magnífico libreto. Con ese material Verdi consiguió poner música a un texto de largos diálogos morales y políticos, con una feroz crítica a La Inquisición, representada por ese tremendo y siniestro personaje del Gran Inquisidor, en la estremecedora escena de su dúo con Felipe II. Se trata de una historia sobre la amistad, el amor, los celos, los conflictos paterno-filiales, que siempre interesaron a Verdi; y, sobre todo, de la soledad del poder, plasmada en un impresionante monólogo de Felipe II. La obra seguía las convenciones de la Gran Ópera, con una estructura en cinco actos, y la inserción en el Acto III de un ballet de ciertas dimensiones, denominado La Peregrina.
El estreno de Don Carlos se produjo en el Teatro Imperial de la Ópera de París (posteriormente llamado Palais Garnier) el 11 de marzo de 1867, con asistencia del emperador Napoleón III y de su esposa Eugenia de Montijo, a quien molestó de sobremanera la forma en la que Verdi trataba a Felipe II. Paralelamente a la versión escrita en francés, Achile de Lauzières, preparó una traducción del libreto al italiano, que fue estrenada en el Teatro Comunale de Bolonia el 27 de octubre de 1867. Con el paso de los años, Verdi decidió reducir la ópera a cuatro actos, donde se eliminaba el Acto I de la versión francesa (Acto de Fontainebleau) y el ballet. Esta versión se estrenó en el Teatro alla Scala el 10 de enero de 1884, y es la que se representa más habitualmente.
Las representaciones de Don Carlo fueron muy escasas durante la primera mitad del Siglo XX. A partir de 1950 vuelve a ser programada con cierta asiduidad, siendo el personaje de Don Carlo interpretado por grandes tenores como Jussi Björling, Richard Tucker, Franco Corelli, John Vickers y Carlo Bergonzi, quien en 1965 realizó una extraordinaria interpretación, en una referencial grabación de estudio (versión italiana en cinco actos) del sello DECCA, junto a Renata Tebaldi como Isabel de Valois, la impresionante Princesa de Éboli de Grace Bumbry, el espléndido Felipe II de Nicolai Ghiaurov, el elegante y sutil Posa de Dietrich Fischer-Dieskau y el imponente Gran Inquisidor de Martti Talvela, dirigidos por Georg Solti al frente de la Orquesta del Covent Garden.
Cabe señalar las magníficas creaciones de Don Carlo realizadas por tenores españoles como José Carreras, Jaime Aragall, y sobre todo de Plácido Domingo, quien más veces lo interpretó, desde que lo debutase en la Ópera de Viena, en 1967, hasta unas últimas funciones, también en ese mismo teatro, en 1992. En el transcurso de esos veinticinco años, Domingo ha dejado un importante legado discográfico de esta ópera, con numerosas grabaciones en directo, entre ellas, dos tomas en video: en 1978 (Teatro alla Scala) junto al Posa del gran Renato Bruson, con dirección de Claudio Abbado y en 1983 (Metropolitan de New York) junto a la magnífica Isabel Valois interpretada por Mirella Freni, con dirección de James Levine. De todas sus interpretaciones, cabe destacar la que realizó en estudio (versión italiana en cinco actos) para EMI, en 1970, junto a Monserrat Caballé como Isabel de Valois, la extraordinaria Éboli de Shirley Verret, el Felipe II de Ruggero Raimondi y Sherrill Milnes como Posa, con la magnífica dirección de Carlo María Giulini al frente de la Orquesta del Covent Garden. Esta grabación resulta referencial junto a la de Solti, y en ella, Domingo realiza una de las mejores interpretaciones de toda su carrera. Curiosamente, ya pasados veinticinco años de su último Don Carlo, Domingo ha retomado esta ópera, interpretando el papel baritonal de Rodrigo Marqués de Posa, que debutó en la Ópera de Viena, en junio pasado y que ha vuelto a interpretar en el Palau de Les Arts.

El Don Carlo representado en Valencia es la versión en cuatro actos, siendo una producción de la Deutsche Oper de Berlín dirigida escénicamente por Marco Arturo Marelli, también responsable de la escenografía y el diseño de iluminación. Reconozco mi predilección por las producciones que reproduzcan, lo más fielmente posible, tanto en su escenografía como en el vestuario un período histórico concreto, y ello se hace aún más necesario en óperas como Don Carlo. Sin duda, estas producciones son sumamente costosas, pero resultan especialmente brillantes. Y, pueden servir de ejemplo los montajes de Franco Zeffirelli, John Dexter o Hugo de Ana. En este Don Carlo se ha optado por una escenografía de carácter minimalista con unos grandes paneles móviles que se van desplazando para acotar espacios escénicos, realzados, en diferentes momentos, por una acertada iluminación. Los huecos que se forman entre los paneles, durante gran parte de la representación, adoptan la forma de cruz, en un intento de mostrar la gran influencia religiosa sobre el poder político en la época de Felipe II. Los objetos escénicos son mínimos: un pequeño monolito coronado por numerosas velas que aparece al comienzo y final de la ópera, algunas banquetas o el lecho conyugal vacío, que Felipe II contempla con infinita tristeza en su gran escena del Acto III. El diseño de vestuario de Dagmar Niefind resulta atractivo, siendo de carácter histórico el que llevan las mujeres con predominio de tonos oscuros, excepto el personaje de Éboli, que luce un vestido de color verde. El vestuario masculino, es más intemporal, con detalles claramente modernos como esa cartera que lleva en bandolera el marqués de Posa. Los colores oscuros contrastan con el intenso rojo de las vestimentas eclesiásticas, sobre todo en la gran escena del Auto de Fé, uno de los momentos más conseguidos de esta producción. Aceptable dirección escénica de Marco Antonio Marelli, quien al final de la ópera se toma licencias con respecto al texto original, con el fusilamiento de Don Carlo y sus amigos flamencos, que recuerda el famoso cuadro de Goya, “Los fusilamientos de la Moncloa”.

Gran actuación de la Orquesta de la Comunidad Valenciana dirigida por Ramón Tebar, quien mostro gran conocimiento de esta partitura verdiana, ofreciendo una lectura meticulosa, intensa y contrastada, donde el sonido orquestal brilló de sobremanera en la “Canción del velo” en el Acto I, y sobre todo en la gran escena de la Coronación y Auto de Fé, conclusiva del Acto II, con una muy destacada intervención de los metales. También, el acompañamiento orquestal confirió un tremendo dramatismo al diálogo entre Felipe II y El gran Inquisidor en el Acto III. Cabe destacar la ejecución de la suave y delicada música que introduce el Acto II. Otros excelentes momentos orquestales se produjeron en el dúo de Felipe II e Isabel del Acto III, y en trío de ese mismo acto con Éboli, Posa y Felipe II, con excelente prestación de los violonchelos. De gran belleza el sonido de flauta y metales, cuando se produce la muerte de Posa. Precioso resulta el diálogo de cuerda grave y metales en el preludio del Acto IV. Mención especial merece la brillantísima intervención solista del violonchelo en la gran escena de Felipe II, al comienzo del Acto III. Magnífica prestación de oboe y corno inglés acompañando el aria de Isabel del Acto I “Non pianger mia compagna”. Muy brillante el sonido orquestal acompañando el “Dúo de la amistad” de Don Carlo y Posa, al final del Cuadro I del Acto I, que aparece reiteradamente en diferentes momentos de la ópera. Excelente labor de concertación de Ramón Tebar muy pendiente de las voces, en especial facilitando la labor de Plácido Domingo. En suma, la actuación orquestal fue el gran atractivo de este Don Carlo.

Plácido Domingo ha ampliado a su extensísimo repertorio, el papel de Rodrigo Marqués de Posa, que interpretó por primera vez el pasado mes de junio, en la Ópera de Viena, precisamente cuando se cumplía el cincuenta aniversario de su debut como Don Carlo en ese mismo teatro. Al escuchar la magnífica creación del infortunado Infante de España, realizada por un jovencísimo Domingo, de timbre bellísimo, con una espléndida línea de canto verdiano, y comprobar su lógico estado vocal actual, surge -al menos para mí- una gran pena y nostalgia. Posa es uno de los más bellos roles baritonales creados por Verdi. Se trata de un personaje de presencia y vigor juveniles, de la misma edad que Don Carlo. Por tanto, el primer problema, para Domingo es su absoluta falta de adecuación escénica, ya que con su aspecto físico actual, -propio de alguien a punto de cumplir setenta y siete años- en sus escenas con Don Carlo, parece su padre e incluso su abuelo. Otro problema es la falta de diferenciación tímbrica con Don Carlo, ya que Domingo canta papeles baritonales con voz de tenor. A todo ello se añade un corto fiato y perdida de volumen vocal que le hace casi inaudible en los concertantes. Sin embargo, aún tiene capacidad para ofrecer una línea de canto verdiano, mucho mejor que la de sus compañeros de reparto. Y, en su gran escena del Acto III, es capaz de superar carencias e interpretar de manera muy notable, ligando bien las notas, la bellísima aria “Per me giunto è il dì supremo”, dando una lección de canto verdiano. Cuando acudió a saludar, al final de la representación, el público le dedicó una estruendosa ovación, consciente de que estaban en presencia del último gran mito de la ópera.
Andrea Caré en el papel de Don Carlo, ofreció un atractivo timbre moviéndose bien en la zona aguda, aunque mostrando dificultades en la zona de paso. Se mostró poco expresivo, con un fraseo monótono y falto de intencionalidad. Sus mejores momentos fueron su dúo con Éboli del Acto I, y sobre todo el gran dúo final del Acto IV, con una Isabel de Valois, interpretada por María José Siri, quien mostró una buena vocalidad, con un seguro registro agudo, aunque con una muy limitada gama de graves y un canto, por momentos, poco expresivo. Realizó una notable interpretación vocal –peor en el plano expresivo- de su aria del Acto I “Non pianger mia compagna”. Estuvo bastante entonada en el Trío del Acto I, junto a Éboli y Posa. Su actuación fue ganando en intensidad en su dúo con Felipe II, del Acto III, consiguiendo ofrecer una magnífica interpretación de su gran aria del Acto IV “Tu che la vanita”, con excelentes regulaciones del sonido incluso ejecutando una meritoria “messa di voce” y emitiendo con seguridad un Si4.
Violeta Urmana ofreció un interpretación de Éboli, llena de expresividad, aunque en el plano vocal tuvo ciertas dificultades en la ejecución de las agilidades en su aria del Acto I “Nell giardin del bello” (La canción del velo), donde, curiosamente, quedó cortada la última parte de la repetición, con una serie de compases omitidos, que adelantan el momento orquestal que marca la presencia de la reina. Muy bien en su dúo con Isabel del Acto III, seguido de la muy difícil aria del “O don fatale” que interpretó con arte y auténtica valentía, aunque con carencias en el registro grave y unos agudos algo destemplados y tirantes.
El bajo Alenxander Vinogradov como Felipe II, ofreció una imponente vocalidad, aunque no muy metido en el estilo de canto verdiano, y ello se pone de manifiesto en su dúo con Posa del Acto I, donde Plácido Domingo, si muestra un buen dominio del fraseo verdiano. El bajo ruso realizó una muy notable y matizada interpretación de su gran escena en el arranque del Acto III, “Ella giammai m’amo….Dormiró sol nel manto” y está magnífico en el impresionante dúo con el gran Inquisidor interpretado por el bajo Marco Spotti, carente de la rotundidad de bajo profundo que requiere este rol, donde es superado claramente por Alexander Vinogradod, uno de los grandes triunfadores de este Don Carlo.
Bien el resto de los interpretes, destacando la soprano Karen Gardeazabal como el travestido Tebaldo, ridículamente caracterizado con bigote incluido, y la voz del Cielo interpretada Olga Zharikova, que aparece en escena con un bebe que le es arrebatado.
Como siempre, excelente prestación del Coro de la Generalitad Valenciana, en sus numerosas intervenciones, resultado sumamente meritoria su labor, en momentos donde las voces quedan encajadas en los huecos que dejan los paneles móviles, como en el caso de la escena del “Auto de Fé”.

Ramón Gener

El humanista y divulgador musical Ramon Gener desvela los secretos ‘Don Carlo’, de Verdi, al público del Palau de les Arts Reina Sofía, el miércoles, 29 de noviembre, a las 19.30 h en el Aula Magistral.

El centro de artes retoma así el ciclo de conferencias-espectáculo ‘Les Arts és òpera’ después de la excelente acogida la pasada temporada. Con su habitual lenguaje didáctico y materiales audiovisuales, el presentador del célebre programa “This is Opera” visitará Les Arts para analizar los títulos que conforman el abono operístico del teatro: ‘Don Carlo’, de Verdi; ‘Peter Grimes’, de Britten; ‘Il corsaro’, de Verdi; ‘Tosca’, de Puccini; y ‘La damnation de Faust’, de Berlioz.

Las conferencias tendrán lugar en el Aula Magistral, con una capacidad de 380 espectadores, y será necesario solicitar previamente localidad para su asistencia. A través del apartado de Venta de Entradas de www.lesarts.com y dentro de las fechas indicadas, se podrá retirar un máximo de 2 invitaciones por solicitante.

Mañana martes, 28 de noviembre, de 10.00 h a 23.59 h, o hasta completar el aforo disponible, el público general podrá adquirir sus entradas para la conferencia de ‘Don Carlo’.

Ramon Gener

Licenciado en Humanidades y en Ciencias Empresariales. Empezó su formación como músico estudiando piano en el Conservatorio del Liceo y la completó con Anna Maria Albors. Por recomendación de la soprano Victoria de los Ángeles empezó a estudiar canto bajo su supervisión. Completó sus estudios vocales en Varsovia con el barítono Jerzy Artysz y en Barcelona con el tenor Eduard Giménez. Después de una carrera de varios años como barítono dejó de cantar y empezó una nueva etapa como divulgador musical ofreciendo conferencias sobre música “clásica” y ópera.

El eco y la repercusión de estas conferencias lo llevaron hasta el mundo de la televisión. Primero a TV3 con el programa “Òpera en texans” y después a la escena internacional con “This is Opera”, una coproducción española y alemana grabada en inglés y español que se puede ver en muchos países del mundo. En la radio colabora de forma habitual en el programa “Hoy por hoy” de la cadena SER y en el programa “Versió RAC1”. También se ha introducido en el mundo literario con la publicación de “Si Beethoven pudiera escucharme” (2013) y “El amor te hará inmortal” (2016).

María José Montiel

La mezzosoprano madrileña María José Montiel debutará el próximo 19 de noviembre en Liverpool (Inglaterra) intepretando una de las obras que la ha hecho famosa en el mundo entero, la Messa da Requiem de Giuseppe Verdi. La diva española subirá al escenario del Liverpool Philharmonic Hall junto a la Royal Liverpool Philharmonic y al Royal Liverpool Philharmonic Choir, todos bajo la dirección de Vasily Petrenko, acompañada de la soprano Ainhoa Arteta, del tenor David Butt Philip y del barítono Bryn Terfel. Montiel ha interpretado esta obra maestra de Verdi en escenarios de todo el mundo colaborando con directores de la talla de Riccardo Chailly, con quien realizara varias giras interpretando este Requiem, sin duda una de sus obras favoritas.

Después de este nuevo debut, María José Montiel viajará a Valencia para ofrecer un concierto benéfico para la Fundación Columbus, de la que ella es embajadora y que recauda fondos para niños con patologías graves y enfermedades raras. Seguidamente realizará un recital en la Sociedad Filarmónica de Alicante y ya en enero de 2018 participará en el concierto DIVAS junto a las sopranos Ainhoa Arteta y Pilar Jurado en el MadWomanFest.

En próximos compromisos interpretará Shéhérazade de Ravel y las Siete Canciones populares españolas de Falla junto a la Orquesta Nacional de España (enero 2018), participará en el ciclo Opera Stars Concerts en la Naples Opera de Estados Unidos con un recital junto al maestro Ramón Tebar, regresará a Barcelona con el Requiem de Verdi con la Simfònica del del Liceu dirigida por Josep Pons (febrero), debutará como Princesa de Eboli de Don Carlo en la Ópera de Tenerife y también regresará al Teatro de La Zarzuela de Madrid con un recital junto al piano de Rubén Fernández Aguirre.

Andrea Caré

Andrea Carè, uno de los tenores más importantes de su generación, acaba de triunfar en el Teatro Real de Madrid interpretando a Pinkerton en Madama Butterfly y a Don José en Carmen. Ahora prepara su debut en el Palau de Les Arts de Valencia donde volverá a ser el protagonista de la ópera de Verdi Don Carlo, título que el interprete italiano ya ha cantado en Canadá, Francia y en el mítico Bolshoi de Moscú. “Se trata de un personaje fascinante por la complejidad psicológica que representa y por su dificultad vocal e interpretativa, aunque creo que se adapta muy bien a mi instrumento”, apunta el tenor, entusiasmado con cantar esta ópera en España, país en el que se ambienta la acción. Esta vez encarnará al infante nada menos que junto al Rodrigo de Plácido Domingo, artista con el que Andrea Carè ha coincidido en varias oca-siones y con quien tiene grabado Nabucco en DVD (Sony). Ganador de la Spoleto International Opera Competition (2005), ha perfeccionado su arte con la mítica soprano Raina Kabaivanska así como con el legendario Luciano Pavarotti. Y si en próximas temporadas debutará en el Metropolitan de Nueva York y en la Ópera de Viena, Carè ya ha actuado en algunos de los escenarios más importantes del mundo, como la Royal Opera House del Covent Garden de Londres, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el Teatro Regio de Turín, la Ópera de Roma, la Deutsche Oper de Berlín, el China NCPA de Pequín o el Teatro alla Scala de Milán. Con esta producción valenciana, Carè consolida su presencia en el mercado operístico español después de sus debuts en Barcelona y Madrid.

Más información.

Aquiles Machado

ABAO-OLBE (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) inaugura su 66 Temporada con I Masnadieri de Verdi. Este título conforma la duodécima edición del proyecto TUTTO VERDI de la Asociación que encara ya su recta final. Los próximos días 21, 24, 27 y 30 de octubre, con el patrocinio de IBERDROLA, sube a escena esta ópera estrenada en Londres, una de las más belcantistas del maestro italiano, que posee todas las características de movimiento romántico: pasión, idealismo, rebeldía…

En este drama, que se desarrolla en Alemania a principios del siglo XVIII, Verdi supo centrar las convenciones y condiciones de la Italia del ochocientos aunándolas con los gustos particulares del Londres victoriano. Para dar vida a los protagonistas de este título lleno de nuevos recursos musicales, donde se alternan los momentos dramáticos con los liricos y las frases de coloratura, ABAO-OLBE ha reunido a un elenco encabezado por Aquiles Machado, un tenor conocido por el público bilbaíno ya que nos ha visitado en siete ocasiones, y que está conquistando la escena europea con compromisos en Viena, Zurich, Moscú, Bologna, Bélgica… A su lado realiza su presentación en ABAO la joven soprano italiana Marta Torbidoni en el papel de ‘Amalia’, rol que interpretó recientemente en esta misma producción en el Teatro Giuseppe Verdi de Busseto. El barítono búlgaro Vladimir Stoyanov como ‘Francesco’ y el bajo Mika Kares como ‘Massimiliano’ completan el cuarteto protagonista. Junto a ellos el tenor Juan Antonio Sanabria como ‘Arminio’, el bajo Petros Magoulas como ‘Moser’ y el tenor Alberto Nuñez como ‘Rolla’ cierran el cartel.

La parte musical está a cargo del maestro Miguel Ángel Gómez Martínez, director titular de la Orquesta Sinfónica de RTVE y gran conocedor de este repertorio, quien se pone al frente de la Bilboko Orkestra Sinfonikoa para dirigir un título que según sus propias palabras “ofrece una especial frescura y espontaneidad”. La parte coral es una vez más tarea del Coro de Ópera de Bilbao, con Boris Dujin al frente.

En el escenario una producción del Teatro Regio di Parma que se estrena por primera vez a nivel nacional, ideada por el debutante en ABAO, Leo Muscato. Se trata de un espectáculo con sentido histórico y contemporáneo donde los ladrones, en eterna búsqueda de la felicidad, son modernos pero revolucionarios. Entre el fuego y el hierro, Muscato apuesta por la madera con un anillo atormentado en una atmósfera brumosa y arbolada llena de tensión dramática, simbolismos y efectos de luz. Un hermoso vestuario de Silvia Aymonino desvela la parte gótica e intemporal de este drama.

Conferencia sobre “I Masnadieri”

Con el fin de analizar, con carácter previo al estreno, los aspectos más relevantes de esta ópera de Verdi, ABAO-OLBE ha organizado una conferencia, de entrada libre hasta completar aforo, para el viernes 20 de octubre en el Auditorio del Museo de Bellas Artes (entrada por la puerta Chillida) a las 19.15 horas. En esta ocasión será Andrea Merli, crítico musical, ensayista y conferenciante. Colaborador habitual de la revista L’Opera y corresponsal en Milán de la revista Ópera Actual. Su interés por la música y la ópera le ha llevado a publicar numerosos trabajos en teatros y medios especializados. Desde hace más de una década tiene un programa sobre ópera en la RAI Radio.

Riccardo Frizza

El maestro italiano Riccardo Frizza, que acaba de ser nombrado director musical del Donizetti Opera Festival de Bérgamo (Italia), no es solo una autoridad en el repertorio belcantista e italiano en general, sino también, y especialmente, del verdiano. Y si el curso pasado se puso al mando de más de medio centenar de funciones de obras de Verdi, Donizetti y Bellini en algunos de los teatros más importantes del mundo, en noviembre regresa a Japón para ponerse al mando de la producción de La Traviata de Verdi en el New National Theatre tokiota. La popular obra maestra verdiana, una de las más queridas del público japonés, contará con un reparto encabezado por la soprano rumana Irina Lungu, toda una estrella del firmamento lírico internacional.

Esta Traviata japonesa llega a la agenda del maestro Frizza después de haber conseguido un nuevo éxito en su carrera con el canto del cisne del genio verdiano, Falstaff, en el Teatro Regio de Parma, cuna del arte de Giuseppe Verdi. Y desde Tokio viajará después a la Opéra National de Paris para dirigir nueve funciones de Il barbiere di Siviglia de otro de los autores belcantistas más relevantes: Gioachino Rossini.

Más información

Riccardo Frizza

Riccardo Frizza, uno de los directores musicales más importantes de su generación, continúa este curso concentrado en uno de sus compositores favoritos, Giuseppe Verdi. Como experto en el repertorio italiano que es, el maestro nacido en Brescia dirigió la pasada temporada más de cincuenta funciones de títulos como Otello, Lucia di Lammermoor, Attila, Norma, Rigoletto o I Puritani en teatros como la Opéra National de Paris, La Fenice de Venecia, la Lyric Opera de Chicago, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona o el Müpa de Budapest; este verano ha regresado al emblemático Sferisterio del Festival de Macerata para dirigir cuatro funciones de Aida y en octubre seguirá con más Verdi, en esta ocasión en el Teatro Regio de Parma (Italia) con la última ópera del genio de Busetto, Falstaff; será los días 1, 5, 15 y 22 de octubre en una nueva producción del coliseo parmesano cuya dirección de escena correrá a cargo de Jacopo Spirei. Antes, el 1 de septiembre, el maestro volará a Tenerife (Islas Canarias) para dirigir una gala lírica ante la Orquesta Sinfónica de Tenerife, el tenor tinerfeño Celso Albelo y a la soprano grancanaria Davinia Rodríguez.

Dirigir Falstaff, el canto del cisne de Verdi, es un reto para cualquier músico, según explica Riccardo Frizza. “Esta obra maestra está universalmente considerada como el ejemplo más ilustre de la estatura artística y de la genialidad compositiva de Giuseppe Verdi”, afirma. “Tal y como ha dejado escrito en su correspondencia, Verdi se divirtió escribiéndola y con ella corona un deseo acariciado por muchos años: volver a hacer comedia. Pero no solo eso: con Falstaff el compositor ofrece al mundo una nueva manera de poner en música un libreto cómico, un género que desde los años 40 del siglo XIX estaba en crisis tanto por la forma como por las ideas. Con esta obra de madurez Verdi se inventa un nuevo estilo abandonando las formas del melodramma decimonónico y haciendo desaparecer totalmente las formas cerradas y los recitativos. Es un paso de gigante en la historia de la música y por ello dirigir este título es un verdadero placer y toda una aventura”.

Tras estas funciones de Falstaff en Parma, el maestro Frizza viajará a Japón para dirigir cinco representaciones de La Traviata en el New National Theater de Tokio (noviembre) para después afrontar su esperada vuelta a la Opéra National de Paris, escenario en el que dirigirá nueve funciones de Il barbiere di Siviglia.

Más información

Ángeles Blancas

Ángeles Blancas continúa abriendo caminos. Son muy pocas las sopranos latinas que se atreven con el repertorio centroeuropeo o con papeles veristas de alto riesgo, como Minnie, de la pucciniana La fanciulla del West, ópera que este mes debuta en el Palacio Bellas Artes de México. “Me interesan sobre todo las heroínas que tienen algo que decir”, afirma la cantante, “personajes con personalidad y que representan un buen canal para la expresividad”. De ahí su interés por Wagner, Janácek, Rhim o Richard Strauss, sin olvidar a otros autores que le apasionan, como Verdi, Puccini o Mozart.

Sus particulares características vocales y su vocación dramática la ha llevado a interesarse por papeles de gran complejidad musical y psicológica como Lady Macbeth (Macbeth, Verdi), Elisabetta de Valois (Don Carlo, Verdi), Emilia Marty (Vec Makropulos, Janácek), Kostelnicka (Jenufa, Janácek), Salome (Salome, Richard Strauss) o Katia (Katia Kabanová, Janácek). Después de inaugurar la temporada 2017/18 interpretando a Minnie de La fanciulla del West (Puccini) en el Palacio de Bellas Artes de México, entre sus próximos compromisos destacan Das Gehege, de Wolfgang Rihm para soprano, mimo y orquesta– y el papel de la Madre de Il Prigioniero de Dallapiccola en La Monnaie (Bruselas) y en la Ópera Stuttgart. Antes, en octubre, inaugurará la temporada de la Orquesta Sinfónica de Extremadura con los Vier letzte Lieder de Richard Strauss bajo la dirección del titular del conjunto extremeño, Álvaro Albiach, y ofrecerá un recital con obras de Verdi y Wagner para los Amigos de la Ópera de A Coruña, cuya programación 2017 está dedicada a la me-moria de la madre de la cantante, la también soprano Ángeles Gulín, en el 15º aniversario de su fallecimiento.

Celso Albelo

Después de triunfar con su Duque de Mantua del Rigoletto verdiano en su debut en la Ópera de Oviedo, el tenor Celso Albelo pondrá rumbo a Barcelona para regresar al escenario del Liceu, esta vez interpretando el papel de Nicias de Thaïs de Massenet. Con este personaje romántico del repertorio francés Albelo mostrará una faceta diferente al público liceísta que lo conocía solo por sus personajes belcantistas al haber cantado en el escenario de La Rambla La Sonnambula e I Capuleti e i Montecchi, ambas de Bellini. En marzo vuelve al Liceu para compartir escenario con Plácido Domingo; ambos cantantes ya han trabajado juntos con anterioridad, ocasión en la que el legendario artista madrileño definió al intérprete canario como “el número uno de los tenores españoles”. A ambos les esperan dos funciones -en versión de concierto, días 1 y 4 de marzo- de esta poco representada obra maestra del repertorio francés que dirigirá Patrick Fournillier en un reparto que completan las sopranos Nino Machaidze y Sara Blanch.

Más tarde, Albelo será Arturo de I Puritani en una gira por tres teatros italianos: el Comunale de Módena (16, 19 / III), el Municipale di Piacenza (24, 26 / III) y el Municipale de Valli (Reggio Emilia, 30 / III y 2 / IV).

Más adelante, y entre otras actuaciones, le esperan Maria Stuarda en el Teatro Carlo Felice de Génova y Rigoletto en el Festival Chorégies d’Orange (Francia).

Más información;
www.celsoalbelo.com

Ricardo Frizza

El director musical Riccardo Frizza regresa en marzo y abril al podio del Gran Teatre del Liceu de Barcelona para dirigir 13 funciones de la ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi. El laureado maestro es uno de los grandes directores del repertorio operístico italiano (la prensa le ha saludado como “el nuevo director de Verdi de su generación”) y del bel canto romántico.
Esto lo saben muy bien en el coliseo barcelonés, en el cual el maestro Frizza ha dirigido recientemente I Capuleti e i Montecchi, de Bellini, con un gran éxito personal de público y crítica. Otra de las obras más importantes de este compositor, Norma, la dirige durante el mes de febrero en la Lyric Opera de Chicago, justo antes de ponerse a la batuta del Rigoletto liceísta.

Invitado habitual de teatros como el Metropolitan de Nueva York, La Scala de Milán, La Fenice de Venecia, la Opéra National de París, la Bayerische Staatsoper de Múnich o el Rossini Opera Festival, el maestro Frizza también ha desarrollado una amplia carrera sinfónica ante la mayoría de las principales orquestas de Europa y América.

Después de estas funciones de Rigoletto en Barcelona –días 21, 22, 24, 25, 26, 28, 29 y 30 de marzo y 1, 2, 3, 5 y 6 de abril–, el director italiano afrontará un concierto sinfónico en el Teatro Grande de Brescia (Italia) junto a la Filarmónica de La Fenice y regresará a La Fenice de Venecia para dirigir nueve funciones de Lucia di Lammermoor.

Más información.

María Katzarava

Es una de las óperas menos representadas de Giuseppe Verdi, ya que exige unos intérpretes de extraordinarias cualidades. Stiffelio regresa el 1 de febrero a la cartelera berlinesa en la Konzerthaus de la capital alemana con un reparto de excepción y junto al Coro y la Orquesta del Berliner Operngruppe dirigidos por Felix Krieger, contando con la soprano mexicano-georgiana Maria Katzarava para el papel de Lina. “Es un rol muy exigente que da la réplica al tenor que canta el papel de Stiffelio”, afirma la joven cantante. “Se trata de una mujer con un pasado complicado, una heroína que se tiene que enfrentar a un mundo de hombres en un ambiente austero como es el del protestantismo”. Con este papel Maria Katzarava debuta por fin en Berlín. “Cantar en esta gran ciudad alemana es siempre un objetivo en la carrera de un cantante”, apunta entusiasmada ante este nuevo paso en su carrera que además coincide con la primera vez que asume el papel de Lina.

Thilo Reinhardt será el encargado de la propuesta teatral y completan el reparto Roberto De Biasio (Stiffelio), Alfredo Daza (Stankar) y Francesco Ellero D’Artegna (Jorg). Antes, el 22 de enero, regresará a México para cantar La voix humaine en el Festival de Álamos de Sonora, ópera de Poulenc que Katzarava ya ha paseado por varias ciudades mexicanas durante 2016.

Más info.

I Vespri Siciliani

El Palau de les Arst, ha iniciado su nueva temporada con I Vespri Siciliani, una ópera verdiana de auténtico atractivo, aunque poco conocida por el gran público, ya que se representa en contadas ocasiones. Solamente, su magnífica obertura suele incluirse como pieza de concierto. Por tanto, para el coliseo valenciano resultaba todo un reto representar una ópera como esta, sobre todo, por sus grandes demandas en el plano vocal.

Después del éxito de la llamada “Trilogía popular” constituida por Rigoletto de 1851, junto a Il Trovatore y La Traviata ambas estrenadas en 1853, Giuseppe Verdi comienza a replantearse su carrera, con la intención de ralentizar sus labores creativas que entre 1839 y 1953, habían producido dieciocho óperas, casi todas ellas marcadas por las premuras, al tener que componer a gran velocidad -en ocasiones dos óperas en un mismo año- para satisfacer las demandas de los teatros.

El compositor de Busetto decide ofrecer menos cantidad y más calidad, fruto de un trabajo más reposado, con la elección de atractivos textos, junto a una música más trabajada y una orquestación de mayor complejidad y sofisticación. Esta nueva etapa va a iniciarse con la composición de Les Vêpres Siciliennes (Las Vísperas Sicilianas) encargo de la Ópera de París.

Verdi llegó a la capital francesa en la primavera de 1854, comenzando la búsqueda de un texto que tuviera atractivo y auténtica fuerza dramática.

Sin embargo, temeroso de no acertar en los gustos del público francés, no eligió el tema, sino que se lo encargó a Eugene Scribe, famoso libretista muy relacionado con la ópera parisina, quien propuso a Verdi como argumento un hecho tuvo lugar en Sicilia, concretamente en su capital Palermo, en 1282, durante la ocupación francesa de la isla y en los prolegómenos de una sublevación del pueblo siciliano, apoyada militar y financieramente por Pedro III de Aragón, enfrentado abiertamente al rey francés Carlo I de Anjou.

Verdi dedicó casi un año a la composición de su nueva ópera, cuya estructura era la típica de “Grand Ópera” con sus cinco actos y un atractivo ballet de ciertas proporciones llamado “Las cuatro estaciones”, insertado en el Acto III. Finalmente, Les Vêpres Siciliennes se estreno en La Gran Ópera de París, en una “soirée de gala” el 13 de junio de 1855, coincidiendo con los festejos de la Exposición Universal que se estaba desarrollando en la capital francesa. El libreto original escrito en francés fue traducida al italiano por Arnaldo Fusinato, y esta nueva versión con el título I Vespri Siciliani, se estrenó en el Teatro alla Scala de Milán, el 4 de febrero de 1856. Durante años posteriores, la ópera en su versión italiana tuvo cierto recorrido a nivel internacional, para caer en el más absoluto de los olvidos.

Su recuperación se produjo en 1951, año del cincuenta aniversario de la muerte de Verdi, con una producción estrenada en el Maggio Musicale Fiorentino, dirigida musicalmente por el gran Erich Kleiber, que contaba con la imponente creación de María Callas como la Duquesa Elena, junto a otro extraordinario interprete, el bajo búlgaro Boris Christoff en papel de Giovanni da Procida, el cuarteto protagonista se completaba con el excelente Guido de Monforte interpretado por el barítono Enzo Mascherini, justo a la discreta prestación del tenor griego Giorgio Bardi Kokolios como Arrigo. El absoluto éxito de aquellas representaciones florentinas, propició que fuera el título elegido para la inauguración de la temporada del Teatro alla Scala de Milan el 7 de diciembre de 1951, con dirección musical a cargo de Victor de Sabata, con los mismos interpretes de Florencia y el Arrigo sensiblemente mejorado del tenor norteamericano Eugene Conley.

En tiempos más recientes se han producido importantes representaciones de esta ópera, como las que tuvieron lugar en el Teatro Comunale de Bolonia, en 1986, dirigidas por un joven Riccardo Chailly y un magnífico elenco que incluía el Monforte de Leo Nucci, junto al excelente tenor Veriano Luchetti como Arrigo, el muy solvente bajo Bonaldo Giaiotti como Procida y la magnífica interpretación de Elena, realizada por la soprano norteamericana Susan Dunn.

Destacar también, las funciones que supusieron la inauguración de la temporada scalígera de 1989-1990, con la extraordinaria dirección de Riccardo Muti, y un muy notable grupo de interpretes que contaba con la presencia de Cheryl Studer como Elena, Giorgio Zancanaro en una brillante interpretación de Monforte, Chris Merritt como Arrigo y Ferruccio Furlanetto en el papel de Procida. Señalar que en aquellas funciones milanesas se incluía el precioso ballet “Las cuatro estaciones”, que habitualmente suele omitirse. Existen sendas tomas en video, realizadas en el transcurso de las funciones en el Teatro Comunale de Bolonia y en la Scala de Milán, que posteriormente fueron editadas en DVD.

El Palau de les Arts ha elegido para estas representaciones de I Vespri Siciliani, una coproducción realizada por el Teatro Reggio di Torino y la bilbaína ABAO-OLBE, con una puesta en escena de Davide Livermore (actual director artístico de Les Arts) que fue estrenada en el Teatro Reggio di Torino en 2011, con ocasión del 150 aniversario de la unidad italiana. Livermore traslada la acción a la Sicilia de 1992, año en que se produjo el terrible atentado en el que fue asesinado por la Mafia el juez Giovanni Falcone, su esposa y tres de sus escoltas.

El funeral de Falcone tuvo lugar en la Catedral de Palermo y fue televisado en directo para todo el mundo. En el Acto I, la escenografía de Santi Centineo reproduce aquel funeral, esta vez dedicado a Federico el hermano de la Duquesa Elena, ajusticiado por los franceses, con el féretro portado a hombros y un cortejo fúnebre donde figura Elena y otras damas junto a eclesiásticos.

La seriedad y recogimiento del evento es frivolizado al máximo por las cámaras de video que lo están tomando como un auténtico “reality show” y cuyas imágenes pueden contemplarse en dos grandes pantallas. Sin duda, este planteamiento viene a constatar el poder que tienen los medios de comunicación para manipular la realidad, siempre al servicio de la clase política corrupta, en este caso dominada por La Mafia.

Mucho más idónea es la escenografía del Acto II, donde se muestra, en un ambiente penumbroso, dos coches destrozados, en alusión al atentado de Falcone y que marca el regreso a Palermo del patriota Giovanni da Procida, dispuesto a preparar un levantamiento popular contra los ocupantes franceses.

Sin embargo, esta dramática escenografía, se mantiene -totalmente fuera de lugar- durante el resto del acto, englobando la danza en forma de “tarantela” que bailan los jóvenes sicilianos con sus parejas, que les son arrebatadas por soldados franceses quienes abusan de ellas, todo ello aderezado con una profusa iluminación de fondo, que confiere a la escena un ambiente orgiástico nocturno. Y, finalmente, en ese mismo espacio escénico, se extiende una alfombra roja donde van pasando las parejas invitadas a la fiesta del gobernador Monforte. escuchándose como fondo una alegre “barcarola”.

En contraste, la escenografía en el Acto III, es un elegante edificio de arquitectura racionalista, que deriva a un hemiciclo parlamentario en el que se desarrolla el “Baile de mascaras”, donde los conjurados pretender asesinar al gobernador Guido de Monforte.

Ya, en el final del acto, en los grandes ventanales del hemiciclo, aparecen proyectadas imágenes de personajes de todos los ámbitos que han marcado la historia de la “Italia Unificada”: políticos como Cavour, De Gasperi, Aldo Moro, Giulio Andreotti, junto a deportistas como Fausto Coppi o actores como Marcello Mastroianni y dramaturgos como Darío Fo, imágenes que acaban fundiéndose con banderas de Italia.

Ya en el Acto IV, la cárcel donde se encuentran Elena y Procida, también tiene el estilo del edificio descrito al comienzo del acto anterior, con unos negros y simétricos elementos estructurales verticales y horizontales, realzado por una excelente iluminación de fondo a base de tonos anaranjados que van apagándose para mostrar un espacio escénico oscuro y opresivo, que deriva hacia un espacio abierto y alegre donde pueden verse sobre un atril a Elena y Arrigo junto a Monforte, quien anuncia el compromiso matrimonial de ambos. En el arranque del Acto V, se recupera el estilo de “reality show”, del Acto I, con la fiesta donde se realizan los preparativos de la boda el de Elena y Arrigo, aderezado con las intervenciones de bailarinas cuyas vestimentas y evoluciones sugieren un espectáculo de revista.

El trágico final de la historia, con la revuelta de los sicilianos contra los franceses y la masacre donde mueren los protagonistas, queda amortiguada mostrando solo sus cuerpos tendidos, en el recuperado espacio escénico del hemiciclo parlamentario, en cuyo fondo aparece proyectado el artículo primero de la constitución italiana “La soberanía reside en el pueblo, que la ejerce con arreglo a la forma y los límites que establece la constitución”. La puesta en escena de Livermore, resulta, por momentos, interesante y original, aunque excesivamente circunscrita al mundo italiano. La Orquesta de la Comunidad Valenciana volvió a demostrar su gran calidad, conducida de manera solvente por Roberto Abbado, actual director musical de Les Arts.

El sonido orquestal resultó de gran brillantez en la ejecución de la extensa obertura, una de las más bellas creaciones sinfónicas verdianas, donde destaca el vibrante y reiterado tema central, junto a otro de gran impulso melódico que reaparecerá en el gran dúo de Arrigo y Monforte del Acto III. Excelente resolución orquestal del Acto II, con páginas de gran intensidad dramática junto a otras de carácter folclórico como “La tarantela” y “La barcarola”. Magníficas interpretaciones de las introducciones orquestales de los restantes actos, donde se alternan la ligereza de esa música en forma de danza que preludia el Acto III, con la muy sombría y lúgubre que marca el comienzo del Acto IV, en comparación con la de carácter festivo y folclórico que introduce el Acto V.

Señalar también que la orquesta brilló de sobremanera en el imponente concertante que cierra el Acto III y en transcurso de los dos últimos actos, sobre todo, en el dramático final de la ópera. Dentro del excelente rendimiento de todas las secciones orquestales, cabe señalar que Roberto Abbado dio más preponderancia a metales y percusión realzando los momentos de mayor contundencia orquestal, aunque la cuerda tuvo momentos de calidad extrema en el acompañamiento del aria de Monforte del Acto III. Señalar el precioso sonido orquestal que acompaña la intervención de Procida “Addio, mia patria” del Acto IV. Abbado mostró capacidad concertadora cuidando al máximo el acompañamiento a los cantantes, en especial a la soprano.

Entre la voces solistas cabe destacar a Gregory Kunde, como Arrigo, quien, muestra su dominio del estilo de canto verdiano, con un incisivo fraseo, y un brillante registro agudo, junto a una matizada y expresiva interpretación. Destaca en su gran escena del Acto IV el recitativo-aria “È di Monforte il cenno….Giorno di pianto, di fier dolore”, seguida del largo e intenso dúo con Elena, lleno de intenso lirismo y dramáticos acentos, donde ofrece toda una lección interpretativa.

El tenor norteamericano está magnífico en los heroicos dúos con Monforte de los Actos I y III, y en su gran interpretación del terceto con Elena y Procida del final de la ópera, donde su canto, adquiere, por momentos, intensos tonos dramáticos. En contraposición, muestra ligereza en el festivo dúo con Elena del Acto V “La brezza aleggia intorno a carezzarmi il viso”, aunque, emitiendo el Re bemol conclusivo sobre la palabra “Addio” con una fea nota en falsete.

El barítono onuvense Juan Jesus Rodriguez realiza una buena interpretación de Guido de Monforte, mostrando los cambiantes estados anímicos del personaje y brillando de sobremanera en su intervención solista del Acto III, con una magnífica interpretación del aria “In braccio alle dovizie”, donde ofrece una excelente línea de canto en el mejor estilo verdiano.

Destacar también sus intervenciones en los dúos con Arrigo sobre todo el del Acto III, con esas preciosa frases “Mentre contemplo quel volto amato, balzar di goia me sento il cor…” donde se retoma uno de los temas musicales de la obertura.

El bajo Alexánder Vinogradov, ofreció una voz un tanto gutural en los registros grave y central, que al ascender hacia el agudo gana brillo e intensidad.

Realiza una matizada interpretación de la nostálgica aria “O tu Palermo, terra adorata” una de las más bellas páginas compuestas por Verdi para bajo. Destaca también, su interpretación de la bellísima página “Addio, mia patria” en el cuarteto con Monforte, Arrigo y Elena del Acto IV. Y, tiene vibrantes intervenciones en el dramático trío con Elena y Arrigo al final de la ópera.

El día del estreno le tocó a la joven soprano jerezana Maribel Ortega, cantar el dificilísimo papel de Elena, con unas exigencias vocales extremas. Grave responsabilidad que la cantante afrontó con alto grado de profesionalidad. Su actuación no pasó de discreta, en el Acto I, sobre todo en su interpretación de la cabaletta “Coraggio, su, coraggio”. No estuvo muy atinada en el “Bolero” del Acto V. Mejoró en los dúos con Arrigo, sobre todo en el largo e intensamente lírico del Acto IV. También en la gran escena con Monforte, Arrigo y Procida que cierra este acto. Tuvo su mejor momento en el terceto conclusivo de la ópera junto a Procida y Arrigo, donde colocó un par de imponentes agudos. Bien el resto de los interpretes casi todos procedentes de Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo.

De nuevo, el Coro de la Generalitat, volvió a demostrar su gran calidad en sus múltiples intervenciones a lo largo de la ópera. Muy destacada su actuación en el gran concertante del Acto III, en el sobrecogedor momento de Acto IV, entonando uno de los salmos “De profundis”, seguido del concertante “Ministro di morte arresta!” que cierra el acto: una muy bella página verdiana. Ya, al final de la ópera el coro se luce en la impresionante “Vendetta! Vendetta!”.
Texto: Diego Manuel Pérez Espejo
Fotografías: Tato Baeza

I vespri siciliani
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Dramma in cinque atti
Libreto de Augustin Eugène Scribe y Charles Duveyrier
D. musical: Roberto Abbado
D. escena: Davide Livermore
Escenografía: Santi Centineo
Vestuario: Giusi Giustino
Iluminación: Andrea Anfossi
Coreografía: Luisa Baldinetti
Cor de la Generalitat Valenciana
Francesc Perales, director
Orquestra de la Comunitat Valenciana
Reparto: Gregory Kunde, Maribel Ortega, Juan Jesús Rodríguez, Alexánder Vinogradov, Andrea Pellegrini, Cristian Díaz, Nozomi Kato, Moisés Marín, Andrés Sulbarán, Jorge Álvarez y Fabián Lara.

María Katzarava

El 10 de enero la soprano mexicana Maria Katzarava cantará de nuevo en la capital inglesa y lo hace en el ciclo de recitales Rosenblatt, en el Wigmore Hall.

Maria Katzarava viene de cantar Madama Butterfly y Micaëla (Carmen, Bizet) en Italia y de grabar la ópera en español Florencia en el Amazonas (Catán) en México. Le espera en febrero su debut en la Konzerthaus de Berlín (Alemania) con el difícil papel de Lina de Stiffelio (Verdi). Antes, en enero, regresará a Londres –donde ya debutó en el Royal Opera House con Roméo et Juliette en la temporada 2010-2011- con una velada en el marco de los Rosenblat Recitals del Wigmore Hall, una serie de conciertos por la que han pasado los más grandes intérpretes líricos del momento. El próximo 10 de enero es su turno y lo hará en un mano a mano con el tenor Stefano la Colla, con Simon Lepper al piano. En el amplio y atractivo programa figuran arias y dúos operísticos de obras tan populares como Madama Butterfly, Manon Lescaut, Tosca y La Bohème (Puccini), Roméo et Juliette (Gounod), Otello (Verdi) y Andrea Chénier (Giordano), un menú musical que promete alto voltaje.

Más información.

Andrea Mastroni acaba de conseguir un éxito personal como protagonista de Aquagranda, la ópera de Filippo Perocco que inauguró la temporada del Gran Teatro La Fenice de Venecia (Italia); ahora espera conseguir la misma complicidad con el público de Nueva York, cuando debute en el escenario de la mítica Metropolitan Opera House interpretando a Sparafucile, el temible mercenario que decide el destino de los protagonistas en la ópera de Verdi Rigoletto. Lo hará en la controvertida producción de Michael Mayer que tiene lugar no en la medieval corte del Duque de Mantua, sino en pleno corazón de Estados Unidos: Las Vegas, y en 1960. Andrea Mastroni interpretará la ópera verdiana en el Met los días 20, 26 y 30 de enero y 4 de febrero bajo la dirección del maestro Pier Giorgio Morandi.

En marzo cantará por primera vez el papel de Fiesco del verdiano Simon Boccanegra y lo hará en la Opéra de Monte-Carlo y posteriormente en el Théâtre du Chams Élysées de París. En mayo le espera otro gran debut internacional, cuando cante por primera vez en la Royal Opera House del Covent Garden de Londres: será en Don Carlo, bajo la dirección de Bertrand de Billy y en una producción de Nicholas Hytner.

Más información

I vespri siciliani

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el próximo 10 de diciembre "Las vísperas sicilianas", de Verdi, en un montaje contemporáneo para reflexionar sobre el poder y la propaganda, como ha señalado el Intendente Davide Livermore en su presentación.

Roberto Abbado, titular de la Orquesta de la Comunidad Valenciana, asume la dirección de la primera ópera de la temporada de abono 2016-2017, que se presenta en una producción del Teatro Regio di Torino y la ABAO. La puesta en escena es de Davide Livermore y con ella Turín conmemoró el 150 aniversario de la unidad de Italia en 2011.

Según ha explicado el maestro Abbado, "Las vísperas sicilianas", es una partitura musicalmente compleja y exigente tanto para los solistas como para la Orquestra de la Comunitat Valenciana. La obra, un encargo de la Ópera de París al compositor de Busseto, mantiene la estructura de la ‘grand opéra’ francesa que Verdi –como recuerda Abbado- consigue solucionar musicalmente. “Para buscar sentido de grandeza, por ejemplo, recurre a una forma de variación continua de los mismos elementos”, ha apuntado el director musical.

Davide Livermore, como artífice de la puesta en escena, ha subrayado que “estamos ante una ópera compleja, en la que convergen las principales preocupaciones de Verdi: la patria, los conflictos paterno-filiales y el dilema interno entre la obligación y los sentimientos… una dificultad tanto escénica como musical que precisa de un reparto solvente”.

La producción, con escenografía de Santi Centineo, vestuario de Giusi Giustino, iluminación de Andrea Anfossi y coreografía de Luisa Baldinetti, fue elegida por la publicación Musical America como uno de los 10 mejores espectáculos de 2011.

Giuseppe Verdi, tal y como apunta Livermore, tomó un episodio histórico del S. XIII para hablar de su contemporaneidad, la invasión francesa de Sicilia como pretexto para evocar una Italia ocupada en el S. XIX y abordar la libertad, su búsqueda y la lucha contra la invasión enemiga.

El montaje que estrena el ‘regista’ turinés en Les Arts traslada el contexto histórico a los momentos más convulsos de la Italia más reciente, el atentado perpetrado por la Mafia en 1992 contra el juez Giovanni Falcone -máximo acicate contra la Cosa Nostra-, sus funerales en Palermo, o la berlusconización de la política italiana y el monopolio mediático de Il Cavaliere’, para denunciar la corrupción política y mediática de la sociedad actual.

Una puesta en escena, que según avanza el director de escena, “pese a su vinculación con la historia italiana más cercana es perfectamente universal, porque habla de hechos que se repiten en la sociedad hoy en día”.

Destacados intérpretes verdianos

Tres destacados cantantes, propios de los repartos del Metropolitan de Nueva York, en palabras de Livermore, asumen los papeles protagonistas: el tenor estadounidense Gregory cliente como Arrigo, el barítono onubense Juan Jesús Rodríguez (Monforte) y el bajo ruso Alexánder Vinogradov (Procida).

En este sentido el Intendente ha anunciado que las sopranos Sofía Soloviy, los días 10, 16 y 18 y Maribel Ortega (13 y 21) cantarán el papel de Elena, ya que Anna Pirozzi ha cancelado su presencia por prescripción médica ante su estado de gestación.

Livermore ha subrayado que “estamos ante dos prometedoras voces, que a tenor de lo visto en los ensayos, continuarán con la tradición de este teatro, donde se ha escuchado por primera vez a muchas de las estrellas de la actualidad”.

Sofía Soloviy debuta en Les Arts respaldada por una intensa carrera en destacados teatros europeos, con un repertorio que abarca desde la obra de Mozart hasta la música contemporánea. La soprano ucraniana ha cantado este papel anteriormente en Piacenza, Modena y Reggio Emilia en esta misma producción, de una gran fuerza dramática y un fuerte vínculo con el mundo contemporáneo como la situación de su Ucrania natal.

Por su parte, se trata del segundo rol protagonista para Maribel Ortega en Valencia. La soprano jerezana, que ya encarnó a Soleá el pasado mes de octubre en “El Gato Montés”, de Manuel Penella, aborda la ocasión como “un reto muy personal”.

Gregory cliente, que desde su mítico Otello en 2013 ha estado presente en todas las temporadas de Les Arts, ha recordado que el rol de Arrigo supuso en 2011 su primer papel

Verde, además de la primera colaboración con Davide Livermore, y el inicio de una exitosa etapa que le ha consolidado como uno de los tenores más solicitados del momento.

Juan Jesús Rodríguez regresa a Les Arts, donde cantó por primera vez en “Il trovatore”, bajo la dirección de Zubin Mehta, y ya en 2012 protagonizó “Rigoletto”. Para el cantante onubense la partitura ha sido todo un descubrimiento, especialmente por un montaje con referentes a los últimos años de Italia “que tocan la fibra”.

Alexánder Vinogradov cierra la terna de protagonistas masculinos. El bajo ruso es uno de los intérpretes vinculados al centro de artes valenciano desde sus inicios. Debutó en 2006 con Lorin Maazel en "Don Giovanni", repitió colaboración bajo la dirección de Zubin Mehta en “Carmen” y “Salome” y ya en 2015 regresó para cantar junto a Plácido Domingo en “Macbeth”.

El reparto de “I vespri siciliani” se completa con las voces de Cristian Díaz (contar Vaudemont), los artistas del Centre Plácido Domingo Andrea Pellegrini (El señor de Bethune), Nozomi Kato (Ninetta), Moisés Marín (Danieli), Andrés Sulbarán (Tebaldo), Jorge Álvarez (Roberto), Fabián Lara (Manfredo) y el Coro de la Generalitat.

Además del estreno el sábado 10 de diciembre, las restantes funciones de esta ópera tendrán lugar los días 13, 16, 18 y 21 de este mismo mes.

Otello en TVE

El pasado 15 de septiembre el Teatro Real inauguraba la temporada 2016-2017 con una nueva producción de Otello, de Giuseppe Verdi (1813-1901), en una función presidida por Sus Majestades los Reyes, que contó con las voces de Gregory Kunde, Ermonela Jaho y George Petean en los papeles protagonistas.

En esta producción, coproducida por el Teatro Real, la English National Opera y la Ópera Real de Estocolmo, el director de escena estadounidense David Alden opta por enfatizar el conflicto interno de Otello, cuyo carácter guerrero enmascara la enorme inseguridad que lo hace vulnerable a la maquinación perversa de Iago. Una derruida y sombría ciudad mediterránea concebida por el escenógrafo Jon Morrell acentúa la atmósfera terrorífica del drama shakespeariano que Verdi engrandeció y universalizó.

Una genial orquestación perfila los personajes y alumbra el devenir del drama, con una densidad y una contención difícilmente igualables, en la que el canto fluye como una declamación, que entrelaza sutiles melodías, casi epigramáticas, de enorme fuerza dramática, con otras de largo aliento expresivo.

El maestro italiano Renato Palumbo, gran especialista en el repertorio verdiano, regresa al Teatro Real para colocarse, una vez más, al frente de la Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real, a los que se suma, en esta ocasión, el coro Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid, dirigido por Ana González.

El Teatro Real y Televisión Española, coproductora de la producción audiovisual, llevaron Otello, el pasado 24 de septiembre, a más de 40.000 personas que pudieron disfrutar de este espectáculo en directo en ayuntamientos y auditorios, 15.500 de ellas al aire libre en plazas de Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Murcia, Sevilla, Valladolid y Zaragoza.

Davinia Rodríguez

El 13 de noviembre la carrera artística de la soprano española Davinia Rodríguez da un paso de gigante: la incorporación a su repertorio de Lady Macbeth, de la ópera Macbeth de Giuseppe Verdi, considerado como uno de los papeles más complejos y difíciles de todo el repertorio. La cantante española debutará el personaje en Viena, en el Theater an der Wien, nada menos que al lado de Plácido Domingo interpretando a Macbeth. «Sin duda que es un papel complejo, que he estado preparando más de un año con mi maestra, Silvia Sass, una de la grandes Ladies de las últimas décadas». Davinia Rodríguez, que en Viena ya había cantado «I due Foscari», se siente «encantada de regresar a esta capital de la música, ahora con esta fascinante ópera de Verdi. Mi papel, aparte de ser muy exigente técnicamente, es también muy demandante en el plano actoral, ya que ella, Lady Macbeth, es una mujer cuya ambición no tiene límites, empujando a su marido incluso al asesinato para conseguir más poder político. Como todo personaje shakesperiano, es, en todo caso, fascinante, y un reto para cualquier intérprete». La cantante canaria ofrecerá del emblemático personaje 3 funciones los días 13, 17 y 20 de noviembre, con todas las entradas vendidas un mes y medio antes del estreno, y en una producción del teatro vienés que estará dirigida musicalmente por Bertrand de Billy y cuya dirección de escena firma Roland Geyer.

La carrera internacional de Davinia Rodríguez sigue imparable en un año en el que también destacan triunfos como su reciente debut en el Gran Teatre del Liceu con Simon Boccanegra, de Verdi, -coincidiendo con el 50 aniversario del debut en España de Plácido Domingo- o su participación el verano pasado en la inauguración del Festival de Spoleto interpretando a la Condesa de Almaviva en Le Nozze de Figaro, de Mozart. En la temporada 2016-2017 le esperan, entre otros compromisos, su regreso a la temporada de ABAO-OLBE en Bilbao, esta vez como Donna Anna en Don Giovanni, de Mozart, su regreso al Teatro San Carlo de Nápoles con su aclamada Amelia Grimaldi de Simon Boccanegra y su debut en el papel protagonista de Maria Stuarda en el Teatro Carlo Felice de Génova.

Luca Sasi

El cantante italiano, que hizo historia por cantar dos papeles principales el mismo día en el Metropolitan de Nueva York y el barítono favorito del maestro Muti, será Macbeth en el escenario del coliseo barcelonés los días 8, 11, 14, 19 y 22 de octubre. Tras su extraordinario éxito en la gran sala de conciertos de Estocolmo (Stockholms konserthus) bajo la batuta de Riccardo Muti, con quien ya había cantado Macbeth en Chicago, el barítono que lleva la fidelidad en la interpretación de Verdi como bandera, con quien comparte tierra natal “Soy de Parma, llevo a Verdi en mi sangre”, vuelve a ponerse en la piel de Macbeth en cinco de las once funciones programadas por el Gran Teatre del Liceu, en la inauguración de su temporada. “Macbeth -dice Luca Salsi– es mi rol favorito, y un verdadero desafío para el cantante que ha de saber dosificar y modular su voz para conseguir sonidos oscuros, strisciati, e incluso soffocati. Macbeth es una ópera fascinante, rica en colores y matices, en una partitura llena de indicaciones para el intérprete que hasta entonces no se habían visto en Verdi”.

Más información

Otello en el Teatro Real de Madrid

Un acogedor y renovado Teatro Real recibía el 15 de septiembre el inicio de la temporada. Nuevos colores y señalización que le acercan, en apariencia al menos, a otros prestigiosos teatros. Y, como si de la Scala o el MET se tratara, los más famosos posaban en el forocool situado en el holl de entrada vestidos de etiqueta. Sin duda esta es una forma de publicitar el Teatro y la temporada que comienza, aunque produzca cierta desazón recurrir cada vez más al menudeo televisivo para conseguirlo.

Y la temporada se ha iniciado con Otello, la obra que muestra el lenguaje musical más evolucionado de su compositor, respecto al resto de su obra.

Verdi y su libretista, Arrigo Boito, crearon un relato lleno de intensidad y dramatismo partiendo del texto de Shakespeare Othello or The Moor of Venice (1603). Prescindiendo en el libreto de la parte veneciana, Verdi y Boito adaptan con maestría el texto original. Utilizan el tema del racismo, no para describir al personaje, sino para poner de manifiesto sus inseguridades. La normalización que Boito hizo de Otello, aligerando el aspecto racista, hizo extensible a cualquiera la posibilidad de cometer las mayores atrocidades como consecuencia de la inseguridad y los celos. Este efecto consigue que la ópera de Verdi sea aún más inquietante que la obra en la que está basada.

La escenografía es del director David Alden. El mismo que se encargó de Alcina la temporada pasada. Una escenografía, la de Alcina, difícil de olvidar. Las pesadillas no remiten. Y ahora llega este Otello que, tal vez sea respetuoso con la escenografía que imaginó su compositor, pero el resultado es de una modestia impropia de un Teatro Real. Demasiado oscuro y falto de un lugar para esos momentos de recogimiento que salpican la obra. Todo se desarrolla en el mismo lugar, a las puertas de un edificio casi en ruinas. Ahí Desdemona y Otello sellan su amor. Ahí lo discuten y dudan. Ahí Iago conspira. Ahí muere, con urgencia y frialdad, Desdemona.

Un único y desangelado decorado que resulta agobiante en la primera escena, en la que parece que en cualquier momento algún miembro del coro va a precipitarse al foso.

El hecho de compartir producción con teatros de dimensiones muy inferiores a las del Real, como la Ópera de Estocolmo, puede ser la explicación a una escenografía en la que se desprecian al menos dos tercios de fondo de escenario.

Lo único que mejora la escenografía es la iluminación de Adam Silverman que logra momentos de intensidad y suspense, que elevaron el tono interpretativo de algunas escenas. El momento en el que un amenazador Otello aparece en escena para matar a Desdemona, se convierte en inquietante gracias al juego de luces y sombras.

Desdémona es el personaje de esta obra que tiene un menor desarrollo psicológico. Es la representación de la feminidad sin más elaboraciones. El eterno femenino. Y si hay alguien capaz de demostrar sobre el escenario estos roles tan característicos de la época es, sin duda, Ermonela Jaho. Aún recordamos su traviata, sobre todo la del tercer acto. En esta ocasión, Alden no le ha dado la oportunidad de morir en escena con el dramatismo y dignidad que demostró siendo Violetta. Aquí recrea una Desdemona delicada y sensible. No posee un gran volumen de voz, pero tampoco lo necesita.

Brilló sobre todo en el cuarto acto, con unos pianísimos de gran belleza. Suerte que aquí la orquesta apiana también. Habría sido imposible escucharla con el estruendo del primer y segundo acto. Estuvo especialmente entregada y delicada en la canción del Salce y en el dúo de amor con Otello.

Gregory Kunde, regresaba al Teatro Real tras su extraordinario Roberto Devereux de la pasada temporada y con el cartel de ser uno de los mejores Otellos del momento. Confieso que me gustó más en el Otello del Palau de Les Arts de hace dos temporadas. Su voz rotunda y presencia, no menos rotunda, le hacen perfecto para este rol. En esta ocasión parecía algo desdibujado. Contagiado del empequeñecimiento de la escenografía. Sus agudos sonaron plenos y brillantes pero los graves parecían emitidos a media voz, sin pena ni gloria. Solo en el último acto mostró su poderío. La capacidad interpretativa ha mejorado, pero sigue siendo el suyo un Otello de bajo impacto dramático.
Tampoco anduvo sobrado de intensidad el Iago de George Petean. No puede decirse que su interpretación haya sido enternecedora, pero se quedó muy lejos de la vileza que plantea el personaje. Fue de menos a más, como todos, y se lució en “Credo en un Dio crudel”.

Alexey Dolgov resultó ser un excelente Cassio. Demostró carácter y una buena interpretación.

La dirección de Renato Palumbo no fue precisamente delicada. Durante el primer y segundo acto, la música llegaba del foso con exceso de volumen y agitación y transmitía un cierto desasosiego. No era agradable ver la frenética actividad de tanta gente sobre un pequeño decorado, con un fondo musical perturbador durante la escena de la tormenta. Si el propósito de Palumbo era generar esta pequeña histeria, ¡bravo!.

Pero su dirección no cambió con la intervención de los cantantes. No cuidó de ellos cuando sus arias requerían pulcritud. La falta de mesura en los forte se tragó la voz de los intérpretes en más de una ocasión. Por fortuna el tercer y cuarto acto no permiten el estruendo, y fue ahí donde esta producción lució más plena.

La temporada se ha iniciado con un Otello un poco decepcionante. Es lo que suele ocurrir cuando las expectativas se exageran. Pero tampoco debe cundir el pánico. Esto no ha hecho más que empezar.

Texto: Paloma Sanz
Fotografías: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

OTELLO
Giuseppe Verdi (1813-1901)
Dramma lirico en cuatro actos
Libreto de Arrigo Boito, basado en la obra Othello, or The Moor of Venice (1603)
de William Shakespeare
Estrenada en el Teatro alla Scala de Milán el 5 de febrero de 1887
Estrenada en el Teatro Real el 9 de octubre de 1890
Nueva producción del Teatro Real
en coproducción con la English National Opera y la Kungliga Operan de Estocolmo
D. musical: Renato Palumbo
D. escena: David Alden
Escenografía y figurinista: Jon Morrell
Iluminador: Adam Silverman
Coreógrafa: Maxine Braham
Director del coro: Andrés Máspero
Directora del coro de niños: Ana González
Reparto: Gregory Kunde, George Petean, Alexey Dolgov, Ermonela Jaho, Vicenç Esteve, Fernando Radó, Isaac Galán y Gemma Coma-Alabert.
Coro y Orquestra Titulares del Teatro Real
Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid

Davinia Rodríguez

El 13 de noviembre la carrera artística de la soprano española Davinia Rodríguez da un paso de gigante: la incorporación a su repertorio de Lady Macbeth, de la ópera Macbeth de Giuseppe Verdi, considerado como uno de los papeles más complejos y difíciles de todo el repertorio. La cantante española debutará el personaje en Viena, en el Theater an der Wien, nada menos que al lado de Plácido Domingo interpretando a Macbeth. «Sin duda que es un papel complejo, que he estado preparando más de un año con mi maestra, Silvia Sass, una de la grandes Ladies de las últimas décadas». Davinia Rodríguez, que en Viena ya había cantado «I due Foscari», se siente «encantada de regresar a esta capital de la música, ahora con esta fascinante ópera de Verdi. Mi papel, aparte de ser muy exigente técnicamente, es también muy demandante en el plano actoral, ya que ella, Lady Macbeth, es una mujer cuya ambición no tiene límites, empujando a su marido incluso al asesinato para conseguir más poder político. Como todo personaje shakesperiano, es, en todo caso, fascinante, y un reto para cualquier intérprete». La cantante canaria ofrecerá del emblemático personaje 3 funciones los días 13, 17 y 20 de noviembre, con todas las entradas vendidas un mes y medio antes del estreno, y en una producción del teatro vienés que estará dirigida musicalmente por Bertrand de Billy y cuya dirección de escena firma Roland Geyer.

La carrera internacional de Davinia Rodríguez sigue imparable en un año en el que también destacan triunfos como su reciente debut en el Gran Teatre del Liceu con Simon Boccanegra, de Verdi, -coincidiendo con el 50 aniversario del debut en España de Plácido Domingo- o su participación el verano pasado en la inauguración del Festival de Spoleto interpretando a la Condesa de Almaviva en Le Nozze de Figaro, de Mozart. En la temporada 2016-2017 le esperan, entre otros compromisos, su regreso a la temporada de ABAO-OLBE en Bilbao, esta vez como Donna Anna en Don Giovanni, de Mozart, su regreso al Teatro San Carlo de Nápoles con su aclamada Amelia Grimaldi de Simon Boccanegra y su debut en el papel protagonista de Maria Stuarda en el Teatro Carlo Felice de Génova.

www.daviniarodriguez.com

Macbeth

Escocia. Macbeth escucha cómo enigmáticas brujas profetizan que será rey de Escocia. Al conocerlo, su esposa le incita a asesinar al actual rey para sustituirle. Los vaticinios de las brujas empujan a Macbeth a ser sanguinario con amigos y rivales, hasta que solo y furioso va a enfrentarse a la postrera batalla, en la que acaba muriendo.

Giuseppe Verdi sentía devoción por la obra de Shakespeare y esta es la primera ópera en que se basa en un texto del bardo. El entusiasmo de Verdi puede resumirse en su voluntad de lograr «algo extraordinario».

En esta versión, el director de escena Christof Loy sitúa la acción en un espacio clásico atemporal con toques surrealistas y dominado por blancos y negros, de gran intensidad dramática.

Melodrama en cuatro actos. Libreto de Francesco Maria Piave. Música de Giuseppe Verdi. Estreno absoluto de la primera versión: 14/03/1847, Teatro della Pergola de Florència. Estreno de la segunda versión (francesa): 21/04/1865, Théâtre Lyrique de París. Estreno en Barcelona: 01/07/1848, Liceu. Última representación en el Liceu: 05/04/2004. Total de representaciones en el Liceu: 106

DIRECCIÓN MUSICAL
Giampaolo Bisanti

DIRECCIÓN DE ESCENA
Christof Loy

DIRECTOR DE REPOSICIÓN
Jean-François Kessler

COREOGRAFÍA
Thomas Wilhelm

ESCENOGRAFÍA
Jonas Dahlberg

VESTUARIO
Ursula Renzenbrink

ILUMINACIÓN
Bernd Purkrabek

PRODUCCIÓN
Grand Théâtre de Genève

Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu

DIRECTORA DEL CORO
Conxita Garcia

REPARTO: Ludovic Tézier, Luca Salsi, Vitalij Kowaljow, Alessandro Guerzoni, Martina Serafin, Tatiana Serjan, Anna Puche, Saimir Pirgu, Teodor Ilincai, Albert Casals, David Sánchez, Marc Canturri.

Otello

Más de 80 municipios ofrecerán Otello en directo, destacando la implicación activa y entusiasta de importantes museos y centros culturales e artísticos de todas las comunidades españolas.

Se instalarán pantallas al aire libre en Sevilla, Murcia, Valladolid, Zaragoza, Chichón, Alcobendas, Getafe y Jumilla, llevando la ópera a la calle en un ambiente festivo y distendido.

Varias instituciones culturales amplían el aforo de sus espacios, animadas por el éxito de la retransmisión de I puritani la pasada temporada.

Para los que deseen ver la ópera en casa, Otello será retransmitida en directo, gratuitamente, y para todo el mundo, en Palco Digital del Teatro Real. También se podrá seguir en RTVE.es (coproductora de la producción audiovisual), The Opera Platform (Opera Europa), Shakespeare Lives (British Council) y ARTE Concert (canal ARTE).

Seguimiento de las todas las retransmisiones en el hashtag #OtelloEnDirectoTR

Shakespeare Lives, auspiciada por el British Council, llevará Otello en directo a 140 países, con una selección de cortometrajes y material sobre la ópera, que se podrá seguir en redes sociales con la etiqueta #ShakespeareLives.

En los países de América latina la ópera será retransmitida en diferido, el 30 de septiembre, en diferentes espacios de Chile, Colombia, México y Venezuela.

Las retransmisiones de Otello cuentan con la colaboración de HISPASAT.

Siguiendo la estela de la exitosa retransmisión de I Puritani, el pasado mes de julio, que ha llegado a casi 20 millones de personas en sus diversas ventanas —webs, museos, auditorios y plazas de España y América Latina, redes sociales, etc. —, el Teatro Real retransmitirá Otello el sábado, 24 de septiembre, a las 20 horas, en directo y gratuitamente para todo el mundo, con la participación activa de diferentes instituciones culturales, medios de comunicación y ayuntamientos.

En esta ocasión, además de la retransmisión en directo en museos, centros culturales, ayuntamientos, teatros y auditorios de toda España, se instalarán pantallas fuera de Madrid, en espacios emblemáticos de Sevilla (Plaza de España), Valladolid (Plaza Mayor), Murcia (Plaza de la Cruz Roja), Zaragoza (Plaza de San Bruno), Chinchón (Plaza Mayor), Alcobendas (Plaza de los juegos reunidos), Getafe (Plaza del Teatro Federico García Lorca) y Jumilla (Plaza de arriba), llevando la ópera al corazón de las ciudades e implicando a toda su ciudadanía.

Nuevamente, prestigiosos museos e instituciones culturales de toda España ofrecerán Otello, en directo, destacando el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Círculo de Bellas Artes, la Fundación Giner de los Ríos, la Residencia de Estudiantes y la Fundación Canal de Isabel II, en Madrid; el Museo Guggenheim de Bilbao; el MARCO, Museo de Arte Contemporáneo de Vigo; el Museo de Belas Artes de A Coruña; el Centro Niemeyer de Avilés; el Museo de las Ciencias de Castilla-La-Mancha, en Cuenca; museo Carmen Thyssen y Museo Ruso de san Petersburgo en Málaga, la Alhambra de Granada, el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón (Huesca), entre otros.

También se suman a esta gran fiesta de la ópera teatros y auditorios como el Palau de les Arts de Valencia, el Auditorio Baluarte de Pamplona, el Gran Teatro de Huelva, Teatro Cervantes de Málaga, la Fundación Auditorio y Teatro de las Palmas de Gran Canaria, entre otros.

Asimismo, varios ayuntamientos de toda España acogerán la ópera en sus instalaciones y centros culturales: Caudete (Albacete); Elda y Guardamar del Segura (Alicante); Cangas del Narcea, El Franco y Soto del Barco (Asturias); Ávila, El barco de Ávila y Piedrahita (Ávila); Herrera del Duque (Badajoz); Alaior y Sant Lluis (Menorca, Baleares); Sant Fost de Campsentelles (Barcelona); Almaraz y Miajadas (Cáceres); San Fernando (Cádiz); Morella, Torreblanca y Vilafranca (Castellón); Pedro Muñoz, Puertollano y Villanueva de los Infantes (Ciudad Real); Montilla (Córdoba); Garriguella (Girona); Diezma y Guadix (Granada); Huelva y Beas (Huelva); Alcalá de Henares, San Martín de Valdeiglesias, Tres Cantos, Torrelodones, Valdemoro y Daganzo (Madrid); Unzué (Navarra; Monleras (Salamanca); Santander; Bormujos y Gines (Sevilla); Trevago (Soria); Calanda (Teruel); Illescas y Bargas (Todelo); Ayora, Benigànim y Puçol (Valencia).

En los países Iberoamericanos la retransmisión del día 24 de septiembre se ofrecerá el 30 de septiembre, viernes, en auditorios de Chile, Colombia, México y Venezuela.

Asimismo, desde el Teatro Real se retransmitirá la ópera en directo, en abierto y para todo el mundo, en Palco Digital y en otras plataformas online, nacionales e internacionales, que ofrecerán Otello en streaming a un público cada vez más diversificado.

RTVE, coproductora de la producción audiovisual, ofrecerá la ópera en su página web RTVE.es. The Opera Platform, plataforma de ópera online tutelada por OPERA EUROPA, que inició su actividad con la retransmisión internacional de La traviata desde el Teatro Real, en 2014, emitirá la primera y la última óperas de la temporada: Otello y Madama Butterfly. También ARTE Concert, del canalARTE, y Shakespeare Lives, del British Council, se unirán a la retransmisión de Otello.

COLABORACIÓN CON EL BRITISH COUNCIL

En el marco de las conmemoraciones del Cuarto Centenario de la muerte de William Shakespeare y del Bicentenario de la fundación del Teatro Real, Otello, que une los nombres de Verdi y Shakespeare, se retransmitirá en directo para 140 países en la plataforma audiovisual Shakespeare Lives, en las webs de los centros de British Council en todo el mundo, y también en teatros como el Shakespeare Theatre de Gdansk (Polonia) o el Teatro Nacional de Rumanía.

Los espectadores podrán disfrutar además, durante el intermedio, de una selección de cortometrajes producidos por aclamados directores británicos actuales e inspirados en los clásicos de Shakespeare con una mirada rotundamente contemporánea. Asimismo se ofrecerán una serie de entrevistas con los artistas de Otello que se podrán seguir en las redes sociales con la etiqueta#ShakespeareLives, con el fin de ofrecer al público una mirada multiforme de la de esta obra maestra desde los distintos ámbitos de la creación.

La estrecha colaboración del British Council con el Teatro Real proseguirá en el futuro con una serie de proyectos que abarcan el emprendimiento digital, el sector audiovisual y la educación.

 

Otello2

RETRANSMISIONES DE OTELLO

Entre las propuestas de acercamiento de la ópera a todos los ciudadanos, que impulsa el programa de actividades del Bicentenario del Teatro Real, la difusión de sus espectáculos con la ayuda de las nuevas tecnologías audiovisuales es una prioridad.

Así, siguiendo la estela de la exitosa retransmisión de I puritani, el pasado 4 de julio, que ha llegado a 20 millones de personasen sus diversas ventanas —webs, museos, auditorios y plazas de España y América Latina, redes sociales, etc.—, el Teatro Real vuelve a ofrecer la posibilidad de que Otello pueda ser seguida, en directo o diferido, gratuitamente, en todo el mundo, con la participación activa de diferentes instituciones culturales, medios de comunicación y ayuntamientos.

En esta ocasión, además de la retransmisión en directo en museos, centros culturales, ayuntamientos y auditorios de toda España, se instalarán pantallas fuera de Madrid, en espacios emblemáticos de Granada, Murcia, Sevilla y Valladolid, llevando la ópera a la calle en un ambiente festivo y distendido.

En los países Iberoamericanos la retransmisión del día 24 de septiembre se ofrecerá el 30 de septiembre, viernes, en auditorios de Chile, Colombia, México y Venezuela.

Asimismo, desde el Teatro Real se retransmitirá la ópera en directo, en abierto y para todo el mundo, en Palco Digital y en otras plataformas online, nacionales e internacionales, que ofrecerán Otello en streaming a un público cada vez más diversificado.

RTVE, coproductora de la producción audiovisual, ofrecerá la ópera en su página web RTVE.es. The Opera Platform, plataforma de ópera online tutelada por OPERA EUROPA, que inició su actividad con la retransmisión internacional de La traviata desde el Teatro Real, en 2014, emitirá la primera y la última óperas de la temporada: Otello y Madama Butterfly. También ARTE Concert, del canalARTE, y Shakespeare Lives, del British Council, se unirán a la retransmisión de Otello.

COLABORACIÓN CON EL BRITISH COUNCIL

En el marco de las conmemoraciones del Cuarto Centenario de la muerte de William Shakespeare y del Bicentenario de la fundación del Teatro Real, Otello, que une los nombres de Verdi y Shakespeare, se retransmitirá en directo para 140 países en la plataforma audiovisual Shakespeare Lives, en las webs de los centros de British Council en todo el mundo, y también en teatros como el Shakespeare Theatre de Gdansk (Polonia) o el Teatro Nacional de Rumanía.

Los espectadores podrán disfrutar además, durante el intermedio, de una selección de cortometrajes producidos por aclamados directores británicos actuales e inspirados en los clásicos de Shakespeare con una mirada rotundamente contemporánea. Asimismo se ofrecerán una serie de entrevistas con los artistas de Otello que se podrán seguir en las redes sociales con la etiqueta #ShakespeareLives, con el fin de ofrecer al público una mirada multiforme de la de esta obra maestra desde los distintos ámbitos de la creación.

La estrecha colaboración del British Council con el Teatro Real proseguirá en el futuro con una serie de proyectos que abarcan el emprendimiento digital, el sector audiovisual y la educación.‘OTELLO’

ACTIVIDADES PARALELAS Y RETRANSMISIONES

Presentación al público de la exposición ‘Otello’ de Verdi: una mirada al Archivio Storico Ricordi

Coloquio con Pierluigi Ledda, director del Archivio Storico Ricordi, y Luis Gago, musicólogo y crítico.

Visita libre a la exposición al término del coloquio.

13 de septiembre, a las 20.00 h.

Teatro Real. Sala Gayarre y Café de Palacio

Acceso libre hasta completar aforo.

Curso monográfico: Sobre ‘Otello’ de Verdi

Por Gabriel Menéndez Torrellas

13, 20 y 22 de septiembre

Teatro Real. Sala Gayarre y sala de orquestaÓpera en cine

La Traviata, de Giuseppe Verdi

Dirección musical de Renato Palumbo y dirección de escena de David McVicar

18 de septiembre, a las 12.00 h.

Teatro Real. Sala principal

Conferencia: Shakespeare convertido en ópera romántica: el ‘Otello’ de Verdi

por Víctor Sánchez Sánchez

22 de septiembre, a las 19.00 h.

Museo del Romanticismo. Auditorio

Acceso libre hasta completar aforo.

Ópera en la calle. Retransmisión en directo de Otello

Retransmisión en directo de Otello para todo el mundo en Palco Digital y en museos, instituciones culturales, ayuntamientos y plazas de toda España.

24 de septiembre, a las 20.00 h.

Los domingos de cámara

Programa

Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real

25 de septiembre, a las 12.00 h.

Teatro Real. Sala principal

Coloquio. Acto de clausura de las celebraciones del cuarto centenario de William Shakespeare

Noviembre y diciembre

British Council
Acceso libre hasta completar aforo.

Conferencia: La llegada de ‘Otello’ a España
Fecha por determinar

Instituto Cervantes

Otello

El próximo 15 de septiembre el Teatro Real inaugura la temporada 2016-2017 con una nueva producción de Otello, de Giuseppe Verdi (1813-1901), coproducción con la English National Opera —donde se estrenó, con excelente acogida, en septiembre de 2014— y la Ópera Real de Estocolmo, que presentó la ópera en marzo de 2015.

Como se podrá ver en la exposición El nacimiento del ‘Otello’ de Verdi: una mirada al Archivio Storico Ricordi, esta obra maestra nació gracias a la habilidad y perseverancia del gran editor Giulio Ricordi (1840-1912), que a lo largo de varios años fue persuadiendo a Verdi, ya discretamente retirado, de retomar la creación operística, que había abandonado después del estreno de Aida en El Cairo, en 1871.

Giuseppe Verdi era entonces un compositor consagrado internacionalmente, con una larga y fructífera carrera, buena posición económica, muy popular y querido por su implicación activa en la agitada vida política y social italiana. Decidió, pues, no volver a componer óperas, dando paso a una nueva generación de compositores que intentaba renovar los cánones de la ópera italiana, cuando la poderosa influencia de Wagner impregnaba la vida musical de su país.

Pero la arrebatadora fuerza dramática de William Shakespeare (1564-1616) despertó a Verdi de su letargo y, con el acicate de los excelentes libretos del compositor y poeta Arrigo Boito (1842-1918), compuso, ya septuagenario, sus dos últimas y mejores óperas: Otello y Falstaff. Con la primera, emprendió la más honda renovación de su lenguaje, con una suerte de síntesis y quintaesencia de la ópera italiana, que marcaría el final de un ciclo de casi dos siglos; con la segunda, llevó la ópera cómica a la cumbre del refinamiento y sutileza, despidiéndose con una deliciosa y nostálgica loa a la juventud y al amor.

Impulsado por la concisión del libreto de Boito, que simplifica la trama shakesperiana profundizando en la complejidad de los personajes y sus relaciones, Verdi utiliza todos sus recursos creativos al servicio de la dramaturgia, creando una partitura sin fisuras, en la que se funden y se disuelven arias, dúos, recitativos y ariosos, en un continuum en que la tensión no decae nunca, ni siquiera en los momentos de mayor intimidad y lirismo.

Una genial orquestación perfila los personajes y alumbra el devenir del drama, con una densidad y una contención difícilmente igualables, en la que el canto fluye como una declamación, que entrelaza sutiles melodías, casi epigramáticas, de enorme fuerza dramática, con otras de largo aliento expresivo.

Con esta obra, tan potente dramatúrgicamente, el director de escena estadounidense David Alden ha optado por enfatizar el conflicto interno de Otello, cuyo carácter guerrero enmascara la enorme inseguridad que lo hace vulnerable a la maquinación perversa de Iago. Una derruida y sombría ciudad mediterránea concebida por el escenógrafo Jon Morrell acentúa la atmósfera terrorífica del drama shakespeariano que Verdi engrandeció y universalizó.

Renato Palumbo, que en el Real ha dirigido Les Huguenots, Tosca y La traviata, vuelve con otro título verdiano, de nuevo con la soprano albanesa Ermonela Jaho, que triunfó con su interpretación de La traviata, en 2014. Estará acompañada por el tenor Gregory Kunde, uno de los más alabados intérpretes del exigente papel de Otello en la actualidad, que también inauguró la pasada temporada del Real con su aplaudido Roberto Devereux, y que protagonizará la Norma que se ofrecerá en octubre y noviembre. Junto a ellos, encarnando al sádico y sibilino Iago, estará el barítono George Petean, que acaba de participar en la ópera I puritani que puso fin a la pasada temporada.

Este trío protagonista se alternará con la soprano armenia Lianna Haroutounian, el tenor Alfred Kim y el barítono Àngel Òdena, que cantará su 13º papel protagonista en el Teatro Real (Das Rheingold, La conquista di Granata, La Dolores, I pagliacci, Luisa Fernanda, Madama Butterfly, Merlin, Margarita la tornera, Simon Boccanegra, Cyrano de Bergerac, La traviata y Roberto Devereux).

El coro Pequeños Cantores de la Comunidad de Madrid, dirigido por Ana González, y el Coro Titular del Teatro Real, preparado, como siempre, por su director titular, Andrés Máspero, actuarán una vez más junto a la Orquesta Titular del Teatro Real, bajo la batuta de Renato Palumbo.

Ricordi

Bertelsmann trae a España por primera vez el Archivo Ricordi, una de las colecciones musicales privadas más valiosas del mundo, a través de la exposición ‘El nacimiento del Otello de Verdi: una mirada al Archivio Storico Ricordi’. La muestra del Archivo Ricordi, esencial para entender la génesis del género de la ópera, se exhibirá en el Teatro Real de Madrid entre los días 15 de septiembre y 3 de octubre, y su inauguración coincide con el arranque de la temporada operística 2016-2017 con la representación de Otello.

Partituras manuscritas del célebre compositor, correspondencia seleccionada, bocetos de escenarios, diseños de vestuario que resucitan la cultura de la ópera del siglo XIX… El grupo de comunicación más grande de Europa y con una tradicional fuerte presencia en España quiere acercar al público español la herencia histórica del Archivio Storico Ricordi de Milán, propiedad de Bertelsmann desde 1994.

El objetivo de la exposición es mostrar la amplia variedad de documentos que alberga el archivo a través de la creación de Otello, una obra maestra clave que refleja el papel único que Ricordi tuvo en el proceso creativo de producción y concepción de la ópera. La colaboración creativa entre el editor Giulio Ricordi y el genio artístico Giuseppe Verdi se cuenta entre las grandes empresas culturales de la historia.

Bertelsmann adquirió la emblemática editora musical Casa Ricordi en 1994 y el inventario del archivo contiene a día de hoy 7.800 partituras originales de más de 600 óperas, incluyendo valiosos manuscritos originales de Giuseppe Verdi y Giacomo Puccini, así como unos 10.000 libretos, 6.000 fotografías históricas y la correspondencia completa del negocio de la compañía entre 1888 y 1962, que proporciona un conocimiento trascendental de cómo pensaba y trabajaba en aquella época la industria cultural. Además, la editorial Ricordi ha sido pionera fundamental en la industria de la música gestionando la creatividad, uno de los valores que impulsa a Bertelsmann como principal industria cultural de Europa.

Castell de Peralada

Ha sido un espectáculo muy emotivo con cinco grandes voces de la lírica internacional compartiendo el escenario del Auditori del Parc del Castell: Sondra Radvanovsky, Eva-Maria Westbroek, Marcelo Álvarez, Carlos Álvarez y Ambrogio Maestri. Los cinco son amigos y compañeros de profesión y menos Ambrogio Maestri, que ha debutado en Peralada, el resto son amigos del festival en el que han actuado en varias ediciones. Han mostrado una gran compenetración en sus actuaciones a dúo y sobre todo en el último bis La traviata, de Verdi, en la que han intervenido los cinco. Durante la Gala lírica se han escuchado piezas como la apertura Sois Immobile, de Rossini, Signore, v’assista il cielo!, de Verdi, Vissi d’arte, de Puccini o una pieza de autor que nunca se ha interpretado al festival: Ah! Tout est bien fini … Ô Souverian … de Massenet.

Los bises, que han tenido una duración de 30 minutos han sido: Falstaff / “El onore” “de Verdi, interpretada por Ambrogio Maestri. Carlos Álvarez ha cantado “La del soto del Parral / Romanza de Germán (Los cantos alegre… Ya mis horas felices”) de Soutullo y Vert. En su turno, Marcelo Álvarez, ha cantado La taberna del puerto / Romanza de Leandro (No puede ser) de Sorozábal. I could have danced all night de My Fair Lady fue el bis de Sondra Radvanovsky y Eva Maria Westbroek ha cantado “Ebben, ne andro lontana” de La Wally, de Catalani.

Con la Traviatta, de Verdi y los cinco artistas ante el público, el escenario se ha iluminado de fiesta y ha bajado el confeti por todo el auditorio mientras se escuchaban bravos y repiques de pies desde las gradas dando una gran aprobación a la Gala.

Acompañados por una gran amiga del festival: la orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC), dirigida por Daniele Rustioni, la gala ha estado conducida por Ángel Llàcer. El director escénico ha sido, Albert Estany.

 

Plácido Domingo y Michael Fabiano en I Due Foscari en el Teatro Real

I due Foscari es una de las obras compuestas por Verdi en los llamados “años de galera”. Así se refería el propio compositor a los siete años en los que compuso nada menos que once óperas. No se trata, ni mucho menos, de una de sus mejores obras. Ni siquiera de las más conocidas. Pero hay algo en I due Foscari para que sea representada más veces de lo que su calidad y posición en el repertorio le otorgan.

Tal vez gracias al tiempo y la perspectiva, teniendo en cuanta los trabajos posteriores del maestro italiano, se esté posicionando mejor.

Los personajes de este drama “familiar” romántico (padre, hijo y nuera) poseen una marcada personalidad. Alguna de ellas, concretamente la de Jacopo Foscari, provocaron discrepancias entre Verdi y su libretista Francesco María Piave. La pusilanimidad del personaje, unido a su escasa presencia durante toda la obra, llevaron a Verdi a solicitar de Piave algunos cambios importantes. El resultado final fue un mayor peso de este personaje desde el inicio de la obra y su protagonismo en algunas de las páginas vocales más bellas.

La representaciones que estos días se pueden ver en el Teatro Real son en versión concierto. O, más concretamente, semiescenificada. Dada la capacidad de dramatización de un potentísimo cuadro de cantantes que demuestran que la ausencia de escenografía, no impide una magnífica representación operística.

La dirección musical de Pablo Heras-Casado tiene un efecto energético sobre la orquesta, los cantantes y la propia obra. Ya desde la obertura se evidencia el vigor con el que Heras-Casado interpreta la partitura. Con esta misma fuerza dirige a unos cantantes que llenan su interpretación de nervio y tensión. Existen momentos de peculiar belleza en los duetos y cuartetos de violín y violonchelos interpretados por los solistas.

Lucrecia Contarini, esposa de Jacopo Foscari, está interpretada por Angela Meade. Esta norteamericana de Washington se desenvuelve vocal y dramáticamente bajo los más estrictos cánones de la ópera tradicional aunque adolece de cierto automatismo. Pero lo realmente impresionante es el volumen estratosférico de su voz. Característica que no le impidió ofrecer unos filatos de muy buena factura. Las vibraciones que emite, al menos al escucharla desde la tercera fila, impresionan. Como demostró ya desde el arranque con Tu al cui sguardo onnipossente…

Michael Fabiano

Volvía al Teatro Real el tenor norteamericano Michael Fabiano, como Jacopo Foscari. Mucho ha evolucionado su voz desde aquel Cyrano de Bergerac de 2012.

Con un notable volumen de voz y una tesitura más de spinto que de tenor dramático, Fabiano ha construido un Jacopo Foscari dramático y desesperado. Fantástico en sus romanzas, sobre todo en la segunda, Notte, perpetua notte!. Muy exigente por tesitura y dramatismo y que Fabiano resuelve con gusto y elocuencia.

Antes de su intervención, tuvo la gentileza de contestar algunas preguntas para Brío Clásica.

No fue hasta que llegó a la universidad e inició sus estudios, cuando se dió cuenta del enorme potencial que tenía su voz. Fue en ese momento cuando inició su carrera.

Brío Clásica.: En su misma tesitura, ¿quiénes son los cantantes en los que se fija?

Michael Fabiano.: Aureliano Pertile, por la magnitud infranqueable de su técnica. Mario del Monaco, por su compromiso en la interpretación. Franco Corelli, por su heroísmo y Plácido Domingo, por su profunda pasión y maestría.

B. C.: ¿Cómo se siente cuando se le compara con un joven Pavarotti?

M.F.: Siento una profunda humildad.

B. C.: No es la primera vez que canta junto a Plácido Domingo, ¿cómo es esta experiencia?

M. F.: Es un honor para mi, teniendo en cuenta su enorme trayectoria y su inmenso legado.

B.C.: Sus roles como Rodolfo en La Bohéme y en Luisa Miller han tenido una gran aceptación por parte del público. ¿Qué otros papeles se ve interpretando en el futuro?

M. F.: Me veo en óperas como Un Ballo in Maschera, Simon Boccanegra , Attila, Ernani, La Battaglia di Legnano, Mefistofele , Manon, Werther, Romeo et Juliette o Carmen.

Pronto volveremos a disfrutar de él en España.

El baritenor, como él mismo se denomina, Placido Domingo, era uno de los mayores atractivos de la noche, interpretando a Francesco Foscari. La discusión sobre la tesitura de Plácido Domingo debe dejar de existir. Es un artista. Un artista grandioso, capaz de inventar una tesitura acorde con la evolución de sus características vocales y utilizarla, junto a sus habilidades sobre el escenario, con una finalidad única, el éxito en la interpretación. Cada una de sus intervenciones fue aplaudida hasta llegar a la ovación final. Increíble mérito tiene además el hecho de no dejarse tapar por la cascada de voz de Meade.

Otro que no anda escaso de volumen vocal es el bajo italiano Roberto Tagliavini en su papel del malvado Jacopo Lorendano. A la altura del reparto principal estuvieron la soprano Susana Cordón, como Pisana y el tenor Mikeldi Atxalandabaso, como Barbarigo.

Una fantástica noche de ópera, en la que el público disfrutó y lo demostró aplaudiendo en pie durante varios minutos. Un final de temporada que deja un excelente sabor de boca y la mejor tarjeta de presentación para la próxima.

Texto: Paloma Sanz
Imágenes: Javier del Real
Vídeos: Teatro Real

I due Foscari

I due Foscari (Los dos Foscari), de Giuseppe Verdi (1813-1901), traerá al Real, nuevamente, al arquetípico padre verdiano, sufridor y atormentado, después de los de Rigoletto y Luisa Miller, ambos protagonizados por Leo Nucci en la presente temporada.

En esta ocasión el papel del progenitor, escrito, como los mencionados, para la cuerda de barítono, será interpretado por Plácido Domingo, que ha triunfado en varios teatros encarnando al viejo Francesco Foscari, cuyo trágico final es de los más tristes y lacerantes de toda la producción verdiana.

A su lado estarán el tenor estadounidense Michael Fabiano, que volverá al Real, ya consagrado internacionalmente, después de haber actuado en Cyrano de Bergerac en la temporada 2011-2012, y la soprano, también norteamericana, Angela Meade, que debutará en Madrid precedida de grandes éxitos en Europa y América.

Basada en el drama histórico The Two Foscari, de Lord Byron, la partitura de Giuseppe Verdi, parte de las intrigas políticas y luchas de poder en la antigua república de Venecia, para ahondar en la psicología de los personajes protagonistas, anticipando sus óperas posteriores. La obra, una de las más oscuras partituras de Verdi, refleja, quizás, el estado de ánimo del compositor, que había perdido a su mujer e hijos en un breve período de tiempo.

En la música de I due Foscari podemos encontrar el uso casi embrionario de los leitmotiv wagnerianos y elementos precursores del estilo posterior de Verdi, especialmente en las páginas de Lucrecia, la abnegada y luchadora esposa, y en sus magníficos dúos con el Dux.

Esta obra asiste hoy a una revalorización impulsada por Plácido Domingo, que la ha interpretado en distintas producciones y en versión de concierto en Los Ángeles, Valencia, Viena, Londres, Barcelona y Milán.

Nit a Les Arts

El Palau de les Arts Reina Sofía celebra las noches del 1 y del 2 de julio una doble edición de su jornada de puertas abiertas nocturna ‘Nit a Les Arts’, con la que el enclave cultural se despide de la actividad abierta al público hasta el mes de septiembre.

‘Nit a Les Arts’ ofrece exhibiciones técnico-artísticas y actuaciones en vivo del Cor de la Generalitat Valenciana y de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, además de una exposición con elementos de vestuario y utilería de la ópera “Aida” para todo aquel que se acerque al edificio de Santiago Calatrava. Como fin de fiesta, ambas noches, una sesión de música con DJ pondrá el punto final a la jornada.

La actividad al público comienza tanto el viernes 1 como el sábado 2 con el inicio de los seis pases de la exhibición técnico-artística que acoge el escenario de la Sala Principal en los siguientes horarios: 20.00 h, 20.50 h, 21.40 h, 23.00 h, 23.50 h y 0.40 h.

En grupos de hasta 240 personas, los asistentes tienen la ocasión de conocer in situ, mediante un espectáculo de unos 40 minutos de duración, el funcionamiento de la maquinaria escénica, iluminación, audiovisuales y todos los elementos necesarios para poner en marcha una función de ópera.

La parte artística de esta exhibición corre a cargo de los artistas del Centre Plácido Domingo y del Ballet de la Generalitat, que ofrecen una representación, dirigida por Emilio López, que combina elementos de lírica y danza.

Para poder disfrutar de esta actividad, los interesados deberán presentarse en las Taquillas de Les Arts en los 30 minutos previos al inicio del pase que mejor se acople a su agenda. Se hará entrega de un máximo de dos invitaciones por persona hasta completar el aforo de cada turno.

Asimismo, el centro de artes reserva un cupo de localidades para estos pases a sus abonados de Temporada, que podrán efectuar su reserva entre los días 29 y 30 de junio en el apartado de la página web que el coliseo dispondrá a tal efecto.

El vestuario de “Aida”

A partir de las 20.30 h de ambas veladas el Vestíbulo de la Sala Principal abrirá sus puertas para disfrutar de una exposición de vestuario y utilería de la ópera “Aida”, de Giuseppe Verdi.

El público, de manera libre, podrá disfrutar del vestuario diseñado por Moritz Junge para esta coproducción de Les Arts con el Covent Garden de Londres y la Ópera de Oslo, además de elementos de utilería empleados en este montaje.

Música en vivo y libre recorrido por las terrazas

A partir de las 20.30 h, el Palau de les Arts Reina Sofía abre sus terrazas y balcones para todo aquel que quiera conocer y disfrutar de los espacios al aire libre del enclave operístico.

Los cuerpos estables del centro de artes valenciano: El Cor de la Generalitat, que colabora por segunda ocasión en este evento, y la Orquestra de la Comunitat Valenciana ponen la nota musical a la noche en blanco de Les Arts.

El Restaurante Los Toros, ubicado en la undécima planta del teatro y conectado con las Terrasses de les Palmeres, es el marco donde, desde las 21.00 h hasta las 0.00 h, el Cor de la Generalitat y agrupaciones de Profesores de la OCV ofrecen diversas actuaciones.

El viernes, los protagonistas serán los músicos de la formación titular del Palau de les Arts con micro-conciertos de 25 minutos de duración a las 21.00 h, 21.55 h, 22.45 h y 23.40 h.

El sábado, los solistas de la OCV se turnarán con el Cor de la Generalitat Valenciana, que acompañado al piano por Francisco Hervás y dirigido por Francesc Perales, interpreta coros de títulos que integran la Temporada 2016-2017 de Les Arts como L’elisir d’amore, de Donizetti, I vespri siciliani y La traviata, de Verdi, Gloria, de Vivaldi, Israel in Egypt, de Händel, o Missa Papae Marcelli, de Palestrina.

Desde las 20.30 h hasta las 0.30 h de la madrugada, además, el Palau de les Arts ha dispuesto servicio de restauración en ambas terrazas de la planta undécima, en las que lucirá una espectacular escultura LED, cortesía del artista Nacho Ruiz.

A partir de las 0.30 h, en ese mismo piso, la terraza con vistas al Jardín del Turia se convertirá en una gran pista de baile con una sesión de música con DJ en vivo, que despedirá la actividad de ambas jornadas a ritmo ‘dance’.

El centro de artes cerrará sus puertas a las 2 de la madrugada tanto el sábado 2 como el domingo 3.

Don Carlo

El Festival de Verano de San Lorenzo de El Escorial arranca el próximo 24 de junio con una variada selección de espectáculos. Consolidado como uno de los principales festivales de nuestro país, la música, la lírica y la danza llenarán las noches de la sierra madrileña del 24 de junio al 6 de agosto. Albert Boadella con su versión de Don Carlo, de G. Verdi, la Compañía Nacional de Danza, el pianista inglés James Rhodes y la agrupación Capella Mediterranea serán algunos de los protagonistas de esta edición.

Aunque fue Vivaldi quien elevó la división de los meses del año a categoría de obra maestra, han sido muchos los compositores que han hecho su personal lectura de las cuatro estaciones o han querido interpretar musicalmente alguna de ellas. Las cuatro estaciones sirven de hilo conductor de gran parte de la programación de este festival. En esta ocasión se podrá disfrutar tanto de la versión clásica de la obra de Vivaldi como de su interpretación sinfónica, acompañada de un cuarteto de jazz latino. Además, el público podrá disfrutar de Las cuatro estaciones porteñas de Piazzola o Las estaciones de Tchaikovsky. Por su parte, Stravinsky escogió centrarse en La consagración de la primavera y Schubert, en su Viaje de invierno (Die Winterreise). Todas estas obras forman parte de la programación del Festival de Verano 2016.

Con motivo del centenario de su muerte, el festival ofrecerá distintos recitales con obras del compositor Enrique Granados, que incluyen su célebre suite Goyescas, obra maestra de inspiración madrileña, la Danza de los ojos verdes, La boyra o Doce tonadillas al estilo antiguo.

Don Carlo se consolida como la cita del verano y atrae a un elenco internacional.

Tras su estreno en el Festival de Verano de 2015 y repitiendo el éxito en los Teatros del Canal, Albert Boadella vuelve los días 28 y 30 de julio, al frente de Don Carlo de Verdi, con un montaje que presenta la versión más española de este personaje histórico en el lugar donde vivieron sus protagonistas y donde hoy reposan sus restos. Manuel Coves estará al frente de la dirección musical de esta producción para la que se ha contado con un elenco que reúne voces tan destacadas como Massimo Giordano, Ekaterina Metlova, Carlo Colombara, Juan Jesús Rodríguez, Nadia Krasteva, Eric Halfvarson junto con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

El pianista londinense James Rhodes interpretará obras de Chopin, Bach y otros, el día 1 de julio. Su historia, publicada en un libro autobiográfico titulado Instrumental, se ha convertido en un fenómeno editorial que refleja cómo la música le ha ayudado a sobrevivir.

El día 15 de julio la Compañía Nacional de Danza interpretará un triple programa formado por Anhelos y tormentos, con música de Granados y Rosa Torres-Pardo al piano; In the night, con una obra de Chopin, y Don Quijote Suite, con una coreografía del propio director de la CND, José Carlos Martínez.

Boston Philarmonic Youth Orchestra, Luis Fernando Pérez o Raquel Andueza y La Galanía, entre otros.

El festival arranca el día 24 de junio con un concierto de la Boston Philarmonic Youth Orchestra, en el que se interpretará la Sinfonía nº5 de Chaikovsky y obras de Glinka, Dvorak, y Debussy, bajo la dirección de Benjamin Zander. Acompañada por un cuarteto de jazz latino, la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid revoluciona las Cuatro estaciones de Vivaldi, el día 25 de junio.

Capella Mediterranea ofrecerá el 26 de junio Ángel y demonio, un recorrido por obras de Monteverdi y Piazzola, que plantea un diálogo entre instrumentos antiguos y modernos, entre el pasado y el presente, entre la danza y la música. Este concierto es el lazo de unión entre Las cuatro estaciones y Monteverdi.

El 2 de julio la JORCAM interpretará la Sinfonía nº5 de Beethoven, junto con obras de Astasio y Turina, y el día 3, Las cuatro estaciones de Vivaldi y Las cuatro estaciones porteñas de Piazzola. La consagración de la primavera de Stravinsky o la banda sonora de West Side Story, de Bernstein formarán el repertorio que el dúo de pianos Iberia & Klavier ofrecerá en un recital junto con el Tak-Nara Percusión Group.

El 16 de julio será el turno del pianista Luis Fernando Pérez, que interpretará piezas de Goyescas, la gran obra de Granados, junto con otras de Debussy o Chopin. El 22 de julio los profesores de los Cursos Internacionales Matisse ofrecerán su ya tradicional concierto y el 23, se podrá disfrutar de El último viaje. Granados en Nueva York, un espectáculo de cante lírico, danza y piano en el que se interpretarán también obras del compositor. El concierto de piano de Luis Fernando Pérez y El último viaje. Granados en Nueva York cuentan con la colaboración de Acción Cultural Española (AC/E).

El Trío Malats ofrece un programa con Viajes de Otoño de Zalba y Las estaciones de Tchaikovsky, el día 24 de julio; y el 29, el barítono Damián del Castillo, junto con el fortepiano David Aijón, interpretarán Die Winterreise, de Schubert.

El día 2 de agosto la Turkish National Youth Orchestra ofrecerá la Sinfonía nº8 ‘Incompleta’ de Schubert y el Concierto para orquesta de Bartok. El 3 será el turno de Raquel Andueza y La Galanía, que interpretan el programa Monteverdi & friends. Por último, el día 6 de agosto la compañía de danza De Sangre y Raza ofrece el espectáculo 400 años de flamenco.

Las entradas están a la venta en internet a precios populares desde 10 euros (http://www.teatroauditorioescorial.es/) y existen diferentes opciones de abonos y descuentos.

Mapping del Teatro Real de Madrid

El próximo fin de semana se celebrarán los Días Europeos de la Ópera. El Teatro Real ha querido sumarse este año a las conmemoraciones desde su lado más innovador, el uso de las nuevas tecnologías para la difusión del arte, la cultura y, sobre todo, la música. Así, desde el viernes 6 y hasta el próximo domingo 8 de mayo, la plataforma de retransmisión online del Teatro Real, Palco Digital (www.palcodigital.com) tendrá acceso gratuito y pondrá a disposición de todos los públicos los títulos de su videoteca.

El Teatro Real se ha convertido en una de las instituciones más destacadas del mundo de la lírica en el plano tecnológico gracias a un equipamiento audiovisual de alta calidad, su adhesión a los proyectos de grabación y transmisión de espectáculos musicales a través de todos los canales a su alcance (web, televisión, cine…) y una exigente política de producción audiovisual. El pasado mes de abril, el Teatro Real se convertía en uno de los primeros teatros de ópera de Europa en utilizar la realización 4K para la grabación y emisión de una ópera.

Hace justo un año, el 8 de mayo, nacía en el Teatro Real The Opera Platform, una plataforma completamente dedicada a la ópera de acceso libre, rico en información, con actuaciones completas y extractos de ópera, sinopsis y material histórico, entrevistas con artistas y documentales backstage, a través del enlace www.theoperaplatform.eu.

El Teatro Real, a través del Google Cultural Institute, cuenta también con una exposición online que permite realizar un paseo virtual por las entrañas del Teatro y acceder tanto a las zonas públicas como a las técnicas, para conocer en detalle lo que sucede en los talleres, espacios escénicos y mucho más. Así, el público que visite este espacio puede acceder a exposiciones virtuales que permitirán conocer su historia, el edificio en detalle y su proyecto cultural y artístico www.google.com/culturalinstitute/u/0/collection/teatro-real?hl=es.

Uno de los principales atractivos para aficionados y curiosos es el de acceder, por primera vez y con un sólo clic, a un visita virtual que explora gran parte de los 65.000m cuadrados del edificio, gracias a la tecnología Street View de Google, que captura imágenes 360º de alta calidad y ofrece experiencias online como si fueran la realidad misma.

Adjuntamos imágenes de algunos de los títulos disponibles en Palco Digital, todas ellas de @Javier del Real/Teatro Real

2631

COSÌ FAN TUTTE (W.A. Mozart)

Director musical: Sylvain Cambreling

Director de escena: Michael Haneke

Reparto: Fiordiligi, Anett Fritsch; Dorabella, Paola Gardina; Guglielmo, Andreas Wolf; Ferrando, Juan Francisco Gatell; Despina, Kerstin Avemo;Don Alfonso, William Shimell

J36

LA TRAVIATA (G. Verdi)

Director musical: Jesús López Cobos

Director de escena: Pier Luigi Pizzi

Reparto: Violetta Valery, Norah Amsellem; Alfredo Germont, José Bros; Giorgio Germont, Renato Bruson

1563

IOLANTA (P.I. Tchaikovski)

Director musical: Teodor Currentzis

Director de escena: Peter Sellars

Reparto: Iolanta, Ekaterina Scherbachenko; Robert, Alexej Markov; Conde Vaudémont, Pavel Cernoch,; Ibn-Hakia, Willard White.

5173

LUISA FERNANDA (F. Moreno Torroba)

Director musical: Jesús López Cobos

Director de escena y diseñador de elementos escénicos: Emilio Sagi

Reparto: Luisa Fernanda, Nancy Herrera; Vidal, Plácido Domingo; Javier Moreno, José Bros, y La duquesa Carolina, Mariola Cantarero

Luisa Miller

Dos representaciones había programado el Teatro Real de la Luisa Miller verdiana. Una obra considerada injustamente menor dentro del repertorio. Tal vez porque su composición, previa a la trilogía formada por Rigoletto, Il trovatore y La traviata la situaron en un segundo plano. Verdi cuenta en esta ocasión con el libretista Friedrich von Schiller dando más importancia al drama amoroso y social de la obra original, Kabale und liebe (intriga y amor). Lo que el propio autor llamará “tragedia burguesa”. Estos nuevos “motivos” argumentales bien podían estar justificados para esquivar la acción de la censura. Muy activa en esos momentos de convulsión revolucionaria europea de 1848.

Ha sido esta una versión concierto. Pero no se puede decir que no haya sido escenificada. Cada vez son más las óperas en concierto que, prescindiendo de los siempre incómodos atriles, son semiescenificadas por los cantantes, creando una atmósfera lírica más cercana a una noche de ópera con toda su arboladura.

Al frente de la dirección se encontraba el norteamericano James Conlon. Un auténtico enamorado de Luisa Miller. Hasta el punto de llamar a su hija Luisa y evocar con ello la relación paterno filial de los protagonistas. Su conocimiento de la obra es total, apenas consultaba la partitura a la que imprimió desde la obertura un ritmo vivo y lleno de tensión. Sobre todo en los finales. Extrajo de la orquesta un puro sonido verdiano, principalmente de las cuerdas. El Coro, en su línea habitual, ¡magnífico!.

Al margen de la música, sin duda fueron las voces las protagonistas de la noche. Leo Nucci, que borda los dramáticos papeles de padre verdianos, conserva unas cualidades vocales extraordinarias a sus 74 años. La falta de aliento en algunos momentos y sus reservas, en otros, para poder acometer los finales, son compensados por una destreza en la dramatización que solo proporciona la experiencia.

La croata Lana Kos fue toda una sorpresa en su papel de Luisa. Su gran registro central es el apoyo ideal para moverse por una potente tesitura de soprano lírica. Voz vigorosa y homogénea con margen suficiente para refinar los agudos.

El malvado Wurn fue encarnado por el barítono canadiense John Relyea. Voz robusta y penumbrosa para componer un personaje interesante que se batió en poderoso duelo con Walter.

Dmitry Belosselskiy interpretó un magnífico Conde de Walter. Lució unos buenos agudos en su aria “Il mio sangue, la vita darei” y sus potentes y tersos graves en el dúo con Wurn “L’alto retaggio”.

La madrileña María José Montiel interpretó el siempre ingrato papel de Federica. Hace apenas unos días la escuchábamos en el Teatro de la Zarzuela en el rol de una María Moliner impecable y, de repente, aparece en el escenario del Teatro Real con un registro completamente diferente. Con una partitura verdiana de tonalidades abisales para una cuerda de mezzo, resuelve su personaje con una voz densa y compactada, demostrando que el radio de acción de su voz es amplio y que se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera.

Debutaba en el Real el joven tenor napolitano Vincenzo Costanzo. Llegaba para sustituir a los inicialmente elegidos para este Rodolfo. No es fácil abordar este rol con 24 años, cantando en proscenio y rodeado de voces muy consolidadas. Y Costanzo lo hace con gallardía y determinación. Su instrumento está en construcción, al igual que su capacidad para la interpretación, pero apunta un bonito timbre y en cuanto el fiato se prolongue y la técnica supere al esfuerzo físico, podrá abordar estos exigentes papeles con todas las garantías. Los aplausos del público tras la conocida aria “Quando le sere al placido” le otorgaron la confianza necesaria para abordar el resto de la obra con mayor seguridad. La próxima temporada tendremos ocasión de volver a escucharle en este Teatro en su rol de Pinkerton y observaremos su evolución. Mimbres tiene.

Marina Rodríguez-Cusí interpretó a Laura. Esta mezzosoprano valenciana siempre es una garantía. Su breve papel dejó constancia de su buen hacer. A pesar de estar situada detrás de la orquesta y del resto del reparto, su voz se escuchó plena.

Hay que destacar la acertada intervención de César de Frutos interpretando a un aldeano.

Esta Luisa Miller dejó muy buenas sensaciones en el público. De vez en cuando se agradece un título puramente operístico, y nadie mejor que Verdi para provocar este tipo de emociones.

LUISA MILLER

Giuseppe Verdi (1813-1901)

Melodramma trágico en tres actos

Libreto de libreto de Salvadore Cammarano basado en la obra Kabale und Liebe (Intriga y amor, 1783) de Friedrich von Schiller. Estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles el 8 de diciembre de 1849.

Ópera en versión de concierto.

D. musical: James Conlon

D. coro: Andrés Máspero

Reparto: Dmitry Belosselsky, Vincenzo Costanzo, María José Montiel, John Relyea, Leo Nucci, Lana Kos, Marina Rodríguez-Cusí, César de Frutos.

Coro y Orquesta titulares del Teatro Real.

Nucci

Luisa Miller, de Giuseppe Verdi (1813-1901), volverá al Teatro Real en dos únicas funciones en versión de concierto los días 23 y 26 de abril a las 20 horas, bajo la experta batuta de James Conlon, y con un trío protagonista que une al veterano barítono Leo Nucci con dos jóvenes cantantes que debutarán en Madrid: la soprano Lana Kos, en el papel titular, y el tenor Vincenzo Costanzo, como Rodolfo. Estarán secundados por los bajos Dmitry Belosselskiy y John Relyea, de poderosas voces, y las mezzosopranos españolas María José Montiel y Marina Rodríguez-Cusí. Junto a ellos actuarán el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, que estos días alternan las funciones de Verdi con las de Parsifal, de Wagner.

Pese al éxito que obtuvo el estreno de Luisa Miller en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1849 y a las numerosas representaciones que tuvieron lugar en el período inmediatamente posterior, esta ópera de Verdi, la 14ª de su catálogo, fue abandonando paulatinamente los escenarios, siendo postergada por otros títulos más populares del compositor. Este injusto olvido se debe, quizás, a las características del libreto y de su infravalorada partitura, y también al lugar que ocupa dentro de la producción operística verdiana: es una obra de transición entre el primer y el segundo período estilístico del compositor y, sobre todo, la suceden, en los cuatro años siguientes, la célebre trilogía verdiana: Rigoletto (1851), Il trovatore (1853) y La traviata (1853).

Con Luisa Miller Giuseppe Verdi se sitúa en una encrucijada entre la utilización de los convencionalismos estructurales, estilísticos y argumentales que imperaban en la pujante creación operística italiana a mediados del siglo XIX, y la búsqueda y exploración de nuevos caminos que florecerían en obras posteriores, y que asoman sobre todo en el magnífico tercer acto de la partitura.

Luisa Miller es la tercera ópera de Verdi basada en obras de Friedrich von Schiller (1759-1805), después de Giovanna d’Arco e I Masnadieri. Más tarde, el compositor retornaría a su admirado escritor con Don Carlo. El libreto, de Salvadore Cammarano (1801-1852) —quizás el más prestigioso y cotizado libretista de entonces, que trabajó con Verdi en cuatro óperas—, privilegia el drama amoroso y social de los personajes en detrimento del ardor revolucionario y político que engarza la obra literaria original, Kabale und Liebe (Intriga y amor), apostillada por el autor como “tragedia burguesa”. Con esta acotación, Schiller traslada el arquetipo y savia de la tragedia clásica —cuyo sufrimiento e injusticias inspiran compasión o espanto— a un contexto contemporáneo más cercano, donde perviven las luchas de poder y de clases, y la contraposición de los sentimientos más sublimes y los más desdeñables.

Escrita en el período de efervescencia de los movimientos revolucionarios que agitaron Europa en 1848, el libreto sortea con agilidad los imperativos de la fuerte censura de entonces, pero mantiene la esencia del drama: cómo la prepotencia de los poderosos y la arbitrariedad de su conducta determina el destino de los más débiles, cuyo único y último refugio de libertad individual es la muerte voluntaria.

Si en las óperas de Verdi la figura del padre, con su pugna interior entre afecto y deber, entre honor y amor, ocupa un papel importante —reforzado, en muchos casos, por la ausencia de la madre— en Luisa Miller hay dos padres que encarnan el conflicto de poder de la trama y también la dicotomía entre los valores conservadores de la nobleza y el ansia de libre pensamiento que reivindicaba la creciente burguesía: Miller, el padre de la protagonista, viejo soldado retirado, aboga por la libre elección del cónyugue para su hija, basada en el amor, mientras que el conde de Walter y su insidioso secuaz Wurm, anteponen el poder y el linaje a cualquier otro valor, sentimiento o incluso a la vida.

Desde el punto de vista compositivo y dramatúrgico Luisa Miller materializa también, aunque de manera latente, la lucha entre la subordinación de la música a la estructura de la ópera seria italiana en boga a mediados del siglo XIX y la necesidad de transcender, desde dentro, las limitaciones formales de la sucesión de arias, cabalettas o dúos, privilegiando la expresión de sentimientos más personalizados, íntimos y hondos, y la construcción de personajes más complejos.

Para eso la orquesta crece en autonomía, riqueza armónica y en capacidad descriptiva y evocadora, como refleja ya la obertura de Luisa Miller, que anticipa los hallazgos del tercer acto, donde se adivina el Verdi genial de sus óperas futuras.

Con Luisa Miller regresará al Teatro Real el gran Leo Nucci, que el pasado diciembre obtuvo un triunfo inolvidable en el Teatro Real, con bises en todas las funciones de Rigoletto que interpretó. A sus 74 años, el barítono italiano volverá a encarnar en el escenario del Real a uno de los angustiados padres verdianos: después de su inolvidable Giorgio Germont, padre de Alfredo en La traviata (2015), y de sus entregadas interpretaciones del desolado padre de Gilda en Rigoletto (2009 y 2015), Nucci será ahora el bondadoso padre de Luisa Miller, que tendrá que vivir una vez más la muerte de su hija, víctima ingenua de luchas políticas, clasistas y personales ajenas a su sentimientos.

Después de la versión escenificada de Luisa Miller en 2005 (Jesús López-Cobos/Francesca Zambello), esta ópera vuelve ahora sin el apoyo de la escena, lo que permitirá al espectador concentrarse en la riqueza musical y dramatúrgica de la partitura, como explica James Conlon en la Revista del Real: “Me encantan las versiones en concierto, y de hecho creo que a menudo transmiten los valores dramáticos esenciales incluso mejor que las producciones escenificadas. No olvidemos que el primer dramaturgo es el compositor. El genio musical y dramático de Verdi es impresionante. Las versiones en concierto permiten al público sentir el impacto del drama musical de una manera muy especial.

Davinia Rodriguez

Cada vez más cantantes españoles, y en particular canarios, se están haciendo un hueco en la agenda de los grandes teatros del circuito internacional. Es el caso de Davi­nia Rodríguez, soprano nacida en Las Palmas de Gran Canaria que, con pocos años de carre­ra, está pisando cada vez más fuerte en escena­rios de primera división. Pese a haber debutado en teatros como el Real o en la programación de ABAO-OLBE en Bilbao y en escenarios como los del Rossini Opera Festival de Pésaro, el Carlo Felice de Génova, la Ópera de Dallas o el Tokyo Suntory Hall, entre muchos otros, la as­cendente soprano regresa ahora a España por la puerta grande, esta vez para meterse en la piel de Amelia, del Simon Boccanegra ver­diano que se representará en el Gran Tea­tre del Liceu de Barcelona el próximo mes de abril. Con funciones los días 23, 26 y 29 (de las ocho que ha programado de este título el coliseo barcelonés), Davinia Rodríguez compartirá es­cenario nada menos que con Plácido Domingo (Simon Boccanegra, celebrando el 50º aniver­sario de su debut en España, precisamente en el Liceu), Ramón Vargas (Gabriele) y Ferruccio Furlanetto (Fiesco), con Massimo Zanetti en el podio.

Los próximos compromisos de Davinia Rodríguez la llevarán a ciudades como Viena o Bil­bao, siempre con novedades en su repertorio.

Info:

Gran Teatre del Liceu: www.bit.ly/1U3dTLl

Montiel

La ganadora del Premio Nacional de Música 2015, la mezzosoprano española María José Montiel, vuelve en abril a su Madrid natal, y por partida doble. Primero, entre el 13 y el 20 de abril, será la protagonista del estreno absoluto de la ópera del compositor Antoni Parera y libreto de Lucía Vilanova María Moliner, que se ofrecerá en el Teatro de La Zarzuela y que se inspira en la destacada lexicógrafa española. Más tarde, los días 23 y 26 de abril, se trasladará al Teatro Real para participar en Luisa Miller, de Giuseppe Verdi.

Respecto de la nueva ópera, un encargo del propio Teatro de La Zarzuela, María José Montiel afirma que “la partitura es muy exigente, teniendo en cuenta que mi personaje está siempre en escena. Es fascinante: se trataba una mujer muy fuerte, de mucha fortaleza y de una luchadora con la que se cometió una gran injusticia histórica al impedirle que entrara en la
Academia de la Lengua solo por el hecho de ser una mujer. Texto y música se adaptan a la perfección. Han sido muchas las horas de estudio, pero me ha ayudado a conocer todavía más la música y la estética de Antoni, de quien he cantado muchos de sus ciclos de canciones. La ópera posee melodías muy atractivas y creo que gustará mucho a todo tipo de público. Su música es de una gran expresividad, cargada de alma y sentimiento. El gran lujo de esta propuesta es poder trabajar la obra y el personaje directamente con el compositor, algo que en ópera no suele suceder”.

Después de este estreno absoluto, la diva española regresará al escenario del Teatro Real, esta vez para meterse en la piel de la Reina Federica, de la ópera Luisa Miller, de Giuseppe Verdi, título que se ofrecerá en versión de concierto bajo la batuta de James Conlon y junto al Miller de Leo Nucci.

Posteriormente, ya en mayo, María José Montiel regresará a la temporada de la Orquesta de Valencia, conjunto con el que interpretará Shéhérazade, de Ravel, en el Palau de la Música de la capital del Turia.

Info:

http://www.mariajosemontiel.com/

Aida

Ramón Tebar (Valencia, 1978) debuta oficialmente como Principal director invitado del Palau de les Arts Reina Sofia con Aida, de Giuseppe Verdi, que se estrena el próximo 25 de febrero.

Se trata, no obstante, de la segunda incursión del maestro valenciano en Les Arts, según ha recordado el Intendente Davide Livermore en la presentación de esta ópera. Ramón Tebar asumió la dirección musical de las últimas funciones de Nabucco la pasada temporada, que se saldó “con éxito unánime de público y crítica”.

Aida es para Ramón Tebar un título simbólico para su regreso a Valencia como director musical en el teatro de ópera de su ciudad natal. Aida, conocida entre otras, por el aria ‘Ritorna Vincitor’, es para el valenciano una obra magistral, cargada de mensaje alrededor de las pasiones humanas y del hecho bélico, que termina con una evocación a la paz en boca del personaje de Amneris.

El centro de artes valenciano ha programado cinco funciones de Aida: los días 25 y 28 de febrero, así como el 2, 5 y 9 de marzo. Les Arts recupera el montaje de David McVicar, realizado en coproducción con el Covent Garden de Londres y la Ópera de Oslo, que en el año 2010 estrenaron en Valencia Lorin Maazel y Omer Meir Wellber.

El montaje cuenta con escenografía de Jean-Marc Puissant, vestuario de Moritz Junge e iluminación de Jennifer Tipton. La coreografía es obra de Fin Walker, mientras que David Greeves es el director de artes marciales. Allex Aguilera se encarga de la dirección de escena de la reposición de Aida.

Durante su explicación de la obra, Davide Livermore ha defendido la propuesta del director de escena escocés, “como heredera de la verdadera provocación que Verdi buscaba con Aida”.

“Aida ha llegado a nuestros días como sinónimo de Antiguo Egipto, de pirámides, elefantes, camellos… pero para Verdi ese “Antiguo Egipto” no es sino el marco en el que sintetizar sus más grandes preocupaciones, entre ellas, la nación grande que oprime a la pequeña, la brutalidad del imperio para destruir al individuo y el abrumador poder de la Iglesia sobre todos los estamentos… Unas variables que Verdi jamás hubiera podido ambientar en Europa”, ha explicado Livermore.

“Ese Egipto faraónico de las primeras representaciones, -ha matizado Livermore-, ha dejado de ser exótico para nosotros”. Por eso, David McVicar recurre a una multitud de civilizaciones antiguas para crear una tierra mítica que provoque distanciamiento, rechazo y rebelión entre los espectadores ante las barbaries que Aida relata y la belleza de la partitura. “Ésa es la imprescindible función social de la ópera”, ha apuntado el Intendente.

Un sólido reparto

Aida, de Verdi, requiere, además, de unos excelentes cuerpos estables como el Cor de la Generalitat y la Orquestra de la Comunitat Valenciana, de un reparto potente, que encabezan en Les Arts las sopranos María José Siri y Lucrecia García en el rol de Aida.

Les Arts informa de que Oksana Dyka ha suspendido su presencia en Valencia por motivos de salud y será la uruguaya María José Siri, que protagonizó la pasada temporada Manon Lescaut, de Puccini, quien sustituya a la diva ucraniana en las representaciones del 25 y 28 de febrero.

La venezolana Lucrecia García cantará las tres funciones de Aida en marzo. García, que debutó en Les Arts en 2011 con Mefistofele, de Arrigo Boito, se ha revelado en los últimos años como una de las nuevas voces del repertorio verdiano.

El puertorriqueño Rafael Dávila interpreta a Radamès, capitán de la guardia egipcia. El tenor, que cantó por primera vez en Valencia junto a María José Siri en Manon Lescaut, desarrolla una intensa carrera en Estados Unidos donde, entre otros, ha trabajado con el propio Ramón Tebar.

Cierra el triángulo amoroso de Aida Marina Prudenskaya como Amneris, la hija del rey de Egipto. La mezzosoprano rusa formó parte del reparto que en 2009 interpretó por primera vez en España dos ciclos completos de Der Ring des Nibelungen, de Wagner en Les Arts.

Regresan también a Les Arts, el barítono Gabriele Viviani, que encarna a Amonasro -salvo en la representación del día 9, que canta Ionut Pascu- y el bajo Riccardo Zanellato que da vida a Ramfis, Sumo Sacerdote.

Cuatro emergentes artistas del Centre Plácido Domingo, Alejandro López, en el papel de El rey, Fabián Lara, como Mensajero, y las sopranos Federica Alfano (25, 2, 5) y Tatiana Irizarry (28, 9), que alternan el rol de la Sacerdotisa, completan el elenco de Aida.

Entradas agotadas

El Palau de les Arts Reina Sofía comunica que las entradas para Aida, de Verdi, están agotadas a dos semanas de su estreno, salvo el 5% del aforo de la sala que la ley autonómica reserva para su venta el mismo día de cada representación.

Asimismo, el público también ha agotado las 100 plazas disponibles para las visitas guiadas a Les Arts con asistencia a los ensayos de Aida los días 16 y 17 de febrero. El centro de artes puso en marcha la pasada temporada este nuevo formato de visita que permite a los asistentes conocer ‘in situ’ el trabajo previo al estreno de una producción de ópera, además de recorrer los diferentes espacios y salas que alberga el edificio diseñado por Santiago Calatrava.

Sobre Aida

Aida es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Antonio Ghislanzoni, que se basó en la versión francesa de Camille du Locle de la historia propuesta por el egiptólogo francés Auguste Mariette. Se estrenó el 24 de diciembre de 1871, en el Teatro de la Ópera de El Cairo.

Ambientada en Egipto, narra la historia de amor entre Aida, una princesa etíope, pero esclava en tierra de faraones, y Radamès, militar egipcio y capitán de las fuerzas que ocuparon la tierra de Aida. A este amor se oponen Amonasro, padre de la princesa etíope, que exige venganza, y Amneris, hija del rey, que desea para sí misma a Radamès.

Aida

El Palau de les Arts Reina Sofía comunica que las entradas para Aida, de Verdi, están agotadas a dos semanas de su estreno, salvo el 5% del aforo de la sala que la ley autonómica reserva para su venta el mismo día de cada representación.

Les Arts ha programado cinco funciones de Aida: los días 25 y 28 de febrero, así como el 2, 5 y 9 de marzo. El centro de artes repone su coproducción con el Covent Garden de Londres y la Ópera de Oslo.

David McVicar es el director de escena de Aida, con escenografía de Jean-Marc Puissant, vestuario de Moritz Junge e iluminación de Jennifer Tipton. La coreografía es obra de Fin Walker, mientras que David Greeves es el director de artes marciales.

Ramón Tebar debuta oficialmente como Principal director invitado del centro de artes con este título, que dirigieron en su estreno en Valencia Lorin Maazel y Omer Meir Wellber. Será, no obstante, la segunda incursión del maestro valenciano en Les Arts, tras dirigir las últimas funciones de Nabucco la pasada temporada.

Las sopranos María José Siri y Lucrecia García cantan el papel de la esclava Aida. Les Arts informa de que Oksana Dyka ha cancelado su presencia en Valencia por indisponibilidad y será la uruguaya María José Siri, que protagonizó la pasada temporada Manon Lescaut, de Puccini, quien sustituya a la diva ucraniana en las representaciones del 25 y 28 de febrero.

La venezolana Lucrecia García cantará las tres funciones de Aida en marzo. García, que debutó en Les Arts en 2011 con Mefistofele, de Arrigo Boito, se ha revelado en los últimos años como una de las nuevas voces del repertorio verdiano.

El puertorriqueño Rafael Dávila interpreta a Radamés, capitán de la guardia egipcia. El tenor, que cantó por primera vez en Valencia junto a María José Siri en Manon Lescaut, desarrolla una intensa carrera en Estados Unidos donde, entre otros, ha trabajado con el propio Ramón Tebar.

Cierra el triángulo amoroso de Aida Marina Prudenskaya como Amneris, la hija del rey de Egipto. La mezzosoprano rusa formó parte del reparto que en junio de 2009 interpretó por primera vez en España dos ciclos completos de Der Ring des Nibelungen, de Wagner en Les Arts.

Gabriele Viviani, que encarna a Amonasro salvo en la representación del día 9, que canta Ionut Pascu, Riccardo Zanellato (Ramfis), Alejandro López (El rey), Fabián Lara (Mensajero) junto con las sopranos Federica Alfano (25, 2, 5) y Tatiana Irizarry (28, 9), que alternan el rol de Sacerdotisa, completan el reparto de Aida.

Aida es una ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Antonio Ghislanzoni, que se basó en la versión francesa de Camille du Locle de la historia propuesta por el egiptólogo francés Auguste Mariette.

Ambientada en Egipto, narra la historia de amor entre Aida, una princesa etíope, pero esclava en tierra de faraones, y Radamés, militar egipcio y capitán de las fuerzas que ocuparon la tierra de Aida. A este amor se oponen Amonasro, padre de la princesa etíope, que exige venganza, y Amneris, hija del rey, que desea para sí misma a Radamés.

El compositor de Busseto descubre en su interior los temas que más le preocupaban: la difícil relación padre-hija, el amor versus el honor y la obligación, y, sobre todo, el tema bélico, la nación grande que intenta aplastar a las más pequeñas.

Éxito de las visitas guiadas a los ensayos de Aida

Asimismo, el público también ha agotado las 100 plazas disponibles para las visitas guiadas a Les Arts con asistencia a los ensayos de Aida la próxima semana. El centro de artes puso en marcha la pasada temporada este nuevo formato de visita que permite a los asistentes conocer ‘in situ’ el trabajo previo al estreno de una producción de ópera, además de recorrer los diferentes espacios y salas que alberga el edificio diseñado por Santiago Calatrava.

Desde los palcos de la Sala Principal, los días 15 y 16 de febrero 50 personas, por cada turno, disfrutan de una parte de los últimos ensayos previos al estreno de Aida el 25 de febrero. Ante la excelente respuesta, Les Arts repetirá esta propuesta con motivo de los ensayos de las próximas producciones líricas: Idomeneo, de Mozart, Café Kafka, de Francisco Coll, y A Midsummer Night’s Dream, de Britten.

 

Jerusalem

La coproducción de ABAO-OLBE y el Theater Bonn del Jerusalem de Verdi, con puesta en escena del mexicano Francisco Negrín, se ha estrenado el pasado fin de semana en la ciudad cuna de Beethoven con rotundo éxito de público y crítica.

Se trata de la primera colaboración entre la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera y el célebre teatro alemán y para los responsables de ABAO “esta coproducción supone otro hito en la historia musical de la institución y refuerza el prestigio internacional de la asociación bilbaína, cuya colaboración concita el interés artístico de teatros y festivales líricos de referencia”.

Con un excelente trabajo de dirección musical, elenco y escena, la premier del pasado domingo concluyó con una cerrada ovación de 19 minutos, con el público del teatro puesto en pie. El propio Negrín compartía en redes sociales la emoción del momento, “¿Quién lo hubiera imaginado? Estrenamos Jerusalem, una pieza de Verdi temprana y desconocida -en realidad fue el estreno en Alemania- y resulta que ¡es un gran éxito! El público nos dio una ovación de pie de ¡¡¡más de 19 minutos!!!”

La propuesta escénica de Francisco Negrín ha logrado, con la impactante escenografía de Paco Azorín y el cuidado vestuario de Domenico Franchi, una escena moderna y sugestiva, que llama la atención de forma inteligente sin caer en el exceso y sin desvirtuar la trama. Es una propuesta tremendamente innovadora y original que incentiva el espectáculo lírico propiamente dicho.

La crítica ha alabado la puesta en escena que sitúa la acción en la época de las cruzadas como un trabajo que aúna tecnología, historia y elementos actuales para recrear un universo verdiano tremendamente simbólico, con una ejecución virtuosa y expresiva cuyo resultado es un impactante golpe de efecto teatral. El diario alemán General Anzeiger subraya que Francisco Negrín ha traído “un momento musical mágico, que el público supo celebrar con vigor la noche del estreno”; “Un espacio increíblemente sugestivo, con una arquitectura móvil que se extiende hasta el infinito e impactantes efectos de luz”, “Una noche absolutamente redonda”. Por su parte, WDR3 lo ha calificado como “un impresionante espectáculo de grandiosa fuerza escénica”.

Jerusalem, duodécima ópera de Verdi se verá en Bilbao en próximas temporadas dentro del proyecto Tutto Verdi que pondrá en escena todas las óperas del maestro de Busetto. El sector cultural nacional e internacional ha dado impulso a la aventura verdiana de ABAO, que se inició en 2006 y culminará en 2021.

Domingo

El 21 de enero de 2016, Plácido Domingo cumple 75 años. Para celebrarlo, Sony Classical lanza el álbum aniversario The best of Plácido Domingo, una selección muy especial de su amplia discografía, que incluye más de 200 grabaciones. El cuádruple CD abarca casi medio siglo en la vida musical de un artista de un talento prodigioso, muy querido y ganador de múltiples premios Grammy.

Domingo lanzó su carrera como barítono en la compañía de zarzuela de sus padres, en México en 1957, para hacer su debut operístico como tenor en 1961 y saltar a la fama internacional como miembro de los Tres Tenores en 1990. Pero el gran cantante español todavía está añadiendo nuevos papeles a su repertorio, después de volver a su registro de barítono en 2009, al mismo tiempo que mantiene ocupaciones alternativas como compositor, director de orquesta y productor.

Igualmente cómodo en diversos idiomas y con diferentes estilos, Domingo aparece en The best of con un amplio repertorio que abarca ópera, musicales, folk, pop, crossovers, villancicos y música sacra, así como con una selección de melodías populares españolas y latinoamericanas que recuerdan los primeros días del cantante en España y México.

CONTENIDO:

DISCO 1
1. VERDI: Rigoletto: La donna è mobile
2. VERDI: Rigoletto: Ella mi fu rapita – Parmi veder le lagrime
3. PUCCINI: La Bohème: Che gelida manina
4. PUCCINI: La Bohème: O soave fanciulla
5. VERDI: Aida: Se quel guerrier… Celeste Aida
6. VERDI: Il trovatore: Ah sì, ben mio
7. VERDI: Il trovatore: Di quella pira
8. PUCCINI: Tosca: Dammi i colori – Recondita armonia
9. PUCCINI: Turandot: Non piangere, Liù – Ah! Per l’ultima volta!
10. VERDI: Un ballo in maschera: Barcarola: Di’ tu se fedele
11. VERDI: La Traviata: Lunge da lei – De’ miei bollenti spiriti
12. PUCCINI: Tosca: E lucevan le stelle
13. PUCCINI: Madama Butterfly: Vogliatemi bene (Bimba dagli occhi)
14. VERDI: La traviata: Di provenza il mar
15. PUCCINI: Turandot: Nessun dorma
16. VERDI: Luisa Miller: Oh! fede negar potessi – Quando le sere al placido
17. VERDI: Don Carlos: E lui! desso! -Dio, che nell’alma infondere amor
18. VERDI: Otello: Niun me tema

DISCO 2
1. LEONCAVALLO: Pagliacci: Recitar! … Vesti la giubba
2. CILÈA: L’Arlesiana: È la solita storia
3. BIZET: Carmen: La fleur que tu m’avais jetée
4. FLOTOW: Martha: tutt'amor M'appari
5. WAGNER: Lohengrin: In Fern Land, inabordables sus pasos
6. MOZART: La flauta mágica: ¿Qué tan fuerte es su magia
7. MOZART: Don Giovanni : mi tesoro
8.
DONIZETTI: L’elisir d’amore: Una furtiva lagrima

9. GIORDANO: Andrea Chénier: Un dî all’azzuro spazio
10. MASSENET: Werther: ¿Por qué me despierte?
11. MASSENET: Manon: Estoy solo! – ah huir, imagen dulce
12. GOUNOD: Fausto (Margarethe): ¿Qué problemas – salud! sigue siendo casta y pura
13. MEYERBEER: L’Africana: Que golpeo mi corazón … O el cielo!
14. GOUNOD: Romeo y Julieta : amor! amor! – ah! Levantate
15. Tschaikowski: Eugen Onegin: caballo, caballo, kuda vi udalilis
16.
MASCAGNI: Cavalleria Rusticana: Mamma, quel vino è generoso

17. BIZET: Les Pêcheurs de perles: Au fond du temple saint

DISCO 3
1. Un hombre de la multitud
2. ideal
3. María de West Side Story
4. Vuelve a Sorrento
5. Escucha mi canción
6. Mi Vida de la canción
7. El primer toque
8. Canción de Annie
9. Ayer
10. Mi corazón está – Mi corazón seguirá
11. Quizás el amor
12. Hojas de otoño
13. Placer de amor
14. Eternamente
15. conocimiento
16. El Regalo de Amor
17. amor glorificado
18. Gratitud
19. Ave Maria
20. Ombra mai fu de Jerjes
21. Die agnus
22. Panis Angelicus
23. Niños de la Navidad

DISCO 4
1.
Mediterráneo

2. Alma latina
3. Granada
4. Siboney
5. Malagueña
6. De México a Buenos Aires
7. El humahuaqueño
8. Manha de carnaval
9. La Paloma
10. Aranjuez
11. Bésame mucho
12. Jalousie
13. Perfidia – Frenesí – La última noche
14. Paloma querida
15. La malagueña
16. Ayúdame, Dios mio
17. Yo soy mexicano
18. Quiéreme mucho
19. La negra Noche
20. Total
www.placidodomingo.com
OSG

La Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) debuta la próxima semana en el prestigioso ciclo “Abu Dhabi Classics” con dos conciertos. Tendrán lugar el 13 y 14 de enero bajo la batuta de su director titular, Dima Slobodeniouk, y contarán con la presencia del pianista español Javier Perianes. El Emirates Palace será el primer escenario y la antigua Fortaleza Al Jahili, en la oasis Al Ain, el siguiente. Un entorno ideal para escuchar las ‘Noches en los jardines de España’, de Manuel de Falla.
Según Andrés Lacasa, gerente de la Orquesta, “con esta gira la Sinfónica de Galicia exporta marca Galicia y marca España en su debut en el prestigioso ciclo de los Emiratos Árabes, consolidándose como un referente sinfónico a nivel internacional”.
Se trata de la primera cita internacional importante del año, después de haber iniciado 2016 con la ‘Sexta de Mahler’ en A Coruña, apoyados por músicos de la Orquesta Joven para el Concierto de Reyes el pasado día 5, y antes de presentarse el 30 de marzo en el Auditorio Nacional de Madrid con la ‘Sexta de Chaikovski’ y el ‘Segundo concierto para piano’, de Beethoven, junto a Yefim Bronfman. Antes de cerrar la temporada con la ‘Quinta sinfonía’ de Mahler, bajo la batuta de Christoph Eschenbach, acometerán también en mayo el ‘Requiem’ de Verdi con su director titular.
La OSG contará para la interpretación de la ‘Sexta de Mahler’ en Abu Dabi con el refuerzo de músicos de la Orquesta Joven.

DIMA SLOBODENIOUK
Slobodeniouk es uno de los maestros más destacados de las nuevas generaciones. Combina sus raíces rusas originarias con sus años de estudio en Finlandia, país donde ahora reside. El haber fundido las identidades musicales de ambos países, ha permitido a Slobodeniouk situarse entre la nueva hornada de batutas con personalidad propia, una profunda formación y gran inteligencia artística.
En la temporada 2011/12, Slobodeniouk realizó su debut con la Orquesta Filarmónica de la Radio Francesa, la Orquesta de Castilla y León junto a Baiba Skride, la Orquesta SWR de Stuttgart junto a Christian Poltera y la Filarmónica de Essen junto a Kari Kriikku. Después de realizar un magnífico debut en los EE UU con la Orquesta Sinfónica de Cincinnati en 2010, Dima Slobodeniouk volvió a este país para su debut con la Orquesta de Cámara St. Paul, junto al violinista finlandés Pekka Kusisto como solista.
Nacido en Moscú, Dima Slobodeniouk estudió violín en la Escuela Central de Música con Zinaida Gilels y J. Chugajev entre 1980 y 1989, para posteriormente continuar sus estudios en el Conservatorio de Moscú, en el de Middle Finlands y en la Academia Sibelius, con Olga Parhomenko. En 1994 inició sus estudios de dirección, participando en las clases de Atso Almila entre 1996 y 1998. Continuó sus estudios en la Academia Sibelius con Leif Segerstam, Jorma Panula y Atso Almila. También se ha formado junto a Ilja Musinin y Esa-Pekka Salonen.
Desde la temporada 2013-14 es titular de la Sinfónica de Galicia.

JAVIER PERIANES
Recién nombrado artista del año 2015 por la revista Codalario y Premio Nacional de Música 2012, Javier Perianes ha sido descrito por diarios como The Telegraph como “un pianista de impecable y refinado gusto, dotado de una extraordinaria calidez sonora”. Su carrera internacional abarca los cinco continentes, con presencia en el Royal Festival Hall de Londres, el Carnegie Hall de Nueva York, el Théâtre des Champs Élysées de París, la Philharmonie de Berlín, el Great Hall del Conservatorio de Moscú o el Suntory Hall de Tokio.
La temporada 2016 de Perianes incluye conciertos con la Wiener Philharmoniker, Chicago Symphony, Boston Symphony, Yomiuri Nippon Symphony Orchestra,London Philharmonic Orchestra, Netherlands Radio Philharmonic Orchestra, Tonkünstler-Orchester, Orchestre de Chambre de Paris y Orchestra of St. Luke’s (Carnegie Hall), así como un mes de gira con diversas formaciones por Australia y Nueva Zelanda.
De su anterior temporada de conciertos, destacan varios debuts de prestigio entre los que se incluyen la Orchestre de Paris, Washington National Symphony, San Francisco Symphony y BBC Scottish. Invitado por muchos de los principales directores del mundo, Perianes ha trabajado con maestros como Daniel Barenboim, Charles Dutoit, Zubin Mehta, Lorin Maazel, Rafael Frühbeck de Burgos, Daniel Harding, Yuri Temirkanov, Juanjo Mena, López Cobos, Josep Pons, Andrés Orozco-Estrada, Robin Ticciati, Thomas Dausgaard y Vasily Petrenko.
Perianes es un artista exclusivo del sello harmonia mundi. Su álbum dedicado a Falla, que incluye ‘Noches en los jardines de España’ y una selección de piezas para piano, fue nominado al Grammy Latino 2012. Más recientemente ha salido al mercado una grabación en vivo del ‘Concierto para piano de Grieg’ con la BBC Symphony Orchestra y el maestro Sakari Oramo. La revista Grammophone apuntaba:“Hay que ser realmente valiente para grabar el Concierto para piano de Grieg […] pero la interpretación del joven virtuoso español Javier Perianes es de una brillantez e intrepidez tales que borra prácticamente los recuerdos del pasado”.

LA ORQUESTA SINFÓNICA DE GALICIA
Creada en 1992 por el Ayuntamiento de A Coruña, ciudad en cuyo Palacio de la Ópera tiene su sede, la Orquesta fue comandada desde sus inicios por Víctor Pablo Pérez, ahora director honorario, que consolidó a la OSG como una de las formaciones emergentes más atractivas del continente. Orquesta residente del Festival Rossini de Pésaro, entre 2003 y 2005, así como del Festival Mozart de A Coruña desde su creación en 1998, los músicos han realizado varias giras por Alemania y Austria –donde en 2009 se presentó en la mítica Musikverain, de Viena- y ofrecido conciertos en las mejores salas y ciclos de conciertos. En 2007 realizó su primera gira por América del Sur, con actuaciones en Chile, Argentina, Brasil, Uruguay y Montevideo.
Además de la colaboración con Perianes – Premio Nacional de Música en 2012- la OSG cuenta habitualmente con solistas como Anne-Sophie Mutter, Maurizio Pollini, Krystian Zimerman, Gil Shaham, Sarah Chang, Grigory Sokolov, Leonidas Kavakos, Arcadi Volodos, Maria Joao Pires, F. P. Zimmermann, Mischa Maisky o Christian Lindberg entre otros. Con ella han cantado Alfredo Kraus, Teresa Berganza, Plácido Domingo, María Bayo, Ainhoa Arteta, Juan Diego Flórez, Simon Estes, Mirella Freni, Ann Murray, Amanda Roocroft, Ildar Abdrazakov, Hildegard Behrens, Eva Marton, Giuseppe Giacomini, Philip Langridge, Carlos Chausson, Raúl Giménez, Isabel Rey, Carlos Álvarez, Ana María Sánchez o Giuseppe Sabbatini entre otros muchos. Por su podio han pasado directores de la talla de Lorin Maazel, Daniel Harding, Guennadi Rozdestvenski, James Judd, Jean-Pascal Tortelier, Stanislaw Skrowaczeski, Libor Pesek, Peter Maag, Jesús López Cobos, Osmo Vänskä, Alberto Zedda, Emmanuel Krivine, Yoav Talmi, Raymond Leppard, Gabriel Chmura, Jean-Jacques Kantorow, Josep Pons, John Nelson, Gianandrea Noseda, Ron Goodwin o Manfred Honeck.
En su discografía para sellos como EMI, DECCA, Koch, Naïve, BMG y Arts figura como acompañante de nombres como los de Juan Diego Flórez, Kaori Muraji, Peter Maag, Antonio Meneses, Manuel Barrueco —con quien fue nominada al Grammy 2007 por el mejor álbum clásico del año—, María Bayo, Plácido Domingo, Juan Pons o Ewa Podles entre otros.
Más de 430.000 personas se han conectado a canales como Youtube, convirtiéndola en la orquesta española más seguida en internet. La OSG ha sido premiada con la Medalla de Oro de la Real Academia Galega de Bellas Artes y es Premio Cultura Galega da Música 2010. Está financiada por el Ayuntamiento de A Coruña, la Diputación de A Coruña y la Xunta de Galicia.

Programa del concierto de 13 de enero en Emirates Palace, Abu Dabi
LUDWIG VAN BEETHOVEN Concierto para piano y orquesta no 4, en sol mayor, op. 58
GUSTAV MAHLER Sinfonía no 6
Dima Slobodeniouk (director)
Javier Perianes (piano)

Programa del concierto de 14 de enero en Al Jahili Fort, Al Ain
RICHARD WAGNER Preludio y muerte de amor de Tristán e Isolda
MANUEL DE FALLA Noches en los jardines de España
JOHANNES BRAHMS Sinfonía no 4, en mi menor, op. 98
Dima Slobodeniouk (director)
Javier Perianes (piano)

Dessí

Daniela Dessì regresará nuevamente a España después de una larga serie de actuaciones y homenajes en Italia. La colmada agenda de la cantante en el último mes la ha llevado al Teatro del Giglio de Lucca el pasado 8 de dicembre en el que ofreció un recital junto a un quinteto de cuerdas del Teatro Carlo Felice de Génova. En Padua fue la protagonista del tradicional Concierto de Navidad el 11 de dicembre y a Lecce, al Teatro Politeama Greco, el 16 para intervenir en el Recital Cantango, un proyecto creado en 2014 por su pareja, el tenor Fabio Armiliato, en homenaje a Tito Schipa y Carlos Gardel.

Este nuevo año, Dessì vuelve a interpretar uno de los papeles más importantes del repertorio: el 23, 25 y 27 de febrero será Maddalena di Coigny, protagonista de la ópera de Umberto Giordano Andrea Chénier inaugurando la temporada lírica de los Amigos Canarios de la Ópera en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, en la producción de Alfonso Romero para el Festival Castell de Peralada.

El personaje es uno de los favoritos de la soprano italiana, parte importante tanto de su repertorio como de su discografía: “Maddalena di Coigny es uno de los papeles que me han introducido en el repertorio
verista”, declara la cantante. “Lo debuté en 1996 en la Opernhaus de Zúrich con un gran éxito y desde entonces me enamoré del rol. Me gusta mucho cantarlo y ver cómo ha ido creciendo a mi lado”.

La diva italiana, considerada una autoridad en el repertorio, grabó Andrea Chénier junto a Fabio Armiliato, con la Orchestra Sinfonica y el Coro Sinfonico di Milano Giuseppe Verdi dirigidos por Vjekoslav Sutej.

Entre los proyectos futuros de la cantante de Génova está la grabación de un CD dedicado al bel canto.

http://danieladessi.com

Fabio Armiliato

Después del concierto Recital CanTango ofrecido en la ciudad de Lecce (Italia) el pasado 16 de diciembre clausurando los actos del 50° aniversario de la muerte del grandísimo tenor Tito Schipa, el también tenor Fabio Armiliato se prepara para su próximo compromiso: será el protagonista de Otello, de Giuseppe Verdi, los días 3, 5 y 7 de febrero en el Teatro Calderón de Valladolid. El emblemático personaje no es nuevo en el repertorio del cantante italiano: lo debutó en 2011 en la Opéra Royal de Lieja (Bélgica), ocasión que significó uno de los momentos de mayor orgullo para Armiliato: “El debut como Otello, junto a Daniela Dessì como Desdemona, quien ha estado a mi lado en el bautismo de este importante papel, ha sido uno de los momentos más importantes de nuestra trayectoria artística”, subraya el tenor.

Fabio Armiliato, artista polivalente, debutó como actor protagonista en uno de las últimas películas de Woody Allen, To Rome with Love, estrenado en todo el mundo en 2012, recibiendo el aplauso de público y crítica, siendo premiado con un Oscar della Lirica 2012.

Por otra parte, en 2014 y junto al pianista Fabrizio Mocata, creó el proyecto Recital CanTango, dedicado a las obras más conocidas de su admirado Carlos Gardel. Armiliato, que preparó este repertorio en Buenos Aires con los más reconocidos especialistas, aporta al popular género todo su bagaje en el repertorio lírico entroncando con la figura de otro gran admirador del tango: Tito Schipa.

En el Calderón de Valladolid, Fabio Armiliato actuará junto a Isabel Rey (Desdemona) y Juan Jesús Rodríguez (Jago), con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y el Coro Amigos del Teatro Calderón bajo la dirección de Sergio Alapont.
http://www.fabioarmiliato.com/
http://www.tcalderon.com/program/principal/lirica/otello/

katzaravamaria

Maria Katzarava debutará en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona el 27 de enero cantando Desdemona, la protagonista femenina de la ópera Otello, de Giuseppe Verdi. La joven soprano mexicano-georgiana llega al coliseo catalán después de su reciente y aplaudido debut español con Il duca d’Alba en el Teatro Campoamor de Oviedo donde causó sensación gracias a su talento y temperamento escénico, siendo saludada por la crítica como “una auténtica revelación”. Su debut liceísta –reemplazando a Carmen Giannattasio– la mantendrá ligada al repertorio verdiano, ya que se incorporará a los ensayos de Otello días después de haber debutado en Italia La Traviata en la clausura de la temporada del Teatro Verdi de Padua. “Estoy muy emocionada con esta Desdemona en el Liceu, ya que es un gran papel ideal para cantar por primera vez en este teatro de tanta tradición. Además, Barcelona es mi ciudad de adopción, ya que resido allí desde hace ya casi dos años”, afirmó la cantante, que también interpretará el personaje shakesperiano los días 31 de enero y 4 y 5 de febrero.

Katzarava ganó en 2008 el Primer Premio del concurso Operalia, fundado y presidido por Plácido Domingo y ha ido imponiendo su arte en grandes escenarios como los de la Royal Opera House del Covent Garden de Londres, La Scala de Milán o el Grand Théâtre de Ginebra. Entre otros compromisos, Maria Katzarava será Micaëla (Carmen, Bizet) en el Teatro Communale de Bolonia, viajará a Moscú con la compañía del Maggio Musicale de Florencia bajo la dirección de Zubin Mehta e interpretará a Margherite (Faust, Gounod) en el Grand Théâtre de Lausana (Suiza).

http://www.katzaravamaria.com/

Montiel

María José Montiel inaugura el domingo la temporada del San Carlo de Nápoles protagonizando Carmen junto a Zubin Mehta. La diva madrileña, reciente ganadora del Premio Nacional de Música, interpretará a la protagonista de la ópera de Bizet debutando en el emblemático coliseo napolitano ante el Presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella.

Las entradas, agotadas, cuestan hasta 800 euros. La inauguración del Teatro San Carlo de Nápoles, conocido como «el más hermoso del mundo», vuelve a ser un evento social, político y cultural de primer orden. Y con una española como protagonista. Esta será la cuarta vez que Zubin Mehta dirija a María José Montiel en los últimos meses. El idilio artístico entre ambos intérpretes tendrá como culminación la inauguración, este domingo, de la temporada del mítico coliseo napolitano, el más grande y antiguo de Italia, una función de gala a la que asistirá incluso el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella. Sobre el escenario, la mezzosoprano de Madrid se vestirá como la protagonista de la ópera Carmen, de Bizet, título que ha cantado dirigida por el maestro Mehta en Tel Aviv en diciembre de 2014 y en marzo pasado. «Trabajar con él es siempre enriquecedor», apunta Montiel, y «la colaboración que tenemos está llena de complicidad, con lo que conseguimos darle carácter y el mejor sentido musical a los personajes». En julio Mehta también dirigió a la cantante española en Un ballo in maschera. Después de cantar el Requiem de Verdi en Milán despidiendo la EXPO Milano 2015, María José Montiel vuelve a Italia para debutar en Nápoles y lo hace más feliz que nunca, ahora poseedora de la máxima distinción a la que puede aspirar un intérprete español: el Premio Nacional de Música que el Gobierno le otorgó el pasado mes de octubre. La cantante madrileña, que ha protagonizado Carmen en los escenarios más importantes de Suiza, Italia, Alemania, Francia, España, Japón, China y Estados Unidos, celebrará en Nápoles su Carmen número 100.

Más información: www.mariajosemontiel.com

Rigoletto

El Teatro Real estrenará el próximo lunes, 30 de noviembre, la ópera Rigoletto, de Giuseppe Verdi, uno de los títulos más representados del compositor italiano, de la que se ofrecerán 16 funciones en una producción procedente de la Royal Opera House de Londres, donde ya se ha repuesto en varias ocasiones con gran éxito.

La ópera, con una estructura dramática de fuerza incontestable, está basada en la obra de Victor Hugo Le roi s´amuse, en la que se relata la historia de un rey cínico e inmoral, inspirado en Francisco I de Francia, pero que es en realidad una reflexión sobre la inhumanidad del hombre con el hombre, la corrupción de la inocencia y el abuso de poder.

David McVicar, responsable de la puesta en escena, diseña una atmósfera intensa y opresiva que indaga en la ambivalencia del personaje, repleto de emociones conflictivas y violentas, y a la vez convierte la obra en un grito de rabia contra la injusticia. Su versión pone de relieve la crueldad y la degeneración en el corazón de la corte del duque de Mantua, donde contrastan los ricos cortesanos, sumidos en la degeneración, y la mísera casucha en la que vive Rigoletto, mostrada en una escenografía circular que gira descubriendo ambas caras de la realidad.

El maestro Nicola Luisotti, gran experto en voces, estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de tres elencos encabezados por uno de los más destacados intérpretes históricos del bufón, Leo Nucci, cuya primera aparición en un título de ópera en este escenario tuvo lugar en junio de 2009, dando vida a Rigoletto y en la que protagonizó el primer bis de la historia reciente del Teatro Real.

Junto a Nucci se alternarán en las representaciones, como Rigoletto, Juan Jesús Rodríguez y Luca Salsi. Cuatro tenores pondrán voz al duque de Mantua: Stephen Costello, Francesco Demuro, Piero Pretti y Ho-Yoon Chung, y las sopranos Olga Peretyatko y Lisette Oropesa que encarnarán a Gilda.

En torno a las funciones de Rigoletto se han programado diversas e interesantes actividades paralelas que comprenden conferencias, proyecciones de cine y exposiciones. Así, la Filmoteca Nacional, Cine Doré, proyectará la versión cinematográfica de Rigoletto realizada por Jean-Pierre Ponnelle en 1982, en los lugares originales que se mencionan en la obra y protagonizada por Luciano Pavarotti, Ingvar Wixell y Edita Gruberova en los papeles principales. Y el Museo del Romanticismo prosigue su colaboración con el Teatro Real exhibiendo dos de los trajes pertenecientes a la producción que se representa en nuestro escenario durante el mes de diciembre.

ABAO

Mañana miércoles 14 de octubre da comienzo la décima edición de la Semana Verdi de ABAO que organiza ABAO-OLBE (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) en colaboración con Deusto Forum. Un ciclo de conferencias que a lo largo de diez años y de la mano de más de medio centenar de conferenciantes procedentes de Europa y América nos ha permitido profundizar en las facetas más insólitas del compositor de ópera más universal.

La décima Semana Verdi de ABAO reúne a las 19:30h en la Universidad de Deusto a siete prestigiosos ponentes que, desde octubre hasta mayo, nos ayudarán a seguir ahondando en diferentes aspectos del genio italiano.

La conferencia inaugural de este décimo ciclo corre a cargo de Christian Merlin, crítico del diario parisino Le Figaro, quien mañana 14 de octubre disertará sobre “Verdi y Francia”, dándonos a conocer el nexo del maestro italiano con este país.

La siguiente cita es el 9 de noviembre, turno de otro crítico, Reinhard Brembeck del diario Süddeutsche Zeitung de Munich, quien nos muestra la relación entre “Verdi y Alemania”. El 3 de diciembre procedente de la Universidad de Lisboa llega a Bilbao la estudiosa y profunda conocedora de la figura de Verdi, Luisa Cymbrom para hablarnos de “Verdi y Portugal”.

A mediados de febrero, el día 15, Ignacio Cobeta, catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad de Alcalá de Henares, nos descubre en su conferencia “Verdi y la vocalidad” la voz y sus peculiaridades, un tema muy querido entre los bilbaínos. El barítono, director y presentador del programa ‘This is opera’ de TVE2, Ramón Gener llega a la capital vizcaína el 17 de marzo para ayudarnos a situar “Rigoletto, la ópera de Bilbao”. Los sumilleres de dos restaurantes tan emblemáticos como ‘El Celler de Can Roca’ en Girona y ‘Mugaritz’ en Gipuzkoa, Josep Roca y Guillermo Cruz, ponen el 3 de mayo un broche de oro a esta décima edición de la Semana Verdi con la charla “Verdi y el vino”. Un coloquio que continúa el impactante juego de asociaciones entre los sabores y la sensibilidad musical, que en la pasada edición esbozaron con fantasía los jefes de cocina de estos dos emblemáticos templos de la gastronomía.

Para asistir a estas seis conferencias gratuitas es necesaria invitación que podrá solicitarse a través del número de teléfono: 944 139 020 de 9:00 a 14:00 h y de 15:30 a 18:30 h o a la dirección de correo electrónico: deusto.forum@deusto.es

“Semana Verdi de ABAO”, ciclo de conferencias

El acuerdo de colaboración entre ABAO-OLBE y la Universidad de Deusto asoma en el marco del proyecto “Tutto Verdi” con el que la Asociación asume el reto de representar la totalidad de las óperas del maestro. Pero además, fiel a su filosofía y compromiso con la sociedad, ABAO-OLBE programa un proyecto cultural paralelo en torno a la figura del artista para descubrir desde diferentes perspectivas los aspectos más sobresalientes e inéditos del músico italiano y conocer al Verdi más auténtico. Y es aquí donde surge la implicación de otras instituciones culturales que se traduce en la firma de convenios de colaboración como es el caso de la Universidad de Deusto a través del Deusto Forum.

Programa

“Verdi y Francia”.CHRISTIAN MERLIN

Día: miércoles 14 de octubre

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto.

“Verdi y Alemania”.REINHARD BREMBECK

Día: lunes 9 de noviembre

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto

“Verdi y Portugal”.LUISA CYMBRON

Día: jueves 3 de diciembre

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto

”Verdi y la vocalidad”IGNACIO COBETA

Día: lunes 15 de febrero

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto

“Rigoletto, la ópera de Bilbao”. RAMÓN GENER

Día: jueves 17 de marzo

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto

“Verdi y el vino”. JOSEP ROCA Y GUILLERMO CRUZ

Día: martes 3 de mayo

Hora: 19:30h

Lugar: Universidad de Deusto

Rancatore

Desirée Rancatore regresa a Japón después de recibir el Premio Luciano Pavarotti 2015.
La soprano italiana interpretará La Traviata en varias ciudades del Japón encabezando una gira de la Ópera de Praga.
Desirée Rancatore, después de recoger el Premio Pavarotti d’Oro 2015 en Correggio (Italia), retorna triunfalmente a uno de los países en los que arrastra multitudes: Japón. Y lo hace con uno de sus papeles favoritos, Violetta Valéry, la protagonista de La Traviata, de Giuseppe Verdi. El éxito está asegurado, ya que el pasado mes de mayo, cuando las entradas se pusieron a la venta para las actuaciones entre el 10 de octubre y el 3 de noviembre en Omiya, Ueno (Tokyo), Osaka y Nagoya, las localidades se agotaron en pocas horas.

El debut de Desirée Rancatore como Traviata en Japón se producirá con una gira del Teatro de la Ópera de Praga que encabeza la diva siciliana, quien ha interpretado el mítico papel verdiano en ciudades como Viena, Montecarlo, Turín, Mascate (Omán) o San Lorenzo de El escorial (Madrid, España). En Japón, a las funciones de la obra maestra de Verdi, Rancatore ofrecerá además un concierto en Tokyo, antes de regresar a Italia, donde, entre diciembre y enero, cantará por vez primera el papel de Musetta de La Bohème (Puccini) en el Teatro Carlo Felice de Génova.

Otello

Memorable la representación de Otello que tuvo lugar el día 1 de agosto, en la presente edición del Festival Castell Peralada. Una incierta metereología, propiciaba mirar de continuo el cielo ante la presencia de nubarrones -de hecho, la noche anterior había descargado una fuerte tormenta- que podían presagiar lluvias con la consiguiente suspensión de la representación. Afortunadamente, pudo contemplarse este Otello verdaderamente magnífico a nivel musical y escenográfico. En esta nueva coproducción, encargo de los Festivales de Peralada y Macerata, el murciano Paco Azorín, como director escénico, hace girar toda la acción alrededor del perverso y manipulador Yago, magistralmente interpretado por Carlos Alvarez, cuyo absoluto dominio escénico ya se pone de manifiesto en los prolegómenos de la representación, moviéndose como un auténtico “maestro de ceremonias”, atento a todos los detalles, incluso, instando al responsable de la luminoctécnia a cambiar el gran rótulo del espectáculo “Otello de Giuseppe Verdi”, por “Yago de William Schakespeare”.

Azorín muestra su predilección por el dramaturgo inglés, al insertar, de manera muy acertada en el contexto de la acción, sus bellísimos sonetos 43 y 138, cuyos textos proyectados sobre la cortina del escenario introducen los Actos II y IV. La escenografía diseñada por Paco Azorin, resulta de absoluta sencillez consistente en dos grandes bloques macizos, que van tomando diferentes posiciones y, por momentos, encajan una empinada escalera central. Los bloques tienen rampas que permiten a los personajes situarse en diferentes planos dramáticos. Los efectos escénicos se complementan con diversas proyecciones diseñadas por Pablo Chamizo: un mar embravecido por la tormenta en el arranque de la ópera, y en cuyo final ese bello mar se muestra en total calma, como fondo de los inertes y entrelazados cuerpos de Otello y Desdemona ya unidos por toda la eternidad.

También, ese sauce que ambienta la canción de Desdemona, que va perdiendo sus hojas, convirtiéndose en un siniestro bosque, conforme la escena va derivando hacia su trágico final, o ese infernal fondo rojizo en el desarrollo del intenso y dramático dúo de Otello y Yago, al final del Acto II. Y, cuando Yago va introduciendo en Otello el demonio de los celos, puede verse proyectada en sombras las siluetas de Desdemona y Cassio conversando, imagen que manipulada por Yago hace creer a Otello en la relación amorosa de ambos. El atractivo diseño de iluminación a cargo de Albert Faura, completa esta acertada puesta en escena. El vestuario diseñado por Ana Garay resulta intemporal y de color negro en las vestimentas de todos los personajes, en contraposición con el blanco inmaculado que siempre luce la ingenua e inocente Desdemona.

En el caso de Yago, y para plasmar su doble juego a lo largo de la obra, podemos verle con una chupa de cuero, típica de un motero macarra, que cambia por su uniforme oficialista cuando está en presencia de Otello.

Notable prestación de la Orquesta del Liceu, con una detallada dirección de Riccardo Frizza, diferenciando planos sonoros, buscando establecer tensiones y conjugando los momentos de mayor impacto sonoro al comienzo de la ópera, con otros de intenso lirismo, como la música que introduce y acompaña el dúo de Otello y Desdemona al final del Acto I, o el bellísimo tema musical sobre las palabras de Desdemona “Dammi la dolce, lieta parola del perdono”, que va reapareciendo en el transcurso del cuarteto Otello-Desdemona y Yago-Emilia (ambas parejas situadas en diferentes planos dramáticos) del Acto II. Resultó bien ejecutada la introducción orquestal de fuerte aliento sinfónico del Acto III. Buena prestación de las diferentes secciones orquestales, aunque con unos metales, por momentos, un tanto desajustados.

Gregory Kunde se ha convertido en los últimos años en un Otello de referencia, siguiendo la estela de otros grandes interpretes de este personaje: Francesco Merli, Ramón Vinay, Mario del Monaco, el recientemente desaparecido John Vickers y Plácido Domingo. Por su cuidado fraseo y total respeto a todas las notas escritas por Verdi, el Otello interpretado por Kunde tiene semejanzas con el de Vickers, aunque sin poseer el registro grave que exhibía el gran tenor canadiense.

Por otra parte, resulta verdaderamente insólito que Gregory Kunde sea capaz de cantar con diferencia de pocos días el Otello rossiniano en el Teatro alla Scala, cuya última representación tuvo lugar 24 de julio, y el Otello verdiano en Peralada, el 1 de agosto. Ya resulta imponente su heroico “Esultate” al comienzo de la ópera, en contraposición con el lirismo que ofrece en su interpretación del intenso dúo con Desdemona “Già nella notte densa”con el que finaliza el Acto I. Ya, en el Acto II, su gran interpretación de “Tu? Indietro! Fuggi….Ora e per sempre addio”, junto al dramático dúo con Yago “Oh! Mostruosa colpa…… Sì, pel ciel marmoreo giuro” lleno de heroicos acentos. Su extraordinaria y matizada interpretación de “Dio! Mi potevi scagliar”, en el Acto III, donde luce un impecable fraseo, su capacidad para el canto legato, las medias voces y unos fáciles y rotundos agudos. Dosifica su caudal sonoro para llegar en óptimas condiciones al final de la ópera y cantar con patéticos y estremecedores acentos “Niun mi tema”. Junto a su excelente vocalidad, Gregory Kunde ofrece una gran actuación teatral.

Carlos Alvarez compone un excepcional Yago, conjugando su magnífica vocalidad con una extraordinaria actuación teatral. Se trata de un personaje que el gran barítono malagueño domina a la perfección, y que tuve la fortuna de escucharle cuando lo cantó por primera vez, con gran éxito, en el ya lejano otoño de 2002, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, con dirección musical de Jesus Lopez Cobos.

En esta representación de Peralada, Carlos Alvarez domina la escena desde los mismos prolegómenos de la representación, urdiendo su maléfica trama, que concluye al final del Acto III, poniendo su pie encima de un desvanecido Otello, con la despectiva frase “Ecco il leone”. Ya, durante el desarrollo del Acto I, eminentemente coral, Alvarez brilla teatralmente en sus duettos con Roderigo y Casio. En el Acto II, interpreta de manera espléndida el recitativo-aria “Vanne! La tua meta……Credo en un Dio crudel” donde muestra todo su nihilismo y maldad, con un fraseo lleno de intencionalidad y énfasis, sobre todo al final del aria “E poi? La morte è il nulla. È vecchia fola il ciel”. Destacar de sobremanera su sibilina interpretación de “Era la notte, Cassio dormia” intercalado en su largo dúo con Otello, concluido magistralmente cuando Alvarez y Kunde juntan sus voces “Si, pel ciel marmoero giuro”. En el Acto III su manipulador dúo con Cassio “Vieni, l’aula è deserta”, con la presencia en diferente plano dramático de un enloquecido Otello. Las incursiones de Eva-María Westbroek en variopintos repertorios: wagneriano, verista, pucciniano, verdiano, de Janacek, o Lady Macbeth de Shostakovich, empiezan a pasarle factura; y, sus poderosos medios vocales se ven afectados por un ostensible vibrato junto a cierta perdida de homogeneidad en la emisión. Ello se pone de manifiesto en su interpretación de Desdemona, sobre todo en los momentos de más delicado lirismo, como el gran dúo con Otello del Acto I, o en sus intervenciones durante el Acto II: dúo con Otello “D’un uom che geme” seguido del cuarteto “Se inconscia contro te, sposo, ho peccato”.

La soprano holandesa consigue sus mejor prestación en el Acto III, en los momentos de mayor empuje dramático: dúo con Otello “Dio ti giocondi, o sposo…..Esterrefatta fisso” y, sobre todo, en “A terra! Si, nel livido fango” marcado con patéticos acentos ante el desprecio y humillación a que es sometida por Otello. Ya en el Acto IV, controla mejor la emisión realizando una buena interpretación en “Piangea cantando nell’erma landa” (Canción del sauce), seguida del “Ave Maria”, piena di grazia”. Parece ser, que Eva-Maria Westbroek, no se encontraba en plenitud vocal y ello ya se puso de manifiesto en el ensayo general de Otello. Recuerdo su esplendida Sieglinde (una de sus grandes creaciones) de La Walkiria, en 2009, junto al Siegmund de Plácido Domingo, en el valenciano Palau de les Arts, que supuso su debut en España. Y, sobre todo, su extraordinaria creación de Lady Macbeth de Shostakovich en el Teatro Real de Madrid, en 2011, donde tuve ocasión de entrevistarla, en una muy agradable y distendida conversación realizada en español, donde mostraba su gran admiración por Renata Tebaldi. Escuchando una grabación en video de La forza del destino, en 2008, desde el Teatro de la Moneda de Bruselas, se puede constatar su magnífica creación de Leonora siguiendo el modelo de Tebaldi, y con bastante adecuación al llamado “canto verdiano”. Sin embargo, los siete años transcurridos no han pasado en balde.

Señalar también, en este Otello, la notable actuación como Cassio del tenor Francisco Vas, así como de Mireia Pinto en el papel de Emilia y Vicenç Esteve como Roderigo. Buena actuación del Coro del Liceu, bien dirigido por Conxita Garcia, con su gran protagonismo en el Acto I, o el magnífico concertante del Acto III. Finalmente, señalar la buena actuación -simplemente como actores- de los seis esbirros de Yago.

Texto: Diego Manuel García Pérez-Espejo
Fotografías: Miquel González / Shooting

José Miguel Pérez-Sierra

La intensa agenda veraniega del director madrileño José Miguel Pérez-Sierra se completa los meses de julio y agosto con dos compromisos a lado y lado del Atlántico. Si en junio y julio ha obtenido un gran triunfo en el Teatro Verdi de Trieste dirigiendo seis funciones de Falstaff, el último trabajo operístico del catálogo verdiano, el próximo 16 de julio regresará al Rossini Opera Festival de Wildbad -en el que en 2013 dirigiera la poco divulgada Ricciardo e Zoraide del compositor de Pesaro-, esta vez para ofrecer una gala de arias rossinianas junto a la mezzosoprano italiana Marianna Pizzolato, los Virtuosi Brunensis y el Camerata Bachchor Poznan. Unos días más tarde, el 19 y el 22 de julio, Pérez-Sierra volverá a subirse al podio del festival de la Selva Negra para brindar, junto al mismo conjunto con sede en Brno -República Checa-, sendas funciones de L’Italiana in Algeri.

Ya en agosto y tras el compromiso en Alemania, el director español continuará con más Rossini al otro lado del Atlántico, en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, en el que entre los días 14 y 22 de agosto dirigirá seis funciones de Il Turco in Italia en una coproducción del coliseo santiaguino y el Théâtre du Capitole de Toulouse dirigida escénicamente por el ovetense Emilio Sagi, con escenografía de Daniel Bianco, vestuario de Pepa Ojanguren e iluminación de Eduardo Bravo. Como principales protagonistas figuran Pietro Spagnoli (Selim), Keri Alkema (Fiorilla), Alessandro Corbelli (Don Geronio) y Yijie Shi (Don Narciso).

Próximo compromisos llevarán a José Miguel Pérez-Sierra a escenarios como los de la Opéra-Théâtre de Metz Métropole (Il Turco in Italia), la Ópera de A Coruña (en la que ofrecerá un concierto con grandes escenas de óperas de Bellini junto a la soprano Mariella Devia) o a la ABAO-OLBE en Bilbao (La sonnambula).

DonCarlo

El Festival de Verano del Teatro Auditorio San Lorenzo de El Escorial de la Comunidad de Madrid ha organizado una mesa redonda y una serie de visitas guiadas al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en torno a la presentación de la nueva versión escénica de la ópera Don Carlo de Verdi que firma Albert Boadella. Estas dos iniciativas se han ideado como sólidos complementos para descifrar el singular montaje que se escenificará los días 25, 27 y 29 de julio en el Teatro Auditorio de esta localidad madrileña. Las visitas se celebrarán antes de la primera y última función, y la mesa redonda precederá a la del día 27.

Ambas citas son especialmente oportunas, si se tiene en cuenta que en su propuesta Boadella huye del clásico acento sobre la leyenda negra española para ceñirse a “determinados aspectos de la verdad histórica”. Esta coproducción entre los Teatros del Canal y el Festival de Verano de San Lorenzo de El Escorial es el primer título operístico que aborda el dramaturgo.

El montaje de la ópera Don Carlo de Giuseppe Verdi será también el hilo conductor del programa que, bajo el título El ‘Don Carlo’ de Verdi y la leyenda negra’, se impartirá los días 22 y 23 de julio en San Lorenzo de El Escorial en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid. El curso estará dedicado a los diferentes aspectos y controversias que rodean a la figura del primogénito de Felipe II y al papel de la España de la época

Visitas guiadas

Durante las visitas guiadas, los días 25 y 29 de julio antes de la representación, el público tendrá ocasión de recorrer los escenarios reales de Don Carlo de la mano de un maestro de ceremonias muy especial: Don Juan de Austria (el único gran personaje histórico ausente en el drama que Verdi adaptó de la obra homónima de Schiller). Un actor caracterizado del infante hará revivir algunos de los escenarios y personajes de la ópera.

El recorrido incluye el Panteón Real (con 26 sepulcros de mármol donde reposan los restos de los reyes y reinas de España de las dinastías de Austria y Borbón exceptuando a Felipe V y Fernando VI), el Panteón de los Infantes (donde están los restos del propio Don Carlo, y en el que precisamente destaca el sepulcro de Don Juan de Austria –diseñado por Ponzano y construido por Galeotti–) y la Real Biblioteca de El Escorial fundada por Felipe II. La visita finalizará con una copa de cava en la terraza del Teatro, mientras los visitantes disfrutan de una de las mejores vistas de la sierra y la ciudad de Madrid.

Se trata, pues, de una forma exclusiva de disfrutar plenamente del Don Carlo en el lugar natural que le corresponde, San Lorenzo de El Escorial, en cuyo Monasterio vivieron y hoy reposan los restos de sus protagonistas; esto es posible gracias al Teatro Auditorio del municipio en colaboración con Patrimonio Nacional.

Mesa redonda

El día 27 a las 18,00 horas será el turno para una mesa redonda que se celebrará en la Sala B del Teatro, y en la que se abrirá un debate sobre `Don Carlos y El Escorial. La ópera Don Carlo, relación real o irreal con El Escorial´. Los críticos Gonzalo Alonso y Andrés Ruiz Tarazona y el historiador del Arte y museógrafo Fernando Checa, hablarán también de los diversos intentos de representación de esta obra en este Real Sitio de sierra madrileña. La entrada será libre hasta completar aforo.

Curso de verano

El objetivo general del curso -dirigido por la académica de Historia Carmen Sanz Ayán y en el que participan expertos de primer orden en el tema- es contrastar la construcción romántica y ficticia del personaje de Don Carlo en la célebre ópera de Verdi (1865) con la figura histórica real, el príncipe Don Carlos (1545-1568). El análisis de las fuentes a partir de las que Verdi y los libretistas que colaboraron con él (Camille du Locle y Joseph Méry) construyeron el argumento de la representación pueden ayudar a entender la elaboración del personaje ficticio y su fortuna narrativa posterior. Verdi y sus colaboradores bebieron directamente del texto de Friedrich Schiller (1759-1805), que en buena parte asimiló los argumentos más tradicionales de la “leyenda negra” construida en el siglo XVI en pleno periodo de hegemonía política hispana.

En cuanto a la producción, el tenor José Bros dará vida a Don Carlo, controvertido primogénito del rey Felipe II, que será encarnado por el bajo canadiense John Relyea. El director musical chileno Maximiano Valdés, al frente de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, será el encargado de conducir al elenco.

Junto a José Bros y a John Relyea subirán al escenario el barítono Ángel Ódena, quien cantará en el rol de Rodrigo, marqués de Posa, amigo y confidente de Don Carlo; la soprano argentina Virginia Tola, como Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II; la mezzo soprano Ketevan Kemoklidze como Princesa de Éboli; el bajo Simón Orfila, que hará las veces del fraile y Luiz Ottavio Faria como inquisidor.

Más info y venta de entradas en:

www.teatroauditorioescorial.es

www.teatroscanal.com

Albelo

La temporada 2015-16 se presenta llena de nuevos retos para Celso Albelo. Los próximos 4, 7, 10 y 13 de septiembre el tenor canario volverá a subirse al escenario de la Wiener Staatsoper para inaugurar el curso del primer teatro austríaco con Rigoletto, uno de los títulos más representados de Giuseppe Verdi. Con su Duque de Mantua, un personaje que ha paseado por coliseos como el San Carlo de Nápoles, La Fenice de Venecia, la Opéra de Monté-Carlo, el Teatro Real de Madrid, la Ópera de A Coruña o el Teatro de La Maestranza de Sevilla, Albelo inicia una temporada brillante que incluye otros destacados compromisos como Anna Bolena de nuevo en Viena, Lucia di Lammermoor en la Opéra Royal de Wallonie (Bélgica), su esperado debut en la Metropolitan Opera de Nueva York con Maria Stuarda o su vuelta a teatros como la Deutsche Oper berlinesa y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona con I Capuleti e i Montecchi o el Teatro Real de Madrid con I Puritani.

En las funciones de Rigoletto en Viena Albelo compartirá escenario con Ambrogio Maestri (Rigoletto), Aleksandra Kurzak (Gilda), Michele Pertusi (Sparafucile) y Elena Maximova (Maddalena), quienes estarán dirigidos musicalmente por Evelino Pidò; está previsto que la función inaugural, el 4 de septiembre, se pueda ver en directo en streaming en todo el mundo, además de ser retransmitida a una pantalla gigante en frente del Vienna City Hall (en la popular Rathausplatz).

Tras el reciente éxito en su debut australiano cantando I Puritani en la Victorian Opera, Albelo llegará a Viena en septiembre tras un verano en el que también se le podrá escuchar en Macerata con Rigoletto (17, 25, 31 de julio y 9 de agosto) y en la Quincena Musical de San Sebastián y el Festival Internacional de Santander (25 y 26 de agosto respectivamente) con el Stabat Mater, de Rossini, junto a la Orquesta de Cadaqués, dirigida por Alberto Zedda.

Montiel

La mezzosoprano madrileña María José Montiel y el tenor barcelonés David Alegret ofrecerán, junto al pianista de Baracaldo Rubén Fernández Aguirre, un recital en homenaje a Victoria de Los Ángeles el próximo 21 de junio en el Claustro del Monasterio de Sant Cugat. Se trata de un acto que recordará a la gran soprano barcelonesa en el décimo aniversario de su fallecimiento, parte de las actividades #10devictoria impulsadas por la Escola de Música Victoria dels Àngels y la Fundación Victoria de los Ángeles y que está a su vez enmarcado en el ciclo Nits de Música al Claustre que organiza el Ayuntamiento de Sant Cugat. Montiel y Alegret, dos cantantes de amplísima trayectoria internacional, han querido sumarse a este homenaje en el que ofrecerán una selección de obras de su repertorio: si en la primera parte el tenor catalán cantará canciones de Jordi Sabatés o Eduard Toldrà, entre otros, la mezzosoprano madrileña interpretará canciones y arias de ópera de autores como Montsalvatge, Halffter, Debussy, Saint-Säens o Bizet.

María José Montiel ha afrontado un 2015 repleto de compromisos, cantando en Valencia (recital en el Palau de la Música y el Stabat Mater rossiniano en
el Palau de les Arts), Barcelona (Siete Canciones populares españolas, de Falla, en el Palau de la Música), Madrid (Requiem de Verdi y una Gala Lírica junto a la Orquesta y Coro de RTVE y un recital a beneficio del Centro para la Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra), Pamplona (recital en el Teatro Gayarre), Lisboa (Tercera Sinfonía de Mahler), Tel Aviv (Carmen junto a Zubin Mehta) o Milán (Tercera Sinfonía de Mahler); en junio ofrecerá un recital en el XXI Ciclo de Lied del madrileño Teatro de La Zarzuela y en julio debutará el rol de Ulrica, de Un ballo in maschera, de nuevo junto a Mehta y la Israel Philharmonic en Tel Aviv.

Por su parte, David Alegret acaba de cosechar grandes éxitos en escenarios como los del Teatro Comunale de Treviso y Ferrara (Il Turco in Italia, de
Rossini), Teatro Arriaga de Bilbao (Recital de Lied), Palau de la Música Catalana (Recital de Lied y La Creación, de Haydn), Auditori de Girona (Pasión según San Mateo, de Bach) o el Gran Teatre del Liceu de Barcelona (Così fan tutte, de Mozart), y en octubre próximo cantará Semiramide, de Rossini, en la Ópera de Marsella.

María José Montiel

La mezzosoprano María José Montiel sumará el próximo mes de julio un título más a su amplísimo repertorio operístico: se trata de Un ballo in maschera, de Verdi, obra en la que la diva madrileña encarnará el personaje de Ulrica los días 14, 16, 18 y 20 de julio junto a la Israel Philharmonic Orchestra y bajo la batuta de Zubin Mehta, un director con quien colabora desde hace varias temporadas y con quien ha cantado otros títulos como Medea, de Cherubini (Palau de les Arts de Valencia) o Carmen, de Bizet (con el conjunto israelí con sede en Tel Aviv y en dos ocasiones de la presente temporada). “Ulrica es un rol que me apasiona y para el cual me estoy preparando a conciencia desde que el maestro Mehta me lo propusiera”, apunta la cantante, quien además asegura que la colaboración que se ha establecido con el director indio “es de esas cosas maravillosas que le pasan a una en la vida y de las que procuro disfrutar de cada momento; es un músico excepcional y me siento realmente bendecida y entusiasmada de trabajar con él este nuevo rol verdiano de mi repertorio”.

Montiel llega al mes de julio tras un 2015 repleto de compromisos: después de cantar en Valencia (un recital en el Palau de la Música y el Stabat Mater rossiniano en el Palau de les Arts), Barcelona (Siete Canciones populares españolas, de Falla, en el Palau de la Música de la Ciudad Condal), Madrid (Requiem de Verdi y una Gala Lírica junto a la Orquesta y Coro de RTVE y un recital a beneficio del Centro para la Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra), Pamplona (recital en el Teatro Gayarre), Lisboa (Tercera Sinfonía de Mahler con la Sinfónica Portuguesa), Tel Aviv (Carmen junto a Mehta y la Israel Philharmonic) o Milán (Tercera Sinfonía de Mahler con LA VERDI).

Antes de su debut como Ulrica en Israel, la diva madrileña ofrecerá, el 15 de junio, un recital dentro del XXI Ciclo de Lied en el Teatro de La Zarzuela de Madrid y otro, el día 21, en Homenaje a la soprano Victoria de Los Ángeles en Barcelona.

Más información: María José Montiel

Desirée Rancatore

Después del caluroso recibimiento recibido en el Teatro Regio de Turín, donde, en abril, interpretó el papel de Elvira de I Puritani de Bellini, la soprano Desirée Rancatore vuelve al coliseo italiano para interpretar a Violetta Valéry, la desafortunada protagonista de La Traviata de Verdi. Las actuaciones forman parte de la agenda de eventos organizados en Turín con motivo de la EXPO 2015, serán los días 11, 16, 21 y 25 de julio. La producción de Laurent Pelly es la misma que la soprano ya cantó en Palermo en 2013, ahora con la dirección musical a cargo de Francesco Ivan Ciampa.

Para la diva de Sicilia, se trata no solo de una de las óperas más importantes del repertorio, sino además, de su personaje favorito: “Cuando estudiaba la ópera, en el tercer acto lloraba desde que lo empecé a ensayar con el piano”, afirma entusiasta. “La historia de La Traviata no puede evitar amarse. Es tan fuerte y hermosa que es imposible que no te toque.
Violetta es un personaje fascinante. Primero es una chica que solo piensa en las fiestas, en divertirse y en el dinero. Luego se transforma en la mujer que se arrepiente de lo que ha hecho y que está enamorada, y nunca lo había estado antes. Parece incluso que su enfermedad ha desaparecido. Por último está la Violetta enferma, destrozada, sin esperanzas, consciente de que se está muriendo. Se podría decir que son tres mujeres completamente diferentes, aunque en realidad se trata de la evolución del mismo personaje. Y es necesario que ese cambio se refleje en el canto, porque sería incoherente que Violetta sonara igual en el primer acto que en el tercero. Rancatore comenta que es un personaje con el que ha soñado toda su vida. “Desde que empecé a cantar he pensado siempre en Violetta. Mi madre trabajaba en el coro del Teatro Massimo de Palermo y allí pude ver infinidad de Traviatas. Es un papel que tiene todo lo que una cantante puede desear: coloratura, sutileza, romanticismo y un gran drama. Y la historia en sí misma es fascinante. Leí la novela de Dumas y me encantó, y antes de enfrentarme al personaje decidí leer el libreto de Piave varias veces, sin música, deteniéndome en cada frase, en cada coma, observando la manera particular en que se expresan los personajes en cada situación. Solo después de esto, cuando ya me sabía el libreto de memoria, volví a escuchar la ópera con oídos nuevos, como si fuera la primera vez que la escuchaba”.

Desirée Rancatore debutó el papel en 2013 en la Opéra de Monte-Carlo (Mónaco); después la ha interpretado en el Teatro Auditorio San Lorenzo de El Escorial (España), Quincena Musical Donostiarra (España), Wiener Staatsoper (Austria) y Royal Opera House de Muscat (Omán). Después de su Traviata en Turín, en octubre y noviembre, será nuevamente Violetta, entonces en una de las ciudades que más triunfos le ha deparado: Tokyo.

Nabucco

Las siete representaciones de Nabucco, que han tenido lugar en el Palau de les Arts de Valencia, con una masiva asistencia de público, han sido el auténtico triunfo de una temporada llena de avatares y dificultades de todo tipo.

Nabucco es la tercera ópera compuesta por Verdi, con libreto de Temistocle Solera, y su estreno tuvo lugar en el Teatro alla Scala de Milán, el 9 de marzo de 1842, constituyendo un gran éxito, hasta el punto de ser representada en aquella temporada y la siguiente, en 57 ocasiones, algo que nunca había ocurrido anteriormente. En Nabucco pueden verse influencias de Donizetti y Bellini, pero sus vigorosas melodías, junto a un apasionado lenguaje vocal, son ya típicamente verdianos. En esta ópera, y por primera vez, Verdi le da gran relevancia a la voz de barítono, asignándole el papel protagonista de Nabucco. Y, el de Abigaille -de una dificultad extrema- a una soprano drammatica d’agilità, siendo cantado en su estreno por Giuseppina Strepponi, destinada a convertirse en compañera sentimental de Verdi y su futura esposa.
Después de unos años en que esta ópera fue masivamente representada en todo el mundo, cayó en cierto olvido, siendo recuperada por el maestro Vittorio Gui, en los años treinta del pasado siglo, dirigiéndola también, en las famosas representaciones -con una grabación en directo- que tuvieron lugar en diciembre de 1949, en el Teatro San Carlo de Nápoles, con la insuperable creación de Abigaille realizada por María Callas.

La producción de Nabucco que ha podido verse en el Palau de les Arts, proviene de la Bayerische Staatsoper de Munich, y se estrenó en 2008, siendo su creador Yannis Kokkos, responsable de la escenografía, dirección escénica y diseño de vestuario. Se trata de una oscura y sencilla escenografía, con un fondo donde predominan las formas geométricas: en el Acto I, seis ventanas con grandes marcos dorados y una escalinata representan el templo de Salomon en Jerusalem; y, en el Acto II, una gran puerta el palacio de Babilonia.
Ya, en el Acto III, la puerta se sitúa encima de las ventanas, significando la opresión de los babilonios sobre los judíos. Solo se produce un cambio escénico, cuando se interpreta el famoso “Va pensiero”, donde los integrantes del coro, que representan al pueblo de Israel, están situados detrás de una gran alambrada, en una posible alusión a los campos de exterminio nazis, durante la Segunda Guerra Mundial. Una tenue y cambiante iluminación no logra paliar el lúgubre y sombrío espacio escénico, excepto en los dos momentos en que un panel de luces que simbolizan la aparición del “Dios de Israel”, desciende desde lo alto y va aumentando su potencia hasta producir un auténtico fogonazo que deslumbra al público. El decorado cambia, con rápidos movimientos de los elementos escénicos, que se desplazan horizontal y verticalmente, como en el caso de la llegada del rey Nabucodonosor en el Acto I, envuelto en una nube de humo y sobre una elevada plataforma que va descendiendo lentamente. Poco atractivo y nada original resulta el diseño de vestuario, donde los judíos aparecen vestidos de negro, y de azul oscuro los guardias babilonios, quienes usan ametralladoras en vez de lanzas, para dar a la obra un sentido de intemporalidad.

Dirección contrastada y enérgica de Nicola Luisotti, al frente de la Orquesta de Comunidad Valenciana, que vuelve a demostrar ser un conjunto de altísima calidad, y ello se hace patente desde la magnífica ejecución de la obertura: una página larga, sumamente atractiva, y llena de contrastes, donde ya se exponen diferentes motivos musicales que irán reapareciendo a lo largo de la ópera, entre ellos, el que acompaña -con algunas pequeñas modificaciones, al famoso coro “Va pensiero”. La orquesta tiene una destacada actuación, en el transcurso de toda la representación, brillando en los momentos de mas intenso lirismo: introducción y acompañamiento de las arias de Abigaille, respectivamente del Acto II y la conclusiva de la ópera, o en el aria de Fenena del Acto IV. Y, en contraste, muestra una incontenible fuerza, en el vibrante final del Acto I, cuando Nabucco irrumpe en escena, cuyo tema musical -recurrente- ya expuesto en la obertura, es retomado en la introducción orquestal del Acto III, y en la coda final de la cabaletta interpretada por Nabucco, en su gran escena del Acto IV. Señalar también, la magnífica intervención orquestal en el dúo de Nabucco y Abigaille del Acto III y, en atractiva, y llena de contrastes obertura del Acto IV. A la dirección de Nicola Luisotti, se le puede reprochar cierta tendencia a utilizar sonidos en forte. Finalmente, y dentro del alto nivel ofrecido por los integrantes de la orquesta, cabe destacar la espléndida actuación del flauta solista Alvaro de Octavio, y las magníficas intervenciones de Rafal Jezierski al violonchelo y de Pierre Antoine Escoffier al oboe.

La gran triunfadora de estas representaciones, ha sido la soprano napolitana Anna Pirozzi, quien compone una Abigaille de gran estatura vocal y dramática, que la cantante ha ido madurando en sus numerosas interpretaciones de este personaje, sobre todo, la que realizó en el Festival de Salzburgo de 2013, con un rotundo triunfo bajo la dirección de Riccardo Muti. Voz voluminosa y de luminoso timbre, buen fiato, excelente capacidad para regular el sonido, y unos agudos y sobreagudos bien colocados y perfectamente emitidos, que, incluso, sobresalen con fuerza, en los momentos de mayor contundencia orquestal. Ofrece un buen dominio de la coloratura belcantista, y resuelve con pericia los endiablados saltos de octava que jalonan gran parte de sus intervenciones. Realiza una gran actuación en su gran escena del Acto II, iniciada con el violento recitativo “Ben io t’inventi”, para pasar al canto lírico e intimista del aria “Anch’ dischiuso un giorno” y, seguidamente, mostrar una fuerza arrolladora en la cabaletta “Salgo già del trono aurato”. Destaca también, su gran interpretación en el dúo con Nabucco del Acto III, insertando en sus diálogos con un implorante Nabucco, una vibrante cabaletta, cuyo tema musical aparecía expuesto en la obertura inicial. Anna Pirozzi luce de nuevo su vocalidad y fuerza interpretativa, en la bellísima aria conclusiva de la ópera “Su me, morente, essanime” con exquisitas medias voces, y emitiendo delicadas notas en “pianissimi”.

Había previsto mi asistencia a la función del día 10 de mayo, para poder escuchar el Nabucco, cantado por el veteranísimo Leo Nucci, aún activo a sus 73 años, y ya convertido en toda una leyenda de la lírica. Tuve ocasión de visionar en DVD, su magnífica actuación en la Arena de Verona, el año 2007, junto a la excelente y temperamental Abigaille de María Guleghina y la dirección orquestal de Daniel Oren. Finalmente, Nucci canceló, siendo sustituido a ultima hora por David Cecconi, de voz con poco atractivo tímbrico, aunque bien manejada, que en el transcurso de los dos primeros actos, no lograba proyectar hacia adelante. Su actuación mejoró sensiblemente en dúo con Abigaille del Acto III, y en su gran escena del Acto IV, cantando con nobles acentos el aria “Dio di Giuda!”, y con fuerza y vigor la cabaletta “O prodi miei, seguitemi”.

El papel de Zaccaria de gran exigencia vocal y escénica, fue interpretado por el bajo ruso Serguei Artamonov, quien mostró un aceptable registro central, teniendo serias dificultadas en la gama de graves y agudos y, por tanto, en los frecuentes saltos de octava, que debe realizar en sus muchas intervenciones a lo largo de la obra. Su actuación no pasó de discreta, en escenas de autentico lucimiento como el aria “Sperate, o figli…” seguido de la cabaletta “Come notte a sol fulgente” del Acto I o, al final del Acto III “Oh,chi piange?…Del futuro nel buio discerno”.

La mezzo armenia Varduhi Abrahamyan, en el papel de Fenena, lució una bella y cálida voz, en su única intervención importante, el aria “Oh dischiuso è il firmamento” del Acto IV, donde muestra una delicada y elegante línea de canto. Destacar también, su intervención en el “terzettino” del Acto I, junto a Abigaille y el Ismaele interpretado por el tenor norteamericano Brian Jadge, de voz potente y brillo timbrico, que exhibe, sobre todo, en su vibrante arioso “l”, perteneciente al Acto II. Correctos en sus breves intervenciones Hyekyung Choi como Anna, la hermana de Zaccaria, el Abdallo (fiel oficial de Nabucco) de David Fruci y Shi Zong como Sumo Sacerdote, los tres pertenecientes al “Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo”.

“El Coro de la Generalitat Valenciana”, dirigido por Francec Perales, brilló a gran altura, destacando -obviamente- en su extraordinaria interpretación del famosísimo “Va pensiero”, finalizado con una nota casi inextinguible en “pianissimi”. También, señalar sus magníficas interpretaciones de otros grandes momentos corales: “Gli arredi festivi giù cadona infranti”, de muy bella factura, con el que arranca la ópera. También, el coro de los Levitas del Acto II “Il maledetto non ha fratelli”, cuyo vibrante tema musical, ya aparecía expuesto en la obertura inicial. Y, las intervenciones en los concertantes conclusivos de los Actos I y II, o su importante presencia en todo el final del Acto III.

NABUCCO
Giuseppe Verdi
Palau de les Arts Reina Sofía
Valencia, 10 de mayo 2015
D. musical: Nicola Luisotti
D. escena: Yannis Kokkos
Iluminación: Michael Bauer
Producción: Bayerische Staatsoper
Cor de la Generalitat Valenciana
D. coro: Francesc Perales
Orquestra de la Comunitat Valenciana
Reparto: Anna Pirozzi, David Cecconi,
Serguéi Artamonov, Brian Jadge,
Varduhi Abrahamyan, David Fruci,
Hyekyung Choi, Shi Zong.

ABAO

ABAO-OLBE (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) clausura su 63 Temporada con Otello de Giuseppe Verdi. Esta obra, uno de los mayores logros operísticos de todos los tiempos, pone también punto final a la novena edición del proyecto Tutto Verdi. Los próximos días 16, 19, 22 y 25 de mayo, con el patrocinio de la Fundación BBVA, sube a escena esta pieza cuya fuerza musical, arrebatadora e incesante, la atraviesa desde el primer compás.

El amor, los celos y la tragedia se entrelazan en esta ópera, penúltimo título del repertorio verdiano, basada en el drama homónimo de William Shakespeare que constituye un gran homenaje al bardo inglés más universal. Para dar vida a los protagonistas de este drama lírico, cuyos tres roles principales están entre los más exigentes de Verdi musical y dramáticamente, ABAO-OLBE ha reunido un elenco encabezado por el tenor italiano Marco Berti, quien regresa a Bilbao para hacerse cargo del rol de ‘Otello’ y poner voz al poderoso ‘Esultale’, una de las entradas para tenor más famosas del mundo de la lírica. A su lado la soprano armenia Lianna Haroutounian, recién llegada de su debut en el Metropolitan, interpreta a ‘Desdemona’, la víctima de la tragedia en la que brillan las virtudes del amor puro, la fe y la compasión. El trío protagonista se cierra con un barítono verdiano de referencia, Juan Jesús Rodríguez, quien da vida a ‘Jago’ y sus maquinaciones. Completan el cartel el tenor Jon Plazaola como ’Cassio’, el tenor Vicenç Esteve como ‘Roderigo’, el bajo Iosu Yeregui como ‘Lodovico’, la mezzosoprano María José Suárez como ‘Emilia’, el bajo Federico Sacchi como ‘Montano’ y el bajo David Aguayo como ‘Un Heraldo’.
La parte musical está a cargo del joven director italiano Riccardo Frizza, que se pone al frente de la Bilbao Orkestra Sinfonikoa para sacar el máximo partido a esta partitura que marca el punto más alto de la evolución del genio de Busseto iniciada veinte años atrás con Don Carlos. La parte coral es, una vez más, tarea del Coro de Ópera de Bilbao, con Boris Dujin al frente, acompañado por el coro infantil Kantika Korala.

En el escenario una nueva producción de ABAO-OLBE, concebida por Ignacio García. La escenografía cuidada, sobria y elegante cuenta con un soberbio vestuario haute couture, lleno de color y cuajado de detalles suntuosos, obra del genial diseñador Lorenzo Caprile.

Conferencia sobre “Otello”

Con el fin de analizar, con carácter previo al estreno, los aspectos más relevantes de esta ópera de Verdi, ABAO-OLBE ha organizado una conferencia, de entrada libre, que tendrá lugar el viernes 15 de mayo a las 20.00 horas en el Hotel Ercilla. En esta ocasión, Iñigo Arbiza, periodista y crítico musical de Scherzo y Noticias de Gipuzkoa, descubre los entresijos de Otello.

Ópera

La semana de la Ópera celebrada en Madrid ha resultado ser un rotundo éxito. La gran pantalla instalada en la fachada del Teatro Real el viernes 8 de mayo, donde se proyectó en directo la representación de La traviata, ha congregado a más de 6.000 personas. Y las visitas a Palco Digital, que la ofrecía también en abierto, fueron más de 16.000 de 50 países diferentes. La retransmisión se ha seguido también en los auditorios del Museo Nacional del Prado, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Thyssen-Bornemisza, Matadero (Casa del Lector), Fundación Canal, Fundación Francisco Giner de los Ríos, Centro Cultural Conde Duque e Instituto Italiano de Cultura, entre otros centros en Madrid, y en numerosas instituciones de toda España.

Al finalizar la representación, todo el elenco que ha participado en La traviata salió a saludar desde balcón a todos lo que han seguido la representación en la Plaza de Oriente.

El domingo 9 de mayo se celebró en el Real una jornada de puertas abiertas y fueron más de 3.300 personas las que se acercaron hasta la Plaza de Oriente para entrar y disfrutar de las instalaciones del Teatro, en el que han podido visitar todos los espacios públicos y disfrutar, en la sala principal, en pantalla de alta definición, de vídeos explicativos del interior de la zona técnica y de la historia del centro de la lírica más importante de España.

Museo del Traje

El Museo del Traje se suma a las actividades de la Semana de la Ópera del Teatro Real, que tendrá lugar la primera semana de mayo, con la exposición Vístete de Ópera, en la que se exhibirá una selección de trajes y pelucas utilizadas en algunas de sus producciones más bellas, y cuyas piezas han sido elaboradas en los talleres de sastrería y caracterización del Teatro.

El jueves 30 de abril, a las 12.00 horas, ha tenido lugar en el Museo del Traje la inauguración de la muestra con la presencia del director general del Teatro Real, Ignacio García-Belenguer, el subdirector del Museo, Rodrigo de la Fuente, y el responsable de los Departamentos de Sastrería y Caracterización del Teatro, Ovidio Ceñera, quien nos acompañará en el recorrido de la exposición para ofrecer las explicaciones técnicas de la elaboración de las piezas y sus datos más curiosos.

Entre los días 30 de abril y 17 de mayo, con acceso gratuito para todos los públicos, se podrá descubrir una parte de la magia del Teatro lírico, a través de los trajes que han vestido reconocidas figuras del canto en títulos tan emblemáticos como Madama Butterfly, La Traviata, La bohème o Las bodas de Fígaro.

El Museo del Traje tiene abiertas sus puertas de martes a sábado de 10.00 a 19.00 h y los domingos y festivos de 10.00 a 15.00, en la Avenida de Juan de Herrera, nº 2. Más información en www.museodeltraje.mcu.es.

Las producciones del Teatro Real seleccionadas para la exposición Vístete de ópera son:

· La vida breve, de Manuel de Falla, con figurines diseñados por Rosa García Andújar. Este título, junto al ballet El sombrero de tres picos, del mismo compositor, formaron el programa de la reapertura del Teatro Real en octubre de 1997.

· Madama Butterfly, de Giacomo Puccini. En 2002, la ganadora de un Óscar Franca Squarciapino fue la responsable de uno de los vestuarios más bellos pensados para este título.

· La Traviata, de Giuseppe Verdi (2003) y L’incoronazione di Poppea, de Claudio Monteverdi (2010), contaron con la participación de uno de los nombres más apreciados en los teatros de ópera del mundo, Pier Luigi Pizzi, responsable en ambas producciones del vestuario, escenografía y dirección de escena.

· La bohème, de Giacomo Puccini (2006). Los trajes de Michael Scott constituían uno de los aspectos más destacados de esta producción, que reflejaba con gran realismo el ambiente bohemio del París de 1830.

· Le nozze di Figaro, de Wolfgang A. Mozart (2009). Renata Schussheim supo reflejar, con enorme acierto, la diferencia de clases entre los personajes que forman parte de la trama de esta opera buffa. La obra pictórica de Schussheim ha sido expuesta en la Bienal de Venecia.

· El Público, de Mauricio Sotelo (2015). La obra de Federico García Lorca, concebida por primera vez como ópera, tuvo su estreno mundial el pasado mes de febrero en el Teatro Real. El creador del complejo vestuario de esta produción fue Wojciech Dziedzic.

La traviata

Durante estos días y hasta el 9 de mayo, el Teatro Real representa La traviata, de Giuseppe Verdi. Un respiro para todos los amantes del repertorio clásico y que necesitaban una producción de este estilo. Sobre todo después de la magnífica producción Del Público, de Mauricio Sotelo.

La traviata, la obra más conocida y más veces representada en todo el mundo. Pero es por que La traviata, tiene algo especial. Es historia de la ópera. Siempre es la obra clásica y siempre nos ofrece algo nuevo. Algo sorprendente.

En esta ocasión es el maestro Palumbo quien dirige la romántica producción de David McVicar que ya pudimos ver en el Liceu de Barcelona. Una escenografía sencilla pero magistralmente vestida para el drama.

Tres son los repartos para esta producción, pues 16 son las representaciones para las que apenas quedan localidades a la venta.
La sopranos encargadas del personaje de Violetta Valéry son la albanesa Ermonela Jaho, una de las Violettas más reconocidas actualmente; la moldava Irina Lungu, y la rusa Venera Gimadieva.

Esta obra, basada el “La Dame aux camélias” de Alexandre Dumas hijo, nos presenta a una Violetta de gran dramatismo, no en vano está enferma durante toda la obra hasta su muerte. Y es la dramaturgia misión principal en su interpretación. Personaje que es abordado desde ese punto de vista por Ermonela Jaho: “Una soprano puede tener una buena técnica pero si no hay sentimiento, no despierta nada en el público. La técnica tiene que servir para transmitir emoción”.

Alfredo Germont cuenta con las voces de Francesco Demuro, Antonio Gandía y Teodor Ilincai. Y como Giorgio Germont los barítonos Juan Jesús Rodríguez, Ángel Ódena y Leo Nucci.

Con motivo de la Semana Europea de la Ópera el Teatro Real, junto a otras instituciones culturales, han organizado distintas actividades.
La Semana de la Ópera del Teatro Real, en la que confluyen actividades lúdicas y educativas, nacionales e internacionales, en vivo o retransmitidas, pretende unir en torno a la ópera sinergias generadas en diferentes espacios artísticos y culturales de Madrid, a través de las nuevas tecnologías y la imprescindible colaboración de instituciones y patrocinadores.

Impulsada por la coincidencia, este año, de la Conferencia Internacional de Ópera Europa en Madrid y los Días Europeos de la Ópera, el Teatro Real ha ideado una programación especial para la primera semana de mayo con la que se pretende llevar el arte lírico a la calle, museos, universidades y a todos aquellos que quieran ver gratuitamente La Traviata, en directo, desde cualquier parte del mundo.

Las actividades de la Semana de la Ópera comenzarán el 30 de abril con la inauguración de la exposición “Vístete de ópera” en el Museo del Traje de Madrid, en la que se exhibirán más de 30 trajes utilizados en producciones propias del Teatro Real, la mayoría de ellos confeccionadas en sus talleres. Acompañarán a los figurines algunas pelucas y elementos escenográficos para evocar la atmosfera teatral para la que fueran creados.
Entre el 6 y el 8 de mayo el Teatro Real acogerá a representantes de 150 teatros y festivales líricos procedentes de más de 40 países para la Conferencia Internacional de Ópera Europa. Durante tres días directores artísticos y gestores de teatros líricos procedentes de todos los continentes debatirán diversos temas, entre los que destaca el papel de las nuevas tecnologías al servicio de la difusión de la ópera.

Mientras en el interior del teatro se suceden los debates y coloquios, en su fachada principal, en la Plaza de Oriente, una pantalla ofrecerá a lo largo de los días 7 y 8 de mayo un “maratón de ópera” con fragmentos de espectáculos, reportajes y videos promocionales, culminando con la retransmisión completa de La traviata.

Los más jóvenes podrán disfrutar de una fantástica producción del Teatro Real sin salir de sus centros de enseñanza, ya que el día 7 de mayo, a las 12.00 horas, varios colegios e institutos de Madrid se sumarán a esta Semana emitiendo en directo en sus centros El retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla, que se anticipa a la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. En la sala principal estarán asistiendo al espectáculo de la Compañía Etcétera, además del público juvenil, los representantes de los teatros y festivales de ópera congregados en Madrid.
El centro de las acciones dirigidas al gran público será la retransmisión en directo, el 8 de mayo, de La traviata, de Verdi en diferentes espacios de Madrid y de otras ciudades de España y a todo el mundo, gratuitamente, a través de Palco Digital.

Además de de la retransmisión en la Plaza de Oriente (donde habrá sorpresas), la ópera podrá seguirse en directo algunas de las instituciones culturales y artísticas más señeras de España: Museo Nacional del Prado, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Thyssen-Bornemisza, Matadero (Casa del Lector), Fundación Canal, Fundación Francisco Giner de los Ríos, Centro Cultural Conde Duque e Instituto Italiano de Cultura de Madrid.
Como colofón a la semana de la ópera se celebrará una jornada gratuita de puertas abiertas el sábado 9 de mayo desde las 10.00 hasta las 15.00 horas para que el público pueda visitar gratuitamente los espacios más emblemáticos del Teatro Real.

traviata

Entre los días 20 de abril y 9 de mayo el Teatro Real ofrecerá dieciséis funciones de La traviata, de Giuseppe Verdi (1813-1901), coproducción del Teatro Real con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, la Scottish Opera de Glasgow y la Welsh National Opera de Cardiff, teatros donde este montaje ya se ha presentado.

La popular ópera verdiana volverá al Real, en esta ocasión con puesta en escena del reconocido director escocés David MacVicar, escenografía y figurines de Tanya McCallin y, que estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y de los tres repartos que se alternarán en la interpretación de la ópera.

El papel titular de La Traviata será asumido por las sopranos Ermonela Jaho, Irina Lungu y Venera Gimadieva. Patrizia Ciofi, inicialmente prevista, ha cancelado su participación en la ópera debido a un reajuste en su repertorio artístico. Completan el trío protagonista los tenores Francesco Demuro, Antonio Gandía y Teodor Ilincăi, en el papel de Alfredo Germont, y los barítonos Juan Jesús Rodríguez, Ángel Ódena, Leo Nucci, en el rol de Giorgio Germont.

La Traviata será la estrella de las actividades de la Semana de la Ópera del Teatro Real, con la retransmisión en directo de la función del 8 de mayo en diferentes espacios de Madrid (museos, centros culturales, auditorios, plazas, etc.) y de otras ciudades españolas. La representación también podrá ser seguida en todo el mundo gratuitamente a través de Placo Digital coincidiendo con los Días Europeos de la Ópera y la Conferencia Internacional de Ópera Europa que traerá al Teatro Real a representantes de cerca de 150 teatros y festivales líricos procedentes de más de 40 países.

ABAO-OLBE

El 24 de octubre da comienzo la 64 temporada de ABAO-OLBE con una programación lírica que incluye cinco grandes obras representativas de la mejor ópera. Verdi, Donizetti, Bellini, Puccini y Rossini traen a la escena bilbaína dos títulos poco frecuentes: Manon Lescaut y Roberto Devereux; dos de referencia en la historia de la lírica: La sonnambula e Il barbiere di Siviglia; y un estreno: la versión original de 1867 de Don Carlos. Además, ABAO programa por primera vez en su historia la colosal Messa da Requiem de Verdi.

Una nueva temporada de grandes historias. Ópera y literatura como catalizador de música, voces y sentimientos, y donde debutan quince cantantes, dos directores de escena y dos maestros de primer nivel junto a destacados intérpretes conocidos en Bilbao como: Daniela Barcellona, Orlin Anastasov, Gregory Kunde, Elena Mosuc, Antonino Siragusa, Mirco Palazzi, José Antonio Sanabria, Ainhoa Arteta, Angela Meade o Erwin Shrott.
Además, ABAO-OLBE mantiene todas las actividades de su programa socio-cultural, en un paso más por integrar a la sociedad en un amplio proyecto multidisciplinar que engloba: formación, divulgación, actividades artísticas y editoriales, total o parcialmente subvencionadas por la Asociación: la publicación de la revista Scena y del libro de temporada, con artículos inéditos de especialistas; una nueva edición del ciclo gratuito de Conferencias de introducción a la ópera programado para descubrir los entresijos de cada título; la Semana Verdi de ABAO que cumple su X edición al igual que el programa Opera Berri para atraer nuevos aficionados; la temporada Abao Txiki y el programa didáctico que cumple 25 años de actividad.

64 TEMPORADA DE ÓPERA CON SABOR ITALIANO

DON CARLOS
· Versión íntegra en francés, con el acto de Fontainebleau y el ballet de la Peregrina, interpretado por el Malandain Ballet de Biarritz.
· Debuts extraordinarios de Giuseppe Gipali, Mª José Siri y Mika Kares.
Don Carlos de Giuseppe Verdi inaugura la temporada el 24 de octubre. Basado en el drama “Dom Karlos, Infant von Spanien” de Schiller, narra los hechos históricos y los conflictos del infante Don Carlos, Isabel de Valois y el rey Felipe II. Casi cinco horas de ópera monumental. Una joya indiscutible que pocas veces puede verse y que se estrena por primera vez en Bilbao.
El reparto está encabezado por los debuts de Giuseppe Gipali, Mª José Siri y Mika Kares y los regresos de Daniella Barcellona, Orlin Anastassov y Juan Jesús Rodríguez. En el foso el maestro Massimo Zanetti, que vuelve a Bilbao tras dirigir con éxito Madama Butterfly el pasado mes de febrero, para ponerse al frente de la Bilbao Orkestra Sinfonikoa. En escena una nueva producción de ABAO, en coproducción con Sevilla, Oviedo y Tenerife, firmada por el polifacético Giancarlo del Monaco. Elegante, sugerente, muy cuidada en lo teatral y muy vistosa gracias a la iluminación y un vestuario rico en matices y lleno de detalles suntuosos.

ROBERTO DEVEREUX
· Grandes voces en el olimpo internacional: Gregory Kunde y Elena Mosuc.
· Duelo de divas con el esperado debut de Clementine Margaine.
· En la dirección musical, Josep Caballe-Domenech, una de las batutas más importantes de la actualidad.
En noviembre llega Roberto Devereux de Donizetti, obra que cierra el ciclo Tudor o “trilogía de las reinas” del compositor italiano. Gregory Kunde, Elena Mosuc, el debut de Clementine Margaine y Vladimir Stoyanov en el cuarteto protagonista. Al frente de la Euskadiko Orkestra Sinfonikoa el maestro de gran proyección internacional Josep Caballé-Domenech. En el escenario una producción de la Ópera de Las Palmas-ACO de corte clásico, con momentos de carga dramática sublime en algunos pasajes, ideada por el debutante Mario Pontiggia.

LA SONNAMBULA
· Ópera cumbre del bel canto romántico italiano y una de las más representadas de Bellini.
· Jessica Pratt interpreta el rol de Amina en su presentación en Bilbao.
2016 se abre con La Sonnambula de Bellini, una de las cumbres del bel canto romántico italiano. De los dos personajes principales se encargan Jessica Pratt, debutante en la temporada bilbaína, y Antonino Siragusa. En escena una producción muy visual del Teatro Bolshói de Moscú concebida por Pier Luigi Pizzi, poética, muy visual y con mucho movimiento escénico. En el foso, José Miguel Pérez Sierra hábil conocedor del bel canto italiano, dirigiendo a la Bilbao Orkestra Sinfonikoa.

MANON LESCAUT
· Un dúo de excepción: Ainhoa Arteta y Gregory Kunde.
· Pedro Halffter en el foso y Stephen Medcalf en la dirección de escena debutan en ABAO.
La obra de Puccini llega en febrero para envolvernos en una fascinante y trágica historia que encumbró al maestro toscano como uno de los referentes de la escuela verista. Ponen voz a esta sinfonía en cuatro movimientos que no va a dejar indiferente a nadie, un dúo de excepción: Ainhoa Arteta y Gregory Kunde. Hace su presentación en ABAO el destacado director musical Pedro Halffter para afrontar una de las partituras más complejas del repertorio pucciniano. Atenta a su batuta la Euskadiko Orkestra Sinfonikoa. Producción basada en los flashbacks procedente del Teatro Regio di Parma ideada por el debutante en ABAO Stephen Medcalf, con una escenografía de gran eficacia visual llena de elementos versátiles.

IL BARBIERE DI SIVIGLIA
· Debuts de Marco Caria y Annalisa Stroppa en los roles principales y de Ottavio Datone en la dirección musical.
· Premiada puesta en escena de Emilio Sagi, para celebrar el bicentenario del estreno de esta ópera.
En mayo la ópera bufa por antonomasia de Rossini, llena de gracia, humor y vitalidad, pone un magnífico colofón a la temporada en el año que se celebra el bicentenario de su estreno. En el elenco las presentaciones de Marco Caria y Annalisa Stroppa junto a MIchele Angelini, Carlos Chausson y Nicola Uliveri. En el escenario una exquisita producción, Premio Teatro Campoamor 2005 de Emilio Sagi de ágil escenografía y espectacular vestuario proveniente del Teatro Real. Debut de una de las batutas que mejor conoce este tipo de repertorio en el ámbito internacional, Ottavio Dantone, al frente de la Orquesta Sinfónica de Navarra.
El Coro de Ópera de Bilbao, dirigido por Boris Dujin, se ocupa de la parte coral de la temporada.

POR PRIMERA VEZ EN ABAO: MESSA DA REQUIEM DE VERDI
El 16 de abril ABAO estrena por primera vez en su historia esta composición sacra, considerada como la gran obra maestra de Giuseppe Verdi. Es una composición en siete movimientos con un poder dramático indescriptible, para gran orquesta, gran coro y cuatro voces solistas. En Bilbao estará interpretado por la debutante Angela Meade, Erwin Shortt, Dolora Zajick, y un tenor aún por confirmar; arropados por el coro de Ópera de Bilbao, dirigido por Boris Dujin, y la Orquestra Sinfónica de Navarra, bajo la batuta del director de orquesta italiano Francesco Ivan Ciampa.

OPERA BERRI ALCANZA LA X EDICIÓN
· Se recupera el programa de dos títulos en la X edición de Opera Berri: La sonnambula e Il babiere di Siviglia.
· Se esperan 4.200 espectadores y volver a colgar el cartel de “no hay entradas”.
Esta iniciativa de ABAO-OLBE, desarrollada con el objetivo de acercar la ópera a nuevos públicos con títulos muy conocidos y entradas que rondan el 50% de su precio habitual, es un proyecto con enorme aceptación, que cumple una función socio-cultural aportando valor a la sociedad y que en su X aniversario recupera el programa de dos títulos.
Esta edición las óperas representados serán: La Sonnambula de Bellini el 30 de enero con Irina Duvrovskaia y José Antonio Sanabria en los roles de Amina y Elvino, y el 15 de mayo Il barbiere di Siviglia de Rossini con Damián del Castillo y Marifé Nogales como Figaro y Rosina.

ABAO TXIKI, ESPECTÁCULOS PARA TODA LA FAMILIA
Cinco títulos suben a las tablas del Teatro Arriaga, un estreno absoluto en euskera y cuatro reposiciones, dentro de la undécima temporada de ópera dirigida a los espectadores más jóvenes y para el disfrute de toda la familia. Una reafirmación del compromiso social y educativo que asume ABAO-OLBE para despertar el interés cultural del público de menor edad.
El concierto dramatizado Soñando el carnaval de los animales con música de Debussy y Saint-Saëns e ideado por la Compañía Etcétera abre en octubre la temporada.
En enero llega El flautista de Hamelin, una ópera basada en el popular cuento de los hermanos Grimm con música de Iñigo Casalí, y dirección de escena de Pablo Ramos.
A finales de febrero sube a escena, La cenicienta; una adaptación para el público infantil de La Cenerentola de Rossini llevada a cabo por Comediants.
El estreno absoluto de la temporada llega en marzo, Txanozuritxu, ópera en euskera para cinco músicos y ocho cantantes. Una versión libre del popular cuento infantil con música de Carlos Imaz y dirección de escena de Mitxel Santamarina producida por ABAO-OLBE para conmemorar el 25 aniversario del Programa Didáctico.
Cierra este programa a finales de mayo Guillermo Tell, una trepidante y divertida adaptación de la ópera de Rossini producida por el Gran Teatre del Liceu.
La undécima temporada de ABAO TXIKI cuenta con diecisiete funciones de sesiones en familia y cinco funciones escolares en las que participan 35 centros educativos y 4.000 alumnos.

EL PROGRAMA DIDÁCTICO CUMPLE 25 AÑOS
El Programa Didáctico de ABAO-OLBE complementa la temporada de ópera infantil con su amplia oferta de actividades para acercar el mundo de la lírica a los jóvenes a través de charlas didácticas, talleres, visitas al teatro y asistencia a ensayos pregenerales y generales. 180 centros educativos y más de 19.000 personas participan anualmente en las distintas actividades desarrolladas.
ABAO-OLBE celebra este año el 25 aniversario de esta iniciativa, pionera en el Estado con el estreno absoluto de la ópera en euskera Txanozuritxu.

TUTTO VERDI
Esta temporada el emblemático proyecto de ABAO-OLBE, TUTTO VERDI, alcanza su décima edición y continua fiel a su objetivo de descubrir al genial maestro italiano en sus todas sus facetas. En la parte artística, los dos estrenos de la temporada: Don Carlos y la Messa da Requiem de Verdi. En la cultural, entre otras actividades, la X Semana Verdi de ABAO, en colaboración con Deusto Forum, que ya ha traído a Bilbao más de medio centenar de conferenciantes de Europa y América y que esta edición contará con la presencia entre otros de Chrisytian Merlin, Luisa Cymbron, Suddeutsche Zeitung y Jorge Volpi, para situar la figura de Verdi en Francia, Portugal, Alemania y Latinoamérica; Ignacio Cobeta para ofrecer la relación de Verdi y la vocalidad, y una visión transversal de la obra del maestro y la gastronomía.

 

Liceu

El Gran Teatre del Liceu de Barcelona presentó el pasado 27 de febrero la nueva temporada 2015/16. Con ella, el Teatro refuerza su papel como referente artístico en cuanto al nivel de sus producciones, muchas de ellas innovadoras, y la calidad de sus voces, con un debut mundial. En muchos casos, la programación viene a cubrir vacíos históricos, con estrenos absolutos de títulos.

El presupuesto de la temporada será de 41,5 millones de euros, frente a los 40,2 millones de la actual, con un reequilibrio de las cuentas que, por primera vez, reflejarán un ligero superávit: 123.000 euros, dando así cumplimiento al Plan Estratégico 2014-2017.

La temporada –que vuelve a ser de septiembre a julio- se incrementa en número de funciones, que pasan de 108 a 114 y se mantiene el número de títulos de ópera: 12.

Ópera

La inauguración oficial de la temporada de ópera será el 7 de octubre con Nabucco, en una coproducción del Gran Teatre del Liceu con el Teatro alla Scala de Milán, el Royal Opera House Covent Garden de Londres y la Lyric Opera de Chicago. Entre su reparto, destaca Ambrogio Maestri, triunfador la pasada temporada con Tosca, y el director de escena Daniele Abbado.

A continuación, se programará Benvenuto Cellini, de Hector Berlioz, una ópera que sólo se ha representado una vez en el Liceu, en la temporada 1977. Esta obra llega de la mano de Terry Gillam, uno de los fundadores de los míticos Monty Python, con una escenografía innovadora. La obra, producida por la English National Opera (ENO) y la De Nederlande Opera de Ámsterdam, acaba de conseguir un éxito abrumador en Londres. La orquesta estará dirigida por el director musical del Liceu, Josep Pons.

En el mes de diciembre, llegará Lucia di Lammermoor, de Gaetano Donizetti, donde se producirá el debut mundial del tenor Juan Diego Flórez en el papel de Edgardo y que estará acompañado por Elena Mosuc, entre otros. En la escenografía destaca una enorme torre de vidrio inclinada, situada en el escenario, en una ópera dirigida musicalmente por Marco Armiliato y con la dirección de escena de Damiano Michieletto.

Otro plato fuerte de la temporada será la representación de dos Otello: el de Verdi y el de Rossini, de la mano de los dos tenores más reputados en el papel protagonista: Aleksandrs Antonenko y Gregory Kunde (el Pollione en Norma de esta temporada).

Así mismo, se cierra la Teatralogía de Wagner con Götterdämmerung (El crepúsculo de los dioses), con Iréne Theorin, Lance Ryan y las mejores voces wagnerianas de Bayreuth. La dirección musical correrá a cargo de Josep Pons.

El Liceu acogerá el estreno en España de Written on skin (Escrito sobre piel), una ópera del siglo XXI, que estrenada hace tres años en Aix-en-Provence se ha convertido en un referente a escala mundial. La ópera, en versión semiescenificada, estará dirigida por su propio compositor: George Benjamin.

También será estreno absoluto Serse de Händel, que nunca se ha visto en el Liceu. Esta ópera barroca, en versión concierto, estará interpretada por una de las mejores formaciones en el género, el Ensemble Matheus, con instrumentos de época.

La temporada acogerá una celebración especial: la de los 50 años del debut de Plácido Domingo, que actuará en Simon Boccanegra, de Verdi, con un elenco que incluye a Leo Nucci y a Giovanni Meoni, en una producción propia del Liceu y el Grand Théâtre de Ginebra.

Un reparto de lujo se verá en I Capuleti e i Montecchi, de Bellini, una ópera poco representada en el Liceu, que contará con las voces de Elina Garança, Silvia Tro Santafé, Patricia Ciofi y Ekaterina Siurina. El vestuario lleva el sello del diseñador francés Christian Lacroix.

Una de las óperas más apreciadas por el público del Liceu, la Bohème de Puccini, se podrá ver en los meses de junio y julio, en una nueva producción en el Liceu de la English National Opera y la Cincinatti Opera, bajo la dirección de escena de Jonathan Miller, uno de los renovadores de la escenografía lírica moderna. En el reparto se verá a la ganadora del Concurso Viñas de este año, la ucraniana Olga Kulchynska, en una apuesta por las nuevas voces.

Clausurará la temporada Die Zauberflöte (La flauta mágica), de Mozart, con una estética innovadora que recuerda al cine mudo de los años 20. La producción proviene de la Komische Oper de Berlin, que ha triunfado en varios países.

Danza

La programación de danza incluye dos reputadas compañías: la English National Ballet de Tamara Rojo, que interpretará El lago de los cisnes, y la Compañía Nacional de Danza, bajo la dirección de José Carlos Martínez. En ambos casos, la música irá a cargo de la Orquesta Sinfónica del Liceu.

La Compañía Nacional estrenará en el Liceu su Homenaje a Granados y a continuación ofrecerá coreografías contemporáneas, entre ellas de Jerome Robbins, William Forsythe y el propio director de la compañía.

Conciertos y recitales

En este capítulo destaca el concierto que ofrecerá el director italiano Riccardo Muti, que interpretará Mozart con una orquesta integrada por miembros de la “Luigi Cherubini” y la Orquesta del Liceu, con acompañamiento al piano de Ignasi Cambra.

Una propuesta atractiva será la del actor norteamericano John Malkovich, que interpretará Egmont de Beethoven, basado en el clásico de Goethe, en un programa que incluye la Sinfonía número 7 del genio alemán.

La Orquesta del Liceu, bajo la batuta del maestro Pons, interpretará su programa sinfónico con obras vinculadas a títulos de ópera y músicas procedentes de otros géneros, como el cine. Es el caso de un concierto a propósito de Wagner (con obras vinculadas a Star Wars, Indiana Jones y El señor de los anillos) y otro a propósito de Romeo y Julieta. El ciclo sinfónico se completará con un programa dedicado a Mendelson y Tchaikovsky que tendrá lugar en L’Auditori.

Por Navidad, se volverá a programar Els Pastorets, cantata de Nadal, de Albert Guinovart, después del éxito conseguido en la pasada edición, cuando el Liceu contó con programación propia por estas fechas. El Memorial Pau Casals tendrá continuidad con El Pessebre, del propio Casals, con textos de Joan Alavedra y la interpretación de la Orquesta del Teatro y la Polifónica de Puig-reig.

En el capítulo de grandes voces, destaca el concierto de la mezzo Joyce DiDonato, que acaba de triunfar con Maria Stuarda, el concierto con Diana Damrau, que interpretará piezas de bel canto, y el concierto del barítono Christian Gerhaher, uno de los principales lideristas del momento y ganador del premio al mejor recital del 2014 de los Premios Campoamor.

El Petit Liceu

La programación para los más pequeños se renueva la próxima temporada, aunque se mantienen algunos de los espectáculos más solicitados por el público, como El superbarber de Sevilla, Guillem Tell y La casa flotant.

Destaca el estreno de un espectáculo: Aria kadabra, una nueva producción del Liceu donde se explicará la temporada de los adultos a los niños mediante el ilusionismo y la magia, un espectáculo que tiene intención de continuidad en próximas temporadas.

Asimismo, se estrenará L’ocell prodigiós, de la compañía La Maquiné, un espectáculo de marionetas basado en la leyenda El pájaro de fuego de Igor Stravinsky.

Por último, se recupera un espectáculo de danza: Minus 16. Un ballo, de IT dansa, la compañía del Institut del Teatre, con la intención de introducir a los más pequeños en el mundo de la danza.

Real

El Teatro Real ha presentado esta semana la nueva temporada 15-16. Una temporada equilibrada en cuanto a títulos de repertorio y aquellos más desconocidos. Realiza una clara apuesta por las coproducciones con otros teatro y no tanto las propias. Lo que contribuye al cumplimiento del objetivo de ajustar el presupuesto al máximo. Mayor número de representaciones. la eliminación del gasto de gestión al adquirir las entradas a través de internet. La programación, vertebrada por los títulos operísticos, articula diferentes líneas conceptuales y temáticas con variadas propuestas interdisciplinares. Se ofrecerán cinco nuevas producciones, cuatro producciones invitadas, tres óperas en versión de concierto y dos óperas de cámara. Se mantienen en la próxima temporada las líneas estructurales de la programación, con la ampliación de los ciclos VOCES DEL REAL y SESIONES GOLFAS, y la creación del ciclo BAILANDO SOBRE EL VOLCÁN. El Teatro Real se une a la Conmemoración del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Se afianza el vínculo con instituciones culturales y artísticas, con múltiples y atractivas actividades. Y se amplían las modalidades de abonos (16 en total), se anticipa y agiliza su venta y se flexibilizan los procedimientos para cambio de fechas.

En la 19ª temporada del Teatro Real desde su reapertura, en 1997, se presentarán cinco nuevas producciones operísticas —todas en coproducción con importantes teatros, cuatro producciones invitadas, tres óperas en versión de concierto y dos óperas de cámara que se ofrecerán en los Teatros del Canal. La programación se completa con tres espectáculos de danza y dieciséis conciertos integrados en los ciclos Voces del Real, Sesiones golfas y el recién creado Bailando sobre el volcán.

Cabe destacar el estreno en Madrid de la versión escenificada de Moisés y Aarón, de Arnold Schönberg, sin duda una de las obras señeras del repertorio lírico del siglo XX, que llegará en una coproducción entre el Teatro Real y la Ópera de París, con dirección de escena Romeo Castellucci —uno de los creadores más brillantes de la actualidad que debutará en Madrid. En estrecha sintonía con el argumento y las circunstancias históricas de esta ópera, se estrenará también El emperador de la Atlántida, de Viktor Ullmann, discípulo de Schönberg y uno de los grandes compositores de la época, cuya carrera quedó truncada por el ascenso del nazismo. La ópera se compuso en el campo de concentración de Terezín. Ambas obras esbozan un eje temático que se extenderá a espectáculos del Programa Pedagógico, como la pequeña ópera juvenil Brundibár, de Hans Krasa, estrenada también en Terezin. En el mismo marco conceptual, pero con otra atmósfera, se ofrecerán en el Auditorio Sony de la Fundación Albéniz cuatro conciertos (uno de ellos escenificado) dentro del ciclo Bailando sobre el volcán, que incluyen referencias al cabaret judío que tanta influencia ejerció sobre Schönberg, Kurt Weill y otros compositores coetáneos.

Entre las novedades de la temporada figuran los estrenos de Alcina —una de las mejores óperas del extenso catálogo de Händel, con dirección escénica de David Alden— y, sobre todo, La prohibición de amar, de Richard Wagner, obra juvenil injustamente relegada, que el Teatro Real y la Royal Opera House rescatarán del olvido con la complicidad de Kasper Holten, responsable de la dirección de escena, e Ivor Bolton, director musical del Teatro Real. La ópera de Wagner está basada en Medida por medida, de William Shakespeare, de quien se conmemora el cuarto centenario de su muerte. En el marco de esta efeméride se ha programado en los Teatros del Canal la obra Dos delirios shakesperianos, de Alfredo Aracil.

El Teatro Real se ha unido también a la Conmemoración del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes programando El retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla, y El caballero de la triste figura, de Tomás Marco.

Además de La prohibición de amar, que Wagner consideraba un “pecado de juventud”, la temporada incluye la última ópera del compositor, Parsifal, que dirigirá musicalmente Semyon Bychkov y que supondrá el debut en el Real de Claus Guth, otro de los nombres más cotizados de la dirección escénica actual.
Mariella Devia, Gregory Kunde, Mariusz Kwiecien y Silvia Tro Santafé conformarán el cuarteto estelar que protagonizará el regreso de Roberto Devereux, de Gaetano Donizetti, que inaugurará la temporada lírica el 22 de septiembre. Otro título crucial del belcantismo romántico, I Puritani, de Vincenzo Bellini, reunirá algunos de los mejores cantantes de este repertorio: Diana Damrau, Javier Camarena y Ludovic Tezier, dirigidos por Evelino Pido, en el foso, y Emilio Sagi, en la escena.
También Rigoletto, de Giuseppe Verdi, con dirección musical de Nicola Luisotti y escénica de David McVicar, unirá a cantantes tan reconocidos como Olga Peretyatko, Lisette Oropesa, Stephen Costello o Leo Nucci, que también protagonizará Luisa Miller de Giuseppe Verdi, en versión de concierto, bajo la dirección de James Conlon.
Plácido Domingo interpretará junto a Ainhoa Arteta y Michael Fabiano, I due Foscari, de Giuseppe Verdi, bajo la batuta de Pablo Heras-Casado, Principal Director Invitado del Teatro Real. También en versión de concierto se presentará Written on Skin, que dirigirá el propio compositor, George Benjamin.

Entre los títulos más populares del repertorio lírico destaca asimismo el regreso de La flauta mágica, con dirección musical del experto mozartiano Ivor Bolton, con magistral puesta en escena de Barrie Kosky, que debutará en el Teatro Real. El Programa Pedagógico incluirá, a su vez, La flauta encantada, una magnífica introducción a la ópera de Mozart para niños, y una versión para adolescentes de Dido y Eneas, de Henry Purcell, con dirección de Rafael Villalobos.
En la programación de conciertos y recitales figuran nombres de tanto prestigio como Measha Brueggergosman, Natalie Dessay, Angela Denoke, Renée Fleming, Karina Gauvin, Venera Gimadieva, Barbara Hannigan, Anja Kampe, Susan Graham, Juan Diego Flórez, Francesco Meli, Bejun Mehta, Andreas Scholl, Simon Keenlyside, Christopher Maltman, Peter Mattei y Franz Josef Selig, entre otros.

Tres compañías de danza se darán cita en la temporada: Nacho Duato presentará su versión de La bella durmiente con el Staatsballett de Berlin, y un triple programa con coreografías suyas y de Marco Goecke. Sasha Waltz traerá, junto con su compañía, la aclamada versión de La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky. Finalmente, José Carlos Martínez propondrá un homenaje a Enrique Granados con la Compañía Nacional de Danza finalizando en julio del próximo año, la 19ª temporada del nuevo Teatro Real.

María José Montiel

Después de realizar con extraordinario éxito una gira de conciertos con la Orquesta Sinfónica Ciudad de Elche y la Coral Crevillentina este mes de enero (Abarán, Cieza y Murcia), la diva madrileña María José Montiel amplía su ya anunciada agenda de recitales y conciertos integrando ahora las ciudades de Barcelona y Zaragoza. Se trata de dos actuaciones junto a la Classical Concert Chamber Orchestra, un conjunto con sede en California (Estados Unidos) dirigido por el violinista Ashot Tigranyan, que en febrero realizará una amplia gira por diversas ciudades españolas y a la que María José Montiel se unirá en las paradas que la orquesta realice en las capitales catalana (Palau de la Música Catalana, 18 de febrero) y aragonesa (Auditorio de Zaragoza, 28 de febrero). En el programa se anuncian las Siete canciones populares españolas, de Manuel de Falla, piezas a las que se unirán obras Vivaldi, Mozart y Sarasate interpretadas por el conjunto norteamericano.

Antes, el 2 de febrero, la cantante española regresará al escenario del Teatro de La Zarzuela de Madrid donde inauguró la temporada como protagonista de Carmen, de Bizet, ahora para debutar en el Ciclo de Lied del coliseo lírico madrileño, acompañada de Josep Colom desde el piano. El 10 de febrero, María José Montiel ofrecerá un recital en el Palau de la Música de Valencia junto al pianista Miquel Estelrich con obras, entre otros, de Montsalvatge, García Abril, Ravel, Massenet y Saint-Saëns.

Y como ya se había anunciado, los días 26 y 27 de febrero Montiel volverá a interpretar una de las obras que la han hecho famosa a nivel internacional, la Messa da Requiem, de Verdi; será bajo la dirección de Carlos Kalmar en el Teatro Monumental de Madrid y dentro de la temporada de la Orquesta y Coro de RTVE.

Ya entrado el mes de marzo, la mezzo madrileña se trasladará a Pamplona para ofrecer un recital en el Teatro Gayarre de la capital navarra acompañada al piano por Laurence Verna (3 de marzo). Unos días más tarde volverá a Lisboa para interpretar, junto a la Orquestra Sinfónica Portuguesa y en el Centro Cultural de Belém, la Tercera Sinfonía de Gustav Mahler (8 de marzo), todo ello antes de su regreso a Tel-Aviv (Israel), ciudad en la que volverá a estar dirigida por Zubin Mehta en dos funciones de Carmen al lado de la Israel Philharmonic Orchestra (15 y 22 de marzo). María José Montiel regresa a la temporada del conjunto israelí en la que ya estuvo el pasado mes de diciembre como protagonista de la popular ópera de Bizet, siempre dirigida por el maestro Mehta, uno de sus directores favoritos y con el que acostumbra a colaborar.

Caballé

El 9 de diciembre el Teatro Real brindó un merecido homenaje a una de las más grandes intérpretes de la lírica internacional, Montserrat Caballé. A sus 81 años, La Caballé hizo gala, una vez más, de su extraordinario sentido del humor. A pesar de sus dificultades para caminar, subió al escenario tras el recital para agradecer a la Orquesta, al público y a Joan Mataboch, este sentido homenaje.

Durante el recital se intercalaron vídeos de sus mejores actuaciones en el Real con arias del que ha sido su repertorio operístico y con felicitaciones en diferido de Plácido Domingo, Josep Carreras y Renne Fleming.

Todo empezó con una interpretación, un tanto fría, de “Piangete voi… Al dolce guidami”, de Anna Bolena de Donizetti, a cargo de Mariella Devia. Una auténtica dama sobre el escenario que demostró que el paso del tiempo no le ha quitado ni ápice de técnica vocal, y que conserva sus impecables y emocionados legatos. Todo ello en su segunda y última aria de “Il pirata”, de Bellini.

Jessica Nuccio sustituyó a última hora a la anunciada María Agresta. La Nuccio empezó con “Sempre libea” de La traviata de Verdi, con una voz desagradable y gritona que no mejoró en el “Addio del passato”. Parecía una alumna de canto examinándose, para suspender.

Irina Churilova, tiene una voz poderosa e intensa y a sus buenas interpretaciones de “Pace, pace, mio Dio” de Verdi y un “Un bel di vedremo”, de Madama Butterfly, de Puccini, solo le faltaron más delicadeza y refinamiento canoro.

Montserrat Martí no podía faltar a este homenaje a su madre con dos arias, “Depuis le jour” de Louise, de Charpentier y “O mio babbino caro”, Gianni Schicchi, de Puccini.

Ángeles Blancas interpretó “Ah, Du wolltest minch nicht…” el aria final de Salomé, de Richard Strauss, y lo hizo con una sensualidad y una capacidad dramática impresionante. Pide a gritos una visita más contundente a Madrid.

Ann Petersen nos regaló un “Mild und leise wie er lächelt”, de Tristan un Isolde de Wagner. Le pesaba la voz en algunos momentos pero sus agudos son brillantes.

Montserrat Caballé nos citó para un próximo recital, en fecha no muy lejana, cuando se recupere de sus dificultades para caminar. La esperamos.

http://youtu.be/uL5pQr9zbQI