Peter Grimes de Benjamin Britten.

El Palau de les Arts Reina Sofía estrena el jueves, 1 de febrero, ‘Peter Grimes’, de Benjamin Britten, una de las obras maestras del siglo XX, además de la mejor ópera inglesa desde ‘Dido and Aeneas’ de Henry Purcell (1689). Christopher Franklin, en el foso, y Willy Decker, como director de escena de esta producción del Teatro de La Monnaie (Bruselas), abordan la primera ópera de Les Arts en 2018. Un acontecimiento que supone, además, el debut escénico de Gregory Kunde en el rol del atormentado marinero, estigmatizado, perseguido y abocado al suicidio por un supuesto maltrato a sus aprendices.

Especialistas en el repertorio inglés lo acompañan sobre el escenario: Leah Partridge (Ellen Orford), Robert Bork (Balstrode), Dalia Schaechter (Auntie), Andrew Greenan (Swallow), Charles Rice (Ned Keene), Ted Schmitz (Reverend Adams), Richard Cox (Bob Boles) y Lukas Jakobski (Hobson), junto con la legendaria diva Rosalind Plowright en el papel de Mrs. Sedley.

Benjamin Britten aborda en ‘Peter Grimes’ dos temas recurrentes en su legado: el enfrentamiento de un individuo con la sociedad y también la pérdida de la inocencia. A través de la figura del protagonista, el compositor inglés explora los efectos psicológicos de la exclusión en quienes contravienen los códigos convencionales.

Así lo apunta el director musical, Christopher Franklin, que destaca la “contemporaneidad” de la obra. “No es una ópera sobre mitos, ni sobre dragones, princesas, cortes o reyes… sino que trata un tema que, hoy en día, sigue siendo muy actual, el modo en que la sociedad, como un todo, reacciona contra un individuo”.

Musicalmente, Benjamin Britten hace gala de un gran instinto dramático al aglutinar en el pentagrama los diferentes ambientes por los que transita ‘Peter Grimes’, desde los delirios a los arrebatos del pescador, las canciones populares en la posada de Auntie, la tormenta o los cantos dominicales en la iglesia, otorgándole al mar un inusitado protagonismo como personaje encarnado por la orquesta, testigo continuo y presente del drama humano.

Franklin, que dirige su segunda obra del compositor inglés en València después de ‘The Turn of the Screw’ en 2017, añade que se trata de una “ópera casi wagneriana, en el sentido de que se usa el coro como el coro en el teatro griego: es el reflejo de la sociedad”.

Tras su celebrada ‘Traviata del reloj’, que cautivó en el Festival de Salzburgo y que el centro de artes programó dentro del bicentenario del nacimiento de Verdi, Willy Decker presenta ‘Peter Grimes’. Un montaje del consagrado director, con escenografía y vestuario de John Macfarlane, iluminación de Trui Malten y coreografía de Athol Farmer, que ha recibido el elogio unánime de crítica y de público desde su estreno en 1994.

Decker enfatiza el papel del mar en su propuesta, un mar que “determina en su violencia el comportamiento de los hombres”. Su violencia se refleja en la violencia de los hombres y de sus actos: la tierra firme y el mar, el hombre y la naturaleza, se encuentran atrapados en las garras el uno del otro… En todos los sentimientos, principalmente en la angustia y en los deseos, siempre está presente”.

Para su puesta en escena, el ‘regista’ alemán recurre a imágenes de “su inmensidad y violencia y representa los efectos que produce el mar en el alma de los hombres”.

“Un papel con el que sueña todo tenor”

Desde que cantara su primer ‘Otello’ en España bajo la dirección de Zubin Mehta en el Festival del Mediterrani de 2013, Gregory Kunde es uno de los artistas de referencia en la programación de Les Arts, con destacados debuts en València, como Don Álvaro en ‘La forza del destino’ o el rol protagonista en ‘Samson et Dalila’.

El tenor estadounidense ya cantó en 2013 la versión en concierto de esta ópera bajo la dirección de Antonio Pappano. Una actuación que le valió la comparación con el mismísimo Sir Peter Pears, el tenor y amante de Benjamin Britten para el que el genio inglés compuso este papel, y quien estrenó la obra el 7 de junio de 1945 en el Teatro Sadler’s Wells de Londres.

Ante su primera representación de ‘Peter Grimes’, Kunde equipara el personaje con otro determinante en su carrera actual. “Para mí es como el ‘Otello’ de Verdi: un papel con el que sueña todo tenor”.

“Es el mejor trabajo de Britten –prosigue–. Le conocemos muchos otros títulos: ‘Death in Venice’, ‘Billy Budd’… pero, en mi opinión, esta es la obra maestra de sus óperas. Y si hablamos del siglo XX, diría que es una de las cinco mejores de ese siglo. Ya nadie la considera ópera moderna, porque se ha convertido en pieza de repertorio, lo que es fantástico”.

Leah Patridge encarna a Ellen Orlford, la maestra del pueblo y la más ferviente defensora de Grimes. Se trata de su segunda visita a Les Arts tras cantar el papel de Helena en ‘A Midsummer Night’s Dream’ en 2016 con Roberto Abbado.

La soprano estadounidense considera que cantar la obra de Britten supone “experimentar un cambio de vida”. “Una vez que con tus habilidades musicales logras apreciar y trabajar a Benjamin Britten, sientes como si accedieras a otro mundo de expresión”, explica.

“Cada vez que escucho esta obra me sorprende cómo pudo pensar en escribirla… El modo en que capta el mar, la mañana, cómo plasma la escena en la posada de Auntie… En su música, todo es muy visual. Hay momentos verdaderamente espeluznantes y otros provocadores. Nunca me canso de escuchar esta música, ni de cantarla”.

Rosalind Plowright interpreta a la Señora Sedley, “la mala de la historia”, en palabras de la propia diva, que aborda con este papel lo que ella denomina su “tercera carrera” tras 35 exitosos años sobre los escenarios.

Brillante soprano ‘spinto’, reconvertida posteriormente en ‘mezzosoprano’ y actualmente especializada en papeles de carácter, califica a la Señora Sedley como “alguien desagradable, muy desagradable”.

“Ella lo exagera todo mucho más, y quiere realmente que Peter Grimes se hunda”, apostilla.

Les Arts estrenará el 1 de febrero ‘Peter Grimes’, el segundo título de Britten que se presenta en la Sala Principal, después de ‘A Midsummer Night’s Dream’. Las restantes funciones tendrán lugar los días 4, 7, 10 y 13 de ese mismo mes.

Imagen de la ópera Muerte en Venecia en el Teatro Real

Cuando Benjamin Britten se puso en contacto por carta con Golo, el tercer hijo de Thomas Mann, para solicitar su permiso y poder escribir una ópera basada en su obra Muerte en Venecia, no sospechaba que sería su última obra. O tal vez si. Al escuchar esta obra inquietante no se sabe hasta que punto Britten era consciente del poco tiempo que le quedaba.
Es Muerte en Venecia una especie de compendio de toda su obra artística protagonizada por su alter ego, Gustav von Aschenbach. Un escritor víctima del ocaso creativo y personal y lleno de contradicciones emocionales.

La característica principal de esta obra es la utilización de un único personaje principal. Con esta técnica teatral, Britten persigue mayor elocuencia sobre el pensamiento y la sensibilidad de Aschenbach. El resultado es una obra absolutamente introspectiva que el director de escena Willy Decker capta de manera extraordinaria, transformando el monólogo interior de Aschenbach en una brillante interpretación teatral con todos los elementos simbólicos descritos por Mann.
Se trata de un desafío escénico importante. Sus 2 actos y 17 escenas obligan a un cambio de ritmo trepidante, cinematográfico, que Decker lleva a cabo de manera magistral. Con la elegancia conceptual y desenvoltura que brinda el cine y que se consigue en esta producción. La belleza de los cuadros escénicos, la matizada y envolvente iluminación, la extraordinaria dirección de actores y los cuidados detalles hacen de Muerte en Venecia una obra llena de atractivos y reflexiones estéticas.

El otro protagonista principal, la partitura, está llena de peculiaridades sonoras. Lo primera que llama la atención es el protagonismo de la percusión, que lejos de ser un mero acompañamiento, pasa a ser el esqueleto y protagonista de la obra. La importancia simbólica que contiene el texto también está representada. Por ejemplo, el joven Tadzio, por el que Aschenbach se siente atraído, y que no habla en toda la representación manifestando los problemas de comunicación del protagonista, está representado por el vibráfono al inicio y después por la lira. Las emociones y los estados de ánimo también tienen sus representantes orquestales dentro de una partitura compleja, inquietante, casi oscura, íntima y llena de fuerza.

Otro de los elementos importantes en la obra de Britten son los múltiples recitativos. Puede que sea un elemento más de expresión de ese continuo análisis y reflexión interior, o puede ser que el compositor, consciente ya del deterioro de su salud, temiese no poder terminar a tiempo la ópera.

El tenor británico John Daszak interpreta a un Gustav von Aschenbah atormentado e introspectivo. Y lo hace con brillantez. No resulta nada fácil su papel, un personaje tan oscuro y lleno de contradicciones, que requiere más esfuerzo interpretativo que vocal. El resultado final es el de un Aschenbach bien armado y dotado de los aspectos más contradictorios del personaje.
La voz de Apolo, interpretada por el contratenor estadounidense Anthony Roth Costanzo desde paraíso, resulta un poco tirante pero queda bien al personaje que representa.
Leigh Melrose interpretó distintos personajes de manera camaleónica. Brilló en todos ellos, principalmente en los más histriónicos, demostrando un gran talento interpretativo.

Mereció la pena esperar tanto tiempo para poder ver esta producción en el Teatro Real. Una vez más, gran parte del público de este Teatro deja escapar otra oportunidad de saber apreciar una obra extraordinaria.

MUERTE EN VENECIA
Benjamin Britten (1913-1976)
Ópera en dos actos y diecisiete escenas
Libreto de Myfranwy Piper, basado en el relato Der Tod in
Venedig (1912) de Thomas Mann
Coproducción de Teatro Real y el Gran Teatre del Liceu
D. musical: Alejo Pérez
D. escena: Willy Decker
D. coro: Andrés Máspero
Realizador D. escena: Rebekka Stanzel
Escenógrafo: Wolfgang Gussmann
Figurinistas: Wolfgang Gussmann, Susana Mendoza
Iluminador: Hans Toelstede
Dramaturgo: Klaus Bertisch
Coreógrafo: Athol Farmer
Reparto: John Daszak, Leigh Melrose, Anthony Roth Costanzo,
Duncan Rock, Itxaro Mentxaka, Vicente Ombuena, Antomio
Lozano, Damián del Castillo, Nuria García Arrés, Ruth Iniesta.

Venecia

Entre los días 4 y 23 de diciembre el Teatro Real ofrecerá siete funciones de una nueva producción de Muerte en Venecia, de Benjamin Britten (1913-1976), con dirección musical de Alejo Pérez y una inquietante y evocadora puesta en escena de Willy Decker, coproducida con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, donde se estrenó con gran éxito en mayo de 2008.

En esta ocasión la ópera estará protagonizada por el tenor John Daszak, que encarnará al atormentado escritor Gustav von Aschenbach, y el barítono Leigh Melrose, encargado de dar vida a siete distintos personajes. Ambos cantantes debutarán en el Real, al lado de un gran número de solistas, de la mano de Alejo Pérez -que en Madrid ha dirigido Ainadamar, Don Giovanni y La conquista de México-, y de Willy Decker, responsable de la inolvidable producción de Peter Grimes, de Britten, en la primera temporada del renovado Teatro Real, de la tetralogía de Wagner presentada entre 2002 y 2004, de una estremecedora versión de La ciudad muerta, de Korngold, en 2010 y de Werther, de Massenet, en 2011.

Muerte en Venecia es la última ópera de Britten y su confesional y liberadora despedida. En ella el escritor Gustav von Aschenbach, alter ego del compositor, camina inexorablemente hacia la muerte, cautivo de su amor por el joven Tadzio, encarnación de la belleza, el erotismo y la eternidad.

Estructurada en 17 escenas, la ópera presenta un complejo y sutil entramado de motivos musicales con una orquestación refinada y sugerente. Los monólogos reflexivos del escritor protagonista, casi sutiles recitativos de escritura libre, se articulan con la música evocadora del gamelán javanés, asociada con la sensualidad del bello efebo Tadzio, personaje “mudo” que se expresa solamente con su lenguaje corporal.

Willy Decker, que ha dirigido ocho óperas de Britten con celebradas versiones escénicas que potencian la complejidad de los personajes y su drama interior, se aleja, en Muerte en Venecia, de las lecturas más realistas de la obra para adentrarse en la mente febril y desasosegada del protagonista, con sus ensoñaciones, desvaríos y éxtasis, ayudado por la atmósfera nebulosa, decadente y poética de Venecia. El reflejo del mar, que engulle la ciudad enferma de peste, con sus fachadas sinuosas estampadas en las ondulaciones del mar, difumina los límites entre la realidad y el espejismo, el sueño y la vigilia, el erotismo y el amor, la belleza y la sensualidad, la muerte y la eternidad…

La ópera, basada en la novela homónima de Thomas Mann, vertebra una ambiciosa programación en diferentes ámbitos artísticos y culturales—artes plásticas, cine, danza, música, conferencias, etc.—, en la que participan la BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA (Exposición Mariano Fortuny-Madrazo: otra muerte en Venecia), la FUNDACIÓN JUAN MARCH (ciclo de tres conciertos titulado El universo musical de Thomas Mann y dos conferencias sobre Thomas Mann, su vida, su obra, su tiempo) y la FILMOTECA ESPAÑOLA (proyección de la película Muerte en Venecia, de Luchino Visconti).

En el TEATRO REAL la programación en torno a la ópera de Britten se concentrará en diciembre, pero se prolongará hasta marzo. Ha comenzado el 25 de noviembre con un debate con Willy Decker, Alejo Pérez, Joan Matabosch y Luis Gago dentro del ciclo ENFOQUES; el 13 de diciembre tendrá lugar la proyección de la ópera The Indian Queen, de Henry Purcell, en la singular versión creada por Peter Sellars, con dirección musical de Teodor Currentsis, en el marco del programa ÓPERA EN CINE; el 14 de diciembre solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real ofrecerán un concierto de música inglesa integrado en LOS DOMINGOS DE CÁMARA; finalmente, el 18 de diciembre, coincidiendo todavía con las funciones de la ópera, el refinado tenor Ian Bostridge y el pianista Julius Drake interpretarán obras de Benjamin Britten, con la participación del contratenor Anthony Roth Costanzo y el barítono Duncan Rock.

La programación dedicada al compositor británico proseguirá los días 12 y 14 de marzo con la interpretación de su inquietante War Requiem, que dirigirá Pablo Heras-Casado -principal director invitado del Teatro Real-, al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, de los Pequeños cantores de la JORCAM, y con la soprano Susan Gritton, el tenor John Mark Ainsley y el barítono Jacques Imbrailo como solistas. Cerrará esta propuesta artística amplia e interdisciplinar el f, que ofrecerá 6 funciones de Muerte en Venecia en la inspirada y doliente coreografía de John Neumeier y el espectáculo infantil Paseo en góndola, concebido y presentado por Fernando Palacios para el ciclo ¡TODOS A LA GAYARRE!
Adjuntamos los dosieres de prensa de la ópera, de la FUNDACIÓN JUAN MARCH (ciclo de conciertos y conferencias) y de la BIBLIOTECA NACIONAL (Exposición Mariano Fortuny-Madrazo: otra muerte en Venecia).

MUERTE EN VENECIA | ACTIVIDADES PARALELAS

Biblioteca Nacional de España
25 de noviembre al 2 de febrero
Museo de la Biblioteca Nacional de España
Exposición Mariano Fortuny / Madrazo: otra muerte en Venecia, por González-Ruano,
con ilustraciones del propio artista

Fundación Juan March
Entrada libre
26 de noviembre, 3 y 10 de diciembre de 2014
Ciclo de conciertos “El universo musical de Thomas Mann”

2 y 4 de diciembre de 2014. 19.30 h.
Ciclo de conferencias “Thomas Mann, su vida, su obra, su tiempo”,
Impartido por Rosa Sala Rose

Filmoteca Española
9, 13 de diciembre de 2014
Cine Doré
Proyección de Morte a Venezia, de Luchino Visconti

TEATRO REAL

Proyección
13 de diciembre de 2014, 12.00 h.
Sala principal
The Indian Queen, de Henry Purcell

Los domingos de cámara
14 de diciembre de 2014, 12.00 h.
Sala principal
Programa dedicado a Benjamin Britten.
Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real

Las voces del Real
18 de diciembre de 2014, 20.00 h.
Sala principal
Ian Bostridge
Programa: Canticles, de Benjamin Britten

Concierto
12, 14 de marzo de 2015, 20.00 h.
Sala principal
War Requiem, de Benjamin Britten
Pablo Heras-Casado, director musical.
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Danza
17, 18, 19, 20, 21 (dos funciones) de marzo de 2015, 20.00 y 17.00 h.
Sala principal
Muerte en Venecia, de John Neumeier.
Ballet de Hamburgo

¡Todos a la Gayarre!
21 de marzo de 2015, 17.00 h. 
22 de marzo de 2015, 12.00 y 17.00 h.
Paseo en góndola, concebido y presentado por Fernando Palacios